Actions

Work Header

Rating:
Archive Warning:
Category:
Fandom:
Language:
Español
Stats:
Published:
2016-01-30
Updated:
2016-03-31
Words:
11,114
Chapters:
5/?
Hits:
35

Homicidio Culposo

Summary:

Danniel Steed es un joven adulto de Inglaterra, que por un tiempo vivirá lejos de su vida criminal en los Estados Unidos. Al lado de su novia, Sam Root, tratará de escapar lentamente de sus antiguas costumbres como asesino. A pesar de sus intentos, la vida le tiene preparados distintos planes que pondrán a prueba su último rastro de cordura.

Notes:

Parte de un universo alterno/spin off, la historia se centra en distintos hechos que suceden gracias a las decisiones que Dan pudo haber tomado.

Chapter 1: Prólogo

Chapter Text

Dan lanzó la chaqueta al otro lado de la habitación, tomó las llaves de la motocicleta, un walkie talkie algo gastado y tomó exasperadamente las tarjetas que se encontraban en el recibidor, tirando unas cuantas al suelo y recogiéndolas con las manos temblorosas, se levantó y con su manga izquierda se secó el sudor que emergía de su frente.

- SAM! – gritó mientras sostenía la puerta listo para salir.

Ella bajó las escaleras rápidamente con una maleta y dos boletos de avión que sostenía en la boca. Cuando ambos se encontraron en la puerta, emprendieron su huida y no quedó nada en el apartamento más que el eco de la puerta al cerrarse fuertemente.
Sam llegó a la motocicleta y abrió el maletero, sacó los cascos y metió la maleta junto con las cosas que Dan había tomado previamente, lo cerró y ambos subieron, el vehículo encendió y arrancó con un pequeño derrape gracias al repentino aceleramiento.
Salieron rápidamente del estacionamiento y se adentraron a las calles sin siquiera advertir el camino de otros autos; sonó la bocina de por lo menos 3 autos y desaparecieron entre el tráfico de la noche entre auto y auto. Dan aceleraba de manera que no perdiera el control de la máquina, con las manos sudando y su casco empañándose, obligándolo a abrir el visor y dejando entrar el frío aire en él. Sam se sujetaba a su cintura como siempre, mirando a su alrededor, como si estuviese buscando algo o alguien desesperadamente. Pasaron un alto a toda velocidad y giraron en la siguiente calle, serpenteando entre caminos para acortar el tiempo a su destino.

- ¿Qué hora es? – preguntó Dan alzando la voz lo suficiente para que su acompañante entendiera.

- 10:06 – respondió

Dan aceleró aún más y sintió un escalofrío recorrer su columna. Su vuelo estaba programado a las 10:30 pm, y estaban a cuarenta minutos del aeropuerto, sin embargo, con la velocidad y el transporte que llevaban probablemente estarían a tiempo. Entraron a la penúltima calle que daría a la carretera, Dan giró hacia un callejón que conectaba a la siguiente calle, pero a medida que avanzaba y su visión a lo lejos se clarificaba, notó que se encontraban dos patrullas, varios policías dispersos, hablando entre ellos, mirando papeles, haciendo su trabajo.

- Sostente! – dijo a la vez que frenaba súbitamente, llevando la motocicleta de lado y haciendo un gran derrape que retumbó por todo el callejón, lo suficiente para llamar la atención de los agentes al otro lado.
Tratando de recuperar el control de la motocicleta mientras giraba hacia donde habían entrado, entre la multitud ambos pudieron reconocer a Matt. Era simplemente imposible. Su cara aún revelaba marcas de violencia, la sangre que rodeaba su frente y ojo derecho, ya seca, y el resto derramado en su boca. Hicieron contacto visual lo suficiente para reconocerse el uno al otro, casi eterno aun si fue durante micras de segundo. Giró y siguió su camino por el callejón a la misma velocidad de antes, tratando de regresar por otro camino. Para ese entonces Matt ya había advertido a los presentes y pusieron manos en marcha. Todos corrieron a sus respectivos autos y comenzaron los llamados por radio pidiendo refuerzos.
En el asiento trasero de una de las patrullas se encontraba Matt, sosteniendo un pañuelo dentro de su boca para detener el sangrado mientras utilizaba su laptop. Conectó un viejo usb y abrió cerca de 12 carpetas para llegar a lo que necesitaba. Dos fotografías que mandó por correo electrónico a la estación de policía principal. De no ser por el dolor y adormecimiento que invadía su rostro, hubiera sonreído. De cualquier manera se sentía aliviado y tenía la sensación de que pronto terminaría todo.

Dan aceleró aún más al escuchar las sirenas de la policía a medida que recorrían las calles desesperadamente. Trataba de pensar pero el sonido del motor, la policía, el viento que soplaba en su cara y su ansiedad se lo impedían, quería cerrar los ojos pero eso significaría un grave accidente. No podía armar un plan de respaldo. Quizás, en ese punto, ya no existía un plan de respaldo.

- Dan! ¿A dónde vamos? – gritó Sam acercándose más a él y apretando sus manos alrededor suyo.

- No lo sé...yo... – respondió en un tono casi imperceptible para Sam y con la voz temblorosa. Al salir de la calle donde se encontraban, ambos notaron un edificio de tantos en construcción, o tal vez abandonado. Sus paredes de cemento sin pintar, no había ventanas en la mayoría de espacios en donde se suponía que deberían estar, y en la cima del mismo aún se notaban las varillas de soporte. Se encontraba cercado y lleno de advertencias, y aun así se encontraba una pequeña entrada, probablemente para los trabajadores.

- 10:24, ya no hay tiempo Dan... – dijo Sam sintiendo que la motocicleta desaceleraba hasta detenerse totalmente.

- Lo sé...ven –

Entró al edificio, se adentró en el primer piso lo más que pudo, y al topar con las escaleras de servicio, detuvo la motocicleta, bajaron y sacaron todas sus cosas lo más rápido posible, subiendo al segundo piso y sucesivamente hasta la parte más alta posible. Dan tomó el walkie talkie lo prendió y ajustó la frecuencia adecuada.

- Vince! ¿Me escuchas? – cambio y fuera.

- VINCE! – gritó sin obtener más que el sonido de estática del aparato.

 

La policía creía haber perdido el rastro de los sospechosos, disminuyeron su velocidad conforme pasaban las calles donde supuestamente había recorrido la buscada moto.

- No tenemos rastro, parece que...los perdimos... – exclamó el conductor.

- No, no! Siguen aquí, no pueden haber ido lejos, los tenemos prácticamente rodeados – respondió Matt tratando de analizar la situación.
A medida que avanzaban y miraban a su alrededor, claramente todos notaron la zona de construcción, por lo menos 4 edificios que próximamente serían propiedad de una empresa de hoteles y aún se encontraban en un terreno no accesible al público, rodeado de cercas y señales de construcción. Más allá de ese camino, la calle daba a la principal, donde obviamente ya había más policías esperando y vigilando. Era imposible que la motocicleta se hubiera abierto paso por ahí, ni siquiera habría podido regresar sin ser notada por ellos de nuevo.

- Pero claro.... Deténganse! – dijo Matt alzándose de su asiento.
Todos bajaron y detrás suyo llegaron dos autos más, de los cuales desabordaron miembros del escuadrón especial.
Matt, junto con un escuadrón siguiéndole el paso, entró al primer edificio. Nada. Entraron al siguiente y para su suerte, se encontraba dentro una motocicleta, coincidentemente idéntica a la de sus sospechosos.

- No han visto lo último de nosotros – dijo Dan pateando la puerta del escape de lavandería.

- Dan, no sabemos ni siquiera si estas cosas son seguras! –

- Tampoco el quedarnos aquí lo es...-

Sam miró dudosa el interior del conducto, regresó su mirada hacia Dan, y aunque su rostro expresaba cierto temor, sabía que en esos momentos era lo único que podrían hacer.

- Yo voy primero – dijo Sam entrando al conducto cuidadosamente para finalmente deslizarse con la mayor discreción posible. Cualquier señal de su ubicación para la policía sería su fin.

Dan escuchó a Sam tocar el suelo, y en cuanto comenzó a entrar en el conducto pudo reconocer el sonido de los policías corriendo por las escaleras, haciendo que se apresurara en meterse, con sus tennis presionó las paredes de metal a su alrededor, trató de hacer lo mismo con su mano y con la otra cerró cuidadosamente la abertura para no dejar rastro alguno.
Descendió por el tubo lo más rápido posible, desacelerando de poco en poco hasta que pudo ver el fondo y se detuvo completamente, saliendo de un salto de no más de dos metros.
Se encontró con Sam que lo esperaba, la tomó del brazo y comenzaron a correr tratando de no ser notados.

- A dónde vamos ahora?! – dijo Sam tratando de no gritar, pero manteniendo un tono alto gracias a la cantidad de adrenalina acumulada.

- Me temo que a ningún lado - , ambos se congelaron y miraron a sus espaldas para descubrir a Matt sosteniendo un revólver con ambas manos – Creíste que podrías escapar así de fácil, no? Los demás siguen buscando en los demás edificios, pero aquí sólo estamos nosotros hasta que los llame. Esto ya es más personal -.

- Oh vamos Matt, ¿no estarás molesto por lo de tu diente? – respondió Dan tratando de ocultar su nerviosismo con un tono sarcástico, llevando sus manos a la parte trasera de su pantalón para alcanzar su arma. No habría que preocuparse por ello, siempre tenía un silenciador a su lado y con todo el ruido de la policía podría hacer un tiro limpio.

- No te muevas – dijo Matt apuntando nerviosamente a Dan – no dudaré en dispararte incluso si te mato-.

- Si lo matas serás tú quien esté en problemas – defendió Sam.

- Espera, Matt, sabes que podemos resolver esto, tal vez comenzamos mal, pero piensa lo que está pasando – agregó Dan tratando de calmar el ambiente

- No, hah, TU piensa lo que está pasando. No hagas algo estúpido, Dan –

Dan tragó saliva, sosteniendo el arma finalmente pero aún situada detrás suyo. Sam sabía que él tenía un arma, pero tenía que ayudarlo de alguna manera para librar a Matt.

- Ya sabes lo que quiero – Matt extendió su mano, aun sosteniendo el arma con la otra y esperando recibir algo.

Dan movió lentamente su mano libre hacía su bolsillo. Lo que Matt buscaba era una memoria, que contenía una base de datos de la policía que Dan le había arrebatado anteriormente.
Extendió su mano con la memoria en ella y Matt se acercó cuidadosamente a él, sosteniendo firmemente su arma. Matt observó la memoria para asegurarse de no ser engañado de nuevo, dejando que Dan aprovechara y disparó lo más rápido que pudo, acertando al brazo de Matt, disparando su arma de igual manera.

- Corre! – gritó a Sam, siendo ya tarde para ambos pues el disparo de Matt había avisado ya al resto de policías a unos cuantos metros de ellos.

Dan golpeó a Matt en el abdomen y espalda con su codo, haciéndolo caer ya con su arma fuera de alcance y comenzó a correr tras de Sam con toda la energía que le restaba, tratando de escapar. Corrió para alcanzar a su cómplice por la parte trasera de las construcciones, bajó una pequeña colina de tierra y se abrió paso a lo que parecía ser un pequeño campo abandonado que a la vez daba paso al muelle. Sentía sus piernas temblorosas y débiles, pero nada lo detendría. Nada excepto el estruendo que atravesó todo su ser.
El sonido de una bala retumbó por todo el lugar. Dan cayó al suelo, sujetó su hombro con fuerza y sintió un ardor llenando su brazo entero, arrebatándole sus fuerzas. Estaba sangrando.

 

______________________________________________________________________________________________________________________________

 

-Tres semanas atrás-

 

Danniel Steed y Samantha Root, dos prioridades de la policía inglesa. Claro que no existían registros acerca de ellos, ni siquiera su ubicación exacta; de hecho, sólo sabían que algo estaba sucediendo y habría que detenerlo. Durante los últimos 8 meses los reportes sobre personas desaparecidas y asesinatos en todo Reino Unido se había elevado más allá de la media, ciertamente había gente preocupada, las intenciones de los asesinos eran desconocidas y los patrones de su actividad desordenados, lo que complicaba el trabajo de la policía e investigadores.
Excepto de un joven detective, Matthew Wyght, que desafortunadamente había terminado entre las redes de Danniel.

Matt era un hombre astuto, digno de llamarse detective. Estatura media, ojos y cabello café, y sobre todo una gran inteligencia. Durante 2 meses, su único trabajo fue seguir la pista de Dan, analizar sus movimientos; lo cual le dio razones a Dan de desconfiar de su comodidad, haciéndole notar su seguimiento. Advirtió a Sam de lo que sucedía y decidió actuar rápido.
Ambos comenzaron a notar el auto del detective cada que salían a algún lugar, incluso si no implicaba actividades sospechosas, pero no esperarían a que obtuviera alguna clase de evidencias de su parte.

- Qué haremos con él? – la voz de Sam emergía desde la cocina, donde se encontraba preparando alguna clase de bocadillo para ella misma y compañía.

- No te preocupes por él, déjamelo a mí – respondió Dan con una despreocupada expresión que tranquilizó por un rato a Sam.