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Language:
Español
Stats:
Published:
2025-11-09
Updated:
2025-11-09
Words:
1,485
Chapters:
1/?
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4
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43
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11
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492

Eres Parte del Amanecer (Cuando La Luz Viene De La Oscuridad)

Summary:

Giyuu Tomioka no era como los demás.

Los demás no resistían su nueva necesidad, su nueva naturaleza, su nueva hambre. Han matado a los seres queridos de muchas personas, incluso las suyas propias. Olvidaron quiénes eran, abrazando su nueva identidad bajo las órdenes de un nuevo amo. Tomioka no.

Aún arrastrando el peso del dolor, la pérdida y la culpa por años; él resiste la poca luz y humanidad que reside en su interior, decidido a ayudar a quienes encuentre en su camino y apoyar la causa a la que prometió dedicar su existencia.

Hasta que, un día, el Sol se alce en un nuevo amanecer sin peligros, sin sangre, sin muerte, sin demonios.

Y ahí, Giyuu por fin podrá redimirse frente a la luz de un futuro más brillante. Un futuro del que no le corresponde formar parte, pero que le brindará la paz suficiente para partir finalmente al destino que siempre debió haberle tocado a él

Aunque, quizás, el destino tenga sus propios planes

Chapter 1: Prólogo: Mi Cuerpo No Es Mío

Notes:

Originalmente, iba a postear en español en Wattpad y aquí lo iba a traducir al inglés, pero me da pereza xd

Esta historia la estoy escribiendo medio sobre la marcha, algunas cosas ya las planeé pero en general va todo como me sale.

Lamentablemente soy muy lenta al escribir así que no puedo prometer actualizaciones seguidas, mil disculpas :b

Español no ser mi primer lenguaje/j
Aunque sí, aún así disculpen si se me pasa algún error ortográfico 🙏

(See the end of the chapter for more notes.)

Chapter Text

Entumecido. Así se sentía.

No solo físicamente, no. Iba más allá de sus dedos, sus brazos, o sus piernas; su interior también parecía estarlo, sus pulmones, su cabeza, su corazón. Todo su ser parecía estar siendo aplastado y a la vez flotando, generando esa extraña sensación de saber que algo ocurrió, pero no recordar qué exactamente. Como cuando sin querer presionas un moretón que no sabías ni cómo llegó ahí en primer lugar.

El ambiente también se sentía "entumecido" por así decir. Pesado y ligero a la vez. No veía nada pues sus párpados permanecían cerrados incluso con el esfuerzo que estaba haciendo, pero lo sentía en todo su alrededor. La presión que venía de cada dirección, el zumbido en sus oídos, la gentileza con la que se mecía su cuerpo. Era sofocante.

Se estaba sofocando

Forzosamente abrió los ojos para inmediatamente cerrarlos otra vez por el profundo ardor que lo invadió en ellos. Volvió a intentarlo y, cuando logró acostumbrarse a la irritación, solo vio azul.

Tardó unos segundos en procesar la situación, pero cuando lo hizo se sintió invadido por el pánico; al abrir la boca solo salieron burbujas y su cabeza empezó a dar vueltas, aturdiéndolo aún más. Sin embargo, no sentía que le estuviera faltando el aire, y un destello azul en lo que parecía el fondo rocoso llamó su atención. No sabía nadar, pero como pudo se acercó rápidamente hasta las rocas y allí la vio: era su katana nichirin, pero quebrada, sin ningún rastro de su otra mitad a la vista. La tomó, retomando su anterior urgencia y se dirigió a la superficie.

Apenas el frío aire le golpeó la cara, inhaló como si fuera el primer aliento en su vida, pero fue interrumpido por la tos que rápidamente le siguió. Torpemente empezó a mover brazos y piernas en un intento por nadar hasta la orilla del... ¿Río? ¿Lago? No importaba en ese momento, solo quería salir.

En tierra, se aferró con todas sus fuerzas a las rocas y lodo, arrastrándose hasta salir completamente; escupiendo tanta agua en el proceso que le pareció imposible que un ser humano normal pudiera aguantarla en su interior. El aire entraba y salía de sus pulmones erráticamente, pero la picazón en el pecho comenzó a disminuir y eso lo relajó un poco.

Todo se fue al demonio cuando, al bajar la vista aún algo borrosa, notó que sus manos no estaban bien. Se veían muy pálidas, azuladas, pero hasta cierto punto podría considerarse algo normal en una persona que estuvo a nada de ahogarse. Lo que lo alarmó fueron las garras de un tono celeste opaco que ahora tenía en vez de uñas, junto con unas pequeñas escamas iridiscentes que iban del dorso de sus manos y seguían por debajo de las mangas de su uniforme. Las escamas reflejaron la luz de la luna sobre él a la vez que su corazón se detuvo en su impresión, un grito ahogado apenas abandonando su garganta. Se arrastró con urgencia hasta la orilla otra vez, subiendo sobre una roca grande para erguirse mejor y se asomó temblando al borde para poder ver su reflejo en el agua.

Lo que vio no era él. No podía ser él. No podía ser Giyuu.

La criatura que el agua reflejaba tenía el inconfundible cabello oscuro salvaje de Giyuu, pero ya no se encontraba atado, sino que parecía flotar por sí solo como lo haría si estuviera bajo el agua, ondulando suavemente sobre su cabeza como algas sobre el lecho marino. Sus profundos ojos azules perdieron su brillo y sus pupilas humanas ahora se asimilaban más a las de un felino; además, su ojo izquierdo había cambiado radicalmente, siendo ahora casi tan oscuro como su pelo y su iris tan plateado como el metal. Su rostro parecía dividido en dos: una mitad clara, de piel gris azulada, y del ojo parecían caer tres gruesas lagrimas azules; la mitad oscura, además del ojo plateado poseía piel de un profundo azul por el que también caían lágrimas, pero éstas eran rojo sangre. Las escamas que decoraban el dorso de su mano ahora también se notaban a los lados de su cara, dándole un brillo inusual y etéreo a su piel.

Era una visión desgarradora, espeluznante. Y aun así Giyuu no podía desviar la mirada del agua, y la criatura dentro la devolvía igual de consternada. Eso no hacía más que empeorar su estado impactado y confirmar la terrible sospecha, la hórrida realidad, que yacía en el pecho del moreno, impasible como un remolino. Las intensas bocanadas de aire se hicieron más pesadas y rápidas, como si el sonido del oxígeno entrando y saliendo de su sistema fuera capaz de silenciar el ruido de su humanidad quebrarse en mil pedazos.

 

Era un demonio.

 

Temblando violentamente, ya sea de impotencia o terror, Giyuu sintió la desesperación formarse y crecer en el pecho, queriendo escapar a través del nudo en su garganta. El reflejo en el agua se volvió difícil de distinguir; el río enturbeciéndose gradualmente tal como el corazón del ahora demonio. Las lágrimas caían incesantes, fundiéndose entre gorgoteos y pequeños remolinos, casi como si el caos desatado en el interior del jóven se reflejara en el cuerpo de agua, igual que su desolada figura.

Las garras intentaban clavarse en la fria roca, la respiración cada vez más errática. El pánico, el shock, el dolor, todo se apoderó de él por completo, y Giyuu ya no pudo soportarlo más.

 

Gritó

 

Gritó lo más fuerte que había gritado nunca

 

Posiblemente jamás había emitido un sonido así de fuerte en su vida, o en su muerte, ni nunca

 

Y así como su alarido salió disparado por su garganta, el río entero pareció estallar a su alrededor

 

Las rocas, los árboles, la tierra; todo acabó empapado del río desecho y de la angustia del omega. Los gritos y sollozos no parecían cesar. Pero al igual que al agua, el bosque parecía absorberlo todo, manteniendo la frágil privacidad de un alma rota en pedazos. Nadie estaba alrededor para escuchar, para calmar, o consolar.

 

 

࣪ ִֶ ִֶָ☾..𖥔 ݁ ˖𓆝 𓆟 𓆞 ₊˚.༄ ִֶָ☾..𖥔 ݁ ˖𓆝 𓆟 𓆞 ₊˚.༄ ִֶָ☾..𖥔 ݁ ˖

 

 

Las gotas de rocío reposaban tranquilas sobre las hojas, destellando levemente en tornasol; la mañana acercándose confiadamente. Amenazantemente.

Bajo un árbol en la cima de un pequeño monte, desde el cual se podía escuchar el suave murmullo del río cercano, se encontraba el demonio de ojos azules. En el horizonte, como enfrentándolo, se empezaba a distinguir una gama de anaranjados intentando someter a la oscuridad del cielo nocturno.

Su cabello ondulaba suavemente sobre él, siempre en un simulacro submarino. La única mitad encontrada de su nichirin estaba apoyada sobre su haori rojo vino cuidadosamente doblado, justo frente a su regazo; sus manos apoyadas delicadamente sobre el mismo, mientras inhalaba y exhalaba el fresco aire matutino, esperando el Sol.

Después de su arranque anterior frente a su nuevo reflejo, había decidido que lo mejor sería irse con la luz del día. Morir con dignidad, antes de perder lo escaso que quedaba de su humanidad. Lo supo en el momento en que su garganta se secó, su voz calló, y su cuerpo perdió la batalla contra la gravedad.

Lo supo en el momento en que sintió hambre.

La sola idea de comer lo asqueaba, porque sabía. Sabía muy bien lo que eso significaba, y se rehusaba a rebajarse a tal nivel. A causar el mismo dolor que antes fue infligido a él a otras personas.

Así que, mientras aun tuviera fuerza de voluntad; se sentaría a esperar a que el Sol lo alcanzara, con su calidez acariciándole el rostro, y convirtiendo en cenizas todo lo impuro, todo lo negativo, y lo indigno. Todo él.

Cerró los ojos, ya secos después de derramarse por horas, intentando callar una pequeña parte de su mente que le decía que ésta no era la solución. Que, quizás, aún mantenía su conciencia y sus recuerdos por una razón; que tal vez no lo entendía ni ahora, ni nunca, pero debía permanecer vivo. Debía continuar con un legado que dejó sin terminar, ahora que el destino le estaba brindando esa oportunidad. 

 

Giyuu negaba. "Seguro ellos entenderían, entenderían el peligro que represento" 

 

Pero en el fondo él sabía que ellos querrían que viviera, que luchara, que siguiera adelante. Que se decepcionarían de verlo rendirse tan fácilmente ante la adversidad.

 

"Dieron todo por ti ¿No te da vergüenza?"

 

Soltó una risa amarga ante la pregunta. Él ya vivía con vergüenza desde Tsutako, ahora solo empeoraba. No había forma de que pudiera...

 Una brisa le pasó por el rostro, casi como una bofetada. Abrió los ojos por el repentino viento y frio que empezó a sentir a través de su uniforme desecho, y casi se siente extrañamente traicionado.

Nubes, nubes de tormenta. Justo tapando a su verdugo. Como burlándose, o expresándole algo.

 

No es tu turno, no aun

Notes:

Posiblemente edite esto más tarde, lo último lo hice en un apuro jeje.

Btw, el detalle del pelo de Giyuu está basado en Eris de la película de Simbad!

Espero les haya gustado, cualquier sugerencia pueden dejarla en los comentarios. Repito, ESCRIBIR NO ES MI FUERTE pero lo intento de todos modos🥲 gracias por leer!