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Ese día había llegado con más rapidez de lo esperado para todos en esa isla, la gente se levantó temprano buscando sus mejores prendas y arreglándose de forma elegante ante el gran evento que se daría en unas cuantas horas.
Sin embargo había un grupito de gente separadas por razones de costumbres ante la idea de hacer un evento convencional y normal, uno había estado reacio a la situación, pero bastó que aquellos ojitos brillarán haciendo un pequeño puchero para que terminara aceptando, así que ahora estaba ahí viendo a sus amigos reírse mientras se miraban al espejo acomodándose los trajes.
— Si te soy sincero, nunca creí que Multi sería el primero en casarse en todo nuestro grupo. —Opina agarrando un peine especial para sus orejas caninas más sensibles.
— Concuerdo, pensé que iba a ser Ewroon o con suerte yo, pero Multi... Es algo increíble. —Graf acomodaba de manera compulsiva su pelo sin saber bien cómo tenerlo para la ocasión.
— ¡Bueno si algún hombre se digne a pedirme matrimonio hubiera sido yo! —Grito el panda rojo sentado en una esquina frunciendo el ceño y cruzándose de brazos, el siendo el padre de la iglesia no debería estar aquí, pero que más da se metió igual.
— Pídele a Ash ¿No es algo así como tú novio? —Opino el políglota.
— ¡No es mi novio! —No parecía muy alegre de decir esas palabras, aún así noto como sus ojos estaban puestos exclusivamente en Nexe quizás esperando alguna reacción que nunca llegó.
— ¿Se puede fumar en tu boda Multi? —Fue lo único que dijo el híbrido haciendo reír vagamente al mencionado.
— Quackity es un fumador compulsivo y crees que va prohibir fumar. —Aquel pensó un poco recordando como siempre veía al chico con un cigarro, quizás esta sería la única vez que no tendría uno y debería de decirle que se modere, no quiere que desarrollé una enfermedad o algo así.
— Bien, ya está. —El único extranjero habló. Mike junto a Molly se habían ofrecido a ser los estilistas de los novios, la chica se había encargado de los hermosos trajes mientras que el brasileño arregló correctamente los peinados—. ¿Te gusta?
Se miro al espejo apoyando su cabeza en su puño, no estaba mal realmente, sus rastas habían dejado de estar de un extraño color fosforescente y ahora eran un verde más neutral que no lo hacía ver tan mal, además que aquel las había retocada ya que les hacía falta y las amarro en una coleta para que no estuvieran tan desordenadas dejando algunas en frente permitiéndole seguir manteniendo aún su estilo levemente desordenado que le gustaba.
— Me gusta, creí que me ibas a dejar calvo. —Vio al de pelo rosado sonreír feliz por el cumplido—. ¿Ya hiciste el de Quackity?
— Si, el ya está listo con su pelo, Molly debe de estar arreglando otras cosas en él. —Empieza a guardar sus cosas.
— Bien, iré a cambiarme entonces. —Dice levantándose del asiento giratorio, sus amigos no le hicieron demasiado caso aún debatiéndose de como se veían, suspiro rodando los ojos por eso.
— Si tu traje tiene algún inconveniente avísame y se lo haré llegar a Molly para que te ayude. —Al final ese chico que apenas había conocido estaba más atento, aunque sabía que no sería necesario.
— De acuerdo, ahora vuelvo.
Salió de ese cuarto para meterse en otro donde se encontraba su respectiva vestimenta, en el fondo le gustó cómo se veía, pero nunca lo va a admitir, la chica realmente era muy buena en la moda y había entendido todo el concepto que querían sobrellevar, sabía que iba a quedarle perfecto porque Molly había sido terriblemente meticulosa con las medidas que los llamaba cada cierto tiempo para volver a hacerles probar prototipos de las prendas reales.
Suspirando agarró el comunicador buscando a la única persona a la que quería ver en este momento, pero estás tontas tradiciones no se lo permitían.
Needyourblood » ¿Cómo vas? Esta mierda es increíblemente larga, quiero ir a la iglesia y ya
Dejo el artefacto aún lado y se apresuró a cambiarse.
𖦹𖦹𖦹
El sonido de un mensaje resonó y estuvo apunto de agarrarlo hasta que unas manos no lo dejaron.
— ¡Deja eso! Ahora cierra los ojos y quédate quieto. —Le hablaba la chica, iba a protestar, pero no sé vio con las fuerzas para hacerlo así que solo cerró los ojos.
Su lugar estaba más lleno, escuchaba la voz de Aldo en el fondo que parecía burlarse de Roier por alguna razón que nadie sabe, Tina estaba tarareando mientras arreglaba su cabello y veía su maquillaje, Foolish también parecía estar coqueteando con Vegetta o algo así, no entendía su relación, Juan veía si todo estaba yendo correctamente y se miraba compulsivamente al espejo para comprobar si toda su ropa morada se le veía bien y Senpai de repente entraba, decía alguna cosa y se iba con Ishan a ayudarlo a documentar todos los sucesos que pasaban para las próximas Q-News.
— Te ves muy lindo Quackity. —Dijo Alondra que parecía conmovida, ella junto a Molly son las que lo estaban ayudando, más bien la castaña hacia todo y Alo solo daba apoyo moral.
Aquellas habían insistido en ponerle un poco de maquillaje y no iba a aceptar conociendo a la estilista solo quería cumplir su deseo de ver a Quackity maquillado, pero después de una promesa de no hacerle nada extravagante accedió.
— Bien, puedes abrir los ojos. —Dijo dejando la brocha a un lado y alejándose con una sonrisa orgullosa. Obedeció a las palabras para mirarse al espejo.
Sinceramente era un maquillaje extremadamente sutil, pero que destacaba cosas en su rostro que lo hacían sentir más bonito, algo de corrector, un poco de sombra, contorno suave, mejillas coloradas, labios que por fin no se veían heridos gracias al gloss, iluminador y máscara de pestañas. Podría sonar como si fuera mucho, sin embargo no era un cambio gigantesco.
— Me veo bien, me alegra que entraras en razón y no me hicieras cualquier mamada. —Se levantó de la silla estirándose.
— Estás bonito, pareces más mujer que yo. —Dijo como chiste Molly y no se quería reír, pero termino soltando una gran carcajada.
— ¡Te ves muy lindo Quackity! —Ahora era la generalísima que lo halaga con una sonrisa grande.
— Órale, no veo la diferencia la verdad, pero te ves bien. —Aldo se había unido sonriendo y poniendo una mano en el hombro del chico—. Wey, yo pensé que eras como yo, soltero hasta la tumba... Pero te me caíste. —Fingió dramatismo.
— Ya wey, tienes al Roiler o a... Juan. —Miro al mencionado de lentes notando como este ahora de los nervios acomodaba las cosas como si fuera un toc.
— Pero el papu ni me hace caso, anda llorando en una esquina pensando cómo fue tan gil o algo así. —Vuelve a reír ante la referencia.
— Suerte wey, ya encontrarás a tu carnal. —Con rapidez cogió el comunicador para esconderlo en su bolsillo porque sus amigas se lo habían prohibido por la costumbre de no ver ni hablar con el novio o alguna mierda así—. ¡Iré a cambiarme!
Huye rápido hacia otro cuarto, se deja caer en la puerta suspirando, sabía que él había sido el de la idea de hacer esto para pasar desapercibidos, pero era realmente agotador. Decidió ver el mensaje que le había llegado sonriendo levemente y negando un poco.
Quackity » Tendrás que aguantar, si quieres que todo salga como lo esperado ;)
Tiro el objeto a un lado para agarrar su traje, casi lo convencen de usar vestido (una idea claramente de Molly), pero prefería esto mil veces más. Con cuidado de su pequeño maquillaje se colocó su ropa.
𖦹𖦹𖦹
La emoción era palpable en el ambiente, la gente hablaba con todos opinando sobre la situación y como ya todo el mundo sabía que esto era inevitable entre esos dos. Fue cuando faltaban unos diez minutos de inicio que fueron acomodándose en los asientos de la iglesia, el camarógrafo de la federación se encontraba en una esquina documentando todo con Pepino a su lado que daba saltitos de la emoción mientras sujetaba con fuerza el peluche que uno de los novios le regaló.
Multi fue el primero en lucirse llegando con Nexe a su lado que había insistido en pasar juntos como si fueran padre e hijo, simplemente se lo cumplió porque no tenía ganas de mandarlo a la mierda. La música sonó acompañando sus pasos mostrándole a los invitados su vestimenta.
Tenía una camisa y terno negro con una corbata victoriana blanca, pero lo que llamaba la atención eran los pantones y blazer que son de un verde azulado oscuro con detalles bordados en las mangas que parecían ramas de árboles de un color parecido al uranio. La flor que decoraba en el bolsillo de su pecho es de un rojo fuerte destacando entre toda la vestimenta más neutra. Todo era bastante sencillo y eso fue lo que el pidió, no quería destacar, prefería que su ángel destacará correctamente.
Lo cual no tuvo que esperar tanto para verlo por fin en esas ropas que tanta intriga le daban aun cuando lo negaba. Parado ahí con el padre Ewroon detrás miro hacia la entrada con la música nuevamente resonando más entusiasta, sin poder detenerlo su corazón se aceleró desenfrenado mientras sus ojos se abrían grande ante las vistas.
Quackity camina con un semblante tan angelical en el rostro sonriendo con seguridad mientras sujetaba del brazo a la chica que parece su hermana, Tina. Las alas doradas se lucían mostrándose grandes e imponente con su color dorado que contrastaba con el blanco de la ropa, la cual no llevaba la parte de arriba de los trajes comunes solo dejando la camisa con la corbata victoriana y el terno que habían modificado pareciendo más un corset con bordados de flores azules. El ramo en su mano era de un fuerte color rojo.
Sus miradas se conectaron haciendo al pelinegro sonreír aún más intentando no soltar una leve risa por la expresión extraña que estaba haciendo Multi en ese momento. Al llegar a su lado aquel ofreció una mano mientras la chica castaña se iba hacia un lado, el híbrido acepto agarrando la mano de su ya casi esposo.
— Te ves... —No sabía cómo ponerlo en palabras, ninguna palabra quedaba del todo correcta para describirlo—. Hermoso. —Quackity al escuchar eso se tapó superficialmente la boca soltando una risita.
— Gracias, futuro esposo... —Susurro guiñando un ojo haciendo que el color en las mejillas del científico exploten en un rojo vivo.
— Dejen de coquetear estamos en la iglesia. —Los interrumpió el padre irritado agarrando el libro en una de sus manos para empezar con la ceremonia correctamente.
La verdad es que ambos no prestaron casi nada de atención a las palabras de Ewroon y solo hablaron cuando se les fue pedido, se miraban a los ojos con una intensidad innegable con una tensión en la que en cualquier momento iban a romper con un beso, todos los invitados estaban expectantes ante la situación.
— Que estos anillos sean un recordatorio de ese amor, de lo que están sintiendo en este momento. —Fue lo único que escucharon mientras se les eran entregado los anillos a cada uno. Multi agarró el de su pareja tomando su mano con delicadeza. Ambas joyas eran muy parecidas y peculiares, de un color negro con gemas rojas, la decisión de ello había sido claramente del Polaco.
— Te doy este anillo cómo símbolo de mi devoción con la promesa de amarte y apoyarte hoy, mañana y siempre, kaczuszka. —Dijo poniendo el anillo. Solo Ewroon había escuchado el apodo final haciendo que ruede los ojos por la dulzura de esos dos. Quackity prosiguió sujetando delicadamente la mano de su amante notablemente más secas y blancas por la falta de sol.
— Te doy este anillo cómo símbolo de mi devoción con la promesa de amarte y apoyarte hoy, mañana y siempre, księżniczka. —El científico río suavemente ante eso último.
— Continuamos, malditos tortolitos... —Susurro muy bajo lo último volviendo a mirar su libro para continuar con la ceremonia.
Hubo un poco más de palabrería la cual no escucharon casi nada sintiendo el aburrimiento de pies a cabeza, solo esperaban el momento final para ya poder besarse y salir de esa iglesia hacia la fiesta que se había organizado.
— Si alguien tiene alguna objeción con esta unión, que hable ahora o calle para siempre. —Ambos se pusieron tensos ante la pregunta, con el científico agarrando ambas manos del pato con fuerza y frunciendo el ceño, esperaban que nadie decidiera hacer una escena hoy.
Los dos se asustaron antes la repentina tos exageradamente fuerte, Quackity se volteo encontrándose con Jschlatt, era obvio que lo había hecho a propósito, pero sabía que él no se iba a oponer y solo quería molestar.
— Lo siento, lo siento, nada que decir aquí. —Esa sonrisa arrogante hizo entrecerrar los ojos del pato, hasta que sintió un temblor en su compañero, Multi no era especialmente celoso, pero por alguna razón cada vez que se trataba de esa cabra se irritaba.
— Creo que podemos continuar, padre Ewroon. —Se acercó más dando un pequeño paso poco notable. El padre los juzgo unos segundos para suspirar y aceptar el destino.
— Como nadie se opuso, la ceremonia puede cerrarse correctamente. Puede besar al novio.
Se miraron, Multi no era de esos que mostraba ese tipo de contacto en público, con suerte algunas veces se agarraban de las manos o Quackity se volvía un chicle y lo abrazaba, pero besos había sido contadas con los dedos de una mano y sobraban. Respetando eso fue el pelinegro quien lo abrazo por el cuello y apenas antes de tocarse los labios cubrió la vista con sus alas.
— Para que no te de vergüenza, científico pendejo. —Se burlo estado a centímetros del otro escuchando los aplausos de fondo celebrando la unión.
— Cállate. —Frunciendo el ceño por la burla lo agarró con fuerza de la cintura para acortar por fin la distancia uniendo sus labios con una brusquedad habitual entre ellos, tira levemente para atrás al híbrido haciendo que esté arquee la espalda y bajando una de sus manos por detrás del muslo del chico para levantarla, las alas revolotean intentando estabilizarse por la falsa sensación de caída dejando una escena que nunca se volvería a repetir.
Al separarse Quackity estaba totalmente sorprendido con las mejillas rojas haciendo sonreír con malicia al contrario.
— ¿Ahora quién es el pendejo? —Rio viendo como aquel se tapó el rostro con el dorso de su mano.
— Ya, aléjate pinche mamón. —Lo empujó para volver a ponerse derecho, suspirando y recobrando el aliento mirándolo mal por unos segundos a su hombre antes de volver a su semblante habitual—. ¡Ahora pura peda! —Subió los brazos emocionado siendo seguido por los demás.
Fueron corriendo hacia el sitio de la fiesta, con risas escandalosas y bromas tontas, los más cercanos eran los novios que más de una vez se miraban de reojo sonriendo de algo que solo ellos entendían en su cabeza. La música empezó a sonar, no era algo elegante, todo lo contrario claramente por capricho de Quackity, Multi simplemente se acopló al lado de su esposo como si fuera su guarda espaldas sin muchas ganas de socializar dejándose arrastrar por las peticiones de su angel.
Y es que tampoco lo podía dejar de ver, Molly le había puesto como broma un cintillo en el cual llevaba un pequeño velo como el que solían llevar las novias, se veía más tierno de lo habitual con aquello puesto. Sin embargo la dulzura se fue cuando el muchacho agarró una copa de vino guiñando un ojo, eso lo hizo sonreír automáticamente mordiéndose el labio cogiendo su respectiva copa también.
— ¡Atención! —Tomo un tenedor golpeándolo con el vidrio para llamar la atención y que el DJ (Maxo) bajará la música—. Me gustaría que todos tomen una copa y podamos hacer un brindis. —Los invitados claramente aceptaron a la petición—. Księżniczka ¿Te gustaría empezar con las palabras? —Se acomodó más a su lado.
— Muchas gracias por su asistencia a nuestra boda, no pensé que sería tan grande y solo cedí a las peticiones de un caprichoso al cual ya puedo llamar esposo. —Quackity se sorprendió, tenía buena labia para estas cosas, el azabache no se lo esperaba y sus mejillas empeoraron cuando sintió una mano en su cintura. La gente aplaudió.
— Me alegra que todos estén aquí, incluso el pendejo de Ash está en una esquina con su copa de vino. —Se burlo sacando un poco la lengua al escuchar al mencionado despotricar—. Es hermoso ver a mis dos familias unirse de esta forma, porque mi corazón mitad del Norte y mitad de la Polski cave ya puede estar en paz en esta ceremonia. —Elevo la copa—. ¡Brindo por esta hermosa fiesta y unión!
Ambos chocaron sus copas y se la llevaron a la boca para tomar de ello mientras sus ojos se mantenían en las personas que los habían imitado, una sonrisa cínica se presentó en los dos dejando los vasos aún lado para volver a juntar miradas.
— ¿Te han dicho que tienes unos labios muy jugosos? —Coqueteo descaradamente mientras fruncía los labios buscando un beso y haciendo sonrojar, pero reír al polaco que puso los ojos en blanco antes de juntar sus labios otra vez. Fue pequeño, pero demostraba su sentimiento sincero, casi como un agradecimiento.
— ¿Y a ti te han dicho que dices muchas idioteces? —Ahora era el mexicano quien rodó los ojos.
— Cállate y sigamos sirviendo vino, cariño. —Suelta una risa por la demanda asintiendo concordando con su ahora esposo.
— Vamos, tenemos que ser unos buenos anfitriones.
La fiesta siguió hasta las tres de la mañana, sé habían encargado de que todos hayan tomado al menos una gota de vino incluso convenciendo a los que decían no tomar nada de alcohol, ahora veían como algunos se iban arrastrando los pies por estar borrachos no pudieron evitar reírse como si solo ellos conocieran el chiste, haciéndolos parecer un poco delirantes.
— Adiós, adiós a todos, con cuidado hacías sus casas no queremos ningún accidente. —Dijo entre risa Quackity siendo seguido por su marido, parecían locos del centro y eso hacía pensar más a los demás que la unión fue la adecuada.
— Hey, adios Quackity y Multi. —Era Juan a quien lo sigue Roier que parecía un poco más afectado por el alcohol gracias a su nula costumbre—. Estoy tan feliz de que por fin encontraran el amor. —Hablo emocionado el de lentes—. Y si tienen luna de miel por favor que no sea en el norte, las paredes son muy delgadas. —Pidio como una súplica incómoda, los recién casados se sonrojaron, habían olvidado complemente ese detalle.
— Tranquilo Juanito, aún no lo vemos, pero no será en el norte te lo aseguro. —Tomo aire intentando relajar sus mejillas, se despidieron con las manos quedando solo el arácnido ahí viéndolo con escepticismo.
— Si... Me alegra mucho su junte, si. —Su voz era más brusca de lo común, eso le recordó cuando le recriminó sobre robotoier—. ¿Entonces vas a vivir en la Polski cave?
— Claro, tengo que pasar tiempo con mi esposo. —Ahora era él quien agarró con fuerza la cintura del de rastas haciendo que esté de un respingón sorprendido.
— Ah, si, ya veo. —Se rasco la nuca pareciendo debatir algo en su mente—. Bueno, tú sabes dónde me puedes encontrar, mi fábrica o el norte. —Hubo un pequeño silencio, no sabía adónde quería llegar con todo eso—. Y también puedes ir cuando quieras a mí granja de pan con aguacate, tómalo como regalo de bodas.
— ¿¡En serio!? ¡Gracias! —Sus alas aletearon emocionadas haciendo por fin sonreír a Roier el cual movió su mirada hacia Multi para ofrecerle una mano.
— Tienes suerte carnal, aunque Quackity sea un pendejo es... Especial. —El científico no entendió mucho, aún así acepto dando un apretón de manos que fue desecho a los segundos—. Me voy, Adiós. —Lo vieron irse a pasos lentos.
— ¡Y la Polski cave tampoco está permitida para la luna de miel! —Grito Graf que salió corriendo en busca de Juan con una emoción extrañamente renovada.
Se quedaron estáticos unos segundos, parados en el pasto viendo como ya solo quedaron ellos, la música que había dejado Maximus aún sonaba suave, aunque aquel se había ido hace un tiempo con Aypierre, la brisa de la noche más fría les estampó en el cuerpo haciendo al pelinegro temblar levemente.
— Por verte bonito no te pusiste un saco. —Se saco el suyo para ponerlo en los hombros del más bajo.
— Bueno, funcionó verme muy bonito, me dijiste que era hermoso. —Se lo saco en cara dándole un leve codazo.
— No cuenta, se me salió. —Volteo a otro lado sintiéndose un poco avergonzado, algunas veces su boca simplemente hablaba sin pensar, mayormente (todo el tiempo) le pasaba con Quackity.
— Te lo dejaré pasar, por ahora... —Rie suavemente. Ambos empezaron a caminar viendo los vasos vacíos en las mesas—. Por cierto ¿En cuántos días?
— Se tendría que empezar a presentar en una semana los síntomas más leve. —Dice agarrando la botella vacía de vino para deshacerse de ellas, el contrario también hace lo mismo.
— Bien entonces... En esa semana ¿Hacemos la luna de miel? —Pregunto bromeando haciendo al otro negar con una risita.
Siguieron con eso, agarrando cualquier copa o botella que hubiera o siguiera teniendo ese líquido modificado, el plan había salido a la perfección y nadie había sospechado en lo absoluto, más allá de que ambos estaban un poco locos mientras se reían solos como si se comunicaran telepaticamente.
La noche anterior Multi y él había arreglado todo para expandir un nuevo virus en todos los habitantes, incluso los que no habían venido terminarían contagiados por sus amigos que si estuvieron presente, por eso estuvieron compartiendo miradas y risas todas la noche gracias a que solo ellos sabían sobre ello, pronto la gente estará corriendo buscando una cura que nadie más les podrá brindar a excepción de claro ellos dos, los cuales ya eran casi inmunes gracias a la cura ya creada con antelación.
Además que pronto la gente notaría como el laboratorio de Foolish había explotado gracias a unos ingredientes que si los juntas son altamente explosivos, ese fue totalmente un trabajo de Quackity encargándose de que toda pareciera un accidente donde nadie había estado involucrado.
Cuando tiraron todo y apagaron las luces volvieron estar en frente del otro, el científico ofreció su mano derecha.
— ¿Volvemos a la iglesia? —No lo hizo esperar aceptando.
— Vamos.
Caminaron hacia el lugar y cuando llegaron el sentimiento era totalmente distinto, con la soledad de solo dos almas junto a la oscuridad del lugar entraron ya sin el compromiso de mantener las apariencias ante los demás, se detuvieron donde habían estado parados hacia unas horas, prendieron la vela que se encontraba ahí junto a la biblia.
— ¿Unirás tu alma con la mía para siempre? —Le preguntó con una voz más suave de lo normal, viéndolo y la sinceridad palpable en esos ojos azules golpearon al contrario. Sonriendo levemente llevo una mano a la mejilla pálida del hombre el cual solo se acurrucó torpemente en ella.
— Nunca desaprovechare la oportunidad de amarrarte a mi. —Sonaba como una broma, pero sabía que estaba siendo honesto, Multi sabe cuánto Quackity necesitaba la certeza de que nunca lo traicionarán, que no lo abandonarán.
— Sabes que ya lo has hecho desde hace un tiempo. —Fue hacia su bolsillo sacando un bisturí que había guardado todo este tiempo—. ¿Estas listo? —Aquel miro el objeto, pero no pareció dudar en lo absoluto mostrándole su palma.
— Siempre estaré listo para ti. —Eso hizo sonrojar levemente al polaco.
Con suavidad tomo la mano, el anillo estaba en el dedo anular que demostraba su vínculo ante los demás, pero esto haría que sus almas estuvieran encadenadas a la otra para siempre, no pudo evitar sonreír ante esa idea, una eternidad incluso después de morir y reencarnar estando con su angel no sonaba para nada mal. Con cuidado llevo la hoja del bisturí a la palma para empezar a dibujar una cruz invertida desde la perspectiva de Quackity, lo escucho soltar unos jadeos levemente adoloridos, pero nunca se apartó esperando pacientemente, por fortuna la facilidad de los trazos hizo que fuera rápido.
— ¿Todo bien? —El corte no era totalmente profundo, pero lo suficiente para que la sangre empezará a salir más de lo normal.
— Solo arde, estoy bien. —Movió un poco los dedos sintiendo la sangre salir. Multi tomo la mano sana del hombre para poner el objeto.
— Ahora es mi turno. —Dijo ofreciendo igualmente su palma, eso hizo sonreír al mexicano.
— Me pasas una arma tan fácilmente. —Con las puntas de sus dedos de la mano herida agarra la de su esposo mientras lo miraba y lo apunta con el arma—. Podría matarte.
— Puedes hacerlo si quieres. —Hubo un silencio que reinó el lugar haciendo que solo se escuche el viento de afuera junto a algunos grillos, no se apartó en lo absoluto mostrando confianza ciega en su pareja haciendo sonreír aún más a Quackity que alejó la amenaza para volver al cometido.
— Eres lindo cuando eres cursi. —Lo halago poniendo nervioso al de rastas.
Hizo lo mismo, la figura de la cruz invertida aunque su trazo era más desprolijo haciendo notar su inexperiencia en cosas como cortar a gente con un bisturí, Multi suspiro aguantando los jadeos leves de dolor esperando a que su chico termine correctamente. Cuando ambos está listos dejan el arma aun lado, ambas manos ya estaban ensangrentadas llegando incluso a los anillos haciendo que estos se pinten más de rojo.
Se miraron y sonrieron, Quackity fue el primero en posicionarse para que juntaran sus manos para por fin hacer el pacto de sangre, Multi lo siguió a los segundos acomodándose bien para que las cruces quedarán unidas correctamente y al por fin tocarse cerraron los ojos sintiendo los cosquilleos en sus heridas ahora juntas, una luz roja les iluminó la cara y las cadenas invisibles se sintieron pesadas en sus muñecas, está funcionando perfectamente.
Al volver a abrir los ojos no miraron hacia la luz que venía desde el pacto, era más hipnotizante ver como los ojos de Quackity se habían vuelto totalmente blancos resplandecientes, mientras que Multi eran de un negro con los iris rojos opacos contrastando significativamente con su pareja.
— Te ves hermoso. —Dijo el alado soltando un jadeo adolorido por el ardor repentino en su corté.
— Tu también, mi angel. —Sono un poco jadeante haciéndolo sentir patético, no quería ser escuchado sintiendo dolor, así que agarró con delicadeza la nuca de su esposo para unir sus labios.
Cada que el ardor subía el beso se volvía más brusco y desesperado con gemidos saliendo de entre sus labios, era parecido a sentir una quemadura de segundo grado mientras el resplandor rojo seguía intenso y sus manos entrelazadas se agarraban con fuerza sin ceder en ningún momento a la necesidad de alejarse.
Después de unos segundos más el dolor empezó a bajar, suponiendo que por fin había llegado al final cuando la luz también desaparecía. Se separaron del beso más extraño que habían tenido en sus vidas, hacia sido una mezcla de dolor y necesidad tan palpable que ninguno podía negarlo, tampoco había razones para hacerlo. Retomando el aire se miraron notando que ya había vuelto a sus ojos comunes, además de que sus bocas estaban completamente rojas y con rastros de saliva.
— Casi me comes. —Se limpia la boca suspirando, tendrá que comprar algún labial hidratante después de esto.
— Sabes delicioso la verdad. —Imita el gesto limpiándose.
Sus vistas se van hacia donde tanto venía el ardor por fin separándose y al ver las palmas de ambos con sangre seca casi de un color negro junto a la cruz que ahora era diferente, pareciendo una cicatriz extraña y al tocarla no le dolió, sin embargo hizo que la cadena que ahora los unía se volviera levemente visible.
— Lo logramos, ahora estás complemente atado a mí. —Subió los brazos abrazándolo con fuerza—. Nunca podrás escapar, esposo mío. —Soltó una risita juguetona.
Correspondió el abrazo con el corazón acelerado, porque si bien Quackity podría hablar mucho, sabía que la mayoría de cosas era un matiz entre verdades, bromas y mentiras, así que no sabía que tanta emoción real habían en esas palabras, sin embargo para el esto era un verdadero sueño.
Tenía a su angel encerrado para siempre a su lado y nunca va a poder escapar, tendrán que estar juntos para toda la eternidad sin siquiera importar si es que alguno de los dos muere. Apretó la cintura ajena con fuerza mientras cerraba los ojos y sentía una energía renovada mientras olía el cuello de Quackity.
— Kocham cię, teraz jesteś mój, całkowicie mój. —No entendió lo que decía, pero asintió aún así.
— Entonces... La luna de miel ¿En el norte o la Polski cave?
— Claro, hagámoslo en el spawn incluso si quieres. —Bromeo rodando los ojos.
— Ay, que degenerado...
Dos tortolitos después de envenenar con un virus a la mayoría de la isla y hacer un pacto de sangre donde nunca más podrían alejarse del otro.
