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Realidad (Reigen x Reader) MOB PSYCHO 100

Chapter 20: え?%

Summary:

*え= Letra e en japonés, también se usa como "¿eh?"

*Cuento de siempre: Lamento la tardanza, pero como puse en el anterior capítulo, no publico hasta que me ENCANTE lo que escribo (fue reescrito demasiadas veces jaja... Un año entero, wow). Espero les guste.

Chapter Text

El día comienza con la alarma que Reigen apaga inmediatamente, e intentando no pensar demasiado se apega a la rutina. Todo parece normal en la vida del aburrido adulto hasta que suena su celular, a lo que el adulto responde con impaciencia.

"¡HolaReigenalhabla!" contestó exaltado.

"Ah, Reigen-san."

"a, Serizawa..." respondió con decepción.

"Si... Le hablaba para avisarle que hoy no podré ir a trabajar. Tengo que estudiar para el examen. Lamento mucho las molestias." Decía apenado.

"Ah.. si, está bien, gracias por avisar. Buena suerte, adiós." Colgó y pasó la palma de su mano sobre su rostro mientras suspiraba, enfadado consigo mismo por ilusionarse. Era demasiado para él aceptar lo que ocurrió aquella noche. Quería emocionarse, pero el temor a la realidad, y al rechazo, era más fuerte.

Una vez llegó a su oficina y escuchó al primer cliente llegar, respiró profundamente y decidió no darle importancia, utilizando su trabajo como excusa para evitarlo. Hizo pasar al cliente y todo iría perfecto. Todo volvería a ser como antes. Pero es que a Reigen nada le sale como el quiere.

"Dígame, ¿en qué puedo ayudarle?"

"Por favor, ¡exorcice esta fotografía! La semana pasada me encontré con mi novia luego de mucho tiempo, paseamos un rato y tomamos muchas fotos. Accidentalmente sale de fondo un cementerio, y ese no es el mayor problema, ¡sino que hay un espíritu!" exclamó el cliente asustado.

"Permítame" Reigen toma la foto. "Ugh- digo, ¡mhm!" aclaró su garganta al ver que en la foto la pareja estaba besándose. Claro que es algo normal, pero tenía que ser específicamente el beso lo que hostigaba a Reigen. (¡Olvida eso, concéntrate!) Analizó el fondo de la foto y vio que sí había alguien, y era simplemente una persona haciendo limpieza a una tumba, pero trabajo es trabajo. "¡No se preocupe, yo me encargo! Vuelva en 2 horas!"

Reigen se puso manos a la obra arreglando la foto por medio de photoshop. Después de arduo trabajo terminó y al reimprimirla dando por terminado el encargo, inconscientemente seguía revisando si le había llegado algún mail al celular. Viendo que no era así, rápidamente lo cerró.

 

"¿A dónde deberíamos ir? ¿No se te antoja el yakiniku?" dijo Himawari a ___. Ambas caminaban por el pasillo hacia la oficina mientras hacían sus planes de salida.

"Me parece bien, solo que el jefe termine la junta, nos vamos" ___ sonrió pero rápidamente se queda pensativa viendo hacia la ventana.

"___-chan, ¿todo va bien en la oficina? Te noto un poco distraída."

"...Si, supongo. El asunto de Tadano-kun ya se resolvió, de alguna manera. Por otra parte..." ___ dudó si contarle a su amiga, la observó y concluyó que estaría bien. "Himawari, ayer salí con Reigen-san. Decidí dar el primer paso... aunque estoy bastante perdida en ¿qué debería hacer ahora?"

"¡Wow, eso es increíble, ___! ¡Te felicito, de verdad! No te preocupes, todo fluirá de manera natural- eh... esto... ¿quién es Reigen-san?"

(¿en serio? ¿y todo lo que acabas de decir?) se quedó de piedra ante lo despistada que suele ser su amiga, y con una cara de póker, únicamente soltó: "... El psíquico."

Himawari siempre es algo dramática.

"¡¡WOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOooo!! ¡¿e-en serio?!" sonreía tontamente como una niña. Es tierna a su manera, no se le puede odiar. "¡Tienes que contármelo todo, ___!"

"Si, si. Quiero contarte, pero cuando estemos en el restaurante, ¿te parece?"

"Moo... Bueno, está bien. Pero dime algo rápido, ¿te le declaraste?"

"No realmente. Es más... una apuesta que me hice." (Todo dependerá si realmente lo recuerda o no.)

 

-La noche anterior-

"Yo pediré un Ginger Ale, ¿usted, Reigen-san?" preguntó ___ mientras pedía al camarero.

"Un Lemon Sour, con extra Sour." decía mientras se desaflojaba un poco la corbata. (¡¿Qué está pasando aquí?!) Y aunque Reigen se veía tranquilo, no podía creer la situación en la que se encontraba. (Hace poco me rendí con Sakurai-san, luego ella misma me habla e incluso terminé aquí y estoy por beber algo con ella. ¡¿Cómo puede ser eso?! ¿Tanta suerte tengo? ¡¡¡DA MIEDO!!!)

"Reigen-san, hay algo que quería preguntarle"

"¡S-si! ¿Qué es?" Ciertamente, las expectativas de Reigen estaban por los cielos.

"¿Qué es "Ekubo"?" expuso con curiosidad mientras ladeaba su cabeza. "En su libro se mencionaba mucho algo sobre eso"

"eh...¿Ekubo?" rápidamente la realidad lo abofeteó, ayudándolo a despertar de la estupidez. "Ah, si. Es un espíritu maligno que es amigo de Mob, pero suele ayudarme con algunos encargos..." (Tranquilízate, Reigen. Salimos a beber como simples conocidos, ni siquiera como amigos. Lo más probable es que ella solo quiera distraerse de algo. Exacto, lo único que puedo hacer es aconsejarla, tal vez lo mejor sólo sería escucharla. Ah, aquella vez ella se peleó con un chico, ¿será algún novio? ¿Intenta darle celos? Aunque ese tipo de cosas no parece importarle a ella. Entonces... ¿intenta probar suerte conmigo? No, no. Puede que ya me esté precipitando, aunque sinceramente, no me gusta para nada pensar que soy una segunda opción...)

"Espíritus malignos... su trabajo suena peligroso. Como alguien que nos protege desde las sombras, ¿es así? Creo que comienzo a comprender qué son los psíquicos jaja" Sakurai no lograba hacerse la imagen de lo que significa la palabra psíquico, pero no dudaba en que Reigen sabía hacer su trabajo.

"Solemos lidiar con espíritus, pero mayormente es la gente quienes los acarrean con sus emociones. No necesita estar acompañada para dejar de sentirse sola, eso no cambiará nada. Querer formar parte de las personas de tu alrededor, ese deseo de aceptación suele transformarse en toxicidad, tanto para usted como para los demás. Puede consultar conmigo siempre que lo necesite, estaré dispuesto a ayudarla a superar cualquier problema que tenga. Hoy en día es mucho el trabajo que no da tiempo para uno mismo, ¿me equivoco?" dijo con faz seria.

"¿eh? ¿A qué se refiere?" la sorprendió el rumbo de la conversación.

"Una vez eres mayor, únicamente vives para trabajar e intentas revivir emociones pasadas junto a otros adultos reprimidos. Buscar un lugar donde encajar... Debe estar muy cansada, Sakurai-san." Reigen sonreía falsamente, lo que hizo que ___ se acordara de su cita con Tadano. Sólo se quedó en silencio, dándole forma a las palabras del psíquico.

(... ¿Es así como será? Está bien, yo también puedo jugar. Después de todo, hoy mi modestia se fue de sabático.) y quitándose la máscara, decide que lo mejor es afrontar el problema de frente.
Dio un trago a su bebida y expuso: "Dice que es mejor tener algo que quedarse mirando, pero ¿no es lo mismo el solo estar allí para los demás, dando consejos sobre algo que no sabes? Aunque siempre es bueno tener otro punto de vista, y más de un psíquico teniendo un ojo en lo terrenal y otro en lo espiritual. Debe ser solitario, ¿no lo cree, Reigen?"

No sé si lo notaron pero le acaba de llamar virgen, admitiendo la superficialidad que Reigen le atribuía. "¿Eh?... HA, ¿de qué está hablando?" Reigen no aguantó ni la primera ronda, quedó atrapado en su propia red. (Maldición, confiaba en mis habilidades para debatir, pero cuando se trata de ___, yo...) "¡Me refería a que... Sakurai-san siendo linda y trabajando en una oficina ha de tener muchas ofertas! No se desanime por algo que no pasó, el futuro le tiene algo mejor preparado jaja...ja" hacía ademanes con su mano y sudaba a mares, todo se fue al traste. Y en busca de otra manera de dar la vuelta a la situación, tomó de un trago su LEMON SOUR, encontrando valor en la bebida -que no tenía alcohol, pero lo más probable es que esté sugestionado-.

"Jajaja ¿qué es eso? Reigen-san, usted en verdad tiene mucha labia al hablar jajaja. Hace que me sonroje fiufiu♡, nada mal para un psíquico." se burlaba ___, pues era un deleite cuando Reigen se ponía nervioso. (Tal parece que solo tú haces que quiera ser yo misma. No me desagrada.)

"!!!" lamentablemente, Reigen no era rival para las punzantes palabras de ___, y hacía el intento de tranquilizarse.

"¡S-si!, ser psíquico también es un oficio más común de lo que piensan, pero por ser algo que no se ve a menudo es sobrevalorado. Claro que siento satisfacción al ayudar a la gente con sus problemas, aunque casi siempre es gente con demasiado tiempo libre. El término psíquico abarca mucho más que solo superpoderes, ¿sabe? Ni siquiera se necesitan. Los demás psíquicos serían reconocidos si se toman en serio su negocio y dejan de lado los estereotipos, que por cierto, Japón es un buen lugar para los psíquicos gracias a sus grandes misterios y leyendas." desahogaba sus quejas sobre su trabajo. "Suena duro, pero cada día trae algo nuevo. Gracias a eso pude conocerla a usted, Sakurai-san" terminó de divagar diciendo finalmente lo que realmente quería decir, pero no se dio cuenta, pues habló por hablar.

(...Reigen acaba de ¿hablar de más?) ___ se tomó lo que le quedaba del Ginger Ale. "Fuuu... jajaja, es demasiado interesante, Reigen-san. Siempre tiene algo que decir." fingió que fue un trago fuerte y estando roja de la cara dijo sonriendo: "¿Nos vamos?"

"Si, ya oscureció. Permítame escoltarla." Desde aquí, ___ apostaba si el LEMON SOUR de Reigen tenía alcohol o no. Mientras tanto, Reigen estaba convencido que era el inicio de una buena amistad, que podría seguir desarrollándose con el tiempo, o también se quedaría en la monotonía. Esto último le calaba, pero prefirió vivir el momento y ya luego preocuparse.

"Lo siento, no puedo caminar bien♡. Probablemente haya bebido mucho." excusó ___ ya que estaba abrazada al brazo del psíquico, mientras que este caminaba embobado sin creer lo que estaba pasando. ___ disfrutaba el como Reigen se ahogaba en su propia mentira, de buena manera.

"Está bien, no se preocupe, su psíquico de confianza está para auxiliarla. Apoyémonos mutuamente, Sakurai-san." señaló bastante satisfecho. Reigen estaba orgulloso hasta el punto donde llevó su relación con ella, que pueden hablarse con naturalidad sin miedo a ser rechazado. (Esto es más que suficiente.) suspiraba contento.

"..." ___ se separó de él. "Lo siento, Reigen. Yo no estoy de acuerdo con eso. Sabes... yo no soy uno de los colegiales con los que te juntas. No me interesa ser tu amiga" contestó con una sonrisa amable a pesar de la tosquedad de sus palabras. (Quiero ser cercana a usted, pero no de esa forma. Yo lo que quiero es...) pensó.

"Eh- ¿Entonces que fue todo es-" Reigen estaba confundido pero ___ lo calló de una forma que no se esperaba. Y luego, ella simplemente dijo "Buenas noches" y se fue por su rumbo.

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"Hola, Reigen-san." ___ lo saludó sin problema al encontrarlo de frente en su camino a casa.

"... Hola." simplemente contestó. Comenzaron a caminar juntos.

"Hoy de alguna forma, fue un día demasiado lento, ¿no le parece? ¿Será alguna paradoja, tendrá que ver con los poderes psíquicos de los que hablamos ayer?" preguntó ___.

"Si se sintió así, de alguna manera." contestaba vagamente por obligación. El curso lento de la conversación le comenzaba a dar pereza.

Observando las acciones del psíquico, Sakurai concluyó: (¿No lo recuerda? Es una lástima...) ___ contuvo su sentimiento de decepción y lo forzó en uno de alegría. (... Está bien, no importa.) "¿Cómo fue su día, Reigen-san?"

"Nada nuevo, otro encargo de exorcismo." comentó cortante. "Y con respecto a lo de anoche..."

"Oh, ¿lo de anoche? Yo realmente disfruté platicar con usted, Reigen-san. Deberíamos quedar para almorzar en otra ocasión. Pero tomar ya no, me hubiera dicho que no toleraba el alcohol." charlaba animosamente Sakurai.

"Sakurai-san, por favor. Deténgase." no podía verla a la cara, y su rostro expresaba pesadez.

___ se preocupó por tal expresión. "... Lo siento, me comporté muy grosera. Puede que tampoco el tomar sea mi fuerte. ¿Será que le hice pasar un rato desagradable?"

Reigen entró en pánico al sentir que ___ comenzaba a ser distante. (No, no. Si esto sigue así, será un ciclo de nunca terminar. No puede-)

"¡Estoy hablando del beso! ¿Qué fue eso? No bromees conmigo..." gruñó y su voz se rompió, apretando los puños de la impotencia. Estaba enfadado pero su rostro enrojecido lo exponía.

(Ah, allí está.) "Así que sí lo recuerdas." respondió ___ en voz baja mientras cruzaba los brazos. "Lo de anoche, significa justo lo que es. Creo que fui lo suficientemente directa." Tomó aire, descruzó los brazos y enderezándose lo más posible para estar a la altura del psíquico. "Reigen Arataka, tengo sentimientos por ti." Confesó fuerte y claro, su voz sonó tranquila, pero declarando que no tenía miedo a las consecuencias que sus palabras podrían traer. Expresando un deseo de profundizar su relación. No había dobles intenciones, ni manera de crear malentendidos; solo la verdad.

Reigen solo la veía atónito por su declaración. Su garganta se volvió un nudo y su corazón dolía. Era tanta la felicidad que lo tomó por sorpresa, que hubiera preferido seguir huyendo que lidiar con todo ese vaivén de emociones. Pero esta es la realidad, es el presente, y no dejaría ir la oportunidad que se le presenta en bandeja de plata. Se inclinó haciendo una reverencia, hizo tripas corazón, y cerró los ojos apostando la poca esperanza que veía. Finalmente extendió su mano en señal de propuesta. ___ se ablandó por las acciones del psíquico y comenzaba a ponerse nerviosa.

(Puede que, en algún momento me arrepienta. Pero si es junto a ella...) pensaba Arataka, y dijo con seguridad: "Sakurai-san, ¿le gustaría salir conmigo?" (estaría bien, incluso si fue un error.) concluyó. Reigen en esta ocasión no esperaba lo peor, había algo esta vez que, todas las banderas indicaban que algo bueno pasaría por fin.

La mano de ___ se posó sobre la de Reigen, este volteó rápidamente hacia arriba para encontrar una nueva expresión en el rostro de ella.

"Quedo a su cuidado, Reigen-san." dijo mientras cubría su boca para tapar la tonta sonrisa que se había formado por la confesión del psíquico, y que no podía controlar. También desviaba la mirada, volviéndola totalmente indefensa. Aquella faceta tímida era difícil de asumir para Sakurai, pero estaba dispuesta a aceptar que el psíquico tenía un gran efecto en ella.

"S-si. Igualmente, quedo a su cuidado, Sakurai ___...-san." contestó con esfuerzo. Y al darse cuenta del giro de la situación, su felicidad se convirtió en preocupación. Pero no es momento de dar un paso atrás. Avanzan juntos tomados de la mano, igual de asustados por el cambio y la felicidad del sentimiento mutuo, deseando que no sea una emoción pasajera.

Ambos lograron llegar a la persona que estiman, con esperanzas en el futuro de que el gustar se vuelva en amor. Preguntándose interiormente ¿hasta dónde podré conocerlo? ¿Cuál será el límite? ¿Me aceptará tal y como soy? ¿Se asustará cuando descubra la verdad? ¿Es necesaria esa realidad para que funcione la relación?

Sin saberlo, ambos tiraron la moneda por el temor de que aquella conexión fuera fugaz.

 

Una vez alineado, la primera pieza del domino cayó.

Notes:

PD: Lo siento si hay gente que no le gusta que se agregue apellido al personaje de Rayita (en este caso, nosotr@s), es sólo que me siento cómodo al momento de agregar sufijos. Siento que así puede permanecer la esencia del personaje.

PD2: Si, es el mismo apellido del anterior fanfic. Soy coda para inventar nombres..