Chapter Text
Dado a que de ningún modo la unión entre Yoo Joonghyuk y Kim Dokja podía ser cortada, la distancia que tomaron fue lo relativamente suficiente para tener una conversación privada .
— “No puedes quedarte aquí '' .— la escritora desplegó un menú en el sistema del sistema y presionó una de las primeras opciones a la mano, pero…
— “Tú no eres la mujer del subterráneo”.
Nada ocurrió.
—”¿Qué demonios sucede con esta cosa?”— frunciendo el ceño, la joven presionó botones al azar, viéndose rápidamente rodeada de ventanas azules.
[ERROR] [ERROR] [ERROR]
[ La encarnación ‘Yoo Joonghyuk’ no es un personaje ]
— “Nunca había fallado de esta manera…”— murmuró entre dientes.
[ No dispones de permisos suficientes ]
[ ERROR ]
Exasperada, cerró todas las ventanas de un movimiento.
‘ No hay manera que…’
[ No es un personaje ]
[ No es un personaje ]
[ No es un personaje ]
Yoo Joonghyuk, quien no parecía estar de muy buen humor interrumpió su corriente de pensamiento y preguntó.
— “¿Quién eres? ¿Cuáles son tus intenciones?”.
Han Sooyoung soltó un suspiro, removiendo el flequillo de su frente por un momento y respondió derrotada.
— “ Puedes decir que soy la administradora de este sueño '.— desplegó sus manos a los costados, adornando la revelación.— “Han Sooyoung. Escritora”.
Yoo Joonghyuk levantó una ceja.
— “Todo lo que sucede aquí es obra del sueño más antiguo. Mantener el sueño y todo lo que está a nuestro alrededor bajo control, ese es mi trabajo '' .— complementó.
Ella fue la que lo sacó aquella vez del subterráneo.
— “Siendo el creador del sueño y del mundo exterior, ¿por qué necesitaría de ti para mantenerlo”
La escritora bajó la mirada por un segundo, su expresión un tanto amarga.
— “El sueño más antiguo es el dios de este mundo, pero no es omnipotente” .— contestó, su voz un tanto más callada que al inicio. — “En su estado actual, ni siquiera es capaz de controlar un sueño tan elaborado por sí mismo”.
Yoo Joonghyuk recordó lo que aquellas constelaciones mencionaron antes de ingresar al subterráneo. Este Kim Dokja es solo un fragmento de un todo, sus capacidades eran limitadas y dudaba de que siquiera fuera consciente de estas.
Kim Dokja podría ser el dueño y creador del sueño, pero quien manejaba los hilos de su realidad era Han Sooyoung.
— “Es por esa razón que lo mantengo aquí”.— la escritora levantó la mirada, insegura de si debía seguir con su explicación. — “Si permanece aquí, nadie podrá alcanzarlo''.
Yoo Joonghyuk entendió de inmediato a quiénes se refería.
—” ¿Por qué intentas esconderlo?”
Han Sooyoung asintió y sacó un libro de su inventario.
— “Tengo mis razones”.
Yoo Joonghyuk lo tomó entre sus manos, tocando la cubierta por encima. Las páginas tenían ese tinte amarillento y olor característico de un libro antiguo; no obstante, aquello que narraba en su prólogo bien podría situarse en un futuro no muy lejano.
— “¿Dónde encontraste esto?”— levemente molesto.
— “Era parte de la colección principal de la biblioteca del final”— la escritora tomó el libro de vuelta y lo balanceó entre sus manos. — “Recuerdo que Kim Dokja odiaba este libro, en especial el final…”—comentó, su mirada reminiscente al clavarse en el libro. — “Es una historia larga, pero no tan larga como esa otra estúpida novela…”
No solo Han Sooyoung había llegado al final de los escenarios, sino que cruzó la última pared por su propia cuenta.
— “Era cuestión de tiempo”.— suspiró, finalmente. — “ A diferencia de otras historias en la biblioteca, los volúmenes de esta historia cubrían gran parte de uno de los libreros, me tomó meses terminarla”.
Después de que terminara siendo desprendida de su mundo original y cayera dentro del mundo de una vieja novela abandonada de su creación, para Han Sooyoung el apocalípsis fue más cuestión de tiempo que de habilidad. Sin embargo, el final de aquel mundo fue completamente distinto a lo que imaginó en primer lugar.
Fue justo cuando cruzó la pared del final que se encontró con el único residente del fin del mundo.
‘¿No te aburres estando aquí solo?’
La nada era una habitación completamente blanca, adornada por una decena de libreros de madera repletos y un par de escaleras que facilitaban la tarea de bajar los libros de más arriba.
Kim Dokja negó, sosteniendo uno de sus libros con cariño y apego.
‘No estoy solo, tengo a Yoo Joonghyuk conmigo’ .
Le resultó difícil creer en un inicio que una novela como la suya terminará consiguiendo un fan tan ávido, mucho menos que tal fan se tratara del dios de este mundo. Realmente nunca se planteó algo así en la idea original, pero razonó que el hecho de que una obra no fuese terminada por su autor no implicaba que ésta no tuviera un final.
‘Además, tú estás aquí’.
- Error número uno, mencionar que era la autora.
Sus pláticas dentro de la nada se extendieron por lo que parecieron años y usualmente no solían hablar de otra cosa que no fuera aquella tediosa novela suya o su protagonista. No podía pedir más.
‘ ¿No crees que Yoo Joonghyuk es un tanto estúpido?’.
‘¿Cómo puedes decir eso? ¡Yoo Joonghyuk es el mejor!’
Esa sonrisa brillante y pegajosa, realmente quería protegerla.
[...]
Yoo Joonghyuk observó con detenimiento la marea de expresiones de la escritora, intentando descifrar las emociones entre las olas y el paso del relato, divisar más allá del evidente sarcasmo y evasiones. En el fin del mundo no solía haber tiempo de evaluar o someter a juicio las intenciones de otros, siendo la supervivencia lo principal, ¿a quién podría preocuparle si era injusto?
— “¿No vas a continuar?”— preguntó, luego del silencio repentino.
— “¿Eh? Sí, de acuerdo. Es una historia un tanto larga, intenta no matarme antes de que termine. Juro que todo tiene una buena explicación…”
— “Estoy esperando a escucharla”.— su tono tenía un dejo sarcástico leve, cruzando los brazos en su posición y esperando que su historia continuara.
Parecía que al protagonista se le había pegado, sin querer, un poco del lector.
Confundida por el comportamiento civilizado del hombre, continuó con su explicación.
— “En un inicio, pensé que la historia era divertida y seguí leyendo. El final fue un desastre y el epílogo parecía seguir escribiéndose. Cada vez que visitaba el librero, había un nuevo volumen”.— deteniéndose un segundo para echar un vistazo a su protagonista. — “Era una buena historia. No mentiré, durante mi lectura, llegué a pensar que Kim Dokja debía ser el autor; no obstante, mis sospechas fueron desechadas al ver la nota final del autor”.
Sus días de felicidad ciega desaparecieron en cuanto Han Sooyoung tomó ese libro entre sus manos, eventualmente descubriendo el origen del mundo y la razón por la que su dios fuera tan inusualmente pequeño y de frágil apariencia.
—” ¿Qué le sucede a tu mano?”— exclamó, tomándolo de la muñeca con una mirada impotente.
Kim Dokja le miró confundido.
— “Es normal. Todas las cosas deben regresar al lugar donde pertenecen…”
Devolviendo el libro a su inventario, Han Sooyoung no pudo evitar soltar una ligera carcajada.
Autor: Han Sooyoung y Co.
Editor: Yoo Joonghyuk.
“Para mi único lector, de parte de todos los que esperan por ti”.
— “Fue entonces que caí en cuenta del significado de la historia…”
Era un grito de ayuda.
Sin pretender abundar en más detalles, Han Sooyoung aclaró su garganta y buscó continuar con lo demás, lo más importante.
Era una historia difícil de entender y de creer, pero digiriendo poco a poco lo que escuchaba, el regresor intentó someter a comparación esta información con la escasa recibida de parte de las constelaciones en el exterior del subterráneo.
— “En fin, la historia narra que el sueño más antiguo se dividió en miles de millones de fragmentos y los esparció a través del universo con el fin de nunca ser encontrado. Aún así, aquellos que deseaban su regreso buscaron la manera de recolectarlos. Y con el tiempo, la encontraron...” — narró, señalando el cielo al final de su oración.— " El fragmento en el interior de Kim Dokja, como los demás, no pudo evitar sentirse atraído al todo, provocando su lenta desaparición".
— “Puedes crear todo lo que quieras en este espacio, ¿no?”
Kim Dokja asintió.
— “Sí, algo así. ¿Hay algo que necesites?”
Han Sooyoung se hundió en sus pensamientos por un minuto, pensando en si debía seguir.
— “No, es sólo que este libro me ha recordado mucho de la vieja Seúl, antes del fin. Ha pasado un tiempo desde que visité esa cafetería…”
Es claro que la plática llamó la atención de Kim Dokja y ambos hablaron horas sobre el Seúl que Han Sooyoung conocía, sobre la cafetería bar a la que iba en sus citas, la preparatoria a la que solía asistir, su viejo vecindario y el acuario al que fue invitada una vez por alguno de sus pretendientes.
Fascinado con el relato, no pudo evitar pedir más y más detalles.
Estos detalles poco a poco fueron tomando forma, palabra por palabra el sueño comenzó a tomar la forma de aquel subterráneo. Haciendo uso de aquella novela, Kim Dokja diseñó un Seúl al borde de la realidad y la ficción, basándose tanto en la novela que ambos amaban como en lo que Sooyoung-ssi relataba en sus historias.
— “¿Es increíble no?”— dijo la constelación, estrellas en sus ojos.
— “Sí, es increíble. Eres realmente talentoso”.
Ambos abrieron la puerta corrediza del subterráneo y tomaron un vistazo desde afuera. Las personas se movían y caminaban por su cuenta, tenían conversaciones y parecían estar absortas en su vida diaria lo suficiente para ignorar su presencia.
— “¿Lo hiciste por mi?”
— “Sooyoung-ssi parecía extrañar mucho su ciudad de origen. Es por eso que diseñé este sueño, un conjunto de recuerdos e historias''.— contestó, su alegría contagiosa. — “Aunque, como sabrás, tengo pocos recuerdos del tiempo antes del fin y puede que la Ciudad no esté completa o existan algunos errores… es por eso que te designé como su administradora, puedes cambiar lo que quieras a tu gusto. — Kim Dokja miró la punta de sus pies, nervioso.— ” ¿Te gusta?”.
La escritora sonrió.
— “Me encanta… “ —
Fue algo espontáneo. Ni siquiera lo pensó demasiado.
Un impulso…
Han Sooyoung puso la mano sobre la espalda de la constelación y lo empujó sin mucha ceremonia dentro del vagón.
— “¿Sooyoung-ssi…?” — Ni siquiera fue capaz de completar una oración cuando una mano presionó sobre su cabeza y su vista se envolvió en negro.
[...]
—"Por eso está aquí".
La persona con la que había interactuado dentro de esa pequeña caja de comentarios y con la que había hablado sin parar durante tanto tiempo.
— “ ¿Cuánto tiempo..?”
Interrumpió el regresor abruptamente, sacándola de sus pensamientos.
— “¿Qué-?”
— “¿Cuánto tiempo tiene Kim Dokja dentro del sueño?”.
Han Sooyoung tardó unos segundos en procesar la pregunta, sin encontrar la respuesta satisfactoria.
— “No es algo importante, lo importante es que…”— intentando cambiar el tema de inmediato.
— “Es importante”.— la mano sobre el mango de su espada y un tono definitivo.
— “Esta es la vuelta número trece”.— refiriéndose a trece vueltas de su vida, de inicio a fin.
— "¿La historia del sueño se repite?"
La escritora se inclinó, pensando que su cabeza saldría volando al momento en que las palabras salieran de su boca, no sucedió.
—"Lamentablemente, el sueño tiene sus límites".— pero cuando se dio cuenta de esto, ya era muy tarde. Arrepentida, continuó.— "La historia que el creador tenía planeada para el sueño no fue suficiente para mantener este mundo de pie por mucho tiempo y pronto comenzó a derrumbarse. La única razón por la que esto sigue de pie es gracias a las pocas memorias de Kim Dokja que usé para continuarlo".
Yoo Joonghyuk, sin palabras, contempló en su mente la imagen de aquel escenario y con impotencia, tragó su coraje. No había nada que pudiera hacer ahora para evitarlo, lo hecho estaba hecho.
— “Las constelaciones de afuera quieren la cuarta pared”.— reveló, dejando a la fuerza el tema anterior.
—” La cuarta pared es lo único que lo protege en este momento” .— su voz se mantuvo firme pese a la terrible sensación que anidaba en su garganta. —”Si nuestro Kim Dokja llegara a incorporarse al resto de los fragmentos, incluso por accidente, desaparecería”.
Yoo Joonghyuk entendía que todo esto había sido orquestado por el bien de Kim Dokja, pero no podía confiar la vida de su patrocinador en alguien que estaba dispuesto a hacer uso de esta clase de métodos.
— “No permitiré que se lo lleven. Además, es solo un fragmento, ¿no?” .— la joven apretó los puños, impotente.— “Pueden ignorarlo, no es importante”.
“Su único lector, su único amigo”.
— “Entiendo, lo protegeré”.— dijo, rompiendo el silencio.
Solo por él, pasaría por alto esta historia.
—”¿Eres idiota?”— preguntó con ironía, llevando su diestra a masajear el puente, marcado por los lentes, de su nariz. — “Me gustaría recordarte que las constelaciones allá afuera seguramente son entidades más fuertes que nosotros y que no tenemos forma de ir en su contra”.
Yoo Joonghyuk era consciente de que podría parecer que estaba siendo poco razonable. Por otro lado, no había manera en la que permitiera que las cosas continuaran de esta manera. Esta solución era estúpida e imprudente, poco efectiva.
— “Encontraré la manera' .— la expresión de Yoo Joonghyuk no inspiraba la usual confianza, pero estaba seguro que encontraría la manera, esa firme convicción era palpable.
—”¿No voy a poder hacerte cambiar de opinión?”— rogó.
La encarnación negó con la cabeza, se giró y volvió con la pequeña constelación.
Kim Dokja permaneció todo este tiempo sentado de cuclillas sobre la acera, sosteniendo el pastel que le habían regalado con firmeza y cuidando de no moverse demasiado.
‘¿Cómo es que puede verlo?’
‘ ¿Será que también es parte de la novela? No recuerdo a un personaje con su descripción, debería preguntarle a Joonghyuk-ssi cuando termine…’
La distancia a la que estaban era a duras penas justa, un movimiento y Yoo Joonghyuk sería arrastrado hacia él. Aunque, ahora que lo pensaba, no sonaba a una mala idea.
Esa persona había interrumpido su noche, agredido y arrebatado a su compañero. Incluso podía escuchar los gritos desde aquí, por más ininteligible que fuera la discusión, era evidente.
— “Es hora de irnos”.
Kim Dokja levantó la mirada de su posición y sus ojos se llenaron de estrellas.
La escritora siguió de cerca al protagonista, recuperando la compostura y presentándose ante el lector con una expresión entrañable.
Han Sooyoung metió la mano a su bolsillo, hurgando entre sus pertenencias por algo.
—” Ten'' .— Han Sooyoung colocó algo entre sus manos. — “Puedes llevar a un amigo”.
Eran un par de boletos para el acuario local.
¿Cuáles eran sus intenciones?
Kim Dokja bajó la mirada, aquellos boletos eran tan tentadores…
Nunca había estado en un acuario, los boletos eran caros y difíciles de conseguir.
— “Disculpa aceptada” .— guardó el boleto en su bolsillo.
— “¿Amigos?”— preguntó, estirando su mano hacia él.
Kim Dokja miró la mano con intención, debatiendo entre tomar su mano y hacer como si nada hubiese sucedido o darse la media vuelta.
— “Está bien, amigos” .— respondió en un tono alegre.
Lector y protagonista se dieron la media vuelta, partiendo camino al apartamento.
—” ¡Joonghyuk!”— llamó la escritora, manteniendo sus manos escondidas en los bolsillos de su sudadera. — “Espero que mantengas tu palabra”.
— “No tienes que recordármelo''.— contestó a secas.
Una notificación apareció en la parte superior izquierda, era un mensaje entrante.
[ Hay quince nuevos mensajes en su bandeja de entrada ]
[ ¿Desea abrirlos? ]
Aunque había llegado a la conclusión de que aquella persona no era más una amenaza o problema, Kim Dokja seguía teniendo muchas preguntas sin resolver originadas de aquel encuentro. Todo había pasado tan rápido y confuso que le era imposible conectar los puntos, si es que estos existían.
— “¿Es alguien conocido?”— preguntó con cautela.
Yoo Joonghyuk negó con la cabeza, colocando la diestra sobre su espada.
—” No, esta es la primera vez que nos encontramos''.—admitió.
Viendo que el protagonista tenía la mirada fija en algún punto en la nada, Kim Dokja supuso que se encontraba manipulando algún menú del sistema, ese que relataba la novela.
— “¿Estás buscando algo?”
— “Demasiados mensajes''.— refunfuño, cerrando ventana tras ventana.
Kim Dokja levantó la ceja, acercándose a su lado.
— “¿Correo basura? ¿No puedes bloquear al remitente?”— sugirió.
Por supuesto, esto era imposible en este caso.
Comunicación imposible siguió mandando notificaciones por los siguientes minutos, hasta que finalmente se rindió y abrió la bandeja de entrada.
[ Tienes cinco nuevos mensajes de: Calamar herido ]
[ Calamar herido: Joonghyuk-ah. Yoo Joonghyuk. Joonghyuk. Hyuk-ah. Jonghyun… ]
[ Yoo Joongyuk: ? ]
[ Calamar herido: ¡Joonghyuk! Por fin, pensé que estabas ignorándome ]
Estaba ignorándolo.
[ Calamar herido: Ha pasado un tiempo, ¿cómo va la investigación? ¿estás teniendo problemas? ]
[ Emperatriz de la flama negra ha ingresado al chat ]
[ Emperatriz de la Flama Negra: Espero que no hayas olvidado que el escenario tiene un tiempo límite ]
[ El usuario ‘Emperatriz de la Flama Negra’ ha cambiado el apodo de ‘Calamar herido’ a ‘Lector virgen’ ]
[ El usuario ‘Emperatriz de la Flama Negra’ ha cambiado tu apodo de ‘Yoo Joonghyuk’ a ‘Pez dorado’ ]
[ Lector virgen: Deja de cambiar los nombres del chat ]
[ Lector virgen: Por otro lado, hemos recibido algunas lecturas inusuales de tu lado hace unos minutos. Recuerda mandarnos un mensaje si necesitas ayuda, responderemos a la brevedad posible ]
[ Lector virgen: Nos veremos pronto, Joonghyuk ]
[ Dos usuarios han salido de la sala de chat ]
Al día siguiente, Kim Dokja salió disparado de la cama inusualmente temprano. Tomando la iniciativa para hacer el desayuno e incluso se tomó el tiempo para preparar un almuerzo adicional que guardó en su mochila.
Además de esto, guardó con recelo los boletos que esa joven le había dado como parte de su disculpa por la escena de anoche. Dado a lo repentino de la situación, Kim Dokja omitió muchos pequeños detalles en su persona, como su apariencia desaliñada y aquella expresión, como si hubiese visto algo aterrador. En resumen, no parecía estar en las mejores condiciones.
Se preguntó sobre lo que hablaron tanto ella como su compañero anoche y la razón de aquella triste mirada que le dedicó la mujer antes de irse. Nunca se había sentido tan confundido, como si estuviera pasando por alto algo sumamente importante.
Aunque, incluso sabiendo lo ocurrido, no sería de mucha ayuda. Era una persona normal. Sin habilidades de las cuales depender o intelecto del cual hacer uso. Ni siquiera contaba como un personaje de fondo.
Era algo frustrante.
Por ahora, lo único que podía hacer era ofrecer su compañía y apoyo a su compañero durante el tiempo que este lo necesitara.
Salió del apartamento con su pequeña mochila a cuestas, llevando consigo todo aquello que fuera a llegar a necesitar en su excursión.
— “Hyung, ¿crees que podamos ver pingüinos? ¿habrá pingüinos en un acuario?”— preguntó con emoción.
— “Estoy seguro de que habrá pingüinos”.
Los boletos que recibió de aquella mujer eran entradas para un acuario ubicado en Gangnam, por lo que ambos tuvieron que trasladarse sobre el subterráneo por unos minutos antes de llegar a la ubicación. Había escuchado reseñas muy buenas sobre el lugar en internet, muchos mencionan sus hermosas vistas y otros la belleza de las especies en exhibición.
Cuando llegaron al lugar entraron a las instalaciones con un aire tímido y tentando la situación, pero ni bien le entregó los boletos a la dependiente de la entrada, Kim Dokja se vio atraído al tanque de las mantarrayas. Los cuerpos planos de estas cubrían la mayor parte de la pared del tanque visible con su paso. La información frente al tanque daba un brebaje cultural breve e información general del animal.
— “¡Es enorme!”— exclamó, admirando su figura.
En eso, un calamar se plantó en la esquina inferior derecha y comenzó a moverse lentamente hacia arriba. Kim Dokja quedó perplejo ante el movimiento del calamar y lo siguió con la mirada durante unos segundos hasta que encontró un nuevo animal en el que fijar su curiosidad.
Entre las múltiples esculturas y modelos a escala, encontró una figura familiar.
— “¡Oh! ¡Es un pez luna!”— dijo, con emoción brotando de su pecho. — “Es enorme…”
Yoo Joonghyuk se inclinó sobre la ficha informativa y señaló.
— “Es un modelo a escala…”— comentó.— “Dice que pueden medir cerca de los tres metros y pesar dos toneladas”.
Kim Dokja sacó su celular y le tomó una fotografía al modelo.
— “¿Te gustan los peces luna?”— preguntó la encarnación, simple curiosidad.
— “Oh, no es eso. Es solo que me recuerdan a alguien…”
Yoo Joonghyuk levantó una ceja.
— “Los peces luna a pesar de su tamaño y peso son increíblemente sensibles a los cambios en el ambiente y en su alimento. No huyen de los humanos cuando intentan cazarlos y pueden cargar muchos tipos de parásitos, incluso parásitos de sus parásitos. Mueren fácilmente y es por eso que muchos dicen que los peces luna son los peces más inútiles del mundo…”— Kim Dokja se detuvo en seco. — “Creo que he vuelto a hablar de más”.
— “Esa persona debe ser realmente inútil…”
Rápidamente la constelación negó con la cabeza.
— “No es así. Es solo que esa persona suele olvidar de cuidar de sí mismo”.
No tenía que ocultarlo, Yoo Joonghyuk era más que consciente de aquel apodo suyo. Entre sus notas se mencionaba en diversas ocasiones a un ‘pez luna’, no fue difícil conectar los puntos cuando vio su cara señalada por una flecha y aquel ofensivo apodo a un costado.
Entre los tanques encontraron tiburones, delfines y diversos charales de río, coloridos cíclidos de agua dulce y hermosos peces de agua salada.
Cuando su reloj dio el mediodía, Kim Dokja decidió sentarse en una de las sillas a descansar y comer lo que había traído consigo.
Para la sorpresa de Yoo Joonghyuk, la pequeña constelación parecía versada en la información general de la mayor parte de los peces en el acuario.
— “Cuando era niño, mi madre tenía muchas enciclopedias en casa, pero muchas estaban incompletas y rasgadas''.— explicó, dándole una mordida a su comida. — “La de animales marinos era la única que tenía todas sus páginas”.
— “Come despacio, tenemos tiempo todavía”.— señaló con el índice su propia mejilla, advirtiendo a la otra parte de la migaja sobre su mejilla.
— “Ah, gracias”.— Kim Dokja llevó una servilleta a su rostro y talló la zona.
Reanudando su caminata, ambos procedieron a adentrarse a un túnel sobre una banda automática. El agua los envolvió por completo y los peces nadaban tranquilamente por sobre sus cabezas, la cercanía de estos brindaba la ilusión de estar realmente bajo el agua.
Kim Dokja se reclinó sobre el barandal móvil y siguió a un pequeño charal con la mirada, solo para verlo desaparecer frente a sus ojos.
— “¿Eso es…?”— sus ojos se abrieron como platos, su boca semiabierta y su cuello completamente reclinado hacia atrás mientras veía la maravillosa figura de la criatura frente a él. — “¡Es un pingüino!”
En realidad, eran muchos.
Los pingüinos se movieron en grupo por encima de su cabeza y comenzaron a cazar los charales que les habían sembrado en el agua. La velocidad con la que se movían en el agua era por demás increíble y su figura se denotaba un tanto redonda hacia los lados en comparación a los pingüinos de fotografía en su hábitat natural.
Kim Dokja se dirigió a Yoo Joonghyuk con gran entusiasmo.
— “¿Crees que podamos verlos de cerca?”
— “Su hábitat debe estar un poco más adelante”.— el regresor se inclinó sobre el hombro de la mujer que pasaba frente a ellos y dio un vistazo al mapa que ojeaba. — “A la izquierda al salir del túnel…”
La constelación mantuvo su mirada al cielo, apreciando la estela de agua que el nado de aquellos animales formaba.
— “Estoy seguro de que a mi madre le encantaría ver esto…”— musitó sin querer.
— “La próxima vez…”
No, no sería prudente prometer algo así…
Kim Dokja se volvió hacia el protagonista, sorprendido y pidió que repitiera sus palabras, pero Joonghyuk prefirió concentrar su visión en un pequeño charal que se movía con insistencia frente a él.
La experiencia fue algo que Kim Dokja nunca imaginó y pese a que se había perdido la dinámica del acuario que permitía a los visitantes alimentarlos, el admirarlos de cerca fue suficiente para él.
— “Es una lástima que no hayamos podido conseguir boletos para alimentarlos”.— se quejó, tomando las correas de su mochila con ambas manos.
—”Llegamos tarde, la mayoría debió haber comprado su entrada en línea”.
En su camino hacia el exterior, se cruzaron frente a la tienda de recuerdos del acuario y no pudieron evitar intentar dar un vistazo al interior. Los llaveros eran adorables y las libretas no eran tan costosas como esperaba; sin embargo, un artículo en particular llamó su atención durante todo el recorrido e insistió en ignorarlo con todas sus fuerzas.
— “¿Te gusta?”— preguntó, atendiendo a las miradas discretas del lector.
Por supuesto, Kim Dokja lo negó enérgicamente.
— “No lo necesito. Además, es demasiado grande para mi cama”.— y en efecto, el muñeco llegaba un poco más arriba de la cintura de Yoo Joonghyuk, por lo que no solo era grande, sino que casi era de su tamaño.
Era claro que no era ese el problema, pero el protagonista decidió abandonar el tema y seguirlo hasta un estante giratorio.
— “Me llevaré este”.
— “¿Estás seguro?”— su ceño arrugado.
Era un pequeño llavero de pez luna, un lindo recuerdo a su alcance para preservar el recuerdo de aquel día.
[ Nivel de afinidad: 75%]
[ Nueva información desbloqueada: El “sueño más antiguo” ama los peces luna ]
Yoo Joonghyuk no pudo evitar sonreír.
