Chapter Text
"...¿Duque?" Un guardia lo llamo antes de entrar a su oficina con Iklies y Pennel
"¿La recuerdas?"
"No recuerdo a ninguna mujer con esa descripción dentro de la mansión, pero... puede decirse que ella es bastante popular"
"¿Popular? ¿Qué quieres decir?" Derrick pregunto seriamente.
"Bueno, no quiero decir que ustedes la conocen o sepan algo de ella, no me atrevo, digo ¿Cómo la conocerían? ¿Cierto?
"Mark, ve directo al grano" Le dijo Iklies sin mirarlo.
"Bueno" Mark carraspeo "Existe una mujer con las características que me dijeron, pero ella... es una acompañante nocturna bastante famosa en el barrio rojo, y es muy exclusiva, nadie puede... ya sabe, si me entiende. .. Una prostituta"
Derrick lo miro con furia y Mark no pudieron entender el motivo por el que el joven duque se enfado de esa manera.
Tampoco entendió porque fue castigado con correr mil veces alrededor del campo de entrenamiento.
La vida era cruel.
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El duque bajo del carruaje apresuradamente, con Reynold detras de él. El camino era relativamente bueno, pero las casas estaban en un estado deplorable. Callisto miro las casas cayendose, a los mendigos pelear entre ellos ya las mujeres llamarlos para tener una noche a cambio de dinero.
Tendría que reparar esto una vez que volviera al palacio.
EL duque camino entre los callejones, como si recordara este lugar especificamente, antes de llegar a una casa medio derrumbada por el tiempo y con olor a humedad, sin una puerta, solo una cortina.
El duque se detuvo frente a esa cortina vieja y mojada.
"¿Capellán?" Lo llamo Reynold mirando este lugar. La madera humeda, el techo a medio caer, las viejas sabanas que colgaban en las ventanas como cortinas y la mas completa en la puerta de la entrada
¿Este fue el hogar de Penélope?
"Es aquí"
La cortina se abre y una mujer sale de la casa en ruinas. Por poco no la reconocieron, con el cabello corto por encima de los hombros, pero recogido en un moño, mas delgada, ojeras marcadas y ropa desgastada.
Pero era Penélope, su cabello magenta era inconfundible.
"Eh" Ella se sorprendio de ver varios hombres esperando afuera de su puerta, no, su cortina "Lo siento, cualquier pedido debe ser tratado con el establecimiento, ya no hago tratos directos con clientes y estoy fuera del servicio hasta el proximo año"
Su cabello magenta estaba algo... seco, su rostro mas delgado y puntiagudo, su tono de voz era defensivo y sobre todo... la enorme barriga que tenia, señal de un embarazo avanzado. Eso hizo que Reynold retrocediera un paso, como si lo que viera fuera un mero insulto. Ella lo miro, no le presto atención pero puso una mano sobre su barriga de forma protectora
Penelope no entendió porque los nobles estaban tan sorprendidos de verla, pero tampoco tenía tiempo para perder con ellos.
Aun asi, fue mas amable de lo que debia y les indico.
"El burdel abre hasta la noche, pero si pueden pagar una buena cantidad, pueden atenderlos ahora"
Luego, ignorandolos de nuevo, se marcho con nada mas que una vieja canasta en sus manos.
No es como si tuviera algo que pudiera robarle en la vieja casa, el dinero estaba bien guardado en su vieja habitación del burdel y las cosas escondidas debajo del suelo para evitar la humedad.
El duque ni siquiera pudo mirar por donde ella se fue, dando pasos ligeros y rápidos por las calles, evitando a ebrios y rufianes que le silbaron y dijeron obscenidades. El duque no pudo ni siquiera procesar cuando fue llevado de regreso a la mansión por sus acompañantes, pero solo cuando estuvo en la seguridad de su cuarto, tomo un viejo balde y vomito sus entrañas.
¿Cómo le había fallado tanto a Penélope?
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Los siguientes días, el duque no se atrevió a acercarse a Penelope, la observo desde lejos con ansiedad mientras su hija- oh dioses, ella era su hija, su niña pequeña que estaba seguro que llevaría a la mansión para no hacerla pasar por esto. Él había pensado exactamente este tipo de escenarios,
Vio en ella un reflejo de Yvonne, no quería que Yvonne pasara por esas cosas, fue egoísta, cuando la tomo de la mano y se la llevo con él. Cuando no presto atención a ninguno de sus hijos.
Se convenció, de que su vida en el ducado sería mejor que la vida en la calle, no estaba del todo equivocado, lo creía. Pero... pero jamas la llevo con él, ella se quedo aquí, creció en estos lugares, alguien se atrevió a ponerle las manos encima a su hija.
[Él estaba dispuesto a firmar su sentencia de muerte cuando penso que Penelope enveneno a Yvonne en la mansión]
-mientras su hija compraba algo de cosas en el mercado de segunda mano, algunas prostitutas mas la saludaron con sonrisas y le mostraron ropa de bebé que seguramente habían apartado y comprado para ella.
Era notable que hablo con voz amable, agradeciendo con cortesía [Como le habían enseñado sus maestros en sus recuerdos] inclinando la cabeza y recibiendo la ropa, pero sin sonreir.
Penelope no sonreía, nunca sonrió en ninguno de sus recuerdos después del incidente del collar. Pero ahora, mientras levantaba una manta de bebé, sonrió mientras la tocaba y luego intentó pagar por ella a la prostituta que se la regalo, pero la mujer se nego a aceptar el comensal. La doblo y la metio en su cesta antes de seguir avanzando de regreso a su vieja casa.
¿Que habia sido del cuerpo de la madre de Penelope? ¿Su hija había cabado en algún lugar para meterla? ¿Alguien se lo llevo? ¿Se ocuparon de eso sin él ahí para ordenar una sepultura digna?
Toco la puerta de su carruaje y volvio a moverse de regreso a la mansión, se asomo por la ventana para ver a Iklies
"Cuídala"
"Como ordene, su gracia"
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"Mi señora" Penelope salto cuando sintio la presencia de alguien atras de ella, su primer reflejo fue soltar la bolsa de comida y abrazar su vientre, alerta de inmediato.
"¿... Demonios? Ay, cielos, cielos, no me haga eso de nuevo, no tengo mas dinero que dar. Si te vas a llevar algo, lo único que tengo es esa bolsa" Le dijo Penelope retrocediendo. Iklies miro a la joven señorita que recordo cuidar alguna vez. Esa seguridad y superioridad en su tono que usaba para hablar con otros nobles no estaba en ningún lugar.
No, lo que había era algo de miedo e inseguridad en ella.
Iklies se agacho para recoger la bolsa.
"No vine a asaltarla" La miro con el mismo rostro inexpresivo de siempre "La acompañare a su casa"
"No necesito acompañamiento
"Madame, vive en una zona peligrosa y esta embarazada" Iklies la interrumpió "No le hare daño"
Penélope dudo, apretó los labios y asintió extendiendo su mano
"Mi bolso, por favor
"Yo lo llevaré"
Penelope asintió sin confiar mucho y comenzó a caminar a la vieja casa. AL entrar, lo primero que Iklies noto fue el olor a humedad, algo de moho en las paredes de madera, cortinas como puertas y nada realmente lujoso, mas alla de un sofa medio intacto.
"Puedes dejar la bolsa en la mesa" Señalo la bolsa de madera antes de caminar, lo que a Iklies le pareció un ave, a un estante "Tengo... un poco de pan duro para ofrecerte"
"No es necesario, mi señorita"
"... Soy tan noble como tu eres del imperio" Hablo con un tono indiferente
Iklies se puso rígido. ¿Ella grababa de alguna manera? ¿Solo estaba fingiendo frente al duque y los jóvenes maestros?
"¿Disculpe?
"Tu acento, la forma de tus ojos y... bueno, tus cejas" Señalo su propia ceja mientras miraba a Iklies con atención "¿Delman? O algun país del norte, los he visto cuando acompañan a sus señores a los burdeles. Son buenos peleadores, una o dos veces los he visto"
Penelope tiro de una silla y se sento mientras señalaba la otra con su mano
"Esuche que se estan reuniendo, bueno, no reunir, como tal, trabajar en una granja, por el este si no mal recuerdo lo que dijeron" Lo penso un poco "Un salario bajo, pero salario a fin de cuentas aunque, parece que tu ya tienes un trabajo"
"Estoy bastante feliz con mi posición actual
"No lo dudes
Penelope lo miro con esos ojos astutos antes de decir algo mas
"Venías con los nobles del otro día ¿No? ¿Que querían? No parecían del tipo que concluyó a un burdel
"...Estaban buscando a alguien, tenían la esperanza de que la persona que viviera aquí lo supiera
"No preguntaron nada" Le recordo frunciendo el ceño, pero antes de que Iklies respondiera a eso, una persona de cabello azul entro a la vieja casa, el caballero se levanto con una mano en su espada.
El hombre con sobrepeso le dio una mirada de arriba a abajo antes de mirar a Penelope
"¿Qué es esto? ¿El padre de tu bebé?
"No, solo una persona amable, señor Jeremiah" Quito importancia sacudiendo la mano "¿Son los libros?
"Si, has las cuentas y mandare a alguien por él en la noche" Le dijo el hombre dejando unos libros en la mesa "Y quiero que vayas hoy a contar las ganancias que guardare en el banco"
"Si, señor Jeremiah" Penelope asintió, el hombre dio un sentimiento y salio de la vieja casa, Penelope suspiro y fue por un poco de pergamino amarillento, tinta y una pluma. Se sento en la silla y abrio el primer libro.
"¿Qué esta haciendo?"
"Soy la responsable de los libros de contabilidad en el burdel donde trabajo" Le respondió sin mirarlo "Por si vas a contarle al noble para el que trabajas. Lo llevo haciendo desde que tengo quince.
"Quince" una edad demasiado joven, si se le preguntaba a Iklies "¿Y desde cuando... trabajas ahí de otra manera?
"¿Como prostituta? Desde los dieciseis. El burdel fue el único lugar en el que se me contrato, cuando murió mi madre. Un día desperte sabiendo leer y escribir, también sabía matematicas, historia y algunas otras cosas, pude encontrar pequeños trabajos despues de eso... Me dieron comida ocasionalmente que sobraba y unas monedas. La comida estaba fría especialmente en invierno, pero en esas fechas me dejaban quedarme dentro del establecimiento, como puedes ver, las paredes y el techo se derrumbaron y ya no podía quedarme aqui en esas fechas.
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"Dijo que era eso o entrar a un burdel infantil que ya tenía la mirada en ellos, al menos, haciendo recados para la competencia hizo que no la reclutaran" Iklies termino de contarle al duque lo que había escuchado de Penelope.
El joven duque, Derrick, apreto con fuerza el escritorio e inhalo profundamente, para calmar la rabia de sus venas. su padre exhalo y oculto su rostro agotado entre sus manos.
Penelope se las habia arreglado para sobrevivir, aun si ella no los recordaba, recordaba los conocimientos que adquirio en la mansion y eso le habia salvado la vida.
No podría traerla a la mansión ahora ¿Cómo se reflejaría en el ducado traer una prostituta embarazada? Y poco despues de que la hija que habia regresado a casa fuera encerrada por intentar envenenar al principe heredero.
[Esa no era la razón, Derrick lo sabía. Se quedo afuera de la habitación de Penelope muchas veces, nunca atreviéndose a entrar y siempre acudiendo a una burdel. Busco a alguien similar y la encontro identica ¿Como no si fueran la misma persona? Derrick no podía permitir que ella pusiera un pie en la mansión o todos lo sabrían. Sabía que ella lo grababa]
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"... Lo siento ¿Qué cosa?" Penelope se alejo de Reynold cuando lo escucho decir eso "Mi señor, creo que me esta confundiendo con alguien mas"
Penelope aun estaba muy embarazada, su vientre le servia como apoya el brazo mientras el otro llevaba la cesta con muy poca comida. Apretando la mandibula, Reynold resoplo y le arrebato la canasta
"Oye, de aqui, a aqui, dame todo esto de comida" Ordeno Reynold metiendo su mano a su bolsillo para sacar unas cuantas monedas de oro y darselas al vendedor, que era mas de lo que esto costaba.
Pero maldita sea, era para Penelope, su hermanastra.
No había sido amable con ella, en la vida que grababa. La había odiado, pero tampoco le deseo nunca... nada de esto, no penso que Penelope viviera así.
Penelope había rezado para que Yvonne no regresara, Reynold ahora entendía el porque.
Yvonne... había sido una persona muy preciada para él. Era su hermana menor, crecieron juntos, perdieron a Yvonne se sintieron como un terremoto, una sacudida a su mundo.
Penelope no había hecho nada para llenar el lugar de su hermana y no fue hasta ahora, que se dio cuenta que ella nunca estuvo, que Penelope no tenía la obligación de hacerlo. Penélope no era un reemplazo, nunca lo fue.
Sentados en una banca a las afueras de la ciudad, Penelope mordisqueo el panecillo que Reynold le compro y bebio un poco de agua. Sus labios estaban resecos, no habia comido ni bebido correctamente desde hace un tiempo, tenia que ahorrar para el parto y las cosas de su bebe.
Sentía a la niña moverse en su vientre, hacer giros y patearla cada vez con menos intervalos de tiempo, nunca pasaban mas de tres días sin sentir un movimiento de ella o él, no tenía manera de saberlo.
"Y... ¿Sabes quién es el padre de tu bebé?" Le pregunto Reynold finalmente
"Nunca me dijo su nombre" Penelope fue honesta "Tenía unos gustos... peculiares ¿Sabes? Quería que lo llamara 'Hermano' pero ha encontrado clientes mas raros" Penelope miro el cielo un momento "Hubo una vez... una de las mas viejas, tenia una hija de mi edad que tambien trabajaba ahi, un dia llego este cliente y solicito a la hija, parece que no habia estado en el burdel por mucho tiempo, porque nadie lo reconocio" Recordo ese momento "Pero cuando le contaron a la madre, ella fue a separarlos, resulta que era el padre de su hija, ninguno de los dos sabia
Reynold se sintió enfermo, muy enfermo.
Penelope acaricio su vientre
"Yo no quiero eso para este bebé, así que estoy ahorrando para moverme fuera de la capital, quiza un pueblo lo mas lejos que pueda, cuando mi bebé no dependa tanto de ser cargado y alimentador cada hora. Un lugar donde no se me conozca . Se leer y escribir, quiza me contraten como ayudante de un comerciante y pueda enseñarle a mi hijo mas cosas"
Reynold no podía imaginarse a Penelope trabajar como un ayudante, pero jamas había imaginado la vida de Penelope fuera del ducado.
No había imaginado la mala calidad de vida de los méndigos, no imagino a su hermanastra vendiendo su cuerpo en un burdel, nunca imagino que ella podría embarazarse sin estar casada, mucho menos el amor con el que describía un futuro con su hijo.
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Penelope volvio a casa despues de terminar las cuentas, solo para encontrar que alguien habia puesto ventanas de madera reales en sus ventanas, y una puerta sencilla de madera tambien. Se sorprendio mucho y miro hacia los lados, pero no encontro a nadie.
Por supuesto, Vinter la observaba desde el cielo, luego de haber venido a reparar esto con un hechizo de invisibilidad, no podía irse y dejar a esta mujer que estaba a punto de tener un bebé sin nada de protección ¿Y si también uso magia para arreglar su techo? Ese no era problema de nadie.
¿Y que si también dejo comida?
Ella necesitaría comer bien, estaba muy delgada, también encanto su alacena, para que la comida dure un poco más
[Despues de todo, él llevo a Yvonne a la mansión que pensó que era su cumpleaños, lo habría arruinado totalmente para ella. Había llevado a una mujer que la culparía de intentar matarla aunque no tuviera nada que ver]
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Callisto mando a traer a Penelope al palacio, como testigo de un supuesto crimen que paso hace algunos años. Se suponía que irían por ella, pero Callisto termino uniendose a ellos, ordeno a un mago que hizo su cabello marron y cambiara el color de sus ojos para no resaltar, ademas de la capa que se puso junto a sus soldados y asistente.
"Su alteza ¿Realmente tiene que venir aquí?" Le pregunto uno de sus soldados preocupo
"Esta es la capital, tengo que ver como es el lugar donde reino" Respondió. Cuando escucho el grito de Penelope, agarro la empuñadura y se hecho a correr con sus soldados detras de él, llego a la casa en cuestion de segundo y entre abrio una ventana para ver a dos mujeres arrodilladas a cada lado de Penelope y otra entre sus piernas
"Lo estas haciendo bien, veo su cabeza" Dijo la que estaba frente a Penelope, otra de cabello azul limpió su frente.
"¿Esa es... la señorita Kellin?" Pregunto Cedric mirando a la mujer de cabello azul y corto. No pareció ser una noble por su vestimenta, pero si por su porte "Estaba comprometida con el barón Tullet, su familia se vio relacionada con el intento de asesinato y fueron despojados de todo"
"Penelope, Penelope, concentrate" Le dijo la mujer del otro lado, agarrando su mano y su cabeza "uno, dos, uno, dos
"¡Duelo!
"Sh, silencio niña, termina con esto rapidamente.
"¡Matrona!" Réplica la mujer de cabello azul, Gloria
"Oh, callate, niña. He visto niñas pescaderas con la mitad de su edad haciendo menos escándalo por traer un niño al mundo"
Penélope hipo, entre llanto y con dolor.
"Santo... ¿No está siendo muy cruel?" Pregunto un soldado "Mi esposa no escucho esas cosas y grito mas cuando nació mi primer hijo
""Oh, callate, solo es por el dinero que pagaste, mi hermana escucho peores cosas cuando nació su hija"
"¿Esto es normal? ¿Asi sufren las mujeres por traer un bebé?
"¿Que pensabas? Un cuerpo sale literalmente del suyo
"Iuh, que bueno no soy mujer
Callense" La matrona salio despues y se sorprendio de ver tantas personas fuera de la casa, penso que Penelope se habia embarazado de un noble y este vino a desaparecer del nino, no era nada que no hubiera visto por primera vez.
Intento detener a uno, la primera vez cuando era joven y perdio uno de sus ojos como resultado, ahora simplemente se cubrio mas con la cabeza y se fue sin una segunda mirada.
El llanto del niño había disminuido ahora.
Callisto no sabía que hacer ahora con una mujer recién parida y un bebé. Pero no podia dejarlas aqui, no es estas condiciones, eso se dijo.
Así que se fueron solo por esa noche, ya la siguiente, mando un carruaje por ambas para llevarlas a una de las residencias del principe heredero, donde se establecieron temporalmente mientras el duque recibia la custodia de ambas y las movía a otra fuera de la capital . Todo en total silencio y debajo del agua.
Derrick no supo de esto, cuando él visito el burdel para saber de Penelope, el dueño le dijo que ella había desaparecido después del parto y no queda nada en su casa. Él ya había acordado dar a la niña a una familia con suficientes recursos y mandarlas a ambos lejos. Pero su plan se vio frustrado sin saber que el duque ya había hecho sus movimientos.
Así que si, cuando vio a Siyeon y Penelope en una de las villas de su familia, casi le da un infarto en especial porque se entero que su padre y hermano las visitaban constantemente.
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