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Diferentes sabores

Chapter 3: Parte 3

Summary:

Li Hao y Zhou Xing se gustan más de lo que admiten en voz alta. (Pero sus gestos los delatan...)

Chapter Text

No están mal. Los Pockys. Aunque tampoco es que sean la gran cosa, ¿verdad? Zhou Xing se entretiene comiendo uno de los palitos y masticándolo con lentitud hasta llegar al borde libre de confitado. —No está mal…

El palito se parte y queda entre su pulgar e índice y Zhou Xing se entretiene jugueteando con el pequeño trocito rodándolo entre las yemas de sus dedos. Nada, acaba por echárselo a la boca sin más.

Toma otro, sin pensárselo demasiado, llevándoselo a la boca y repitiendo el mismo proceso de antes. Pensativo, sigue creyendo que igual convenía que alguien más se los comiera antes que él, que no logra apreciarlos tanto como los demás chicos en su equipo (ya los ha visto en la entrega de dulces y él sigue preguntándose de qué se trata aquella emoción bullente la de los Rojiura por cualquier tipo de oferta de comida gratuita). En esta ocasión, sin embargo, incluso los gatos se sumaron a las expectativas y ambiente festivo por los dulces y Zhou Xing se pregunta si será por su constante negativa a usar demasiado redes sociales (si últimamente las ha usado más de lo normal ha sido tan solo por Li Hao y para asegurarse de que todo estuviera yendo bien en Japón) que quizá se ha perdido de algo.

Cuando piensa en ello, que Yuchen insistiera en dárselos también le resulta extraño. No tanto por el hecho en sí pero sí por la forma en que no tomó la oportunidad para quedarse con un paquete entero más para ella sola.

Los Pockys… no son tanto de su estilo como lo son de la hermana pequeña de Li Hao-

—¿Te están gustando los Pockys, Zhou Xing?

La intervención repentina del goleador estrella del equipo chino hace que Zhou Xing parta el palito antes de lo debido y este caiga justo para que Zhou Xing haga malabares con él antes de dejarlo tocar el suelo y que este se desperdicie.

—Li- ¡Li Hao! ¿Cuándo tú- ¿desde cuándo tú-

Zhou Xing se apresura a tragarse el pedazo en la boca así que cuando habla hay una queja ahogada en el medio de esa acción mal hecha intento de tragar. Se lleva una mano a la garganta y es probable que algo de dulce se le termine embarrando en el cuello (aunque de eso Zhou Xing no termine de darse por enterado). Li Hao lo observa, arqueando las cejas, con ojos atentos y curiosos, antes de que su gesto se trastorne, una sonrisa ladina curveándole la boca y lo que sea que se le esté pasando por la cabeza haga que la misma se la repase con la lengua.

Zhou Xing mira a un costado con prontitud y la mirada de Li Hao se dirige en la misma dirección, antes de responder. —El entrenador dijo que debía venir hoy a integrarme a la práctica.

Entrenador y no jefe. Que en el caso de Li Hao es hasta un apodo cariñoso para aquel adulto que le enseñó todo lo que sabe del fútbol, su filosofía de vida y le mostró un mundo entero de posibilidades. Zhou Xing entiende en automático su gesto enfurruñado y contenido en tan solo su forma de nombrarlo. Y recordando el constante intercambio de mensajes, casi no consigue contener una carcajada impertinente y espontánea. Resopla, en cambio, intentando disimular la burla, pero Li Hao lo conoce tan bien que solo le devuelve una mirada con los ojos entornados en su dirección, reclamándole sin decir nada.

Esta vez, no puede contener las risas.

—¿Cómo va la pesca?

Li Hao se deja caer a su lado, aprehensivo y brusco, sin medir sus fuerzas, le arrebata la caja de Pockys y termina mandando a volar un par directo del empaque. —¡No entiendo qué-

Se hace una pausa al ver salir los palitos de galleta despedidos y los dos solo contemplan cómo estos aterrizan y mientras uno rueda, el otro se parte por la mitad. Zhou Xing y Li Hao intercambian una mirada.

—… ¿qué tiene que ver pescar con el fútbol?

—… ¿qué tienen que ver los Pockys con que el entrenador te esté mandando a hacer otro de sus Zhao Jinyuns?

Zhou Xing puede ver el profundo bochorno que le produce en la forma en que las orejas de Li Hao comienzan a pintarse de una tonalidad rojiza. —¡Sabes que no lo hice a propósito-

—Sabes que solo estoy bromeando.

Li Hao abre la boca tan solo para volver a cerrarla antes de no aguantar más y comenzarse a reír. Zhou Xing hasta hincha el pecho por conseguirlo, sus ojos quedando prendados de la imagen risueña de Li Hao. Brevemente, reconoce haber extrañado tanto ese sonido que no puede evitarlo. Adora la risa de Li Hao…

Es un gesto medio distraído y medio contenido, Zhou Xing se vuelve a llevar uno de esos palitos de pan a los labios. Es un día caluroso con una brisa más o menos fresca que los mantiene con buenos ánimos durante la práctica. Que el palito cubierto de chocolate ruede y deje una ligera capa castaña, en lo que Zhou Xing decide si tiene la suficiente entereza como para no explotar en carcajadas mientras tiene el palito en la boca, tan solo pasa por redirigir la atención de Li Hao que sigue mirando con insistencia algo de chocolate embarrado (también, por el cuello de Zhou Xing).

Zhou Xing finalmente decide morderle la punta y Li Hao apenas y consigue contener un jadeo. Muerde una, dos y avanza sobre la longitud del palito con calma tortuosa.

—¿Te gustan?

(—¿Qué cosa?

—Pockys…)

Zhou Xing le devuelve una mirada desconcertada que igual vuelve a evitar a Li Hao mientras intenta adivinar el rumbo de aquella conversación. —Mmm, no tanto…

Por su parte, a Li Hao le parece que Zhou Xing está disfrutando bastante los Pockys.

—¿En serio no…?

Termina uno más y otro nuevo vuelve a acercarse a su boca. Zhou Xing no ignora del todo la mirada persistente de Li Hao, pero no sabe bien cómo tomársela ni qué sacar de ello…

—Mmm, no es… —usa el palito para señalarlo y ofrecérselo a Li Hao; de repente, parece lo indicado (quizá Li Hao espera eso, quizá es eso en lo que persiste Li Hao…). Li Hao, contra todo pronóstico, lo rechaza con una negativa escueta, sin dejar de perderle de vista ningún detalle—. No es mi estilo, en realidad… ¿sabes? No me gusta tanto el chocolate…

—Hay de más sabores. No solo chocolate.

Li Hao suena presuroso al continuar.

Zhou Xing lanza una mirada curiosa en su dirección y después, en dirección del paquete, como incrédulo.

—¿De verdad?

—De verdad.

Oh.

Es todo lo que puede decir Zhou Xing cuando al fin lo mete en su boca. Una mordida, dos mordidas y.

—Zhou Xing-

Li Hao pone una mano en su hombro, poniéndose justo delante de él, de pronto, y antes de que Zhou Xing termine de procesar el llamado a su atención, puede sentir la otra mano acunándole el rostro, por la mejilla y Li Hao es que ya ha dado una mordida certera al otro extremo del palito de pan, conectando sus rostros, sus bocas, por medio del palito. Zhou Xing va abriendo más los ojos en cuanto Li Hao da la siguiente mordida y de pronto sus bocas casi que están una encima de la otra.

Zhou Xing deja ir el palito en una exhalación exaltada en la que se le escapa y Li Hao tan solo lo pesca en el aire, sin evitar —más bien, todo lo contrario, provocándolo— el pequeño contacto que tienen sus labios.

Es nada más que una breve caricia. Un roce. Y es. Como si una corriente eléctrica lo recorriera entero de pies a cabeza. Zhou Xing se queda tieso en lo que Li Hao cierra los ojos un momento, dejando escapar un suspiro inaudito(¿satisfecho…?).

—Tienes los labios manchados de chocolate…

Zhou Xing parpadea; las palabras de Li Hao dichas contra su boca le hacen cosquillas y en un instante los latidos del corazón le retumban en los oídos en lo que Li Hao va abriendo los ojos devolviéndole una mirada insólita.

Luego. Le sonríe. Li Hao hunde un poco la barbilla hacia el pecho y dirige la vista a sus pies, termina de alejarse en un pequeño paso al mismo tiempo que se ríe y, al fin, deja caer sus manos del contacto que mantienen con Zhou Xing. Se las lleva tras la espalda, para luego, con una de ellas, pasar a señalarse el cuello, estirándolo, echando el rostro a un lado, —también tienes un poco por aquí… un poco de chocolate… —señala, con lo que parece ser que hace que las mejillas se le pongan más rojas que de costumbre. Zhou Xing se siente enrojecer a la par.

Y es que.

—Acabas de…

—¡Li Hao! ¡Hoy practicas con nosotros?

—¿Por qué más estaría aquí, Tanmeo-idiota?

—¿Pero sí te toca practicar con nosotros? ¡El entrenador no nos dijo nada!

Quienes vienen corriendo al encuentro con el as del equipo no son otros más que Wan Tanmeo, Shuu Chuna y Che Lin, el primero devolviéndose a Shuu Chuna dispuesto a reclamarle por el insulto gratuito, el último bastante entusiasmado y tomando la delantera en su camino a donde el capitán y as del equipo chino se encontraban y el segundo tomándoselo con calma pero sonriendo, altanero, en dirección a Wan Tanmeo en cuanto este devuelve toda su atención a él.

Li Hao se va acercando a ellos también, dejando a Zhou Xing en su lugar todavía sin terminar de procesar el asunto anterior, —el jefe me mandó hoy para acá, así que…

Antes de que Wan Tanmeo y Shuu Chuna tengan oportunidad de ponerse a pelear otra vez, Li Hao ya ha agarrado un balón e interviene entre los dos con Wan Tanmeo reaccionando casi que en automático a su pase y comenzando a jugar con el balón en frente de Shuu Chuna, el que frunce las cejas un poco antes de lanzarse a tratar de robarle el balón a Wan Tanmeo que, por estar distraído al volver a intercambiar palabras con Li Hao, Shuu Chuna acaba por robárselo. Shuu Chuna no pierde tiempo y hace un pase hacia Che Lin, y entre los dos, comienzan a intercambiar pases mientras Wan Tanmeo busca recuperar el balón de cualquiera de ellos.

Zhou Xing se entretiene mirando el intercambio hasta que de repente sus ojos caen de vuelta en Li Hao, quien parece haber estándolo mirando también desde hace un rato y, —¿no vas a venir a jugar, capitán?

A Zhou Xing le salta el corazón en el pecho tan solo el tono y la sonrisa que Li Hao le devuelve en conjunto, inclinando apenas la cabeza para hacer tal pregunta sinuosa que es casi como un comando. Al cual, Zhou Xing reacciona como autómata, poniéndose de pie de inmediato, para tan solo caer de sentón de vuelta a su lugar. Escucha las risas divertidas de Li Hao y siente que se derrite y se deshace y el corazón le late como loco mientras el color le sube en forma de calor hasta las orejas.

—Voy- ¡voy en un momento!

Dice, tratando con poca eficacia de mantener el poco orgullo que le queda intacto. Cuando vuelve a alzar la vista, Li Hao le está sonriendo con tanta ternura que las piernas dejan de temblarle. Y siente que tiene alas en los pies, que no sabe cómo pero de repente ya está recibiendo el siguiente pase de Li Hao y ambos están listos para continuar con el calentamiento.

Intercambian pases, se apoyan para hacer sus estiramientos y aún cuando tienen que separarse, no disimulan el intercambio de miradas ni las sonrisas perdidas que se les escapan mientras tanto uno como otro se repasan el contorno de las mismas con la lengua.

—¿Li Hao…?

El goleador estrella devuelve la atención a su capitán, ojos risueños y sonrisa expectante.

—Dijiste… que habían más sabores de Pockys, ¿verdad?

Zhou Xing no lo mira, sus ojos bien concentrados en el juego que hacen sus pies como parte del ejercicio de turno. Li Hao se detiene en ese mismo momento y Zhou Xing toma su silencio como un permiso para continuar.

—¿Crees que… podamos probar los otros sabores?

Le cuesta trabajo, pero Zhou Xing consigue devolver la vista hacia Li Hao tan solo para encontrárselo con un adorable rubor extendiéndose de repente por sus mejillas. Y sus ojitos risueños se llenan de un brillo particular.

—Yo no, todavía no he tenido la oportunidad de probarlos, ¡solo los he visto en la tienda de conveniencia a unas cuantas calles del centro de entrenamiento de los japoneses!

—Eh, entonces-

—Al terminar la práctica- ¡nosotros podríamos-

Zhou Xing va asintiendo con prisa al mismo tiempo que Li Hao hace el intento de no sonar tan entusiasmado al respecto y falla sin remedio; así que cuando se da cuenta de cómo tiene agarrado a Zhou Xing del brazo, ambos tan solo bajan la mirada con los rostros luciéndoles afiebrados.

Zhou Xing carraspea, —podríamos comprar unos cuantos…, uh, para probar.

A Li Hao se le escapa una risita tonta, —sí, para probar…

Suelta su agarre en el brazo de Zhou Xing, el fantasma de una caricia que va junto con sus manos que se deslizan sin querer dejarlo ir del todo. Zhou Xing echa un vistazo rápido en su dirección y nada más encuentra la duda de Li Hao reprimiéndole, él es quien se encarga de estrechar sus manos, deslizando sus dedos entre los de Li Hao. El que pega un brinquito devolviendo la atención a sus ojos, Zhou Xing bajando la mirada una vez más antes de sonreírle brevemente y darle un ligero apretón en la mano.

Li Hao vuelve a mirar hacia abajo, sus manos unidas. Devolviéndole el gesto sin pensarlo demasiado.

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