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La guerra de Lan Yuan

Chapter 57: Capítulo 57

Notes:

Notas de la autora:
Mira, me ha llevado casi un año lograr todo esto. Vas a tener que afrontar un capítulo más corto. De nada.

(See the end of the chapter for more notes.)

Chapter Text

Wei Wuxian escucha las voces que afirman que está sufriendo una desviación de qi, escucha a otros gritar que es peligroso. Escucha a los que dicen ambas cosas. Los oye, pero no puede concentrarse en ellos. Otras voces silban y se enganchan en los bordes de su mente, deslizándose fríamente dentro de él.

 

La rabia lo llena, tan vasta que siente que su piel estallará para liberarla.

 

Él no debería haber venido aquí, a este salón lleno de hipócritas. Debería haberse mantenido alejado de los asesinos que afirman ser más justos que sus víctimas, más justos que el tirano contra el que acaban de librar una guerra.

 

Jin Zixun habla de enemigos y aliados, pero arroja el nombre de Lan Zhan al barro y lo pisotea. Intenta ensuciar la reputación de toda la secta de Lan Zhan, cuando su propio tío, el líder de su propia secta, tira bastardos por todo el país y hace que todos sufran menos él mismo.

 

-Yo no soy el enemigo,- grita Wei Wuxian, incluso cuando la energía resentida grita a través de él, llamándolo a castigar a aquellos que tanto le desagradan. Pero no puede. No. No cuando no puede estar seguro de a quién lastimará: la imagen de Lan Zhan en el suelo, atrapado en la vorágine de energía resentida dirigida a Wen Ruohan, hace que a Wei Wuxian le suba bilis por la garganta. Sus palabras se endurecen. -¿Por qué insisten en que me convierta en su enemigo?

 

Él luchó, si no por estas personas, ciertamente para su beneficio. Sin embargo, algunos de ellos se vuelven contra él y parecen decididos a arrinconarlo hasta que ataque.

 

¿Debe matar a esos desgraciados ingratos? ¿Debe matar a todos los que expresan esos pensamientos hasta que no quede nadie que lo acuse?

 

¿La única paz que tendrá será la de estar rodeado de muertos?

 

Con un gruñido, se libera, se agita hacia atrás mientras Jin Zixuan cae y corre hacia la puerta, la escena se inclina y se inclina a su alrededor mientras intenta mantenerse erguido en un mundo que no es estable.

 

Los sonidos lo persiguen, el grito de Jiang Cheng es el más fuerte, pero él huye de todos ellos. Fuera del pasillo, un giro brusco por el corredor, otro cuando llega al final, rebotando en la pared de enfrente cuando no está donde esperaba que estuviese. Su hombro vuelve a golpear la pared más abajo, pero lo usa para empujarse hacia adelante, sin apenas disminuir la velocidad. Sigue corriendo rápido, mucho más rápido que la mayoría, y no lo atraparán. Sólo tiene que salir, sólo tiene que salir al aire y salir de entre las paredes, y no podrán bloquearlo. No podrán agarrarlo.

 

Ya no es un cultivador con su núcleo recien extraido. Si está rodeado y atrapado por estas personas que insisten en estar en su contra, no puede prometer que dejará a ninguno de ellos con vida.

 

 ***

 

Jiang Yanli sabe que hay gente detrás de ella casi tan pronto como sale del pasillo, pero al principio no se da cuenta de que la están siguiendo. Sólo cuando gira hacia el tercer pasillo de su ruta está segura, y eso no hace mucha diferencia. Ella ya está corriendo y no puede perder el aliento para pedir ayuda, si es que la necesita. Quizás otros tengan la misma idea que ella y estén en camino de pedirle ayuda a Wen Qing.

 

Nunca ha sido prudente provocar a A-Xian, a pesar de su antigua alegría y encanto. Demasiadas personas han aprendido esa lección, en un grado u otro. Nunca por él mismo, no, sino para proteger a alguien que le importa. Entonces, Yanli, por encima de todos los demás, sabe que su A-Xian no dará un paso atrás en silencio.

 

Antes de todo este horror, cuando A-Xian era alegre, optimista y firme en sí mismo, él humilló a un comerciante que insultó a Yanli hasta el punto de que el hombre nunca regresó a Yunmeng. Ahora, A-Xian… no es él mismo. Claramente le importa lo que les suceda a los Wen restantes, y se ha convertido en una cuestión de vida o muerte.

 

Nadie puede querer que A-Xian pierda el control de sí mismo.

 

Ella está tan concentrada en alcanzar su objetivo que la toma completamente por sorpresa cuando una mano se cierra alrededor de su brazo, deteniéndola de un tirón casi en frente de la habitación del Segundo Maestro Lan.

 

-¡Suéltame!,- ordena, incluso mientras se gira para enfrentar a un hombre con una túnica del color de hierba primaveral.

 

Detrás de él hay tres hombres más, uno con la misma túnica verde, otro azul y otro de la Secta Jin. Para ella, no saber de qué sectas son los demás a primera vista es revelador, pero las ubica muy pronto. Tanto el verde como el azul pertenecen a sectas menores en las fronteras del territorio de Qishan Wen. O lo habían sido.

 

-Suéltame,- vuelve a decir, menos estridente pero no menos firme, mientras los hombres siguen allí de pie. El agarre alrededor de su brazo es doloroso, pero eso es intrascendente en comparación con la demora en conseguir ayuda para A-Xian.

 

-No deberías correr a pedir ayuda a un Wen,- dice el hombre con la túnica de Jin.

 

Él es alguien que a menudo anda cerca de Jin Zixun y, por lo tanto, a menudo ha estado en algún lugar del grupo de personas alrededor de Zixuan, pero Yanli no recuerda haberlo escuchado hablar antes y no sabe su nombre.

 

-Vuelve con tu hermano, Lady Jiang,- dice el que la sostiene. -Los Wens y sus simpatizantes no son personas con las que debería estar la hermana de un Líder de Secta.

 

-Como hermana del Líder de la Secta Yunmeng Jiang, yo no debería ser abordada por discípulos de otras sectas, sin importar cual sea. Suéltame.

 

La ira pasa por los ojos del cultivador. Aunque no es nada comparado con el calor de la ira de A-Cheng, un hombre enojado es una bestia completamente diferente cuando no es su hermano pequeño. A pesar de sí misma, no puede evitar hacer una mueca cuando sus dedos se aprietan, cortándole el brazo lo suficiente como para causarle un hematoma, e inhala bruscamente mientras el hombre la acerca más.

 

-Los Wen acabaron con tu secta,- dice él, endureciendo cada palabra. -Ellos mataron a tus padres y destruyeron tu hogar, y no creo que el Líder de tu secta, sea tu hermano o no, aprobaría que te asociaras con los asquerosos Wen o sus amantes degenerados.

 

Los otros hombres son un muro infranqueable detrás de él. A su espalda, queda demasiada distancia para llegar a la habitación del Segundo Maestro Lan antes de que estos hombres puedan atraparla, incluso si de alguna manera logra derribarlos a todos antes de correr.

 

Una nueva voz detrás de ella le da una tercera opción.

 

-¿Hay algún problema, Lady Jiang?

 

Una voz femenina, desconocida para ella, pero una rápida mirada hacia atrás revela a una cultivadora Lan, con la mano ya en su espada. La mujer está más cerca de Yanli que la habitación del Segundo Maestro Lan. Mucho más cerca.

 

Con una velocidad que tal vez incluso haya complacido a su madre, Yanli patea en los tobillos al hombre que la sostiene. Su agarre se desliza solo un poco, probablemente más por el shock que por cualquier otra cosa, pero ella solo necesita esa abertura para liberarse y correr hacia la seguridad de la espalda de la cultivadora Lan. La mujer se mueve para dejarla pasar y desenvaina su espada en el mismo movimiento, convirtiéndose en un escudo entre Yanli y estos hombres que creen que tienen derecho a limitarla.

 

El hombre al que pateó le escupe palabras que, si su madre aún estuviese en este mundo, significaría que le arrancarían la lengua de la cabeza. Con A-Xian en su estado actual le podría ir bien peor.

 

-Cuidado con tus palabras,- advierte la mujer Lan. Es un leve eco del tono frio que el Segundo Maestro Lan puede poner en sus reprimendas, pero es más de lo que Yanli puede manejar en este momento.

 

-¿Te importan mis palabras? ¿Mis palabras? ¿Cuando tu precioso Hanguang-Jun se folló a un Wen y engendró otro? ¿Cuando el líder de tu secta está protegiendo a la propia sobrina de Wen Ruohan? ¿Qué está haciendo tu Secta Lan? ¿Los Wens los ha seducido a todos?

 

Su compañero de secta toma su turno para gritar, señalando detrás de Jiang Yanli por el pasillo.

 

- ¡Ahí está la maldita Wen!

 

Yanli se arriesga a mirar y encuentra a Wen Qing de pie con la espalda recta, las manos cuidadosamente cruzadas a la altura de la cintura y una expresión en su rostro que no sugiere nada más que una leve irritación ante ella. Detrás de ella, logrando parecer más pequeño que su hermana a pesar de ser muy visible, Wen Ning está de pie con los ojos muy abiertos y preocupados. Él tiene a A-Yuan en sus brazos.

 

-Estará más segura en una de las habitaciones, doctora Wen,- dice la mujer Lan.

 

-¿Uno de las...?- El cultivador Jin se burla. -¿En cuántas habitaciones han metido a los Wens? ¿Tu Secta Lan los está recogiendo ahora?

 

Yanli se gira hacia los hombres y sale de detrás de la mujer Lan con furia erizada.

 

-Has ido demasiado lejos,- afirma, y su propia voz suena como la de un extraño en sus oídos. No, no la de un extraño: la voz de su madre.

 

El Jin se ríe.

 

-Empiezo a preguntarme qué es lo que tu secta considera “demasiado lejos”.- Él extiende un brazo y observa a Wen Qing, Yanli, la mujer Lan y las habitaciones más allá. -Parece que la Secta Lan no tiene idea de lo que significa esa frase. Uno de sus jóvenes maestros mas renombrados llevándose a una Wen a su cama. Los otros protegiendo a los Wens después de la masacre que causó la Secta Wen.- Hace una pausa, sus ojos deslizandose hacia Wen Qing mientras sus labios se dibujan en una mueca. -¿O es más que eso?

 

Yanli reprime el impulso de exigir lo que quiere decir. Por la forma en que su mirada recorre hacia arriba y hacia abajo a Wen Qing, él no tiene que decir las palabras. Al ser un Jin moldeado en el mismo molde que Jin Zixun, lo hace de todos modos.

 

-Dicen que los Twin Jades son tan parecidos que apenas se pueden diferenciar. Me pregunto si eso se extiende a sus hábitos con las mujeres. ¿Es el venerado Lan Xichen tan protector con esta chica Wen porque él es...?

 

-Suficiente.

 

La voz del Segundo Maestro Lan es fría e inquebrantable. Suena casi tan fuerte como siempre. Cuando Yanli se vuelve de nuevo, ve que el control que tiene sobre su voz es más digno de elogio de lo que pensaba.

 

No importa lo fuerte que suene, él parece estar al borde del colapso.

 

-¡Wangji!,- espeta Wen Qing, lo suficientemente agudo como para que su propio hermano haga una mueca detrás de ella. -Deberías estar en la cama. ¿Estás intentando deshacer todo mi arduo trabajo?

 

Mencionar una cama no apaga las llamas de este enfrentamiento. Uno de los hombres que ahora está detrás de Yanli se burla.

 

Antes de que la burla pueda generar más acusaciones lascivas sobre para qué podría usarse esa cama, Yanli habla.

 

-A-Xian no se encuentra bien, Lady Wen. Él necesita tu ayuda. ¡Por favor!

 

La atención de Wen Qing se centra en ella y la determinación se apodera de sus rasgos, como se esperaba de un médico de su calibre, pero es el Segundo Maestro Lan quien se mueve primero. Está al lado de Yanli, con los ojos ardiendo con intensidad, antes de que nadie pueda reaccionar.

 

-¿Wei Ying no se encuentra bien?,- dice con voz áspera.

 

Tan cerca, Yanli puede ver que él está temblando, que su piel está húmeda y su respiración se entrecorta, pero ella aceptará lo que pueda si eso significa que A-Xian está a salvo. Y el Segundo Maestro Lan se preocupa profundamente por A-Xian. Eso sigue siendo una verdad absoluta, sin importar las revelaciones de las últimas semanas.

 

-Desviación del Qi,- casi susurra, las palabras son demasiado aterradoras para decirlas en un volumen normal. Aun así, los ojos del Segundo Maestro Lan se abren y Wen Qing emite un sonido de sorpresa que no hace nada para aliviar los temores de Yanli. -Por favor, él necesita ayuda.

 

Los cuatro hombres beligerantes que la siguieron no tienen ninguna posibilidad contra Hanguang-Jun, a pesar de que está desarmado y parece al borde de la muerte. Yanli se apresura hacia donde dejó a A-Xian, ambos Lan y Wen siguiendola, y no piensa más en las cuatro personas que gimen en el suelo.

 

 ***

 

El calor golpea a Wei Wuxian cuando se detiene afuera, con el pecho agitado. No debería ser tan difícil correr. Incluso sin su núcleo, él no se ha vuelto tan débil, pero tiene que apoyar las manos en los muslos, inclinado como un anciano cargado de sacos, y aspirar aire que arde en sus pulmones.

 

Débilmente, oye voces clamando detrás de él, ya sea a lo lejos o envueltas por la energía resentida que siente agrupada en el espacio que lo rodea. El aire ya está cargado de eso, aquí donde Wen Ruohan usó el Hierro Yin durante tanto tiempo, donde tantos murieron. La energia es lo suficientemente espesa en varias partes del palacio como para resultar empalagosa, pero en su mayor parte permanece, a falta de una palabra mejor, estancada. Ahora, se reúne a su alrededor, atrae hacia él y casi lo ciega. Él sabe que hay un gran espacio abierto a su alrededor, pero no puede verlo. Las voces son casi ensordecedoras.

 

-¡Wei Wuxian!

 

La voz es de Jiang Cheng. Pero, ¿es real, o son los Túmulos Funerarios otra vez, con las voces de sus seres queridos mezcladas con las innumerables otras, que suenan casi como gritos, gemidos y susurros en sus oídos?

 

Se levanta otra voz, tranquila pero con una cadencia que hace que Wei Wuxian quiera inclinarse hacia ella. Casi. Casi con ganas. Esta voz no es del todo correcta, no es la que él quiere tener cerca, evocar, escuchar en todas sus texturas, pero está cortada con la misma tela rica y refinada. ¿Zewu-Jun?

 

Eso es nuevo. Él no había escuchado antes la voz de Zewu-Jun en la tormenta de energía resentida. La de Lan Zhan, sí, pero no la de su hermano mayor. Que extraño.

 

Excepto... que lo escucha ahora, ¿no? Sus pensamientos se vuelven más densos por momentos, pero escuchó a Zewu-Jun gritar, ¿no es así?, a través de un torrente de rabia y resentimiento. ¿Algo sobre que Lan Zhan está herido? ¿Acerca de que Wei Wuxian corre el riesgo de lastimarlo más? No puede lastimar a Lan Zhan. No puede. No lo hará.

 

Sus manos encuentran el camino hacia su cuero cabelludo, apretando y tirando, como si arrancarae el cabello de raíz arrastrara consigo el pantano de su mente. Él no puede lastimar a Lan Zhan. No puede. Tiene que recuperar el control de sí mismo, pero ha sido algo precario y superficial durante meses, y está más cerca que nunca de romperse. Su control ganado con tanto esfuerzo está fracturado, cerca de fallar.

 

Está el acantilado. Hay un borde en estas mesetas de roca oscura de algún modo hacia... ¿hacia adonde? ¿Su izquierda? ¿Detrás de él? No. No importa. Lanzarse al vacío debería matarlo, debería mantener a Lan Zhan a salvo de su energía resentida, pero hay que considerar el hierro de marcar: el hierro y el hechizo que se enciende.

 

Si Wei Wuxian muere, Lan Zhan sufrirá por ello. Wei Wuxian no puede permitir que Lan Zhan sufra más, pero no puede aclarar su mente. No puede desterrar la energía resentida hasta que solo retenga su cantidad habitual, la que se hundió en su carne y ahora es parte de él. No puede suicidarse y no puede permitir que nadie más lo mate. No quiere matar a otros, a menos que deba hacerlo, y en este momento presente las voces silban que todos deben morir.

 

Atrapado y desesperado, Wei Wuxian jadea y grita.

Notes:

Nota de la traductora:
Estoy de vuelta!
Sé que ha sido un tiempo desde mi última actualización, pero en mi defensa, la autora del fic solo actualizó estos dos capítulos en todo este tiempo. Y yo esperaba poder traducir más de una vez.
En las próximas semanas trabajaré para seguir traduciendo los fics que quedan pendientes e incluso otros que tenía la autorización del autor pero que no había podido publicar.
No sé si aún hay personas interesadas en seguir leyendo 🙂, pero me gusta terminar los proyectos una vez que los comienzo. Del poco tiempo que he tenido, me disculpo enormemente. Pero entre mudarme a un nuevo país y comenzar un PhD en Bioquímica no he tenido mucha tiempo libre.

Notes:

Hola! Les traigo esta nueva traducción, espero que la disfruten tanto como yo...

Si ven algún error, no duden en decirme. Thanks/Gracias/Obrigada/Arigato/Au revoir... ;)