Chapter Text
Esta historia fue escrita para la página de FB "Es de fanfics"
Desafío: Kisspril
988 palabras
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Vida
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— ¡Tenemos su ubicación, vamos de inmediato Misty!
El sonido entrecortado del transmisor resonó y la voz del hombre al otro lado desapareció tras un pitido que atravesó sus oídos. Comenzó a sentir desesperación, el dolor de su cuerpo maltratado era insignificante a lado de la impotencia que sentía en ese momento.
Quería llorar.
Observaba hacía todos lados esperando ver llegar a Goh y sus compañeros de investigación, no sabía qué hacer, todos sus pokémon habían sido debilitados. Necesitaba ayuda pronto.
— Despierta, por favor. — Susurraba una y otra vez, manteniéndose alerta mientras acariciaba el rostro empapado de sudor del castaño hombre inconsciente que tenía sobre sus piernas. Solo acompañada del bosque y el vuelo preocupado en zigzag de aquel pokémon legendario... — ¿Qué debo hacer, Mew? — Preguntó en un susurró cansado, como si ella de verdad pudiera obtener una respuesta.
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Debieron saberlo.
Que aquella no solo sería una excursión de reconocimiento en busca de Mew o que, en efecto, era mala idea separarse del equipo e ir los dos solos únicamente acompañados por sus pokémon de confianza. Prever que, de encontrar al legendario, también habrían de enfrentarse al furioso ser de dos metros que lo custodiaba desde hacía años y que le enervaba la presencia de los humanos en sus dominios. Mewtwo.
Tan majestuoso, poderoso y... peligroso.
— ¡Misty! — El grito preocupado del castaño investigador retumbó por aquel húmedo boscaje, mientras intentaba ponerse de pie -con dificultad- para acudir en ayuda de la chica quién, momentos atrás, había sido lanzada hacía uno de los árboles junto a su Starmie.
Adolorida, la pelirroja regresó a su pokémon dentro de la esfera metálica, cuidando así, evitar que pudiera sufrir más daño en batalla. Intentó inhalar profundo con la intensión de calmar el creciente sentimiento de peligro que comenzaba a invadirla — Tranquilo... — pero un intenso dolor asedió su costado cuando intento removerse — ...estoy bien — y seguido de una exhalación controlada, la pelirroja se puso de pie.
"Ustedes insolentes humanos, aferrados a saber más de lo que son capaces de comprender." — Escucharon ambos dentro de sus cabezas. En una conversación telepática que el pokémon les obligaba a mantener.
— Solo queremos saber...
"¡Cállate!" — El fuerte reclamó resonó en su cabeza impidiendo que el chico pudiera continuar hablando, mientras imágenes borrosas de un laboratorio que jamás había visto en su vida se atiborraban, una tras otra, en su confundida mente — "Engreído, como todos los entrenadores que utilizan a los pokémon para su propio beneficio." — Reclamó el ser con notable desprecio — "El mismo chiquillo que enfrenté en Kanto hace tantos años. ¿Qué eres ahora? ¿Un investigador?" — Gary se quedó sin palabras observando al pokémon frente a él, con pánico, al recordar aquella batalla espantosa que vivió intentando conseguir la medalla tierra. Pronto dejó de sentir el suelo debajo de sus pies.— "Solo interesados en el poder y la codicia ¡No eres diferente de aquellos que me crearon!"
— ¡Basta! — Gritó la pelirroja aterrorizada mientras veía a Gary levitar siendo notablemente asfixiado en el proceso. Todo se estaba saliendo de control. — Mewtwo, detente. ¡No somos iguales a ellos, y lo sabes!
El tipo psíquico solo la observó, analizándola como si la reconociese, sin inmutarse; para de inmediato notar la bola sombra improvisada que el Umbreon debilitado había lanzado hacía él, pero que con facilidad esquivó más molesto que antes y dispuesto a contraatacar. Lo cual provocó que Gary cayera sin consideraciones sobre la dura tierra llena de raíces gruesas, que le provocaron un fuerte golpe en su cabeza. Lo último que vio, fue la imponente figura que aún se alzaba frente a él, con un borroso rastro rosado que comenzó a sobrevolar a su alrededor y lo que parecía ser la voz de Misty que se perdía en un eco, siendo reemplazado por un zumbido en sus oídos.
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Calidez.
Eso era lo que la ligera presión sobre sus labios provocó dentro de él, combinado con el olor femenino tan característico, que reconocería incluso si se encontrase perdido en el Mundo Distorsión; pero, el indudable sabor salino de lágrimas lo confundió. Sintió las pequeñas gotas chocando sobre sus mejillas, las cuales rodaban y se combinaban con el intimo contacto.
— Gary, por amor a Arceus, despierta — pudo distinguir por fin la voz femenina por sobre el zumbido que aún invadía sus oídos. — por favor...
El susurró suplicante y un nuevo roce en sus labios, suave y desesperado, comenzaron a esclarecer su memoria. ¿Qué es lo que había pasado? Una batalla... ¿Por qué? ¿Con quién? ¡Mewtwo!
— ¡Misty!
Fue su reacción inmediata y con un fuerte sentido de urgencia, el joven investigador abrió sus ojos tratando de levantarse, con todas las fuerzas que de pronto habían llegado hasta él. Pero, lo único que provocó fue lastimar sus ojos -por el claror que los rodeaba-, y que un agudo dolor recorriera su cuerpo sin tregua ante el brusco movimiento que intentó hacer.
Con un quejido de agonía que hicieron a Misty observarlo con inquietud. Gary, por fin, había despertado.
Los ojos de la pelirroja se llenaron de lágrimas cuando el investigador por fin pudo dirigir su verde mirada hacía ella. — ¡No vuelvas a hacerme esto! — Le reclamó en llanto. Y él, comprendiéndolo, notó que ella estaba a salvo. El investigador le ofreció una sonrisa calma, llena de incomodidad por el dolor físico que comenzaba a invadirlo. Misty suspiró el aire que no sabía había estado reteniendo todo ese tiempo.
Como un reflejo que trataba de evitar que el tiempo transcurriese, llevó su mano derecha hasta la mejilla de él en una caricia suave que terminó con un nuevo beso inesperado, que esta vez, trasmitió alivió. Gary solo se dejó hacer, mientras soportaba la punzada en su cabeza y escuchaba las pequeñas risas felices del pokémon legendario que revoloteaba alrededor de ellos.
— ¿Mew?
Pero su pregunta no llegó a responderse y en cambió, se esfumó con velocidad junto con el legendario ser que tanto había buscado.
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