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Chapter 6: Una visita inesperada... ¡Y películas!

Summary:

Shouto recibe una repentina y no muy agradable visita en la agencia... ¡Quizás la noche de películas sea la mejor forma de quitarle el amargo sabor de la boca!

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

Es sábado por la mañana y siente una amargura irritante en la boca. Burning le había llamado (despertándola) minutos atrás indicando que no era necesario que vaya hoy y que podía tomarse ese día, sin embargo, lo había hecho en un tono extrañamente muy nervioso para ella, apresurada incluso; levantando muchas sospechas en Shouto. Y aunque, la idea de un día libre más le es sumamente tentadora, siente que hay un motivo detrás del porqué de esa llamada, algo que se le está ocultando. Es así que, saliendo de la comodidad de su cama y eventualmente de su hogar, se encamina a la agencia; con una leve niebla cubriendo las calles que aún están oscuras debido a que aún no son las 6 y no amanece por completo. 

 

Cuando llega, no tarda en descubrir la razón por la que la heroína estaba inquieta en la llamada.

 

Padre.” saluda al hombre en silla de ruedas esperando en la recepción de la entrada del edificio, leyendo una novela que se ve pequeña en sus manos. 

 

Su voz llama de inmediato la atención del hombre quien rápidamente cierra el libro y alza la mirada, que se ilumina al confirmar quién ha llegado.

 

“Shouto.” responde movilizando su silla hacia ella. 

 

Una sensación extraña no le permite decir lo que quiere en el momento, provocando que tenga dificultad para vocalizar la oración. ¿Qué…? ¿Qué es…?

 

“¿Qué estás haciendo aquí?” 

 

 

La confusión de tenerlo presente allí en aquel edificio que, tiempo atrás, le solía pertenecer en un 100% a él es sin duda extraño; como algo fuera de su lugar, una pieza que no encaja. Y es que hace años que su padre, más conocido como el (anterior) héroe número 1: Endeavor; no pisaba su propia agencia. Al menos no después de que éste comenzara a convivir con su hermano mayor.

 

“Quería saber cómo iban las cosas aquí y cómo ibas tú. Ya que no pude hablar contigo en el cumpleaños de Touya” responde resaltando lo último y mirándola a los ojos. 

 

 

Shouto traga saliva ante la mención del evento que se había dado a cabo semanas atrás. Un día en el cual no había asistido, guiándose principalmente en lógica y experiencia. El año pasado, a Touya pues… A Touya no le había agradado su presencia ese 18 de enero, era de esperarse. Por lo que, en esta ocasión, decidió que lo mejor sería enviar su regalo y no ir a la pequeña reunión que organizó su familia, tal vez eso también podría contar como un regalo para su hermano mayor. Gran parte de la familia había entendido su decisión, hasta incluso el mismo Enji Todoroki, por lo que es por eso no comprende porque ahora parecía lamentar su ausencia en ese día.

 

“Lo lamento.” responde ella aún con la sensación de su estómago revolcándose. “Estuve ayudando a unas amigas con la organización de su boda y, además, pensé que sería mejor así.”

 

Todavía con la mirada fija en su hija, el hombre asiente.

 

“Fuyumi me había dicho algo al respecto, espero que todo haya salido bien.” contesta llevándose su mano hacia su mentón. “Tal vez estés en lo correcto, tu hermano no suele reaccionar bien en muchas situaciones que los involucren a ambos. Ya sabes por qué.”

 

En vez de responder, Shouto sólo hace un ruido de entendimiento, desviando los ojos. Por supuesto que sabe por qué. Él continúa al entender que su hija no va a contestar verbalmente.

 

“Y con respecto a la agencia, Burning me estaba comentando que han sido unas semanas tranquilas.”

 

Ella asiente ante lo último.

 

“Honestamente, desde que empezó el año todo ha estado menos ajetreado.”

 

“Me alegra.” el hombre sonríe suavemente con ojos calmos. “Quizás debas aprovechar que las cosas han estado tranquilas para invertir tiempo en ti misma.”

 

La oración toma desprevenida a Shouto, no en el buen sentido. Sabe que su padre no lo dice con malas ni segundas intención y que, genuinamente, le está sugiriendo eso. Sin embargo, aquel reciente rasgo en él es algo a lo que nunca terminará de acostumbrarse del todo. Cortesía de haber convivido por años con un frío y duro Endeavor que le exigía un 100% y más en sus entrenamientos, aún con la obsesión de un primer lugar. 

 

“Quizás debería.” le da la razón ella, por más que no esté de acuerdo. 

 


 

Películas 

 

“¿Puedes creerlo?” suelta con el ceño completamente fruncido. “Invertir tiempo en ti misma.” 

 

Con ambas manos hace comillas en el aire, citando las palabras que su padre le había dicho el día anterior.

 

“Estoy seguro de que no lo dijo con malas intenciones, Todoroki…” responde el de cabello verdoso con evidentes nervios.

 

Shouto había sido la primera en llegar a la casa del chico, quien ahora escucha atento las quejas de su amiga con respecto al antiguo héroe número uno, tratando de brindarle apoyo sin, necesariamente, ponerse en contra de Endeavor. Y aunque le tiene mucha estima a Midoriya y aprecia su compañía en momentos así, no puede evitar sentirse fastidiada por aquella posición. No quiere imparcialidad, quiere que alguien comparta su enojo por la conversación incómoda que tuvo con el hombre retirado. 

 

“No se trata de si es que lo hizo con buenas intenciones o no.” responde chasqueando la lengua. “Por más cierto que sea. ¿Quién se cree para decirme eso? Él de todas las personas...”

 

La temperatura de la sala es irregular variando entre fría y caliente, Midoriya se exalta mirando el medidor en la pared. Al notar el efecto de su quirk en el ambiente, Shouto cierra los ojos y respira tratando de recuperar la compostura. El medidor vuelve a la normalidad en cuestión de segundos. 

 

“Lo siento.” se disculpa.

 

“No te preocupes.” sonríe el chico, acomodándose en el mueble. 

 

“Pero es que, viniendo de él…” comienza ella otra vez, en esta ocasión tratando de mantener la calma mientras habla. “Es una sugerencia irónica.”

 

Y no miente, hay muchas razones por las cuales aquel consejo había causado tal reacción en su persona. Algunas relacionadas a su infancia y la relación que solía tener con su padre durante ésta, otras más asociadas a cómo era él en su época de héroe, en la que tampoco llevaba una vida muy sana, muchos menos una en la que pudiera invertir tiempo en sí mismo y su familia. 

 

El muchacho parpadea y hace un sonido de entendimiento. 

 

Antes de que pueda decir algo, la puerta principal se abre repentinamente. Ambos se alertan.

 

“¿Uraraka?” pregunta Shouto en voz baja.

 

“No, no puede ser, ella está en una misión en Kyoto…” responde Midoriya en el mismo volumen.

 

Parte de los quirks de ambos se hace presente, en guardia para cualquier situación. 

 

Un picudo cabello rubio resalta antes de que su dueño entre por completo a la sala. El mitad frío y mitad caliente de Shouto se desvanece de sus manos y brazos. Y las marcas de OFA de Midoriya también lo hacen; el de pecas suspira aliviado. 

 

“¡K-Kacchan! ¡Nos asustaste!” dice él con una mano en el pecho. “¿Cómo entraste?

 

“Ni que diera tanto miedo.” responde el mencionado rodando los ojos, con dos bolsas grandes de frituras en ambos brazos. “Cachetes y tú me dieron la llave hace meses.”

 

“Bakugo ¿Qué trajiste?” pregunta curiosa viendo lo que lleva. 

 

“¿No es obvio?” replica agitando las bolsas, después de esto mira a su alrededor arqueando una ceja. “¿Por qué estás aquí tan temprano?” cuestiona ahora dejando los bocadillos sobre la mesa de estar.

 

Midoriya se pone firme en su asiento y con una sonrisa nerviosa mira hacia Shouto no sabiendo qué decir, no obstante, ella asiente, dándole aprobación para que le diga al rubio sobre lo que habían estado conversando. Después de todo Bakugo ya era conocedor de ello.

 

“Todoroki me estaba contando algo sobre su padre; al parecer ayer fue a su agencia y…”

 

“Ah, sí.” lo interrumpe Bakugo. “Ya lo sé.”

 

“¿L-lo sabes?”

 

“Mitad mitad me lo contó ayer.” explica él y procede a dirigir su vista a Shouto “¿Sigues molesta por eso?”

 

Desviando la mirada, no responde; no obstante, parece que su silencio es suficiente para contestar la pregunta del rubio, quien ahora se encuentra con los brazos cruzados. 

 

“Lo imaginaba.” dice. 

 

“Le estaba diciendo que lo más probable es que no lo dijera con malas intenciones y-”

 

“Es lo más probable, pero tampoco es su lugar para decirlo.” interrumpe el otro. 

 

Midoriya queda en silencio por la respuesta rápida, coloca en su barbilla su mano como si estuviera pensando en qué decir. Shouto agradece internamente a Bakugo, tal vez por dejar en claro lo que ella había estado tratando de decirle a su amigo de cabello verde; para su suerte, la influencia del de quirk explosivo en éste parece haber hecho que entienda un poco el porqué de su mal humor. El rubio bosteza y decide sentarse en el sillón con los dos.

 

“Aunque es verdad lo del tiempo invertido en ti.” suelta dirigiéndose a ella con un tono de reproche. 

 

Ante lo dicho, sólo se limita a colocar los dedos en su sien. 

 

“Yo…” 

 

“¡Y no digas que no lo necesitas!” señala él. “La última persona con la que podríamos decir que estabas saliendo era el tipejo de tu agencia. Alguien del trabajo.” 

 

“Okada…” corrige ella.

 

“¡El aburrido!” contesta Bakugo fastidiado por ser interrumpido. “Lo que sea, ese no es el punto. Tiempo para ti, sí, eso es lo que necesitas. A quién le importa si el viejo oloroso fue quien te lo dijo, piénsalo y considéralo tú misma.”

 

“Bakugo, agradezco tu preocupación, pero yo fui quien eligió enfocarse más en su trabajo…”

 

“¡Ay, por favor!” exclama el rubio. “¡Mitad Mitad, estás hablando con dos personas igual de ocupadas en el mismo trabajo que tú! Izuku dile algo.”

 

El mencionado se exalta.

 

“¿Y-yo?” Midoriya pregunta mientras se señala a sí mismo, aún sorprendido por haber sido reincorporado en la conversación. “E-Eh, pues… ¡Está bien si quieres enfocarte en tu trabajo, Todoroki, nadie te dice que sea algo malo, de hecho, es muy noble, pero-”

 

El peliverde sube y baja la mirada mientras juega con sus dedos, como si estuviera pensando bien en sus palabras antes de directamente soltarlas. Shouto lo mira expectante y por el rabillo del ojo siente una vibra molesta de parte de Katsuki por la primera oración. 

 

“Pero eso no significa que tienes que privarte de cosas por ello.” continua, tomando un tono más serio. “S-somos héroes, es verdad, y quizás esa sea la razón por la cual tenemos que ser más cuidadosos y esforzarnos más que otras personas. La presión es grande y más cuando sientes los ojos del mundo en ti… No está mal a veces querer cosas mundanas.”

 

Midoriya y Bakugo comparten una mirada antes de que el primero siga. El gesto la extraña levemente.

 

“Y créeme, Todoroki, llevar el trabajo a un extremo sólo puede terminar en resultados dañinos. No tienes porqué llevar la carga todo el tiempo, en ocasiones, no está mal sentarse y relajarse un rato.”

 

“¡Y por eso estamos aquí!” agrega el otro cruzándose de brazos.

 

“¡Por eso estamos aquí, exacto!” le da la razón Midoriya con una sonrisa y volviéndose a acomodar en su lugar, mientras saca una botella de Calpico de duraznos del cooler bajo sus pies, entregándosela a ella.  “¿No, Todoroki?” 

 

Aún sin saber qué contestar a lo que su amigo le había dicho desde el razonamiento y experiencia, se limita a permanecer en silencio con una expresión neutra. Mientras que aprecia las palabras de éste, aún no se siente completamente segura de lo que ha escuchado. Sin embargo, no quiere arruinar la ocasión con el enojo que siente por algo que no involucra a las personas que serán parte de la noche de películas, sus amigos… Y Yoarashi. Abre los ojos un poco más de los normal, había olvidado que Yoarashi también es uno de los invitados, mira en dirección a Bakugo quien ahora parece estar reclamándole algo a Midoriya. El chico fue quien lo invitó, por alguna razón, que Shouto aún desconoce; incluso le había dicho ‘De nada’ por otra razón que también desconoce. Sin duda, será extraño tener a alguien ajeno al círculo de amigos y ex alumnos de la clase A…

 

No obstante, no puede evitar sentirse curiosa, quizás hasta podría decirse que, muy levemente, emocionada al respecto. No ha sabido casi nada del héroe desde la boda de Yaoyorozu y Jirou; lo cual no es raro, más, las interacciones que había estado teniendo con éste le habían hecho sentir que tal vez, solo tal vez, la amistad entre ambos sería más constante. Aún no entiende del todo su posición en el asunto, es muy probable que esté mezclando sus emociones con respecto a la charla con su padre y este tema. Sí, eso explicaría la no muy agradable sensación en su garganta mientras lo piensa, ahora ayudando a sus dos amigos a arreglar la sala.

 

 

Primero llegaron Ashido y Hagakure, quien al parecer se había enterado de la reunión esa misma noche y estaba ansiosa de asistir; ambas trajeron bocadillos dulces de una panadería cercana. Después, Kirishima, quien venía del trabajo y con dos botellas grandes de cola. Unos veinte minutos después, Sero tocó la puerta con una sonrisa de oreja a oreja y un táper que, según él, llevaba una salsa guacamole para las papas de Bakugo. 

 


 

Han pasado una cantidad considerable de minutos desde que el héroe de cintas había llegado, y no parecen haber señales de que alguien más vaya a llegar después. Escucha parcialmente la conversación que están teniendo los presentes sobre las películas que piensan poner en esta ocasión; Shouto asiente e interviene de vez en cuando; no obstante, sus ojos no pueden evitar posarse en la puerta por fracciones de segundos, como si estuviera anticipando algo… No.

 

Por el rabillo del ojo, Bakugo la observa con una lata de refresco en la boca; el rubio desvía su mirada y termina de forma rápida su bebida; golpeando suavemente la mesa de la sala con su lata. Inclinándose más al grupo, por fin se pronuncia:

 

“Hoy veremos nuestras películas favoritas; es la tradición.” dice provocando que se gane la mirada de todos, quienes lo ven con confusión. 

 

El primero en hablar es Sero. 

 

“¿Tradición? Pero si no hay nadie nuev-” antes de que pueda terminar su pregunta, una Ashido igual de curiosa le da un codazo para poder tener su propia oportunidad de hacer las preguntas. 

 

“¿¿¿Va a venir alguien nuevo???” cuestiona emocionada agitando las manos y mirando con brillos en los ojos al de cabellos cenizos. 

 

“Auch… ¿Por qué me golpeaste?” suelta Sero tocándose el lugar y en un tono de voz adolorido.

 

“¡Peeeerdón!” se disculpa la chica rascándose la nuca y guiñando un ojo. “¡Es que hace mucho que no tenemos nuevas personas en la noche de películas! ¡Vamos, Bakugo, dínos de una vez!”

 

“Respóndele rápido, Bakugo, no quiero que me golpee en la cara la próxima vez.” comenta el de cabello negro bromeando y recibiendo una mirada indignada de la otra. 

 

Y, de hecho, no es solo Ashido quien mira expectante hacia la puerta.

 

 “¿Oh? ¿Quién es, Bakugo?” pregunta un igual de emocionado Kirishima, tratando de disimular esa misma emoción. 

 

“Y a ti qué te importa.” responde seco mientras se vuelve a llevar una lata a la boca, recibiendo abucheos de los demás, a excepción de Midoriya y Shouto. 

 

Es entonces que, después de haberle insistido por un buen rato a un testarudo Bakugo para al menos tener una pista de quien vendría, el grupo se rindió y empezó a pensar en qué películas elegirían como sus favoritas. Ashido había elegido una película pre-quirk que tenía romance y baile (sus dos géneros favoritos, según ella); al igual que la chica, Sero eligió su favorita de una trilogía de un héroe ficticio que tenía las habilidades de una araña; Kirishima una cinta de un samurái que tenía un quirk de agilidad. Hagakure su película predilecta en los últimos años: Una romántica con un chico malo y una chica que seguía las reglas al pie de la letra.

 

Shouto dirige su mirada a los que aún no han dicho qué elegirán: Midoriya y Bakugo. Con Midoriya puede suponer que será una de las tantas películas de All Might; la duda estaba en cuál. La película que había puesto la vez anterior que asistió a una noche de películas fue del agrado de Shouto, era una que conocía ya que la pasaban muy seguido por televisión… cuando podía verla, de niña. Así que Shouto espera que el de cabello verde repitiera esta vez. 

 

Lo más probable es que Bakugo eligiera una de All Might también, ya que, aunque no lo demostrara, el rubio era fan del héroe tanto como Midoriya y ella.

 

Entonces, piensa que quizás sea momento de hacer saber su elección; ya la había elegido en la semana, después de todo. 

 

Cuando se dispone a hacer saber su decisión, el timbre del lugar suena. Provocando que se congelara en su lugar (no literalmente, por supuesto), todos se muestran curiosos y ansiosos por saber a quién ocultaba Bakugo hace un rato. Sin embargo, ella ya tiene una idea de quien podría ser.

 

Quiere ocultar que también está sintiendo la misma curiosidad que el grupo que se junta cerca a la puerta para ver al invitado extra. No obstante, no es una curiosidad de conocer su identidad, sino una por ver como a la persona al otro lado de la puerta le había estado yendo en los días después de la boda, una curiosidad por saber por qué no se lo había podido encontrar en patrullajes esta semana y tal vez una curiosidad sobre la razón de llegar último y relativamente, tarde. Shouto sacude su cabeza, pensando que no es para tanto. Pero el sentimiento no desaparece del todo.

 

El primero en abrir es Midoriya, quien al darse cuenta de quién se trata, suelta un sonido pequeño de sorpresa antes de saludarlo.

 

“¡Oh! ¿Yoarashi? Así que eras tú, ¡No te había visto después de la boda!” dice contento el dueño del lugar. “¿Cómo has estado? ¡Pasa, pasa!” 

 

“¡M-Midoriya! Ehhh, he estado ocupado en la agencia de mi senpai… ¡Pero Bakugo me invitó así que no podía negarme!” puede escuchar como entre sus palabras toma bocanadas de aire, cómo si esto le hiciera falta. 

 

Todo lo que logra ver es en gran parte la espalda de su amigo y… parte de su cabeza cubierta por una gorra asomándose por un espacio sobre el cuerpo de Midoriya. Shouto voltea hacia atrás por unos segundos solo para encontrarse con la mirada de Bakugo quien parece estar esbozando una sonrisa burlona aún con una lata en la boca, sin entender aquel gesto. Su curiosidad vuelve a anteponerse sobre su fuerza de voluntad y dirige los ojos nuevamente hacia la puerta, ya sabe, gracias a la vista por el rabillo del ojo que el chico ya ha cruzado la puerta. 

 

Y entonces, lo ve. Llevando en sus manos dos bolsas de plástico con lo que parece ser tapers apilados encima de otros. Está transpirando, aun respirando por la boca, como si hubiese corrido una maratón. El ruido en el lugar no se hace esperar y los otros invitados hablan con la nueva adición a la reunión. Es así como, cuando mientras hace un intento de contestarle a todos a la vez que quiere recuperar el aire; Yoarashi finalmente la ve, el contacto visual es directo en ambas partes por unos muy breves segundos, hasta que Shouto desvía la mirada rápidamente y el otro regresa a la acción de querer responderle a todos.

 

“¡Estás sudando, viejo!” comenta Sero.

 

“¡Vine corriendo!” admite.

 

“¿Ahhh? ¿Y por qué?” pregunta ahora Hagakure.

 

Habiendo llegado a la mesa en la sala de la casa de Midoriya, coloca allí las bolsas que llaman la atención de la mayoría si es que no todos en el lugar.

 

“Se me hizo tarde cocinando…”

 

“¿Cocinando?” se pregunta Midoriya quien se acerca hacia las bolsas para darles una ojeada, al darse cuenta del contenido de estas se sorprende ligeramente. “Yoarashi… ¿Trajiste arroz frito?”

 

Un poco confundido el mencionado, arquea una ceja. 

 

“Ah…. ¿Sí?”

 

Una gran carcajada se hace presente, cortesía de Bakugo quien había estado permaneciendo en silencio.

 

“¡JAJAJA! ¡¿No me digas que trajiste cena, calvito?!” cuestiona secándose una lágrima provocada por la risa.

 

“¿Lo hice? Me dijiste que tenía que traer comida, ¿no?”

 

Ahora, Bakugo no es el único que se está riendo. Hagakure y Ashido se cubren la boca conteniendo sus risitas, Sero sonríe divertido y Kirishima se acerca al cansado invitado mientras le da unas palmadas en la espalda.

 

“¡Oh, hombre! ¡No tenías por qué!” dice el de cabello rojo. “¡Pero no te preocupes! ¡Yo me comeré tu arroz frito!”

 

“¡Yo también!” agrega Sero quien ahora se ha acercado a ojear los tápers. “Uy… se ve rico…”

 

“¡Y yo!” exclama Ashido alzando los brazos energética. 

 

Shouto sonríe levemente por la reacción de sus amigos, Yoarashi quien estaba nervioso y confundido por su error a la hora de entender las indicaciones de Bakugo, ahora sonríe aliviado.

 


 

Todos habían tomado sus sitios para poder comenzar con la noche de películas. Al final, Shouto se había decidido por Sharknado 2. Un clásico. Pensó ella. Bakugo había suspirado poniendo los ojos en blanco por su evidente elección. En cuanto a Yoarashi, el chico trajo consigo una copia en físico de su dichosa película favorita, una sobre un superhéroe pre-quirk clásico pero animado por figuras LEGO. Pero, bueno, esto Shouto ya lo sabía…  Porque el de cabello negro se lo había mencionado antes, claro. 

 

Ahora, se encuentra sentada en uno de los muebles de Midoriya, con un envase de palomitas en la mano. El lugar ahora está a oscuras, esto porqué ya han comenzado a ver la película favorita de Hagakure. Sero hace uno que otro comentario sarcástico sobre la cinta, pero es silenciado tanto por Hagakure y Mina como por Bakugo. 

 

A unos metros de ella está Yoarashi, que ha optado por sentarse en el suelo. Cambiando constantemente la mirada entre la pantalla y la cabeza de éste, un sentimiento de impulso se apodera de ella, haciendo que inconscientemente se arrime cada vez más cerca. Realmente, desde que el de quirk de viento había llegado, ambos no han realmente hablado como tal. No es como si quisiera hablar con él; Sin embargo, no puede negar que siente una ligera curiosidad por saber qué había sido de su vida en estos últimos días. 

 

“Así que arroz frito…” suelta en voz baja, tratando de pasar desapercibida por todos a excepción a quien se está dirigiendo.

 

Tal parece que su voz sorprende al otro, quien voltea ligeramente ni bien escucha que le está hablando.

 

“¿Tú también, Todoroki?” responde susurrando Yoarashi, haciendo un puchero que se ve gracioso en su rostro.

 

La comisura de sus labios se mueve esbozando una leve sonrisa. No es algo que realmente suele o le guste hacer, pero por algún extraño motivo en estos momentos no le molesta fastidiar un poco al más alto.

 

“No sabía que cocinabas platos que no fueran Udon” admite Shouto, recordando la ocasión en la que durante un ‘entrenamiento’ (que resultó ser una equivocación de dirección) junto a Kaminari y un superior de Yoarashi, éste había hecho Udon… Cuando se le había pedido hacer Soba.

 

En su momento, no le tomó mucha importancia, ya que la prioridad para ella era terminar el entrenamiento y por ende con esa misión en equipo. Pero ahora, volviendo a esa memoria siendo una adulta, resulta ser una anécdota singular. 

 

“¡Hey, sé cocinar muchas cosas!” dice riendo haciendo el mejor intento de modular el volumen de su voz y no molestar a nadie que estuviera viendo la película de romance adolescente siendo proyectada.  “No puedo vivir solo pidiendo comida o ir a restaurantes.”

 

“Si ese es el caso, entonces tengo curiosidad por probar tu arroz frito.” replica Shouto. 

 

El que está sentado en el suelo sonríe, pero no como normalmente lo hace: No es la sonrisa de oreja a oreja, o entusiasta típico de él. Es una más sútil.

 

“¡¡SHHHHHHHH!!” muy molesto, Bakugo calla la conversación.

 


 

La noche pasa rápido y muchos de los snacks se terminan poco a poco. Habían visto las películas de Hagakure, Sero y Ashido. Kirishima lloró en todas, y en todas Bakugo le llamó la atención por hacer un escándalo. La siguiente película por tachar en la lista es la del rubio cenizo, quien se había negado a decir cuál elegiría en esta ocasión. 

 

Pero antes de comenzar con otra cinta, la mayoría había pedido un breve descanso, algunos para ir al baño, otros para descansar los ojos y también para beber algo. Las bolsas de frituras están siendo llevadas por Sero y Midoriya, mientras que Bakugo barre los restos de comida en el suelo, renegando en el proceso. Shouto no ha comido mucho de los contenidos en esas bolsas; está haciendo espacio en su estómago, ¿para qué? Bueno, digamos que intentar comer una cena con distintos aperitivos (en su mayoría frituras) en tu organismo no es una buena idea; por lo que, para poder probar de lo que hay en los tapers colocados en el mueble de la cocina ha decidido no comer de las botanas. 

 

Disimuladamente, según ella, se hace paso hacia la misma cocina, con la intención de probar de una vez por todas, el arroz frito de Yoarashi. Se sienta de manera cuidadosa en una de las sillas ubicadas al lado de la barra y toma entre sus manos uno de los tapers, que aún está cálido al tacto; una vez abierto el agradable aroma del platillo golpea su olfato. Y no sólo es el olor lo que resulta placentero, la presentación también no deja nada que desear; es casi como si la persona que lo preparó lo hizo con paciencia y cariño. Quizás por eso se demoró en llegar, piensa Shouto, mientras toma un cubierto, dispuesta a empezar a comer del yakimeshi. 

 

Da la primera bocanada, y no puede evitar dar un pequeño ruido por el sabor. Puede que sea un plato simple, más sólo puede describir la sazón como deliciosa. En su cuarta bocanada, siente los pasos de alguien acercándose; una silueta que percibe por el rabillo del ojo lo confirma. 

 

“¿Está rico?” 

 

Con el tenedor en la mano y la boca llena, Shouto voltea al escuchar la voz de Yoarashi. Su cabeza asiente ni bien escucha la pregunta, un poco sorprendido el recién llegado ríe por la rapidez de la respuesta.

 

“¡Jajaja! ¡Me alegra que te guste!” dice en un tono que parece ser aliviado. “Ojalá que a los demás también… No tuve tiempo para probar bien como salió.”

 

Aun comiendo, Shouto ladea la cabeza ante esta última frase, levemente intrigada por el nerviosismo del otro; por lo que sabía y conocía de Yoarashi, no es típico de él aquella inquietud. Pasando la comida que tenía en la boca, la chica toma uno de los tápers y hace un ademán para dárselo.

 

“Entonces come.” responde como si fuera la opción más obvia. Pues, lo es. 

 

Yoarashi abre un poco más los ojos por la acción de la Todoroki menor, rápidamente, se rasca la nuca y hace un gesto con las manos rechazando la oferta. 

 

“Hice siete porciones… No sabía que vendrían más personas” comienza a explicar mirando por unos segundos a Hagakure que ahora está teniendo una acalorada discusión con Sero debido a que este había dicho que el rival amoroso de su película favorita era una mejor acción que el interés amoroso principal. “¡No puedo dejar que nadie se quede sin una porción!”

 

Nuevamente ladeando su cabeza Shouto discrepa.

 

“Entonces, tú tampoco puedes quedarte sin comida, ¿no?”

 

“Uh, yo no… Yo no me refería a eso, jajaja… Además, su amiga…”

 

Yoarashi está optando por una actitud fuera de lo común para él, un ligero cambio en su voz y tono al hablar, Shouto no puede evitar sentirse intrigada. Mirando su táper, deja el tenedor sobre la barra, dejando de picar y comer por unos segundos. No cabe duda de que sí, excluir a Hagakure de comer la cena preparada por el de quirk de viento no es una opción, sin embargo, tampoco le parece justo que éste haya puesto su esmero en la elaboración de la cena y aun así no tenga la oportunidad el resultado. Por lo que considera una tercera opción:

 

“Ten, come de la mía si quieres…” ofrece ella con tranquilidad. 

 

El más alto parpadea perplejo. 

 

“¿Ah?” logra preguntar. 

 

Shouto se acomoda en su asiento, mientras acerca el taper hacia Yoarashi. Es lo más razonable, ¿no? Es lo que piensa, no entiende bien la sorpresa del otro. 

 

“No sería justo que no comieras lo que te esforzaste en hacer; ya comí suficiente… Así tanto tú como Hagakure no se quedarán con las ganas de probar el arroz frito.” explica ella. 

 

“Yo, uh, no hay problema, estoy bien, eh, en serio… Termínalo tú, ¡no te tomes las molestias!”

 

Sin embargo, la chica no detiene el ademán de acercarle el recipiente con casi la otra mitad de porción. 

 

Yoarashi abre la boca unos segundos para hablar, pero la cierra al instante. Nuevamente la abre, pero las palabras no logran salir. Sin lograr pronunciar lo que parecía estar dispuesto a decir, el hombre toma asiento resignado mientras toma un tenedor en sus manos, y empieza a comer. Puede sentir una leve sensación de satisfacción. 

 

El más alto parece estar disfrutando su propia cocina, ya que hace pequeños sonidos de agrado con cada bocanada. No obstante, eso no le impide mantener una conversación con ella. 

 

“Entonces, ¿Cómo has estado después de, ya sabes, la boda?” pregunta curioso una vez consigue tener la boca vacía. 

 

Disimuladamente, Shouto mira a su grupo de amigos quienes ahora estaban decidiendo cuál sería la próxima película a ver, tal parece que la discusión entre la del quirk de invisibilidad y el héroe de cintas había hallado su fin mientras había estado concentrada en convencer a Yoarashi de que coma algo. Comprueba que nadie de allá les esté prestando atención en específico, y una vez sabe que nadie está escuchando lo que ambos hablan responde en voz baja, casi un susurro.

 

“¿Te refieres a lo que pasó con Bakugo o…?”

 

“¡Oh, no, no!” interrumpe él controlando el volumen de su voz con el fin de no llamar la atención hacia ellos. “Me refería en general… No creo que Bakugo quiera que toquemos el tema.”

 

“¿En general?” pregunta ella a lo cual él hace un ruido de afirmación al ya tener la boca llena. “No mucho. Rescatamos un gato el martes. Fue una semana tranquila, más que nada de patrullaje sin persecuciones, supongo que es bueno, ¿no? Eso significa que la tasa criminal está bajando… Bakugo está bien… Creo.”

 

Ante la pregunta, Shouto replica la manera más simple, superficial incluso. No le diría a Yoarashi, lo mucho que su padre la había hecho enojar hace unos días o… cómo se le hizo extraño no encontrarlo en toda aquella semana, que por alguna razón que desconocía, se le había hecho más larga de lo normal, o… cómo había pensado que, a partir del domingo anterior, la comunicación entre ellos, quizás, sería más constante. Teme que la respuesta resulte muy aburrida, no obstante, cree que es mejor que se quede así. 

 

Son cosas que sencillamente no se dicen y ya. Pensamientos y quejas que no abandonarán un rincón en su cabeza. 

 

Aunque Yoarashi suelta un suave “Owww” cuando menciona lo del gato, así que tal vez no sea tan aburrida como cree que fue.

 

“¡Rescataste a un gatito, qué envidia!” comenta animado, ella asiente. “En la agencia nos tocó un caso grande, tuvimos que encargarnos de leer toda la información brindada, tanto así que ninguno de nosotros tuvo tiempo para salir a patrullar…” 

 

“Eso explica por qué no te vi en las calles en ninguno de estos días…”

 

“¡Ajá!” 

 

Aquello la hace sentir aliviada como si un peso abandonase lentamente sus hombros. ‘Así que, la charla sobre… su hermano y los ataques de pánico no lo habían asustado, es lo que piensa. 

 

“¡Pero luego Bakugo me invitó a esta noche de películas! Me sorprendió mucho, no te lo voy a negar, pero me dijo que era su forma de agradecerme por lo de esa noche…” explica Yoarashi, comenzando un tono que es entusiasta, pero dicho entusiasmo va disminuyendo conforme va avanzando. “Más bien, lo siento por no contestar tus mensajes…”

 

“No te preocupes.” lo interrumpe Shouto. “Suele pasar con este tipo de asuntos, la vez pasada mi gente y yo no dormimos dos semanas por lo mismo…”

 

“¡OH!” exclama él. “¡Dime que al menos descansaron después de eso!”

 

Shouto sonríe por eso. 

 

“Espiritualmente, quizás.” afirma la de cabello bicolor y el otro suelta un ligero ‘Nooooooo’

 

Yoarashi ya está terminando el arroz frito, mientras la escucha hablar más a profundidad sobre aquel caso de una particular banda criminal y en el que la agencia de Endeavor había participado meses atrás. 

 

Están tan sumergidos en la conversación, que apenas y notan a un Bakugo con el ceño fruncido acercándose a ellos. 

 

“¿Van a estar aquí todo el día?” pregunta rodando los ojos, haciendo que sorprendidos se muevan en sus propios asientos. “Ya elegimos cuál será la siguiente película, así que lleven sus traseros a la sala.” 

 

Se miran entre ambos y deciden seguir de vuelta al rubio.

 


 

La razón de la molestia del héroe explosivo es porque la película siguiente es la que él había elegido en esta ocasión. Tal parece que se había equivocado en su suposición; está vez Bakugo no elije una película de All Might como en otras ocasiones, sino una película pre-quirk sobre vaqueros. 

 

La elección sorprende a la mayoría. 

 

“Wow, viejo, lo decías en serio.” comenta Sero alzando las cejas. 

 

“¿Y por qué mierda no hablaría en serio?” pregunta Bakugo, acomodándose en el sofá. 

 

“¡Qué varonil!” exclama Kirishima por la actitud del hombre. 

 

Hagakure y Mina, leen la descripción de la película y se emocionan al leer la palabra romance y drama allí. Yoarashi no se sorprende, pero se ve nervioso, por una razón… Le preguntaría después. Midoriya se rasca la nunca, y mira a Bakugo. 

 

“¿Estás… seguro, Kacchan?” pregunta dudoso. “No sabía que te gustasen esté género de películas…”

 

“¿Tiene algo de malo que vea cosas nuevas?” pregunta el mencionado, mirando fijamente a quien hizo la interrogante. “Es una buena película, me lo agradecerán después.” 

 

Aún con palabras en la boca, Midoriya regresa a su asiento sin dejar de mirar a Bakugo, quien apretando un botón del control da comienzo al largometraje.

 


 

Bakugo no mentía cuando dijo que era una buena película, su elección resultó ser un drama que ha dejado a gran parte, si es que no todos, atentos y con los ojos pegados en la pantalla hasta el final. Una vez los créditos empiezan a desplazarse, Hagakure y Kirishima lloran de un modo muy audible.

 

“¡Merecían estar juntos!” gimotea el de dientes afilados. 

 

“¡N-no es justo!” le da la razón la del quirk de invisibilidad. 

 

Sero deja de estar boquiabierto y empieza a comentar con Ashido sobre lo que acabaron de ver, halagando distintos aspectos del filme. 

 

Curiosa por ver las reacciones de todos, Shouto voltea su cabeza, Midoriya está con la mirada triste y fija en el suelo; lo cual sorprende ligeramente a la chica. Su amigo siempre se ha caracterizado por ser de naturaleza sensible, sin embargo, cualquiera pensaría que su reacción sería una similar a la de Hagakure y Kirishima. Suavizando su ceño extrañado, se encoge de hombros.

 

‘Quizás ya la haya visto.’ piensa para sí misma, de todas formas, piensa en preguntarle una vez se hayan ido la mayoría, sólo para asegurarse de que estuviera bien.

 

Dirige su mirada ahora a donde está sentado Yoarashi quien, aunque (para su gran sorpresa) no sea parte del bullicio de sus dos compañeros; se está secando la humedad de sus ojos. 

 

“¡Escogiste bien, Bakugo!” halaga riendo mientras se sigue secando los rastros de lágrimas en los ojos.

 

Y no miente, la calidad de la cinta sorprendió a la mayoría, incluyéndola. Shouto se pregunta cómo Bakugo había conocido la película y cómo llegó a ser su favorita, destronando a “La resiliencia de All Might”. El mencionado sonríe satisfecho por la reacción del grupo, se cruza de brazos sin quitar el gesto de su rostro.

 

“¡Duh!” responde sin lograr ocultar su pedantería al respecto. “Mis gustos siempre son los mejores.”

 

“¿Cómo la conociste?” pregunta ella, finalmente externando su curiosidad. 

 

A la menor de los Todoroki, se les une Kirishima, Ashido y Sero quienes también parecen interesados en saber la historia. 

 

“¡Sí! ¿Cómo la encontraste?”

 

“Encontrándola, duh.” responde con sarcasmo a lo cual los demás sueltan un ruido molesto. 

 

A pesar de que la película elegida por el de cabello cenizo fue una agradable sorpresa para todos, bueno… casi todos. Bakugo eligió no contestar aquella pregunta, cambiando de tema rápidamente. Últimamente el comportamiento de su amigo se le está haciendo cuanto menos extraño, no le faltan las ganas de preguntarle directamente sobre ello; sin embargo, Shouto sabe que eso sólo provocaría enojo en él, así que tendrá que esperar que el mismo se abra con ella, lo cual tardará mucho…

 


 

La noche transcurre con tranquilidad. Las tres últimas películas fueron la de Midoriya; que en efecto sí resultó ser una de All Might, Yoarashi, quien había traído consigo su cinta de preferencia la cual fue una película completamente animada en Legos sobre un héroe que seguramente haya sido popular en los tiempos pre-quirk. Y finalmente, la suya. 

 

Bakugo bufa mientras pone los ojos en blanco; los demás simplemente sonríen resignados ante su elección. Para ese tiempo, los snacks ya se habían terminado y con estos también las raciones de arroz frito. 

 

Más, Shouto no le da importancia a la falta de comida, los comentarios de sus compañeros sobre la falta de lógica en los sucesos de la película o los suspiros exasperados del rubio; ya que está más concentrada en ver el largometraje. 

 

“Esos son muchos tiburones.” suelta Yoarashi en su voz más baja posible. 

 

Bueno, quizás no del todo.

 

“Adivino, no tiene sentido.” responde Shouto con un tono neutral.

 

Aún sin despegar la vista de la pantalla, logra escuchar al más alto hacer un sonido, del cual no sabe su significado.

 

“No realmente; si levantara más el viento con mi quirk podría ser posi-”

 

Con curiosidad, Shouto voltea levemente para así poder ver mejor cómo es que el otro gesticula su planteamiento.

 

“¡¡Oye!!” interrumpe Bakugo. “¡No le des más idea a Mitad Mitad!”

 

El más alto reacciona ante la llamada de atención del rubio y se acomoda en su sitio de nuevo. Hay silencio otra vez, quedando solo el sonido de la película reproduciéndose. 

 

… 

 

“Igual, no creo que sería buena idea recrear el tornado de tiburones, somos héroes después de todo…” comenta en casi un susurro Shouto.

 

Logra escuchar una pequeña risa detrás suyo. Y también un gruñido de cansancio.

Notes:

¡Holaaaaa! ¡En primer lugar, muchísisisimas disculpas por el hiatus; estoy en los últimos ciclos de la carrera y estuve trabajando un buen tiempo así que se me hizo difícil seguir escribiendo los siguientes capítulos! ¡Y si aún sigues esta historia, lo agradezco de corazón, puede no parecerlo por el tiempo entre cada actualización pero este fic es uno que me gusta mucho escribir! ;____;

Se supone que este capítulo era más largo, sin embargo, note que si ponía todo lo que quería en un mismo capítulo sería aun más largo, así que decidí dividirlo en dos, jaja! el siguiente capítulo no debe tardar mucho en publicarse, ya que está casi casi terminado! Espero que hayan disfrutado de este capítulo ;v;

Ojala le entiendas a las referencias de las películas de los chicos aquí!

Notes:

Ahhh, hace años que no escribía y publicaba un fic, jajajaja. Se supone que éste iba a ser un oneshot para el cumpleaños de Shouto; pero creo que me sobrepasé un poco con el número de palabras; así que decidí hacer un fic con capítulos. No se preocupen, no será largo; pero tampoco muy corto eh.

Espero que disfruten de este escrito. :) <3 I might translating this to english soon, give me time.