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El inicio y final de una tormenta

Chapter 2: 2. Primer celo (omega)

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Shark bufaba de la pura irritación mientras manejaba su motocicleta. No había algún lugar al que quisiera ir, solamente deseaba sentir ir a toda velocidad y el aire golpeando su rostro. Alguna vez esto habría aliviado, aunque fuera un poco, su ira, pero hoy, el calor le parecía insoportable, incluso a pesar de la lluvia mojándole la ropa.

Y por más rápido que fuera, se sentía incapaz de escapar de sus pensamientos.

Llegó un momento en que tuvo que estacionar su motocicleta, no podía parar de jadear y apretaba los puños a sus costados tan fuerte que las uñas se encajaban en sus palmas, todo mientras sentía como sus lágrimas se camuflaban entre las gotas de lluvia que rodaban por su rostro.

No era justo.

Simplemente no era justo.

La humillación de haber sido diagnosticado como omega palidecía ante el hecho de que su pareja destinada no le correspondiera. Al menos quien creía serlo, pues ahora las palabras de IV no dejaban su cabeza.

Él podía oler el aroma de Kaito, y sentir esa fuerte atracción, pero quién podía sentir su aroma era el Arclight. Mientras tanto, el duelista del Dragón de Fotonicos ni siquiera tenía en sus planes formar una familia, mucho menos tomar una pareja.

—¡Maldita sea! — gruñó Shark estampando el casco contra el suelo.

Y para colmo, no paraba de sentir su cuerpo pesado, se le dificultaba respirar y el calor, el calor era insoportable.

No…no podía ser.

Pero lo era, su primer celo.

Shark apenas tuvo tiempo para procesar aquella revelación cuando el previamente solitario estacionamiento se llenó de un grupo de hombres, todos vestidos con ropa de pandillero y sonrisas de depredador: Alfas.

Un grupo de alfas que de un momento a otro ya tenían a Shark rodeado.

—Miren al lindo pescadito perdido— dijo quien parecía ser el líder tomando a Shark de la quijada con un fuerte agarre— Parece que este Omega necesita ayuda, ¿se la damos muchachos? — dijo el hombre sonriendo perversamente.

Sin embargo, el hombre no obtuvo la reacción que buscaba. No había miedo en los oscuros ojos azules de Shark.

A pesar de su celo, de los asquerosos y abrumadores olores de las alfas a su alrededor o la amenaza que presentaba esa situación, aquel omega seguía siendo no solo Shark o Ryoga Kamishiro. Él también era el Emperador Barian, Nash.

Pronto el líder de la banda sintió como un escalofrío comenzó a recorrerle el cuerpo. La realidad a su alrededor parecía distorsionarse y una gran náusea comenzó a abrumarlo. Volteó a ver a Shark y solo observó como una rojiza aura lo rodeaba y aquellos ojos azules tomaron un color rojo.  

—Te dejaré hacer lo que quieras conmigo, si me ganas en un duelo.

Sentenció en Emperador Barian mientras su cabello flotaba gracias al poder que desprendía el cuerpo que poco a poco dejaba su forma humana.

Los demás miembros de la banda huyeron, pero el líder no corrió con tanta suerte, porque aquel ser no lo iba a dejar escapar. Las hormonas del cuerpo de aquel omega buscaban saciar su lujuria, y en aquel momento su lujuria clamaba sangre.

-*-

—¡Shark! ¡Basta!

Aquella voz regresó de golpe al duelista a la realidad. Su forma Barian desprendiéndose de su cuerpo como si de cenizas se tratasen y siendo capaz de sentir la lluvia nuevamente.

El líder de la banda tomó esa oportunidad para huir mientras cojeaba de un pie. La experiencia le resultó traumática, un duelo donde los hologramas cobraban vida y cada golpe contra él se sentía como ser desgarrado. Probablemente hubiera muerto en el momento en que sus puntos de vida llegarán a cero de no ser que la atención del duelista se dirigía hacia otra persona.

—Kaito…

Murmuró Shark, ignorando a su presa escapando y volteando su cuerpo para observar como el duelista del Dragón Fotónico aterrizó contra un charco en el concreto, seguido de su robot Orbital 7.

—¡¿Qué se supone que…?!

Kaito se vio interrumpido en el momento en que iba a exigir explicaciones del joven Barian, cuando alarmado se dio cuenta que estaba a punto de colapsar en el suelo. Apenas fue capaz de detener su caída por meros segundos al tomarlo en sus brazos.

—¡Amo Kaito! ¡Tenga cuidado el Barian hace un momento estaba descontrolado…!

—¡Cállate Orbital! — Kaito ordenó severamente, haciendo que el robot se pasmara en su lugar.

Pero a Kaito no le importó, prestando atención al estado de Shark.

Podía sentir el calor de su cuerpo a pesar del frío y la lluvia, sus ojos nublados y la respiración pesada. Lo primero que se le vino a la mente fue que podría tratarse de fiebre, pero pronto se daría cuenta de la realidad cuando la mano de Shark tocó su rostro y comenzó a acercarse hacia él.

Fue entonces que cayó en cuenta que Shark estaba en celo, y en lugar de sus labios, la mano de Kaito cubrió la boca del más joven.

Kaito nunca se aprovecharía de un omega en celo.

Pero para Shark, fue como si se tratase de la afirmación de su rechazo. Sin embargo, simplemente dio un beso en la palma de Kaito. Algo que hizo al rubio temblar por un momento.

Cuando recupere la conciencia luego de esto, todo sería tan incómodo.

—Orbital, nos lo vamos a llevar con su hermana y los otros Barian.

Ordenó Kaito luego de un momento como regresando a la realidad y haciendo que Shark se apoyará en él mientras lo llevaba a la motocicleta.

Ya luego exigiría explicaciones.


Notes:

Pues, llevo mucho rato sin escribir algo así y publicar algo. Este sería no solo mi primer fic en mucho tiempo, pero es mi primer fic de Yugioh en general. Y primer omegaverse, muchas primeras veces de una.

Entre ellos, el Omegacember. Ojalá no me vuelva loca xD.