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Es normal que te sientas mareado despues del viaje que acabas de realizar” La respuesta dada por el hombre no resolvió las dudas que tenía, era demasiado por procesar y el hecho de que la persona frente a él acababa de transformarse de un pequeño gato a un hombre no ayudaba.
“¿Qué hago aquí?” Pregunto Bamby despues de pensar por un momento cual de todas sus preguntas era la que necesitaba ser respondida con mayor urgencia.
“Yo te traje aquí” Respondió el pelinegro con simpleza, sin dar más detalles del porqué “No tengo tiempo de explicar todo, ahora mismo su majestad nos está esperando”
El hombre desconocido tomo rápidamente su mano y abrió la puerta, comenzó a caminar rápidamente por el pasillo obligando a Bamby a apurar su caminata, suaves tintineos se escuchaban con cada paso que daba, llamando la atención de las personas que al parecer eran sirvientes en este lugar.
De repente se detuvieron frente a una gran puerta con hermosos detalles dorados en los bordes, el hombre a su lado dio unos toques en ellas hasta que se escuchó un “Adelante”, al abrirse la puerta Bamby quedo sorprendido por la vista.
Un hombre vestido con ropa de un estilo parecido al suyo, pero más elegante se encontraba sentado en un gran sofa. Debía admitir que su belleza era destacable, su cabello color plata y sus rasgos masculinos podían dejar embobados a cualquiera, pero lo que más llamaba su atención eran esa mirada profunda, que emanaba dominación.
“Al fin has llegado, ya comenzaba a aburrirme” Dijo con un tono de voz monótono, aunque Bamby no entendía que estaba pasando sintió su aliento detenerse un momento al escuchar su profunda voz.
“¿Qué estas esperando? Entretenme” Ordeno alzando su voz, parecía que su paciencia se estaba acabando.
Al no saber que estaba pasando o que se esperaba de él, miro hacia el hombre que lo había llevado hasta esa habitación, esperando alguna señal de su parte.
“¿Qué estas mirando?” Pregunto su majestad frunciendo el ceño, Bamby estaba confundido, justo allí se encontraba el pelinegro, pero al parecer solo el podia verlo. “Baila para mi” Hablo nuevamente, apoyando su mentón sobre su mano formada en un puño, esperando.
“¿Bailar? Yo no sé bailar este tipo de música” Titubeo temeroso, pidiendo ayuda con su mirada al más alto
Bamby reconocía que su habilidad con el baile era fantástica pero la música que habia comenzado a sonar no era el estilo que estaba acostumbrado a bailar, la persona frente a él parecía empezar a impacientarse cuando la ayuda vino, se sorprendió al ver que cuando el pelinegro apunto hacia él un destello salió de su dedo, su cuerpo comenzó a moverse sin poder controlarlo.
Parecía que ya no tenía el control de su cuerpo, aunque su conocimiento sobre este tipo de danza era nulo en estos momentos estaba bailando, sus movimientos iban al ritmo de la música, siendo seductores y atrayentes para quien mirara.
A su majestad parecía agradarle la vista, su ceño fruncido se relajó, tenía una ligera sonrisa en sus labios y sus ojos demostraban que estaba complacido por el baile.
Su mirada pasaba por las caderas de Bamby para después subir a sus manos las cuales se movían con delicadeza, llegando por ultimo a su rostro. Parecía poner énfasis en mirar a sus ojos y labios, su mirada era tan intensa que las mejillas del pelirosa tomaron un color rojizo.
Por alguna razón desconocida podía sentir un fuerte pero agradable aroma viniendo de su majestad, sentía calidez desde su pecho llegando hasta su abdomen acompañado de un ligero mareo, como si estuviera abrumado por la intensidad.
Sin darse cuenta comenzó a emitir un aroma dulce, extrañado por esto frunció el ceño ya que nunca antes había sentido ese aroma venir desde sí mismo, por suerte cuando esto sucedió la música y la fuerza que provocaba que bailara habían cesado.
“Me gusta, lo quiero” Escucho después de un momento de silencio, saliendo de su pequeño trance levanto la mirada hacia su majestad, quien se levantó desde el sofá para acercarse a él, una de sus manos se posó sobre su barbilla levantándola ligeramente para que sus ojos se encontraran, evidenciando con esto la diferencia de altura que ambos tenían.
