Actions

Work Header

Hasta el final

Chapter 5: Sentimientos

Summary:

El sufrimiento una vez vivido, siempre sera parte de nosotros. Si será para bien o no, eso dependerá sólo de ti.

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

KAZUTORA POV

 

Siento mis piernas pesadas. Mi cuerpo se mueve lento y puedo sentir el dolor en varias partes de mi cuerpo...Estoy realmente cansado pero, no puedo hacer mas que moverme lentamente por el pasillo hacia la habitacion que estaba usando, por mucho que desee llegar pronto a ella..

Maldigo internamente una y otra vez. Se que Baji vendra.. Chifuyu no guardara el secreto y no se rendira como le pedi..lo se. El maldito siempre ha sido demasiado optimista, bueno, amable... Maldita sea..

Quizas el deberia estar con Baji para siempre.. yo, solo soy una maldita carga, y ahora, en este estado, soy la peor cosa sobre la tierra..Ya no tengo ningun valor para quien no sea un completo cerdo pervertido.. Chifuyu debio dejarme ahi..

Entre a la habitacion lentamente, cerre la puerta casi con esfuerzo sobrehumano y me lance sobre la cama o, almenos eso quise pero mi cansancio solo me dejo sentarme en el suelo apoyando mi cabeza en el colchon.

El unico sonido que escuchaba era el de mi corazon palpitando a mil. Me dolia la cabeza, los brazos, mi pecho, espalda, todo..

Cada lugar que habia sido golpeado por esos imbeciles en el club..Menos mal Fuyu llego tarde para no ver, cuando estos tipos me penetraron antes de que llegara su jefe o lo que sea... yo que mierda se..

Sin querer, comence a sollozar. Estaba harto. Mi respiracion era un puñal tras otro que se clavaba en mi corazon y me dificultaba pensar con claridad. ¿Porque sere tan debil y me mantengo aqui con vida?

Mire mis manos y senti ganas de vomitar. Soy tan pequeño.. cual hormiga. Merecia morir tal cual como morian aquellos bichos que mataba aplastandolos con mis dedos cuando era pequeño..Siempre siendo tan pequeño para todos.. Hasta que llego Baji..

El solo recordar su rostro feliz dandome el mejor cumpleaños de mi vida me causo ardor en la garganta.

Son tiempos que ya no podremos volver a vivir, Baji... Eso pensaba mientras me esforzaba en levantarme del suelo para agarrar algunas cosas, cambiar mi ropa, y largarme de ahi..

Sabia que ya no era seguro. Vendrian y me encontrarian y yo solo..No-no podia verlo a la cara... No ahora.. Solo doy verguenza Baji.. No me veas asi, por favor..Pero, en el interior solo queria sentir sus brazos rodeandome, que besara mi cabello y me dijera que todo estaria bien..

"Te extraño tanto Baji.."

Me apresure a mojar mi rostro, tomar el pequeño bolso que tenia con algunas poleras y un pantalon adicional y me dirigi a la puerta.

 

"Puta madre, ¿Que mierda haces aqui?" Pregunte claramente irritado.

"Ese no es el tono para dirigirte hacia quien te esta dando un hogar, Kazutora" -

Mantuve la mirada fija en esos ojos detestables..

"Kisaki, ¿Que mierda quieres?" Pregunte, pero, mas que responder a mi pregunta, se acerco y tomo mi menton haciendo que un escalofrio me recorriera toda la espina dorsal.

- "Dejaras de hacer la mierda que quieres aqui. Ya no te acostaras con esos animales solo para complacer a tu autodesprecio ¿Oiste?" Su respiracion se agitaba con cada palabra y se acercaba cada vez a mi rostro con una mirada que trasmitia toda la locura y maldad que se sabia que tenia.

-" Gracias a ti, tendre a tu amiguito y quizas al maldito policia persiguiendo mi trasero, asi que mas te vale que te comportes si no quieres que me deshaga de ese problemita"

Me puse a temblar de ira y frustracion. Nadie tocaria a Fuyu ni a Baji ni a nadie. Menos siendo yo el causante de cualquier mierda que pudiese pasar. Estaba harto de que todos sufran por mis malditas decisiones.

Calme mi respiracion, y tome el brazo de Kisaki alejandolo de mi menton.

"Ya no tendras que preocuparte por nada. Me largo de esta mierda" Dije, y comence a caminar lejos de el pero entonces, me agarro el hombro y me volteo hacia el.

"¿Donde piensas ir como si nada eh?" Pregunto en un tono casi burlesco.

"Huh? No sabia que ahora tenia que darte putas explicaciones como si fueses mi maldita madre". Respondi con ira. Estaba controlando las ganas de golpearlo por toda la mierda de persona que era pero, no podia negar que, gracias a este tarado, almenos tuve techo unas noches.

Kisaki solo me miro y sonrio levemente, pero mas que sonrisa la verdad es que parecia una mueca burlesca.

"Bien, vete a la calle a morir debajo de un puente, en algun callejon o como mierda se te de mejor pequeño tigre prostituto"

Arreglo su carisima chaqueta hecha a medida y comenzo a caminar.

"Pero...." - se giro hacia mi y me puse instintivamente en alerta

..." Si vas a hacer alguna mierda como suicidarte o generar escandalo.. hazlo lejos de mi vista..."

 

Aprete mis puños lo mas fuerte que pude y solo di la media vuelta caminando hacia el lado opuesto.

No habia tiempo que malgastar en ese imbecil.

Senti el pecho apretado. Me sudaban las manos y me costaba tragar. Sabia que lo que decia Kisaki era real... En el fondo de mi corazon sabia, que lo unico que podria hacer ahora es.. matarme..

No habia lugar para mi para regresar.. No con lo sucio que estaba.

Mi mente es mi peor enemigo y lo se. Lo se Lo se!. Estoy harto de saberlo y no poder lidiar con eso!

Es una puta tortura seguir dia tras dia pensando en la mierda que soy y en que todo lo que Baji me daba, no lo merecia.

Estar esa noche con el fue lo mas magico que me habia sucedido. Sentir su piel, sentir su respiracion y sus besos me hicieron sentir el hombre mas feliz del mundo, como si yo fuese lo mas importante para el en el universo entero pero, ya no podria volver a sentirlo jamas.

"¿Como va a querer a alguien como yo?" susurre mordiendo mi labio inferior. Me abusaron, me golpearon, me dijo que me odiaba... siento.. que mi alma se deshace en pequeños fragmentos que se incrustan en mi pecho..

 

FIN KAZUTORA POV

 

Baji llego al hotel luego de unos minutos eternos andando erraticamente en su motocicleta. La dejo estacionada a un costado de la entrada y saco su telefono.

"Puta madre" Susurro con ira al ver que habia tardado cerca de 45 minutos en llegar.

Sabia que era probable que Tora quisiera esconderse de el. Si Chifuyu lo vio, era claro que el de mechas imaginaria que el vendria a buscarlo. Tenia que apresurarse antes de que todo se fuese a la mierda perdiendole el rastro otra vez.

Corrio las escaleras y llego a lo que parecia ser la recepcion de un palacio. Era enorme y por mucho que mirara hacia todos lados, habian tantos pasillos y tanta gente que su corazon comenzo a acelerarse aun mas y a caer casi en un ataque de ansiedad.

"¡KAZUTORA" Grito haciendo que todos los ojos se voltearan hacia el, pero no le importaba una mierda esa gente. El queria a su Tora y no le importaba el show que tuviese que hacer.

"Señor, necesito que baje la voz".

Un muchacho detras del mostrador le dirigia una mirada seria que contrarrestaba la voz tan suave y sutil con la que dijo la frase.

Baji se acerco y le agarro la corbata.

"Un chico de pelo negro con mechas rubias ha estado aca. Dime donde mierda esta A-HO-RA"

La mirada de Baji era amenazadora. No parecia estar dispuesto a recibir una negativa de respuesta salvo que el chico quisiera que le moliera la cara a golpes.

.."Señor, si no se calma, tendre que sacarlo de aqui y llamar a segu-"

- "Hey, heyyyy, Descuida, este hombrecito de aqui, ya se va♡".

Una voz que parecia tan burlesca como desagradable no podria ser otro... tenia que ser-

"Zombie bastardo." Dijo Baji mientras empujaba al chico del mostrador y giro su rostro hasta quedar de frente a Hanma.

"Ay Baji, ¿Que no te alegra volver a verme?" ♡

El desagrado de baji se hizo notar enseguida al fruncir el ceño como siempre y tirar una maldicion al aire.

Se lanzo a brindarle un golpe el mas alto pero este la esquivo con facilidad y tomo al pelinegro del brazo.

"Escucha Gatito salvaje. Torita, ya no esta aqui asi que calmate.."

¿Calmarse? Baji no podia pensar en otra cosa mas que en desesperarse.

"Vamos afuera un momento" dijo el mas alto pasando su brazo por sobre los hombros del pelinegro que parecia haber perdido el alma en ese momento.

 

El aire de la noche estaba tan helado que podian sentir como sus dedos se congelaban de a poco.

El cielo estaba precioso y se podian ver algunas pocas estrellas a pesar de la iluminacion devastadora de la ciudad.

El corazon de Baji parecia haberse detenido. Dejo de escuchar y solo podia crearse escenarios en su cabeza, cada uno peor que el anterior.

Si perdia a su razon de ser, Baji sentia que lo perderia todo. Nada mas valdria la pena..

 

"..Oi! ¿Estas escuchando gatito?♡" Hanma lo miro mientras fumaba un cigarrillo que quizas cuando diablos lo habia encendido. Baji estaba totalmente metido en su cabeza.

"¿Por que me dejas otra vez Tora...?"-

La voz del pelinegro era apenas un pequeño hilo de un sonido desolador.

Hanma se apoyo contra una pared de un callejon hasta donde llevo al contrario. No queria llamar la atencion mas de lo necesario, Kisaki lo mataria.

"Escucha, gatito. Torita esta muy muy mal y aunque no es de mi puta incumbencia,digamos que, le tengo cierto cariño..."

"¡¿Cariño?! ¡Casi haces que lo maten!" Baji se acerco a su rostro agresivamente pero, Hanma no movio ni un musculo. Aspiro un poco mas de su cigarrillo y lanzo el humo en la cara del pelinegro.

"Bueno bueno, es cosa del pasado. Despues de todo, si la pase bien con el mientras estuvimos juntos..♡."

Baji apreto sus puños y este gesto fue visto por el mas alto que se limito a sonreir y a decirle que se calmara.

"No creo que quieras perder tiempo conmigo cuando tu Torita esta perdido en la enorme ciudad ¿Verdad?"

El alto tenia razon. No habia tiempo que perder con el. Maldijo en voz alta y camino lejos del callejon.

"Espera" - Hanma lo llamo. Boto el ultimo ultimo que pudo sacar de su cigarrillo mientras se deshacia de el y caminaba hacia Baji.

"No tienes por que escucharme pero, enserio gatito salvaje, arregla la mierda que sea que le hayas hecho, y devuelvele las ganas de vivir ¿Quieres?. Me da lastima verlo tan patetico."

Con esto dicho, se largo sin antes gritarle algo sin mirar al pelinegro a los ojos

"¡Ah! por cierto.. Kazutora se subio a un auto al momento en que salio... No lo se, pero no se veia muy contento..Deberias ir a buscarlo pronto!"

 

Saco otro cigarrillo del bolsillo de su chaqueta y luego de aspirar el primer humo agrego ; "Oh y no vuelvas por aca! Si no, juro que acabare con esa linda carita que tienes ♡ !" comenzo a caminar mientras se despedia con la mano en el aire.

 

"HANMA!! grito Baji antes de perder al alto de vista.

Este se detuvo y giro la cabeza hacia el.

"¿Po-por que no detuviste a Tora... de la mierda que estaba haciendo y de la mierda que pasa en ese hotel..?" Pregunto Baji tratando de tragarse la rabia que sentia.

Hanma ensombrecio su mirada pero, solo se limito a apartar su vista del pelinegro.

"Huh? ¿Como que Por que? Es mas que obvio gatito. Yo no soy su puta madre".

Claro. Hanma y Kisaki jamas harian algo por el bien de otros que no sea el de ellos mismos. Con Kazutora como un vil prostituto, aunque haya sido su idea, sabian que los tipos gastarian mas dinero en el hotel, las habitaciones, los tragos y la comida...

Baji contuvo las ganas de masacrar a Hanma por dejar que todo sucediera pero no habia tiempo que perder.

Corrio hacia su motocicleta y antes de comenzar a conducir sin destino, marco el numero de Kazutora.

Este habia estado apagado desde hace varios dias pero, Baji no perdia la esperanza.

"Por favor.. Tora... " repetia en su cabeza antes de proceder a apretar el boton de llamar.

Entonces, sus ojos se abrieron como dos platos cuando vio que tenia un mensaje del numero de Tora;

 

"Desde que me salvaste cuando eramos niños. Desde que me sonreiste la primera vez, me rescataste de mi mismo.... Nunca crei merecer nada bueno, hasta que llegaste a mi. Lamento ser, el patetico ser que soy. Mereces algo mejor. Se que fuiste a buscarme pero por favor, mantente lejos de mi. Olvida que me conociste, olvida todo de mi y por favor, vive como mereces vivir de verdad..dejando de preocuparte por un ser tan desagradable y sucio como yo que ya, no vale nada.

No me busques mas, Baji, por favor, vive feliz. Es lo unico que deseo

Te amo

Por siempre tuyo, Tora"

 

El corazon de Baji se hizo trizas en ese mismo instante.

"¿Que mierda es esto....? Kazutora... ¡Ni se te ocurra dejarme esto como mensaje de despedida bastardo!". grito en su cabeza mientras apretaba el boton de llamar y comenzaba a conducir.

Sonaba y sonaba, haciendo que el corazon de Baji se acelerara y desesperara con cada segundo que Tora no contestaba.

"Tora responde el puto telefono!"

Siguio marcando hasta que el telefono sono apagado nuevamente.

 

Baji estaba en panico.

Todo parecia tan extraño, tan irreal...

"¿Donde iria Tora? ¿Donde podria ir si siente que no tiene lugar a donde regresar?"

La mente de Baji era un lio, y entre lo ido que estaba no se dio cuenta cuando una pareja estaba cruzando en luz verde.

Baji hizo una maniobra para poder esquivarlos, haciendo que casi chocara.

Por suerte, los chicos salieron ilesos y el corazon de Baji comenzo a palpitar tan fuerte que penso que se le saldria del pecho.

"TEN CUIDADO IDIOTA" le gritaron personas en la calle que vieron el casi accidente y Baji solo pudo quedarse sentado sobre su moto agachando la cabeza mientras pedia perdon, mirando hacia sus pies mientras seguia en medio de la calle.

Las bocinas comenzaron a sonar haciendo que el pelinegro regresara a la realidad. Volvio a ponerse en marcha, esta vez, mucho mas lento, mucho mas perdido.

Decidio llevar a su moto por un puente sobre un calmado rio. Necesitaba aire para pensar donde podria estar Tora, despejar su mente y sobre todo, deternerse un momento ya que el corazon le palpitaba tan fuerte que sentia que queria vomitar.

Las lagrimas comenzaron a salir violentamente de sus ojos y no hizo ningun esfuerzo por detenerlas.

Pego un grito desgarrador que asusto a alguno de los transeuntes posiblemente borrachos que pasaban por ahi a esas horas de la madrugada pero no importaba.

Nada importaba ahora...

 

De pronto, una llamada entro haciendo que el corazon de Baji diera un vuelco.

"kazutora!" grito al contestar pero, no era el.

"Baji ! Maldito imbecil donde estas?!" Era Chifuyu.

EL menor jamas lo habia tratado asi, a pesar de las muchas estupideces que haya hecho asi que se sorprendio un poco pero, no podia decirle nada. Lo habia dejado solo despues de todo.

"Fuyu..ahora no tengo ti-"

"Se donde esta Kazutora! grito de pronto, y con esto, Baji sintio que dejaba de respirar.

"¿Como sabes Chifuyu? ¡Dime ahora mismo donde esta!"

"Te enviare una direccion Baji san. Con Naoto llegaremos en un momento. cuando llegues, no te muevas de ahi y esperanos si es que llegas antes en tu moto "

"Na-Naoto? Chifuyu, ¡Chifuyu que mier.." Pero este habia colgado.

 

Reviso su celular para asi ver la ubicacion que el menor le habia enviado y sintio como su respiracion era cada vez mas rapida.

Su mente era un caos pero, ahora podria saber donde esta Kazutora y podria volver a abrazarlo, volver a besarlo....

Necesitaba tanto a su Tigre que daria la vida por el con tal de rescatarlo.

"Mierda, mierda" Se repetia mientras encendia su motocicleta y se disponia a seguir el mapa hasta la direccion dada.

No era una locacion tan lejana. Llegaria en menos de 15 minutos con las calles pseudo vacias asi que se puso en marcha.

 

"Tora.. Tora por favor.....ire por ti. Esperame un momento, por favor.."

 

El aire parecia congelar los pulmones de Baji mientras avanzaba en su motocicleta lo mas rapido que podia con su respiracion agitada a mas no poder. Su corazon estaba hecho un lio y solo tenia en su cabeza el deseo de encontrar a su Tora a salvo. Eso era todo lo que deseaba y pensaba durante el camino que Chifuyu le mostro por telefono.

El lugar de encuentro parecia algun tipo de motel bastante viejo en su fachada. Las luces eran calidas en faroles que claramente no se limpiaban seguido. Habian arbustos bastantes bonitos a sus afueras que contrarrestaban la apariencia tan desgastada del edificio.

Baji estaciono su motocicleta a una cuadra de este en una calle vacia al observar con detenimiento a dos personas que fumaban a sus afueras que mantenian un arma en sus bolsillos. Este detalle no paso inadvertido para el. ¿Porque el lugar donde se encontrarian con Naoto y Chifuyu para encontrar a Tora estaria practicamente custodiado por dos tipos armados? Era una pregunta que incomodaba al pelinegro haciendo que se mordiera la uña de su dedo pulgar mientras su ceño se fruncia nuevamente.

Su pierna comenzaba a temblar de ansiedad mitando la hora en su telefono cuando entonces, escucho pasos acercandose a el..

"Baji-san" Escucho el pelinegro mientras Chifuyu se dirigia hacia el con cautela. Naoto venia detras de el con una mirada preocupada y molesta. Baji no sabia cual de las dos emociones era mas predominante en su rostro.

"Chufuyu, ¿Donde esta Kazutora? " pregunto Baji con un tono serio pero aun asi, suave.

"Baji-san, Kazutora te contacto por telefono verdad? " pregunto el ojiceleste mirandolo fijamente.

"Hm..s-si, o sea en realidad sono cuando lo llame pero el solo me envio un mensaje.."

"Gracias a eso es que estamos aqui" Dijo Naoto tomando el hombro de Baji como si quisiera tranquilizarlo de alguna manera.

"Hace dias que tratamos de rastrear su ubicacion con el telefono y gracias a ese mensaje que te envio, pudimos localizar donde estaba.. Esta es la direccion mas exacta que pudimos conseguir"

Baji trago saliva dificultosamente y volvio a mirar a los tipos que seguian conversando descuidadamente. Chifuyu se acerco y sintio su corazon saltar del pecho.

Se apoyo en la sucia pared llena de rayados y sintio como sus rodillas temblaban un poco. Puso su mano sobre su pecho y morio su labio inferior en un intento quizas fallido de calmarse.

Naoto agarro el rostro de Chifuyu con ambas manos y le pregunto que pasaba pero el menor parecia estar entrando en un ataque de panico.

Baji empujo a naoto a un lado tomando el hombro del mas bajo mientras trataba de encontrar sus ojos con los suyos.

"Fuyu... Fuyu que pasa?" pregunto suavemente pero con claro nerviosismo en su voz hasta que el bajito lo miro con los ojos algo llorosos.

"..Son ellos..." dijo tan despacio que Baji y Naoto no alcanzaron a escucharlo bien.

"¿Ellos? ¿Q-que quieres decir Chifuyu..?" pregunto Baji un poco mas alterado.

"No me digas que..." dijo Naoto con un semblante sombrio, mientras tomaba el arma que llevaba bajo su chaqueta.

"¿Que cosa? ¿Que esta pasando?!" dice un pelinegro casi consumido por los nervios.

"Baji san.. ellos son los que estaban con Kazutora cuando los encontre... cu-cuando estaban ..ahi..con ese tipo.."

Naoto cerro los ojos como intentando no sentir ira a causa de las palabras de Chifuyu. El no sabia todo lo que acontecio con detalles pero si sabia a que se referia el menor con eso. Baji por su parte apreto sus puños y sus ojos se inyectaron de ira. SI no fuese por Naoto quien lo agarro del brazo, este hubiese salido corriendo a repartir puños y romper craneos si se le hubiese permitido.

Habian dañado lo mas preciado para el y por supuesto que no iba a quedarse asi.

Al cabo de unos segundos de respirar profundo, el mayor se giro hacia Chifuyu y naoto y les comento lo que Hanma le habia dicho hace un momento atras.

"Escuchen..Hanma me contó que Tora se habia subido a un auto cuando salio del hotel.. Y-yo no-no sabia que podia tratarse de esta mierda..."

"El bastardo trajo aca a Kazutora quizas para vengarse por lo sucedido... ¡Maldita sea! " exclamo Fuyu por lo bajo para no ser oido.

"Calma Fuyu" Le dijo un Baji claramente enojado pero tratando de tragarse la ira mientras apretaba su puño derecho. Tomo a Chifuyu del hombro con su otra mano tratando de reconfortarlo pero fue en vano

"¡NO BAJI! Yo deje a Kazutora ahi solo.. yo-yo me fui de ahi habiendo la posibilidad de que volvieran por el y por mi culpa! Fue todo mi culpa Baji san.. Si algo le pasa a Kazutora enton-"

Un golpe en su mejilla lo hizo detenerse.

Naoto miro un tanto asombrada la actitud del pelinegro mayor quien tenia su mano en el aire.

"Basta, Chifuyu.." Dice con una voz tan suave que parece no salir de el.

"Tu lo salvaste en ese entonces...Y ahora, es mi turno de salvarlo y ponerle un fin a esto."

Chifuyu abrio sus ojos a mas no poder cuando sintio el abrazo del azabache. Al rato, se separaron y Baji volteandose hacia el edificio, llamo a Naoto.

" Entonces, ¿Cual es el plan? " Dijo con una voz mucho mas seria y claramente se notaba todo el esfuerzo que estaba haciendo para contenerse, consultar un plan y no llegar y correr hacia ellos golpeandolos a todos para buscar a su Tora como normalmente haria.

"He llamado a patrullas, asi que estaran aqui dentro de poco. "

Saco su pistola y la mostro a ambos.

"Escuchen, se que Kazutora esta en peligro ahora mismo pero tampoco puedo dejar que lleguemos y entremos.."

 

Baji apreto sus puños y estaba dispuesto a reclamarle pero Naoto levanto su mano en gesto de que le permitiera seguir.

"..Pero..tambien se, que mientras mas esperemos..quien sabe que mierda le haran esos tipos de adentro..Asi que Baji.. El lugar que esta ahi,esta abandonado por lo que se sabe. Por el auto que esta afuera estacionado, sabemos que no caerian mas de 5 personas...Dos de ellas estan afuera, y segun lo mencionado por Chifuyu, solo estaban ellos, un tipo en la puerta y el bastardo que quiso a.. hm bueno, en fin, deberian ser ellos 4 solamente, ya que dudo que tuviesen tiempo de llamar a alguien mas, sobre todo si es una venganza escasamente planeada y actuada mas desde la ira, asi que.. Yo con Chifuyu vamos a encargarnos de los de afuera y tu, entraras lo mas rapido posible y buscaras a Tora, pero por favor. Ten mucho cuidado..."

Baji asintio con la cabeza y miro a un Chifuyu que mantenia una mirada seria. Unos ojos verdosos que trasmitian confianza, determinacion y seguridad. Amaba eso de su amigo. Sabia que podia contar con el independiente de como saliera todo con Naoto. Chifuyu jamas lo decepcionaria.

Fuyu se acerco a Naoto quien desde el auto, le facilito otra arma. Baji miro un tanto preocupado a su amigo pero este solo le sonrió con confianza.

"Descuida, Baji san. Estaremos bien, ademas, solo es en caso de emergencia, sabes muy bien que soy muy bueno con mis puños!"

La sonrisa infinita del menor hizo que Baji tambien sonriera un tanto cansado pero, la confianza de su amigo era contagiosa.

"Bien" dijo Naoto cargando su arma.

"Nos acercaremos por aquella calle. Los tipos estan demasiado relajados asi que sera bastante facil. Baji, enfocate en correr hacia adentro apenas los inmovilicemos".

La voz del policia era firme y hacia imposible contradecirlo.

Los 3 corrieron por la calle hasta que de pronto, uno de los dos tipos se dio cuenta de sus presencias.

"¡Tu! ¡Bastar-" pero fue callado por una patada directa a su rostro que lo hizo botar sangre por la boca mientras caia casi desmayado.

Su compañero saco un arma apuntando al menor pero Chifuyu logro ocultarse tras el auto y Naoto ocupo ese momento para dispararle a la pierna del tirador.

"BAJI SAN, ENTRA AHORA!" grito Fuyu mientas mantenia los brazos del tipo que habia pateado en su espalda y lo esposaba.

Baji corrio hacia la puerta agradecido de su amigo y del policia por su ayuda y por no obligarlo a esperar a la patrulla.

 

--------------------------------------

 

El edificio era bastante viejo. Apartamentos vacios, suciedad y algunos rayados en las paredes, dejando en claro que de vez en cuando, algun vagabundo o buscapleitos lo usaba como hogar momentaneo.

No habia mucho ruido al comienzo y eso lo hacia molestar. Queria encontrar a Tora pronto por lo que comenzo a caminar mas rapido, lleno de adrenalina, nervios, ansias...

El primer piso no tenia nada, por lo que subio las escaleras para dedicarse a buscar en el segundo, avanzando cada vez mas rapido.

Sentia su corazon latir a mil y su respiracion agitada lo hacia recordar el peligro en el que su amado podria estar y eso lo volvia loco.

Siguio corriendo las escaleras hasta que de pronto sintio una fuerte patada en su estomago haciendolo caer un par de escalones abajo.

Sintio un liquido caliente caer por su menton hacia el suelo y noto que se habia hecho un corte en el labio con la caida, pero agradecia que solo fuese eso y que el dolor de la caida fuese reemplazado rapidamente por adrenalina pura dejando de sentir cualquier tipo de molestia.

"bastardo" dijo entre dientes cuando vio a un sujeto alto con capucha parado al final de las escaleras.

"Vaya, no sabia que el jefe estaba esperando a alguien mas". Dijo en un torno burlesco que le hizo recordar a Hanma. Ahora con mayor razon lo irritaba.

"Pense que me aburriria de esperar a que el jefecito terminara con la zorra esa pero.."

Bajo unos escalones hasta estar mas cerca del pelinegro, quien se puso en alerta enseguida.

"..Me alegra tener con quien divertirme mientras se follan a la perra"

Baji sintio como si alguien hubiese encendido una llama ardiente en su interior, apreto sus dientes y grito soltando toda la ira que tenia contenida.

"¡EL NO ES NINGUNA PERRA, HIJO DE PUTA!"

Se abalanzo sobre el pero el tipo habilmente solo se corrio y golpeo a Baji en la espalda con otra patada la cual lo hizo tropezar pero sin llegar a caerse.

"Maldito" Gruño Baji mientras se giraba sobre si para darle un fuerte golpe al contrario en la mandibula.

Este tambaleo apoyandose en la pared y escupio sangre mientras sonreia. "¡Bien! Esto sera divertido! " grito mientras corria hacia el azabache con el puño en alto esperando darle de lleno en la mejilla pero Baji fue mas rapido y saltando sobre la barandilla de la escalera logro safarse para poder correr hacia la espalda del contrario y agarrar su chaqueta para lanzarlo contra los peldaños.

Este hizo un pequeño gruñido al sentir la esquina de los peldaños chocando contra su espalda pero no tuvo tkiempo de descansar ya que el pelinegro tomo su cabeza y la estrello contra la pared.

El sonido fue tremendo, casi como si hubiese roto algo contra ella pero, eso no lo detuvo. Tomo al otro del gorro de su chaqueta y lo llevo hacia el pasillo del segundo piso tirandolo contra este.

Una rodilla a cada lado del sujeto y este ya podia imaginar lo que se venia.

La noche era bastante silenciosa a esa hora y mas en el lugar donde estaban, por lo tanto el sonido de los golpes brutales y despiadados de Baji no hacian mas que resonar intensamente en el lugar.

Al comienzo escuchaba los quejidos del contrario quizas pidiendo que se detuviera, pero ahora, no escuchaba nada mas que las pequeñas gotas de sangre chocando contra el suelo. Era suficiente.

El pelinegro se levanto mientras veia como muy sutilmente el pecho del contrario subia y bajaba, dejando ver que almenos, aun seguia vivo.

Baji lo queria matar, estaba seguro de que queria matar a todos los que estuviesen involucrados en el sufrimiento de su Tora pero ahora, rescatarlo era mas importante, y claramente no podria protegerlo si llegaba a estar en la carcel...

 

Corrio por el pasillo hasta que vio una luz tenue que venia de uno de los apartamentos que mantenia la puerta cerrada. La ventana estaba cerrada por lo que trato de acercarse lo mas cuidadosamente posible hacia la puerta mientras ignoraba lo que mas podia, el dolor en sus nudillos.

Estaba a unos pocos metros cuando su piel se erizo por completo.

"Argh. Ah! - Si! ¡Eso es perra! "Arghh, Hm..Ah! - grita todo lo que quieras, nadie vendra por ti ahora."

Los sonidos de golpes sobre la piel, el sonido ahogado de Tora y las palabras cerdas de aquel bastardo volvieron loco a Baji.

Su cuerpo se tenso y sintio por unos segundos que no se podia mover...

"¿Que puta mierda...?"

Entonces, se escucho un fuerte grito desde la habitacion haciendo que Baji saliera de su trance y golpeara la puerta tan fuerte, que logro abrirla al primer intento de empujarla.

Corrio hacia el cuarto al final del pequeño pasillo y entonces, sintio como su sangre hervia de ira al mismo tiempo que queria vomitar con la escena que tenia delante de el.

Su Tora estaba ahi.. con la mirada totalmente perdida dirigida hacia el, con el labio roto y una mezcla de saliva y sangre corriendo por el costado de su rostro apoyado sobre un colchon sucio y manchado. Los moretones en su cuerpo, sus rasguños y marcas de golpes hechos con algun tipo de correa y peor aun, verlo siendo penetrado por un ser asqueroso y desagradable que salio de el apenas sintio el golpe de la puerta.

El cuerpo de su Tora se veia roto. Su piel blanca llena de manchas que no deberian existir. marcas de agarrones en sus brazos y piernas.. Su cabello desordenado y lagrimas que llenaban los ojos dorados de su Kazu le hicieron perder el control.

Miraba a su Tora con el rostro palido, temeroso de siquiera lastimarlo con el solo hecho de respirar cerca de el... Levanto su mano para acariciar su rostro pero... no pudo..

"¿Quien eres tu?! ¡¿Que mierda haces aqui¡?!"

 

Toda la tristeza y el sentimiento de su corazon siendo estrujado se desvanecio cuando volvio su mirada hacia el cerdo con su maldito pito al aire, quien lo miraba asustado y con rabia al mismo tiempo.

Baji se giro hacia el como un animal viendo a su presa indefensa con los ojos desorbitados y su mandibula apretada, pero el bastardo se acerco a un pequeño mueble cerca de la cama y agarro un cuchillo que habia encima de este.

 

"!ALEJATE DE MI! ESTA ZORRA ME LA DEBIA!" Gritaba sin control. El pelinegro solo lo podia ver mover su boca pero no escuchaba nada de lo que salia de su asquerosa boca. Estaba cegado.

"Voy a matarte, y maldita sea...hare que tu mismo me lo pidas" Dijo por lo bajo el azabache mientras evitaba al tipo que corrio hacia el con toda la intencion de apuñalarlo.

Este casi tropieza pero se devuelve hacia el azabache quien con su puño herido y aun sangrando le propino un golpe tan fuerte que sintio como su mandibula se quebraba haciendo que el contrario gritara del dolor pero sin llegar a soltar el cuchillo de su mano..

El tipo cayo al suelo y comenzo a toser mientras uno de sus dientes caia al suelo junto con un monton de sangre.

Este se asusto y comenzo a hiperventilar mientras veia los pasos del azabache acercandose a el lentamente...

Se levanto como pudo pero antes de lograr levantar su cabeza, sintio como sus tripas eran removidas por un fuerte rodillaso que lleno su cuerpo con ganas de vomitar.

Baji tomo su cabello e hizo que el viejo lo mirara directo a los ojos.

"¿Por que...?

la pregunta dejo al contrario un poco confundido, quizas porque no esperaba tener que contestarle algo asi al tipo que acaba de romperle algun organo, o si es por el dolor de cabeza luego del golpe recibido.

"Pregunte... ¡ POR QUE !" Y con este grito lanzo otro fuerte golpe a la cara del contrario, quien comenzo a botar sangre por la nariz y boca mientras se mantenia aun agarrado del cabello por el azabache.

El silencio reino por unos segundos hasta que al fin, el sujeto hablo

"¿Por que? ¿A-acaso no ves? ¿Las zorras...las zorras no deben hacer e-enojar a quien les paga..."

Con la respiracion dificultada por los golpes de Baji y por la sangre que brotaba de su boca, le costo poder terminar la frase... Frase que solo hizo que Baji soltara lagrimas de rabia.

"¡¿ME ESTAS JODIENDO ?! ¡TE MATARE HIJO DE PUTA!"

Y con esto, lanza al tipo al suelo para patearlo una y otra vez.

"¡NUNCA DEBISTE TOCARLO! ¡ERES UNA MIERDA, MUERETE BASTARDO, MIERDA, MIERDA!!!!" Gritaba Baji desconsolado, sintiendo como de sus ojos brotaban tantas lagrimas que volvieron borrosa su vision.

Los quejidos del contrario y los gritos de dolor podian causar pesadillas. Eran gritos desesperados, horribles pero Baji no podia dejar de golpearlo..

Tenia rabia, tenia mucho dolor. Su amor habia sido violado, golpeado, y aparentemente drogado por el como estaba tirado sin mover un musculo.. y esa mirada perdida.. nunca podria olvidar la mirada dorada que tanto amaba, verlo con esos ojos brillantes, ahora opacos, casi sin vida.

Paró un momento para ver a su Tora.. el chico estaba con los ojos cerrados.. casi parecia en paz.. como si estuviese en un profundo sueño, y seria hermoso verlo asi si no fuese porque la realidad era una completamente distinta. Esto era una mierda, una verdadera pesadilla de la que Kazutora tardaria demasiado en superar.. y Baji siempre, se sentiria responsable por todo.

De pronto, su cuerpo reacciono a un dolor punzante al costado de su abdomen..

Miro hacia donde el dolor lo llamaba y pudo ver el cuchillo enterrado en su cuerpo y las manos ensangrentadas del cerdo empuñandolo.

Baji tomo el mango del cuchillo y de un empujon, tiro al contrario al suelo quien comenzo a toser mientras se reia con esfuerzo.

"Si...si tanto te pr-preocu-pas de el... e-entonces, Pudran-se jun-juntos...."

Baji sintio su cuerpo caer al suelo sobre su rodilla.. El cansancio, la rabia, la tristeza, la desesperacion, la adrenalina dejando su cuerpo.. todo comenzaba a darle vueltas en la cabeza..

Tomo el cuchillo y con esfuerzo se acerco al contrario.

"Si me voy al infierno... Juro que te buscare ahi y te hare mi propia perra hasta el final de los tiempos..."

El tipo solo alzo un poco la cabeza para mirar como Baji empuñaba el cuchillo cerca de su garganta por lo que cerro los ojos esperando que este lo matara... cosa que no sucedio..

El azabache dejo caer le cuchillo y se apoyo contra la pared mientras mantenia su mano sobre su herida.. Las lagrimas comenzaron a golpear el suelo mientras maldecia por lo bajo..

"Creo... Que tendras que esperar un poco mas para vernos en el infierno....mierda.."

-

 

"BAJI SAN!"

Chifuyu entro a la habitacion junto con mas personas, al parecer, la patrulla que esperaban al fin habia llegado.

"NAOTO! naoto ven ahora! que entren los paramedicos RAPIDO!" Gritaba desesperado mientras veia horrorizado la escena que se presentaba frente a ellos y ayudaba a Baji a apretar la herida que no dejaba de sangrar.

Uno de los policias tapo a Kazutora mientras lo levantaba de la cama para llevarlo afuera a la ambulancia y poder tratarlo como necesitaba. Uno de los paramedicos entro y se acerco al azabache y al menor haciendo que este se alejara para poder aplicar los primeros auxilios al ver que el apuñalado comenzaba a palidecer.

"Nonono, Baji san! No te atrevas a dejarnos ¿entendiste? Estaras bien, ¡Lo estaras! Eres demasiado terco para rendirte"

 

Naoto entro a la habitacion mirando con desagrado toda la escena sin quererse imaginar la mierda que habia pasado ahi.

 

Las luces de la ambulancia y el ruido de gente curiosa al ver a policias y paramedicos ahi hacian ver todo mucho mas confuso para Baji, quien poco a poco comenzaba a sentir el dolor de la puñalada y las voces mas claras de los paramedicos.

"Estaras bien, solo sigue respirando lentamente"

 

"¿Como... Como esta Tora..?" alcanzo a preguntar antes de que lo metieran a la ambulancia junto a un Chifuyu que se subio contra todo reclamo de los paramedicos.

"Baji san, Descuida, Kazutora kun esta bien, ya lo llevan al hospital" mintio en parte Fuyu.

 

Era cierto que Kazutora ya iba camino al hospital.. pero, si estaba bien o no.. era algo que nadie podria decir..

 

Sonidos de máquinas..

 

..

...

....

Si.. mas Beeps y beeps...

 

El unico sonido que se oía en ese momento.

Causaba miedo, ansiedad, incertidumbre. .Más, porque nisiquiera podia ver lo que estaba sucediendo en ese momento.

Baji contra todo lo que los medicos le decian, igualmente se levanto de la cama del hospital.

No recordaba si habian pasado minutos u horas, pero le daba lo mismo. El dolor punzante en su abdomen, le daba lo mismo. Sus puños inflamados, le daban lo mismo. Sus brazos con heridas recientes y sangre seca, le daba lo mismo. Todo daba lo mismo porque detras de una de las puertas cerradas de ese blanco y en cierto aspecto tetrico lugar, estaba la persona que amaba..

 

Baji caminó por varios pasillos con su respiracion agitada. Queria correr pero el dolor de la herida por el apuñalamiento no dejaba que se moviera a voluntad por mas que lo detestara y deseara poder moverse mas rápido. Era frustrante y más para alguien como él.

"Baji san...Baji saaaaan, por favor, se que estas preocupado pero no puedes llegar y escaparte de la cama, los medicos dijeron que debias descansar.. "

Chifuyu, notoriamente angustiado por su amigo, trataba inutilmente de llevarlo de vuelta a su habitacion, pero, siempre ha sido tan terco que claramente no seria facil. Además todo lo vivido estaba también afectando a su cuerpo y su mente. Estaba cansado, fatigado, enojado, triste y todo sentimiento negativo que pudiese nombrar en ese momento. Quería ser fuerte y la voz de la razón como siempre con su amigo, pero en cierto aspecto, sabía que en esta ocasión, no iba a funcionar. Después de todo, es de Tora de quien se trataba y él, era el punto más débil de su amigo.

Baji lo miró con el ceño fruncido dando a demostrar que no iba a descansar mientras Tora estaba en un hospital despues de la montaña de mierda que debio haber vivido. Despertar en un lugar que no conoce con los desesperantes sonidos de maquinas frias, con una que otra inyeccion en sus brazos con tubos saliendo de ellos y verse solo en esa situación, podria causarle uno de esos ataques de panico que Baji odiaba ver... El siempre ha estado en esos momentos, abrazandolo y conteniendolo con fuerza entre sus brazos porque sabia cuanto odiaba Tora, la soledad. El fuerte y desesperado agarre del menor cuando estos episodios sucedían eran la demostración mas fidedigna de su más grande temor. El estado que Baji prometió que jamás sentiría nuevamente y que claramente, no cumplió.

Con cada paso, no hacia mas que recordar la pobre y horrible situacion en la que encontró a su mejor amigo.. ¿Será que Kazutora podría algun dia superar todo esto? El abuso reiterado de su padre, el abandono de su madre, la vida dificil que tuvo que sobrellevar con tan corta edad y que por poco, parecia que habia sido ya superado, si, eso parecía hasta que todo se fue a la mierda cuando Baji mostro su lado mas patetico al decirle que lo odiaba y que estar con el habia sido un error...

¡¿Como podria haber sido un error para el?! Era un idiota, un tremendo imbécil y ahora no sabia como decirle que en realidad lo ama y que siempre lo hizo.... Que todo fue culpa de su estupido y sin sentido miedo. ¿Como podria siquiera mirarlo a la cara despues de todo lo que sucedio tras eso? ¿Merecia siquiera poder decirle..que en realidad lo amaba ? .. Estaba con un lio tremendo en su cabeza y en su corazon que latia tan fuerte como si quisiera golpearse contra sus huesos a proposito como castigo.

Doblaron en una esquina del edificio hasta que escucharon unos pasos rapidos que se dirigian hacia ellos. Baji dio media vuelta para saber de quien se trataba, y claro, ahi estaban. Un medico y una enfermera con una mirada claramente preocupada se acercaron a ellos rapidamente. Baji hubiese corrido para seguir en busqueda de su Tora pero la herida no lo dejaba caminar nisiquiera a un paso normal.

Chifuyu se puso delante de Baji como si quisiera protegerlo de ser arrastrado de vuelta a su habitacion ya que sabía lo que eso causaria en Baji y sabia tambien, como seria de dificil que eso sucediera conociendo a su amigo.

"Baji Keisuke." Dijo al doctor con una voz serena y aun asi, muy firme. Baji se mantuvo en alerta con una mueca de dolor mientras posaba su mano sobre la herida recien tratada. Chifuyu se adelantó para poder explicarlo todo pero el alto lo hizo hacia un lado de forma gentil empujandolo suavemente del brazo.

"Doctor" comenzo a decir con una voz muy tranquila y con un atisbo de dolor en su tono. "Por favor... ne-necesito saber donde esta Kazutora Hanemiya..."

La enfermera quiso dar un paso hacia el pero el doctor puso su mano sobre su hombro para detenerla mientras caminaba hacia Baji quedando a pocos centimetros de el.

"..Se que debi quedarme en cama como me dijeron..Se que debi hacerles caso para cuidar mis heridas, lo se y lo lamento mucho pero.." La voz se quebro antes de terminar la frase. Baji agacho su cabeza y lagrimas comenzaron a recorrer sus mejillas hasta chocar con el blanco y frio suelo.

"..Lamento que hayan tenido que venir a buscarme pero.. no me ire a ningun lado sin antes saber de Tora.. por favor... por favor solo dejenme verlo..y-yo necesito saber que esta bien.. "

Chifuyu se acerco a su amigo tratando de tragarse el dolor de garganta que tenia gracias al nudo de lagrimas atoradas en ella. Ver a su amigo asi de vulnerable siempre hacia que su corazon se apretujara. Tomo el hombro de Baji e inmediatamente despues hizo una referencia muy pronunciada hacia el doctor y la enfermera.

"¡Señor! Alzó la voz de manera que logro crear un fuerte eco en el pasillo vacio. Con una voz fuerte y segura, continuó dejando atónitos a ambos profesionales. "Por favor disculpe a mi amigo pero la culpa de que saliera de su habitacion es mia! ¡Yo no lo detuve ni avise a nadie porque se mas que cualquier otra persona lo importante que es que Keisuke vea a Hanemiya Kazutora y no parara hasta saber que esta bien asi que por favor, llevelo con el! ¡ Se lo ruego!"

 

Baji sorprendido por lo que acaba de decir su amigo, se limpio las lagrimas restantes de su rostro mientras levantaba la cabeza y miraba el rostro de seguridad de Chifuyu. El sabia que el menor debia estar ahora pensando en si habia hecho lo correcto o no pero, Fuyu siempre habia sido mas de actuar dejando sus emociones hablar por el antes de pensar. Siempre muy honesto, defendiendo a quienes ama y luchando por ellos .. Definitivamente, era el mejor partner del mundo.

Miro al doctor y a la enfermera tratando de descifrar lo que pasaria a continuacion pero definitivamente se esperaba cualquier cosa menos lo que terminaria por suceder.

"Señor Baji." Hablo tranquilamente el doctor luego de arreglarse el cuello de su blanca chaqueta. Apoyo su mano sobre el cabello del azabache y lo movio un poco hasta dejarlo un tanto desordenado. El acto sorprendio a Baji quien se quedo estatico en el lugar con una mirada de asombro que hizo que la mujer soltara una pequeña risa en un tono tierno.

"Su madre me explicó lo importante que es el señor Hanemiya para usted. Tambien me advirtió que usted lo mas probable es que saliera corriendo como un loco tratando de buscarlo y viendo la escena que ambos me mostraron ahora, puedo decir que no mentía en absoluto."

Chifuyu miro a Baji y noto como este mordia la parte interna de su boca. Siempre lo hacia cuando se sentia nervioso.

el rostro del doctor se ensombrecio de pronto mientras soltaba un suspiro largo y pesado para luego, mirar con preocupacion a ambos jóvenes. Esto causo que Baji sintiera como sus hombros se ponian de piedra. Era como la calma incomoda que se siente antes de recibir una mala noticia y eso le estaba causando cierta sensacion de nauseas.

"El señor Hanemiya..en estos momentos, esta muy delicado. Sus heridas externas no son de gravedad, pero, el daño interno, causado por la brutalidad de algunos golpes y la cantidad excesiva de droga en su organismo, lo tienen en un estado muy delicado.."

Baji sintio que su mundo se volvia de cristal y era destruido con un gran martillo hasta hacerlo trizas. Sus ojos volvieron a sentir el liquido cristalino que hace unos momentos parecian ya contenidas.

"..El sr. Hanemiya podrá recuperarse en no mucho tiempo de sus heridas fisicas si recibe el tratamiento necesario y el cuidado total de los profesionales lo cual tendrá de seguro, pero..." El doctor miro hacia el suelo como tratando de encontrar las palabras menos fuertes para poder decirle lo siguiente al joven azabache que tenia frente a el con una angustia palpable. "Si soy honesto.. creo que lo mas complejo de todo esto, sera que el Sr. Hanemiya quiera seguir viviendo despues de todo lo acontecido según lo que la policia y los examenes nos mostraron que sucedió." Baji y Chifuyu parecian de piedra., como si un balde de agua fría les hubiese sido arrojado encima.

"Espero de corazon, que asi sea.."

Chifuyu tapo su boca como tratando de calmarse a si mismo. Miro a Baji quien dio un paso adelante con su boca ligeramente abierta y sus ojos mostrando un sentimiento agobiante y tan doloroso que le rompió el corazón. El azabache tomo al doctor de la chaqueta como un niño que no quiere dejar ir a su madre y aguantando un par de sollozos, levanto su mirada encontrandose con la del hombre mayor.

"...Lleveme donde está el por favor.."

El tono de voz era terriblemente doloroso. Terriblemente vulnerable. Totalmente opuesto a lo que haría el Baji que todos conocían.

Pasaron unos largos segundos donde solo se oían los pequeños sollozos que se escapaban sin desearlo, de la boca del mayor, puertas que se abrian y cerraban junto al tetrico e indeseado sonido de las maquinas del hospital que se hacían ahora mas fuertes gracias al ambiente tan desolador que quedo en ellos después de las palabras del Dr.

La enfermera, quien miraba hacia el suelo cuando el doctor hablaba, tomo a Baji del hombro con una de sus manos tratando de llamar su atención, mientras en la otra mantenia una pila de papales a los que ninguno de los dos habia puesto atención. Miró hacia el Dr como esperando algo de él quien solo subio y bajo su cabeza como dando una respuesta afirmativa a una pregunta que jamás se hizo verbal pero que ambos lograron entender.

La mujer quien se veia bastante joven a pesar de las ojeras ligeramente marcadas bajo sus ojos, volvio su rostro hacia el azabache. "Señor Baji" dijo con una voz delicada y un tono hasta maternal. "Venga conmigo. Lo llevaré donde el joven Hanemiya". -

 

El camino hacia la sala era silencioso. Demasiado silencioso. Solo se escuchaban los pasos de los 4 que resonaban por los pasillos blancos y el sonido pesado de la respiracion del pelinegro.

Chifuyu veia de reojo a su mejor amigo mientras mordia su labio inferior y fruncia el ceño. Tocaba sus manos con nerviosismo y trataba de agarrar sus mangas durante ese proceso como si eso ayudara a calmar la ansiedad que crecia en su estomago, sin embargo, aunque pudiese ayudarlo a alivianar esa sensacion por un milisegundo,claramente no era suficiente. Hubiese arrancado piel de sus manos si no tuviese una pizca de autocontrol. Mientras caminaba, cada cierto tiempo abria su boca como para poder decir algo pero en ese momento, todo lo que pudiese decir, parecia mala idea.

¿Y Baji? el definitivamente no estaba mejor que eso. Le dolia la boca del estomago con tanta fuerza que sentia que vomitaria en cualquier momento. Era demasiado el peso emocional de todo. Era demasiada la ansiedad, tristeza, incertidumbre.. Aunque habia dicho que queria ver a su Tora, la verdad era que no sabia exactamente que esperar o que decir cuando estuviese frente a el. ¿Que estaria bien que hiciese? ¿Que seria lo correcto de decir despues de todo lo que tuvo que vivir el bicolor por si solo? Esas preguntas entre otras, solo se lo estaban comiendo por dentro, arrancando cada pedacito de sus organos lentamente hasta hacerlo desmayar.

Unos segundos mas caminando y de pronto, todo lo que podia leer era "Hanemiya" en una de las docenas de puertas por las que pasaron. El mayor sintio como su respiracion se detenia por unos segundos y el solo acto simple de tragar, se volvio algo doloroso y casi se atraganta por ese mismo hecho.

"Baji san, todo estará bien" Dijo Fuyu con la sonrisa tranquilizadora de siempre, aunque sabia en su interior que su amigo solo le sonreia para calmar su cuerpo que habia comenzado a temblar ligeramente. La mano del menor sobre su hombro le trasmitia fuerzas y animos que parecian no poder alcanzar al azabache por completo.

"Señor Baji, esta es la habitacion del joven Hanemiya." Hablo con tranquilidad la enfermera. Los papales que tenia sostenidos con ambas manos, pasaron a ser sostenidas solo por un brazo, dejando el otro libre para poder tocar el cabello del azabache como si se tratara de una madre dandole el mayor de los cariños a su hijo pequeño, a pesar de que el ya era mayor de edad.

"Dentro, hay un boton de emergencia. Cualquier cosa que suceda, apretelo. El personal encargado vendrá enseguida." Dijo el doctor haciendo notar su presencia que habia sido totalmente silenciosa hasta ese momento.

"El estado de salud del joven Hanemiya es delicado. Quizas este de más decir esto pero, por favor, sean cuidadosos". Dijo por ultima vez antes de dar la vuelta y comenzar a alejarse de la sala. La enfermera quitando finalmente su mano del cabello de Baji, hizo una pequeña reverencia hacia ambos jovenes, tomando nuevamente sus papeles entre ambos brazos y caminando hacia la misma direccion del otro profesional.

"¿Estás bien, Baji san?"

Chifuyu lo miraba con preocupación, aún así, se notaba la esperanza detrás de su pregunta y las ganas de poder sacarle una sonrisa a Baji aunque pareciese que la busqueda de la sonrisa del mayor era en cierta medida para tranquilizarse el mismo también. Baji logró mostrar una pequeña sonrisa llena de nerviosismo hacia su amigo, la cual parecía algo incómoda pero, eso al menor le basto, y luego de respirar profundamente como si estuviese a punto de abrir la puerta a una dimensión desconocida, abrió finalmente la puerta de la habitación.

Ambos entraron lentamente a la habitación vívidamente iluminada, con una mezcla de aromas de alguna clase de producto médico mezclado con algun tipo de producto de limpieza, aún así, no era nada desagradable, solo era el típico olor a hospital que inundó sus narices apenas cruzaron el marco de la puerta. Las máquinas sonando como ya se les estaba haciendo costumbre escuchar, un respirador artificial puesto sobre el rostro de Kazutora. Agujas clavadas en sus brazos con tubos saliendo de ellos.. la verdad, era que todo eso junto, solo logró que el corazón del mayor se estrujara al punto de causarle un dolor el cual trataba de combatir tragando forzosamente. Sus manos se volvieron en forma de puño y estaban siendo apretadas contra si mismas como una forma casi inconsciente de controlar la ansiedad que estaba dominandolo, eso almenos hasta que Chifuyu lo abrazó.

"Baji san, todo está bien.. Kazutora es fuerte, estará bien.. Todos nos encargaremos, de que el esté bien. Te lo prometo". La voz era tan tranquilizadora y dulce que derritió la barrera de pánico que estaba apoderandose del mayor. Los brazos de Fuyu apretaban con cariño y al mismo tiempo fuertemente la cintura de Baji. Chifuyu sabía que Baji era totalmente vulnerable a Tora, y sabía perfectamente lo mucho que se culpaba a si mismo por todo lo ocurrido. Por esta razón, sentía que su deber en ese momento, era estar con el para darle su mayor apoyo. Por eso eran mejores amigos por mucho que Fuyu quisiera otra cosa y aún le costara verlos juntos, pero era estúpido pensar que Baji lo elegiría. Sabía mejor que nadie, lo mucho que ambos se amaban incluso antes de que este par de tontos lo reconociera.

Baji, rodeó a Fuyu con sus brazos y apoyo su mentón sobre sus cabellos. Respiró profundamente tratando de volver en si con la actitud desbordante de confianza de siempre y, mostrando los caninos tan característicos de su sonrisa, se alejó con suavidad del menor.

"Chifuyu. No se que haría sin ti. Aveces eres realmente increíble".

El menor rió entre dientes y, con una mirada algo desafiante y burlesca cruzó sus brazos mirando a Baji. "¿Aveces? Estarías perdido sin mi, admítelo".

Ambos rieron por lo bajo mientras el mayor apoyaba su mano sobre el hombro de su amigo. "Se que Kazutora es fuerte, Fuyu... pero, tengo demasiado miedo. Honestamente, todo lo que pasó.. Toda.. la mierda que tuvo que vivir, es por mi culpa.." La mirada de Baji mostraba una tristeza que podría romper el corazón de cualquiera que lo viese.

"Fuyu... ¿Y si Tora no quiere verme..? ¿Que voy a hacer si el me odia? ¡No podría con eso! Yo.. ." La voz de Baji era suave, llena de dolor y miedo, pero estos sentimientos cambiaron al escuchar una pequeña risa proveniente del menor.

"¿Odiarte Baji san? " Chifuyu mantenía una sonrisa que parecía más una mueca burlona hacia el mayor mientras pasaba una de sus manos por su cabello. "Kazutora mataría por ti, tu eres todo para él así como el lo es para ti. En estos momentos, el esta ahí, en esa cama, vulnerable, solo y probablemente con mucho miedo.. y estoy seguro, incluso ¡más que seguro! que todo lo que quisiera al despertar, es que estés con él cuando ese momento ocurra y poder sentir tu abrazo, incluso tu sola compañía le sería suficiente para que sienta que no tendrá que vivir nunca más, la pesadilla por la que pasó, que no tiene que temer más a volver a algo tan horrible... que jamás estará solo de nuevo...tu mejor que nadie sabe lo mucho que Kazutora odia sentirse solo y eres el único que logra que el, mejore día a día ..." Se acercó al mayor y golpeó su espalda en señal de ánimos.

"..Ahora.. los dejaré solos. Hay mucho que debes decirle de seguro" sonrió por última vez antes de separarse. Baji trato de decir algo al ver a su amigo voltear hacia la puerta pero Chifuyu lo detuvo antes de siquiera poder abrir la boca. "Baji san, todo estará bien. Avisaré a los chicos que estamos en el hospital con Kazutora y trataré de tranquilizarlos y responder las preguntas que hagan, evitando todo lo terrible claro....y por supuesto tranquilizarlos en lo posible y evitar que traten de entrar a la sala desesperados por ver a Kazutora haciendo que nos expulsen a todos.. ah, ya lo veo venir... " Chifuyu suspiró pesadamente despues de decir esto, como si se imaginara desde ya la cantidad de respuestas que deberá dar y el escándalo venidero. "¡Ah! y aprovecharé de tomar algun café, creo que mi cuerpo lo necesita urgentemente." Lanzó una pequeña risa cansada e hizo un gesto en ademán de retirarse manteniendo una sonrisa que logró calmar el alma aún inquiera del azabache quien mantuvo una sonrisa pequeña pero honesta.

"Llamame si necesitas algo y más si Kazutora despierta!" Gritó Fuyu antes de atravesar la puerta ahora cerrada.

 

Ahora, solo eran ellos dos. Un chico atormentado por lo pasado y lleno de arrepentimientos nacidos los últimos días, y otro chico con los ojos cerrados sumido quizás, en pesadillas detestables y horribles que le costará superar...El azabache solo esperaba que pudiese superarlo. Tal como siempre lo había hecho Tora. El siempre podía.. Dios, como le encantaría que esa fuese la única verdad.

El tiempo parecía ir mas lento a medida que los pasos del azabache lo llevaban hacia Kazutora. Se veía tan débil, tan vulnerable..para nada le recordaba al bicolor que el conocía. Para algunos, un chico extraño, callado y de apariencia molesta y poco amistosa pero, para sus amigos cercanos y más aún, para Baji, él era el mismísimo sol. Sus ojos brillantes cuando se alegraba o sorprendía. El rubor en sus mejillas cuando Baji le hacía algún cumplido. La ternura en su voz cuando se encontraba a algún gatito por la calle al que acariciar..Para el azabache, era todo lo hermoso del mundo y más.

Al lado de la cama había una silla que sacó de su lugar para sentarse en ella. Comenzó a tocar sus manos con nerviosismo, mordía su labio inferior mientras buscaba quizás, las palabras adecuadas para comenzar a hablar con él. Un suspiro profundo para calmarse y lo primero y único que su cuerpo casi por incercia hizo, fue tomar la mano del contrario.

Estaba tibia y suave. Cálida sensación de comodidad llenó el cuerpo de Baji con este acto y su garganta comenzó a arder por las ganas repentinas de llorar.

"Tora..." su voz no era más que un hilo suave y casi insonoro, por lo que trató de toser un poco para recomponer el volumen perdido de su voz. Cerró sus ojos y lentamente volvió a abrirlos para ver el rostro lastimado de su tigre dormido. Soltó la mano de este para tocar suavemente pequeños mechones de cabello esparcidos por la almohada ordenandolos como si esperara formar algun tipo de simbolo con ellos. Recogió algunos cabellos de su rostro y después de unos segundos examinando su cuerpo, bajó la mirada apoyando su frente sobre el colchón y sus ojos no pudieron aguantar más. Las lágrimas comenzaron a salir de forma violenta mientras sollozos llenaron el lugar.

"Tora.. Tora por favor, perdóname.." cada palabra que salía era interrumpida por pequeños ruidos causados por tratar de aguantar el llanto por mucho que sus esfuerzos aparentemente, no sirvieran de nada.

El corazón de Baji estaba totalmente angustiado, rompiendose en pedazos al recordar lo vivido los últimos días. El escape de Tora del departamento, lo ocurrido con el en el bar cuando Draken lo encontró. La paliza que le dió a los causantes de su abuso en el callejón.. y claro, el horripilante encuentro final entre ellos cuando su Tora tenía la mirada de alguien que solo buscaba morir.

El azabache dejó de intentar aguantar el llanto hasta que finalmente, luego de unos minutos, el silencio volvió a la habitación.

La respiración de Baji comenzó a ser cada vez más pausada hasta volver a la normalidad. Aún sentía un pequeño ardor en su pecho pero llorar hasta quedar casi sin lagrimas, definitivamente fue liberador. La sábana donde reposaba Kazutora estaba húmeda con mezcla entre lágrimas y saliva dejadas por el mayor. Baji se acercó a Tora mirándolo con tanta dulzura, con tanto cariño mientras sus manos acariciaban la frente del bicolor, ahora libre de sus cabellos.

"Tora.. ¿Recuerdas el día que nos conocimos? .." Baji rió entre dientes con notable nostalgia y nerviosismo como si temiera que Kazutora realmente lo estuviese escuchando y mirando, quedando él "en vergüenza" por estar hablando de formas que el bruto de Baji que todos conocían jamás haría, causándole ansias que trataba de apagar tragando forzosamente.

"..Claro que lo recuerdas... Siempre hablamos de eso aunque ya hayan pasado un poco más de 10 años. .." Baji acariciaba suavemente los parpados de Tora y la parte de sus mejillas que no estaban cubiertas por la máscara de oxígeno mientras sonreía cálida y tristemente.

"..¿Sabes algo divertido? "- EL azabache mordio su labio inferior el cual dejó libre al segundo para continuar hablando con más soltura manteniendo una pequeña sonrisa. " ..Tu..siempre dices que yo te salvé ese día.. que gracias a mi tu vida pareció por primera vez tener luz pero eso no es verdad Tora,.." Las lágrimas volvieron a acumularse en sus ojos y apreto los dientes en un intento de poder continuar sin desmoronarse.

"La verdad Tora.. es que tu llegaste a salvarme a mi...Nunca había sido tan feliz hasta que llegaste a mi. Ese día, esa pelea en el arcade, el auto que quemamos, la celebración más extraña de cumpleaños que pudiste tener, todo eso que crees que yo te di, toda esa felicidad que dices que sentiste gracias a mi, es al revés! Tu me salvaste a mi cuando llegaste a mi vida con esos ojos tan honestos aunque llenos de miedo al comienzo. Esa determinación de salvar a esos amigos que jamás te quisieron de verdad.. Esa fiereza que demostrabas cual tigre como tu nombre al seguir día a día luchando en soledad contra la violencia en tu hogar.. Tora, tu siempre fuiste el más fuerte de los dos..."

Los sollozos volvieron a él y no dudo en apretar la mano del contrario como si este se fuese a ir en cualquier momento.

"...Yo..¡Yo nisiquiera pude darme cuenta de lo que sentías por mi! Fuí un total imbécil y aunque te prometí cuidarte siempre, ser tu apoyo, tu refugio..al final solo te causé dolor.. igual que la gente de la que quise rescatarte cuando éramos niños.. Tora.. De verdad, no merezco que me ames.."

La habitación mantenía un aura triste pero aún así, también esperanzador por extraño que pareciese. Baji no era de abrir su corazón con facilidad, menos aún hablar sobre sus sentimientos de esa manera. Era torpe con eso, era algo que siempre le había costado lograr. El expresarse con facilidad sea escribiendo o hablando, realmente apestaba en eso, no como Tora. El siempre encontraba la forma de expresarse, sobre todo si se trataba de escribir lo que sentía, pero, estuvo a punto de perder a quien mas amaba en este mundo. Por primera vez el azabache sintió miedo y terror. El solo pensar que podría haber perdido al amor de su vida sin tener la oportunidad de haber dicho todo lo que sentía en su interior, era por lo menos, horripilante.

"kazutora.. por favor... aunque me odies luego de todo, que si, lo merezco, por favor.. solo abre los ojos.. Por favor no te rindas.. Eres fuerte Tigre.. mi tigre, por favor, despierta. Te esperaré el tiempo que haga falta pero por favor, vuelve.. Vuelve a mi Tora, por favor.."

Baji en tal vez, un inconsciente acto, retiró la máscara de oxígeno del rostro del menor y, acarició sus labios con delicadeza para no lastimarlos más de lo que ya estaban. La ira encendió su corazón nuevamente al recordar a los bastardos que le hicieron eso pero, ya se había encargado de ellos. Ahora.. solo importaba Kazutora, y en un acto impulsivo y a la vez deseado por mucho tiempo, Baji lo besó.

El beso fue delicado, sutil. Prácticamente un roce entre sus labios y los de Tora.

"Te amo, Hanemiya Kazutora. Siempre lo hice, desde niños.. Lamento otra vez, haberte lastimado. Soy un idiota, el peor idiota si así lo deseas pensar, pero, quédate conmigo.. por favor.."

La puerta de la habitación se abrió de pronto dejando ver a una enfermera que entró a la habitación con algún tipo de carpeta entre sus brazos.

"Lo siento por interrumpir pero, debo revisar los signos vitales del paciente e inyectar algunos analgésicos."

Baji se separó contra su voluntad claramente de Kazutora para dejar que la enfermera realizara los procedimientos. Sacó su celular para revisar los mensajes mientras caminaba fuera de la habitación. Aprovecharía de buscar algo para beber mientras la enfermera terminaba pero, se detuvo en seco. Sus ojos se abrieron como dos enormes platos y dejó de respirar por unos segundos cuando lo escuchó. Estaba seguro de que lo que había oído no era mentira...

"K-Kei..."

Baji volvió su mirada hacia Kazutora quien estaba mirándolo desde su cama con el brazo extendido mientras la enfermera inyectaba la medicación. Sus ojos notaban el cansancio y la tristeza detrás de ellos pero tenían un pequeño brillo que el azabache no pasó por alto.

"Joven Hanemiya, necesita quedarse quieto para poder terminar con mi trabajo". Dijo la enfermera mientras veía como Tora intentaba apoyarse en el colchón para poder sentarse. Baji se quedó inmóvil con su boca ligeramente abierta, sus ojos brillosos y su teléfono a punto de caerse de sus manos como si no le importara que este se cayera y se hiciese pedazos en el suelo.

El silencio invadió la habitación, dejando solo el sonido de los implementos usados por la enfermera cayendo al basurero a un costado de la cama de Tora y dejando algunos otros sobre una pequeña bandeja la cual tomó al finalizar para poder llevársela.

"Avisaré a los médicos que despertó joven Hanemiya, por favor, manténgase en reposo hasta que vengan a checkearlo".

Pasó por el lado de Baji e hizo una pequeña reverencia antes de retirarse dejando a ambos chicos solos con sus pensamientos. Los pies del azabache comenzaron a avanzar lentamente y con algo de temor hacia Kazutora tal como si se tratara de una persona acercándose lentamente a una criatura lastimada y temerosa de los humanos y la verdad era que si, eso era Kazutora. Una especie hermosa lastimada y ultrajada en muchos sentidos por la horripilante humanidad..

El azabache se colocó a un costado del bicolor quien mantenía su mirada posada sobre el algodón puesto donde recién había sido inyectado para evitar la salida de sangre. Al bicolor le parecía algo gracioso pensar en que el algodón estaba ahí para que la sangre no saliera del pinchazo cuando, su cuerpo entero estaba lleno de heridas y sangre seca. Sus labios estaban resecos y sentía su garganta con una molestia parecida a vomitar bilis. Aún así, ni el dolor que sentía en su cuerpo, aunque poco considerando los medicamentos administrados, ni ver su cuerpo en tal estado lo hacía sentir tan mal, como el dolor en su corazón al recordar la última vez que vió a Baji.. En el asqueroso momento donde lo vio porque si, a pesar de la fuerte droga administrada, a pesar de que su cerebro intentara olvidar el trauma en parte para protegerlo quizás de si mismo.. aún así, recordaba el rostro de Keisuke encontrándolo siendo abusado. Una imagen que le hacía querer morir en ese mismo instante. No podía con la vergüenza, con las náuseas que eso le estaba causando y ahora mismo, de nuevo, está frente a él, en un estado vulnerable y donde sólo daba lástima.

"kei... L-lo siento".

Un murmullo con atisbos de vergüenza y miedo en el tono de la voz salieron de la boca del bicolor siendo este el único ruido por el momento en la sala. Baji frunció el ceño y trató de acercarse mas a Tora pero este se desmoronó de pronto, dejando al azabache mirándolo extrañado, con temor por la repentina lluvia de lágrimas que comenzó a caer por sus mejillas golpeadas. Baji entró en desesperación y con fuerza trató de tomar el rostro de Tora entre sus manos para mirarlo a los ojos pero este solo escondía su mirada de la de él.

"Déjame Baji! Tu nisiquiera deberías estar aquí! No merezco que estés, debería haberme muerto! Maldita sea"

El bicolor comenzó a empujar a Baji para alejarlo de el, haciendo que el pecho del azabache arda de dolor al ver a su amado tan destrozado, tan alterado mientras lloraba soltando desgarradores gritos como si estuviese llorando la pérdida de algún ser amado, y la verdad es que Baji no podía culparlo.. quizás Kazutora lloraba por la pérdida de si mismo, por su alma y su cuerpo siendo ultrajado. El llanto era desolador y Baji No podía hacer mas que tratar de contenerlo mientras botaba toda la mierda que se estaba acrecentando en el interior del tigre.

"Kazutora, basta, Por favor.. ¡por favor Tora! Tranquilo ¿Si?, estoy aqui... Estoy aquí..no me iré a ningún lado.. te lo prometo...te lo prometo bebé.."

 

Cada grito de Kazutora le llegaba como cuchillas al cuerpo a Baji, desgarrándolo por dentro, haciendo que su corazón estalle de dolor con cada palabra. Kazutora trataba de alejarse de el pero, Baji no podía dejar que se aleje, no iba a dejarlo solo esta vez así que permitió que Tora llorara y lo golpeara en su intento de zafarse. Ese dolor no era nada comparado al que su tigre sufrió a causa de él..

Con el paso de unos minutos el cuerpo de Kazutora se sentía mas liviano. Los golpes ya eran solo pequeños toquecitos y su llanto ahora se había convertido netamente en pequeños sollozos que podrían fácilmente ponerlo a dormir del cansancio.

El azabache abrazó al bicolor con fuerza y apoyó la cabeza de Tora sobre su pecho dejando que este se hunda en él. Su ropa se sentía húmeda a causa de las lágrimas, mocos y saliva de menor pero nada importaba. Aquí estaba su Tora, al fin entre sus brazos y por nada del mundo, dejaría que se fuese de su lado. Comenzó a acariciar su cabello, su espalda hasta que el bicolor se separó de él y finalmente levantó su mirada para encontrarse con los ojos profundos y oscuros pero cálidos del azabache. Éste último pasó uno de sus dedos bajo sus ojos para secar el resto de lágrimas que quedaban aún en su rostro y besó su frente dejando a Tora perplejo por el acto inesperado.

" Te amo Tora... Perdóname, perdóname por ser un imbécil. Perdóname por dejarte solo..perdóname por no haber estado ahí para protegerte.. Eres lo más importante de mi vida y casi te pierdo maldición! ... Tora por ti ría hasta el mismísimo infierno...te iría a buscar adónde sea que vayas.. por favor, perdóname "

Estas palabras dichas como susurro apoyando sus frentes mientras se miraban, realmente eran para Kazutora, una sanación para la gran herida y marca que dejaron los últimos días en el, sin embargo, también le causaban un tremendo dolor. Subió sus manos para tomar las muñecas de Baji quien sostenía la mandíbula del menor para hacer que este lo viese, y con delicadeza las apartó de si mismo. Trató de evitar la mirada de Baji mirando hacia otro lado y un pequeño hilo de voz salió de él. Un sonido cargado de dolor. -

"Kei.. yo..yo.. ¡ah, mierda! Yo soy horrible Kei! .. Estoy tan roto que no te merezco... s-soy demasiado poco para ti..mira lo que ocurrió, ¡mira lo que hice! ¡Lo que me hicieron! , ¡¿Como vas a querer estar con alguien como yo, eh?! Estoy tan sucio Baji que yo-"

El azabache tomó su rostro y sin aviso alguno, lo besó cortando toda la avalancha de horribles cosas que Tora comenzaba a decir de si mismo. Un beso rudo y torpe que dejo al bicolor con los ojos abiertos de sorpresa mientras trataba de alejarse de el, y lo logró por unos segundos pero solo para que el mayor volviera a tomar la parte trasera de su cabeza y lo acercara a él, esta vez mucho mas deseoso de sentir los labios de Tora quien se percató de esa urgencia, del deseo, de la necesidad que Baji tenía por él..y no iba a mentir. Él también lo deseaba a pesar de la culpa, del asco que sentía hacia si mismo, pese a todo, los labios del azabache, su lengua desesperada por encontrar la suya y las calidas manos del mayor acercándolo a el, simplemente era algo a lo que Kazutora no podía negarse.. pero la oscuridad generada esos días anteriores, no le permitían disfrutar de lo que en otro momento, sería el cielo mismo.

Tora terminó el beso jadeando por la falta de aire y notó el rubor en el rostro de Baji quien lo miraba con tanto amor y con cierta "tristeza", que sintió su corazón encogerse de culpa.

"Kei yo-" Tora tenía tanto que decir pero todo se atoraba en su garganta. Lo único que pudo decir fue una frase que hizo que el corazón de Baji sintiera mucho remordimiento.

"Y-yo pensé que me odiabas.."

Los ojos de Kazutora estaban llenos de emociones que Baji no podia descifrar del todo. ¿Decepción, miedo, verguenza?... Se sentó en la cama y acercó su rostro a Tora quien lo miraba con aquellos ojos de cachorro que tanto amaba ver. Tomó una de sus manos para entrelazar sus dedos y agachó la cabeza como si fuese una reverencia. -" Jamás podría odiarte Tora". La voz era suave, contrastante con su apariencia ruda que cada vez más se iba desmoronando en esa habitación. - " Yo, me odié a mi mismo en ese momento y sólo estaba asustado de enfrentar las emociones que sentí estando contigo.. Nunca podría arrepentirme de lo que pasó y menos aún sentir algo que no sea total admiración y amor hacia ti... Pero, yo fui el imbécil.. Yo te hice tanto daño. Soy casi igual de horrible que los malditos que te hicieron esto.. Y-yo, Tora yo.."

Kazutora puso su mano libre sobre sus manos entrelazadas previamente como si quisiera decirle suavemente, que se detuviera. Baji subió la mirada y sus ojos vidriosos se sorprendieron al ver una sonrisa en el rostro del menor. Esa sonrisa pequeña, casi imperceptible pero que extrañamente parecía dulce, que hizo derretir el corazon del azabache. Los ojos miel del tigre lo miraban con tristeza y a la vez, entendimiento. Una mezcla de emociones cruzaron por el cuerpo del mayor sin entender aún, que sentimiento era el que más podrían estar sintiendo ellos dos en común en este momento.

Kazutora se acerco a Baji y apoyo su cabeza sobre su pecho.

"Te amo Kei..."

El corazón de Baji dió un salto tan grande al oír esas palabras luego de tanto tiempo que sintió que podría llorar de felicidad. Abrazó a Kazutora tan fuerte como pudo evitando tocar sus heridas y moretones visibles y sonrió. Después de tanto tiempo, al fin podía sonreír de verdad, estaba su tigre entre sus brazos, este lo amaba y no lo odiaba como el pensó que sucedería..El azabache estaba totalmente enamorado de ese chico y haría todo lo posible, se enfrentaria a todo lo que fuese necesario por verlo sonreír.

Kazutora miró a los ojos de Baji con ese brillo que el mayor tanto le gustaba ver y a pesar de sus heridas, moretones, y traumas escondidos detrás de esos ojos, lo único en que quería enfocarse en ese momento, era en lo maravilloso que era tenerlo con él.

".gracias por no alejarte de mi..gracias... Por no sentir asco de mi..."

Baji apoyó su mentón sobre la cabeza del bicolor., respirando profundamente entre sus cabellos como si tratara de no olvidar nunca el olor del menor. "Las cosas van a mejorar Tora, yo...No. Todos estaremos contigo. Ya te he dicho¿No? tu siempre haz sido el más fuerte. Tu me salvaste a mi desde que te conocí.. siempre haz Sido tu". El rostro de Kazutora se encendió con un gran color rosa que lo hacía ver precioso a ojos del mayor y sonriendo, volvió a besarlo delicadamente...

 

La sonrisa tímida de Tora al sentir los labios de Baji, al mayor le hacía saltar el corazón. Como era posible que hayan tenido que pasar tanta mierda sólo porque el azabache no había sido capaz de afrontar sus emociones primeramente. Era patético si lo miraba en retrospectiva y daría lo que fuese por no haber actuado como el imbécil que fue pero ahora, estaban juntos. Había podido decirle todo lo que siempre quiso, y Tora.. Su Tora estaba al fin entre sus brazos.

"Te amo Tora.. y lo seguiré haciendo por siempre. Te lo prometo".

Kazutora bajó su mirada tratando de ocultarse de la vista de Baji mientras su cuerpo parecía temblar.

"¿Tora? ¿Estas bien? Oi! "- acercó su mano para tomar el rostro del menor pero, la imagen que vió fue una que no esperó. Un Kazutora riendo sin razón aparente, lo cual dejo perplejo al mayor. "¿De que diablos te ríes eh? Estoy siendo honesto!" Se quejó divertido el mayor al ver al fin la risa que creía haber perdido el menor.

"¿Desde cuando el gran Keisuke Baji es así de dulce eh?" Lo miró de manera burlesca una vez se limpio las pequeñas lágrimas que había acumulado en sus ojos debido a la risa.

"Debería haber grabado este momento" Terminó por molestar al mayor quien lo miró enrojecido de la verguenza con el ceño fruncido que tanto lo caracterizaba.

"Ahh, vete al diablo Kazutora" Habló poniéndose aún mas rojo lo cual divertía mucho al menor y luego de unos segundos mirándose, ambos rieron.

"..Hey..¿Puedes... volver a besarme Kei?" el menor y sus ojos dorados de cachorro eran algo a lo que Baji siempre le haría caso. Su rostro, a pesar de las heridas que manchaban su blanca piel, seguía siendo tan hermosa como siempre para él. - " Me encanta cuando me llamas así. Lo sabes ¿"verdad?". Kazutora movió su cabeza dando a entender que si. Claro que lo sabía. Él era el único que lo llamaba así, y esperaba ser siempre de esa forma. El mayor se inclinó nuevamente hacia el menor, tomando su mentón con delicadeza mientras acercaba su boca a la suya. La respiración del menor cerca de sus labios lo volvía loco.

" ¿B-Baji?..¿Qué es esto...?" Interrumpió Kazutora de pronto. Baji estaba tan concentrado en los labios del contrario que no notó cuando este pasaba su mano por su abdomen llegando a encontrarse con el parche sobre su herida reciente. El azabache se alejó rápidamente del menor tocando su herida que había comenzado a doler de pronto. "Descuida Tora, no es nada". Mintió el mayor tratando de no demostrar el dolor punzante que sentía. Quizás siempre había dolido, pero estaba demasiado ensimismado para darse cuenta de aquello.

"Baji.. No me digas que esos tipos, te hirieron ¿por mi culpa?"

La voz temblorosa de Tora hizo estremecer al azabache quien trató de calmarlo diciéndole que sea lo que sea que haya pasado, no era su culpa pero Kazutora era experto, en sentirse lo peor. Se acercó suavemente para poder pasar su mano sobre el cabello del menor haciendo que este temblara un poco al contacto. Sus ojos estaban llorosos nuevamente y eso destrozaba al mayor. Acariaba su cabello y le daba pequeños besos en su frente mientras sentía como la mano de Tora se posaba sobre su herida con suavidad. "¿Que te hicieron Baji?" preguntó con un hilo de voz. "Y no me mientas ¿de acuerdo? Cuéntame lo que sucedió cuando me encontraste"

Baji hizo notar su incomodidad frente a esto con una expresión de desaprobación pero al mismo tiempo sabía que en cualquier momento, esto sería parte de alguna conversación. Se acomodó nuevamente en la silla que estaba al costado y acarició su propio brazo con su brazo contrario, un gesto tal como si fuese un niño que no quiere dar explicaciones sobre una mala nota en el colegio. Suspiró profundamente y miró a Tora quien mantenía su mirada fija en el azabache.

"Yo.. estaba como loco Tora. Te busqué como no te imaginas. No domía, no podía comer.. Todo se trataba de ti y cuando supe donde buscarte gracias a Naoto y Fuyu yo.. no tardé nada en descontrolarme. Me enfrenté con algunos de los tipos... yo.. De verdad, me sentía fuera de mí. Te habían lastimado y claro que no los perdonaría! .." Apretó sus dientes antes de continuar. Tora lo miraba un tanto preocupado y hasta asustado, cosa que a Baji le destrozaba el corazón pero, aún así, continuó.

".. Yo.. cuando encontré a uno de los malditos solo pensé en la ira que me dio cuando te trató de..." Baji tosió como para alejar la atención del bicolor de la frase que no pudo terminar aunque Tora lo miró extrañado y a la vez terriblemente avergonzado.... ".. yo solo me enojé tanto y no quería que me retrasara en tu rescate así que lo golpeé tanto que por un segundo pensé que podría haberlo matado.. Cada golpe no me satisfacía. Necesitaba darles a entender lo que te habían hecho y lo que yo les haría a ellos.. Cuando me alejé de él y llegué a donde tu estabas yo.. yo Tora no podía soportarlo.. Mi mente quedó en blanco y sentí que el mundo se me estaba haciendo añicos.. Destrocé la cara y cuerpo del maldito que te lastimó.. Rompí todo lo que pude de él y por un descuido él, bueno.." Baji terminó de hablar para mostrar el parche con unas cuantas manchas de sangre en él. "Ese cerdo me apuñaló, si pero, ahora estoy bien Tora..Yo, recibiría mil más, si con eso puedo protegerte.."

Los ojos del menor se hacían mas pequeños cada vez mientras las lágrimas se le acumulaban nuevamente en las orillas. Pequeños sollozos escapaban de él mientras se abrazaba a si mismo como una forma de contener el llanto, acto a lo cual el azabache respondió abrazándolo con fuerza pero manteniendo cuidado de no lastimar el frágil cuerpo del contrario.

"Estoy bien Tora, soy fuerte ¿Lo sabes verdad? No me pueden derrotar tan fácilmente haha " lanzó una pequeña risa desesperada mientras sentía los pequeños temblores del bicolor en su cuerpo.

" .. estoy aquí, todo estará bien. Nunca podría morir y dejarte solo, nunca te abandonaría nuevamente Tora.. Yo, estaré por siempre aquí, estaré siempre contigo amor.."

Kazutora se alejó del mayor con pequeñas lágrimas sin derramar en sus ojos mientras estos se abrían como si acabara de recibir un regalo inesperado, uno que siempre había querido. Baji por su parte lo miraba de una forma tan dulce que el corazón del menor saltaba como loco dentro de su pecho. El bicolor acercó su mano casi tímidamente hacia la mano del azabache pero se contuvo de tomarla cambiando su plan principal a solo agarrar con sus pocas fuerzas la sabana y arrugarla mientras apretaba su mano.

"¿C-como acabas de llamarme?" preguntó de pronto con una voz cargada de verguenza. El mayor lo miró un tanto confundido como si no comprendiera a que se refería, hasta que entonces, cayó en cuenta de a que se refería el menor. Su cara se puso toda roja haciendo imposible ocultar esa reacción de la vista del contrario. Respirando profundo, trató de calmarse y sonriendo mientras lanzaba un suspiro de derrota al ser pillado de sorpresa, miró a Kazutora y tomo su mano con delicadeza. "Amor" Dijo con una voz tan suave y casi seductora que Tora al escucharlo sintió que se iba a derretir y explotar de calor por lo rojo que se estaba poniendo. "Siempre lo fuiste, y se que así seguirá siendo Tora, siempre y cuando me permitas ser la persona que esté contigo. Prometo decirte mi amor todo el tiempo hasta que te aburras de eso". Baji juntó sus frentes y cerro sus ojos. "Te amo Kazutora"

El bicolor no podía ocultar la felicidad que surgía dentro de sí. Era casi un sueño del que no quería despertar jamás. Levantó su mirada para encontrarse con la de Baji. Esos ojos tan profundos, tan llenos de fiereza y tan cálidos a la misma vez que hacían que su corazón se acelerara siempre que estaba cerca de ellos.

..Todo era perfecto en ese momento, nada podía arruinar el aura que orbitaba alrededor de ambos chicos a pesar de estar en un hospital, a pesar de todo lo que ambos vivieron, a pesar del terror que pasaron, a pesar de la soledad y el miedo, a pesar de todo, lo que rodeaba a ambos ahora, era solo para ellos dos.. no podría arruinarlo nadie.... O bueno, eso pensaban...

 

"¡AL FIN ! " - "¡YA ERA HORA"- "REALMENTE TARDARON MUCHO!!"

Los rostros de Tora y Baji quedaron totalmente sorprendidos y casi asustados al ver a un montón de chicos atorados y peleando en la puerta de la sala para ver quien podía entrar primero.

"¡Quitate Pah! Estás en mi camino!"

- ! Vete al diablo, yo llegué aqui primero Draken!"

-"haganse a un lado ya bestias!"

-"Mitsuya no te hagas el tranquilo, ¡También me estás empujando!"

- "LES DIJE QUE PRIMERO GOLPEARAN IDIOTAS!"

Chifuyu se podía ver detrás de ellos con un rostro de cansancio tremendo y a su lado, un Mikey que solo miraba con su rostro inexpresivo de siempre pero, que inesperadamente, tenía algo extraño en su mirada.

"¿Alivio?"

Finalmente entran todos manteniendose cercanos a la puerta de entrada como si algo los detuviera de acercarse a los dos muchachos que aún mantenían una mirada de sorpresa por todo lo sucedido. " Perdón Baji san, estos idiotas no me hicieron caso en que tenían que mantener la CAL-MA al entrar al hospital" Se disculpaba Chifuyu con un rostro lleno de verguenza como si la actitud de sus amigos, fuesen su responsabilidad. "Oi! No nos culpes Chifuyu! ¿Como crees que mantendríamos la tranquilidad sabiendo que Tora había vuelto y que estaba en el hospital?!" Gritó Pah tan escandaloso como siempre. -" Es cierto, no podíamos no venir corriendo apenas nos llamaste, por suerte estabamos todos juntos en el restaurant de los Kawata" Dijo Mitsuya un poco mas tranquilo aunque se notaba que también había habido mucha preocupación detrás de el hasta hace un corto tiempo atrás - "Kazutora.. estoy tan feliz de que hayas vuelto..como nos asustaste maldito idiota.. " Dijo un Draken con la voz aún un poco temblorosa, acercándose de a poco con paso tranquilo. El era el único además de Fuyu que sabía parte de lo sucedido y por dentro, sentía una tremenda culpa por dejar que se escapara en ese momento en que estaba en su casa pero, aún así, estaba muy contento de verlo junto a sus amigos, junto a Baji a pesar de que haya tenido que ser en un hospital pero, estaba seguro de que podría haber sido muchisimo peor y sólo imaginarlo, le causaba escalofríos. -"Me alegra que no haya pasado lo que temí" Pensó el alto mientras sonreía viendo a ambos muchachos que aún mantenían sus manos entrelazadas.

"Kazutora.. " Se acercó lentamente Mikey hacia el sin dejar de mirarlo en ningún minuto.

"¿Pueden dejarnos a solas un momento, por favor?"

"¿Que sucede Mikey? " pregunta Mitsuya pero este solo lo miró como si quisiese enfatizar en que deseaba que lo dejaran solo con Kazutora un momento a lo que el pelimorado no pudo decir que no. - "Chicos, dejémoslos solos un momento. Vamos a la sala de espera, Takemitchy y Naoto llegarán pronto. Aprovechemos de ir por un café".

Pah quiso discutir pero la sola mirada de Mitsuya hizo que se abstuviese de eso y comenzara a caminar hacia la salida al igual que Draken quien puso la mano sobre el hombro de Mikey antes de salir. Chifuyu fue el último en ponerse en marcha mientras esperaba que Baji soltara la mano del menor para salir de la sala juntos, cosa que sucedió luego de unos minutos.

Kazutora no podía mirar a Mikey a la cara. A pesar de quererlo mucho, a pesar de todo lo vivido, aún sentía que no era digno de su amistad por lo que estar a solas con el, era tremendamente terrorífico en cierto aspecto. "M-Mikey yo-" Pero no hubo oportunidad de nada más. El mas bajo lo abrazó con fuerzas casi olvidando las heridas en el cuerpo del menor pero esto a Tora no le importó, no después de escuchar pequeños sollozos provenientes del contrario.

"M-Mikey..¿Estás..? - "¡Eres un idiota!" Levantó la voz de pronto asustando un poco al bicolor. ¡¿Acaso querías dejarme tambien?! ¿Sabes lo preocupados que estábamos todos por ti?! " Mikey se alejó del abrazo para poder mirarlo con unos ojos que parecían trasmitir tanta pena y alivio a la vez que la garganta de Tora se secó de pronto como esa sensación de querer llorar pero aguantar lo más posible para no hacerlo. "Cuando Baji me llamó preguntando por ti, me asusté Kazutora.. Sabes que eres tan importante como los demás para mi. Sabes y te recalco.. que todo lo que suceda contigo...también será de mi incumbencia.. No vuelvas a hacer algo así jamás.. cuenta conmigo, con nosotros.. Si no, prometo que golpearé tu linda carita la próxima vez que seas un imbécil".

Kazutora no supo que decir pero una risa nerviosa salió de su boca logrando que soltara una carcajada repentina quedando al final con una sonrisa sumamente dulce que le dirigió al rubio. "Nunca pensé que podía llegar a importarte tanto Mikey..." Su voz a pesar de la sonrisa que mantenía aunque cada vez de apariencia mas cansada, continuó hablando cada vez mas despacio. " Lamento toda la mierda que hice, lamento desconfiar tanto aún del mundo.. Lamento mucho tantas cosas pero.. Lo que más lamento es ver llorar al invencible Mikey por un idiota como yo". Mikey puso su mano sobre el cabello del bicolor y movió su mano tan rápido que los cabellos del contrario quedaron todos desordenados convirtiendo su cabello liso en un nido de aves, cosa bastante divertida para el rubio.

-"Esto es, por haberme hecho soltar lágrimas, tarado". -

 

Fuera ya de la habitación, todos habían ido a la sala de espera para encontrarse con Naoto y Takemitchy, todos a excepción de Baji y Chifuyu quienes caminaron hacia un pequeño jardín interno dentro del edificio. Era un lugar bastante grande que tenía un césped muy bien cuidado, con arbustos y flores adornando todo alrededor y un espacio bastante amplio para sentarse bajo un techo de madera adornado con pequeñas enredaderas. Baji se sentó en unas de las bancas de madera mientras soltaba un suspiro tremendo, como dejando atrás con un solo respiro, todo el peso cargado estos días. Tocó su herida la cual le volvía a recordar que estaba ahí mediante un dolor punzante. Chifuyu se sentó a su lado viendolo con preocupación.

"¿Como te sientes Baji san? ¿La herida aún duele mucho?" el azabache lo miró con una sonrisa pequeña pero honesta. Chifuyu realmente merecía lo mejor del mundo. Siempre preocupandose de él, siempre velando por su bienestar. En definitiva, era el partner perfecto.

"Está bien, Fuyu.. Sabes que soy un hueso duro de roer". Ambos sonrieron frente a esa frase pero el rostro de Fuyu aún mantenía un semblante de preocupación que llamó la atención del contrario. "Hey, Fuyu. ¿Cómo estás tu?". Esta pregunta pareció llegarle de sorpresa al menor quien titubeó un poco al contestar. "E-Estoy bien Baji san, solo un poco cansado, creo". Sus manos se movían con nerviosismo y frunció el ceño como casi nunca hacía salvo que estuviese pensando en algo que lo tenga muy complicado, por ende, Baji envolvió sus manos con las suyas para poder entregarle algo de tranquilidad no sabiendo claro, que esto solo aceleraría la ansiedad del menor.

"Baji san, necesito hablar de algo contigo". La voz de Chifuyu era temblorosa pero al mismo tiempo transmitía una necesidad urgente de ser escuchado como si fuese algo que hace tiempo tuviese atorado en su interior. Baji lo miró un tanto preocupado pero en su interior, sabía de que podría tratarse todo esto. Soltó las manos del menor y se sentó mirandolo fijamente. El silencio reinó por un par de segundos donde Baji tocaba su herida de vez en cuando y miraba hacia el costado recibiendo la suave brisa que revolvía un poco sus cabellos sobre el rostro. Cerró los ojos y al abrirlos nuevamente le dedicó una suave sonrisa al menor quien enrojeció por completo y trato de evadir la respuesta que su cuerpo daba contra su voluntad, mirando hacia sus manos que no paraban de moverse. "Adelante Chifuyu. Dime, ¿De que es lo que necesitas hablar?. La respiración del menor se hizo pesada al escuchar la pregunta, por lo que respiró profundo y soltó el aire pesadamente pero, listo para dejar salir lo que hace años, lo carcomía por dentro. No podía ser un buen amigo si no podía ser honesto con quien había admirado y querido por tanto tiempo.

"Baji san yo.. No puedo seguir siendo tu amigo.. no puedo serlo, si no soy honesto contigo." Una suave brisa revolvió sus cabellos negros tapando uno de sus ojos sin quererlo pero Fuyu no hizo ningún esfuerzo en quitárselos de su vista que aún estaba enfocada en sus manos ahora quietas. "Siempre agradeceré el haberte conocido Baji san. Tu fuiste la primera y única persona por la que logré tener respeto, admiración y ser alguien a quien quisiera seguir. Eras realmente increible y aún lo eres, incluso más que antes y eso, es algo que me causa alegría y mucho dolor a la vez, porque a causa de eso, a causa de todo lo que pasamos yo, te comencé a querer y no solo como un increíble amigo y ex capitán, si no que, realmente comencé a enamorarme de ti."

Baji no quitaba su mirada del menor fijándose en cada pequeño movimiento que hacía mientras mordía el interior de su mejilla. No sabía a donde iría esto, pero de sólo pensar en que podría querer alejarse de él por sus sentimientos, le causaba un tremendo dolor en su interior. "Yo.. cuando Kazutora se alejó de ti, por un momento, sentí alivio.. y si, llámame patético pero de verdad creí que sin el, al fin podrías mirarme como alguien que no sea solo tu mejor amigo. Era un sentimiento que me destrozaba porque no podía creer lo miserable que era al alegrarme de algo tan horrible, así que debía comportarme como era debido. Kazutora siempre fue por quien morías de amor y tenías que ser un imbécil para no darte cuenta. Lo que uds tienen es algo que nunca podrías tener conmigo y aunque me duela entenderlo, yo.. Yo te juro que trato de asumirlo.." Pequeñas lágrimas se acumularon en las esquinas de sus ojos que rápidamente trató de quitar frotando sus ojos con la manga de su camisa. "Baji san, yo pensé en alejarme de ti y de Kazutora.. enserio que lo pensé. Eso almenos era antes de todo lo que pasó. Me di cuenta con todo esto de todo lo que lo amas, de todo lo que harías por él y de lo mucho que me dolería alejarme de ti mas de lo que me duele que no me correspondas...Siempre he sido tu amigo. Siempre he estado contigo, y así quiero que siga. Necesitaba sacarme esto del pecho baji san, para poder ser rechazado como corresponde y así poder seguir estando aquí para ti y para Kazutora, como el subcapitán fiel que siempre prometí ser..Lamento esta escena tan patética.."

Chifuyu sonrió al terminar de decir todo esto como siempre hacía. Una sonrisa grande, brillante que parecía iluminar cualquier espacio por muy oscuro que parezca. A pesar de la tristeza que emanaba de él, era claro que nadie podría ser tan hermoso de corazón como lo era él. Baji abrazó a Chifuyu casi logrando asfixiarlo y al soltarlo revolvió sus pequeños cabellos y quitó aquellos pequeños mechones que tapaban su visión brillosa por las lágrimas sin derramar. La sonrisa del azabache era contagiosa. Alegre, fuerte y feroz como siempre. Esa sonrisa que amaba y que ahora, por siempre, deberá admirar desde lejos como el gran amigo que no quisiese perder jamás. " Fuyu." llamó su atención Baji diciendo su nombre con mucha ternura. "Desde que te conozco, eres un pequeño ser feroz, valiente y sobre todo, terco. Siempre defendiste lo que amabas, lo que creías correcto. Siempre estuviste protegiendo mis espaldas y siguiendome como un perrito que quizás al comienzo pensaba que era una molestia pero que al final, resultó ser el mejor amigo que podría pedir en el universo. Siempre tendrás un lugar especial en mi Fuyu. Toda la vida desearé poder ver esa sonrisa porque tu sabes, que yo sería un imbécil sin ti. ¡No podía ni escribir una carta sin tu ayuda!" Chifuyu soltó una pequeña risa con esta afirmación. Era verdad. Baji era un tonto desde que lo conoció, y esa imagen del muchacho que se creia nerd a pesar de ser un tarado, es la imagen del amigo que aprendió a querer tanto. "Fuyu, sin ti.. Jamás podría haber salvado a Tora.. Él. podría haber muerto sin tu ayuda.. tu, realmente Fuyu.. yo no sería nada sin ti. Gracias por decirme lo que sientes.. en el fondo sabía sobre esto pero tenía miedo de equivocarme y que pensaras que soy un idiota y eso te pudiese alejar o cambiar esa actitud tan genial que siempre tienes conmigo. Me alegra mucho saber que quieres seguir aquí porque no puedo ver mi vida sin tu compañía. De verdad no se que haría sin ti Fuyu. Gracias por seguir aquí como ese amigo que tanto quiero". Chifuyu miró hacia un costado y luego soltando el aire como preparándose para responder, se cruzó de brazos mirando al contrario con una mueca divertida. "Baji san.. siempre voy a creer que eres un idiota . ¿Lo sabes verdad?"

Baji soltó una carcajada que logró contagiar al contrario también. Ambos rieron un momento y el aire se sintió mucho mas liviano entre ambos. Baji puso su mano sobre la cabeza de Chifuyu al levantarse del asiento y sonriendo nuevamente le hizo una seña para que se pusieran en marcha hacia donde estaban los demás. Fuyu se levantó respirando profundamente y golpeando a Baji en el hombro, comenzó a caminar hacia la sala de espera mientras el azabache reía y caminaba detrás de él.

Al caminar por el pasillo se encontraron con los chicos en la cafetería la cual quedaba a un costado del jardín donde estaban anteriormente. Los chicos estaban alrededor de una mesa pequeña mientras se sentaban en un sillón aparentemente cómodo y algunas sillas quienes no caían en él. Baji notó que Mikey estaba en la barra pidiendo, asombrosamente, un Taiyaki. "Mikey, ¿que pasó con Tora?" preguntó calmadamente Baji mientras se acercaba a los demás. "Hmmm, los doctores fueron a verlo así que sali" Dijo mientras le pegaba un mordisco a su tan amado dulce favorito. "Tu también deberías volver a tu sala Baji san. Recuerda que te escapaste de ahí". Dijo un Fuyu recién recordando que deberían haber vuelto luego de hablar con Kazutora. "Tienes razón pero, ya estoy mejor" Dijo Baji tratando de desviar la atención de si mismo pero, no contaba con que otra autoridad que no fuese el doctor, lo obligara a volver. "Chifuyu tiene razón, Baji. Debes volver a tu habitación".

"¡Naoto! ¡Takemitchy! al fin llegan! " los recibe Fuyu con alegría abrazando a ambos apenas se acercan a él. Los dos que acababan de llegar saludaron a todos y al terminar Naoto agarra a Baji del brazo. "Baji, es hora de volver a tu habitación. Llamemos al doctor para que pueda revisarte y darte el alta. Si es así, te irás a casa con tu madre que está terriblemente preocupada por ti, te bañarás y luego, vendrás por Tora". El tono de Naoto era firme y su mirada daba un poco de miedo, por lo que Baji a regañadientes aceptó, despidiendose de todos y caminando hacia su habitación momentánea junto a Naoto y Fuyu.

 

"De acuerdo Sr Baji. La herida tardará unos días en sanar por completo como para que puedas realizar actividades moderadas con mas facilidad, Por favor, y enfatizo en POR FAVOR no haga cosas que puedan ponerlo en riesgo de lastimarse o abrir la herida nuevamente." La enfermera que lo había llevado hacia Kazutora, ahora estaba regañandolo pero, no podía hacer mas que agachar la cabeza y no discutir, despues de todo, tenía toda la razón. "Su madre pidió que la llamáramos cuando saliera de alta, al parecer tuvo una emergencia en su trabajo por lo que no pudo mantenerse aquí pero se tranquilizó al saber que el señor Matsuno estaba con Ud. ¿Desea que la llame para que venga por ud ahora? " Desde que Baji fue internado junto a Kazutora, habían pasado cerca de 8 hrs ya. El azabache rió por lo bajo al escuchar que su madre se tranquilizaba cuando el estaba con Chifuyu. Realmente su madre miraba a Fuyu como el adulto de todo esto como si el fuese aún un niño loco e irresponsable.. aunque quizás, no se equivocaba del todo, siendo justos. "No será necesario, yo la llamaré ahora. Tengo quien me vaya a dejar a casa también así que Gracias.. gracias por todo.." Esto último hizo sonreír a la enfermera que sabía perfectamente a que no se refería al tratamiento de su herida lo que agradecía. A las afueras de la sala Naoto hablaba con Chifuyu quien se dió el tiempo de poder sentirse como lo haría cualquier persona que haya Sido rechazada. Con tristeza. Naoto estaba al tanto. Aunque no pareciera que son cercanos, la verdad es que el tiempo que pasaba con takemitchy también compartía con Naoto en varias oportunidades y con lo pasado con Baji y Kazutora, la reacción se fuyu fue muy facil de descifrar por el contrario después de todo, es policía.

"¿Cómo te sientes ahora luego de confesarte Chifuyu? Pregunto un Naoto preocupado mientras acariciaba su brazo como forma de reconfortarlo. Chifuyu suspiró mirando hacia al pasillo vacío por ahora y sonrió de forma sutil. "Estoy bien, Naoto. Almenos ahora, puedo verlos sin sentir que estoy, de alguna manera, traicionando su amistad". Naoto le sonrió cariñosamente y antes de decir algo más, notó que la enfermera salía de la habitación, por lo que hizo señas a Fuyu para volver a entrar pero este, rechazó la invitación. "Naoto, hay algo que debo hacer primero. ¿Puedes adelantarte? Y si, Baji san se va del hospital, llévalo a casa por favor. Yo iré apenas termine aquí". Naoto miro a Chifuyu un poco confundido al comienzo, pero luego, entendió a qué se refería el más bajo. "ve chifuyu. Llevaré a este cabezota a casa. Avísame si necesitas algo". Chifuyu le sonrió y moviendo la cabeza de arriba a abajo haciéndole saber que había entendido todo claramente se puso en marcha hacia su destino sin antes pasar por dónde estaban los chicos para hacerles saber que Baji abandonaría el hospital lo más probable por lo que sería bueno que lo fuesen a acompañar y ayudar a Naoto con el. Algunos aceptaron enseguida mientras que Draken se quedó atrás y se acercó a Chifuyu.

"Oi, chifuyu. ¿Y Kazutora?" El menor mirándolo fijamente solo le dedico una sonrisa. Ya estaba acostumbrándose a darle sonrisas a todo el mundo con tal de poder evitar preguntas. "Estará bien, Draken Kun. Me quedaré con el un momento más. Seguramente pasará más tiempo para que salga así que no te preocupes. Cualquier cosa, los llamaré, además en un rato más iré donde Baji a asegurarme que el tonto haga reposo como le pidieron". Draken lanzo una carcajada. "Definitivamente eres como la mamá de ese idiota.. bien, iré con los demás. Suerte, Chifuyu". Termino por decir cómo si supiera que iría a hacer el menor en ese momento y si así fuese, no sorprendería del todo al menor. Draken siempre había Sido muy bueno para leer detrás de las apariencias a pesar de su propia apariencia apática y hasta gruñona. Chifuyu solo rió e inició su camino hacia la habitación del bicolor.

Kazutora aún permanecía en la cama. Estaba mirando fijamente algunas de la heridas de sus manos, sobre todo la de las muñecas. No se inmutó cuando entro Chifuyu ni hizo ninguna pregunta. No hizo nada más que sonreír avergonzadamente y saludarlo con un "hola" bastante seco. Chifuyu tragó fuertemente y camino hasta el respondiendo el saludo con un tono un poco menos seco pero lleno de sentimientos que no podía descifrar del todo. Acerco la misma silla que Baji había usado anteriormente y luego se morder su mejilla interna, miro a kazutora quien aún seguía mirando sus brazos. "Hey, Kazutora. ¿Cómo te sientes?" Que pregunta más estúpida pensaba dentro de si pero, de alguna forma debía comenzar. El bicolor volteo su mirada hacia el y con una sonrisa un poco más notable en su rostro herido comenzó a hablar. "Chifuyu, se que no haz venido a preguntar cómo estoy, ¿Verdad? Dime, ¿De que quieres hablar?" El menor sintió como si le hubiesen pegado fuerte en el estómago pero, no se iba a retractar de lo que venía a hacer. Tosió para recomponer la compostura y mirar fijamente al contrario. "Claro que es parte de lo que quiero saber Kazutora. Estaba realmente preocupado por ti.. sabes.. sabes que es así". Chifuyu sintió ganas de no mirar más esos ojos llenos de emociones desconocidas pero, ese color miel era difícil de ignorar. kazutora se acomodó para quedar un poco más sentado sobre su cama. Suspiró y bajó su mirada. "Lo siento, Chifuyu. Lo siento por todo". El menor quedó un poco sorprendido y confundido por la disculpa inesperada del contrario. "¿D-de que te disculpas?" Preguntó de forma honesta y llena de una genuina preocupación.

Kazutora tardó un poco en volver a hablar y está vez, su voz se quebró. "Y-yo, lamento tanto que me hayas tenido que ver así... chifuyu yo sabía que estabas ahí cuando quisiste entrar a la habitación la 1 vez que me viste..yo sabia que volverías y aún así, no hice nada para evitarlo... Tu.. tu me salvaste cuando pudiste solo dejarme ahí y quedarte con Baji como siempre haz querido ¿No es cierto?" Está revelación del contrario dejo al menor con un sabor horrible en la boca. "¿Enserio crees que yo podría haberte dejado ahí para que te pasará quien sabe que mierda solo para estar con Baji? ¡¿Estás demente?! ¡Tu también eres mi amigo kazutora!, que carajos dices!" Chifuyu estaba totalmente enojado. ¿Enserio kazutora lo creía capaz de eso?. Chifuyu tomo a kazutora del cuello de la bata y lo acercó hacia el. "¡Jamás haría algo así! ¿Estas loco? Eres tan importante para mí como lo es Bajo y si! Amo a Baji y si! Claro que sería genial estar con el pero yo no soy a quien el ama! ES A TI!!" Soltó a kazutora quien lo miraba con unos ojos que parecían llenos de vergüenza y Chifuyu no pudo hacer más que juntar sus frentes mientras seguía levantando la voz.

"Le dije a Baji todo lo que sentía porque sabía que me rechazaría y eso necesitaba Kazutora. Necesitaba cerrar esto porque quiero que sea feliz y conmigo no lo será como lo es contigo! Por supuesto que te protegería y por supuesto que te iba a rescatar porque te quiero y porque mi mejor amigo estaba sufriendo sin ti! Es por ambos! Nunca podría haberte dejado ahí ¿Estás demente?! Soy su amigo primero que todo, antes que mis intereses, antes que todo!. Por supuesto que volvería a hacerlo una y otra vez si fuese necesario!".

Kazutora sintió sus ojos humedecerse pero, ninguna lágrima salió de ellos. Fuyu se había encargado de usar sus dedos para limpiar aquellos restos que trataban de escapar. "No importa que haya sucedido Kazutora.. yo estaré aquí, para ambos. Los dos son igual de importantes para mí y jamás, JAMAS desearía que algo malo te sucediera ¿Entiendes? Prometo ser el amigo que necesitan, solo, necesitaba decirte lo que sentía por Baji porque si no, no podría mirarte a los ojos.. y eso me mataba por dentro Tora... Lo siento mucho".

El bicolor cerró los ojos y lágrimas escurridizas terminaron bajando por sus mejillas mientras usaba la sábanas de la cama para secarlas. Fuyu lo miraba con tristeza pero a la vez con alivio. Sabía que esto era necesario y pudo ver a Kazutora como jamás lo había visto antes. Vulnerable, como un niño pequeño, como alguien por quien Chifuyu nunca se arrepentiría de todo lo que tuvo que pasar para salvarlo. Ahora entendía por que Baji lo amaba tanto y mas seguro estaba de que ellos dos, realmente se merecían y que el quería seguir en la vida de ambos, apoyándolos y queriendolos. También golpeándolos cuando fuese necesario, porque conociéndolos bien, probablemente sería más que solo un par de veces. Abrazó a Kazutora mientras le decía una y otra vez, que todo estaría bien. "Tora lo siento.. quizás siempre sentiste que yo podía sentir algo contra ti pero no es así! Eres mi amigo, eres el amor de quien siempre admiré y te prometo que podrás contar conmigo siempre, lo prometo de verdad, todo estará bien". Kazutora se soltó del abrazo y mirando a Fuyu a los ojos, a esos intensos ojos que eran una mezcla de un celeste y verde brillantes soltó un pequeño sollozo antes de levantar la voz sorprendiendo al menor. - "LO SIENTO FUYU! Lo siento por como me viste, lo siento por lo que te hice pasar! No debiste jamás hacer nada de esto, no era tu obligación, no era algo que debieses hacer, Yo-" El bicolor mordió sus labios como si no supiera que más decir a continuación, y en ese momento el contrario aprovechó para tomar su rostro entre sus manos. "Kazutora, ya te lo dije. Soy tu amigo y lo mínimo que podría hacer por ti es mantenerte protegido. No fue tu culpa.. nada de esto fue tu culpa ¿Oíste? Para eso somos los amigos y si tengo que volver a agarrar a combos a alguien por proteger a quienes amo, pues ¡Que vengan todos!" Terminó de decir con una gran sonrisa que por alguna razón sonrojó al contrario. Fuyu era demasiado brillante para el mundo tan oscuro donde Kazutora había estado toda su vida, dentro de su propia cabeza llena de fantasmas que lo atormentaban y que seguramente seguirían persiguiéndolo por un tiempo más, pero, las cosas parecían menos insoportables si tenía a alguien como Fuyu con él. Mikey, Draken, Mitsuya, Pah, Inupi y cada uno de esos amigos que por alguna razón intentaba mantener siempre a raya, ahora parecían pilares sin los que Kazutora solo se desmoronaría y por supuesto, estaba Baji.. Él era su mundo. El mundo nuevo que aún no estaba seguro de merecer por completo.

Kazutora tomó las manos de Chifuyu, estaban cálidas y algo magulladas pero aún así muy suaves. "Gracias Fuyu.. Gracias por rescatarme esa vez, y gracias por rescatarme ahora..". El menor lo miró algo confundido "¿Ahora..?" preguntó un poco desconcertado pero, la sola sonrisa del contrario hizo que olvidara querer saber la respuesta. Ahora, todo estaba bien. Podría ser la amistad que ellos necesitaban y podría también dar por cerrado un capítulo que hace años lo carcomía por dentro. Al fin podría dar un paso al costado y seguir con su vida al igual que sus amigos a los que tanto amaba.

 

Una noche completa. Eso fue lo que Kazutora pasó en el hospital hasta que los médicos decidieron darlo de alta. Su sistema había sido limpiado de las drogas administradas y sus heridas no necesitaban mayor cuidado. - "¿Estás listo, Tora?". Baji ayudó al menor a ponerse los zapatos para comenzar su camino de vuelta a casa.

Ambos Iban en taxi hacia su destino. Kazutora iba un tanto impaciente sin embargo su mirada se perdía en el amplio y despejado cielo celeste que se abría ante el. Casi sentia como si hubiese salido de una pesadilla y nada, como ver el amplio cielo para darse cuenta, de que aún estaba vivo y no solo eso, si no que ahora podía ver un futuro mucho más brillante a pesar de todo lo que aún lo hacía temblar. Un largo camino aún lo esperaba. Baji no hacía más que mirar sus movimientos leves con una sonrisa y fue así, hasta que finalmente el auto estacionó. "Gracias' dijeron al unisono para bajarse del auto y comenzar a caminar hacia el departamento. Tora se paró frente a su puerta de entrada mirando hacia ella como si temiese entrar. "¿Que ocurre?" El azabache lo miró algo preocupado pero kazutora solo movió su cabeza indicando que todo estaba bien y finalmente uso las llaves para poder abrir la puerta. Todo estaba tal cual lo recordaba al irse la última vez. Todo ordenado, un poco más limpio y organizado si, quizás gracias a la ayuda de Chifuyu, claramente. Tora se abrió camino hacia el sillón mirando fijamente un punto que le llamaba muchísimo la atención y no pudo contener su sorpresa ni emoción cuando escucho el pequeño quejido de lo que estaba ahí dormitando. "¿Es un gato?" Baji sonrió tímidamente y acercándose al pequeño felino de color negro asintió. "¿Te gusta? Lo encontré abandonado cuando regresaba a casa del hospital..Tiene un ojo de color diferente, del mismo color que los tuyos y pensé en que te gustaría..ya sabes, hace tiempo que buscábamos tener un gato y creo que es el momento perfecto.. " Kazutora tenía una pequeña rojez en sus mejillas y no pudo contener su emoción frente al regalo tan bello Que Keisuke le tenía. Baji por su parte se notaba claramente tímido frente a esto y el bicolo no pudo no amar esa reacción tan poco común en él. Se abalanzó sobre el contrario y lo besó suavemente. "Gracias Kei.." su voz era bajita, llena de ternura. Comenzó a acariciar al pequeño felino que se estiraba en el sillón mostrando su comodidad y abriendo los ojos dejando ver esa diferencia de color, maulló casi como si le estuviese dando la bienvenida al bicolor. Kazutora estaba con su corazón a mil. No por miedo, no por ansiedad como había sido la última semana.. si no por alegría. Por sentir por primera vez en mucho tiempo, que quería vivir con todo lo que eso significaba, disfrutando la vida que se le estaba presentando, a pesar de las dificultades vividas, ahora sabía, que no estaría solo.

 

________________________________________________________________________________

 

KAZUTORA POV

El tiempo pareciese detenerse a ratos para mi. Las cosas avanzan rápido aunque yo no me sienta preparado para seguirles el ritmo. Mi corazón siempre parece que se va a salir de la presión...como ahora.

Las cosas pasadas, la mierda que viví y que hice vivir a los demás, aún me dañan al recordarlas y sé que nunca se irán de mi porque, son parte de lo que soy ahora mismo también. Fui el tigre herido, por mucho que deteste tener que asumirlo..Si.. me costo mucho poder decir en voz alta esto. Mis manos siempre jugueteaban entre ellas cuando tenía que esperar para entrar a esa sala... Ah, odiaba los días de terapia..de verdad que sí. En el interior sabía que era una buena idea, yo mismo la sugerí pero, no me sentía listo. Daba miedo que alguien que no conocía tuviera tanta información sobre mi, cosas que nadie más sabía a ese nivel de profundidad.. Era terrorífico casi pero Baji, Chifuyu y los demás siempre me daban ánimos para seguir, por lo que no podía decepcionarlos.. y más importante, decepcionarme a mí mismo. Las noches son muy duras, no puedo nisiquiera describirselo a Baji por miedo a cansarlo.. porque siento que debería mejorar rápido para dejar de ser una carga.. Estos sentimientos me carcomen, me ahogan, los detesto demasiado y aunque en terapia me han ayudado a poder hablar un poco más sobre esto, la verdad es que es más difícil de lo que creen. Las pesadillas son horrendas y aveces aún siento sus manos y .. aún puedo sentir sus aromas... es nauseabundo...Pero, de a poco esos fantasmas se irán, en algún momento deben irse.. Se supone que en algún momento podre recordar esto y no sentir como mi cuerpo tiembla, como las ganas de vomitar vuelven..

Han pasado ya tres años desde que todo sucedió. Estoy muy nervioso en estos momentos. Los chicos han sido un gran apoyo y todas las idioteces que se le ocurren a Mikey nos mantienen unidos aunque cada uno tenga su vida aparte. Estudios, trabajo, viajes, etc. Es increíble como todo pasa tan rápido y yo aún siento que lucho con algo que debería ya haber solucionado pero Baji, siempre esta ahí para recordarme que debo tomarme mi tiempo para no sobrellevar esto luchando y callandome como siempre había hecho, siempre me recuerda que puedo ser libre de sentirme horrible mientras no olvide, que no estoy solo en esto.. Ese idiota.. Fuyu también ha sido el mejor apoyo que podría pedir. A pesar de tener una tienda de mascotas y de la responsabilidad que eso conlleva al ser el jefe, cada vez que siento ansiedad por ir a las terapias que, ahora son menos frecuentes a como eran al comienzo, el se encarga de acompañarme y esperarme con un café al terminar la sesión. Realmente el ha sido de los pilares más grandes que he tenido. No puedo negar que estos 3 años han sido complejos mentalmente al punto de haberme lastimado en ocasiones..nada grave. Mis crisis de ansiedad han aumentado pero la medicación ha sido de gran ayuda y me mantienen mucho mejor aunque se que eso no es definitivamente la solución por lo que me siento feliz de poder estar sin ella por harto tiempo en ocasiones y que las crisis a pesar de ser ya algo común, cada día puedo manejarlas mejor. Baji siempre está ahí para apoyarme en eso con sus abrazos, acurrucándose conmigo para darme tranquilidad y quedándose dormido junto a mi como si fuese una siesta recuperadora para mi mente cansada. Kuro también se ha vuelto un pilar para mí. Sí, nuestro gato. Una negra bola de pelos que me tranquiliza siempre al sentir sus ronroneos cerca de mi rostro por las mañanas y sentir su peso sobre mis piernas cuando me voy a dormir. Mi hogar.. si, al fin tengo un hogar y no esas paredes vacías en las que viví por tantos años donde sentía que mi existencia era inútil..

Es un poco atemorizante dejar de sentirte solo. Dejar de sentirte cómodo en la oscuridad. Si lo es, sobre todo cuando lo que conocías solo era una elección de malas opciones una tras otra y abandono y de pronto, aparecieron personas que sin desearlo, me crearon una gran cama donde puedo recostarme cuando siento que no puedo más.

Me miro al espejo y me siento extraño. Nunca pensé estar en esta situación, ni en mis mejores sueños y ahora.. es real.. estamos aquí.. ojalá pudiese calmar las nauseas del nerviosismo rápidamente. Mitsuya odiaria que arruinara su trabajo tan maravilloso...

 

FIN POV

 

"¿Estás listo, Kazutora?" Un peli morado de cabellos largos se acercó al bicolor. Mantenía aún sus mechas en el cabello ahora recogido con un hermoso peinado que lo hacía ver tan elegante como masculino a pesar de sus facciones femeninas. "¿D-de verdad crees que me veo bien?" La voz tímida del bicolor solo hizo reír a Mitsuya quien miró a un Chifuyu que mantenía sus ojos fijos en kazutora. "¡¿Bromeas?! Matarás a Baji!" Grito de pronto el pelinegro con su gran sonrisa de siempre y ojos cristalinos. "Eres el novio perfecto kazutora kun". La voz de fuyu era suave, llena de entusiasmo a su vez y hasta un poco de nostalgia se oía en ella. Se acercó con paso firme al bicolor y le arreglo la corbata cuál mamá a su hijo. "Tora.. te ves fabuloso... Estoy demasiado feliz por ti!. Ambos se merecen esto, mereces ser feliz.. ". Chifuyu miro a kazutora está vez con ojos llororos lo cual sonrojo al bicolor y lo emociono a tal punto de que lágrimas amenazaron con salir. "¡Oye no llores aún! Arruinaras el maquillaje!" Grito mitsuya entre pequeñas risas que salían de el. "Bien, ya es hora Fuyu. Ve con Baji. Debe estar desesperado de seguro". Los 3 rieron ante esto y Chifuyu salió de la sala sin antes darle un gran abrazo a kazutora.

"Te quiero kazutora." El contrario sintió su cara arder frente a estas palabras mientras el abrazo de Fuyu era cada vez más fuerte. "Mereces la felicidad que se viene ahora para ti. Mereces sonreír con quiénes te amamos...estaré para ti y para el tonto de Baji siempre. Gracias por seguir siendo mi amigo".

Kazutora trago violentamente tratando de no llorar mientras mitsuya los miraba con ternura. "Bien, es hora de ir y evitar que Baji vomite de los nervios! Nos vemos abajo!" Grito el menor mientras salía de la habitación, dejándolos en completo silencio, un silencio cómodo a pesar del nerviosismo del bicolor que parecía llenar toda la habitación.

Mitsuya se acercó a kazutora y paso sus manos por la chaqueta del contrario estirando las partes que quedaron algo arrugadas con el abrazo de Chifuyu. Era un traje espectacular de color gris que dejaba ver a la perfección los mejores ángulos del bicolor y así mismo, Lucian los detalles amarillos de su cabello, el brillo de su arete y por supuesto, sus ojos. Claro, era un trabajo sublime. Cómo solo Mitsuya podría hacerlo.

"Es hora kazutora. ¿Vamos? Todos están esperando por ti".

 

Kazutora tragó con dificultad tratando de mantener la compostura a su infinita felicidad y nerviosismo. Claramente las cosas habían Sido difíciles estos años. ¡Diablos que si! Su niñez, el bullying, el abandono, los miedos, el abuso... . por supuesto que había sido difícil y por supuesto que pensó en que todo era mejor sin el en la vida de los demás. Quería morir totalmente. Por años lo deseó en silencio, tratando de tragarse sus ganas de gritar, todo se veia vacío, todo era gris, hasta que llegó un pelinegro idiota, gruñón y extraño a su vida. Las cosas buenas comenzaron a llegar sin esperarlo, sin siquiera pensarlo, y a pesar de que cree aún que no las merece del todo, no puede ni quiere renunciar a ellas, sobre todo, no podría imaginarse abandonando a Baji...

 

Su futuro esposo.

 

Kazutora abrazó a Mitsuya y recomponiendo la velocidad normal de su respiración, lo miró con una sonrisa grande mientras se daba la vuelta hacia la puerta haciendo sonar su conocido arete.

 

"Bien! Es hora Mitsuya! Vamos antes de que me comiencen las náuseas."

Ambos rieron y con una confianza renovada, caminaron hacia la puerta. Es un nuevo futuro para Kazutora, Mitsuya lo sabía, y verlo sonreír así, era algo que todos, no solo Mitsuya, amaban ver.

_________________________

 

Baji movía su pierna sin descanso y mordía su labio inferior con fuerza mientras cruzaba los brazos. "Baji san, si sigues así te dejaras una herida, basta". Chifuyu trataba de calmarlo mientras Draken solo reía y le daba palmaditas a su amigo en la espalda. "Ya no falta nada, Baji. Tranquilo"

"¡Cómo creen que puedo estar tranquilo idiotas! Estoy muriendo de dolor estomacal!" Gritaba el azabache. A pesar de la imagen divertida, con el ceño fruncido como siempre y su nerviosismo visible, Draken, chifuyu y Mikey lo miraban con ternura. Era gracioso en cierto sentido verlo tan emocionado, tan feliz. Todos sabían lo mucho que esto les haría bien a ambos, y sabían lo locos que estaban el uno por el otro. Todas las cosas pasadas, podrían ser opacadas por este momento, algo feliz que ambos merecían hace tiempo.

El azabache se veía realmente bien. Su traje era negro con un pañuelo azul junto a una corbata del mismo color. Tenía medio cabello recogido lo cual dejaba a la vista sus facciones masculinas definidas. Realmente que kazutora se desmayaría al verlo.

"Mitsuya y Kazutora vienen hacia acá, es hora Baji" se acercó Hakkai luciendo un traje impecable, claro, como no iba a verse increíble. El desgraciado era un modelo. El azabache sintió como si el suelo fuese de gelatina.. no podía moverse de la ansiedad. Prontamente sería el esposo de la persona que más amaba del mundo y eso, era una alegría que no cabía en su pecho.

"Vamos, Baji san. " Chifuyu tomo su mano y lo llevó a la puerta de entrada del lugar que sería testigo de la esperada unión de ambos chicos pero antes de entrar, Fuyu frena de golpe.

"Baji san... " El azabache volteó a mirar al menor que tenía los ojos llenos de lágrimas. "hey hey! Fuyu que pasa?! " Pregunto preocupado y a su vez divertido. Sabía en el fondo que el menor era muy sensible con estos temas y ya había soltado algunas lágrimas cuando lo acompañaba dónde mitsuya a probarse el traje. "E-es solo que es-estoy tan feliz Baji san.. " los sollozos escapaban de su cuerpo involuntariamente y Baji solo sonrió y abrazo a su mejor amigo. "Gracias Chifuyu. Gracias por estar aquí, gracias por salvarme, por salvar a Tora.. mi felicidad no podría estar completa, sin ti".

Chifuyu respiro profundo tratando de que los mocos no cayeran sobre su ropa y limpio sus lágrimas con un pañuelo que tenía en los bolsillos. "Tarado, no digas esas cosas. No puedo llorar frente a takemitchy! Perderé la apuesta!" .Baji lo miró sorprendido y luego de soltar la primera carcajada, no pudo dejar de reír. "Apuesta? Enserio Fuyu? En qué pensabas? Claro que la perderás! Eres un maldito sensible!". Fuyu golpeó el hombro del mayor con fuerza mientras terminaba de limpiar su rostro. "Eres un imbécil.". Soltó de pronto junto con una corta risa. "Vamos adentro. No queremos hacer esperar al novio".

 

Baji caminó hacia a la sala acompañado de Chifuyu. Era un pasillo bastante largo que llevaba a la oficina principal donde estaría la persona encargada de unir las vidas de el y de su amado al fin. Acercándose, divisa una imagen que le causó un vuelco al corazón. Ahí estaba, frente a la puerta y de espaldas a el, Kazutora. Jugueteando con su arete como hacía siempre que estaba muy nervioso. Estaba a punto de abrir la puerta pero los pasos de fuyu y Baji lo detuvieron en seco.

"Por Dios, eres hermoso, Tora.."

El contrario se sonrojó tanto que sintió que su rostro ardía frente a las palabras del azabache. A pesar de que siempre se lo decía, nunca dejaba de avergonzarse en cierta forma y aunque odiaba sonrojarse, amaba mucho la sensación de seguir siendo hermoso para Baji ..

"Tu, no estás nada de mal, Kei.."

El azabache sonrió y sin precio aviso tomo el rostro de Tora y lo besó.

"Oioi! Dejen eso para el final!" Dijo un Mitsuya que tranquilizaba a un Chifuyu lleno de lágrimas, otra vez.

"Ahí va mi apuesta,mierda" decía Chifuyu entre sorbetones de mocos mientras Baji solo reía y Kazutora le daba una calida sonrisa.

 

Baji apoyó la mano sobre la manilla de la puerta y, sosteniendo la de kazutora con fuerza y cariño, la abrió.

 

"Te amo, Hanemiya Kazutora"

"Y Yo te amo a ti, keisuke Baji"

Notes:

Ahhhhh soy emoción tot es mi primer fic y realmente quería darles un final bonito luego de tanta mierda TT estos dos se merecen y espero les haya gustado la historia completa ;-; gracias por su voto, gracias por los comentarios. Realmente soy feliz por haber Sido leída y más con algo que amo tanto ;o; nos veremos con un nuevo fic?) no lo sé aún pero de hay ideas, si las hay!!! Nos vemos pronto?) 💓

Notes:

Finalmente me doy la valentia de escribir aqui mi primer fic! Ya estoy trabajando en otro en wattpad pero este significa mucho para mi porque tiene mucho de mis vivencias personales plasmadas en dos de los personajes que mas amo de TR. Espero contar con su apoyo <3