Actions

Work Header

Overcome

Chapter 7: En proceso.

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

Vaggie se encontraba a un lado de la puerta, recostada sobre la pared mientras escuchaba del otro lado cómo los demás miembros del grupo hablaban de ella y opinaban sobre las decisiones del Jefe, anteriormente, él mísmo le había advertido que lo más probable es que algunos de ellos desconfiarían de ella, pero que con el tiempo, entrarían en confianza, estrecharían lazos y demás.

Sin embargo, vuelve a poner atención a la conversación que se estaba llevando a cabo justo ahora. Pudo notar que el ambiente había decaido bastante luego de la queja inapropiada por parte la Segunda Integrante, quien respiraba hondo e intentaba calmarse.

—... Carajo, ¿puedes calmarte? No soporto cuando reaccionas así  — Admitió con voz molesta y cansada el lagarto de vestimenta fina en dirección a la Segunda Integrante, bebiendo directamente de una botella de champaña, mirando por un momento a cada uno de sus demás compañeros, o como sentimentalmente se consideraban todos allí, hermanos, antes de continuar con lo que estaba hablando — No se hagan los estúpidos, estamos aquí por una razón, y propongo que nos enfoquemos en ello antes de hacer cualquier otra cosa, y eso también incluye quejarnos, ¿escucharon? — Respira hondo y deja la botella a su lado, para luego toser y continuar hablando — Lo que quiero decir, es que dá igual si hay una razón detrás de esto o no, aceptamos lo que el Jefe decida y ya, fin de la discusión... Después de todo lo que ha hecho por cada uno de nosotros, y de la responsabilidad que nos ha confiado y encomendado, lo último que hay que hacer es cuestionarlo.

— Eso lo sabemos mejor que nadie, mierda, pongo mis manos al fuego al admitir que no conozco a nadie más sabio e increíble que él, pero...  ¿en serio? ¿Solo seremos ocho miembros? Nueve si contamos al jefe, digo... — Dejo a la vista un poco apenado el conejo de pelaje celeste, Séptimo, mientras se abrazaba así mísmo ante la temperatura algo baja del lugar, todo producto del tema a hablar en cuestión — No lo sé, es que con la responsabilidad que tenemos con este lugar, nuestro papel en la existencia y el titulo que portamos, ¿me van a decir que no pensaron en que, al menos, llegaríamos a los veinte miembros aquí?

Después de que haya dejado en claro su preocupación, todos quedaron en silencio, hundidos en sus pensamientos mientras lo único que se distinguía de esa habitación era el sonido de varias respiraciones, en eso, Vaggie decidió poner aún más atención a la conversación, moviendose y acomodando su vista que daba al interior a través de la rendija de la cerradura, notando a todos allí vestidos como los habia visto hace rato, con la única diferencia de que cada uno de ellos portaba sus googles, ya sea sobre sus ojos o por debajo de la barbilla.

— Ugh, mierda... — Finalmente habló la Segunda integrante, de nuevo, parecía estresada y la forma en que masajeaba su entrecejo lo demostraba abiertamente, mirando a cada uno de ellos, soltó un suspiro entre cansada y aliviada, no pudo evitar agarrar sus propios googles adornados por los colores violetas, sintiendo la calidez emanar de aquel accesorio indispensable para ellos, miro a cada uno de sus hermanos, notando la incertidumbre de algunos, el desinterés de otros o la relajación de una en especifico, sonrió un poco al notarla y decidió preguntarle lo siguiente — ¿Por qué tan relajada, Cuarta?

Las miradas se cirnieron sobre la chica de piel cristalida, quien emanaba una calma propia de ella, sin embargo, era la sonrisita tranquilizadora en sus labios lo que había levantado más de una ceja en algunos en estos momentos — ¿Acaso no siempre lo estoy? — Preguntó juguetonamente, antes de soltar una gentil risa, dejando en claro que todo este problema no era la gran cosa, al menos a sus ojos — Lamento si no veo el gran problema de todo esto, es solo que... creo que Vaggie vale la pena.

— ¿Eh? ¿Y ahora de qué hablas? — Indagó Séptimo, siendo el único realmente dispuesto a preguntarle eso, ya que el resto solo se limitaba a verla con algo de sorpresa e intriga.

—... Respondanme algo, ¿cuál creen que es la mayor rapidez con la que los Ángeles Exterminadores matan a sus presas, apenas empieza el Día del Exterminio? — Empieza Cuarta a cuestionar, ahora sonriendo aún más, esperando pacientemente los puntos de vista de todos ellos.

—Amm, no lo sé... ¿Veintiocho segundos? — Se aventuró Séptimo, luciendo algo avergonzado por no estar tan seguro.

— Cuarenta y dos segundos — Aseguro Segunda, entrecerrando la vista al no tener idea del por qué estaban hablando de esto.

— Mierda, ¿ahora esto es una apuesta? Un minuto y doce segundos — Octavo declaró, excusandose con los siguientes — No lo nieguen, esos malditos bastardos suelen jugar con sus presas, estoy bastante seguro que más de un pecador agonizó antes de pasar a una mejor existencia.

Finalmente, la Cuarta integrante del grupo vuelve a tomar la palabra, diciendo lo siguiente. — Vaggie sobrevivió más de cinco minutos — Eso sin dudas interesó a más de uno allí —  Según el Jefe, ya sea la forma en que lo hizo, si huyó o no, eso dá igual, salvarla fue lo primero que se le pasó por la mente cuando la vió herida, y eso... dice bastante.

—... Mierda — Soltó el Tercer integrante, ahora acariciando su barba rojiza mientras pensaba por unos segundos — Para ese entonces, el Jefe ya habría arrazado con la mitad del Noveno Anillo  del Infierno contra la legión de Ángeles Exterminadores, ¿no? — Ahora empezó a razonar, cayendo en cuenta de lo siguiente — Unas treinta y seis mil tropas, si somos más precisos, ¿y aún le dio tiempo para estar en Ciudad Pentagrama en tan solo cinco minutos?... mierda, el Jefe me da miedo a veces.

— Lo sé, es tan genial~ — Arruya Séptimo, encantado por lo increíble y sorprendentemente poderoso que era El jefe, sú Jefe, suspiró antes de exaltarse ante lo siguiente. — ¿Cómo habrá logrado atraer a tantas tropas a la vez? Ya todos aquí sabemos lo basto que es el Infierno, todas las formas de vida que hay allí, sin mencionar, claro, el tipo de criaturas poderosas de los cuales hay que cuidarse para no llamar la atención, tanto Ángeles Caídos como Ars Goetías, sin mencionar a los dueños de los propios anillos y la Corte Personal de Lucifer...

Toda esa palabrería proveniente de Séptimo solo hizo ruborizar a más de uno allí, o llenarlos de orgullo, como quieran verlo, y solo por el simple hecho de que ellos fueron parte de la más grande masacre presenciada en el Infierno, incluso comparable con la Gran Guerra desatada entre el Cielo y el Infierno, o tal vez no, tampoco exageraban.

Lo que hicieron ese día fue indescriptible, tenían una idea de lo catastrófico que podrían ser las consecuencias, y aún así, no dudaron un segundo en hacerlo por el simple pedido de su Jefe, el que les dió no solo un hogar, una familia ni una razón más para vivir, sino también un propósito, uno de los cuales se sienten orgullosos, y si el Jefe el día de mañana volvía a dar la orden de repetir esto, estarían listos para entonces.

Inmediatamente después de ese pensamiento colectivo de todos allí, habló nuevamente la Segunda Integrante — ¿Qué creen que harán los del Paraíso por esto?

— Nada, liquidamos a más de un millón de Exterminadores, si saben lo que les conviene, no indagarán mucho en nosotros ni harán algo estúpido y precipitado como iniciar una guerra contra el Infierno solo por respuestas, lo mejor que todos ellos pueden hacer es esperar a que pase el tiempo y luego actuar de manera sensata, aunque bueno, por lo intocables que se creían antes de todo esto, no me sorprenderían que actuaran como unos completos idiotas — Comento Séptimo, siendo respaldado por el resto de sus hermanos, quienes empezaban a emocionarse cuando volvía a florecer las hazañas que cada uno hizo en el campo de batalla, para este entonces, Vaggie había escuchado suficiente, por lo que sin más, decidió retroceder y disponerse a volver a su habitación, sintiendose claramente perturbada.

Continuando con su recorrido, siguió explorando mientras pensaba en el hecho de que las personas y/o críaturas con las que tenía que convivir a partir de aquí fueron responsables de una de las "Guerras" más crueles e increíbles dentro de lo que ella podría imaginar; no eran un ejercito, no parecían destacarse por algún linaje oculto por el tiempo ni la ambiguedad de la historia que los hiciera poderoso, no parecían imponentes ni mucho menos aterradores, estaba bastante segura que, en sus días de pareja con Charlie, podría haberse cruzado con uno de ellos y no podría siquiera identificarlos por los casuales que lucían, ¿entonces cómo pasó todo esto? Solo ellos lo sabían... ella pronto lo sabría... y estaba aterrada...

Se apoyó en una de las paredes, sintiendose extrañamente agotada, respiró hondo una, dos y tres veces antes de levantar la cabeza, dándose cuenta de que alguién la estaba viendo desde el otro lado de lo que parecía ser un extenso pasillo color gris oscuro.

Nisiquiera intentó sacar su lanza y ponerse en guardia para defenderse, ¿qué sentido tendría hacerlo? Escuchó hace un momento que el Jefe había asesinado a más de treita mil Ángeles Exterminadores, ¿fueron más?, eso ya no le importaba, todo lo que quería hacer era dejar de hiperventilarse en este momento y disfrutar lo que parecían ser sus últimos segundos de vida, sentía que le faltaba el aire y ver con su único ojo como aquel que la había salvado se estaba acercando a ella la tenía aterrorizada, de hecho, ahora pensaba que ni esa palabra le hacía justicia a lo que sentía con todo esto que le estaba pasando, ¿la mataría?, pues ya era hora.

En medio de todo esto, de verlo acercarse a ella con cada paso cada vez más lento que el anterior, se olvidó por completo toda la conversación entre ambos hasta ahora, todas las promesas y el hecho de que ella ya era un miembro de esta familia, el miedo era todo lo que cabía en su conciencia en este momento.

Y, sin embargo, ya teniendolo frente a sí, solo pudo caer inconsciente, presa del miedo, siendo sostenida por El Jefe, quien parecía algo divertido ante todo esto — Mierda, se supone que soy guapo, pero no tanto como para que caigas desmayada apenas me veas — Con delicadeza, la acomoda entre sus brazos, pasando una de sus manos por debajo de sus muslos y la otra por el medio de su espalda, cargandola con relativa facilidad, sintiendo como ella parecía fuera de sí en este momento. — Te llevaré a tu habitación y descansarás todo lo que quieras antes de tu entrenamiento, querida, solo asegurate de que esto no vuelva a pasar, créeme, no querrás que los demás piensen que eres débil, aunque si se pasan contigo, no dudaré en reprenderlos...

Casi como un padre despreocupado aconsejando y calmando a uno de sus hijos, continuó hablandole sin saber que lo hacía solo mientras llevaba a Vaggie hasta su habitación, perdiendose en el interior de los pasillos vacíos que conducían a cada lugar que él quisiera llegar en cuestión de segundos.

Abriendo la puerta una vez había llegado, se metió al interior y la recostó en su cama, arropandola antes de quedarse viendola con adoración y paciencia, soltando un suspiro en el proceso —... No sé si me estoy volviendo débil moralmente con el paso del tiempo o no, pero ya te agarré cariño, Vaggie — Dijo esas palabras antes de sonreír aún más, quitandose sus googles para poder verla mejor, sin poder evitarlo, movio una de sus manos para acariciar su cabello y rozó su rostro con la yema de sus dedos en el proceso — Tengo el presentimiento de que no solo serás la mejor de nosotros, sino también la mujer a la que he estado buscando desde que estuve a cargo... eso solo te hace aún más valiosa para mí de lo que lo fuiste en un principio, cuando estuvimos en mi oficina... — Lo pensó por unos segundos, para luego decir lo siguiente — La humanidad con la que actúas es... es casi tan admirable como el hecho de que puedas estar remotamente ligada a la historia, no solo mía, sino también con mi relación en este lugar y cargo... y te adoro por ello, creo que te debo bastante, te lo compensaré, créeme, salvarte de los Exterminadores fue solo el inicio — Separó su mano de su rostro, solo para inclinarse y dejar un gentil y corto beso en su mejilla, separandose completamente para así dejarla descansar tranquila, sin más, dió media vuelta y desaparecío en la oscuridad de la habitación, estando ansioso por lo que deparará el futuro para todos ellos, su familia.

Sin importar que suceda, hará hasta lo imposible para cumplir con la función dada por la existencia misma, y salvar a su familia en el proceso es parte de ello.

Notes:

Nota del autor: Sí, lo prometido es deuda, se supone que este capítulo no iba a ser así, pero como dije ya hace tiempo, planeo hacer esta historia con calma, (tal vez demasiada calma), cada personaje podrá brillar de la forma que más se adapte a la historia, a su tiempo, de todos modos, solo estoy escribiendo esto para dejar en claro algunos datos.

Como sabrán, la serie ya salió y me encantó, fue eso lo que motivo a varias personas a leer este fanfic, (el cual había salido antes), por lo que sin más, dejaré algunas aclaraciones con respecto a qué estará vinculado con la serie o no.

- Para empezar, Adán es uno de los líderes del ejercito de Ángeles Exterminadores, habrán varios más pero eso se verá más adelante. No estuvo involucrado en la guerra contra los Integrantes del Punto Medio, cosa que también se verá más adelante.

- Alastor y Lilith tendrán un vinculo de algún tipo al igual como se especula en la serie.

- La rivalidad de los V contra Alastor no solo es tomada personal por Vox, sino también por Valentino y Velvex, quienes no dudarán en hacer de las suyas contra el Demonio de la Radio apenas tengan oportunidad.

- Las escalas de poder aquí son jodidamente altas, por algo no me retracté y cambié la absurda cifra de 1 millón y algo que hice capitulos atrás con respecto a la matanza de los ángeles a algo más apegado al canon.

Y ahora, cosas del canon las cuales no serán usadas en este fánfic.

‐ La más clara, Vaggie aquí no es una Ex-Ángel Exterminadora, como es obvio, ya le dí algo de su pasado y no pienso cambiar eso.

- Los Exterminadores no solo se limitan a Ciudad Pentagrama cuando se trata de aniquilar, sino también se extienden por todo lo que pueden, asesinando sin piedad a quien se le cruce, por eso de las cifras tan altas de Exterminadores.

- Aquí no sucedió el altercado de los Hazbin Hotel contra Adán y demás, así como muchos otros sucesos más de la serie.

Creo que con eso cubrí todo, de todos modos, cualquier duda que tengan no duden en preguntarmelo, con gusto responderé personalmente a cualquier duda (jaja, dije duda).

Gracias de antemano por la paciencia, comentarios e insistencia de muchos, no saben lo felíz que me pongo al leerlos y saber que aún y con toda la falta de capítulos que llevamos, sigan aquí, de verdad, ustedes valen oro, solo que en su casa no se dan cuenta.

Notes:

Muy bien, ahora si que tardaré en actualizar la historia, tengo bastantes cosas en mente y algunos proyectos que necesitan toda mi atención.

De antemano, agradezco a las personas que les está gustando la historia, creanme, estoy seguro que les sorprenderá todo lo que tengo planeado para ella.

Nos leemos.