Chapter Text
capitulos 3:
Finalmente pudo regresar a su casa. La puerta de salida estaba algunas calles de distancia ubicada en un callejón, por lo que no tuvo que caminar mucho incluso así se sentía muerta de cansancio. Ya frente a la puerta levanto la maceta junto a la entrada tomando la llave de repuesto.
Camino por los pasillos familiares, siguiendo el ruido llego a la cocina, allí encontró a su madre una mujer simple en todos los aspectos cabello 0castaño y ojos verdes, vestidas con una simple camisa y unos pantalones.
Cuando se giro un breve momento la confusión se reflejo en su mirada antes de la llegada de un vago reconocimiento -O querida como estuvo tu día- su madre le dio una pequeña sonrisa mientras seguía bebiendo de su tasa - Estuvo bien- paso silenciosamente junto a ella, abrió el refrigerador buscando algo de comer - Recuerda lavar tu plato cuando termines- ignoro cuando su madre se retiro de la habitación, pudo haberse ofendido por el hecho de que su madre no le importara el que hubiera estado básicamente desaparecida alrededor de 5 horas, observo la luna atraves de la ventana mientras comía, o en e peor de los casos olvidarse de su existencia, pero esto era algo normal en este punto, se había vuelto un poco invisible para las personas a su alrededor, la mayoría ni siquiera la miraría para empezar, sus padres solían olvidarla con regularidad incluso mayormente utilizaban apodos ya que les costaba recordar su nombre, era un poco deprimente pero se había acostumbrado con el tiempo.
Xxx
Se envolvió en su manta esponjosa ocultándose del ambiente ominoso de su cuarto, este era poco mas que un desastre de libros, con estantes abarrotados con los “regalos de disculpa” de sus padres por olvidar su cumpleaños desperdigados por el suelo.
Bajo sus mantas intento leer un libro pero las lagrimas y la oscuridad agobiante, no lo permitieron. Una tristeza familiar se apodero de ella nuevamente.
¿Se supone que sus padres deben quererla?¿no?, los hijos eran el centro de su mundo ¿verdad?, entonces por que a ellos no les importo, las familias en sus libros siempre tenían un final feliz ¿por que la suya no era así?, por que no era digna de su atención, poco mas que una sombra en el fondo.
Por mas que las limpiaba las lagrimas seguían cayendo, su corazón martillaba en sus oídos, el ambiente se volvía cada vez mas sofocando. De repente la calidez la atravesó un latido rítmico contra su pecho, poco a poco estabilizo su respiración, se llevo la mano al pecho envolviendo el pequeño objeto parpadeando se dio cuenta que era el broche que le dio corvus la piedra blanca había obtenido un tono ámbar y latía suavemente. Lo apretó contra su pecho mientras se tranquilizaba y finalmente el sueño la reclamo.
X
