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Language:
Español
Stats:
Published:
2025-03-24
Completed:
2025-03-31
Words:
5,182
Chapters:
2/2
Comments:
4
Kudos:
25
Bookmarks:
3
Hits:
329

Zombieboy

Chapter 2

Summary:

Parte del capitulo inspirado en Garden of Eden de Ladygaga

Nick despierta solo al día siguiente la pasa muy mal.

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

Nick despertó con una sensación extraña en el pecho. El sol se colaba por la ventana, cálido y molesto. Parpadeó varias veces, su mente aún atrapada entre el sueño y la resaca, su cuerpo pesado contra las sábanas.

Pero algo no cuadraba.

Se movió en la cama y extendió la mano, esperando encontrar… algo.

Pero solo había frío.

Nick giró la cabeza, su mirada dorada enfocándose en el otro lado del colchón. Estaba vacío.

Por un momento, pensó que tal vez lo había imaginado. Que la noche anterior había sido una de esas fantasías que se desvanecían al despertar. Pero entonces vio su camisa en el suelo. Vio el ligero desorden de las sábanas, el aroma sutil del perfume de Uzi aún en el aire.

No lo había soñado.

Ella había estado aquí.

Pero ya no estaba.

Su pecho se apretó con una sensación desconocida, algo que no entendía del todo. Se pasó una mano por el rostro, tratando de aclarar sus pensamientos.

Entonces su teléfono vibró.

Verónica.

Miró la pantalla por unos segundos antes de contestar.

—Hey, N —su voz sonaba relajada, como si nada hubiera pasado. Como si anoche no lo hubiera dejado otra vez. Como si todo siguiera igual.

Y probablemente para ella así era.

—Hey… —respondió él, pero su tono fue más apagado de lo normal.

—¿Sigues en la casa de la fiesta? Pensé que te habías ido antes.

—No, me quedé.

Hubo una pausa corta.

—Oh. Eso es raro...—Tomo una pequeña pausa antes de continuar— Acaso ¿Estuviste con alguien?— No pudo descifrar el tono al que había cambiado su voz.

Nick tragó saliva.

—Nadie.

No sabía por qué mintió. Quizás porque ni él mismo sabía qué significaba lo que había pasado. O quizás porque la idea de decir el nombre de Uzi en esa conversación por teléfono le parecía… equivocada.

V no pareció notarlo.

—Claro que no— ella rio suavemente — Tu no eres ese tipo de persona.

Le irrito, esa risa que antes era tan melodiosa para él le irrito y lamentablemente no era la primera vez que se sentía así.

Oh, no tenía ni idea ¿Verdad?

Pero no queria pelear por llamada asi que simplemente dejo que como siempre ella cambiara de tema, hablando de alguna otra fiesta para el fin de semana. Nick asintió mecánicamente, respondiendo en automático, pero su mente para pasar el mal rato lo llevaba a otros lugares.

Estaba en Uzi.

En cómo sus manos lo habían agarrado con urgencia, cómo sus labios sabían a algo que no podía nombrar pero que lo había dejado sin aliento. En cómo, por primera vez en mucho tiempo, no se sintió como un segundo plato, como un consuelo, como alguien a quien se le daba atención solo cuando convenía.

"Dios, Uzi…"

Recordaba la forma en que su cuerpo se había arqueado contra el suyo, cómo sus gemidos quedaron ahogados entre sus bocas, cómo sus dedos se enterraron en su espalda como si tuviera miedo de que él desapareciera.

Y ahora… ella, era la que se había ido.

¿Por qué?

¿Había sido un error para ella? ¿Algo de lo que se arrepentía? ¿Algo que solo pasó porque los dos estaban algo borrachos y fueron simplemente guiados por sus profundos deseos?

Nick cerró los ojos con fuerza, como si pudiera borrar el recuerdo. Pero no podía. Porque lo peor era que, borracho o no, él lo había querido. Lo había deseado con una intensidad que lo asustaba.

Y ahora Uzi se había esfumado, dejándolo con este vacío ridículo en el pecho, como si le hubieran arrancado algo que ni siquiera sabía que necesitaba.

—Nick, ¿me estás escuchando? —La voz de Veronica lo sacó de sus pensamientos.

—Sí, sí… Claro —mintió, otra vez.

Pero en su cabeza solo había una pregunta, una que no se atrevía a hacer en voz alta:

"¿Por qué te fuiste, Uzi?"

≫ ──── ≪•◦ ❈ ◦•≫ ──── ≪

Los días siguientes

Uzi lo estaba evitando.

Al principio, N pensó que era coincidencia. Que tal vez solo estaba ocupada. Pero conforme pasaban los días, cada vez que intentaba acercarse, ella encontraba una excusa.

Si la buscaba, ella tomaba otra dirección.
Si le hablaba, ella respondía lo justo y necesario antes de alejarse.
Si se cruzaban por accidente, su mirada se desviaba rápidamente.

Era frustrante.

Antes, Uzi siempre estaba ahí. Cuando V lo dejaba plantado, cuando se sentía invisible, cuando necesitaba desahogarse, Uzi lo escuchaba sin juzgarlo, le daba refugio en su ira sarcástica y sus ojos que parecían entenderlo incluso cuando él no se entendía a sí mismo.

Estaba cayendo en la locura, no podía olvidar para nada la noche que paso con ella, sus momentos juntos de solo ellos hablando y disfrutando.

Y ahora era como si el no existiera para ella.

Una semana entera y Uzi no le había dirigido más de un par de palabras.

La veía con Thad, con Doll, con cualquiera que no fuera él. Y no era que estuviera siendo cariñosa con ellos ni nada, pero el simple hecho de que actuara normal con todos menos con él le revolvía el estómago.

Cada vez que se acercaba, Uzi encontraba la manera de escabullirse.

Y él no era estúpido. Sabía que lo estaba evitando.

Y eso lo estaba matando.

Y lo peor era que V había decidido que justo esa semana era la indicada para pelear con él por cada maldito detalle.

—¡Eres un celoso controlador! —le espetó ella, cruzada de brazos.

—¿Perdón? —N la miró incrédulo.

Estaban en el pasillo, la pelea iniciada por un comentario suyo sobre Lizzy y lo pegajosa que había estado con V últimamente.

—No puedes venir a cuestionarme cada vez que alguien se me acerca, N. ¡No eres mi dueño!

—No lo estoy haciendo —gruñó él, pasando una mano por su cabello, exasperado—. Solo pregunté porque me parece raro, ¿ok?

—Ajá, claro —V puso los ojos en blanco—. Lo que pasa es que ahora andas de un humor de mierda.

N apretó la mandíbula.

Sí, claro que estaba de mal humor. Pero no era por ella.

Y quizás ese era el problema.

Toda la semana había estado distante, desconectado. Cada vez que V peleaba con él, antes solo suspiraba y le daba la razón o intentaba calmarla. Pero ahora… ahora le respondía.

Porque simplemente ya no tenía energía para tragarse todo.

—Tal vez no soy el único problema aquí —soltó él, mirándola con frialdad.

V se quedó en silencio un segundo, pero luego rió con sarcasmo.

—¿Ahora qué, Nick? ¿Me vas a decir que el problema soy yo? —

—No estoy diciendo eso, pero tampoco es solo mío. —

V lo miró con los ojos entrecerrados.

—Estás raro —dijo, con una voz más baja, más afilada—. Algo te pasa.

—Nada me pasa. —

—¿Ah, sí? Entonces dime, ¿qué hiciste la otra noche en la fiesta? —

El cuerpo de N se tensó.

—Nada.

—Ajá, claro. — Dijo inclinándose un poco hacia él con una mirada desafiante.

— Nick.— Soltó tan fría como el hielo, pero eso ya no lo intimidaba.

Apretó los dientes.

—Déjalo, V. —

—¿Por qué? ¿Porque no quieres admitirlo? —

—Porque ya no importa.

—Claro que importa.

Él soltó un suspiro, pasándose una mano por la cara. Estaba harto. Harto de la pelea, harto de la sensación de vacío en el pecho, harto de fingir que las cosas seguían igual cuando claramente no lo estaban.

V lo miró con el ceño fruncido, esperando.

Y él simplemente lo soltó.

— Estuve con Uzi, ¿bien? Es eso lo que querías saber ¿No es así?—dejó escapar una risa seca.

V se queda en silencio al principio, su expresión pasando de incredulidad a furia en cuestión de segundos.

—¿Qué dijiste?—Su voz sale baja, afilada, como una cuchilla a punto de cortar.

Pero Nick, con el corazón latiéndole en la garganta y los puños apretados, no se retracta.

—Que estuve con Uzi.—

Un segundo de parálisis.

Luego, la risa de V. Vacía, llena de veneno.

—No… no me jodas. Con tu amiguita la cosa morada esa ¿En serio?

—En primer lugar no le digas así— La miro molesto subiendo un poco el tono de tu su voz— En segundo lugar no te estoy jodiendo. —N la mira fijamente, sintiendo el peso de cada palabra — Pasó —

Y en ese momento, V explota.

—¡¿Y ME LO DICES ASÍ, COMO SI FUERA CUALQUIER COSA?!—

—¿Cómo quieres que te lo diga, Verónica? —N alza la voz también una vez más, sintiendo que por primera vez en su vida no quiere calmarla—. ¿Quieres que me arrodille y te pida perdón? ¡Porque no voy a hacerlo!—

V lo empuja con ambas manos contra la pared, mirándolo con puro odio.

—¡Eres un hijo de puta!

—Tal vez lo soy.

—¡No puedes hacerme esto, Nick!

—¿No?— No pudo evitar que otra risa agria saliera de su garganta — ¿Y tú cuántas veces me lo hiciste a mí? Y sabes que no necesito mencionar a la persona ¿Verdad?—

Silencio.

Por primera vez, V se queda sin palabras.

Porque lo sabe. Porque lo ha hecho.

Porque ha corrido con Lizzy una y otra vez, porque lo ha descartado como si fuera nada, porque solo lo quiere cuando lo tiene seguro.

—Esto no puede estar pasando… —V niega con la cabeza, los ojos llenándose de furia, de dolor—. No. ¡TÚ NO PUEDES HABERME ENGAÑADO O PEOR ESTAR ENAMORADO DE UZI!

Nick se congela.

Y V lo ve. Lo ve todo en su cara.

—Dios… lo estás, ¿verdad?—

Él no responde.

Pero no necesita hacerlo.

—Oh, eres un maldito imbécil. —V suelta una carcajada rota, llena de resentimiento—Te vi hecho mierda toda la semana y ni siquiera fue por mí.

Y ahí, N se da cuenta de que tiene razón.

No ha sido por ella.

Nunca ha sido por ella.

El de verdad esta enamorado de Uzi, oh Verónica tenía razón era un completo imbécil.

—No te atrevas… —La voz de V tiembla de pura rabia—. No te atrevas a mirarme así.

Pero N ya no la mira con culpa.

Solo con certeza.

—Se acabó, ¿no? —murmura.

V cierra las manos en puños, mirándolo fijamente como ya no lo miraba hacia tanto tiempo.

—Terminemos Verónica, ambos sabemos que se terminó — Sintió como su propia mirada se relajó al ver a esta chica que al igual que el bajo la ira en su mirada dándole a entender que ella también lo sabía.

—N-no no terminemos aún solo, solo nos equivocamos podemos arreglarlo—

El sostiene sus manos viendo como lágrimas empiezan a salir de los ojos de Verónica —V, no somos felices juntos, tú ya no me necesitas a mí—

Ella llora.

—Y yo no te necesito a ti— Ella lo mira a los ojos y el la abraza.

Se abrazan así por un rato hasta que el mismo solo se despide de ella sin ningún toque más sabe que ella ira llorando de nuevo a los brazos de Lizzy y espera que al fin estén juntas, porque ambos se estuvieron reteniendo injustamente el uno al otro.

Ahora el solo tenía un problema el cual solucionar, Uzi.

≫ ──── ≪•◦ ❈ ◦•≫ ──── ≪

La música retumba en el salón, las luces estroboscópicas iluminan la pista de baile donde decenas de cuerpos se mueven al ritmo de la música, sudorosos, cercanos, perdidos en la vibra electrizante de la noche.

Y ahí está Uzi.

Apenas ayer estaba aún buscando saber si ella iría a una fiesta próximamente ya que ella no estaba hablando con el busco por diferentes medios saber sobre algún lugar donde el pudiera al fin tener una conversación real con ella.

Thad había tardado en ceder. No porque no quisiera ayudarlo, sino porque dudaba de sus intenciones. "Si es solo para jugar con ella, olvídalo," le había dicho con una seriedad inusual en él. Pero cuando N prácticamente le rogó—cuando su voz tembló, cuando sus manos se aferraron a su camiseta como si dependiera de ello—, Thad suspiró y le dio la información.

Y ahora estaba allí. En la fiesta.

El aire vibraba con el estruendo del bajo, con las luces intermitentes y la energía desbordante de cuerpos moviéndose al ritmo de la música. N no había bebido. Esta vez quería estar en control.

Podía ver a Uzi de lejos desde donde estaba

Ella se movía en la pista con sus amigos, envuelta en las luces de neón, su cabello reflejando tonos morados y azules al moverse. No podía apartar la mirada. Se veía... increíble. Magnética. Como si perteneciera a ese caos vibrante mientras él se sentía fuera de lugar. Pero no por mucho tiempo.

Cuando el ritmo cambió y una canción más intensa comenzó a sonar, N decidió que ya había esperado demasiado. Se abrió paso entre los cuerpos sudorosos, esquivando empujones, hasta llegar a ella. Uzi lo vio aproximarse y su expresión se tensó, como si estuviera lista para girar y desaparecer. Pero no lo dejó.

N atrapó su muñeca con suavidad pero con firmeza, atrayéndola hacia él mientras la multitud los envolvía. "Baila conmigo," susurró cerca de su oído, su voz un roce electrizante entre el estruendo.

Uzi forcejeó un poco, su orgullo luchando con el deseo de salir corriendo. N, no—

—Solo esta noche— la interrumpió, su tono bajo, casi un ruego, pero con la determinación de alguien que no la iba a dejar escapar. —Aunque sea déjame ser tu novio esta noche. —

Ella parpadeó, sorprendida por su osadía, por la intensidad en sus ojos dorados, por la forma en que su cuerpo reaccionó antes que su mente. Y entonces la canción explotó en un ritmo aún más salvaje.

Nick aprovechó el momento para deslizar una mano a su cintura y acercarla, guiándola al ritmo. Uzi sintió un escalofrío recorrerle la espalda. No era solo un baile. Era él reclamándola de la manera más descarada posible, entre el sudor y la música, entre los cuerpos apretados de otros jóvenes que no tenían idea del huracán que estaba sucediendo entre ellos.

Al principio, Uzi se resistió. Pero N sabía exactamente qué hacer, cómo moverse, cómo hacerla perderse en la música con él. Cada paso, cada roce, cada giro aumentaba la tensión, el calor entre ambos. Y antes de que pudiera detenerse, estaba entregándose al baile, a la forma en que N la sostenía, a la intensidad de su mirada fija en ella.

Pero él quería más.

Cuando la canción cambió a una más envolvente, con un ritmo más íntimo, N entrelazó sus dedos con los de ella y, sin darle tiempo de protestar, la sacó de la pista de baile. Uzi lo miró con ojos entrecerrados, pero no se resistió demasiado cuando él la llevó a un cuarto en la parte trasera de la casa.

Esta vez no estaba tan oscuro. La luz tenue iluminaba sus rostros, dejando ver claramente las emociones en sus ojos. Uzi cruzó los brazos, insegura.

—N… —su voz sonó titubeante por primera vez en la noche.

Él se acercó con calma, sin apresurar nada. Alzó una mano y la deslizó con suavidad por su mejilla, bajando luego por su cuello. Cuando sus labios encontraron la piel de ella, Uzi soltó un suspiro involuntario. Sus dedos recorrieron su espalda con precisión, tocándola en los lugares correctos, en los que la hacían temblar.

—N… esto…

Pero él no dejó que terminara. La atrajo hacia él, sus cuerpos encajando con una naturalidad peligrosa. Sus labios siguieron un camino descendente por su cuello, mientras sus manos exploraban con necesidad contenida. Ella comenzó a ceder, a olvidar por qué debía detenerlo.

Hasta que ambos cayeron en la cama, con su ropa desordenada, su respiración entrecortada. N se inclinó sobre ella, sus ojos brillando con algo más que deseo. La besó, esta vez en los labios, con la intensidad de alguien que había estado esperando demasiado por ese momento.

Pero Uzi lo empujó con las manos en su pecho.

—No —su voz tembló—. No deberíamos hacer esto otra vez.

Él no se movió, solo la miró, esperando.

—No me amas —continuó ella, con la voz quebrada—. Sigues con Veronica. No quiero ser un reemplazo…

Las lágrimas se acumularon en sus ojos. Pero antes de que pudieran caer, N se inclinó y las besó con ternura, limpiándolas con la suavidad de alguien que no quería volver a lastimarla.

—¿Cómo sabes que no te amo? —susurró contra su piel.

Uzi parpadeó, sorprendida.

N apoya su frente contra la de ella, sus cuerpos aún entrelazados.

—He estado pensando… en cómo me sentí cuando desperté y ya no estabas. En cómo, extrañé, tu voz, tus insultos solo extrañe estar contigo—Sonríe—.En cómo cada vez que Verónica me dejaba solo tú estabas ahí para alegrarme. —Miro a Uzi a los ojos quien había dejado de soltar pequeñas lágrimas y simplemente lo miraba expectante

—Ella y yo solo estábamos aferrados a algo que ya no existía y siento mucho haber sido un imbécil contigo y haberme tardado tanto en entender algo tan simple, como el hecho de estar enamorado de ti, probablemente desde hace mucho—

Uzi dudó. Podía sentir al ver su mirada como sus emociones estaban en conflicto, su razón probablemente diciéndole que no debía ceder tan fácil, pero su corazón gritándole que aceptara aquella afirmación como cierta.

—¿Me amas? —preguntó con un hilo de voz.

—Por supuesto —contestó sin titubear—. OH! Por cierto— puso su mejor cara seria para ella— para no confundirte, lo de ser tu novio por esta noche solo lo dije para que bailaras conmigo y habláramos. Quiero ser tu novio, de verdad.

Sus ojos se encontraron, y Uzi se dio cuenta de que él estaba siendo sincero. Estaban acostados sobre la cama, su ropa apenas sosteniéndose en sus cuerpos, con las piernas de Uzi enredadas sobre la espalda de N. Estaban físicamente en medio de una situación bastante delicada.

—Tú decides —susurró él, dándole la última palabra.

El silencio se extendió entre ellos, solo roto por la respiración agitada de ambos debido al nerviosismo de sus corazones (y del momento). Uzi tenía en sus manos el poder de aceptar o rechazar lo que estaban a punto de compartir.

En esta ocasión con las cosas claras para ambos.

La respuesta de Uzi para sorpresa de Nick no tardó en llegar en la forma de ella acercando sus rostros rápidamente para encontrarse una vez más en esa noche, un beso que les robo el aliento a ambos.

Una vez finalizado el beso por la falta de aire Nick pregunto —E- Entonces eso significa un si?— dijo inseguro.

Uzi se rio mientras jugueteaba con sus piernas por la risa dándole pequeños golpecitos a su espalda debido a la posición que tenían

—Tu que crees tontito?—

El sonrió debido a que al fin ella volvía a relajarse a su alrededor.

Hizo un pequeño mohín —Yo solo quería asegurarme—

Ella lo besa otra vez esta vez siendo un beso casto y veloz solo para simplemente decirle —Si, seamos novios ¿contento?—

—Mucho, si—

Uzi rodó los ojos, pero no pudo evitar sonreír antes de jalarlo de la camisa para otro beso. Un beso profundo, cargado de todo lo que habían guardado por demasiado tiempo. Las manos de N recorrieron su espalda con delicadeza, sintiendo su calor, mientras Uzi se aferraba a él con la misma intensidad.

El mundo exterior dejó de existir. Ya no importaban las dudas ni el pasado. Solo estaban ellos, dándose el derecho de sentir, de entregarse completamente a lo que ya no podían negar.

La noche avanzó entre susurros, besos y caricias llenas de urgencia y ternura. No había prisa, solo la necesidad de memorizar cada segundo, de asegurarse de que lo que sentían era real. Entre risas ahogadas y murmullos de "te amo", sus cuerpos se buscaron una y otra vez, sellando un lazo que ninguno de los dos estaba dispuesto a soltar.

Y cuando el agotamiento finalmente los venció, quedaron envueltos en una calidez compartida, sus respiraciones acompasadas, sus dedos entrelazados en un gesto que hablaba más que mil palabras.

N despertó primero, aún algo adormilado, pero con una sensación de paz en su pecho que no había sentido en mucho tiempo. Sus ojos recorrieron el rostro de Uzi, que dormía con una expresión tranquila, con su cabello revuelto sobre la almohada. La luz tenue de la mañana apenas iluminaba la habitación, pero él no necesitaba más para darse cuenta de que esto no había sido un sueño.

Ella estaba ahí. Con él.

Una sonrisa suave se dibujó en su rostro mientras con cuidado acariciaba su mejilla. Uzi se removió un poco, murmurando algo entre sueños antes de entreabrir los ojos. Lo primero que vio fue el rostro de N, observándola con una ternura que le robó el aliento.

—Buenos días —murmuró él con voz ronca.

Uzi parpadeó un par de veces antes de procesar todo. Luego, al darse cuenta de su situación, sintió un leve rubor en sus mejillas, pero en vez de apartarse, solo escondió el rostro en su pecho con un suspiro.

—No me mires así tan temprano —murmuró contra su piel.

N soltó una risa baja y le besó la frente con suavidad. No había más incertidumbre. No había más noches solitarias llenas de dudas y arrepentimientos.

Ella estaba con él. Y él con ella.

Notes:

SOY UNA LITTLE MONSTER !

AL FIN TERMINA JUNTA NUESTRA PAREJA FAVORITA SEAN FELICES

Notes:

NECESITABA SACARLO DE MI SISTEMA!

Ya sigo con mi fic largo.