Chapter Text
A Xiaobao, le gustaba mucho su casa grande.
Le gustaban los colores dorados y cobrizos que llenaban el lugar; Le gustaban las personas amables que lo saludaban al pasar; Le gustaban las señoras de la cocina que le regalaban comida cuando iba por ahí a espiar; Le gustaban los niños que tímidamente, cuando salía al patio grande, se le acercaban para invitarlo a jugar.
Xiaobao no entendía por qué tuvo que ir a vivir en ese gran lugar y dejar el pueblo donde los ancianos lo trataban muy bien, pero era feliz entre techos y paredes doradas, así que no le importaba mucho.
Aunque hubo una vez, cuando estaba cavando un hoyo cerca de una pared muy grande al limite del patio, en que dos mujeres con rostros pintados y olores fuertes, saltaron junto a él y lo abrazaron con fuerza.
Xiaobao quiso gritar porque estaba asustado, pero manos delgadas le taparon la boca y, aunque las mordió, no lo soltaron.
Ese día Xiaobao tuvo mucho miedo, pero varios hombres vestidos con túnicas doradas, lo salvaron.
Mientras lloraba llamando a su papá, miró a las mujeres entre lágrimas. Estaban de rodillas en el piso siendo sujetadas por los hombres. Sus expresiones eran feas y miraban a Xiaobao con odio.
Xiaobao lloró mas fuerte al verlas, pero cuando las manos de su papá lo levantaron, fue bajando el volumen.
“Tranquilo, Xiaobao, ya estamos aquí”.
Después de escuchar las palabras de su papá, se acomodó seguro entre sus brazos antes de poder calmarse completamente.
Xiaobao no sabe que pasó con aquellas mujeres, pero en la noche, su papá Ling, le dijo que nunca más tendría que volver a verlas.
Xiaobao confiaba en su palabra, así que no volvió a sentir miedo de ellas.
Xiaobao amaba mucho a su papá ¡Es la persona que mas amaba en todo el mundo! Y también quiere mucho a su papá Ling.
No entendía por qué su “tío Ling” pasó a ser “papá Ling”, pero ahora podía verlo todos los días, así que le gustaba mas así.
Solo no le gustaba que ahora tenía su propia habitación y no podía dormir con su papá, pero Hada lo acompañaba en las noches y su papá estaba en la habitación de al lado junto a papá Ling, así que todo estaba bien.
¡Le gustaba mucho vivir en torre Koi!
A Xiaobao le gustaba mucho el pueblo lleno de ancianos que lo mimaban con comida y juguetes.
Le gustaba su cálida casa acogedora; Le gustaban los campos llenos de arboles y vegetales enterrados en la tierra; Le gustaba el aroma de la lluvia en invierno y el tibio viento en primavera; Le gustaban los ancianos que le regalaban frutas y juguetes cuando lo veían; Le gustaba conversar con el tío Momo y el tío Qi, después de almorzar.
Había días en que extrañaba las mandarinas de la abuela Yu, pero su papá, cada cierto tiempo, lo tomaba en brazos y lo llevaba para visitar al tío Momo, al tío Qi y a todos los demás habitantes del pueblito.
Xiaobao se dio cuenta que ahora, además de los ancianos, había varias personas con túnicas moradas y doradas ayudando en los campos.
Esas personas lo saludaban con una sonrisa cada vez que lo veían, así que a Xiaobao le agradaban mucho.
Cuando iban al pueblo, se quedaban por varios días y Xiaobao podía dormir en el mismo cuarto que su papá. Le gustaba mucho abrazar a su papá y sentir su tenue aroma a sol.
¡Le gustaba mucho visitar el pueblo Ying!
A Xiaobao también le gustaba mucho visitar las montañas donde Vivian su tío Sizhui, tío Xichen y abuelo Qiren.
Le gustaban las paredes y techos blancos; Le gustaban los árboles y senderos verdes; Le gustaba el aroma fresco como si fuera niebla; Le gustaba el campo lleno de conejitos saltando alrededor.
Xiaobao respiraba profundamente sintiendo como si estuviera caminando en un reino secreto entre las nubes.
Las personas vestidas de blanco, lo saludaban respetuosamente cuando lo veían, así que a Xiaobao le agradaban.
Pero hubo un día en que su tío Sizhui, le presentó dos personas muy extrañas.
Uno era un hombre alto que se parecía mucho a su tío Xichen, pero su rostro daba miedo. Pensó que era un fantasma disfrazado de su tío Xichen y quiso correr, pero otro hombre vestido de negro, lo levantó por la parte de atrás del cuello de su túnica para ponerlo justo frente a su rostro.
“¿De donde salió esta bonita muñeca?”
Xiaobao escuchó la pregunta mientras el hombre reía burlón y se movió fuertemente para soltarse, pero al logarlo, comenzó a caer. Antes que cayera al piso, dos grandes manos pálidas lo tomaron de la cintura.
Xiaobao se dio vuelta para mirar hacia arriba y se encontró con un rostro pálido de un cadáver que le sonreía.
Xiaobao se desmayó del susto y cuando despertó, su papá dormía junto a él abrazándolo.
Xiaobao se acomodó contra el pecho de su papá y suspiró olvidando el susto que pasó horas atrás ¡Los brazos de su papá eran el lugar más seguro!
Después de ese día, aquellas dos personas y el cadáver se le intentaban acercar, pero Xiaobao corría hacía sus tíos o papás para esconderse tras ellos.
¡También le gustaba mucho Descanso de las nubes!
A Xiaobao le gustaban mucho esos lugares y también quería mucho a sus tíos y padres.
Le agradaban mucho las personas que vivían en esos lugares y lo trataban bien ¡Xiaobao era muy feliz en cualquiera de ellos! Pero, Xiaobao, tenía un lugar favorito donde le gustaría estar siempre.
A Xiaobao le gustaba visitar los lagos con lotos.
Le gustaban los tonos morados y lilas que adornaban los muelles construidos sobre lagos de agua cristalina; Le gustaba escuchar a los insectos y ranas en la noche cuando salía a mirar las estrellas; Le gustaba la calidez de las personas que vestían morado, negro y blanco, y siempre lo saludaban con una gran sonrisa cuando lo veían; Le gustaban las personas en la cocina que le daban pasteles cada vez que lo encontraban cerca; Le gustaba jugar con los niños alegres que lo llamaban con juguetes en manos para que se uniera a ellos.
Xiaobao era muy feliz en aquel lugar ¡Todo le gustaba mucho! Pero había algo mucho mas especial que todo lo nombrado anteriormente y era lo que mas le gustaba a Xiaobao encontrar cada vez que iban a ahí.
Su bonito tío Cheng.
Xiaobao amaba los ojos gris azulados que lo miraban con cariño cuando lo veían llegar; Xiaobao amaba la sonrisa tierna que su tío le regalaba cuando hacía algo bien; Xiaobao amaba los brazos fuertes que lo levantaban para abrazarlo y ponerlo cómodamente contra un tibio pecho donde se sentía seguro; Xiaobao amaba el aroma a flores y agua dulce que podía sentir de la piel levemente bronceada cuando acercaba su pequeña nariz al cuello expuesto a su alcance.
¡Le gustaba mucho Muelle del Loto y su tío Cheng!
Xiaobao, a sus cortos cuatro años, no entendía muchas cosas: Como por qué su nombre cambió de Lan Yue a Jin Yue; O por qué a veces habían personas que lo miraban extraño e intentaban acercarse a él, pero eran retenidos por sus tíos o discípulos vestidos de morado, blanco y dorado; Tampoco entendía por qué cuando iba al campo de conejitos, diez personas iban con él para cuidarlo; O por qué tenía que intentar escribir mientras se paraba de manos ayudado por su papá, pero lo que si entendía muy bien, era cuanto lo querían las personas a su alrededor y su familia.
¡Xiaobao tenía una vida muy feliz y esperaba su futuro, fuera cada vez más afortunado!
Fin extra 2.
