Chapter Text
"¿Dónde están los recuerdos de tus días en la tierra? ¿Dónde quedaron aquellas personas que trajeron dicha y dolor que significaron tu universo? ¡Oh! Todo lo has perdido, eres solamente una palabra en un índice. De ti solo sabemos, oscuro amigo, que una tarde los dioses te ignoraron."
Con las banderas ondeando con el viento, se observan soldados cargando estandartes y con las mejores ropas que tenían en sus viejos baúles, estaban todos los soldados, generales, capitanes y sobrevivientes de la secta Nie, montados en caballos, en un gran desfile organizado en su honor, saludando a la multitud.
Este día fueron reconocidos y elogiados como héroes en toda la región, y en su clan. Los guerreros de QuinghNie hace solo unos días habían derribado al denominado sol y Mang Yao por fin se sintió digno y elogiado por todas las personas después de su participación en la guerra, por haber matado al líder de QishanWen.
Regresar al hogar de los Nie parecía un sueño después de cuatro años de larga guerra. Meng Yao recordaba que cuando ingreso al clan Nie tenía tan solo doce años, en aquel entonces los líderes del clan murieron a manos de QishanWen, tomando el cargo de líder el hijo mayor del clan "Nie MinJue", en ese entonces de solo dieciocho años, declarando la guerra en nombre de sus padres muertos por honor y venganza.
En aquel entonces después de ser echado de la casa de su padre cuando le fue a pedir ayuda, cuando Meng Yao cumplió una vez años y oficialmente comenzó la pubertad decidió que debía encontrar un hogar temporal.
Un lugar donde pudiera comer una comida diaria y tener un techo donde dormir, es así que decidió dirigirse a QuinghNie, el país que según decían los rumores era el que tenia más crecimiento económico y ayuda a los necesitados y refugiados, cuando apenas llegó, solo cargaba un viejo gorro qué su madre le dejo al morir y una vieja seda roja que su madre utilizaba para cubrirle los ojos cuando trabajaba y no pudiera "ser manchado con un oficio tan inmundo".
Llego en un día de fiesta, donde la gente bailaba en las plazas y los niños jugaban en las calles, el creyó por un tiempo muy corto qué podría ser feliz ahí, hasta que dos días después declararon la cuarentena en toda la región y se alzó el grito de guerra ordenando qué todos los jóvenes sean enviados a reclutarse en las filas.
Por su puesto que muchas madres escondieron a sus hijos, las más adineradas pudieron lograrlo, pero la gente pobre no tuvo opción, Meng Yao fue arrastrado y secuestrado por el ejercito del callejón donde pedía limosnas una tarde donde consiguió quince monedas, el primer mes de entrenamiento tuvo que soportar todas las burlas por ser de bajo peso y tener cara de "niña", es así que se recluto como ayudante de los curanderos que necesitan ayuda por las excesivas bajas de guerra, y siendo prácticamente un niño de baja estatura y muy delgado lo asignaciónon de enfermería de ultima categoría, su trabajo consistía en cambiar vendajes, limpiar heridas y cubrir con un manto blanco a los cadáveres.
No debería haber llamado la atención, pero aún así logró levantar varias cejas de hombres imponentes e importantes que lo veían corriendo con mandados de un lado a otro demasiado diligente y con mucha energía, lo apodaron Xiao Si, por que trabajó tan duro como la misma muerte.
Con los años empezó a enlistarse dentro de las filas, destacando por su impresionante capacidad de aprender a manejar la espada y su agilidad para esquivar las armas de lucha, era difícil de matar, que es básicamente lo más importante en la guerra.
Mucho más tarde, cuando almorzaba una pobre sopa de arroz, fue llamado para llevar algunos mapas que habían olvidado en su cuartel, ahí conoció cara a cara al líder de QuinHe, un hombre fuerte de unos 23 años de edad y con el rostro muy fruncido y aura imponente, el tipo de hombre que te da miedo tan solo verlo y te obliga a bajar la mirada, Meng Yao dejó silenciosamente los mapas y se retiro, más tarde le informó que había llamado la atención del líder, Meng Yao nunca supo por qué. y mucho más tarde se volvió su mano derecha.
Meng Yao a veces no podía creer la suerte que tuvo para alcanzar su actual posición, no era rico o alguien muy influyente, pero ahora tenía comida para comer tres veces al día y un lugar para dormir, cuando llegó a QinghNie solo fue por que escucho recibiran a muchos extranjeros, aunque ahora sabía que sólo los aceptaban con la intención de mandarlos a unirse a la guerra en un futuro muy cercano y para un huérfano como él que no tenía a donde ir, era la mejor opción.
Ahora el niño que entró como un mendigo extranjero entraba al gran palacio como un miembro más de la secta, reconocido y respetado.
Con la victoria del clan QinghNie este se convertiría sin duda en el clan más poderoso de todo el mundo, el territorio ganado en guerra era inmenso solo soñado y avariciado por los más grandes bufones de las Cortés en los clanes, y la riqueza que poseía la tierra era igual de abundante, dominios que eran considerados como eje central comercial de cultivo y venta de verduras y cereales.
Las minas ricas en minerales como el oro, plata, cobre y otros, sumados a los tesoros y poder militar del que ya antes poseía el clan de QinghNie, este seria sin lugar a dudas el clan más rico y poderoso de toda china. Y aunque muchos líderes de clanes lo negaran, muchos estaban celosos y envidiosos de la gran posición en la que se encontraba el clan, otros estaban temerosos sobre la influencia que este ahora representaba, todos lo sabían, eran una amenaza.
Pero por el momento el clan parecía simplemente buscar restaurar la paz y celebrar la victoria, esto permitió dar un respiro de alivio momentáneo.
Se organizó una cena de celebración, que se haría dos días después de su llegada, invitando a todos los líderes de los clanes para llegar a un acuerdo de paz entre ellos y que una nueva guerra no se desate, al menos no pronto.
Meng Yao estaba contento con el alojamiento que se le asignó, era una habitación pequeña dentro de la casa principal, con todos los muebles necesarios para sentirse cómodo, incluso los armarios estaban llenos de ropa, zapatos y accesorios, después de revisar ligeramente algunos cajones, decidió darse un baño con agua limpia y caliente, este era otro lujo agregado, considerando las precarias condiciones a las que se había acostumbrado por la guerra, después se arregló con ropas limpias, aunque algo grande al menos se podía disimular.
En la tarde después de comer comida decente y saludable, Meng Yao reflexiono esto era una de las mejores cosas de regresar.
Definitivamente está era una mejor vida de la que tenía en la guerra y también de la que tenía en el burdel, todo parecía estar en su lugar, Dios por fin parecia haber escuchado sus plegarias o tal vez no las de él, sino de la madre que tanto lo amó y que había dado todo su mundo por el pequeño y dulce niño que crio.
Al llegar la noche cerro su puerta con seguro y durmió, desde muy temprano en la mañana comenzaron los preparativos de la fiesta, Meng Yao veía a la gente muy apresurada, la reunión comenzaría en la tarde y debían tener todo listo.
Cuando empezaron a llegar Meng Yao se alegró de poder ver a su buen amigo Lan Xichen que vino acompañando a su tío, no lo había visto desde que le salva la vida hace dos años, la conversación entre ellos siempre era tan fluida, si bien Meng Yao era conocido por tener muy buenas relaciones con la gente por su facilidad de conversación aun así con Lan Xichen era diferente.
Ellos se llevaban muy bien ya a pesar de que Meng Yao sabía de su matrimonio no podía evitar dejar fluir sus sentimientos por él, eran sentimientos escasos e incluso podia ignorarlos fácilmente, mas admiracion que amor, mas amistad que romanticismo.
Por supuesto el sabía que era un apego por su notable falta de cariño en lo largo de su vida.
Cuando empezaron a llegar las personas se presentó Jian Cheng, posteriormente Lan Xichen lo dejó y fue con su prometido.
Le dolió pero el ya había asumido y conciliado todo esto dentro de su corazón, después de todo ¿que derecho tenia él de alejarlo de su destino? Solo era un huérfano, un don nadie.
Cuándo entró su padre, fue algo diferente, lo miró y rápidamente se alejó con cara disgustada. Meng Yao siempre supo que era despreciado por su padre, el sabía que ser la prueba de la infidelidad y un bastardo, era motivo suficiente para ser despreciado por toda la familia Jin, a pesar de que él era el menos culpable, el nunca había pedido nacer, esto también dolia.
Terminaron el almuerzo y la reunión se volvió animada todos empezaron a bailar. Meng Yao veía desde su lugar, vio a Lan Xixhen y Jian cheng bailar, tomados de la mano, eran muy compatibles, no pudo evitar sentir mucha envidia, el queria algo parecido. pero a pesar de ese sentimiento negativo, no podía dejar de mirar.
De pronto sintió que alguien le tocaba el hombro, mirando rápidamente notó qué se acercó Nie MingJue el actual líder de clan y le invitaba a bailar, el sabía que frente a toda la gente no podía rechazar la invitación así que aceptaba.
Meng Yao había aprendido a tener una relación muy estable y repetable con el líder, aunque esta relación era mucho mejor en otros tiempos, antes de que Meng Yao descubriera el enamoramiento que tenía el líder por él, esto ocurrió cuando el líder intentó besarlo como recompensa de una victoria en una de las muchas batallas en la guerra, qué ciertamente fue espeluznante, considerando que era muy entrada la noche y Meng Yao estaba durmiendo en su carpa, no podía olvidar como sentía que alguien entraba silenciosamente y se acostaba a su lado, Meng Yao despertó rápidamente e intento inmovilizar al "enemigo" por supuesto el líder de secta era un hombre muy fuerte y mucho más grande, era mayor once años que el, así que no le hizo mucho daño, en aquel entonces solo recuerda como Nie MinJue le tapó la boca y le dijo que si prometía estar callado y quedarse quieto lo soltaría, qué no se asustara y que cerrará los ojos, Meng Yao entró en pánico cuando sintió que el otro brazo qué no tapaba su boca empezaba a acariciar su cuerpo, empezó a llorar, Nie MinJue empezó a consolarlo y decirle que le pidiera cualquier cosa para remendar su error que el se lo cumpliría, qué no lo odie, Meng Yao estando en medio de la guerra y no teniendo a donde ir tuvo que aceptar, días después aunque asustado, aprendió a pequeñas sacar ventajas de ese sentimiento que tenia el líder por él, como un pan extra en el almuerzo o poder aumentarse sopa, más tarde entendió que podía usarlo para asegurar una mejor posición y ser el segundo al mando, ser notado. y apreciado es un factor importante para su vida una vez que termine la guerra, aunque Meng Yao nunca supo que fue lo que él líder vio en él. Meng Yao en la guerra aprendió qué podía vender su reputación, engañar a sus enemigos y jugar sucias trampas.
Había perdido gran parte de su inocencia, aun así jamás traicionaría a un amigo, esa era la única razón del por qué no volvió a usar ese sentimiento para obtener mayores ventajas, MinJue se convirtió en su amigo después de pasar tanto tiempo juntos, Intentó nunca ilucionarlo, y poner límites a sus toques y avances.
Después de acompañarlo a bailar toda la noche y comer algunos aperitivos juntos, MingJue le ofreció el asiento a su lado derecho para el banquete de la noche.
Cuando los líderes empezaron a conversar, empezaron los brindis y agradecimientos, donde obviamente se felicitó a la pareja prometida que uniría el clan Lan y el clan Jiang.
-Quiero felicitar a los jóvenes que unirán su vida en sagrado matrimonio y empezarán a dirigir sus sectas con sabiduría y buenas decisiones- Felicito Nie MingJue de manera sincera y amable a la pareja que se encontraba sentado lado a lado en esa noche.
Todos entre gritos y susurros felicitaban a la joven pareja del clan Lan y Clan Jiang.
-Joven líder Nie-se escuchó en alto a pesar del bullicio- es bien sabido que con tu carácter y tus buenas desiciones llevaras a tu pueblo, al clan Nie a lo más alto en el mundo- felicitó Jin GuangShan- Agradezco a los dioses y no pienso en una mejor opción para dejar en buenas manos a mi hijo A-Yao.
Repentidamente la declaración asombró a todos los presentes. Los murmullos difícilmente eran bajos, Meng Yao podía oír claramente algunos de ellos, "¿acaso no es el hijo de una prostituta?", "Es uno de los muchos hijos bastardo de la familia Jin" , "¿como saben que es un verdadero Jin?". Por supuesto jamás espero que tuviera la simpatía de todos, pero al menos esperaba que después de luchar por la paz le tuvieran un poco de respeto.
Su corazón empezó a doler.
Pero había otra cosa además de esa desilusión rondando por su mente, fue el hecho de la declaración que acababa de hacer su padre, ¿Hijo? ¿Desde cuando Meng Yao puede llamarse hijo de JinGuangshan? Inmediatamente Meng Yao entendió, no era tonto, su padre hasta solo unas horas atrás ni lo saludaba, pero al ser tan evidente los sentimientos que le tenía el joven líder Nie, Jin GuangShan no perdería la oportunidad de sacar provecho con un matrimonio y recibir por ello tierras y otras riquezas de la guerra por tomar la mano de uno de sus hijos, demasiado conveniente que el joven líder estuviera interesado en uno.
El sabía que lo reconocería como su hijo por el beneficio, la intención no era más que esa.
-Me alaga líder Jin pero eso será solamente si A-Yao me acepta, y es un tema que aún no hemos conversado-
Meng Yao escucho, lo que respondió el líder Nie. Y ahí estaba... el sentimiento del que tanto huía, pero también estaba aquella fantasía por la que tanto soñaron él y su madre... ser reconocido por su padre un hombre importante. Pero jamás imagino que sería de esta forma. Era difícil evitar que ese sentimiento de anhelo no se instalará y latiera con fuerza en su corazón, después de todo era lo que más soñó en su vida, lo que ambos su madre y él escondidos bajo sábanas después de un duro invierno soñaban, un lugar mejor, una posición donde nadie volvería a hacerles daño.
-Estamos en medio de una celebración- tomó la palabra el líder Jin-¡que mejor ahora de celebrar por dos futuros matrimonios! - volvió a insistir. Era obvio que estaba presionando, todos lo sabían, algunos empezaron a reír burlonamente en silencio mirando el espectáculo.
Todos dirigieron la mirada a Meng Yao el actual héroe de guerra, hijo de Jin GuangShan que hasta el momento no había pronunciado ni una sola palabra.
Jin GuangShan lo miraba con insistencia y regresaba una mirada amable al joven líder Nie.
Todos esperaban una respuesta. Meng Yao se sintió acorralado ¿vendería su alma por aquel reconocimiento? Después de todo si Jin GuangShan quería seguir con su plan debía reconocerlo como hijo, limpiaría la memoria de su madre prostituta y por fin conseguiría aquello por lo que lucho tantos años, pero también perdería su libertad.
El lo sabía, una vez esclavo siempre serás esclavo de las circunstancias, no hay escape, no hay verdadera libertad, como un objeto que debe ser usado por otras personas.
Finalmente, el líder del clan Nie se levantó de su asiento y se dirigió hacia Yao, "no por favor, no lo hagas" Meng Yao se repetía internamente, mirándolo con una expresión que gritaba "¡¡alto!!" pero no podía ser escuchada, Nie Minghue sostuvo sus manos y lo miró. -¿Quieres casarte conmigo? - finalmente dijo, aquella pregunta que jamás hubiera querido escuchar, después de segundos que se sintieron una eternidad, de sus labios salió un "acepto".
No había otra salida, no tenía aquello que tenían las personas libres: opciones.
