Chapter Text
"Siempre se han llevado tan ... Mal?" La bufona de mirada bicolor, pregunto con intriga, siendo presente, a pocos pasos, El conejo se veía enredado entre los lazos rojos de la mascara, haciendo una maraña entre las cintas "¿Es... posible interactuar de esa forma con las skins?"
" Eso creo pomni..." suspiro aquella muñeca de trapo "es complicado"
¿Complicado?
"Espera, hablas de las skins o de Jax y gangle?"
"ellos dos... llegaron casi al mismo tiempo, y me gustaba pensar que se entendían bien por ello, que serían un consuelo el uno para el otro" termino, con una sonrisa derrotada, tal vez por equivocarse.
¿Fue verdaderamente un consuelo?
Pomni volteo su mirada a aquel duo, sin duda era complicado imaginar algo entre esos dos que no sea una burla insistente.
El conejo no dejaba de revolverse entre aquellos lazos, pateando y gritando. La escena estaba llena de llantos ¿Sera doloroso para gangle esto? ¿Sentimos dolor?
"me siento mal por Gangle.. a veces olvido que en algún momento fue realmente considerado con ella"
"¿Lo fue? ¿En serio?"
¿Él?
"¡Eso creo!" Le fue dirigida una mirada de confusión. Las cosas se tornaron cada vez menos creíbles para la bufona.
"recordar se torna difícil cuanto más tiempo pasas aqui, Pomni... Ya sabes, alucinaciones digitales ¡A todos nos pasan!" contesto, antes de alejarse para ayudar al conejo que no dejaba de gritar y maldecir para ser censurado instantáneamente.
Ellos, llevarse bien..
Pomni proceso la idea por pocos segundos, descartando cualquier idea o escenario solo con sacudir su cabeza. Catalogando todo con ilógico, ridículo y poco factible.
.
Hace ¿Años?
"Superalo, mascarita"
Los sonidos obscenos y chillones no dejaban de salir de la mascara porcelana. Llanto, lagrimas y ruido.
Cada vez mas agudo, como si tuviera una garganta a la cual de verdad desea desgarrar con todas sus fuerzas.
Jax, se fascinaba seguido con aquello, como aun podia gemir después de forzar sus gritos a más no poder, no le interesaba hacer excepciones. Pero esta vez el se sentia tan roto como ella.
Llevaban meses en el circo ¿Cuantos años les quedarían?
"nunca saldremos de aquí ¿No es gracioso?" resoplo con una voz apenas sostenible, titidiaba como si cada palabra le costara salir de su garganta. Le parecia una sensación familiar pero lejana ¿Que sera?
“Vamos, riete” aquello fue una invitación no atendida, no habia respuesta, insistiendo como si aquello que nunca escucho alejará todos sus males. Sonreía, pero solo era una expresión antinatural, el mismo no podria identificarla.
Sus ojos se encontraban dilatados, como un hoyo negro, un abismo casi a punto de devorar la materia, derrumbados ambos avatares se apoyaban en el suelo mientras el conejo abrazaba sus piernas. Le sonaba familiar.
“Jax.. quiero irme a casa” gimoteo.
Un susurro fue audible, pero suave como un secreto “¿Quieres abandonarme?” pregunto, con un dolor en su voz, como si estuviera herido, peor que apuñalado.
Habia algo más, si no hubiera algo que arriesgar, ella lo llamaría desesperación.
Las cintas se aferraban mas al pelaje morado, apretando con fuerza y envolviendo todo su cuerpo, cortaba su circulación, si es que tenía. Lo encontraban, reconfortante, en propias palabras de Jax, pero admitir aquello se le hacia imposible. Solo se enfocaba en intentar apartarla, empujarla y maldecirla. Sin resultado alguno.
Siempre con toda su fuerza, talvez seria la única forma en la que el creería que queria alejarla.
A su vez, definitivamente deseaba que ella no viera ese lado suyo, uno que desea enterrar, enterrarse ¿Porque le molesta tanto ser ridículo en un lugar absurdo? Con suerte la realidad es que todos son Npc, y ni siquiera son conscientes de que no son personas reales, sin valor, nada importaria.
Si fuese el caso, se preguntaba si de verdad le atraería de la misma forma el gimoteo de aquella mascarita.
Ese delicado o grotesco sonido que aparece de la aparentemente nada, sin laringe ni cuerdas, solo de una figura de porcelana y de lazos delgados, tan fino como delicados.
Ella, cual seria llevada por el mismo viento en la primera rafaga que se le apareciera.
Seria interesante, podría destrozarla, desgarrar las cintas que conforman sus viceras y despedazar lo que seria su garganta. Tal vez sería mas placentero con sangre de por medio, desilar la seda poco a poco, como si le estuviera arrebatando la piel tímidamente, desnudando su carne dejando solo el provocativo color rojo, al final su imaginación hace todo el trabajo.
Si ella fuese algo más que aire en un ochenta porciento, seria más divertido.
Algo como piel y huesos, cuencas y una lengua. Uñas cuales arrancar y pelo del que tirar. Seria divertido coser sus labios, seria una pequeña muñeca de porcelana. Muy femenino para su gusto, pero nadie tendría que saberlo.
Es aburrido cuando recuerda la falta de un cuerpo decente para hacer todo esto.
Apenas puede destrozar su mascarita de la carita estupida sin sonido.
¿Que pasara cuando despedace su mascara de tragedia?
“J..jax, estas M-muy callado..” susurro, con menos llanto en su voz al común.
El conejo, se encontró envolviendo entre sus dedos los lazos que conformaban las extremidades de Gangle. Le parecía interesante tanta delicadeza aun cuando era tan brusca al llorar.
“Si te mueves, le contare a cosmo que no te gusto sus chistes” responde seco, sin gracia, justo como el silencio que rondaba en el aire, notando el como cualquier tipo de resistencia abandonaba el cuerpo rojo, la fuerza con la que lo envolvió disminuía. Entonces tomo los lazos y los apretó contra su pecho. No había calor, ni cuerpo, suavidad, queria escucharla palpitar, pero parecía muerta si aun no siguiera gimoteando.
Solo habia imaginación, de algo mas que porcelana en el rostro, algo distinto que el rojo en cada extremidad.
Carne humana que morder, arruinar, quemar, pelar, cortar, despellejar. Muchos pensamientos con dientes, uñas, fluidos de muchos tipos y algun martillo con el cual completar cada escena.
No importaba cuánto detalle le diera a cada imagen, el no podía imaginar el rostro lleno de dolor en su muñeca, ni sus ojos, cejas u boca. Un escalofrío lo recorre hasta las orejas, faltaba algo, necesitaba ver más halla, saber que ojos tiene.
Apenas y ahora podia sentirla en su pecho, rozando en porciones su pelaje, como un fantasma apenas presente.
Su mascara estaba aterrada, en la mente de Jax ella sabia lo que pensaba, lo enfermo y repulsivo de su ser. Deberias correr, le aconsejo con tranquilidad desde su cabeza, pero la única respuesta que conseguía era una mirada triste.
Ahora lo sabia, no podría vivir sin su muñeca de porcelana, vivir lejos del circo era nada mas que era un sueño distante.
Un teatro no seria nada sin la tragedia, necesitaba entretenimiento.
En este mundo sin ley podía hacer lo que quiera.
Ahora la necesitaba a ella.
Por fortuna, todo era eterno.
