Actions

Work Header

No me toques ahi

Chapter 3: Dolores menstruales

Summary:

Es esa epoca del mes y Tulio está al rescate

Chapter Text

En la gran mansión del "famoso" Tulio Triviño, se encontraba un pelirrojo tirado sobre la gran cama tamaño King suspirando y dando pequeños quejidos y alguna que otras maldiciones mientras se frotaba su bajo abdomen. Su novio había salido para comprarle lo que necesitaba en la farmacia (cosa que tardará ya que conocemos a Tulio y tuvo que escribirle todo en una nota que por suerte no la perdió en el camino) ya que no sabía cuánto iba a aguantar sin tomar alguna pastilla o solo sentir un leve alivio con la almohadilla térmica.

-Maldicion, debí comprarme algunos en caso de una emergencia como está, ugh- volteo por centecima vez de costado sobre la cama, las sabanas eran suaves al tacto por lo que hacía su dolor más llevadero, diviso el reloj sobre la mesa de noche percatandose de lo mucho que ya tardado el más alto ya que se fue hace 2 horas.
-No puede ser, seguro ese idiota se tardo eligiendo las malditas toallas o solo se quedo viéndose en un maldito reflejo para admirarse, ahhh lo detesto- está vez se movió al centro haciéndose una bolita, apretando su barriga, mala idea ya que solo intensificó el dolor pero a esta altura no le importa, empezó a pensar si solo hubiera nacido con los genitales correctos no estaría pasando por ese infierno, lo atacó de repente como un golpe en la mandíbula un sentimiento de disforia, se empezó a tocar en su pecho, notando aún los pequeños moticulos que sobresalen y se notan en su blusa, provocando que sus ojos se humecieran.

La puerta se abrió de golpe :

-Juan Carlos, amor, lo siento tanto por tardar, no sabía cuál era la mejor para ti, hice todo lo que pude para llegar rápido, ten, aquí está todo.

Entro corriendo un acalorado y nervioso Tulio con una bolsa de compras en una mano y sosteniendo un vaso de agua en la otra, pensó en todo.
Se aproximó al pelirrojo analizando la situación y esperando que alguna queja de él, aunque sea un leve "imbécil" pero nada salió, se produjo un silencio en la habitación, cargado de tensión que se cortaba con una tijera, el primero en romperlo fue el ojimiel al inclinarse sobre la cama y depositar su gran mano en la cabeza roja del contrario, provocandole un escalofrío.

-¿Bodoque?, bebé, ¿Estás bien?

Se escuchó un pequeño sollozo debajo del cuerpo del menor, asomo una mano alcanzando la mano contrario con éxito,

 

-Si no quieres salir, no lo hagas, solo escúchame, no puedo saber con certeza lo que estás pasando, se que soy lento y hay cosas que si o si debo preguntarle a mi sobrina pero solo quiero que sepas que estaré ahí para ti, Juan Carlos, no lo dudes.

Beso su palma muy suavemente, Tulio sabe cuando a su pelirrojo le invaden esos pensamientos intrusivos que solo hacen que tenga episodios depresivos y hay días en la que no sale de la cama, aún con todo el dinero que posee, jamás podra darle esa "felicidad" que tanto desean los chicos como bodoque pero para alimentar su propio ego es conciente de que ninguno de ellos tendrá a un novio tan dedicado y amoroso como él.

-Ire a dejar las cosas en la cocina, amor, te dejo el vaso junto con la pastilla, te amo.

 

Antes de que pueda siquiera levantarse, sintió un jalón en su camisa casi temiendo de que la rompa pero todo pensamiento se esfumó al ver la cara del contrario : el conejo estaba con sus largos cabellos rojillos hecho un desastre, despeinado por todas direcciones, sus mejillas sonrojadas como una manzana, pequeñas lágrimas que quedaron en las esquinas de sus ojos amenazando con salir, ceño fruncido (marca registrada del periodista) observo al alto con una mirada interrogatoria, una que Tulio no supo leer.

 

-E-eh Juan Carlos ¿Que sucede? ¿Por-

Sintió la suavidad de su cama debajo suyo y un peso en su estómago, el mas bajo se acurrucó en su pecho soltando pequeños quejidos y suspiros seguidos de una serie de sollozos mojando su camisa, Tulio no supo cómo reaccionar al principio hasta que le cayó la ficha : su bodoque no necesitaba una almohadilla térmica, ni tampoco pastillas para el dolor, solo su presencia y contención.
Escucho murmullos debajo de el, no quiso preguntar pero al apoyar su mano sobre la cabeza roja del contrario, este la levanto :

-No lo digo seguido, ni tampoco se si luego cuando se me pase esto me arrepentiré pero gracias, gracias por preocuparte por mi, te conozco demaciado como para pensar que me ibas a dejar tirado con este dolor ya que no te interesa nadie más que tu pero me alegro tanto de que estés aquí, tarado, abrazame.

Sus ojos estaban hinchados de tanto llorar y volvió su cabeza al amplio pecho de su novio. El mencionado no evito sentir un escorzor en sus ojos.

-Ay bodoque, no digas esas cosas feas, sabes que siempre te pondré segundo en mi vida, siempre puedes contar conmigo, pasemos la tarde en la cama pero primero tomate la pastilla y luego date un baño así estás más cómodo- abrazo fuerte a Juan Carlos mientras repartía besos sobre su cabeza, oliendo su perfume natural, embriangandose con ella.

Bodoque levanto la cabeza y surrurando dijo :

-Solo si me acompañas, Tulio.
-Crei que no lo pedirías, Juan Carlos.

 

Luego de besarse y dándose unos buenos mimos, ambos se levantaron, Tulio acomodaba la ropa del más bajo mientras el contrario preparaba la bañera, antes de entrar fue hacia el millonario y lo abrazo por la espalda dándole un beso :

-Yo también te amo, papanatas, te espero- se puso de puntillas para alcanzar su oreja y susurrar : "mi hombre de un millón".

Sabe cómo lo pone ese apodo a su novio, dicho y hecho, divisio por el rabillo del ojo y soltando una pequeña risa como Tulio se bajaba los pantalones junto a su camisa siguiéndolo.

Notes:

Seguiré esto en formato de one shots (caso contrario, lo aclaro)
Gracias por el apoyo! ❤️