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Flor de Sakura

Chapter 8: EXTRA Omegaverse

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

Ginro estaba aún durmiendo sobre su cama, pero el sonido de pisadas a su alrededor de forma apresurada no le permitieron conciliar el sueño.

Cuando finalmente decidió levantarse, noto como Matsukaze camina de un lado para otro mientras volvía a revisar sus maletas ya hechas con anterioridad, Ginro entonces entendió que después de quedarse dormido, su ahora esposo, había decidido re reorganizar todo su equipaje antes que volver a dormir.

Ginro noto que parecía ignorarlo mientras revisaba por posiblemente milésima vez la lista en su celular, así que se paró y solo lo abrazo para finalmente poder verlo mejor, notando como tenía los ojos claramente cansados.

-Te dije que estaba bien, no era necesario que hicieras todo esto-

Finalmente, Matsukaze le beso la frente correspondiendo su abrazo soltando un largo suspiro.

-Lo sé, y te creo, pero me tomo por sorpresa y no pude evitarlo, dormiré en el avión, no te preocupes-

Ginro entonces le quito el teléfono diciéndole que en ese caso lo mejor era prepararse para desayunar e irse al aeropuerto, Matsukaze le siguió el juego haciendo una pequeña carrera hacia la puerta con el fin de alivianar sus nervios. Claro que tenía una pequeña ventaja porque su maleta estaba echa mientras que las cosas de Matsukaze aún estaban dispersas por toda su cama, aun así, lo importante es que había llegado primero y que gano el derecho de elegir el desayuno.

O esos eran los planeas antes de que justo cuando estaba por llegar a la cocina lo invadiera una sensación vertiginosa que lo obligó a apoyarse sobre la pared a respirar unos segundos, aun tenia a su esposo arriba y no quería aumentar sus niveles de estrés entonces tuvo que recomponerse rápidamente. Por desgracia solo era el comienzo.

Mientras calentaba el desayuno que habían preparado el día anterior el aroma del huevo junto al sabor de su bebida favorita a vainilla hicieron que sintiera unas nauseas tan repentinas que lo llevaron hacia el baño, Matsukaze al verlo salir del baño le pregunto si todo andaba bien, Ginro solo asintió mientras trataba de componerse y entender lo que le pasaba mostrando su mejor sonrisa, solo agradecía enormemente no haber vomitado pese a las arcadas. No quería aun sabor horrible en la boca durante todo su camino hacia el aeropuerto hacia la ciudad de Kinro.

Durante todo el camino no había pasado nada fuera de lo usual, pero entonces las náuseas volvieron antes de la inspección, viendo que no se encontraba bien lo llevaron a un lugar apartado para hacerle la inspección con cuidado, después de todo era un Omega, era usual que los omegas se mareada cuando estaban sobre expuestos a otras feromonas o cuando se encontraban nerviosos, como su condición no empeoro finalmente pudieron tomar su vuelo.

Durante todo el camino ambos volvieron quedar dormidos, Matsukaze por lo agotado que estaba por no haber dormido la noche anterior y Ginro por una extraña fatiga que había sentido desde que salió de su casa.

Ese día realmente estaba siendo extraño, aunque no era la primera vez que lo sentía así, hace unas semanas le daban ocasionales mareos o náuseas con ciertos alimentos, pero no habían llegado al punto de juntarse y repetirse tan profusamente a lo largo del día, algo le decía que quizás estaba enfermo.

Pero no quería perderse ese viaje.

Era la primera vez en años que su familia se reuniría, desde que se graduaron de la preparatoria Kinro se había mudado con Ruri a Tokio para seguir sus estudios en la universidad, él y matsukaze junto a Kohaku se quedaron en esa ciudad pero antes de darse cuenta habían pasado 5 años apartados con visitas ocasionales y llamadas constantes, cuando Kinro se casó con Kirisame no fue sorpresa ya que habían sido novios desde la universidad, mientras que en su caso su boda había sido hace unos meces, no tenían muchos amigos así que fue una celebración íntima y familiar, pero eso era más que suficiente.

Cuando Ginro se durmió no pudo evitar soñar con el pasado, como trataba de ocultar su identidad como Omega usando un montón de medicación y supresores, de no ser por Matsukaze aquella vez, en el callejón, no quería ni pensar en lo que le hubieran hecho esos vándalos.

Era triste finalmente recordar como acabo por intentar saltar desde la terraza por considerarse una aberración, la sociedad era muy cruel con los omegas y más si eras un Omega abandonado, eras un blanco fácil, de por si era un milagro que no lo hayan secuestrado como todos los casos que se encuentran a diario por las redes sociales.

Su madre siempre le repetía que era una bella cualidad, un don que lo hacía especial y único, pero después de su muerte se sentía más como una carga y una condena.

Ahora entendía por qué Kinro había hecho todo lo posible por alejarlo de Matsukaze, sin lugar a dudas la idea de que un alfa un grado mayor que tu hermanito este obsesionado con comunicarse con él, sin saber el contexto, no era la mejor impresión y menos recordando como Matsukaze en esa época era todavía más aterrador ya que casi nadie lo conocía lo que causaba que lo rodearan rumores que te daban una impresión aterradora y misteriosa.

Pero recuperar sus recuerdos no era del todo malo, por lo menos ahora podía ver con claridad como su esposo, el amor de su vida lo había logrado salvaron incontables veces de la muerte, o incluso algo peor.

Durante el accidente, aunque estaba inconsciente aun fuera un recuerdo borroso sentía como el aroma de Matsukaze irradiaba pánico, en ese momento quería despertar y consolarlo por la tristeza que le daba sus feromonas, sentir sus emociones atravesó de sus feromonas quizás fue el indicativo más claro de que quizás su encuentro no fue con incidencia, no por nada los llamaban parejas destinadas.

Su padre se lo contaba constantemente tratando de mostrarle el lado bueno de su condición

“en el mundo existe alguien con la capacidad de entenderte, protegerte y amarte tal y como eres”

Le hubiera gustado que sus padres supieran que lo había encontrado

Cuando llegaron finalmente aún se sentía adormilado pero la idea de ver a su hermano sus primas y su nuevo sobrinito era como una pequeña recarga de batería que le daba energía. Después de un corto viaje en taxi habían llegado a la casa de Kinro, al parecer no era los últimos la llegar ya que hacia ellos corrió Kohaku que se excusaba con el tráfico, después de unos segundos apenas Kinro abrió la puerta, Ginro como Kohaku entraron emocionados a ver al nuevo bebe junto a los regalos que habían traído, Kirisame estaba sentada en la sala con un pequeño bulto en sus brazos recibiéndolos con una sonrisa amable.

Como era de esperare él bebe era hermoso y no pudieron evitar soltar grititos de alegría y ternura, Ruri se disculpó avergonzada por cómo se estaban comportando, pero kirsame solo nego y le dijo que, aunque en su familia eran más callados y reservados le encantaba ver que su hijo era recibido con mucho amor y cariño.

-Qué lindo que es nuestro pequeño angelito-

Dijo Kohaku mientras apreciaba su linda carita

-De seguro es porque los genes de Kirisame son más bonitos que los de Kinro-

Kinro se enojó y lo despeinó a modo de juguetero

Matsukaze entro con las dos pesadas maletas por lo que Ginro se disculpó por dejarlo así pero cuando se levantó repentinamente sintió como si todo el mundo diera mil vueltas sintiendo que caería, pero Matsukaze lo tomo a tiempo, Antes de decir que estaba bien, pero Kirisame quien era doctora le dijo que sería mejor que fuera a descansar siendo llevado contra su voluntad estilo princesa hacia la habitación de invitados en la que se quedarían.

Estaba frustrado de que aun siendo un adulto lo sigan tratando como un niño, aunque al mismo tiempo no podía esperar mucho de una familia en la que él era el único Omega

Siempre había creído que la idea de que “los omegas son más delicados” era solo una forma de hacerlos sentir más pequeños para reducirlos a personas inútiles que solo sirven para tener hijos. Por eso trataba de recordarles a su hermano y primas que había ganado dos veces el torneo de sojutsu en su categoría, en segundo y tercer lugar, pero había ganado

Pero no fue suficiente para que lo dejaran levantarse, finalmente Kirisame llego y les pidió que los dejaran solo mientras lo revisaba, ella era una beta como Kinro, pero estaba muy interesada en la rama de la medicina en omegas siendo una importante impulsora del desarrollo de supresores con menos efectos adversos

Sabía que podía confiar con ella, así que cuando le pregunto sobre sus síntomas y como se había sentido a lo largo del día, aunque no quería mentirle, así que le coto que había estado teniendo esos arrebatos además de unas ocasionales nauseas, cuando le pregunto hace cuanto, le revelo que durante los últimos meces eran poco usuales, pero recientemente habían empeorado.

Kirisame tenía sus dudas sobre una enfermedad estomacal o desnutrición, pero en su mente tenía una teoría y le pregunto si su ciclo había llegado con regularidad.

Ginro le dijo que no lo recordaba bien, estuvo muy ocupado, no entendía muy bien el porqué de la pregunta, pero luego de hacer unas cuentas notar que tenía un retraso de 3 semanas.

-Antes de ir a la clínica a que te hagan exámenes, te hare uno casero, solo para descartar-

Kirisame entonces rebuscando en la mesita de noche saco una prueba de embarazo.

-Porque tienes eso allí?-

Al parecer cuando sospecho que estaba embarazada Kinro le había comprado 10 para confirmar, pero solo usaron 3. Le dio una y Ginro, aunque se veía incrédulo y veía eso como algo improbable, lo hizo, entro al baño que se encontraba a lado, espero uso minutos cuando la prueba mostró un positivo.

No sabía cómo sentirse al respecto, estaba en estado de shock-

Entonces el sonido de la puerta lo despertó era Kirisame, preguntado el sí estaba bien, cuando finalmente salio del baño no tardo en notar que no era solo Kirisame la que lo esperaba, toda su familia estaba esperándolo, espetando lo que estaba sucediendo, incluso su pequeño sobrino.

-Intente apartarlos, pero insistieron en quedarse-

Entonces se puso a llorar, mostrándoles la prueba positiva siendo instantáneamente abrazado por Matsukaze, no dejaba de besarlo y abrazándolo mientras le trataba de limpiar sus lágrimas.

Mientras que Ruri y Kohaku comenzaron a festejar y Kinro se puso a llorar al saber que sería tío.

Si de por si su familia lo mimaba demasiado, estaba seguro de que palabra privacidad ya no existiría para el en los próximos meces, ahora sabiendo que estaba embarazado no iban a despegarse de él, ni siquiera Kirisame, quien ahora le estaba dando indicaciones a Matsukaze de como debía de cuidarlo a partir de ese momento.

Lo cual incluía excluirlo por completo de cualquier tipo de trabajo que requiera de mucho esfuerzo, así que lo dejaron con su sobrinito esperando la cena en el recibidor sobre suaves almohadas, aunque estaba alejado de todos, aun podía sentir la calidez de un bello momento familiar, su hermano y su esposa cocinando mientras Ruri y Kohaku limpiaban los utensilios con su esposo inspeccionado la receta de algún postre, en sus brazos su sobrino de unas semanas de nacido y un bebe en camino en su vientre.

Aunque sus padres no estaban presentes debía agradecerles su ayuda, su deseo se había cumplido, su hermano y el eran felices, ya los recuerdos y el dolor simplemente se desvanecen cuando estas rodeado de tanto amor.

Pero la historia aún no ha llegado a su fin, apenas cavaba de empezar.

Él bebé de Ginro nació mientras Matsukaze estaba en su trabajo, Ginro le había insistido para que asistiera a su trabajo, aún quedaban unos días antes de la fecha prevista, pero Matsukaze no se sintió seguro y ya les había pedido a sus cuñados que estén cerca por si necesitaban ayuda, se supone era una sorpresa pero apenas Ginro sintió las primeras contracciones y vio como se le rompió la fuente, solo basto una llamada para que todos llegaran para llevarlo al hospital.

Todos menso Matsukaze.

El pobre se quedó varado en un embotellamiento, así que le pago al taxi y decidió usar su capacidad física para llegar corriendo al hospital. Justo cuando llego ya estaban llevando a Ginro así que se alisto tan rápido como pudo y entro a la sala para acompañarlo, a Matsukaze no el gustaba ver a Ginro sufrir así que este trataba de hacer su mejor esfuerzo en sonreírle repitiéndole que estaría bien aunque estaba experimentando el considerado por muchos el peor dolor que pudiera experimentar, cuando finalmente nació su bebé Matsukaze se puso a llorar junto a él, no dejo de llorar hasta que los dejaron en la habitación de recuperación, su pequeño hijo, era una descara copia de su padre, el mismo color de cabello revoltoso, misma nariz, era una versión miniatura de Matsukaze, a excepción de sus ojos, los ojos los tenia de un color verdoso intenso similar al de Ginro, Matsukaze no le importaba la apariencia de su hijo, ni siquiera el género primario ni secundario le importaban, era suyo y de Ginro, era lo único que importaba, aunque no podía estar mas feliz de que su hijo tenga los bellos ojos de Ginro.

Cuando todos llegaron a visitarlo le tenían preparado varios regalos, aunque su presencia ya no era sorpresa la cantidad de regalos si lo era, Ginro los regaño por hacerlo ya que a Kirisame no le habían echo algo tan grande, pero ella solo dijo, “ese era el punto”.

Había previsto que harían una fiesta igual y para preservar algo de la paz que le encantaba decidió no decirles hasta unas semanas después, donde viajaron todos sorprendidos de que ni hayan anunciado el embarazo.

Ginro se enfadó consigo mismo por unos minutos por no pensar en ello, aunque luego recordó que se entero de su embarazo rodeado de todos por lo que ocultarlo hubiera sido simplemente imposible.

La celebración fue bonita, aunque los días posteriores no lo fueron del todo, la falta de sueño, los turnos interminables de guardia por la noche para tratar que la pequeña criatura no se despierte ya era demasiado para ellos como padres primerizos, sin mencionar que Matsukaze apenas se enteró que los bebes podían morir en la cuna, tomo la decisión de no dejarlo solo ni por un segundo, después de todo en su lógica “los monitores no eran confiables” y era mejor hacerlo el mismo aunque signifique no dormir 3 días seguidos, Ginro cuando se dio cuenta de esto decidió que dormirían con el bebé, Matsukaze estaba en desacuerdo, asegurando que estaba bien, pero era la opción mas factible para que Ginro este seguro de que a su bebé no le pasaría nada y que su esposo no se mataría de sueño por su insistencia en vigilarlo.

En un abrir y cerrar de ojos ese niño había crecido, era bastante callado, educado y disciplinado cuando estaba en lo escuela recibiendo varios elogios y reconocimientos, pero cuando estaba con su familia no era diferente al resto de niños, siendo travieso, mimado y jugando con su primo quien era todavía más serio que él, Kinro no dejaba de pensar en cómo, aunque se parecía a Matsukaze era igual de travieso que su hermano cuando era pequeño.

En un parpadeo había entrado a la secundaria donde llego su primera etapa de celo manifestándose como un omega recesivo, un tipo todavía mas raro de omegas que hacia que no tengan cualidades propias de los omegas como una estatura pequeña o físico delicado, el pequeño pasaba desapercibido y no le importaba, después de todo Ginro y Matsukaze se habían encargado de dejar bien en claro que por ser omega no era menos que otros, aunque con el tiempo y cuando llego a la preparatorio si comenzó a afectarle.

Ginro fue el primero en darse cuenta no había pasado ni una semana desde que había iniciado la campaña de acoso contra él, cuando Ginro le reviso la ropa y cada parte de su cuerpo notándolos moretones, Ginro entonces le conto lo que le había pasado y lo que intentaron hacerle, pero también le conto como aun cuando creía que a nadie le importaba su padre lo había salvado, en su caso se había quedado solo, pero el tenia a sus padres, sobre todo a Matsukaze, quien lo defendería sin importar hasta donde tenga que llegar, aunque signifique mudarse.

Y eso hicieron después de una serie de cartas informando lo sucedido y viendo que no hacían nada al respecto, se terminaron mudando a otro distrito donde el colegio era mas serio con sanciones hacia el acoso por distinción de casta, el nuevo inicio, aunque haya sido difícil al poco tiempo Ginro noto como su bebé era como antes.

Aunque no duro mucho antes que notara que se había enamorado, aunque su curiosidad lo mataba no quería presionarlo, pero el olor de feromonas un alfa en particular que encontraba usualmente en su hijo cuando llegaba de clases, le decía que quizás no era algo pasajero, cosa que a Matsukaze no le gusto nada, por lo que Ginro tuvo que consolarlo ante la idea de que su pequeño algún día tendría que irse a formar su propia vida lejos de ellos.

La idea hizo que Ginro también se ponga triste así que cuando su hijo llego y los vio llorando abrazados sobre el sofá del recibidor, ambos le dijeron que lo apoyaban con respecto a quien sea que sea su novio, el pobre se moría de pena y trataba de negarlo, pero no podía engañar a sus padres. Después de unos meses finalmente lo conocieron, el pobre se veía aterrado, pero demostró que realmente iba enserio trayéndole incluso regalos a ambos y pidiéndole formalmente con una reverencia que lo dejaran ser novio de su hijo, Ginro solo pudo recordar a como era su marido, creyendo firmemente que su hijo tenía muy buenos gustos al igual que él.

Por suerte para Ginro y Matsukaze la historia de amor de su hijo fue mas tranquila que al suya, si bien hubo uno que otro problema, nunca se separaron, ni siquiera en la universidad.

Entonces un día Ginro estaba en la casa de retiro que su hijo les había regalado, era acogedora, estaba en un pueblito bastante seguro y hermoso rodeado de hermosos bosques, Ginro tenía la sala decorada con todas las fotos de su familia, Kinro y el cuando eran niños, sus primas y sus respectivas familias, su hijo y su querido yerno, además de un lugar especial para las fotos de sus 2 nietos
Las décadas habían pasado demasiado rápido.

Afuera el invierno había llenado los bosques de una capa blanca, por lo que no podía dar su usual paseo, estaba por quedarse dormido adormilado por el calor agradable de la chimenea cuando llegó Matsukaze acomodándole una manta para que se abrigara mejor, ambos ya tenían bastantes canas en todo su cabello, pero aun así Ginro no dejaba de creer que era el hombre más guapo de todos, y Matsukaze pensaba exactamente lo mismo, este se sentó a su lado pasándole una taza de te mientras admiraban la vida que habían pasado juntos y como había pasado de solitaria a una llena de felicidad a base de amor.
Sus corazones jamás dejaron de latir el uno por el otro, incluso el día que la muerte los busco fue capaz de separarlos.

FIN

Notes:

Feliz año nuevo a todos :3

Ha pasado mucho desde que inicie esto, estoy feliz de haberlo acabado, enverdad agradesco sus lecturas, espero verlos en mis proximos trabajos si les interesa el Sai x Joel.

Hasta el siguiente año.

Notes:

Taran, para los que recien estan leyendo esto no son conscientes del tiempo que tarde en publicar esto.
Yo decidi publicar mi libro en esta plataforma para cuidar mi fanfic de las altas posibilidades de que wattpad me lo baje :'v
Esta es la secuela de "Flor de durazno"
Muchas gracias por darle una oportunidad :3