Chapter Text
La casa de número doce de Grimmauld Place empezó a ser hogar de Harry desde hace ya tres años, cuando había logrado quitar toda la plaga y retirado el salitre. Alguna vez había invitado a Draco a conocerla, ya que Draco era descendiente original de la familia Black. Sin embargo, Draco, como siempre, era muy exigente.
—No estoy seguro si quiero conocer una casa de cientos de año que, quizá, pueda caerse en cualquier momento —había dicho después de una de las tantas invitaciones de Harry.
—Creo que tu mansión y esa casa están igual de época —Le había recordado el auror.
—Bueno, la mansión no ha sido abandonada años y años hasta que al fin se apiadaron de él.
Podía ser cierto. Harry se había apiadado de la casa, pues se encontraba viviendo en un apartamento cuando había decidido que quizá lo mejor era invertir en la casa que su padrino le había heredado.
—La casa es resistente, soportará varias generaciones más —le había asegurado al rubio.
Draco había sonreído de lado mirándole con las cejas alzadas.
—Así que ya estas anidando.
No fue hasta después de tiempo, mientras revisaba el libro que Draco había estado revisando, que pensó sobre la palabra “anidar”. Draco había estado hablando sobre sobre aves creando un nido, una forma de decirle que él estaba preparando una casa para una familia.
—No funcionará— Le había dicho.
“Siempre había pensado de esa manera”
De la manera en el que nunca los involucrara a ellos juntos.
Decidió alejar aquellos pensamientos, a la vez que se sintió estúpido por traerlos a su mente solo cuando estaba leyendo el último libro que Draco había estado revisando en la biblioteca del Ministerio. Un libro con gráficos detallados de las arquitecturas principales del mundo mágico. Incluso estaba Hogwarts. Pero nada más que ello, y si Draco había anotado algo, seguramente ya era un espacio en blanco.
<<Ministerio de Magia siglo XVIII>> Fue la sección que Harry se detuvo.
El grafico de la edificación del ministerio ocupaba dos hojas centrales y sus detalles otras dos.
No había duda, era el ministerio lo que Draco estaba investigando ¿Pero por qué? Sin embargo, lo que fuera debía ser sumamente confidencial, como para desaparecer a una persona e incendiar a otra. Los pergaminos que Harry había encontrado y leído, hablaban sobre los primeros años del ministerio, sobre el primer ministro de magia Ulick Gamp y sus grandes decretos. Pero solo era algo más amplio de lo que él ya conocía como parte de la historia de mágica. Sin embargo ¿Por qué Draco se enfocaba en especial en esa época? ¿Por qué había caído en investigarlo? Podía ser que el departamento del tercer piso sabía algo más. Pero se trataba solo de un departamento con muchos registros de muggles con la memoria borrada o modificada, y el De creación de escusas y disculpas que era casi lo mismo ¿Qué podían saber? o era Draco el único que se había percatado de algo distinto.
Harry reviso con mayor precisión los gráficos del ministerio, no había cambiado en casi nada a como era ahora, departamentos divididos en pisos, archiveros, las cámaras correspondientes al noveno piso, ascensores, y el Atrio. Pero ni rastro de una cámara con niebla oscura. El archivero del tercer piso era como lo conocía, incluyendo los dos metros cuadrado detrás dela puerta oscura. Si el lugar donde Draco había entrado no se hallaba en esos gráficos ¿dónde más podía estar? ¿en algún otro expediente? Solo esperaba que no fueran de los que se terminaron incendiado.
“Un recuerdo es más que dos expedientes muggles”
Claro. Los ojos de Harry se ampliaron, solo debía encontrar el recuerdo adecuado.
Al día siguiente, llego al ministerio una hora antes de turno. Y en sí, no había dormido más que un par de horas. Pero no era la Oficina de Aurores donde se dirigió, sino la del ministro.
—Señor Potter—Saludo la recepcionista del ministro, que ya estaba cómoda detrás de su asiento.
—Buenos días, quisiera esperar al ministro. ¿Crees que podría esperarlo dentro? Es algo importante.
La mujer sonrió de oreja a oreja, y cuando le dejo entrar, se recordó no contar nada de ello a Draco cuando lo trajera de vuelta. Seguro solo terminaría burlándose de lo fácil que era para Harry Potter pasar a una recepcionista del Ministro.
Entonces, cuando estuvo solo, Harry saco la varita, y se dirigió al único librero de la habitación. El típico acceso secreto. Harry paso de la iluminada oficina del ministro de magia a una sala oscura. Entonces ahí estaba, estantes de frascos de recuerdos y un pensador en la parte central. Con un simple lumos el auror paso al fondo de aquel pasaje hasta hallar el siglo XVIII, y reconociendo algunos nombres de ministros encontró al del primero. El que los pergaminos hablaban. Ulick Gamp. Un solo frasco. Podía hallar la verdad en un solo frasco.
