Chapter Text
Aún le costaba procesar todo lo que estaba pasando, por lo que simplemente se dejó arrastrar hasta la pequeña sala antes de que lo lleven al tren que los trasladaría hasta el Capitolio. Como no tenía ningún familiar que hubiera pedido venir a despedirse de él, aprovechó de sentarse y meditar sobre lo que acababa de suceder. Fue ahí que notó el temblor de sus dedos y la debilidad en sus piernas.
Tenía miedo. Miedo y ansiedad por lo que sucedería, pero curiosamente no había arrepentimiento alguno, por el contrario, de haber decidido no ofrecerse voluntario sentía que no podría seguir viviendo en ese lugar, no cuando hubiera tenido que ver la espalda de Ushijima marchar para tal vez no verlo nunca más.
Aún así, le hubiera gustado que este día nunca hubiera llegado, que siguiera su particular rutina por mucho tiempo más.
Ni siquiera estaba seguro de porqué lo había hecho, ¿hubiera hecho lo mismo si no hubiera sido Semi, quien fue su principal mentor en el distrito? ¿Hubiera cambiado algo el no haber escuchado su conversación el día de ayer? ¿Y si hubiera sido elegido alguien que no conocía?
Dirigió su mirada al vidrio que daba al distrito, notó que ya estaban desmantelando el escenario y los niños que no fueron elegidos volvían a los efusivos abrazos de sus padres...al menos por un año más.
—¡¿Por qué hiciste eso?!— Suspiró al ver por el reflejo a dos figuras demasiado familiares entrando de manera intempestiva a la sala.
Debió suponer que no lo dejarían marchar tan fácil, pero no pensó que los guardias los dejarían pasar, aunque Tendou podía ser extrañamente persuasivo.
—No lo hice precisamente por usted, si eso le molesta, Semi-san— Respondió con tono plano.
—¡No te lo pregunto por eso!— Exclamó, obligándolo a apartar la mirada de la ventana y verlo a los ojos, estos luciendo rojos probablemente por haber estado llorando, con grandes ojeras cayendo de ellos— ¿Eres consciente de lo que estás haciendo? ¿Si sabes que habrá más de 20 personas intentando matarte en ese lugar? ¿Y tú simplemente vas ahí, voluntariamente? ¿Realmente crees que vas a ganar?
Shirabu se sintió enmudecer por la angustia que dejó en su tono el mayor.
—Él no planea ganar, Semisemi.
La voz de Tendou resonó más tiempo del necesario en la habitación. Semi apretó los puños aún mirando en dirección a Shirabu como esperando que lo desmintiera, pero el de cabello castaño se quedó en silencio.
—¿Es cierto eso...?— Le preguntó con tono suave, como una madre tratando de no espantar a su hijo— ¿Planeas morir ahí afuera, Shirabu?
Kenjiro suspiró sin ser capaz de mirarlo a los ojos.
—¿No se supone que entregan este momento para que las familias vengan a despedirse, abrazarse y toda esa cursilería?— Rezongó usando su tono ácido de siempre, como si no estuviera en la sala esperando el tren que lo llevaría a su muerte— O más bien, ¿no tienen a nadie más a quien estar molestando en este momento?
—Ya fuimos a ver a Wakatoshi-kun— Respondió el pelirrojo leyendo su mente— En estos momentos está ocupado recogiendo el mar de lágrimas que es Goshiki.
A Shirabu no le costaba recrear esa imagen en su cabeza.
—¿Y su familia?— Preguntó tratando de sonar desinteresado, pero podía sentir la sonrisa burlona en los labios de Tendou aún sin verlo.
—Fueron a verlo también— Respondió, haciendo que Kenjiro suelte un ligero suspiro de alivio.
—Ya es tiempo— Anunció uno de los agentes de la paz con brusquedad.
Shirabu se levantó y caminó hacia la puerta hasta que Semi lo detuvo sujetándolo de uno de sus brazos.
—Shirabu, ¿de verdad no planeas ganar?— Preguntó con tono serio— Entonces, ¿por qué decidiste ser voluntario?
Su mente se vio repitiendo la pregunta de Semi más tiempo del necesario, más aún considerando que no fue capaz de responderle, dejándolo todo como una despedida más amarga de lo que pretendía. En el tren tampoco había muchas cosas con las que pudiera distraerse. Ushijima igual se mantenía silencioso, ambos escuchando de forma distraída a Washijo, quien sería su mentor hasta que ingresen a la arena. Llegando la tarde y, después de una mesa repleta de platillos, del que no pudo probar ninguno porque sentía el estómago demasiado revuelto, se recostó en la cama solo con el ruido de los rieles de fondo.
Los minutos se transformaron en horas, pero no logró conciliar el sueño, por lo que acabó por levantarse e ir a una de las recamaras del tren para ver la recapitulación de la cosecha.
El logo del capitolio dio inicio a la transmisión, comenzando con el distrito de Inarizaki, los otros profesionales del Capitolio junto a Shiratorizawa e Itachiyama, y los que probablemente les generen más problemas en la arena. Fue elegido un joven alto de cabello castaño casi gris, quien subió con calma hasta el escenario. Casi de inmediato, mostraron a otro chico prácticamente idéntico a él, tal vez su gemelo, el cual parecía completamente consternado. Lo siguiente no fue tan sorprendente después de ver su rostro. No habían terminado siquiera de decir al segundo tributo, cuando el rubio gritó que era voluntario, su hermano solo pudiendo negar con la cabeza sin levantarla para mirarlo.
"—¡Del distrito de Inarizaki: Miya Osamu y Miya Atsumu!"
Entonces si eran hermanos, confirmó lo que sospechaba, a la vez que veía a la madre de los hermanos destrozada en llanto pidiendo que no se los llevaran, al fin y al cabo, en el mejor de los escenarios, solo uno de sus hijos volvería.
Para cuando su mente lo trajo de vuelta de sus divagaciones, la transmisión de su distrito ya estaba acabando, mostrando a la madre de Ushijima ser consolada por su propia madre mientras el animador no dejaba de repetir la emoción de que fueran dos voluntarios y profesionales a la vez para los juegos de este año. Para su sorpresa, la imagen cambió a una mujer junto a dos niños que parecían de la edad de Goshiki, ambos corriendo a abrazarla cuando acabó la Cosecha. Se acercó por instinto un poco más a la pantalla, pudiendo reconocer un brillo familiar en sus ojos hasta que la pantalla nuevamente cambió de escena.
—¿Shirabu?— Se sobresaltó al ser llamado de repente, la figura de Ushijima mirándolo con atención desde el marco de la puerta— ¿No puedes dormir?
—¿Eh?— Soltó aún un poco conmocionado— Ah, no, no podía quedarme dormido, así que vine a estudiar a nuestros contrincantes.
—Es algo propio de ti— Comentó con algo parecido a una sonrisa— ¿Puedo hacerte compañía?
—Cl-claro— Respondió, reprendiéndose de inmediato por su tartamudeo, mirando de reojo cómo el mayor tomaba asiento a su lado, preguntándose si tal vez él tampoco podía dormir.
—Él será un rival difícil— Indicó mirando a la pantalla, haciendo que Shirabu tuviera que apartar la mirada de él para volver a ver la transmisión, notando que ya habían cambiado de distrito.
"—¡Desde el distrito de Itachiyama: Sakusa Kiyoomi y Motoya Komori!"
—Se refiere a Sakusa Kiyoomi, ¿no es así?— Dijo recordando toda la propaganda que el Capitolio le había hecho. "Uno de los profesionales más fuertes de esta generación" Habían dicho la última vez— Será una molestia.
Luego comenzó la transmisión del distrito de Fukurodani. Al chico de cabello plateado solo lo había escuchado en un par de entrevistas, en las cuales no dejaban de repetir que era de los pocos capaces de superar a los profesionales, aún con su falta de entrenamiento. Sin embargo, si Shirabu era sincero, le temía más a la mirada determinada del azabache de ojos como lechuza que se ofreció como tributo después de él.
Algo en sus ojos le retorcía el estómago, tal vez porque parecía mostrarle un espejo de sí mismo.
"—¡Del distrito de Fukurodani: Bokuto Kotaro y Akaashi Keiji!"
Después le siguieron varios otros distritos, pero ninguno le llamó particularmente la atención. Solo recordaba vagamente la molestia que era Oikawa Tooru del distrito de Aoba johsai, quien aparentemente no estaría con ellos en la arena, pero lo destrozado que parecía por el chico que se ofreció voluntario en su nombre le quitó cualquier motivación a hacer algún comentario.
Finalizaron con los distritos más pobres, como lo eran Datekou, Nekoma y Karasuno. Estaba por apagar la pantalla, cuando en el ultimo distrito un chico que parecía incluso menor que Goshiki fue elegido como tributo. Mirándolo bien, parecía inclusive más bajo que él, ojos ingenuos y un cuerpo que era evidente que no había luchado cuerpo a cuerpo nunca en su vida. La morbosidad del Capitolio mostró a su familia, especialmente a la que parecía su hermana pequeña que no dejaba de suplicar por él.
Le estaban dando una muerte segura.
—¿Por qué?
—¿Hum?— La voz de Ushijima lo sacó de sus pensamientos, notando que su mirada oliva estaba fija en él— Lo siento, Ushijima-san, no estaba escuchando.
—Tendou me dijo que no te habías ofrecido voluntario para ganar— Dijo con seriedad, Shirabu casi soltando el control en su mano— Formularé la pregunta de nuevo— Agregó al no obtener respuesta, aún manteniéndole la mirada, el más bajo sintiéndose enmudecer con la intensidad de sus iris verdosos— Shirabu, ¿por qué te ofreciste como voluntario?
Su primer reflejo fue maldecir a su entrometido compañero pelirrojo, pero la mirada de Ushijima le decía que eso no era precisamente lo que estaba preguntando o lo que deseaba escuchar.
—¿Por qué lo hiciste tú?— Le devolvió la pregunta, sorprendiéndolo por unos segundos en que la sala quedó en completo silencio, incluso el sonido de los rieles parecía volverse ligero en espera de su respuesta.
—Porque ganaré.
De alguna forma, la absoluta confianza en su tono lo hizo sonreír.
—Pensamos lo mismo.
Su respuesta no pareció convencerlo del todo, pero acabó por asentir en comprensión.
Mientras caminaban rumbo a sus habitaciones, se preguntó si realmente había entendido lo que le había querido decir. Una parte de él esperaba que no lo hiciera, porque si era Ushijima, el amable Ushijima, el que le pedía que detuviera su plan, no sería capaz de negarse y entonces, tal vez, lucharía hasta el final para sobrevivir.
Y luego estaba la otra parte de él que rogaba que lo hubiera comprendido del todo...porque él era el único capaz de detenerlo.
Al otro día, cuando llegaron al Capitolio, todo comenzó a moverse como si hubiera iniciado una tortuosa maratón. Tenían que estar con los estilistas, luego los peluqueros, preparar el desfile de tributos y preocuparse de encantar a los patrocinadores.
Definitivamente el lugar donde más cómodo se sentía seguía siendo el campo de entrenamiento.
Lanzó sus dagas con rapidez, dando en todos los blancos sin esfuerzo, ignorando las miradas curiosas hacia su área. No le importaba mostrar sus habilidades con antelación, su propio distrito las transmitía para presumir de sus profesionales en las propos y Washijo era simple al respecto:
"Que los teman".
Su mirada buscó por instinto a Wakatoshi cuando terminó de lanzar. El mayor se encontraba practicando con sus hachas a la vista de varios tributos, algunos observándolo con pavor mientras que otros parecían ansiosos por enfrentarlo.
—Que miedo— Sonó una voz cantarina detrás de él, la cual impresionaba más una burla que verdadero temor— Lo había visto en televisión, pero nunca pensé que vería la fuerza de Ushiwaka en vivo.
Miró de reojo el rostro sarcástico del rubio, decidiendo ignorarlo para seguir lanzando a sus objetivos.
—Si te da miedo enfrentarte a los otros profesionales, no debiste ofrecerte como voluntario, Miya Atsumu— Le dijo con tono ácido clavando su daga en la cabeza del blanco.
Escuchó al contrario silbar falsamente sorprendido, para luego carcajearse.
—Tú también estás dentro de los profesionales, ¿no?— Dijo deteniendo sus carcajadas para verlo ladeando la cabeza, sus ojos marrones viéndolo con frialdad— Te enalteces con tus comentarios, pero debes ser el profesional más débil de este año— Agregó tomando una de las dagas sobre la mesa y girándola en sus manos—. Idealmente prefiero que otro se encargue de tu compañero de distrito, pero si llega el momento de enfrentarlo, ten por seguro que ganaremos.
"Ganaremos" Se vio repitiendo sus palabras mientras el rubio se reunía con su gemelo, quien pareció regañarlo por estarse metiendo en problemas. Lo que dijo antes le confirmó una de las cosas que llevaba pensando, si realmente pelearían juntos o preferirían ir por caminos distintos para no matarse entre ellos, suponía que elegirían el camino difícil tanto para ellos como para los demás.
—Zorro arrogante— Escupió hastiado antes de lanzar otra daga, la cual llegó a su destino seguida de un grito— Niño, no camines en medio de los blancos.
—P-perdón— Dijo el pequeño pelinaranja, aún mirando con terror la daga enterrada junto a su mejilla. Shirabu suspiró al recordar, a su pesar, a su compañero de distrito con cabello de hongo.
—¿No deberías estar practicando?
—¿Eh?— Se vio sorprendido por la pregunta, después de todo, no muchos le habían dirigido la palabra fuera de amenazarlo de muerte o reprenderlo por no lucir como un tributo fuerte para los patrocinadores— Bueno...yo no me manejo mucho con las armas.
—No dije nada sobre armas— Le dijo el castaño moviendo ligeramente su barbilla hacia el espacio de trampas y técnicas de supervivencia, donde se encontraba uno de los de Fukurodani junto al otro tributo del Karasuno— Tu compañero parece haberlo captado.
—¿Eh?— Soltó sin entender hasta que los observó haciendo trampas para animales y pareció comprender— ¡Ya veo! ¡Kageyama! ¡Enséñame a mi también!
—¡No grites, Hinata-idiota!
Se dispuso a seguir su entrenamiento hasta que un fuerte "¡Gracias!" lo hizo cubrir sus oídos por el repentino aumento de decibeles.
Shirabu lo miró sin entender, restándole importancia, después de todo, no tenía sentido un agradecimiento por algo tan banal, puesto que era de conocimiento común saber que no podrías aprender a manejar un arma de manera experta en un par de días, por lo que lo más inteligente era centrarse en la supervivencia.
Volvió a suspirar antes de seguir con su entrenamiento, sin notar la mirada curiosa de Ushijima puesta en él.
Tributos
Distrito 1: Inarizaki
Miya Osamu
Miya Atsumu
Distrito 2: Shiratorizawa
Shirabu Kenjiro
Ushijima Wakatoshi
Distrito 3: Itachiyama
Sakusa Kiyoomi
Komori Motoya
Distrito 4: Fukurodani
Bokuto Kōtarō
Akaashi Keiji
Distrito 5: Aoba Johsai
Iwaizumi Hajime
Hanamaki Takahiro
Distrito 6: Kamomedai
Hirugami Sachiro
Hoshiumi Kōrai
Distrito 7: Nohebi
Daicho Suguru
Takachiho Yoshiya
Distrito 8: Johzenji
Bobata Kazuma
Terushima Yuji
Distrito 9: Datekou
Aone Takanobu
Futakuchi Kenji
Distrito 10: Wakutani Minami
Kawatabi Shunki
Nakashima Takeru
Distrito 11: Nekoma
Kozume Kenma
Kuroo Tetsuro
Distrito 12: Karasuno
Hinata Shoyo
Kageyama Tobio
