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A silent Star

Chapter 2: A silent star| 2

Summary:

Baekhyun y Chanyeol hablan…

Notes:

También pueden encontrar mi historia en wattpad, tiene el mismo titulo!

User: loey_1117

Chapter Text

Minho me quedó mirando incrédulo -Park Chanyeol? Ese gótico?- Casi me golpeo la frente con mi mano, ¿Por qué dije ese nombre? Recordé la escena en la sala de música, era el primero que me había visto así de vulnerable, y no me deja de inquietar la manera en la que él ve a través de mi. Cómo si supiera.

 

-Si, tienes algún problema con eso?- No pude evitar ponerme a la defensiva inmediatamente. Demonios es imposible que yo salga con alguien como él y probablemente Minho sepa esto. 

 

-Él no es tu tipo Baek, no me mientas- La amenaza que salió de su voz hizo que me hirviera la sangre. Sí, tenía razón, pero él no debía saber eso. -Y qué sabes tú, Chan y yo llevamos ya un tiempo saliendo y estoy muy feliz con él!- Me estoy volviendo loco, necesito un masaje ahora, ya siento que se me desalinean 5 chakras. ¿Cómo se me ocurre decirle Chan? Qué me pasa?! 

 

-Chan…- Minho abrió los ojos enormemente, parecía un chihuahua, y yo odiaba a los chihuahuas. 

 

¿Que contesto ahora? Tengo que pensar rápido, soy inteligente, puedo pensar en algo. 

 

-Y si no quieres que lo llame ahora, será mejor que te largues- Como si el flacuchento de Chanyeol pudiera hacer algo, me estoy enterrando más y más abajo! Dios mío ¿¡por qué dije eso?! Apreté mis manos en puños, enterrándome un poco las uñas en el proceso.

 

Minho se acercó más a mi y con veneno me dijo -Veamos cuánto te durará ese “novio”- Sentí un escalofrío ante su amenaza, pero al menos al fin se fué del baño. Me quedé un rato mirándome al espejo, mojando mis palmas en el lavamanos para que se vaya el ardor. Me iba a ir hasta que ví que alguien salía del último cubículo. La sangre abandonó mi cuerpo. Alguien más me había escuchado, me habían visto de nuevo siendo vulnerable.

 

Y hubiese agradecido que fuera otro alumno, pero claro,como el universo me odió hoy, el mismísimo Park Chanyeol caminó con toda la calma a lavarse las manos. Olía a cigarrillos y perfume, osea él era el que estaba fumando. 

 

Otra cosa que no me gusta de él.

Cuando miré mi reflejo casi pego un salto, estaba pálido, mi pelo un poco desordenado, respiraba pesadamente. Genial, era lo último  que faltaba.

 

-No sabía que era tu novio- La voz grave de Chanyeol me asustó, ni siquiera noté que estaba al lado mío, mirándome, o tal vez, analizándome.

 

-Escuchaste mal- La respuesta salió antes de que siquiera la pensara. Que tan patético sonó eso? 

 

-Creí haber escuchado mi nombre- Dios no puede ser más molesto este hombre? Me crucé de brazos y lo miré desde el reflejo que tenía enfrente. Era alto, irritantemente alto. 

 

Mi voz salió suave, con amenaza. -Olvídalo ¿sí? Y no se te ocurra decirle a alguien- 

 

Temía enterrar mi reputación. Ya me encontraba en la cima, solo podía bajar, y no me iba a permitir que sucediera esto.

 

Chanyeol comenzó a secarse las manos y me miró, no desde el reflejo, me miró directamente a mi.

 

-No pensaba hacerlo- Eso me llamó la atención, y antes de que siquiera le pudiera preguntar a qué se refería él siguió hablando.

 

-No me importa mucho tu vida- Este maldito… Apreté mis puños de nuevo, iba a dejarme marcas a este punto. ¿Quién se cree el?, yo soy el ser más relevante de este agijero de escuela, y él… es un don nadie. ¡Por qué siempre es tan despreocupado, me estresa!

 

-Que?- Pero me interrumpió de nuevo. Caminando tranquilamente hacia la puerta del baño. 

 

-Aunque…- Frenó antes de salir, girándose para mirarme.

 

-Si tu ex vuelve a preguntar por tu novio- Y con su típica cara de siempre, esa cara como si nada le importara, con esas ojeras y su cabello rojo, juntó su mirada con la mía. 

 

-Podrías avisarme- Y se fué. Dejándome con las palabras en la boca. 

 

Mirándome nuevamente al espejo suspiré. ¿Qué iba a hacer ahora?…

 

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Caminé sin apuro fuera del baño, el pasillo recibiéndome en un tranquilo silencio. Mi mente divagó hacia la pálida cara de Byun.

 

Nunca lo había visto de esa manera, era casi refrescante verlo más “humano”. No es que me interese su vida como al parecer toda la escuela. 

 

Debe ser bastante cansador tener tantos ojos cazadores mirando cada una de tus reacciones.

 

-Chan…- Ni siquiera sabía que mi nombre podía sonar tan…falso en los labios de alguien.

 

¿Qué tramas Baekhyun?…

 

Dejé que Fake Plastic trees dejara un agradable murmuro en mis oídos mientras me subía al bus. Iba a ser un viaje largo.

 

Por más que quisiera dormirme no lograba dejar de pensar en los sucesos de hoy. No sé qué quería hacer Baekhyun, pero no me quería ver involucrado en eso.

 

                                ໒꒱

 

Llegué a mi casa sin anunciarme, nunca era necesario hacerlo. Ya sabía que no iba a estar nadie.

 

Estaba vacío, con todas las luces apagadas y con los muebles juntando polvo como si llevaran abandonados mucho tiempo. Se notaba que nadie pasaba mucho tiempo aquí, probablemente mamá no haya venido todavía.Ya llevaba tres días fuera.

 

Camino a la cocina para ver si hay algún resto de algo comestible. Solo quedaba un poco de queso y pan duro.

 

 Bien, otra noche sin cenar.

 

Mi habitación era mi lugar seguro. Nadie podía entrar, tampoco es como si hubiese mucha actividad en mi casa. Normalmente estaba solo yo y no me gustaba invitar a mis amigos para acá. No, jamás dejaría que vinieran a este lugar tan deprimente al cual ni siquiera sé si considerar hogar.

 

Al acostarme en mi cama veo la guitarra acústica que mi papá me regaló a los 13 años. Está algo vieja y gastada por el tiempo, pero al final de cuentas es una guitarra igual.

 

Cada nota sonaba incompleta, como si hubiera algo que no cuadraba del todo, como si me estuviera desconectando cada vez más de mis propios sentimientos.

 

El pensamiento me aterrorizó un poco, no hallaba. el tiempo ni las energías para intentar de entenderme, simplemente dejaba que los días pasaran.

Cuando me rendí en tratar de forzar algo bueno de mí, solté la guitarra, dejándola en la cama, y salí a la terraza a fumar. 

 

Ya era otra costumbre que tenía.

 

᭝ ᨳଓ ՟

 

El despertador inició a sonar a las 6 en punto de la mañana, la hora a la cual me despertaba sin falta todos los días. Que puedo decir, soy una persona que necesita de una rutina clara y precisa para funcionar. 

 

Me ducho, idealmente me toma 20 minutos. Paso otros 15 haciéndome el skin care y la ropa la tengo ya lista preparada desde la noche anterior. Mi habitación es mayoritariamente color crema y blanca, con notas de dorados, amarillos y celestes. Me gusta el blanco, es puro, es perfecto, es brillante sin necesitar de mucho. Es lo que deseo provocar en los demás. 

 

Una vez más me miro en el espejo luego de peinar mi cabello. Mi piel se debe perfecta, tersa, no se puede ver una sola grieta.

 

Las grietas son aperturas. Nadie debe ver más adentro, el interior es oscuro, y a mi me gusta el blanco. 

 

Ya listo me dirijo a la cocina, mi casa es silenciosa, me gusta el silencio, tuve que acostumbrarme a que me gustara, mis padres son los dos cirujanos y trabajaban mucho por lo que la casa la ocupaba yo en su mayoría. 

 

Desayuno siempre lo mismo, Matcha frío con leche de almendras acompañado de un tazón de yogur griego, miel, granola, arándanos y frutillas. Debía tener una buena alimentación si quería mantener mi piel brillante y buen cuerpo, no, no era sólo importante, era la norma.

 

Y la norma se debe seguir, romper la norma nunca me trajo cosas buenas.

 

Miro el reloj. Son las 7:15 am

 

Perfecto.

 

Aproveché que el día estaba lo suficientemente agradable para caminar hasta la escuela, a fin de cuentas me hacía bien caminar,  y ya llevaba dos días. Sin ir al gimnasio por tener que estudiar.

 

Hoy iba con una meta clara, convencer a Park Chanyeol de que sea mi “novio”,  y no iba a descansar hasta conseguirlo.

 

Sabía que hoy iniciabamos con cálculo, materia que compartía con Chanyeol, así que me dí la tarea de esperar a que llegara. Revisé mi maquillaje, mi pelo que había peinado con delicadeza y sumo cuidado al detalle hoy en la mañana, me veía estupendo y lo sabía, todos en el pasillo me lo habían dicho.

 

Cuando al fin pude divisar esa cabellera demoníaca respiré profundamente. No tenía razón para sentirme nervioso, menos por él, que me podía hacer alguien que no es más que un bichito de la cadena alimenticia en comparación a mi?

 

Nada… verdad?

 

Chanyeol tenía una mirada aún más cansada que ayer. Acaso no conoce el sueño o al menos el corrector! Podía ver sus ojeras a media cuadra más allá.

 

-Park, necesito hablar contigo- Traté de sonar lo más cordial posible, sabía que ni siquiera era necesario dedicarle una de mis características “sonrisas Byun,” su cara de eterno hastío molestandome lo suficiente como para fingir estar alegre de verlo.

 

-Tiene que ser ahora Byun? Es muy temprano…- Era acaso una queja esto?! No, a mi nadie me cambia los planes, llevaba toda la mañana pensando en esto. 

 

-Realmente necesito que me escuches- Me veía patético pero no podía dejarlo ir, no cuando ya había visto mucho. Me mordí el labio nuevamente, con todas las veces que lo he hecho esta semana ya sentía sangre salir de este.

 

Chanyeol me miró, no fué una mirada burlona ni mucho menos furiosa, solamente me miró, como si pudiera leerme cual una revista.

 

No respondió enseguida, alargó el silencio, callado, con una expresión imposible de leer, y cuando iba a presionarlo más él habló, monótono y con esa voz grave y algo ronca, seguramente por los cigarrillos que fumaba.

 

-Entonces quieres que finja ser tu novio- No era una pregunta, era una confirmación. Su voz sonó plana, sin burla, lo cual en cierta forma era peor.

 

-Creo que es obvio a este punto, Minho ya piensa que lo eres- No quería verme nervioso, pero se me hacía difícil sostenerle la mirada a Chanyeol. Era como una estatua, o alguien que dormía muy poco.

 

-¿Y qué gano yo con esto?- La pregunta me tomó completamente por sorpresa. Era algo que estaba dentro de mis mil recreaciones de este escenario, pero en ninguno supe que contestarle.

 

Tenía que pensar algo, ser estratégico.

 

-¿Qué quieres ganar?- Salió un poco brusco mi tono. ¿Qué pasó con ser estratégico? Dios mío, ¡¿ahora que iba a hacer?!

 

-No lo sé, no le veo beneficios- Chanyeol se alzó de hombros indiferente.  Me ponía los pelos de punta lo poco que le importaba absolutamente todo. Soy Byun Baekhyun carajo! ¡¿Por qué no le afecta en absoluto?! 

 

¡Que molesto!

 

Apreté los puños tratando de contener que algún comentario escapase de mis labios, no podía verme perder, pero cuando iba a replicar sonó la anticuada campana, dictando el inicio de la primera hora de clases.

 

-Salvado por la campana- Suelta irónico antes de darse media vuelta e irse, dejándome con las palabras atascadas en la garganta.  

 

Que irritante, lo odio! ¡A él, a su cara de poker y a su espantoso cabello!    
 


໒꒱

 

No me pude concentrar nada en la clase de la mañana, era extraño pues biología era una de mis materias favoritas, pero no podía parar de pensar en la cara de idiota de Chanyeol, y cada vez que recordaba sus palabras me enfurecía aún más. 

 

No podía permitir que nadie notara como estaba a punto de apuñalar mi cuaderno con mi lápiz. Respiré, de la manera en la que mi abuela me había enseñado. Tenía que tranquilizarme, si seguía con el ceño así de tenso me podían salir arrugas, y prefería calmarme antes de que suceda eso.

 

Abrí los ojos nuevamente, necesitaba orden, sí, eso era. 

 

Necesitaba sentir que tenía el control nuevamente.

 

Primero colocaba mi cuaderno color café mocha, luego ponía mi estuche y sacaba dos lapices de este, el porta minas y el lapiz de gel negro con punta 0.5, no 0.7, jamás usaría la de punta 0.7.

 

Ahora, ¿Qué más necesitaba?… Ah los destacadores.

 

Tenía 4, exactos uno gris, el otro café, el otro rosa pastel y por último celeste. Los ordené por tonalidad, del más cálido al más frío, pero no me gustó, ahora del más claro al más oscuro. Sí, ahora sí, se ve perfecto. 

 

-Agh que te dije de usar violeta para mis tareas, ¡inútil!- Me caí, mi cuerpo golpeó el suelo secamente luego de ser empujado bruscamente. En algún momento de la caída había perdido mis lentes, y cuando los iba a agarrar Siwoo me pisó la mano.  

 

-¿Qué crees que haces?- Sonó terroríficamente enfadado. 

 

-Repite lo que te dije- Miré al suelo cuando sentí el conocido calor de las lágrimas brotando por mis ojos. 

 

-Y-yo- Solo pude soltar un torpe tartamudeo hasta que Siwoo tiró el cuaderno donde había hecho su tarea. -No volverás a usar violeta, eso es para maricones, ¿Entendido?- Acercó su horrible rostro a mi.

 

-Ahora repítelo- 

 

No volveré a usar violeta, pensé mientras miraba mi ordenado espacio cuadrado. No, no lo volveré a usar, no se verá bien. 

 

᭝ ᨳଓ ՟

 

La última campana sonó y el pasillo se llenó de ruido instantáneamente, como si todos hubieran estado conteniendo la respiración durante horas. Yo simplemente me puse los audífonos y dejé que la marea humana me llevara hacia la salida.

El bus llegó con cuatro minutos de retraso. Me senté en el mismo asiento de siempre, el del fondo a la derecha, junto a la ventana. Era uno de los pocos momentos de mi día que podía llamar “pacíficos”. Estaba solo, pero no solo en mi departamento, solo en mi mundo mientras el bus andaba arrullandome como una cuna. Puede sonar cursi, pero había algo consolador en estar rodeado de gente y aún así que nadie se meta en tu vida, cada uno haciendo lo suyo, yendo a diversos lugares,  teniendo diversas preocupaciones. Me gustaba este tipo de soledad.

La vista era la misma de siempre, un montón de edificios,algunos muy altos, otros con muchas ventanas y mientras más nos alejabamos del colegio, más grises se veían. Siempre veía la misma peluquería en una esquina, con un supermercado al lado y una farmacia al otro. 

Con la música sirviendo de soundtrack dejé mi mente volar. Pensé en las estupideces que dijo Sehun hoy,  en cómo iba a continuar mi canción, y en el asqueroso almuerzo que no sabía si era más letal ayer u hoy.

Y en algún punto, sin proponérmelo, pensé en Baekhyun.

Realmente necesito que me escuches.

Me mordí el interior de la mejilla. No era mi problema, lo había decidido esta mañana, y lo seguía decidiendo ahora. Él se había metido solo en ese lío con Minho, y yo no tenía ninguna razón para meterme en el siguiente.

Ninguna.

Al llegar a mi casa estaban todas las luces apagadas. Otro día más solo en casa. 

Y cuando iba a dirigirme a la terraza a seguir mi rutina de todos los días,me vibró el celular con una llamada. Era raro, casi nunca me llamaban, normalmente lo hacía mamá, y eso no era tan frecuentemente.

Cuando ví el contacto que me llamaba me sorprendí.

-Yoora?- Mi hermana era 10 años mayor que yo, estaba casada y trabajaba frecuentemente, por lo que era raro que me llamara.

-Channie ¿Cómo estás?- Encendí el cigarro que tenía pendiente en mis dedos. Su pregunta salió con una genuina preocupación, no sé por qué se preocupaba tanto, tampoco es como si estuviera tan presente en mi vida.

-Estoy bien, ¿tu? ¿Cómo está mi cuñado?- No me importaba mi cuñado, pero tenía que ser respetuoso al menos. 

-Chanyeol…- Ni siquiera contestó mi pregunta cuando ya la escuché llamarme con ese tono de “sé que estás mintiendo”.

-Estoy bien Yoora- Escuché un suspiro resignado en el otro lado de la línea.

-Si insistes…- Hubo un silencio un momento, lo aproveché para darle otra calada a mi cigarro. 

-Voy a ir a verte el domingo, ¿necesitas algo? ¿Tienes suficiente comida?- Casi me río ante lo irónico que suena eso para mi, no sé si una nevera vacía era suficiente comida.  Miré mi cajetilla de cigarrillos y el humo que salía del cenicero luego de apoyar el que estaba en mis labios hace poco.

-Sí, tengo suficiente-  Pero al parecer Yoora no me creyó por qué dejó salir otro suspiro.

-Los cigarrillos no son comida, Chanyeol. Vamos a pasar al supermercado juntos, sí?-

Ni siquiera pude negarme, realmente necesitaba comida y sabía que era inúil discutir con ella.

-Has hablado con mamá?- Otra pregunta llenó el silencio que estaba dejando y solo pude contestar un seco -Sí, el lunes- 

-Y te dijo algo de papá?- Papá… Claro que dijo algo de él, era de lo único que se preocupaba.

-Su condición empeoró- No traté de suavizar mis palabras, no necesitaba hacerlo, era la verdad.

-Ah…- Eso fué todo lo que dijo, y me dió entender muchas cosas. Con solo ese monosílabo.

-Mamá, mamá, puede papá salir a jugar conmigo?- Sostuve el delantal de mi mamá mientras ella preparaba la cena. Mamá me contestó sin quitar los ojos de la estufa. 

-No Chanyeol, papá no se encuentra muy bien ahora, así que no lo molestes, ya?- Tuve que aceptar resignado,  ya era la cuarta vez que mamá me decía que no, pero no me rendí, tenía que preguntarle también  a papá, ¿verdad?

Cuando llegué a su habitación lo ví acostado, pero a diferencia de siempre esta vez estaba tocando algo,se parecía a lo que usaba la maestra para cantarnos canciones. No sabía que papá podía cantar canciones también.

Entré emocionado a su habitación y me subí a la enorme cama. Del lado de mamá había un montón de papeles raros y con pastillas de muchos colores. Del lado de papá había un enorme vaso de agua con menos pastillas pero seguían siendo muy coloridas.

-Papá, Papá! Toca una canción!- Papá me sonrió, se veía un poco blanco, le costaba sostener la guitarra pero comenzó a tocar algo igual. Yo lo miré asombrado, esperando a que terminara de tocar para preguntarle que era esa cosa que sonaba tan lindo.

-Es una guitarra hijo, y algún día será tuya también- Yo asentí emocionado, iba a tener esa gran guitarra para mí! Espero poder hacerla sonar tan lindo como papá!

-El domingo entonces?- Dije como para volver a traerme a la tierra, Yoora dijo un sí algo perdida y luego de un adiós terminé la llamada. 

Apagué mi cigarro y caminé hacia mi habitación, tenía una canción que terminar, se me estaba acabando el tiempo, las inscripciones a la Universidad Nacional de Seúl era en dos meses y quería crear algo genuino. Una canción que tenga corazón y mensaje si quería entrar tenía que ser perfecta.

Era mi sueño.

Notes:

Gracias por leer!