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En sonido del carro,juntó a la playlist era lo único que se escuchaba, ya habían salido de la clínica hace 10 minutos y la euforia de la noticia seguía viva, de vez en cuando el más alto no podía evitar ver de reojo al omega qué no paraba de sonreír mientras tarareaba levemente al ritmo de la música.
ver aquella imagen solo provocaba grandes sonrisas del más alto que no podía evitar sonrojarse cada vez que su omega lo descubría y se acercaba demasiado a el buscando su mano o dejándole pequeños piquitos en la mejilla.
La noticia los mantuvo más empalagosos que nunca. en el transcurso del caminó comenzaron a hablar de cómo sería ella: si tendría la nariz de botón de Jimmy o los labios y las cejas de Ohm, ¿a quién se parecería más?.
Ninguno de los dos podía esperar para darles la noticia a sus familias; querían que ellos fueran los primeros en enterarse,el problema era saber cuál de las dos familias serían la primera en contarles la maravillosa noticia.
Ese era el gran debate. Fácilmente los podrían llamar y que se juntaran ambas familias otra vez. Pero el problema sería las demás familias cómo el hermano de jimmy y su sobrino, la hermana de ohm que nunca paraba de insistir que ella podría revisarlo con mayor seguridad.
ellos no podrían venir por las ocupaciones de su trabajo y sus familias. Así que ambos tendrían que tomar una sabía decisión.
—Primero serían tus papás? podrías ir a quedarnos unos días en tú casa —menciono con duda el Omega intento buscar aprobación de su compañero que parecía estar meditando lo que había dicho.
—podria ser, no estaría mal que nos quedáramos unos días —hizo una breve pausa —pero no sería mejor decírselos a los tuyos? bueno digo... estan más cerca.
—ademas tendría que ver dónde dormirás tú, la cama de mi habitación no es lo suficientemente grande para los dos y mis padres estan checando eso — sonriendo con sorna mencionó —ademas tu ruedas mucho.
el pequeño Omega no pudo evitar hacer un sonido de indignación que claramente hizo que el más alto no pudiera evitar sonreír.
—Y-yo no ruedo tanto! es tú hija que hace que ruede... nunca se acomoda —lo último lo dijo casi un susurro y esto hizo que Jimmy soltará la risa más escandalosa del mundo provocando que el Omega se indignara más.
—Lo siento, lo siento mi culpa. Pero aún así sería más fácil decírselo a tus padres primero.
— Losé pero ellos ahorita mismo deben estar ocupados en sus trabajos y es bien difícil encontrarlos a los dos al mismo tiempo en la casa — el alfa no puedo evitar hacer una mueca de disgusto.
las cosas se estaban poniendo muy complicadas, ambos querían darle la noticia primero a la familia del contrario pero parecía que ninguna familia estaba lo suficientemente disponible.
así pasaron unos minutos en silencio con la playlist todavía escuchando se de fondo, ambos estaban buscando una solución en su mente, si sería lo mejor hacer una videollamada y decirles o esperar a cual de las dos familias podrían estar disponibles.
hasta que a ohm que se acordó de ellos
Sus compañeros de la empresa.
estaban más cerca y se veían con la mayoría de vez en cuando.
—Jimmy y si le decimos primero a los chicos? — su mirada se concentró en el más alto, que no puedo evitar alzar sus pobladas cejas como signo de que continuará hablando.
—osea ya sabes, ellos fueron los primeros en enterarse de la noticia del embarazo y casi siempre nos vemos con la mayoría.
y era cierto.
Después de enterarse del embarazo, habían hecho un desastre monumental: una enorme fiesta para festejar a lo grande al pequeño y primer bebé de la empresa.
ese día fue un desastre, la mayoría no dejaba respirar a la joven y primeriza pareja de padres.al principio fue un shock para todos pero después de ver a Ohm cumplir el tercer mes y que su pancita ya se estaba empezando a notar. Todos y cada uno fueron sumamente cuidadosos con el Omega.
Muchos en realidad pensaron que los primeros en tener un hijo serían Zee y NuNew, o incluso Tutor y Yim, pero estos dos ya tenían suficiente con Teetee, su autoproclamado hijo adoptivo.
Y zee y nunew habían dicho que querían casarse primero y ya luego ver si tendrían cachorros <una muy fuerte indirecta en realidad>.
después de pensarlo un rato, Jimmy asintió hacía ohm.
así que al final serían ellos los que se enteraron primero y después de todo ellos son los que estan más cerca y se ven de vez en cuando con la mayoría. Así que sería más fácil decírselos a ellos a esperar que se enteraran por medio de Aof .
ambos todavía recuerden el gran drama que hicieron cuando mencionaron que no querían regalos por mientras hasta que se supiera cuál iba a ser el género del pequeño cachorro.
así que al final serían ellos, y luego verían lo de sus padres.
Y si más que decir ambos tomaron un rumbo diferente.
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el centro comercial
El cielo seguía nublado, todavía con rastros de que se iba acercando una fuerte lluvia.
por lo general la gente prefiere quedarse en sus casas a cobijados que pasear el frío centro comercial, pero para ellos eso no importaba tenían una misión y la debían de cumplir.
gracias a que no había mucha gente por lo mismo, había suficiente espacio libre para aparcar el coche, y sabiamente el más alto decidió apartarlo lo más cerca de la puerta de entrada.
con cuidado el coche fue estacionado y rápidamente el alfa se desabrochó el cinturón y fue el primero en bajar, rodeando el coche y así poder ayudar a bajar a su omega.
esto ya era costumbre desde mucho antes que ohm quedara embarazado, el más alto siempre era el primero en bajar y le abría la puerta. pero ahora es diferente, no sólo lo le abría la puerta ahora también se encargaba de desabrochar su cinturón de seguridad, llevar su bolso y que no se esforzará tanto al bajar.
ohm ya está en el Cuarto mes por lo tanto su barriga ya estaba lo suficientemente grande y pesada, que a pesar de que su barriga no era lo suficientemente grande como la de otros omegas, el simple hecho de que ahora ya no podía ver sus pies era preocupante.
para Jimmy que el Omega siempre se la pasaba tropezando incluso sin barriga era preocupante pero ahora que tenía su linda barriga era el doble de preocupante para el.
ya fuera del coche, se aseguró de ponerle bien el seguro y que ohm estuviera bien sujetado de su brazo para así poder dirigirse a la puerta de la entrada.
Apenas cruzaron las puertas automáticas, el aire acondicionado los recibió con un golpe frío que hizo que Ohm se estremeciera. Jimmy reaccionó al instante, buscando la chaqueta que traía ohm en su bolso para colocarla sobre los hombros de su omega.
—Ya estás temblando, amor —murmuró, acomodando el cuello de la chaqueta con dedos torpes pero llenos de cuidado—. No quiero que te resfríes.
Ohm rodó los ojos, pero la sonrisa no se le borró. Se pegó más al costado de Jimmy y entrelazó sus dedos.
—Exagerado. Solo fue un escalofrío. Pero… gracias —susurró, dándole un beso rápido en la mandíbula que hizo que al alfa se le pusieran las orejas rojas.
Caminaron lento. Ohm llevaba una mano apoyada bajo su vientre, como si ya desde ahora protegiera a su pequeña. Cada paso era medido, y Jimmy adaptaba su ritmo sin quejarse, aunque por dentro se moría de ganas de cargar a Ohm completo y evitarle cualquier esfuerzo.
—¿Seguro que quieres hacer esto hoy? —preguntó Jimmy, deteniéndose frente a la tienda de bebés que habían visto mil veces en internet—. Podemos volver otro día, cuando no esté por llover y…
—Jimmy —Ohm lo interrumpió, alzando la ceja con esa mezcla de ternura y autoridad que solo un omega embarazado podía lograr—. Llevamos semanas posponiéndolo. Hoy supimos que es niña. Nuestra niña. Quiero elegir su primera ropita hoy. Con su papá.
—ademas quiero aprovechar a hacerle un pequeño detalle a nuestros papás y a los chicos cuando le debemos la noticia.
Jimmy tragó saliva. Esa palabra. Papá. Cada vez que Ohm la decía, sentía que el corazón se le iba a salir del pecho.
—Está bien —cedió, con una sonrisa boba—. Pero tú me dices si te cansas. Prométemelo.
—Lo prometo —Ohm se puso de puntitas, o lo intentó, y rozó sus labios con los de Jimmy—. Ahora, señor alfa sobreprotector, ¿me acompañas a comprar el osito de peluche más esponjoso del mundo para nuestra hija?
y con una gran sonrisa ambos decidieron avanzar.
El interior de la tienda era un caos de colores pastel. Ropita minúscula colgaba de todos lados: vestiditos con volantes, mamelucos de conejitos, zapatitos que no eran más grandes que el pulgar de Jimmy, carreolas, pañales y ese olor a bebé.
Ohm se quedó congelado en la entrada, con los ojos cristalinos.
—Jimmy… —su voz se quebró—, todo es tan… chiquito.
Jimmy lo abrazó por detrás, apoyando la barbilla en su cabeza y rodeando con ambos brazos ese vientre redondo.
—Nuestra niña también va a ser chiquita
—Y nosotros vamos a cuidarla.
Una dependienta se acercó con discreción, notando el estado de Ohm.
—Felicidades, papás —dijo con una sonrisa cálida—. ¿Es su primera vez aquí?
ambos saliendo de su burbuja, su mirada se dirigió a la dependienta que amablemente seguía esperando su respuesta.
—Sí —respondió Jimmy, sin soltar a Ohm—. Y queremos todo lo que sea de niña. Todo.
Ohm soltó una risa húmeda y le dio un codazo suave.
—No le hagas caso. Solo… solo queremos ver qué hay. Empezar con algo pequeño.
— Claro! con gusto siganme.
sin decir ni una palabra más la dependienta amable les fue mostrando la ropa de recién nacido, al igual que se tomó el tiempo de explicar que cosas podían comprar antes de que nazca la pequeña y estén preparados.
— y? cuántas semanas tiene joven?—con una dulce sonrisa pregunto
—ahh acabo de cumplir 4 meses— al escuchar su respuesta la dependienta no pudo evitar mostrar una expresión de sorpresa y curiosidad.
— si? vaya pensé que tenía menos, su pancita se ve tan pequeña.
—jajaja si muchos me lo dicen, creó que es por mi genética. Mi mamá cuando me tuvo tampoco tuvo una panza tan grande.
—Oh entiendo, entiendo.— su mirada se dirigió a otra pareja que acababa de entrar —Bueno los dejo, si quieren ayuda en algo pueden irme a buscar a mi compañero o a mí.
sin más que decir la dependienta se retiró, dejando a ambos solos mirando el montón de ropita de bebe que había.
Terminaron con una canasta llena. Un vestidito amarillo con bordado de margaritas, unos calcetines que tenían orejitas de oso, un mameluco rosa pálido que decía “Papá me ama” y, por supuesto, el osito de peluche más esponjoso de toda la tienda.
eso y cosas necesarias cómo pañales, biberones, mantitas y una pañalera.
Cuando fueron a pagar, la cajera les entregó una tarjeta.
—Si anotan el nombre del bebé, le bordamos uno gratis en la mantita. Por promoción de futuros padres.
Jimmy y Ohm se miraron. No habían hablado de nombres todavía. Era demasiado real, demasiado pronto.
Ohm apretó la tarjeta entre sus dedos.
—Todavía no… pero gracias. Volveremos cuando lo tengamos.
Ya en el carro, con las bolsas en el asiento de atrás y la lluvia empezando a golpear el parabrisas, Jimmy se giró hacia Ohm antes de encender el motor.
—¿Estás bien?
Ohm asintió, pero tenía la mano sobre su vientre y los ojos perdidos en la tienda que dejaban atrás.
—Solo… me puse a pensar, todavía no tenemos un nombre para ella. pensábamos que iba a ser un niño y ahora que me ponga a pensar nunca elegimos uno para una niña y ahora
Jimmy no lo dejó terminar. Tomó su rostro entre las manos, con una delicadeza que desmentía su tamaño.
— no pienses demasiado, tal vez no tengamos un nombre para ella todavía pero todavía tenemos tiempo de pensar en el nombre correcto... no te presiones ahorita
Una lágrima se escapó de los ojos de Ohm, pero esta vez sonreía. Asintió y buscó los labios de Jimmy.
—si tienes razón, lo siento jajaja las hormonas—repitió contra su boca—. Bien... Ahora, vámonos a casa. Quiero preparar la sorpresa para los chicos...
—ya quiero ver su reacción
y sin más que decir Jimmy encendió el carro, con el corazón latiéndole a mil. Afuera llovía, pero dentro de ese coche, todo era calidez.
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