Chapter Text
El gran salón del palacio había sido preparado desde temprano.
Altos candelabros de cristal colgaban del techo, reflejando la luz en mil destellos dorados. Las cortinas de terciopelo caían en elegantes pliegues, y una orquesta afinaba sus instrumentos en una de las esquinas, llenando el ambiente con suaves notas que anunciaban el inicio de la velada.
Era el baile de bienvenida de la academia noble.
El evento más importante para los nuevos estudiantes.
Y, según el “juego”…
Uno de los eventos clave donde la historia comenzaba a tomar forma.
En una de las salas privadas del palacio…
Takemichi estaba siendo arreglada por varias doncellas.
Su vestido era de un delicado tono azul claro, con bordados plateados que brillaban con cada movimiento. Su cabello había sido recogido con elegancia, dejando algunos mechones sueltos que enmarcaban su rostro.
Era, sin duda, una visión digna de la alta nobleza.
Pero…
—Esto es malo… esto es muy malo… —murmuraba Takemichi con el rostro pálido.
Una de las doncellas inclinó la cabeza.
—¿Sucede algo, milady?
Takemichi apretó las manos.
—Todo…
Porque recordaba perfectamente este evento.
En el juego, el baile de bienvenida era donde:
- la heroína brillaba frente a todos
- el príncipe mostraba interés en ella
- y la villana…
Takemichi tragó saliva.
—…hacía el ridículo.
Era el inicio de su caída.
Un evento donde intentaba humillar a la heroína…
Y terminaba siendo humillada ella misma.
Takemichi se levantó de golpe.
—¡No puedo permitir que eso pase!
Las doncellas se sobresaltaron.
Takemichi comenzó a caminar de un lado a otro.
—Bien… calma… piensa…
Si seguía el guion tal cual…
Su destino estaba sellado.
Pero si lo cambiaba demasiado…
Podría empeorar las cosas.
Takemichi se detuvo.
Y entonces…
Sonrió.
Una sonrisa peligrosa (según ella).
—Entonces… haré ambas cosas.
Las doncellas intercambiaron miradas.
—¿Milady…?
Takemichi levantó un dedo con determinación.
—¡Actuaré como villana… pero fallaré a propósito!
Silencio.
—…¿eh?
Pero Takemichi ya estaba completamente convencida.
—¡Si fallo antes de hacer algo realmente malo… evitaré el castigo!
Era… una lógica cuestionable.
Pero para Takemichi…
Tenía todo el sentido del mundo.
—¡Perfecto!
El salón principal comenzó a llenarse poco a poco.
Nobles de distintos territorios conversaban elegantemente, mientras la música suave llenaba el ambiente.
Entre ellos…
Se encontraban varias figuras conocidas.
Chifuyu Matsuno, observando todo con atención.
Keisuke Baji, claramente aburrido.
Y Takashi Mitsuya, admirando la decoración con interés.
—Esto es elegante —comentó Mitsuya.
—Es aburrido —respondió Baji.
Chifuyu suspiró.
—Compórtate, Baji-san…
En ese momento, las puertas principales se abrieron.
Y todos guardaron silencio.
El príncipe heredero había llegado.
Manjiro Sano entró con calma, seguido de Ken Ryuguji.
La presencia de Mikey llenó el salón de inmediato.
Todos inclinaron la cabeza en señal de respeto.
Pero sus ojos…
Buscaban a alguien.
Y la encontraron.
Takemichi acababa de entrar.
El salón pareció iluminarse.
Varios murmullos recorrieron el lugar.
—Es hermosa…
—Lady Hanagaki…
—La prometida del príncipe…
Takemichi caminó lentamente, intentando no tropezar.
Bien…
Es ahora…
Sus ojos buscaron a la heroína.
Y la encontraron.
Hinata Tachibana estaba de pie cerca del centro del salón, luciendo nerviosa pero encantadora.
Perfecto.
Takemichi respiró profundamente.
—¡Comienza el plan villano!
Caminó directamente hacia ella.
Hinata la vio acercarse y sonrió con dulzura.
—Lady Hanagaki…
Takemichi se detuvo frente a ella.
Todo el salón parecía observarlas.
Este es el momento…
La villana hace su movimiento…
Takemichi levantó la barbilla.
—Tú…
Hinata inclinó la cabeza.
—¿Sí?
Takemichi apretó los puños.
Hazlo…
¡Sé intimidante!
—Tú… bailas, ¿verdad?
Hinata parpadeó.
—S-sí…
Takemichi asintió.
—Entonces…
Pausa dramática.
—¡Debes dar lo mejor de ti!
Silencio.
Completo.
Absoluto.
Takemichi abrió los ojos lentamente.
…otra vez.
Hinata sonrió, conmovida.
—Gracias… haré mi mejor esfuerzo.
Takemichi sintió que su alma se desmoronaba.
¡¡¿POR QUÉ SIEMPRE TERMINO ANIMANDO A LA GENTE?!!
Desde la distancia…
Mikey observaba todo.
Y suspiró suavemente.
Draken cruzó los brazos.
—…otra vez.
Mikey sonrió levemente.
—Sí.
La música cambió.
Era el momento del baile principal.
Mikey comenzó a caminar.
Directamente hacia Takemichi.
El salón contuvo la respiración.
Takemichi lo vio acercarse.
¡Evento del baile!
¡Ahora invitará a la heroína!
¡Todo sigue el guion!
Pero Mikey se detuvo frente a ella.
Y extendió la mano.
—Takemichi.
Silencio.
—Baila conmigo.
El mundo se detuvo.
Takemichi se quedó congelada.
Esto no estaba en el guion.
—¿Eh…?
Mikey inclinó ligeramente la cabeza.
—¿No quieres?
Takemichi entró en pánico.
—¡N-no! ¡Sí! ¡O sea—!
Tomó su mano sin pensar.
Y la música comenzó.
Mientras bailaban, Takemichi sentía que su cerebro dejaba de funcionar.
Esto está mal…
El príncipe debería estar con la heroína…
¡Esto está mal!
Pero Mikey la sostenía con firmeza.
Su mirada tranquila fija en ella.
—Estás distraída —dijo.
Takemichi evitó mirarlo.
—No…
Mikey se acercó ligeramente.
—Sí lo estás.
El corazón de Takemichi latía con fuerza.
Esto definitivamente no es parte del juego…
Desde la distancia…
Hinata los observaba.
Y sonreía.
Con felicidad genuina.
Como si aquello fuera exactamente lo que quería ver.
Takemichi no lo notó.
Pero Mikey sí.
Y en su mente…
El registro continuaba.
Registro de observación del príncipe — Día 5
Mi prometida intentó ser "villana" en el baile.
Terminó animando a la "heroína".
Bailó conmigo sin oponerse demasiado.
Sigue sin entender cómo funciona la maldad.
Pero eso está bien.
Porque cada vez…
Quiero observarla más de cerca. (⸝⸝ᵕᴗᵕ⸝⸝)
