Chapter Text
-Suo-san no vino a clases hoy tampoco –susurró Nirei viendo su asiento vacío- ¿Habrá enfermado?
-Tampoco ha contestado los mensajes –dijo Sakura revisando el chat grupal.
-Iré a verlo después de clases –dijo Kiryu- ¿Quieren venir? A Suo-chan no creo que le moleste.
Tsugeura, Nirei y Sakura se miraron.
-Mejo ve tú –dijo Sakura-, dile que se recupere pronto o que mañana iremos también.
-¿Ah? –preguntó Kiryu sorprendido- Pensé que vendrían.
-Suo-san y tú tienen una relación más… íntima, creo que será mejor que primero vayas tú.
-Oh –susurró el pelirrosa-, le daré sus saludos.
-Saliendo podemos ir a comprarle algo para que se lo lleves –sugirió Nirei, así como la vez que Sakura se enfermó y todos le enviaron pequeños obsequios.
-Le enviaré un mensaje –dijo Mitsuki-, cuando esté con Suo, se los prometo.
Entonces a la salida, acompañaron a Kiryu hasta la cafetería cercana a su casa donde compraron postres y té para Suo. Aunque Nirei quería ir con él, se limitó a darle una nota para Suo.
-Dile por favor que estamos preocupados por él –le dijo ligeramente nervioso-, y recuérdale que lo queremos.
-Se lo diré –dijo Kiryu tomando el papelito-, y luego les contaré absolutamente todo.
Nirei asintió con fuerza, luego se despidió de él para volver sobre sus pasos e ir a su casa, en dirección opuesta al camino de Kiryu; así que tomó su teléfono para mandarle un mensaje.
“Voy a tu casa, será mejor que me abras o que alguien me reciba porque no pienso volver sin noticias tuyas”
No era la primera vez que iba al domicilio de Suo, pero siempre había estado acompañado de él lo que le restaba nervios a la visita pero ahora, de alguna manera se sentía ansioso.
La única respuesta que recibió fue “:0”. Pero se sintió aliviado.
“Estoy afuera”.
La casa de Suo se distinguía por sus decoraciones chinas, faroles en los costados de su puerta y un silencio casi absoluto que era interrumpido cada par de segundos cuando oía que agua caía. Quizá tenía una de esas fuentes de bambú.
-Tengo que admitir que estoy sorprendido –escuchó la voz de Suo mientras la puerta se abría-, no pensé recibir visitas.
Suo tenía el cabello ligeramente despeinado, también podía notar su frente sudorosa y mejillas rosadas.
-¿Estás enfermo? –preguntó Kiryu entrando y ayudándole a cerrar la puerta- ¿estás solo?
-Pasa –le indicó el camino por una hilera de piedras en el jardín que conducía al interior de su casa.
-Los chicos te envían sus saludos y un poco de té.
-¿Están preocupados? –preguntó con un aire a broma- No debieron.
Sonrió pero antes de reírse comenzó a toser, cubrió su boca con un pañuelo que no había visto en su mano y luego acomodó su cabello recomponiendo su postura.
-Estás enfermo –Kiryu afirmó.
-Es una infección –dijo sonriéndole-, en mi ojo sano.
-Oh –Kiryu se apresuró a ponerse a un lado de Suo, tomando su mano hasta llevarla a su hombro-, apóyate en mí para caminar.
-Conozco mi casa –dijo sonriendo.
-¿Estás tomando algo o necesitas que te compre medicina? –aun con la réplica de Suo, afirmó su mano en Kiryu y le apuntó a donde caminar.
-Es una infección de cuarenta y ocho horas –contestó-, no es algo importante pero ya que… já.
Suo esperaba decir algo como “ya que sólo tengo un ojo sano, sería difícil ir a clases y hacer lo que normalmente hago” pero un nudillo en su garganta se formó.
-No es algo sin importancia –dijo Kiryu-, cualquier infección es algo serio porque de no tratarla podría evolucionar a algo más grave.
-Sí, eso –con las indicaciones de Suo finalmente llegaron a su habitación-. Pronto iré a clases.
-Toma todo el tiempo que ocupes para recuperarte –kityu le ayudó a sentarse frente a una pequeña mesa de centro, donde tenía una taza de té medio vacía-, si puedes faltar a clases deberías aprovecharlo.
-¿Me pasarás los apuntes?
-Nirei-chan tiene mejores apuntes –dijo riéndose-, pero si quieres los míos tendré que poner atención en clases.
-¿Nire-kun?
-Me pidió que te diera esto –le entregó el papelito-, Sakura dijo que si no te recuperas pronto, vendrá él mismo a visitarte.
-Oh no –dramatizó-. Me tomaré mi medicamento diligentemente de ahora en adelante.
-Los chicos te envían esto junto a sus mejores deseos.
Kiryu puso en la mesa la bolsa con bocadillos y té.
-Vaya, ¿cómo sabían que me estaba cansando del té de manzanilla? –estiró su mano hasta tomar el vaso de té.
-Es de jengibre y romero porque pensé que estarías enfermo –dijo al ver que lo destapaba e inhalaba el aroma-, endulzado con miel.
-Me gusta –confesó- gracias.
-Si ocupas descansar la vista puedo irme.
-¡No… –se apresuró a decir antes de siquiera probar el té-, puedes quedarte el tiempo que quieras pero me temo que sí tengo que descansar mi vista.
-Si el medico dijo, puedo quedarme y pasar unos niveles de mi juego en lo que descansas. Cuidaré de tu sueño.
-Te lo agradezco –la voz de Suo fue más suave de lo que esperó.
Al día siguiente apenas Kiryu atravesó la puerta del salón, todos lo rodearon.
-¿Y?
-¿En dónde está Suo? –preguntó Taiga.
-¿Cuándo vendrá? ¿Él está bien?
Kiryu sonrió asintiendo, dándole tranquilidad a todos sus compañeros que se relajaron y volvieron a sus asuntos confiando en que Suo estaba bien.
Pero Sakura aún seguía inquieto hacía que se sentó en la butaca delante de Kiryu.
-¿Cómo está él? –preguntó sin mirarlo realmente; no quería que notara que quizá, estaba ligeramente asustado.
-Enfermó –susurró Mitsuki-, es una infección de dos días.
-¿Cómo gripe?
-Sí –dijo-, le dije que se recupere y dijo que seguirá diligentemente las indicaciones médicas para volver pronto.
-¿Entonces está bien?
-Está en cuarentena –dijo Kiryu finalmente-, pero está bien. Alguien de su familia contrajo un virus y todos se contagiaron; está en buenas manos.
-Okey –Sakura se levantó del asiento-, gracias por ir a verlo y decírmelo.
-Es lo que hacen los amigos, no tienes que agradecérmelo –Kiryu se iba a poner los auriculares, pero sintió la mirada de Sakura así que lo miró.
-Supongo que fue algo trivial para ti… al ser –puso su mano en la nuca, comenzando a sonrojarse- novios… por eso te lo agradecí.
Las cejas de Kiryu se alzaron pero cubrió su boca con una sonrisa.
-Quizá también me haya contagiado –dijo riéndose, insinuando que se habían besado solo para que Sakura gritara completamente rojo.
