Actions

Work Header

Stand By Me; Minsung

Chapter 9: Extra

Chapter Text

El sonido del teléfono irrumpe en el pequeño apartamento.

Minho, recostado en la isla de la cocina, apaga el hornillo donde calienta agua para una infusión antes de salir hacia el pasillo. Ahí, sobre un mueble en el que guardan todo lo que no saben dónde dejar, el teléfono fijo color crema resuena.

Minho se acerca, ojeando distraídamente el cielo oscuro a través de la ventana mientras se pregunta quién puede llamar a estas tardías horas.

La respuesta llega en cuanto descuelga.

- ¿Minho? - Preguntan.

Minho frunce el ceño. El pulso se le acelera antes de que su cabeza termine de reconocer al emisor.

- ¿Jisung? -

- Sí. Aquí presente el mismísimo Han Jisung, nacido el catorce de septiembre del setenta y cuatro en el Hospital de-

- ¿Estás borracho? -

Una risa torpe inunda la línea telefónica.

- ¿Qué? ¿Tan ilegal es llamarte? -

- Es casi la una y hablas como si te acabaran de sacar las muelas del juicio. -

- Bueno, quizá solo intento parecer borracho - Rehúye, hablando muy serio antes de volver a reírse solo - ¿Y tú que haces despierto? -

Por cómo habla, Minho sabe que definitivamente está borracho. Eso le hace sonreír con gracia.

- El lunes tengo examen. Estoy estudiando. -

- Uh~~ Estudiando un viernes por la noche - Ríe, alucinado - ¿Acaso no tienes vida social? -

- La tengo. -

- Pues deja mucho que desear. -

- ¿Para qué me has llamado? -

- Porque he visto el teléfono de camino a mi habitación y he pensado, ¿por qué no? Llamemos al idiota que vive en Ulsan - Cuenta entre risas.

- Llamaste el sábado pasado. -

- Uh - La diversión parece caer. Minho se pasa una mano por el cuello al darse cuenta que todavía puede reconocer en qué humor está solo por su tono al hablar - ¿Tú y tu padre os habláis? Creía que solo compartíais piso. -

- Ja, ja. -

- Era broma - Canturrea Jisung - Me dijo que te diría que había llamado. ¿Por qué no me devolviste la llamada? -

- Porque no he tenido tiempo. -

- Umh... eso le dice mi madre a mi padre cuando él le pregunta por qué no ha limpiado el baño. Ella oooodia limpiar el baño. -

Minho decide no responder. Baja la mirada al cable en forma de espiral del teléfono y cuela el meñique por uno de los huecos.

- ¿No vas a preguntarme qué tal? - Duda Jisung. La borrachera le vuelve la voz más grave y lenta.

- No son horas para hablar. -

- ¿Estás con alguien o qué? Qué aburrido. -

- Te llamo en otro momento, ¿vale? Es ta-

- No, espera. Detente, Lee Minho - Exige, divertido - Espera un segundo, anda. -

- Es casi la una de la mañana, Jisung. -

- Lo sé, lo sé... - Se escucha movimiento al otro lado de la línea, el crujir de madera y luego algo cayendo en una superficie - ¿Te cuento un pequeño secreto? -

A Minho no le queda otra que murmurar un asentimiento. Le extraña que Jisung no hable de inmediato, casi interrumpiéndole, como ha estado haciendo durante toda la llamada.

La línea queda en silencio.

Minho, cada vez más inquieto por el peso de lo que pueda significar su silencio, deja de juguetear con el cable y cierra el puño alrededor de él.

- Ahora mismo moriría porque estuvieras aquí conmigo, o yo allí contigo. O que estuviéramos juntos en cualquier lugar, me da igual - Confiesa Jisung en voz baja - Solo quiero verte. -

La respiración lenta de Minho llena el canal de Jisung, quien en la soledad de su sala se encoge más sobre el sillón y aprieta el teléfono contra su oreja.

- Mañana te arrepentirás de esto, Jisung. -

- ¿De decir que quiero verte? -

- De llamarme. -

- Tú me has contestado. -

- Contesto siempre que estoy en casa a las llamadas. -

- ¿Por qué pareces enfadado? -

Minho cierra los ojos, enfocándose en ese malestar que sí que siente, aunque no quiera admitir de dónde viene.

- ¿Es que tú no quieres verme? - Continúa Jisung, sonando menos divertido.

Un nuevo silencio. Uno donde ambas respiraciones llenan la línea: la acelerada de Jisung y la pausada de Minho.

- Estoy borracho... - Susurra Jisung. Su voz es inestable, aun así mantiene ese matiz de diversión - Sin alcohol nunca me habría atrevido a llamarte. Aprovecha. Aprovecha que mañana no voy a recordar nada de esto. -

- ¿Has bebido solo para llamarme? -

- No. He salido con los chicos. Hoy es el cumple de Chaewon, la novia de... de Chan. Hemos estado bebiendo con las chicas. -

- ¿Con Yena? -

Jisung suelta algo parecido a una risa nasal, aunque termina sonando más a suspiro.

- Sí, estaba Yena. -

- ¿Y qué? ¿Por fin eres suyo? -

- Ella no me gusta. -

- No hace falta que te gust-

- Me gusta alguien - Dice Jisung por encima de su voz.

Tras escucharlo, Minho termina apoyándose contra el mueble en el que está colocado el teléfono.

- ¿Y vas a decirme quién es? -

- No sé, ¿quieres escucharlo? -

- Eres tú quien está borracho, Jisung. -

- Deja de hablarme así. -

- ¿Así cómo? -

- Como si fuera idiota. -

- No te estoy tomando por idiota.

- ¿Hoy has estado con tus amigos? -

Minho frunce el ceño, sin entender a qué viene esa pregunta.

- He ido a clase, claro que he estado con ellos. -

Jisung se queda callado, y Minho siente que cada vez entiende menos hacia dónde va la conversación.

- Jisung, es tarde. Hablemos en otro momento. -

- Anoche soñé contigo. -

- Umh... - Murmura Minho - ¿Y qué soñaste? -

- No lo sé, pero soñé contigo. -

- ¿Y cómo sabes que yo aparecía si ni siquiera recuerdas el sueño? -

- No lo sé. -

- Tu memoria falla bastante, parece. -

- Solo a veces. Mañana, por ejemplo, no recordaré esto. -

- ¿Tan borracho estás? -

- Ni te lo imaginas. -

Ambos sonríen a la vez, y el sonido se cuela en el único canal que les mantiene en contacto.

- Mañana... mañana... - Susurra Jisung, perdido en algún pensamiento que solo él entiende.

Minho se apega al auricular, inclinando la cabeza con esa ternura que nunca dejará de sentir por Jisung. Cierra los ojos un instante, imaginando que los susurros son articulados directamente contra su oreja, y posa los labios contra la parte del altavoz, como si pudiera dejar ahí ese amor que nunca va a poder darle.

- Mañana... mañana no te veré - Susurra Jisung.

- ¿Ahora te das cuenta? - Le susurra de vuelta, labios pegados al altavoz.

- Aunque tal vez sí te veré en mis sueños. -

- Jisung. -

- ¿Hmm? -

Minho posa la vista en el cielo oscuro a través de la ventana.

- Deberías irte a dormir. Quién sabe y sí aparezco en tus sueños. -

- Allí no escucho tu voz. -

- ¿Sabes lo cursi que estás siendo? - Trata de bromear Minho. La sonrisa ladeada se le mezcla con una cansada, algo triste

- Últimamente he estado viendo muchas pelis de romance - Confiesa Jisung - ¿Tú has visto "The Princess Bride"? Te la recomiendo, creo que te gustaría. El otro día la vi con mi madre y luego una que daban en la tele... no recuerdo su nombre, tampoco era la mejor que he visto - Dice, y respira hondo - ¿Sabes qué es lo peor? Que todas acaban bien, los protagonistas terminan besándose bajo la lluvia o corriendo por praderas con las manos entrelazadas. -

- Los finales felices son lo que vende. -

- ¿A ti te gustan los finales felices? -

- ¿A quién no? -

Jisung murmulla algo ininteligible.

Minho piensa en "Stand By Me"; la película favorita de Jisung no tiene un final feliz.

- ¿Minho? -

- ¿Sí? -

- Nada... solo quería comprobar que sigues ahí. -

Esta vez Minho murmulla algo.

La línea vuelve a quedar en silencio, aunque ahora Jisung no duda de sí sigue ahí o no. Minho se encarga de hacérselo saber al acercar el altavoz a su respiración.

Han pasado seis meses desde que inició el nuevo y último curso de instituto. El verano terminó y Jisung nunca llegó a estar en la feria del pueblo junto a Minho.

El otoño pasó y fue triste, porque Jisung vio el marrón en todas parte salvo en las cuencas felinas de Minho.

El invierno cayó sobre el pueblo y la primera nevada no fue profanada por ocho pares de botas, sino por siete. Saltaron sobre la nieve virgen, hicieron guerras de nieve y acabaron la noche en casa de Jeongin bebiendo chocolate caliente mientras Jisung pensaba sin querer en que Minho y él habrían compartido colchón inflable.

Las vacaciones de Navidad llegaron y la madre de Minho decidió viajar a Busan. Minho no regresó al pueblo como había prometido, sino que celebró la llegada de un nuevo año en Busan, en casa de sus abuelos, mientras Jisung contaba mentalmente cuántas veces deseó llamarle pero no pudo porque nunca se supo el número del teléfono fijo de la casa de sus abuelos.

En enero el regreso a clases fue frío. Tan frío que Jisung perdió el interés de ir a las quedadas rutinarias con sus amigos. Todo le parecía un poco más vacío desde que Minho ya no estaba.

Y febrero está terminando. San Valentín ya pasó, y con él Jisung se quedó sin todos los dulces que Minho siempre acababa acumulando por culpa de todas las chicas que se le confesaban. Jisung nunca había pensado demasiado en ello hasta este año.

- ¿Cuándo regresas? - Pregunta Jisung.

- Verano. -

- ¿Y Semana Santa? -

- La pasaré con la familia de mi padre. -

- Así que... ¿cuatro meses más? -

- Eso parece. -

- Se me va a hacer eterno - Admite Jisung.

- El tiempo pasa. Pasará. -

- El tiempo - Repite él - El tiempo... - Vuelve a decir, pensando, cada vez más bajito - El tiempo aquí no parece pasar. Todo pasa lento. Las películas, ellas también pasan lentas. Me pregunto si cuando te vea todo volverá a ser como antes, si el tiempo volverá a pasar rápido. -

Minho, que desde hace rato se siente al borde de un precipicio, vuelve a cerrar los ojos, fingiendo que nada es así de doloroso, tratando de olvidar la pena que nunca termina de desaparecer.

- ¿Sabes qué es lo único que pasa rápido? - Sigue Jisung, incapaz de callarse incluso cuando suena agotado - Este momento. Tú me colgarás y... y otra vez todo habrá sido parte del pasado. -

- Sung... -

- Iré a mi cama - Continúa, sin escucharle - Me tumbaré y sé que no podré dormirme. Nunca puedo. No me gusta dormir porque siempre termino despertándome. Y odio estar despierto, el tiempo pasa muy lento. -

- Jisun-

- Y mañana será sábado - Murmura - ¿Allí también será sábado? -

- Definitivamente has bebido demasiado, lo me-

- Respóndeme - Exige de pronto, alzando la voz - ¿Será sábado también para ti? -

- Sí. -

- ¿Vivirás el mismo sábado que yo? -

- El tiempo es el mismo para los dos. -

La pequeña risa nasal de Jisung le rompe el alma porque suena húmeda, mocosa. Porque es evidente que está llorando.

- Minho... ¿por qué me evitas? -

La pregunta llegaría, Minho lo sabía.

Le ignoró en agosto, durante esa primera semana caótica en la que se asentó en la nueva casa con su padre.

En septiembre hablaron algunos días, el día del cumpleaños de Jisung y algún que otro finde. Minho se excusó con que estaba ocupado adaptándose a la nueva vida y Jisung le creyó porque se puso en su lugar.

En octubre hablaron menos, el veintiséis tuvo lugar su llamada más larga. Fue un accidente que Minho respondiera; su padre es quien siempre responde el teléfono pero aquella tarde no estaba en casa. Jisung habló durante quince minutos seguidos solo para escuchar a Minho decir "ajá" de vez en cuando.

En noviembre no hablaron en absoluto. Minho cree que Jisung nunca llegó a llamar porque fue un mes de exámenes.

En diciembre sí. Varias veces. Minho se sentía culpable por no volver al pueblo y llamó tanto a Jisung como al resto de los chicos, aunque a pesar de que ambos llamaban, las conversaciones con Jisung siempre eran las más cortas.

En Navidad y Año Nuevo estuvieron incomunicados.

Enero pasó igual: llamadas cada vez más cortas, llamadas perdidas en el buzón de voz o promesas vacías del señor Lee a Jisung de que Minho le llamaría más tarde.

Y esta es la primera llamada que Minho contesta de febrero.

- No vas a responder - Razona Jisung - Podrías intentar negarlo... ni siquiera sé si me ignoras o si yo me he convertido en una lapa. No sé, ya no entiendo nada. Al principio no pensaba tanto en ti, ¿sabes? Creo que he empezado a obsesionarme con... esto, después de darme cuenta de que hablas con todos los chicos varias veces al mes menos conmigo - Ríe, débilmente - ¿Es porque soy muy parlanchín? ¿Porque te da pena escuchar mi voz? -

- Son las circunstancias, no suelo estar en casa cuando llamas. Es eso. -

- ¿Es porque te besé? -

- No. -

- ¿Es porque tú me besaste? -

- Ni siquiera pienso en eso, Jisung. -

- Pues yo sí, y mucho. -

El impacto de la conversación golpea tan rápido el cuerpo de Minho que sin pensar dirige el teléfono hacia su base, dispuesto a colgar. No obstante, frena. Se detiene, duda y respira hondo.

Vuelve a acercarse el teléfono a la oreja y a la boca porque, escuchando la tristeza cruda en la voz de Jisung, entiende que debe darle un final cerrado a esta historia que hasta ahora acababa en puntos suspensivos.

Exhala despacio, sonoramente, queriendo que Jisung sepa que sigue ahí.

- ¿Jisung? -

- ¿Hmm? -

Minho aprieta los dedos alrededor del cable en espiral.

- He conocido a alguien. -

Una respiración entrecortada escapa de los labios del menor.

- Alguien que... - Minho se detiene un instante - que me hace sentir tranquilo incluso cuando estoy mal. Alguien con quien puedo pasar horas sin hacer nada y aun así siento que el día ha merecido la pena. -

Jisung no responde, solo se escucha su respiración al otro lado.

- Es un chico - Continúa, bajo - Y me gusta como nunca antes me ha gustado nadie. -

Otra respiración, más corta, más irregular.

- Cuando habla demasiado termino con dolor de cabeza, pero si se calla durante mucho tiempo me preocupa porque siento que algo va mal - Una sonrisa tenue se cuela en los labios - Quiero cuidarle, hacerle sentir bien. Odio pensar en la idea de convertirme en alguien que pueda hacerle daño. -

El silencio de Jisung le empieza a doler físicamente.

- ¿Y sabes? Verle feliz me hace feliz. Quiero que sea siempre feliz, incluso si yo no estoy cerca para verlo. Su felicidad es lo más importante para mí. -

- Umh... eso es... bueno - Murmura Jisung después de carraspear. Se le escucha tomar un respiro profundo - ¿Tú le gustas a él? -

- Eso parece. Eso me da a entender. -

- Ya veo... -

Minho posa la mirada en el suelo.

- ¿Estás feliz por mí? - Duda con el corazón en garganta.

- Sí - Responde enseguida Jisung, aunque le tiembla la voz - Has hablado de él como si... - La frase queda suspendida en el aire unos segundos - ...como si estuvieras enamorado. -

Minho aprieta los labios, tan triste como agotado.

- Lo estoy. -

- Oh... - Murmura y la voz se le rompe cuando vuelve a hablar - Supongo que entonces tiene sentido que estés... ocupado. -

- Sí... -

Un sorbido llena la línea por parte de Jisung. Luego respiraciones temblorosas y, de nuevo, su respiración choca contra el auricular de Minho.

- Antes me refería a ti. -

- ¿Umh? - Duda Minho, perdido.

- Eso, que... Nada, da igual - Dice, de repente - Iré a dormir. Ha sido una noche larga. -

- ¿Demasiado alcohol? -

- Demasiado todo - Responde, buscando sonar animado - Esto... descansa. -

- Sí, lo mismo. -

- Bye - Susurra con voz aparentemente animada.

- Bye. -

Lo siguiente que llena la línea es un pitido.

Notes:

Si os gusta la historia no os olvidéis de dejar kudos y/o comentar!!! Gracias por leer ♡