Chapter Text
Donghyuck se levantó con pereza, era temprano en la mañana, pero tenían que acompañar a Jeno a Torino para estar presente en los nuevos comercios de comida, así que preparó al pequeño Riku que ya se había levantado, le puso una camisa azul celeste y shorts de vestir negros. Lo envió a la cocina para que le hicieran el desayuno y él se dirigió a la habitación del pequeño Sakuya, pero Jeno ya lo tenía en brazos, vestido y peinado, suspiro de alivio, rápidamente se dio una ducha, se vistió y los cuatro emprendieron viaje a la ciudad.
Después de estar una hora saludando, charlando y haciendo que sus hijos saludaran a la gente, por fin pudo salirse con la suya e irse del gentío, se llevó a los niños a pasear por el centro, se sentaron en el parque principal del centro, Riku se quedó a su lado porque no conocía el lugar, pero traía sus carritos de madera, así que se entretuvo jugando, mientras él jugaba con Sakuya sobre la banca, miró a su alrededor, mucha gente sabía quiénes eran, algunos habían pasado a preguntar si Riku podía comer dulces, a lo que él respondió que sí, le regalaron unos bonitos gorros de lana para el invierno.
Sin embargo, algo captó su atención, era una pareja con un bebé en brazos, el chico era bellísimo, su piel blanca resaltaba más con el cielo nublado de hoy, pero se sorprendió más al ver que el hombre que lo acompañaba era, ni más ni menos que Mark Suh, Donghyuck se levantó por inercia, rápidamente le dijo a Riku que lo siguiera y con Sakuya en brazos se acercó. Hace tiempo que había perdonado las acciones de Mark en el pasado, y se había enterado por el periódico que se casó de nuevo, pero no tenía idea de que había tenido un hijo, al estar frente a él, Mark abrió los ojos, miró a los dos pequeños con él, su boca se partió en una sonrisa amplia.
—Hyuckie... ¿Son los hijos de Jeno?
Donghyuck rodó los ojos—Pues de quién más.
Mark rió—Este es mi esposo, Suh Chenle.
El muchacho sonrió, estrechó su mano con cuidado porque tenía al bebé en brazos, Donghyuck se inclinó mirando al chico para pedir permiso, al asentir el muchacho, Donghyuck levantó la manta que cubría el rostro del bebé, aparentemente con ternura—Oh, es muy bonito, espero que se parezca a ti, Chenle—El menor soltó una carcajada.
Mark se acercó a Riku, estrechó su pequeña mano, el niño sonoro y se presentó como Jeno le había enseñado—Mi nombre es Lim Riku, hijo de Lim Jeno y Lim Donghyuck, príncipes de Hinata, capital de Ikuo.
—¡Oh! ¡Qué genial!—Mark le aplaudió al pequeño, quién parecía sonrojado.
—Este es el bebé Sakuya, tiene un año.
—¿También se va a presentar?
—¿Haechanie?—La voz de Jeno sonó detrás de él, se dio la vuelta, Jeno parecía confundido, pero sonreía.
—Hola, querido, mira, Mark acaba de tener a su primer bebé, ¿no es grandioso? Mark se veía avergonzado de estar frente a Jeno, pues era el más afectado por sus decisiones, pero Jeno sonreía cálidamente hacia él, no había atisbo de enojo o tristeza, solo genuina curiosidad
—Es un placer verte, Mark, te ves... Feliz.
El mencionado miró a Chenle, quién le guiñó un ojo—Lo estoy. Jeno se acercó, Mark tragó saliva, pero el mayor colocó las manos en sus hombros... Y lo estrechó en un abrazo, Mark correspondió, aplastó su nariz en el hombro de su mejor amigo y suspiró de alivio, un peso que no sabía que tenía se fue aligerando de sus hombros, Jeno se alejó, se acercó a Chenle y lo abrazó de lado ya que tenía al bebé, Chenle le entregó al bebé, Jeno lo sostuvo sonriendo.
—Es hermoso, Mark, espero que se parezca a tu esposo.
—¡Le acabo de decir lo mismo!—Haechan soltó una carcajada.
Los cuatro con sus respectivos hijos comenzaron a pasear por el centro, Jeno llevaba a Sakuya en brazos mientras Donghyuck iba de la mano con Riku, Mark les contaba cómo conoció a Chenle, sus travesuras y todo lo demás, Jeno le contó a Mark de todos sus dramas de embarazo, sus celos, sus berrinches, bromeando entre ellos con un "de lo que te salvaste", que hizo a Mark soltar una carcajada. Se sintió aliviado de poder estar así con Mark otra vez, como siempre debió ser, pero las cosas nunca se hacen como uno quiere, por más que lo planees, nunca se concreta de esa manera, algo fuera de tu control puede ocasionar una diferencia, aunque hubo dolor, supone que valió la pena. Mientras iba charlando con Chenle, Riku gritó que alguien estaba usando la misma ropa que él, riendo con sorpresa.
—¡Mira mami, los zapatos son iguales también!—Haechan miró al niño que portaba la ropa, ciertamente era igual, pero el niño era más grande que Riku.
—¿Puedo pararme frente a él y fingir que soy su reflejo?—Haechan rió.
—No, cariño, creerá que estás loquito.
—¡Por favor, mami!
Gruñó, terminando por asentir, Riku no desperdició tiempo y corrió los pocos pasos que lo separaban del niño y como dijo, se paró frente a él, pero era inútil, el niño era más alto, rió junto a Chenle que veía la escena divertido—Mark mencionó algunas de las tonterías que solías hacer de niño, y veo a quién se parece.
La gente se dispersó lo que le permitió ver a los padres del niño, un hombre alto de cabello castaño con sonrisa alegre, junto a uno más bajo, de cabello negro y sonrisa... Muy conocida, era sin lugar a dudas, Na Jaemin, esta vez no se le escapará, tomó aire y gritó,
—¡NA JAEMIN!—El mencionado abrió los ojos y miró a su alrededor buscando al que llamó su nombre, al reconocerlo, Haechan alzó la mano y la agitó, saludando.
Se acercó corriendo, Chenle lo siguió, pero a paso lento, Jeno y Mark al escucharle gritar, se acercaron rápidamente también. Haechan se detuvo frente a su mejor amigo, sonriendo ampliamente, los ojos de Jaemin brillaban con lágrimas retenidas, el moreno hizo una mueca de tristeza, negó, mostrándole a Jaemin que no hiciera esa expresión, en cambio mostró una gran sonrisa, asintió, pidiéndole que hiciera esa expresión en su lugar, Jaemin no pudo evitar reír, pero sus lágrimas seguían cayendo.
—Hola, minie, ¿Has estado bien?—Jaemin sollozó, Donghyuck rodó los ojos, se acercó al muchacho, abrazándolo con fuerza.
—Todo está bien, minie, deja el pasado atrás, que nosotros ya lo hicimos.
En ese momento, Jaemin alzó la mirada, Mark estaba ahí, sonriéndole, Jeno también, ambos se acercaron, uniéndose al abrazo, así los cuatro principitos que se conocieron de hace tantos años, por fin estaban juntos.
Jaemin miró a sus adultos mejores amigos, pero todo lo que vio fueron las mejillas regordetas de un Haechan de nueve años, los grandes ojos de Mark de diez años y la sonrisa con ojos de media luna del Jeno de diez años, era como volver a aquellos días en el bosque en Dubois, buscando gusanos y renacuajos en el arroyo, a las rodillas sucias y raspadas de jugar a las carreras, las camisas de pijama de seda desgarradas por trepar los árboles, los gritos de la madre de Haechanie porque había roto otros pantalones cortos de las más finas telas de Ikuo, Jaemin rió con grandes lágrimas cayendo de sus ojos conmovidos, emocionados y sorprendidos. El Mark de diez años tomó su mano como aquel día de lluvia, sonriendo ampliamente con una ventana en sus dientes frontales, de repente cambió al Mark de veintisiete años quién sostenía su mano realmente y dijo con una sonrisa...
—Seguimos siendo mejores amigos, ¿verdad?—Jeno, Haechan, Mark y el esposo de este lo miraban expectantes, Jaemin miró a su lado, a Sungchan quién le sonreía suavemente, acercándose.
—Vamos, Jaeminie, deja el pasado atrás y ponte en marcha—Murmuró solo para él.
Miró a los chicos de nuevo, apretó la mano de Mark y asintió.
—Si, seguimos siendo mejores amigos...
Habían cuatro principitos que en su vida adulta tomaron decisiones que afectaron de diferentes maneras su amistad, sin embargo, cuando dicen que "el tiempo lo cura todo" es mentira, lo que cura es el apoyo, las nuevas oportunidades, las buenas personas, el desahogo y más importante...
El amor.🤎
Fin.
