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Chapter 2: ¿La respuesta?

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

Su familia estaba de visita en el rancho.

Francis miró a sus hijos, escondidos debajo de la mesa. Por alguna razón Topanga y Dakotah odiaban estar cerca de su hermana. Francis sabía dónde buscar a sus hijos, Samantha* no tenía la misma habilidad, pasaba horas dando vueltas y gritando el nombre de sus hijos sin que ellos salieran.

Cuando Samantha o su madre iban al rancho los niños desaparecían entre los establos o se escondían en la habitación de la "abuela Gretchen" y el "abuelito Otto".

Su hermana cruzaba los brazos, decía que ella los encontraría y pasaría horas buscando; nunca se atrevía a entrar al cuarto de Otto y Gretchen. Siempre se escondían ahí, leían los libros de Gretchen y escuchaba las historias de Otto.

Sin embargo, ese mes, la pareja se había ido a su país. Al principio intentaron llevarse a los niños con ellos. Piama cedió después de una semana bajo la promesa de que volvieran antes, habían conseguido los pasaportes y vacunaron a sus hijos. Termino como dinero mal invertido. Topanga enfermo y Dakotah no iría sin su melliza.

Francis se había quedado a cargo del rancho. Por alguna razón sus hijos no se escondían en el cuarto de sus jefes si ellos no estaban. Algo extraño, si sus oídos no lo habían traicionado y Otto llamó: "su princesa" a Topanga.

Francis no sabía tanto alemán y la sonrisa de su hija podían significar dos cosas o hablaban del caballo que su hija quería u Otto habían perdido la cabeza después de que Dakotah lo llamó su abuelo favorito. Sólo esperaba que sus padres no se enterarán. En especial su madre. El rancho se volvío su hotel privado, fue una semana muerta con una navidad realmente fría con nieve extrema en la zona. Francis lanzó un leño nuevo y su hermana lo vio con esa mirada idéntica a su madre.

—¡Dime dónde están!

Francis deseaba tanto que su hermanita no fuera tan caprichosa, más era la más pequeña y su madre siempre la complacía. Era difícil tratarla. Sobre todo con la historia familiar.

—Sammy, no sé dónde están, seguro que fueron a ver la nieve, Kotah dijo algo sobre el cambio climático y Gaga lo llevo a construir un fuerte o algo así...

Su hermana lo miró antes de irse tan molesta como antes. Francis vio a su hijo salir debajo de la mesa...

—lügenhaft...

—¡Oye! No me insultes. Salve tu pellejo. —Sus niños no salían de debajo de la mesa, quizás ser padre lo cambio, pero sus hijos se veían más tranquilos que su hermana. Quizás fue Piama, quién exigía hasta la hora del sueño de sus hijos con rigidez. —¿Por qué siguen escondiéndose de su tía?

—La tía Samantha es fea. Nos golpea y nos dice Hansel y Gretel siempre que estamos juntos.

—Dice que somos "raritos". ¡Intento que comiera un sapo!

Francis aún lo recordaba, los gritos de Piama lo volvieron loco esa semana: "aleja a tu hermana de mis hijos". Para ser alguien que odiaba a los niños Piama era demasiado protectora con los suyos.

—Bien, su tío Reese está cocinando y...

Sus hijos se vieron antes de correr a la cocina, lo habían dejado hablando solo. Francis sonrió. Adoraba a sus niños. Vio el letrero viejo detrás del mostrador, Otto era amable al dejarlo poner esa fotos por tanto tiempo.

¿Su madre se sintió así cuando perdió a Malcolm? Él perdió una vez a Topanga en el rancho y pensó que su vida se había acabado sin su hija.

Francis la encontró. Su madre no.

El afiche de Malcom, la fecha y la foto eran actualizados cada año con la esperanza de que alguien reconocería a su hermano.

La puerta se abrió. Un hombre cubierto de nieve entro a paso firme, su traje azul Oxford debajo del abrigo de invierno y la gorra le daban un aire extraño para un rancho turístico.

No otra vez.

Había pasado tiempo desde que encontraron esa mano en la boca de un perro. ¡Al final solo fue una broma de unos niños a kilómetros del rancho!

—¿Francis Wilkerson? —Su mano fue a la pequeña arma debajo de la caja registradora.

—¿Diga?

El hombre saco una pila de papeles. Ese hombre le recordaba a su padre en las primeras semanas que Malcom se fue. Su papá repartió afiches y, por alguna razón mágica, estos desaparecían entre anuncios al día siguiente entorpeciendo la búsqueda de su hermano.

El hombre separó los papeles, le entrego tres sobres diferentes antes de mirarlo a los ojos y hablar con esa profundidad de policía de televisión.

—Quizás deba sentarse, no creo que...

—Sea lo que sea, dígalo ya...

El hombre suspiro. Sus arrugas lo hacían verse más viejo y sólo cuando extendió los papeles consiguió ver una placa. ¡Qué carajo! ¿Por qué la CIA estaba ahí? Sus hijos no eran alborotadores; Topanga y Dakotah nunca llegaron a ser tan caóticos como para ser buscados. Incluso los antecedentes de Resee jamás escalaron o los problemas de su padre se hicieron tan públicos.

—Lamento su perdida. El agente Banks era demasiado valioso para este país, vine personalmente por ser él. —El sobre jamás había pesado tanto, Francis lo abrió. Jamás deseó eso. Prefería seguir con los afiches de extravió a ver un acta de defunción con el nombre de su hermano.

Había un historial médico, fotos y decenas de papeles junto a un chequeé con los ceros suficientes para comprar el rancho, demoler y construir si el dueño lo quería. Un cheque con el nombre de su hermano. Un cheque con un post it con la nota: "te amo Cody", en el.

—¿Cody?

—Señor Wilkerson. ¿Ustedes eran conscientes del trabajo del agente Banks? -El hombre, el agente Carson, eso decía su placa. Se quitó los anteojos revelando una mirada cansada y ojeras marcadas en su vista.

—Yo no... ¿Oiga de qué está hablando? Sí esto es una broma no es divertido...

—Lo siento. Cody Banks o Malcom Wilkerson trabajo para nosotros durante más de una década... La señorita Ronica Miles fue su manejador junior y yo, Carson Woods, fui su capitán durante los últimos años.

El hombre saco una foto. La cara de su hermano en una mueca aburrida mientras veía al frente, su pose gritaba: perro del gobierno. Malcom mantenía los brazos detrás de su espalda y una postura rígida.

A un lado, una segunda foto de su hermano junto a otros chicos, con la misma camiseta gris y una gorra azul marino recibían una especie de certificado.

¿En que momento el gobierno reclutó, entrenó y dejó que niños fueran parte de la CIA?

Su hermano, qué no parecía tener más de trece años en la foto, se veía cansado a pesar de la sonrisa. El reconocía a la mujer a su lado, la morena con un traje rojo entallado y una postura militar, ella lo miraba orgullosa, ambos de espaldas a un mástil con la bandera de rayas hondeando al fondo.

Su hermano recibió una medalla. No podía ver de qué, más la descripción de la foto era una idea: servicios especiales.

—No entiendo de que habla.

El hombre abrió uno de los sobres. El registro médico de su hermano era inmenso, un historial clínico, con la palabra "confidencial" en él, lo hicieron estremecer.

El hombre le señaló el registro de agosto, hace siete meses, su hermano sobrevivió a la caída de un séptimo piso.

Su piernas no respondieron.

Francis leía como Malcolm había sobreviviendo, su hermano se había roto ambas piernas, los pulmones fueron perforados y varios dientes se le dieron por perdidos. Malcolm había sobreviviendo. Lo operaron durante horas y no logro despertar. Él había sobrevivido.

Su hermano estuvo en coma siete meses antes de morir sólo en un hospital.

No podía respirar.

—Señor Wilkerson.

—No...

—El agente Banks tenía un acuerdo. Su manejador, Ronica Miles, tenía la potestad médica en él. —Francis quería golpearlo. Necesitaba que ese hombre se callará. Sí alguien lo escuchaba. —Cody solicitó ser desconectado sí presentaba una falla hepática. Nos pidió desconectar antes de la sepsis, teníamos un mes para encontrarlos, intentamos comunicarnos con ustedes, sin embargo, Cody era demasiado listo. Estábamos atados legalmente. No podíamos llamar a su familia si él estaba vivo o trabajando con nosotros.

—¡Mató a mi hermano!

—Señor Wilkerson. ¿Usted que haría sí sus riñones dejan de funcionar? ¿Sí sus pulmones dejan de respirar? ¿Sí su corazón tiene un infarto una vez al mes? ¿Querría seguir viviendo? Su hermano sobrevivió y... Estoy seguro de que no lo hubiera querido si fuera consciente de que su cuerpo ya no era de él. Hice lo que él quiso y creo, señor, que no es tan egoísta para dejar que su hermano sufriera más de lo necesario.

—Cállese, si mi familia lo escucha...

El hombre dejo los papeles. Dió un paso hacía atrás. Dejo una tarjeta en el mostrador.

—El abogado de Cody vendrá en unos días, le sugiero que se ponga en contacto con su familia. Cody siempre fue estricto con eso, jamás involucrar a su familia. Una vez más, lamento su perdida.

Francis miró la espalda del hombre. Así de fácil fue destruirlo. Él se iba y dejaba así a su familia. Nada podría compensar a su familia de eso. Nada podría tranquilizar a su madre. Miro a sus hijos, ambos corriendo con un pastelillo de chocolate triple y las mejillas cubiertas de crema batida. El favorito de Malcom. Su mente aún recordaba los gustos de su hermano.

—¿papi? -Topanga fue la primera en verlo, su hija tenia restos de chocolate en los dientes y sus ojos, tan curiosos, fueron el ancla que él necesito. —¿Estás bien?

—Chicos, ¿han visto al abuelo?

Dakotah se veía mas grande de lo que era cuando fruncía el ceño, su hijo asintió y señalo el pasillo que daba a las cocinas.

—Estaba bebiendo el té que le da la abuela.

Él no podía hacerlo. Como una luz, Piama llegó cubierta de nieve con una bolsa de piel llena de algo que él no podía ver, su esposa sonreía y traía un cubre bocas mientras fingía estar enferma para alejarse de su madre. Se toleraban ahora, más prefería mantenerse lejos.

—¿Cielo, qué pasa?

No podía moverse. Él siempre sabía que hacer contra su madre, pero ahora, no podía moverse. Sabía donde estaba Malcolm y no podía ir por él.

—Piama, podrías. ¿Crees poder llamar a mis hermanos? Que vayan a la sala yo... Debo ir por mi mamá.

Ella asintió. Tomo a los niños de las manos y miro el sobre en el escritorio. Ella reconocía el logo del gobierno. La habían arrestado algunas veces y su familia tenía un historial interesante.

Notes:

Advertencia: Borrador sin revisar; escrito antes del estreno/anuncio de la nueva temporada.

Notes:

La mayoría de lo que escribo es una especie de experimento, por favor, no esperes una actualización continúa, coherente o constante.