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De WCKD a Beacon Hills

Chapter 2: Pesadillas y Confianza.

Summary:

Corey observa.

Aris esta herido.

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

Después de aquel primer encuentro, Corey había empezado a pasar más tiempo con Aris, siempre se veían en la escuela, a veces fuera de esta, Corey ayudaba a Aris a conocer las cosas y es que Aris era como una computadora nueva, debía aprender todo de cero, las consecuencias de haber crecido en un laboratorio. Así que claro que se dio cuenta, siempre se daba cuenta si se trataba de Aris.

Ese día cuando paso por Aris a la casa donde se estaba quedando, se sorprendió cuando le dijeron que ya se había ido, Aris nl era de despertar temprano, a ese chico le gustaba dormir, después de todo casi siempre estaba alerta así que descansar era un privilegio para el.

Con esa información en mente se encaminó a la escuela, al menos podía verlo ahí.

Al llegar lo primero que hizo fue buscar al chico en la biblioteca, sabía que a ojitos verdes le encantaba estar ahí metido, amaba informarse y leer sobre cualquier cosa, era sin duda un come libros. Al entrar a la biblioteca lo primero que lo asalto fue el característico aroma a hojas de libros, tanto viejos como nuevos, todo estaba en silencio, a esa hora la biblioteca estaba casi solitaria, entonces lo vio, el chico de pecas hermosas, estaba en una esquina cerca de una de las ventanas, estaba sentado con las rodillas alzadas y un libro entre sus manos, lo raro es que no estaba leyendo, estaba viendo la ventana hacia afuera, parecía muy metido en sus pensamientos así que con cuidado se acercó.

—Buenos días...— Saludo Corey mientras se sentaba frente a él.

Al inicio Aris no dijo nada, ni siquiera lo miro, seguía concentrado en el paisaje afuera, hasta que luego de un minuto volteo de manera lenta viendo a Corey.

—Buenos días...— Devolvió el saludo y fue cuando Corey lo noto, los ojos del chico parecían cansados, no tenían ese brillo vivo, tenía los labios mordidos y el cabello algo revuelto, era raro verlo así pues solo se ponía así cuando estaba nervioso.

—Que pasa? Estas bien?...— No pudo evitar que la apreciación se reflejará en su voz, no importaba el día, la hora o nada, siempre que pasara algo con Aris el estaría atento.

—Estoy bien, no pasa nada...— El de ojos verdes respondió de manera segura mientras se levantaba y recogía su mochila para guardar aquel libro.

—Vamos, las clases iniciarán pronto...— Y sin más Aris se adelanto dejándolo solo ahí, Corey sabía que algo estaba pasando, no era normal, Aris comúnmente le habría contado acerca del nuevo libro que había empezado a leer o lo habría molestado con que debería leer más.

Corey se levantó listo para seguir a su chico de pecas hermosas, aun así en su cabeza aun corta ese pensamiento, algo estaba pasando y no quería presionar, pero sabía que si no lo hacía Aris se guardaría todo el solo, un dilema entre que hacer y que no.

Decidió por fin esperar un poco, al menos lo que durará las clases, aun así estaba atento a cualquier cosa, el casi siempre pasaba todo por alto, no era de los más inteligentes o observadores de su manada, pero sin duda ese chico lo había hecho cambiar y estaba aun más atento.

Durante toda la clase se dio cuenta, el chico bonito definitivamente tenía algo, pudo saberlo por la manera en la que entrecerraba los ojos ante cualquier ruido o movimiento como si se preparara para actuar con base a ese ruido o movimiento. También Observo la manera en la que daba pequeños saltos en su lugar o los escalofríos qué sufría por cualquier ruido fuerte. También pudo notar como siempre estaba atento a las puertas y ventanas y como su mano apretaba la madera del escritorio como si se estuviera conteniendo de salir corriendo.

Eso fue en una sola clase, las demás fueron peores y la hora del almuerzo también, vio como el chico bostezaba y sacudía la cabeza, se miraba cansado y más pálido de lo normal, asustado tal vez, era como verlo la primera vez, parecía un animalito asustado y herido, listo para pelear o huir en cualquier momento.

Otra cosa que noto fue que el chico estaba más cerca de Minho, eso lo hizo sentir una punzada de celos, si, sabía que esos dos eran cercanos, por lo que sabía, Minho había ayudado mucho a Aris, siempre lo vigilaba y demás para que estuviera bien, pero desde que Aris se había empezado a soltar, el se había convertido en un pilar, pero ahora ni siquiera le prestaba atención, estaba cerca de Minho y Minho parecía entender lo que le pasaba a Aris pues también lo protegía como podía, le hablaba bajo y algo que gritaba confianza entre ellos era la manera en la que el asiático siempre tocaba el brazo de Aris, sabía que eso era confianza en su más pura expresión pues conocía a Aris y sabía que el chico de ojos verdes odiaba en contacto físico porque según el, dolía.

—Ey Corey, que pasa?....— Mason se había acercado poniendo una mano en el brazo del chico Camaleón.

—Nada... solo... no se lo que pasa...— Corey seguía atento a aquel chico. Mason siguió su mirada y se dio cuenta de lo que el chico hablaba, Aris estaba sentado cerca de Minho, estaba prácticamente pegado a el con la cabeza recostada en su hombro, tenía los ojos cerrados aunque una de sus rodillas no dejaba de moverse, lo que hizo que Corey apretara el puño fue que Minho al darse cuenta de esto, le puso una mano en la pierna al más pequeño y lo acaricio calmandolo de manera suave.

—Oh... deberías hablar con el...— Mason parecía que miraba a Corey con pena, Corey solo suspiro.

—Más tarde...— Y con eso se levantó y se fue, no se dio cuenta que un ruido hizo que Aris se levantara de su lugar asustado.

Minho rápidamente se levantó también poniéndole las manos en los hombros.

—Aris cálmate, estas aquí... recuerdas? Beacon Hills, no estamos en esas celdas, no hay gritos, no hay dolor...— Minho le hablo de manera suave y firme, el se había vuelto cercano al de ojos verdes después de haber pasado por aquel infierno juntos cuando los habían secuestrado de nuevo.

—Si... si, lo se... yo...— La voz del chico sonaba temblorosa, trataba de estar calmado pero le era imposible.

—Necesitas descansar... quieres que vaya contigo a casa?...— Minho no era de los que demostraban cariño pero por sus amigos era capaz de cualquier cosa, era leal y honesto y con Aris más, después de todo lo que habían pasado juntos se habían terminado uniendo de una manera diferente.

Aris negó mientras su mente volvía a calmarse lo suficiente como para ver todo con más claridad.

—No... no, yo estaré bien, nos vemos mañana...— El chico de pecas se despidió, tomo su mochila y empezó a caminar a la salida, aunque antes se detuvo.

Su mente, su cuerpo, todo lo llevo a buscar a alguien, tardo unos minutos pero lo logro. Encontró a Corey hablando con Mason y no dudo en acercarse.

—Corey, puedo hablar contigo?...— La voz suave del chico castillo de inmediato la atención del Camaleón el cual no dudo en prestarle toda la atención posible.

—Claro, ahora vuelvo Mason...— Se despidió rápido de su amigo sin ver la mueca que el moreno puso.

Aris y Corey se alejaron un poco para tener algo de privacidad.

—Que pasa? Estas bien?...— La preocupación de Corey volvió a salir a la luz, a pesar de haber estado celoso antes, ahora estaba más preocupado y tal vez feliz de tener de nuevo la atención de Aris de nuevo en el.

—Me iré a casa, me siento cansado, nos vemos mañana...— Aris Sonrió un poco tratando de parecer normal.

—Bien, déjame tomar mi mochila...— Corey se apresuró a guardar sus cosas cosas en la mochila.

—N-no, Corey no es...—

—Descuida, ya esta, vamos...— El pobre Aris ni siquiera pudo terminar de hablar cuando Corey ya estaba listo para irse.

Al chico de pecas no le quedo de otra que aceptar y así ambos salieron de la escuela.

—Ya me contarás que te pasa o debo seguir esperando?...— La mirada del Camaleón estaba fija en el chico.

—Que?...— Aris volteo a verlo confundido.

—Si, estas raro, estas cansado y pareces estar listo para salir corriendo en cualquier momento...— Corey sabía que podía enojar al chico pero tomaría el riesgo.

—Me has estado vigilando?...— El ceño fruncido de Aris dejo claro que se estaba molestando.

—Obvio que si, estoy preocupado por ti, necesito saber que esta...—

—Perdona que? Necesitas? No, no lo necesitas, solo quieres saber pero es algo que no te importa...— Tal vez Aris estaba siendo cruel pero es que estaba cansado y molesto, todo estaba alborotado.

—Claro que me importa, me importa porque se trata de ti...— Y Corey sabía que no era momento de rendirse, ahora más que nada debía ser firme.

—Pues no debería!...— Aris se dio la vuelta y empezó a caminar más rápido.

—Tal vez no debería pero lo hago, ahora no puedes simplemente huir y quedarte solo...—

—No estoy solo!...—

—Claro, tienes a tus amigos, pero quiero estar ahí! También soy tu amigo...—

—Por que?!...—

—Porque quiero! Porque me interesas! Porque quiero estar para ti! Porque no me importa que me tires al suelo! Quiero estar contigo!...— Ante el grito de Corey todo se quedó en silencio.

—Yo...—

—Perdón por gritar, pero Aris, enserió... quiero estar para ti...— Corey se acercó al chico y lo tomo de las manos viéndolo a los ojos y el último gramo de duda en Aris se rompió.

—Son pesadillas... volvieron y nos eh estado pudiendo dormir bien... siempre despierto pensando que sigo en una celda, despierto gritando de miedo pensando que me quieren picar con algo... a veces recuerdo los dolores...— El de ojos verdes confesó con los ojos llenándose de lágrimas.

—Me contaste que cuando estaban atrapado siempre estabas solo con Minho verdad?...— Aris asintió ante la pregunta.

—Tal vez el problema es que duermes solo, que te parece si duermo contigo? Así cuando despiertes estaré ahí para calmarte...—

—Corey no puedo pedir...—

—No lo estas pidiendo, te lo estoy dando de corazón, quiero estar ahí para calmarte, para sostenerte...— La sinceridad en las palabras de Corey llenaron el pecho de Aris qué no dudo en abrazarlo.

—Gracias... gracias...— No podía dejar de agradecer mientras las lágrimas por fin caían.

Corey se quedo ahí, lo sostuvo dejándolo llorar, dejando que se soltara de todo hasta que Aris por fin pudo volver a respirar y cuando lo hizo acepto.

Ambos volvieron a casa y esa Noche Aris por fin pudo dormir en paz, pudo dormir sintiendo el calor de Corey con el, pudo dormir con la seguridad de no estar solo, pudo dormir sabiendo que Corey estaría ahí al despertar. Y corey por su parte, durmió con el corazón lleno, lleno de amor, de calidez, con una felicidad inmensa sabiendo que Aris, su chico de pecas, confianza en el y esperaba darle más de esa confianza, lo haría, de eso estaba seguro.

Notes:

Más de ellos claro que si, me gusta mucho como vamos, todo es gracias a que mi amigo me alimenta la esquizofrenia XD.

Notes:

Sus comentarios son mi pequeño motor.