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Esta luz, este fuego que devora

Chapter 2: Una sola idea

Notes:

Holaa, ¿cómo están? Este capitulo es un poco más larguito, pero creo q vale MUCHO la pena... Espero os gusteee 💗💗
Btw, he arreglado el chat del cap 1 porque estaba todo mal JAJSJAJA perdónnn

(See the end of the chapter for more notes.)

Chapter Text

La luz se colaba por la ventana, llenando el cuarto con una claridad que obligó a Gavi a despertarse. Se pasó una mano por la cabeza, tratando de peinarse un poco mientras la alarma comenzaba a sonar. Había dormido muy bien, a pesar de que el calor le había estado molestando todo el día anterior.
Y es que el calor de Estados Unidos era diferente al de España. Era pegajoso, se asentaba como una segunda piel y no te abandonaba un solo minuto del día. Incluso en la ducha fría lo podía sentir en su nuca.

Tras vestirse, Gavi colocó un parche supresor de olor en su nuca, esperando no sudar tanto a lo largo del día. Cogió su móvil y empezó a leer las notificaciones que habían llegado durante la noche: algunas eran de su jefe, recordándole que hoy la Selección entrenaba por la tarde y que también la federación había accedido a concederles una entrevista con Pedri– lo cual, sinceramente, le alegró la mañana–; otros del grupo de la familia comentando que habían estado viéndolo y que había estado muy bien; y, entre todas las notificaciones, un mensaje directo del jugador.

"Pedri te ha enviado un mensaje..." El omega no se pudo resistir a decirlo en voz alta, extrañado. Pedri en plan, ¿el futbolista? ¿Pedro González López? Con curiosidad entró en la notificación, leyendo el mensaje. Una carcajada brotó de sus labios. ¡Le había felicitado por hacer su trabajo! Al hacer unas simples preguntas se había conseguido que el alfa no solo le mandara un mensaje, sino que además se atreviese a seguirlo. Gavi tenía que aceptar que le parecía muy tierno, sus mejillas calentándose un poco al pensar en que el otro se había tomado el tiempo de buscarlo y de contactarlo– aunque no quería darle muchas vueltas a eso, porque a pesar de que no era lo normal, existía la posibilidad de que fuese algo que el pelinegro hacía siempre.

Se decidió por responderle, más bien ignorando la última parte del mensaje.

@pedri

Lunes 23:39

Hola Pablo, soy Pedri. Quería agradecerte por tus preguntas hoy, es un gusto poder ser entrevistado por alguien que entiende y siente tanto el fútbol como tú. Espero que podamos vernos más. 😉

Martes 9:43

Hola Pedri. Gracias a ti por responder. ☺️ Hacer preguntas es un poco a lo que me dedico, ¡así que sería un poco preocupante que no lo hiciera bien! JASJJAJA Nos veremos hoy por el entrenamiento.

Al mandarlo, soltó el móvil encima de la cama como si quemara. Y lo volvió a cogerlo con desesperación para volver a leer la respuesta con cierto nerviosismo, asegurándose de que la respuesta era adecuada.
Casi inmediatamente, el mensaje apareció como leído y Gavi por poco se ahogaba con su saliva. Eso había sido rápido, como si Pedri hubiese estado esperando la respuesta.

★★

La verdad era que Pedri estaba observando el perfil del reportero. Las publicaciones dedicadas al fútbol se unían con las personales– fotos de Pablo en la playa, con su familia, en los distintos estadios a los que acudía, también había encontrado algunas fotos con Dani Olmo (le tendría que preguntar después al rubio si era amigo de Pablo)...
Ahora bien, había una en específico que se había convertido rápidamente en su favorita. Era una publicación del día que ganaron La Liga en el Camp Nou. El omega aparecía de espaldas, mirando hacia atrás con una sonrisa traviesa y señalando con sus dedos el dorsal número 8– sí, *su* número– que cubría su espalda, justo debajo de *su* nombre. Al alfa se le caía la baba al verlo así. No solo era culé, sino que además vestía *su* camiseta.

Así que cuando le llegó el mensaje, entró rápidamente en la notificación. Encontraba su forma de hablar, con una encantadora emoción, solo un factor más que lo hacía jodidamente magnético.

"¿Quién te está escribiendo tanto que estás sonriendo a las nueve de la mañana?" La voz de Ferrán lo sacó de sus pensamientos, obligándolo a apagar su móvil con rapidez. El valenciano lo miraba con cara de escéptico. "Por cierto, ¿de qué tenías que hablar ayer con Unai?"

"Uy, que cotilla se ha levantado hoy el tiburón..." Murmuró Cubarsí desde el asiento de adelante.
"Déjalo al chiquillo que tenga sus secretos, hombre. A ver si se consigue ya a su media naranja." Dijo Fabián, que se había quitado los auriculares con la intención de escuchar la conversación.
"Aquí no hay intimidad para hablar de nada en este bus, que sois todos igual de ruidosos. Tenéis la misma curiosidad que yo." Se defendió el número 7, cruzándose de brazos.

A Oyarzabal la situación le tendría que estar pareciendo graciosísima, puesto que su risa se escuchó desde su asiento en la parte delantera del autobús. Nico, en la otra parte del autobús, apoyaba a Ferrán. "Pedri, tío, ¡aquí hay confianza para contarnos esas cosas! Va, ¿quién es la afortunada?"
"O afortunado, que también puede ser un chico, eh." Dijo Cucurella, que se encontraba un poco levantado de su asiento para enterarse de todo.

"Boff, pero, ¿vosotros no tenéis otra cosa que hacer que meteros en la vida de los demás? No voy a responder a ninguna pregunta. Es más, creo que voy a pedir hasta un abogado. Que pesados." Anunció el canario con la cara colorada, evitando mirar a ninguno hasta llegar al complejo donde estarían entrenando ese día.

★★

Una vez empezado el entrenamiento, Pedri paseó la mirada por el grupo de prensa con la esperanza de encontrar al castaño, pero no hubo suerte; Pablo ni siquiera había acudido a esos quince minutos iniciales. El alfa intentó concentrarse en los ejercicios de recuperación, pero su mente rondaba la declaración del omega de verse en el entrenamiento y el hecho de que, efectivamente, no estaba.

La cabeza del pelinegro estaba en ese bucle constante hasta que el jefe de prensa se le acercó al final de la sesión para informarle de que el medio de Pablo había sido otorgado con una entrevista individual. Saber que podría verlo en un rato cambió su humor por completo. Así, en cuanto comunicaron el final del entrenamiento, prácticamente corrió hacia las duchas para deshacerse de la tensión y prepararse para el encuentro.

Al salir, se puso un parche en su cuello y recogió sus cosas. Unai se le acercó con la toalla atada en la cintura. "Me ha parecido ver a tu periodista guapo antes de entrar, ¿es por eso que vas tan rápido?"
"¿Que sí?" Respondió Pedri tratando de disimular un poco su emoción. "No tenía ni idea. Voy directo a una entrevista y no quiero estar más tiempo del necesario, ya sabes cómo son estos medios... Les das una entrevista de cinco minutos y te atrapan una hora." En este caso, no sería tan molesto estar una hora en presencia del reportero. "Bueno me voy, eh. Vístete ya que vas apestando todo el vestuario."

★★

En la carpa instalada precisamente para la prensa, Gavi estaba revisando en sus notas las preguntas que tenía planteadas. El calor de mediodía, junto al poco margen de movimiento que tenían, hacían que su cabeza empezase a doler. Un olor lo envolvió de repente, una combinación a mar, canela y algo totalmente desconocido para el castaño, y cuando levantó la cabeza vio al dueño justo enfrente de él, aún con el pelo húmedo– prueba de su reciente ducha y por lo cual, suponía, el parche supresor de su cuello apenas comenzaba a hacer su efecto.

"Buenas tardes Pedri. ¿Qué tal?" Comenzó el omega, en un intento de mantener la calma y extendiendo su mano para saludarlo. En cuanto el mayor la tomó entre las suyas, una corriente pasó por su cuerpo.

"Bien, bien. Con ganas de ver qué preguntas hay preparadas para hoy." Respondió con una sonrisa el centrocampista mientras se acercaba a saludar al cámara también.

En el momento en el que este dio el visto bueno, Gavi sujetó el micrófono con un poco más de fuerza, reuniendo la valentía para mirar al pelinegro a la cara. "Buenas tardes. Nos encontramos con Pedri tras la sesión de entrenamiento de la Selección hoy. Pedri, quedan dos partidos de fase de grupos y el margen de error se ha reducido. ¿Qué mensaje le mandarías a la afición para que confíen en que este equipo va a reaccionar?"

El canario relamió sus labios sin dejar de mirarlo. "A ver, el Mundial acaba de empezar. Ya lo dijimos ayer, hay que mantener la tranquilidad. Del partido de ayer lo único que queda es aprender y mirar hacia delante... Así que, bueno, eso. Quedan dos partidos en los que ojalá las cosas nos salgan bien y ganemos." El moreno concluyó su respuesta con una sonrisa.

El periodista asintió mecánicamente, sintiendo sus manos húmedas por los nervios. El tono de voz del alfa, cercano y sereno, hacía de aislante a todo el ruido de la carpa. Sus ojos oscuros no dejaban de mirarle, y Gavi sintió la necesidad de romper el contacto visual, por eso bajó su vista de golpe a su libreta. Pasó la página de forma sutil, aclaró su voz y formuló la siguiente pregunta.
"Te vimos terminar bastante castigado por las faltas. Después de la sesión de recuperación de hoy, ¿cómo te encuentras físicamente para afrontar la carga de minutos que exige un Mundial?"

La pregunta pareció incomodar al atleta. "La verdad que estoy bastante bien. Deseando poder enseñarle a la afición que estoy al 100% y listo para darlo todo. Ayer las circunstancias fueron un poco exigentes, pero es también a lo que estamos un poco acostumbrados. Un partido de tal magnitud ya de por sí va a ser demandante, a nivel mental por el estrés, porque no jugamos los 11 que estamos en el campo, sino todo un país. Por mi parte no hay miedo a más lesiones, muchas veces sois vosotros los que especuláis más con lesiones y tal..."

"Muchas gracias Pedri, nos quedamos con eso... Un gusto poder entrevistarte." Gavi cerró la entrevista con rapidez, su omega interior frustrado ante el pensamiento de haber molestado a Pedri. Una vez la cámara se apagó, dejó salir un suspiro nervioso mientras bajaba el micrófono.

"Nada, Pablo. Te lo dije por mensaje y te lo repito ahora, es un placer que me preguntes tú." Se atrevió el canario, acercándose un poco. Sin embargo, el omega no tuvo oportunidad de responder.
"¡Gavi!" Dani se acercó directamente al recién nombrado, poniendo su brazo por encima de su hombro y revolviendo su pelo. "¿Qué tal, Pedri? Espero que no te haya hecho sudar mucho, hace unas preguntas que dan que pensar, eh." El delantero sonreía mientras el centrocampista se congelaba.

El parche de su cuello picaba, incapaz de retener la repentina oleada de posesividad que emanaba de su cuerpo. Incluso su alfa parecía haber dejado atrás la ternura de hace un momento a favor de una seriedad territorial por el simple hecho de que un beta –ni siquiera otro alfa– se acercase tanto a un chico que acababa de conocer. El pelinegro se despidió rápido y se marchó, dejando al rubio y al reportero charlando– ajenos al terremoto de emociones en su interior.

Notes:

¿Es demasiado técnico? No quiero vaguear con los detalles pero creo que se pone lentísimo a veces...
Vaya final se nos ha quedado... Pedri con toda la paranoia... ¡Me encanta la relación entre Dani y Gavi! ¿Pensamientos? 👀👀
Muchas gracias por leer, Kudos y comentarios son apreciados. ¡Nos vemos en el tercer capítulo! 💗

Notes:

¡Kudos y comentarios son apreciados! Estaré publicando cuando pueda, pero espero poder hacerlo pronto. Gracias por leer, hasta el próximo capítulo. <3