Chapter Text
El televisor está encendido, cambiando constantemente de canal dentro del cable interdimensional. El niño está sentado en el sillón, sosteniendo un plato lleno de palomitas, mientras busca algo interesante para ver. Al otro extremo se encuentra su hermana, con su teléfono en mano.
Ninguno se dirige la palabra.
Cada quien en su mundo.
Morty suelta el control y juguetea con sus manos. La película que muestra la pantalla no es de su interés, pero realmente no sabe que esta buscando, así que algo era algo, al menos el ruido de la película dispersaría el silencio incómodo que sentía.
"Oh, recuerdo eso. Tiene un final tannn horrible", comenta Summer, dejando su teléfono de lado por el momento y concentrándose en la película.
"Morty, ¿Te acuerdas de como te asustaste tanto con el final que escupiste por la nariz tu bebida?"
Summer se ríe a carcajadas, mientras el niño hace una mueca, encongándose un poco.
"Yo no... N-no estuve allí."
Su hermana se calla abruptamente y el niño sabe que la ha cagado.
"Oh... Cierto", Summer regresa a su teléfono, volviendo a estar ajena a todo.
"P-Perdón", el niño murmura bajando la mirada.
¿Por qué tuvo que decir eso?
¿Por qué no pudo simplemente asentir y reir con ella?
Morty sabe que le desagrada a su hermana.
Pero las cosas no eran tan así. Al menos no antes.
Ambos se peleaban y se molestaban mutuamente, pero también se apoyaban y se divertían juntos.
Todo cambio cuando revela la verdad.
Fue un descenso lento, pero constante.
Ya no pasaban tanto tiempo juntos.
Ya no se divertían.
Los silencios incómodos y las interacciones secas reemplazan los momentos cálidos como hermanos.
Morty estaba estupido al respecto.
Su hermana está muerta .
Fue estúpido al querer algo que nunca fue suyo.
Pero Morty extraña a su hermana.
El niño sabe que no todas las dimensiones donde vive la familia Smith las dinámicas familiares son iguales, sabe que las diferencias son más grandes de lo que su abuelo le asegura.
No sabe si lo que vivió es una experiencia universal, que vive cada versión suya, o si es relativamente única. Solo sabe que quiere a su "mamá" de vuelta.
Su hermana original.
Su verano.
Ella es la figura que ve siempre en cada recuerdo lejano de su infancia, no hay un solo momento donde no aparece a su alrededor.
Después de todo Summer lo crio.
Su madre original siempre estaba agotada, borracha por las tardes, discutiendo con su padre a cada hora del día, por cualquier razón aparente.
Su madre no tenía tiempo para él.
Summer se hizo cargo de todo.
¿Está mal ver a su hermana más como una madre, que su propia madre?
No lo sabe. Quizás sí.
Quizás era estupido considerar a su hermana de esa forma, porque ella también era una niña cuando lo cuidaba.
Una niña criando a otro niño.
Debería ser una situación miserable, una colección de recuerdos desagradables, pero su hermana nunca se enojaba cuando la llamaba "mamá" por accidente.
Ella le dedicaba una pequeña sonrisa, muchas veces triste, mientras respondía a su llamado.
Siente un nudo en la garganta.
Él la mata. Mato a toda su familia.
Provocó que su dimensión se convirtiera en Cronenbergs, por una estúpida porción de amor que no valia la pena, solo por su patético e irracional enamoramiento hacia su compañera de clases, quien apenas si sabía de su existencia (hace tiempo que sus sentimientos cambiaron y su amor se apagó).
Ahora su nueva familia se compone de versiones de distintas dimensiones, cada individuo con sus propios recuerdos y experiencias de sus universos.
Agradece y ama tener esa familia.
Pero es complicado.
Quiere a su familia de vuelta.
Todos tienen una imagen distorsionada de él, y ninguna refleja a quien es.
Quiere complacer las expectativas de todos, para conectar, para hacerlos felices, para que vean que si puede ser el Morty que ellos conocen.
Es difícil.
Pero fue aprendiendo, a través de cada comentario, historia y broma.
Y aprenderá lo suficiente como para que su relación con Summer volviera a mejorar.
Fue divertido.
Aunque una consecuencia fuera que acabarán en un campamento alienígena para niños mimados, pero divertido a fin de cuentas.
Hasta que la volvió a caer.
Una, y otra, y otra vez.
Y Summer volvió a verlo como un extraño.
Un suspiro temblorosamente se le escapó de los labios.
No quiere ver a nadie.
Un dolor agudo le recorrió el brazo.
Quiere salir de aquí.
Un pitido sordo resuena en su cabeza.
No quiere estar solo...
Rick el levantó el arma y disparó antes de que el ser viscoso pudiera seguir reclamándole que lo que pedía no era posible.
Joder.
Había ido a un local que frecuentaba, buscando nuevos materiales en venta, como cliente habitual tenía derechos a descuento o algún beneficio oculto, por las cantidades desmedidas de dinero que gastaba cada de venir.
Para su sorpresa y consternación las cosas no fueron así. Un empleado que no identificaba lo atendió y le negaron cualquier descuento o negociación de precio. Quiso hablar con el dueño, pero el empleado lo tuvo que complicar todo al gritarle que lo echaría de la tienda.
Daba igual si le disparaba a el oa cualquiera en este planeta, ya era lo suficientemente conocido en esa dimensión para que los habitantes no intentarán nada en contra de él.
Además, si alguien tenía la audacia de intentarlo, solo necesitaba recordarles que pasaba si se metían con un dios, y las cosas se calmaban pacíficamente.
El anciano tomo sus compras y se fue a su nave, que había estacionado estrellandola contra una pared de callejón.
Mientras encendía todo, y se marchaba del planeta busco entre su bata su petaca para dar un sorbo.
La desgraciada estaba vacía.
Busco por la nave sus reservas de repuesto y el resultado fue el mismo.
Vacío.
Ya no tenía alcohol.
Golpeando el panel de la nave, Rick gruño todo tipo de insultos y maldiciones entre todos los dialectos lingüísticos que sabía; recriminándose por no recordar reabastecer su bebida y por dejar su pistola de portales en casa porque encontró completamente "innecesario" llevarla a un simple viaje.
Acelerando, Rick decidió que era mejor idea detenerse en algún planeta cercano para conseguir unos tragos.
Necesita alcohol.
Divisando entre su ruta un planeta que conoció muy bien (solía quedarse días enteros porque el alcohol era absurdamente abundante y barato), y marco el rumbo, dejando que la nave entrara en piloto automático.
Rick no encontró nada mejor que hacer en la espera que seguir hurgando entre todo el basurero de su nave, buscando alguna botella a medias consumir.
Un objeto termina llamando su atención.
Era la mochila de Morty.
Sin el alcohol suficiente en su sistema para perder la cordura, sus estúpidos pensamientos moralistas y sentimentalistas cobraron vida.
Los recuerdos del niño fueron pasando como un disco rayado por su cabeza, cada uno más gris que el anterior.
Joder, necesita alcohol ahora.
No pasó mucho antes de que comenzar a reflexionar sobre sus acciones.
Era plenamente consciente de que no era una buena persona.
Pero ¿Golpearlo?
Incluso él tenía límites.
Sin embargo, no podía evitarlo, lo único que podía ver últimamente en el niño era la cara burlona de Prime.
No era su culpa que Morty se pareciera tanto a esa maldita plaga; el color inusual de sus ojos, la sonrisa torcida que aparecía cuando presumía, el carácter venenoso que se ocultaba bajo capaz de nerviosismo, la inexplicable habilidad que tenía para adaptarse y destruir con tanta naturalidad.
Todo era un recordatorio constante de lo que más odiaba.
Pero es su nieto.
Eso no importa.
No quiere lastimarlo.
Se lo merece .
La nave se aterrizó bruscamente y Rick salió tambaleando, arrastrándose hacia el primer bar que vio.
Necesita alcohol.
Se sento pesadamente en la barra, ignorando el saludo bartender, y ordenando una ronda de las bebidas más fuertes que tenían.
La risa chillona y contagiosa de su nieto, junto con el sonido humedo de sus sollozos, crean una sinfonía difusa en su cabeza.
Apreta los dientes.
Le sirven el primer vaso y Rick lo toma de golpe.
Odia cuando está lúcido.
Más vasos van llegando y toma, toma, toma.
La lucidez le recuerda el cariño que le tiene a ese mocoso, aunque nunca lo llegue a reconocer en voz alta.
La bebida le arde en la garganta, nublando su juicio con cada trago.
No le interesa si sus acciones dañan al niño.
Si lo hace .
Cuando haya tenido suficiente, cuando su tristeza, su irá, su odio, lograrán sumergirse y ahogarse por completo en alcohol hasta poder ignorarlos.
Estaba seguro de que Morty volvería a ser Morty.
La cáscara fantasmal de Prime se esfumaría.
Así que bebería, bebería y bebería .
No importaba si en ese estado era capaz de lastimar a su nieto.
Sería solo una etapa a superar.
Solo un poco más de alcohol para borrar el dolor, y todo regresaría a la normalidad.
Y si Morty llegará a terminar con secuelas por sus acciones.
Todo estaría bien.
¿Para qué más le sería útil su pistola de memoria?
