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Abriendo tu corazón

Chapter 3: Una llamada inesperada

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Alexander y los demás fueron a su casa después de unos minutos que Caleb y su padre se fueron. En el camino llegaron a una tienda para comprar dulces y fritura para hacer un maratón de películas animadas ya que Jonathan se iba a quedar ese día, su papá tenía turno nocturno y eso significaba que regresaría en dos días. Se quedó con ellos en la primera película y cuando dieron las 8 de la noche, se fue para sus clases nocturnas. En la universidad no tenía amigos pero se llevaba bien con sus compañeros. Suspiro mientras tomaba notas de lo que decía el profesor.

Entonces sintió que su celular vibraba y eso era extraño. Sus hermanos y amigos sabían que estaba en clases. ¿Quién podía ser? Frunció el ceño y sacó su celular, tenía un mensaje en su bandeja. Puso su celular debajo de su mesa para que su profesor no lo viera y los desbloqueo. El mensaje era de un número desconocido y con recelo lo abrió.

“Y de nuevo gracias, Ojos azules, también tienes mi número por si lo necesitas para cualquier cosa”

Y muchas caritas de guiño. Y estaba otra vez la incógnita de quién podría ser. ¿Ojos azules? Nadie a quien conocía Alec le llamaba así, usualmente era Alec o Lightwood, sus padres eran los únicos quienes lo llamaban Alexander. ¿Gracias? Bloqueo el celular sin estar realmente seguro de quien podría ser y mejor prestó nuevamente atención al profesor, no quería que le llamaran la atención por estar distraído. Cuando sus clases terminaron y se despidió de sus compañeros, fue cuando se dio una idea de quien podría ser y para verificar, saco su celular para revisar las llamadas que había realizado. Y tenía razón. El remitente era nada menos que Magnus Bane. Sus mejillas se prendieron de un color rojo intenso y guardó el número.

Afuera de la escuela se encontró con Lily Chen con quien pidió un Uber ya que vivían en el mismo edificio y ambos tenían clases nocturnas por lo que siempre se iban juntos para evitar algún problema. Lily estudiaba Comunicación y era una amiga, la única sin contar a Izzy quien era su hermana. Tenía una lengua afilada pero era inteligente. Su amistad no había iniciado muy bien teniendo en cuenta que ella estaba peleando con el casero cuando Alexander intervino para calmar las cosas entre ellos. Lily fue quien al descubrir que iban a la misma universidad, lo obligaba a esperarla para regresar juntos y compartir el pago del Uber.

Espero fuera de su puerta a que Lily subiera a su piso y entro a su departamento. No le sorprendió de ver a sus hermanos y a Jonathan totalmente dormidos en los sillones, Max hecho bolita encima del rubio y su hermana con el rostro enterrado en la espalda del menor. Sacudió la cabeza con una sonrisa y fue al cuarto por una cobija para taparlos a todos y apago la televisión. Recogió todas las cosas de la mesa y cuando estaba quitándoles los zapatos a Jonathan, miró que Max se tallaba los ojos soltando un bostezo.

-Hola Max, ¿te divertiste?

Max lo miró dormido y al ponerse sus lentes, le sonrió.

-¡Alec! Si, vimos las películas de Naruto, la siguiente semana siguen las de Bleach

 

Alec le acarició el cabello.

-Para la próxima me les uno. Ahora es hora de dormir, ¿te llevo a la cama?

Max le extendió los brazos y riendo, Alec lo tomo para cargarlo. Max enterró su rostro en el cuello de su hermano y le susurró que quería dormir con él. Alec le beso la cabeza y lo metió a su cuarto, lo acostó en su cama y él se cambió rápidamente su ropa por el pijama y se acostó a un lado de su hermano. Max se abrazó a él y Alec le pasó un brazo por encima.

-Te quiero, Alec

Alexander lo quiso ver a los ojos pero su hermano los tenía fuertemente cerrados con las mejillas coloradas. Sonrió y le beso la frente.

-Yo también te quiero Max y mucho

Miro como su hermano sonrió y Alec cerró los ojos, unos minutos después no se dio cuenta cuando se quedó dormido. Cuando volvió a ser consciente de su alrededor, escuchó fuertes voces y risas. Se sentó en su casa tallandose los ojos y soltó un profundo bostezo antes de estirar su cuerpo. Max ya no estaba acostado y el sol se miraba a través de las cortinas. Se levantó y salió de su cuarto para ir a la cocina donde entre risas Jonathan y Max evitaban que Isabelle se acercara a la estufa.

-Como son exagerados, solo hare unos huevos revueltos-se quejo Izzy con un puchero

-Pero los huevos revueltos tienen que ser suaves y no duros y grises-contraataco Max

Jonathan soltó una fuerte carcajada antes de sacar unas cosas del refrigerador.

-Mejor ayúdame a picar la fruta mientras hago unas crepas-dijo Jonathan

-¡Si!-exclamaron sus hermanos emocionados

Y Alec también. Jonathan tenía un don para cocinar que cada cosa que hacía, le salía deliciosa por más simple que fuera. El estaba seguro que Jonathan sería un gran chef y que tenía que darle clases de cocina a Isabelle. Se acercó saludandolos y preguntando qué hacía él pero el rubio solo lo mando a arreglarse al igual que a Max para que no estorbaran, con Izzy como ayudante tenía más que suficiente. Se dio un rápido baño y estudio un poco para su examen antes de que le llamaran para ir a desayunar. Comieron entre risas y con suspiros de placer por la comida. Tener a los Wayland comiendo con ellos implicaba siempre comida rica y muchas risas. A Alec le encantaban cuando Michael y Jonathan estaban con ellos. A veces Alec se cuestionaba si había hecho lo correcto cuando se llevó a vivir con ellos a sus hermanos y si no hubiera sido mejor que se quedaran con los Wayland.

Después inició su rutina de siempre. Jonathan e Izzy se fueron juntos a la escuela y el llevo a Max antes de irse a trabajar. Estaba vez no se topó con ninguno de sus amigos y fue una jornada de trabajo tranquila que Elaine lo dejó estudiar y hacer sus tareas en el trabajo. Esa mujer era grandiosa y Alec agradecia mucho tenerla como jefa. Terminando su jornada, se encontró con Sebastián que salía de la universidad.

-¿Así que ahora eres un secuestrador de menores?-lo saludo Sebastián

Alec rodó los ojos y preguntó: -¿Izzy?

Su amigo solo le contesto con una sonrisa maliciosa. En ocasiones su hermana y Sebastián eran tan parecidos en su carácter que cuando estaban juntos eran una bomba mortal y juntos eran un peligro.

Así pasó el resto del día y en la noche pasó su examen en el cual estaba completamente que le había salido muy bien y que no tendría errores. De regreso en su casa cenó lo que Jonathan le había dejado en la mesa, fue al cuarto de Izzy donde les beso la frente a sus hermanos antes de irse a su cuarto a descansar. A la mañana siguiente fue el primero en levantarse por lo que hizo el desayuno para todos y le mandó un mensaje a Michael para avisarle que pasarían a visitar a su papá. En su trabajo estuvo un poco movido, hubo bastante gente por lo que no tuvo mucho tiempo de descansar.

Terminando, se topó con George y Simon, quienes se ocupaban de la cafetería en las tardes. Ambos chicos eran agradables y le caían muy bien. George con el físico de un dios griego todo dorado pero con una expresión alegre y sonrisa contagiosa y Simon con su aire de chico nerd y sus grandes y brillantes ojos marrones detrás de sus gafas. Simon era una buena influencia para Max y cuando estaban juntos hablaban sin parar sobre cómics y cosas de esas. Era bueno que Max tuviera a alguien que le entendiera.

Mientras esperaba que su hermano saliera de la escuela, su celular sonó y se sorprendió al ver quien era, así que no dudo ni un segundo más en contestar.

-¿Señor Bane?

Escucho una suave risa del otro lado de la línea que le hizo sentir un largo escalofrío por todo el cuerpo y que puso su piel chinita.

-Crei que eramos amigos Ojos azules como para que seas muy formal conmigo-ronroneo Magnus

Alec sintió que su rostro enrojeció y tragó saliva. Magnus se escuchaba tan jodidamente sensual, que si fuera un poco como Izzy o Sebastián, hubiera coqueteado con el.

-Y-yo, digo, si, hola Magnus-tartamudeo

Bajo la mirada avergonzado cuando Max se acercó a él y al verlo, frunció el ceño extrañado al verlo tan colorado.

-Muy bien, Ojos azules. Bueno, ¿estas ocupado? Necesito reunirme contigo y hablar sobre algo-dijo Magnus

Alec se sorprendió. ¿Por qué Magnus Bane, un hombre sumamente importante, necesitaba hablar con el? Enarcó sus cejas y con una seña, le indicó a su hermano que lo siguiera.

-Perdón si sueno muy grosero, pero ¿por qué?-inquirió Alec-Y tengo un nombre que no es Ojos azules, es Alec

Magnus volvió a reír. -No es grosero y me gusta más Ojos azules, Alexander

Joder. Otra vez. Alec sintió que todo su cuerpo reaccionó ante la forma en que Magnus dijo su nombre.

-Y sobre lo otro-siguió Magnus-tiene que ver con Caleb

Alec se detuvo preocupado. -¡¿Caleb?! ¡¿Qué pasa con el?! ¡¿Esta bien?!

Max levantó la vista al escuchar el nombre de su nuevo amigo. Alec al ver la misma preocupación y miedo en los ojos grises de su hermano, bajo su celular y lo puso en altavoz para que ambos pudieran escuchar.

-Oh Alexander, estan linda tu reaccion, cuanto daria por estar ahí para poder verla. Todo está bien con mi querido Cal pero la cuestión con la que quiero tratar contigo tiene que ver con el pero no es nada malo, por eso te preguntaba que si es posible que nos podamos reunir hoy

Max salto para poder tomar su celular y acercarlo a su boca.

-¡Si! Se puede reunir con él-exclamó y le dictó la dirección de su departamento-En una hora si así lo desea, Alec tiene clases más tarde

-Oh Max, que bueno escucharte decir eso. Nos vemos en una hora. Adios Max, Ojos azules

Alec no pudo decir algo más cuando el señor Magnus corto la llamada y Max le extendió su celular con una sonrisa amplia pero al ver la expresión seria de su hermano, se encogió.

-¿Por qué hiciste eso, Max?-Max abrió la boca para contestar pero Alec negó con la cabeza-Había planes, se supone que hoy visitamos a nuestro padre y ahora…

Cerró los ojos al ver la mueca que se formaba en el rostro de su hermano. Suspiro y se masajeo las sienes.

-Llegando a casa, le llamaras a Michael y le dirás que no podremos ir hoy, que si nos puede cambiar la cita para mañana y le dirás a Izzy y a Jonathan sobre los cambios.

Alec se dio la vuelta y avanzó sabiendo que Max lo seguiría. Cuando se encontraron con su hermana y Jonathan a mitad del camino al departamento y ver las expresiones serias de ambos, supieron que algo había pasado. Max les contó avergonzado que en su imprudencia y olvidando que hoy iban a visitar a su padre, había aceptado una cita con Magnus en su departamento porque necesitaba hablar con Alexander.

Izzy y Jonathan se miraron. Ese tema era algo complicado para Alexader. Todo lo referente al accidente y el coma de su padre. Todos habían sufrido pero Alexander más por toda la presión que recayó sobre él al ser el mayor y tener que cuidar de ellos. Isabelle sabía que sin Michael, las cosas hubieran sido totalmente a como eran ahora y le daba miedo de solo imaginar que hubiera sido de ellos cuando Hodge los abandonó. Las deudas, sin casa, la cuenta del hospital donde estaba su padre. Sí así, con Michael, Alexander no dejaba de trabajar ni aunque se enfermara y no dejaba que ella buscara un trabajo de medio tiempo para ayudarle con los gastos.

La chica se acercó a su hermano menor y le acarició el cabello con una suave sonrisa, esas que solo son para pocas personas.

-Está bien Max, papá lo entenderá, no es como que no esté ahí si vamos mañana. Se le pasara el coraje a Alec cuando mire al bombom de Magnus Bane-le guiño un ojo

Max y Jonathan rieron, Alec enfrente de ellos, que los había escuchado, solo bufo pero ninguno notó que sus mejillas habían sonrojado. Llegando al departamento, Alec se dirigió directo a la mini cocina para hacer la comida antes de que llegara el señor Bane. Jonathan se le acercó un par de minutos después porque Max estaba hablando con su papá e Izzy con el chico en turno con quien jugaba. Alec noto la mueca que hizo Jonathan cuando le dijo sobre Isabelle, de seguro porque le molestaba que su mejor amiga le prestara atención a otro chico. Y a Alexander se le hacía tonto porque no importaba quien fuera el chico que fuera el novio en turno de su hermana, ella siempre los botaba y volvía a estar pegada a Jonathan. A veces miraba las expresiones de Jonathan hacia Isabelle y le recordaban a él mirando a Jace pero era imposible porque Jonathan sabia como era Izzy y no se enamoraría de ella, solo eran mejores amigos.

Media hora después se sentaron a comer y su hermana les contó sobre su nuevo novio, o mejor dicho ex, y justo cuando Max y Jonathan lavaban los trastes, el timbre del departamento sonó y Alec supo quien era. Sintió la mirada de todos en él cuando se levantó del sillón y fue hacia la puerta, respiro hondo y abrió la puerta. Un sonriente Magnus fue lo primero que miro. Vestía con un elegante traje color morado oscuro y con maquillaje que combinara con su ropa y cabello. Inmediatamente, Alec sintió como sus mejillas se volvieron color rosado. Escucho un resoplido y fue cuando se dio cuenta de que Magnus no venía solo, estaba el mismo hombre de la otra vez de cabello verde y lo miraba con escrutinio. Alec apartó la mirada y tragó saliva.

-Buenas tardes, pasen por favor-murmuró haciéndose hacia un lado para darles oportunidad de pasar

Magnus le guiñó un ojo antes de pasar adentro del departamento y cuando el peliverde entró, Alec con su metro con ochenta y tres, se sintió pequeño. No era porque el peliverde fuera más alto que él y musculoso, solo eran un par de centímetros pero había algo en su presencia que se le hizo intimidante. O tal vez era solo su imaginación. Max se había acercado a Magnus sonriendo y presentando a Izzy y a Jonathan. Magnus había presentado a su acompañante, Ragnor Fell, mejor amigo y mano derecha.

-¿Y Caleb?-preguntó su hermano menor

Magnus hizo una mueca mientras miraba rápidamente todo el departamento antes de sentarse en el sillón individual, Ragnor se quedó parado detrás de él con una expresión
seria.

-Lo siento, el no vino. Por el es que vine a hablar con Alec pero ya están aquí todos, seria bueno que supieran

Alec frunció el ceño confundido y curioso. ¿De que necesitaba hablar el señor Magnus con el? Alec y los demás se acomodaron en el otro sillón. Magnus lo miró directamente a los ojos y por unos segundos, Alec sintió que su respiración se detuvo. Esos ojos eran tan intensos y hermosos, que casi parecían ser falsos.

-Bueno, me gusta ser directo así que voy directo al grano. Alexander, quiero que trabajes para mi

-¡¿Qué?!-exclamó y se sorprendió más de ver a Ragnor igual de asombrado que el

Era claro que Alexander reaccionara así. No era normal que viniera un hombre tan importante como Magnus Bane hasta su pequeño departamento en esa zona de Nueva York a ofrecerle trabajo. ¿En qué diablos problemas se estaba metiendo?

Notes:

Ok, esta historia ya tiene tiempo y la había olvidado completamente. Pero comencé a ver nuevamente la serie y a leer los libros y decidí que tengo que continuar, solo que modifique varias cosas, como la muerte de Izzy que no va a pasar, agregue a Jonathan Wayland. Las parejas que anteriormente había puesto seguirán pero creo que agregare unas mas e insinuaciones de otras.
Habrá mucho ooc con los personajes, sobre todo con Sebastián/Jonathan, lo pondré como me imagino hubiera sido el verdadero Jonathan de ojos verdes. Luego pondré porque le deje el nombre de Sebastián y no su verdadero nombre.
La historia tendrá principalmente parejas gays porque es un fic y así lo quiero hacer.

Las parejas serán:
Magnus x Alexander
Sebastián x Jace
Jordan x Simon
Ragnus x Raphael
Jonathan x Izzy

Buenos, gracias por darse el tiempo de pasar por mi historia y darle una oportunidad.
Por favor, voten y comenten.
Nos vemos en el siguiente capítulo. Espero no tardar tanto con el siguiente porque perdí todos los datos e ideas originales que tenía sobre la historia y estoy prácticamente a ciegas.