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Language:
Español
Stats:
Published:
2021-01-06
Completed:
2021-01-08
Words:
2,645
Chapters:
2/2
Comments:
3
Kudos:
25
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1
Hits:
288

Heal

Chapter 2: Esperanza

Chapter Text

El aire frío de la noche les golpeó la cara haciendo que tuvieran que esconderse en sus chaquetas. Changkyun observó con cautela como su mejor amigo se movía de un lado a otro al hablar por teléfono y Kihyun por otro lado se despedía del director del museo. 

El sonido fuerte de la bocina de una camioneta por poco lo deja sordo. 

—¡Que animal, esto es vía pública! ¡No pites así!—le gritó Minhyuk a Hyungwon, su vecino y amigo de la infancia que se encontraba manejando. El moreno y él se conocían pero no eran grandes amigos, simplemente compartían una cosa en común; la amistad de Lee Minhyuk, pero no le molestaba para nada. 

El vidrio de la ventana trasera bajo y Jooheon sacó la cabeza por la misma saludando.

—¡Hola Chang!—su sonrisa se pronunció marcando los hoyuelos y Changkyun le devolvió el saludo con tranquilidad y poca efusividad—. Minhyuk muévete, papá hizo Dak galbi y dijo que debíamos estar todos presentes. 

—¿Por qué? ¿Le subieron el sueldo o qué?—preguntó mientras se despedía de Changkyun y Kihyun—Disfruten la noche, cuidense y no tomen mucho. Los quiero. 

—Va su amado Shownu, lo invitó a cenar porque ganó la competencia—el grito del mayor asustó a todos. Comenzó a caminar rápidamente hacía la camioneta y dijo adiós muchas veces con su mano mientras se perdía de sus miradas. 

—Es un curador de arte bastante extrovertido—comentó Kihyun—. Pero profesional en su trabajo, eso me agrada, logro encontrar capturar la esencia de lo que nosotros los artistas hoy queríamos. 

—No es algo que pueda contradecir, es una persona realmente talentosa—comentó Changkyun empezando a caminar con tranquilidad con Kihyun a su lado. 

El bullicio de la ciudad estaba en su punto, muchas personas iban saliendo del trabajo, corriendo de un lado para el otro y ellos iban allí caminando despacio, con frío, rozando una que otra vez las manos sin querer mientras daba pequeños pasos sin un rumbo fijo. 

—¿Y tú? ¿Cuál es tu talento?—pregunto—. El mío es la fotografía, ¿el tuyo?

—Supongo que no tengo uno. Con el tiempo he dejado de creer en mi siéndote sincero. 

Aquello se sintió extraño para él, no acostumbraba a soltarse con las personas rápidamente, ni siquiera sabía porque estaba diciendo aquellas palabras con total sinceridad a ese chico de gafas y bonita sonrisa, pero no se reprimió. Quizás lo necesitaba; quizás no lo podía seguir guardando en su sistema porque sentía que podía explotar. 

—No creo que no tengas un talento, creo que te has negado a aceptar que tienes uno—reflexionó Kihyun mirándole de reojo—. Todos los seres humanos tienen un talento innato en ellos, si no fuese así no existiría absolutamente nada en realidad, todo lo que vemos y conocemos fue hecho, dicho, expuesto por alguien con un talento.

—Me gusta la música, pero he dejado de componer, de crear, incluso dejé el piano que era mi especialidad—dijo aquello mirando a otro lado—he perdido el amor por ella, no te ha pasado quizás, pero a mí sí. 

Para Changkyun escribir una canción era tema de dos minutos, solo necesitaba tener un piano cerca para hacer magia y su corazón quería salirse de su pecho cuando lograba hacerlo sonar bien después de haber peleado una y otra vez con una grabación. Todo el tiempo sentía que había nacido para ello, pero ya no. 

Ahora sentía que había perdido una parte de sí mismo que deseaba recuperar, pero se negaba a aceptar de nuevo porque no se sentía digno de ella. Pero no creía que pudiera lograrlo sin ella del todo, porque la necesitaba más que nada. 

—Cuando perdí un concurso de fotografía sentí que nada valía la pena, había capturado las mejores imágenes del atardecer, tenía todo para ganar y perdí, dejé de sacar fotografías por un año entero y me había negado a tocar una cámara desde entonces, pero fui a la playa con mi mejor amigo, vi como el sol se fue poniendo sentado en la arena, entonces desee capturar el momento en buena calidad y no pude.

>> Después de ese día volví a casa y tomé mi cámara, desde entonces no he vuelto a dejar la fotografía ni un solo día, porque eso es lo que me hace sentir vivo. Así que todo se trata de que llegue eso que te recuerde tu pasión para que aquello que sientes ahora mismo, cambie. 

Seguían caminando entre la gente, ya ninguno de los dos sabía para donde iban, simplemente andaban sin parar. Hacía mucho frío, pero la compañía de ambos hacía ameno el andar, los dos de alguna manera se sentían acompañados y Changkyun por primera vez en mucho tiempo no se sentía solo o ignorado. 

Le gustaba escuchar a otros, pero no se abría como para ser escuchado, por miedo a llenar a otros de sus problemas, por miedo a perder el control y tener que lidiar con sus cargas; no estaba acostumbrado a pasarle la maleta de sus desgracias a otros, porque creía fervientemente que si le había tocado a él llevarla, era porque podía con ella. 

Sin embargo, ser escuchado, entendido y además acompañado le quitaba un porcentaje pequeño pero importante del peso que le oprimía el pecho; el cual no lo dejaba dormir bien. 

Un rato después de caminar entraron a una tienda, compraron dos botellas del vino más barato que había; entonces terminaron en los columpios de un parque compartiendo aquel sabor agridulce de la bebida mientras tonteaba acerca de cualquier cosa, no con algo específico. 

Changkyun se llevaba mucho mejor con el alcohol que Kihyun, él se mantenía callado y dando pequeñas risas sueltas al ver a su acompañante hecho un manojo de nervios porque estaba hablador y además rojo como tomate debido al alcohol. 

—¿Quieres mecerme?—pregunto de la nada el moreno. Sin pestañear Kihyun salió de su lugar y se puso detrás del chico para darle el primer empujo con fuerza. Luego empezó a hacer lo mismo en el suyo. 

En ese momento la edad importo muy poco, y los ojos de las personas sobre ellos importo mucho menos. El frío dejó de importar, todo dejó de importar para Changkyun entonces, pues estando allí, jugando como si fuese un niño pequeño se sentía libre y sin temores, se sentía capaz de mucho, aunque al parar eso dejará de ser así; disfrutaba aquel momento con una sonrisa sincera en la cara. 

—¿Nos lanzamos?—pregunto mirando a Kihyun a su lado que hacía lo mismo que él. 

—¿Cómo?—preguntó gritando. 

—¿Qué si te lanzas conmigo?—pregunto Changkyun nuevamente. Aquella era una propuesta salida de sí, pero culpaba un poco al alcohol en su sistema. 

—Claro—pero tampoco recibió una negativa. 

Sin mucho pensarlo se lanzaron. Cayeron de bruces contra la arena en el lugar y mecerse después de haberse tomado una botella de vino barato cada uno no había sido buena idea, pero por lo menos compartían un momento de risa sobre la arena en una noche común, en un día común. 

Las risas eran descomunales, una risa como aquellas que solo tienes cuando eres realmente feliz. 

Aquella tarde Changkyun salió con un propósito, morir. ¿Como? no lo sabía, pero quería hacer parar el dolor, vería por última vez a Minhyuk y entonces morirá, pero descubrió entonces que horas después no solo iba a reír, si no que iba a estar viviendo y sintiendo nuevamente un atisbo de algo que creía haber perdido; la esperanza. 

Notes:

N/A: Realmente espero que les agrade esta historia, será corta, pero bonita.