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"Aromas Indescifrables"

Chapter 2: “Se supone que es una entrevista, pero solo puedo ver el menú”

Summary:

Advertencia: Baja autoestima/problemas familiares/problemas de confianza.

(¡Rubén y Samuel tienen su primer encuentro oficial!)

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

El miércoles llega y con eso llega Alex haciendo un control.

"¿Me llamaras cuando llegues?"

"Sí."

"¿Y cuando estés viniendo?"

"También"

"¿Y te fijaras la patente del vehículo y me mandaras una foto?"

"Sí"

"¿Y llevas el taser?"

Rubén se quejó. "¿Es realmente necesario?"

Alex arqueo una ceja. "¿Prefieres un arma?"

"¡El taser está bien!"

(No iba a preguntar porque tenía un arma. No, gracias)

Alex asintio. Satisfecho. Rubén volvió a quejarse. "Es solo un almuerzo para pensar en un plan para la cita oficial del viernes. Ya te explique, solo armaremos una historia de portada..."

"Pero aún así sigo siendo el único con instintos de supervivencia y cuidado de los dos." Alex lo interrumpió. "Así que calla y déjate cuidar."

Rubén suspiro pero asintio. Resignado. "Haré todo lo que dijiste, ahora... ¿Puedo ir? Llegaré tarde y dudo que cause buena impresión"

Alex asintio, permitiendo que el rubio subiera al taxi rumbo a la dirección que Samuel le había dado hace unas horas. Rubén no conocía el lugar pero las calles fueron suficientes para decirle que se trataba de un lugar donde las personas con dinero venían únicamente.

Ni bien entro al restaurante pudo notar las miradas que las personas sentadas en las mesas le dirigían.

(Eran muecas burlonas. Algunos con lástima. Otros con desdén)

(Rubén nunca se había sentido tan incómodo en sus jeans y camiseta favoritos)

 (Y no le gustaba la sensación.)

La idea de salir corriendo era demasiado tentadora. Pero también-... Podía oler la comida desde recepción. Y quería.

La recepcionista lo miro con una sonrisa que no llego a sus ojos. "¿Puedo ayudarte?" Pregunto con frialdad mientras su mano se deslizaba al botón de 'seguridad'.

"Se supone que me están esperando. Es una reservación para Samuel De Luque y Rubén Doblas?" Explico mientras sacaba su identificación.

La mujer miro boquiabierta su lista. "... Sí. Él llegó hace unos minutos, acompáñame por favor." Intento sonreír.

(Solo le salió una mueca.)

Rubén contuvo una carcajada. La mujer lo llevo hasta una de las mesas del balcón. Junto a una increíble vista. El rubio sentía que estaba fuera de lugar  cada segundo que pasaba.

(Todo era un error. Alex tenía razón. Él debía... Él realmente debería irse-...)

"Hey"

Rubén dejo de observar sus zapatillas para mirar a la persona que lo llamo.

"Mierda" susurro.

La mujer lo miro indignada pero no hizo comentario alguno de su falta de ética en aquel lugar qué parecía cobrar hasta por respirar.

Samuel se había levantado de su asiento y le estaba dando una sonrisa cálida. (La primera que el omega veía hoy)

"Hola, me alegra que hayas podido venir."

Rubén no detecto sarcasmo en su voz. Tenía puesta una camisa y unos pantalones de vestir pero seguía sonriéndole como si fueran viejos amigos a pesar de acabar de conocerse, sus ojos chocolate y su cabello oscuro y-… Rubén ya no se sentía inadecuado.

(Él podía hacer esto)

***

(O tal vez no)

Rubén leyó en ligero pánico los nombres del menú.

'¿Soupe à l’oignon? ¿Coq au vin?' ¿Qué era eso? ¿Un resfriado?

"Rubén, ¿Estás bien?" Samuel lo miraba con preocupación.

"No. Necesitaría los subtítulos-..."

"¿Subtítulos?"

El alfa parpadeo. Adorablemente confundido. Rubén sintió que sus mejillas enrojecían, avergonzado. (Se sentía estúpido)

"No sé francés" Admitió en un susurro, como si fuera un secreto.

"Está bien" Samuel sonrió, aliviado de que no se sintiera mal. "Puedo traducir y ordenar lo que tú quieras"

Samuel le explico los nombres y luego ordenó por ambos. Rubén había elegido Ratatouille simplemente porque reconoció el nombre de Disney y se sintió decepcionado de que no estuviera su propio chefsito cocinando.

(Samuel rió. Rubén aprendió que le gustaba esa risa.)

Cuando la camarera les dejo sus platos y bebidas, el ambiente se tenso ligeramente.

El omega supo que era porque debían abordar el tema para el cual se habían reunido en primer lugar, aunque ninguno sabía bien como hacerlo. Decidió ser directo. "Entonces, la cena del viernes-"

Samuel casi se atraganta con su bebida. "Hum, sí, la cena."

Estaba rojo.

Rubén se sintió aliviado de saber que no era él único nervioso aquí. "Ya acepte el pagó que ofreciste así que no es necesario discutir eso. Pero, si no te importa... ¿Por qué quieres una pareja falsa?"

(El omega mentiría si no dijera que siente curiosidad. Samuel es atractivo. Amable. Y parecía bastante dulce. Y también era un alfa con dinero. Apostaba sus calcetines de Gryffindor que cualquiera haría fila para salir con él.)

Samuel suspiro, incómodo. "Quieren que me case"

"... ¿Qué?"

"Mi familia espera que me case con un completo desconocido dentro de tres meses"

Rubén lo miro fijamente. Y... "¡Pero eso es ilegal!" Chillo completamente incrédulo. "¿Por qué harían algo así? ¡Es una decisión personal, tú no deberías hacer algo que no quieras-"

El omega estaba indignado. Nunca pensó que escucharía algo así. Siempre pensó que era algo de la antigüedad o que pasaba en las películas. Pero casarse con un desconocido por obligación... Eso era algo horrible. Estaba tan furioso que no noto las miradas de los otros clientes.

(Sus gritos siempre fueron bastante fuertes)

Samuel por su parte estaba... Sorprendido. Nunca pensó que alguien se enojara tanto en su nombre.

Sobre todo al apenas conocerse, pero Rubén... Parecía tan furioso mientras apuñalaba los guisantes de su plato.

(Samuel se sintió cálido)

Era extraño, pero también... Lo hizo feliz y no pudo evitar reír.

Rubén detuvo su discurso de furia contra su familia por obligarlo a casarse para mirarlo confundido. "Hum... ¿Estás bien?"

Samuel asintio. Divertido. "No pensé que te enojaras en mi nombre."

"¡Cualquiera lo haría! ¡Nadie debe ser obligado a tomar una decisión tan importante sin consentimiento o sin quererlo!" (El alfa sintió que sus mejillas volvían a enrojecer. Pero no por vergüenza. Rubén no lo noto.) "El plan es presentarme como tu pareja para qué desistan ¿No?"

Samuel asintio.

"Consideralo hecho." El omega levanto un pulgar.

"Y también tendríamos que armar una historia de portada... Por ejemplo podemos decir que nos conocimos... ¿En un museo?"

Rubén lo miro con curiosidad. Él realmente amaba los museos.

Y teniendo en cuenta la clara diferencia económica entre ambos, el museo podría ser uno de los pocos lugares en los que ellos coincidirían. Samuel noto su silencio y le explico con una sonrisa tímida: "Tu foto en el perfil era junto a la universidad de arte"

"Oh"

"También pensé que podríamos decir que nos estamos viendo desde hace dos meses"

"¿No es ese un corto tiempo para una relación seria?"

Samuel se encogió de hombros. "Nunca antes tuve pareja. Así que ya de por sí esto es una relación seria-"

"¡¿Qué?!" Esta vez es Rubén quién se ahoga."¡¿Nunca tuviste pareja?!"

El alfa asiente. Confundido. "¿Es un problema?"

"No, no, no... Solo me sorprendiste." Rubén estaba convencido de que alguien como él tendría varias relaciones en su historial y la necesidad de pedir esto solo era para no involucrar sentimientos.

"No tenía tiempo para citas" explico suavemente. "Pero si me llegó a casar... Me gustaría que fuera real."

Rubén sintió... Mucha ternura. "Eso está bien, sabes."

No pudo evitar sonreírle. Cuando él hizo el perfil pensó que solo estaría conversando con alfas ancianos.

Con alfas prepotentes y dominantes. Con alfas pervertidos. Con alfas pocos interesados en él más allá de su apariencia.

Pero Samuel, él-... Él estaba desafiando cada una de sus creencias. Y las reemplazo con amabilidad e inocencia que nunca espero encontrar en un alfa.

"Y tu familia..." Rubén se removió incómodo. "Además de la obvia hostilidad que van a sentir conmigo, ¿Algo más que deba saber?"

Samuel parecía pensativo unos segundos. Sus ojos elegibles. "Tengo cuatro hermanos. Ellos no estarán en la cena porque no tenemos la misma madre-... Pero esperarán que sepas de ellos. Ya que somos muy unidos"

Rubén asintio. "Tengo una hermana y ella y yo éramos... Bastante unidos también" Se interrumpió antes de mirar su plato fijamente. Samuel parecía curioso por el 'era' pero no comento. El omega estaba silenciosamente agradecido.

"El mayor es David y es chef. Tiene 30 años. Luego está Mónica, ella tiene 28 y es abogada. Ambos son alfas y luego están los dos más pequeños: Gabriel de catorce y Nieves de seis-..."

Pasaron las siguientes dos horas hablando de ellos. Samuel parecía emocionado y cariñoso.

Rubén aprendió mucho de ellos y no pudo evitar emocionarse también. Gabriel amaba los videojuegos como él y no pudo evitar pensar en cuál podría prestarle o en los dibujos que podía regalarle a Nieves o en la comida que podía hacer con David o las series que Mónica y él veían-

(Y luego recordó que todo es una farsa y no debería emocionarse en primer lugar. Porque probablemente jamás llegaría a conocerlos. Todo es una mentira, después de todo.)

(Tenía una ligera punzada después de pensar eso pero la ignoro completamente. Tal vez solo estaba cansado.)

Cuando Samuel termino de contar una anécdota que involucraba a Nieves, crayones y una pared de oficina, Rubén hizo una pregunta: "¿Y qué te gusta a ti? Probablemente me pregunten-"

El alfa lo miro confundido. "Realmente no lo creo. Ellos no saben que me gusta de todas formas"

Eso era-...

... Era inesperadamente triste.

Rubén sintió diferentes cosas a la vez. Una ola de protección/indignación/molestia/angustia vibrando en él mientras un gruñido nacía del fondo de su garganta. Samuel lo miro confundido y preocupado. "¿Estás bien?"

Rubén asintio. Temblando levemente de enojo."No hiciste nada malo"

Por alguna razón, sentía que Samuel tenía que escuchar esas palabras. El alivio que vio en su rostro fue suficiente para entender que había hecho lo correcto.

"Y yo-..." Rubén le dió una sonrisa alentadora."... Realmente quiero escuchar más de ti."

Samuel pareció dudar unos segundos, mirando la expresión segura del omega. El rubio volvió a intervenir. "Podemos hacerlo como un partido de ping pong. Yo te pregunto y luego tú lo haces conmigo. Nada demasiado personal, solo gustos"

Samuel asintió, de acuerdo. Rubén contuvo una sonrisa emocionada, tratando de no hacerlo sentir incómodo.

"¿Y cómo sabremos si es algo demasiado personal para él otro?"

El omega tarareo. "Semáforo. Si es personal es luz roja, si esta bien es luz verde, ¿Quién empieza?"

"¿Piedra, papel o tijera?" Ofreció Samuel tímidamente.

"Me gusta tu forma de pensar."  Rubén ganó por lo que empezo con una pregunta fácil. "¿Cuál es tu película de Disney favorita?"

"Aladdin"

El universitario lo miro con curiosidad. "Es una gran película."

"Me gusta la idea de una alfombra mágica. Ya sabes, recorrer el mundo y conocer distintos lugares... Es un gran plan."

"Eso es increíble. Enviame postales cuando lo hagas, ¿Bien?"

Samuel asintio aunque su expresión de volvió ligeramente tensa. "... Sí"

Rubén no entendió por qué. Él pensaba que con el dinero que el alfa tenía, bueno, es obvio que su trabajo le da los medios necesarios para los viajes, ¿Verdad? Pero esa expresión-... Rubén no quería verla en sus ojos.

"Me gusta Tierra de Osos. Los osos son geniales. Grrrr."

Y de acuerdo, Rubén acaba de avergonzarse completamente ante los clientes de las mesas vecinas que lo miran como si quisieran llamar a un psiquiatra y exigirle que lo atiendan por dudoso estado mental pero-...

... Escuchar la risa de Samuel hace que valga la pena.

Oh, Dios.

Él esta tan jodido.

"¿Cuál es tu color favorito?"

"Azul"

"¿Tienes alguna mascota?"

"No, aunque siempre quise un gato-"

"¡Yo tengo! ¡Su nombre es Wilson!" Rubén saca su celular y pasa las imágenes de su galería.

"Es muy lindo"

El omega sonríe con orgullo. "Es muy lindo porque es igual al dueño"

Samuel no parece haber notado la broma y le da una sonrisa sincera. "Eso es cierto"

Rubén siente sus mejillas arder totalmente perdido en tratar de no auto-incendiarse a si mismo, por lo que no nota la siguiente foto.  

"¿Ella es tu hermana?"

Rubén se tenso. Samuel pareció notarlo por lo que se detiene al instante. "Lo siento, yo... ¿Luz roja?"

El rubio suspiro. El alfa había compartido mucho con él... Y si harían esto, podría... ¿Podría ser honesto con él, verdad? Samuel no lo despreciaría, ¿Verdad? Él no-...

... él no le pediría que se alejará, ¿Verdad?

"Luz verde." Murmuro intentando sonreír. Samuel estaba preocupado.

"Realmente no tienes que decirme si no-..."

"Ella es mi hermana, sí." Lo interrumpió. Porque sabía que tenía que decirlo ahora o no lo haría después. Tal vez, nunca. "Su nombre es Akira. Tiene 15 años y nosotros... Bueno, solíamos ser unidos hasta que... Mis padres me echaron de casa."

"... ¿Qué?"

Y está bien, Rubén no sabía que reacción estaba esperando. Él estaba rezando internamente para que Samuel no pensara menos de él porque-...

¿Un omega joven sin hogar y con padres que lo odian? Era lógico que ningún alfa lo quisiera cerca. Sobre todo alguien de una posición de clase alta como Samuel. Así que estaba preparándose para un rechazo. Para que finalmente le dijera que esto no iba a funcionar. O la lástima.

O tal vez, si Samuel seguía comportándose con tanta amabilidad como hasta ahora él esperaba... Comprensión. Así que no estaba para nada preparado para el enojo que escucho en su voz. Para verlo tensarse mientras sus ojos revelan lo mismo que sintió él hace unos minutos.

Toda la protección/indignación/molestia/angustia en aquellos ojos que se oscurecieron de repente mientras Rubén notaba los colmillos que antes no había notado mientras Samuel gruñía. El restaurante quedó en silencio al escucharlo. Todos congelados en sus lugares. Rubén-...

... estaba seguro de qué de haber podido sentir las feromonas, habría agachado la cabeza en completa sumisión (como habían hecho los omegas de las mesas cercanas)

"Fue hace un año" murmuro. Realmente sabe que no es buena idea seguir pero, tiene que decirlo ahora que empezó. "Cuando cumplí 18 años y me presenté como omega el doctor... Encontró algo raro en mí. Yo no reaccionaba a los alfas como se supone que los omegas deben hacer"

El rubio recuerda la época del hospital. Sus padres internandolo en diferentes lugares y pidiendo que lo 'arreglen'.

(Cómo si algo en él estuviera roto)

Recuerda las distintas pastillas, las inyecciones, los estudios, el encierro en lugares que lo hacían sentir ahogado porque lo mantenían por horas encerrado en habitaciones llenas de prendas de alfa que solo lo hacían querer destrozar el lugar.

Recuerda a su padre y él discutiendo sobre la decepción que era porque nunca iba a poder a casarse ahora ya que ningún alfa quiere a un omega que no puedo controlar. Recuerda a su madre en silencio. Recuerda a su hermana confundida. Recuerda tantos gritos...

Samuel debe estar sintiendo su angustia porque mueve su asiento para acurrucarse junto a él. No lo toca pero está lo suficientemente cerca para que el omega se sienta... Protegido.

(Y eso es algo que no había sentido antes)

"No puedo sentir el aroma de las feromonas" confiesa. "Supongo que estoy algo roto"

No nota que está temblando hasta que el alfa coloca su abrigo sobre él. Rubén no espera sentirse tan reconfortado. Él no-...

… No odia está prenda. Y eso lo confunde lo suficiente como para detener su temblor. Samuel toma suavemente su mano.

"No hay nada en tí que este roto" Y bueno, el omega no estaba preparado para la seguridad en su voz y la mirada llena de convicción. Él realmente creía eso. Samuel era un alfa y-... Quería decir cada palabra. "No es tu culpa, ¿Sabes? No hay nada malo contigo."

Todo este tiempo, Rubén siempre se había sentido inadecuado. Cómo si hubiera hecho algo que estaba mal. Cómo si estuviera equivocado. Cómo si hubiera arruinado lo único que debía ser natural e instintivo...

Pero ahora-...

.. Ahora sentía que no era su culpa.

Alex le había dicho muchas veces que no lo era. Que debía dejar de preocuparse. Pero cuando escuchas a tus padres gritar que eres una decepción, a tu madre llorar por ti, a los doctores decir que siempre estarías solo... Es difícil creerle a tu amigo omega. Pero-...

Samuel es un alfa. Y él realmente creía que Rubén no tenía la culpa. Él no pensaba que estaba roto. Él no creía que había algo que arreglar. Él le sonrió y le mostró más amabilidad de la que Rubén había tenido de otros alfas.

Con él... Rubén se sentía seguro. "Gracias"

Samuel por su parte estaba furioso.

No podía creer que tuviera que decirle esto cuando debería ser totalmente obvio. Rubén tenía un problema para oler feromonas pero ese no era motivo para pensar que era defectuoso o estuviera roto. El omega no era un juguete.

¿Como alguien podía pensar eso...?

¿Como alguien podía dañar a un omega tan alegre y tierno como Rubén?

Era la primera vez en su vida que Samuel tenía ganas de hacer daño a alguien. Pero por Rubén... Él cree que vale la pena hacerlo.

"No tienes nada que agradecer."

El estudiante de arte parece un poco perdido pero aún así se las arregla para darle una sonrisa temblorosa.

(El deseo de envolverlo en una manta y protegerlo del mundo es demasiado real)

Samuel se congela unos segundos. Como alfa, reaccionar ante la angustia de un omega no es raro-...

.. pero la intensidad y la sobre reacción con un omega que acabas de conocer... Bueno, eso es extraño.

(Demasiado)

(Sin mencionar la cantidad de feromonas que terminó expulsando para que nadie se acercará a ellos)

"... ¿Quieres salir de aquí?"

Rubén lo miro curioso.

Él no podía sentir el aroma, pero el alfa notaba la incomodidad del resto de los clientes. Lo asustados que estaban los otros omegas. Lo nerviosos que estaban los otros alfas...

(Samuel apestaba a territorial)

"Aún no terminas tu plato-..."

"Está bien, no tengo hambre"

Rubén no parece ver la lucha de control que estaba pasando por su mente e instintos, sin embargo, podía ver su postura tensa y eso solo bastó para asentir. "Claro."

Él se levantó de la mesa, aún cubierto con su abrigo y eso tranquilizo al alfa que exigía protección. Ambos se adelantaron a recepción.

La joven que había atendido a Rubén al inicio los miro con ansiedad. Era beta, pero podía reconocer claramente los instintos protectores y territoriales de un alfa al verlo. Y a juzgar por la reacción del resto de clientes, bueno-...

... Era obvio que él no era un alfa común.

La mujer tenía la cuenta lista y Samuel firmo el cheque sin preocuparse en mirar la cantidad. Rubén se acurruco aun más en su abrigo, sin notar que seguía tranquilizando al alfa con esas acciones.

Porque saber que podía darle confort... Era lo que Samuel necesitaba.

Cuando salieron del restaurante el hombre de cabello oscuro lo condujo directo a su auto. Rubén había tratado de murmurar que podía tomar un taxi pero el alfa no escucho nada de eso y tampoco tenía ganas de protestar.

(Además, ¿Cuándo podría subir a un auto que costaba tal vez dos departamentos?)

Cuando ambos entraron Samuel sintió que por fin podía relajarse.

Rubén estaba bien. Cubierto con su abrigo. Rodeado de su aroma.

(Ya no olía a angustia.)

"¿Puedes darme tu dirección? O, ¿Te llevo a otro lugar...?"

Rubén se la dió, sin notar que jugaba con sus mangas.

(Samuel no iba a mencionarlo)

(Él pensaba que era adorable)

Mientras conducía, el silencio se instalo entre ambos pero... No era incómodo. Más bien, reflexivo. Ambos habían aprendido mucho del otro en el primer encuentro y necesitaban un momento para asimilarlo.

Pero Rubén odiaba el silencio. "Bueno, realmente pasamos la fase de secretos que contar en una fiesta de pijamas"

Samuel rio."Aún puedo contarte la vez que pinte la peluca de mi abuela de verde por accidente a los cinco años, si quieres."

El resto del viaje ocurrió en bromas.

Cuando llegaron a su departamento, Rubius se sentía tranquilo. Más tranquilo de lo que se había sentido en meses. Samuel no era nada de lo que había pensado. En realidad él... Era bueno. (Demasiado) Y Rubén quería cuidarlo. Quería hacerlo reír. Quería... Conocerlo mejor.

Estaba a apunto de preguntarle si quería subir y tal vez tomar un café o algo cuando Samuel volvió a sacar la billetera. "¿Tu perfil decía que solo en efectivo?"

Y, de acuerdo, este era el motivo por el cual no podía conocerlo mejor. (Porque nada de esto era real)

"... Sí."

Samuel le tendió el dinero. Rubén tuvo el fugaz impulso de rechazarlo. Pero-

… ¿Acaso este no era el motivo por el cual lo había conocido en primer lugar?

Samuel lo miro confundido mientras Rubén guardaba el dinero en su bolsillo. "... ¿Estás bien?"

"Sí, yo solo... Estoy pensando en algunos dibujos que debo terminar para mí próxima clase. Estoy algo atrasado."

Samuel asintió aunque seguía mirándolo de manera ilegible. Rubén quería irse ahora.

"Pasaré por ti el viernes. Sería más creíble si llegamos juntos."

El omega asintio."Bien. Te veré el viernes, gracias por la comida." Murmuro en piloto automático mientras se alejaba del estacionamiento.

Samuel se quedó hasta que entró a su departamento. Rubén lo saludo otra vez desde la puerta antes de entrar, viendo cómo el auto se marchaba.

Horas después, cuando estaba acostado en su cama, diciéndole a Alex que la comida estuvo bien y que ya tenía el dinero para la renta, mientras contemplaba el techo... Noto que nunca se había quitado el abrigo.

Y que de hecho, estaba abrazado a él. Y eso lo hizo decidir-

... que no importaba si era real o no. Si le pagaba o no.

Rubén había visto lo que realmente era Samuel: un alfa dulce. Bondadoso. Con un corazón enorme y muchos sueños que pensaba que no podía cumplir. Un alfa que parecía no saber elegir algo para si mismo.

Y Rubén-...

Él quería ayudarlo. Quería ver a Samuel haciendo todo lo que realmente quería hacer. Y si por ahora podía ayudar logrando impedir que se case con un extraño, bueno... Haría todo lo que esté en sus manos para evitar ese compromiso. Todo para que sea feliz.

Porque probablemente Samuel no lo noto pero...

'No estás roto'

'No hay nada malo contigo'

Eso lo hizo feliz. Más feliz y más aliviado de lo que nunca se había sentido desde que supo de su condición.

Samuel le dió algo que no pensó que necesitaba y era... Esperanza.

***

El viernes llega rápido y con el los nervios aumentan. Pero Rubén tiene su plan y no piensa dar marcha atrás ahora.

"¿Planeas hacer un hoyo en el piso?" Alex estaba recostado en el sofá con un libro, mirando al rubio ir y venir en su departamento.

"¿Crees que me veo bien?"

Alex suspira. "Es la décima vez que preguntas eso. Ya dije que si. Además, ¿Por qué estás tan nervioso? ¿No es tu trabajo caerles mal?"

Rubén se encoge de hombros. (Parte de su paga había sido destinada a comprar algo más... Presentable para ese tipo de restaurantes)

"Tengo que fingir que la relación es seria, no darle un ataque cardíaco a sus padres porque su hijo se va a fugar con un vagabundo o algo así."

Alex se burlo. "Eso sería divertido"

Rubén realmente no quería meter a Samuel en más problemas de lo que tendría pero-...

... esperaba poder convencer a sus padres de que su hijo merecía ser feliz.

El timbre sonó en ese instante. Alex lo acompaño hasta la puerta.

"¿Me avisas cuando llegues?"

"Por última vez, él es una gran persona-"

"¿Tienes el taser?"

 "... ."

Alex asintio satisfecho.

Cuando Rubién sube otra vez al auto de Samuel, él parece tranquilo.

(Eso es suficiente para calmarlo)

(Internamente se pregunta si Samuel está tan nervioso como él y solo es demasiado bueno para esconder sus sentimientos)

"¿Ese chico está tomando fotos del auto?"

"... Solo ignóralo."

"... Creo que quiere conseguir una de la matrícula."

Rubén se quejó mientras se tapaba la cara con las manos. "Es mi amigo y compañero de cuarto y él... Estaba preocupado por mí y este tipo de empleo."

 Y Samuel, dulce y paciente Samuel, solo le sonrió.

"Puedes pasarle el número" asintio mientras le daba los papeles del auto.

Rubén asintio mientras le mandaba una foto a Alex y luego de ver cómo se metía de nuevo al departamento, Samuel empezó a manejar camino al restaurante-...

... Junto a su familia. "Lo siento por él."

"No tienes que disculparte, es normal querer cuidar a tus amigos. Y me alegro que lo tengas."

Rubén sintió que sus mejillas enrojecía mientras pegaba su cara a la ventana. Dios. ¿Por qué tenía que ser tan amable todo el tiempo? ¿Acaso no veía lo que provocaba...?

El alfa podía sentir que estaba ligeramente avergonzado así que prendió la radio. Tratando de crear un ambiente relajado. A simple vista parecía calmado pero la verdad era muy distinta. Él no sabe que va a salir de esta cena. Pero-...

Tomo una decisión.

Y esta noche la cumpliría.

(Pero sobre toda las cosas él iba a cuidar a Rubén de su familia, así que necesitaba actuar con seguridad)

(Eso era fácil. Le habían enseñado a actuar así desde que era pequeño. Porque el próximo heredero de la compañía... No podía ser débil)

Así que se mantuvo sereno mientras conducía. Rubén por su parte... Él estaba teniendo su propio plan en su mente. Él quería ayudar a Samuel y estaba pensando:

¿Una familia que crió a alguien tan dulce y amable, no podía ser tan mala, verdad?

Cuando llegan al lugar, el alfa suspira y toma su mano. "Lo más probable es que no piensen que realmente ibas a venir. Cuando se los dije ellos no me creían pero... Con el paso de los días estuvieron más confundidos porque aseguro que lo harías. Si te sientes incómodo solo dilo-"

Rubén apretó sus manos entrelazadas y está vez fue su turno de darle una sonrisa tranquilizadora. "Estará bien. Somos un equipo, ¿De acuerdo?"

Samuel lo miro unos segundos. Luego correspondió a su sonrisa. "Claro. Pero eso no evitara que nos vayamos si veo que no estás bien"

El omega noto la seguridad en su voz y su sonrojo volvió. Pero no dejo que fuera evidente lo afectado que se sentía por lo protector que era con él.

 "Lo mismo para ti. Si veo que no estás bien no tengo problema en arrastrarte lejos, no importa que seas alfa."

Eso lo hizo reír.

Cuando entraron al restaurante, Rubén noto que era mucho más lujoso que el anterior... Y también, noto la diferencia de entrar solo con jeans viejos y camisetas a entrar con una camisa, pantalones de vestir y de la mano de una de las personas con más dinero de la ciudad.

Samuel no pareció incómodo ante la cantidad de miradas que ambos estaban recibiendo. La joven de recepción les dió una sonrisa brillante antes de inclinarse respetuosamente y decirles que los estaban esperando.

(Ni siquiera miro en la lista)

Los condujo a uno de los sectores con mejores vistas, y Rubén podía sentir sus nervios empezar a elevarse. Pero la calidez de la mano de Samuel... Bueno, era su mejor cable a Tierra. Y le recordaba que podían irse en cualquier momento.

Y qué-...

... No estaba solo.

El omega noto el resto de invitados en su mesa.

Un hombre muy mayor que miraba el menú ignorando a todos a su alrededor, otro que debía ser el padre de Samuel hablando por teléfono.

Y luego una mujer que lo miraba con una sonrisa burlona. Pero por lo demás-...

... Rubén creía que podía hacer esto.

Ellos no se veían tan malos.

Él-...

"Hola, cariño." Saludo la mujer que era la madre de Samuel, mirándolo directamente. "Me temo que te perdiste, la entrada para los camareros es del otro lado."

 ... Se equivocó. Realmente no eran buenos.

Notes:

Espero que les haya gustado :D

Notes:

Los adoro, y espero que disfruten de tener la historia aquí <3

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