Chapter Text
Quién le iba a decir a Tartaglia el onceavo fatui, temido por todos, destructor de criaturas del abismo y dioses, que su mayor reto sería conseguir que una pequeña de criatura de unos 60 cm se durmiera la siesta. La pequeña no estaba muy por la labor, nunca lo estaba para ser exacto. Acababa de comer, le había cambiado el pañal, ahora la tenía entre sus brazos caminando esperaba que funcionará.
Al final tuvo que admitir la derrota, era imposible que se durmiera. El único que consiguió esa proeza fue Zhongli, y seguramente porque a veces el arconte podía ser soporífero. Alguna vez se había dormido él cuando se ponía a hablar de cualquier cosa, y cuando estaba también Yanfei era imposible mantenerse despierto.
"Tú ganas ¿Contenta?" La niña no podía entenderlo, pero en cierta forma sabía que ganó. Decidió probar a sentarse, y empezaron las protestas, por suerte sabía cómo entretenerla. Creo un pequeño delfín con su visión hydro que empezaba a moverse por la habitación, eso la distrajo lo suficiente para poder sentarse un rato en el sofá. Lumine tenía razón, se parecía a él, una manipuladora nata. Pequeñas matas de pelo del mismo color al suyo sobresalían de su cabeza, tenía hasta algunas pecas como sus hermanos, pero esos ojos dorados eran inconfundibles.
Lumine, que estaba en otra habitación, salió también derrotada, con un pequeño bebé rubio con pecas, y de ojos azules entre sus brazos "Imposible, también has corrompido a Sora"
Mirando unos meses atrás fue irónica la apuesta, y sin sentido. Es gracioso pensar que a ninguno de los dos se le ocurrió la idea que podían ser gemelos, aunque hubo alguna que otra pista cómo el tamaño del vientre de Lumine en concordancia con el periodo de gestación, que ella misma tuviera un hermano gemelo, o el simple hecho que con siete meses y medio se puso de parto.
Esto último trastocó bastante los planes de ambos. Su idea principal era terminar los asuntos pendientes en Liyue, y mudarse a Snehznaya, cerca de su familia, esperando la llegada del nuevo integrante. Childe aún recuerda el susto que se llevó cuando apareció Quiqi en su oficina diciendo que Lumine estaba teniendo al bebé.
Los dos niños eran como el día y la noche. Sora era normalmente más tranquilo que su hermana mayor, comía bien, se dormía la siesta, pero por la noche empezaba a llorar, ya fuera por comida, por los dientes o saber qué. En cambio, Jelena era muy activa, no le gustaba la siesta, aunque le obligarán a tomarla tenía sus estrategias para evitarlo, y luego por la noche era la única que dormía en la tetera. Sacaban a Sora de la habitación para que no despertará a su hermana, pero ella no se solía inmutar, dormía del tirón toda la noche, algo que agradecían sus padres.
"No me culpes a mí. Seguramente ha heredado tu cabezonería"
Jelena al ver a Lumine no dudó en usar todas las artimañas que podía tener un bebé de 6 meses para que la sostuviera a ella también en brazos. Siempre pasaba lo mismo, los gemelos tenían una pelea interna por bien quién le hacía más caso Lumine. Tal era el punto que no podía amamantarlos estando los dos en la misma habitación. Empezaba una pelea por los pechos de Lumine en la que Childe no podía participar. Alguna vez, cuando Lumine no estaba, les decía que aprovecharán ahora, que luego serían de nuevo suyos. Luego se sentía tonto recriminando a sus hijos de seis meses sobre que lactarán.
Si en algo era mala Lumine era decir que no a sus hijos, y pensar que durante meses estuvo aterrorizada de que podría ser mala madre. Ella no sabría decir si era buena o mala madre, pero un buen comienzo era que la adorarán, aunque a veces era demasiado estresante.
Lumine no podía cambiar, pero en estos meses había cambiado de múltiples formas. El embarazo fue la experiencia más caótica de su vida, y eso que estaba casada con Childe. Luego, su vida con dos pequeñas criaturas también trastocó todo, ya no podían dejar la tetera en cualquier sitio por los peligros que acarreaban, tampoco podía hacer comisiones como antes.
Todo eso juntando las noches sin poder dormir le estaba pasando factura.
Miro resignada a su hija en los brazos de su padre pidiendo también su atención "Está bien, ya entendí" La pequeña felizmente fue a los brazos de su madre junto a su hermanito, Childe en compensación intentó sostener a Sora, pero el niño no estaba por la labor de soltar los mechones de pelo de su madre.
Se sintió vendido y abandonado mientras Lumine se reía "Supongo que no me queda otra opción" si no podía sostener a ninguno de los dos, siempre podía agarrar a Lumine, y así tecnicamente sostener a los tres a la vez. Lo hizo con bastante facilidad ante las protestas de Lumine. "Idiota, para antes de que nos hagas caer". Al final, entre risas la bajó al suelo.
"Creo que debo enseñar a mis hijos quién es Tartaglia" pronunció el nombre de sus hijos para llamar su atención, e invocó unos pequeños narvales que giraban en la palma de su mano. Eso captó la atención de ambos que ahora querían ir a los brazos de su padre, Childe no pudo evitar reírse ante la reacción de los pequeños que estaban ya entre sus brazos.
"Enseñando a tus hijos que Tartaglia juega sucio" dijo Lumine en respuesta
"Bueno cada uno tiene sus armas. Solo estoy usando las mías"
"Sin duda tengo tres bebés en esta casa"
Una sonrisa pícara apareció por el rostro de su marido "Espero que tu niño preferido sea yo"
"Mi niño favorito es Sora, y mi niña Jelena. Tú no entras en la lista"
"Comprensible, pero decepcionante. Supongo que tendré que ganar puntos"
Lumine no tenía muy claro a qué se refería con ganar puntos. Su mente empezó a dar vueltas con las posibles opciones, desde que nacieron sus hijos no habían tenido tiempo a solas.
"¿Cómo piensas hacerlo?"
Una pequeña sonrisa apareció en el rostro de su marido. Su típica sonrisa cuando estaba en medio de algo emocionante "Consiguiendo que se vayan a dormir"
No sabía cómo tomarse tal afirmación. Si Childe consiguiera eso sería un logro sin precedentes, ahora mismo para Lumine sería más extraordinario que parar un trueno de Baal y seguir manteniéndose en pie.
"Sorpréndeme" fue lo único que pudo decir.
Eso para la mente de Childe era un reto, y él nunca escapaba de los retos. Llevó a los niños a su habitación, una habitación que prepararon antes de que nacieran para cuando durmieran solos.
Estaba llena de juguetes bien ordenados. Lumine tuvo que prohibirle que comprará más porque al final ni entrarían en la tetera, en defensa de Childe al ser gemelos necesitaban el doble de juguete, al menos así era su lógica.
Estaba buscando uno en concreto, no tardó mucho en encontrarlo debido a su obsesión costumbre de tener todo ordenado.
Se trataba de una especie de lámpara en cuyos extremos se encontraban diversas figuras.
"¿Ese juguete no será nuevo?" Preguntó Lumine
"No, aún no lo había probado"
Los niños protestaron cuando Childe los dejo en la cuna, pero hoy no se iba a dejar manipular. Tras asegurarse que estaban cómodos en la cuna. Colocó los peluches de narvales con los que normalmente dormían, encajó la lámpara en uno de los laterales, y la impulsó con energía electro. El pequeño juguete empezó a sonar, iluminarse, y girar.
Los niños se quedaron embobados mirando al juguete nuevo, y ese fue su momento de salir de la habitación de manera silenciosa, dejó la puerta entreabierta por si los niños lloraban.
"Conseguido" dijo con una sonrisa.
"No sé han dormido" recriminó Lumine
"Técnicamente dije que los llevaría a dormir"
Lumine hizo su típico gesto de poner las manos en la cadera, y mirarlo mal. A Childe le hacía gracia ese gesto, con su aspecto no es que impusiera mucho.
"Bueno, ahora que solo quedó yo. Tendré que ser tu preferido" bromeó mientras la empezaba a besar.
Sus labios se encontraron, hacía tiempo que on tenían tiempo a solas, y lo notaban. Se perdieron los dos en explorar la boca del otro, sin prisa, pero con ansias. Sus lenguas se movían de manera acompasadas como si fuera un baile.
A los pocos minutos pararon, necesitaba aire ambos. Lumine deseaba más, desde el embarazo no lo han hecho, y ahora los niños estaban más o menos tranquilos.
"Ajax ¿Tenemos protección?" Quería hacerlo, pero se negaba a pasar por otro parto, y ahora con los pequeños recién nacidos no era buen momento para ampliar aún más la familia.
El heraldo, que estaba jugando con su pelo se rio levemente.
"Con llevarte a la cama me refería a dormir," Dijo observando sus ojeras. Ninguno de los dos no recuerda la última vez que han dormido bien una noche, y quién menos a dormido últimamente es Lumine. "No me puedo negar a esa proposición, querida. Así que vamos a dormir, y luego te voy a recordar porque te casaste conmigo"
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La respiración de Lumine era profunda, estaba más cansada de lo que Ajax esperaba, o tal vez fuera por la sesión posterior.
Se levantó con cuidado para no despertarla dándole un beso en la frente antes de levantarse, y se dirigió al baño. Le pareció curioso como en solo unos meses sentía que hubiera envejecido décadas, su pelo estaba bastante largo, necesitaba un arreglo, y de paso un buen afeitado.
Solo se afeitó, el corte de pelo podía esperar. Los niños estaban muy tranquilos, algo bastante inusual en ellos.
Se acercó a la habitación, se oían ruidos procedente del interior "ga,ga,ga" "pa,pa,pa". Sin duda los niños estaban despiertos.
Entró en la habitación "¿Qué están haciendo mis niños?" dijo con un tono agudo que tanto llamaba la atención a esa edad.
Los gemelos giraron al escuchar la voz de su padre, y ahí estaban en el suelo, mordiendo sus peluches favoritos, y con la lampara que antes estaba en la cuna.
Algo no le cuadraba al heraldo, sentía que algo no andaba bien. ¿Cómo unos críos de seis meses habían salido de su cuna? Se quedó en shock unos segundos, intentando comprender lo que podía haber sucedido.
"Ajax, ¿Los niños?"
Lumine se despertó un poco después que Ajax, y se levantó. A estas horas seguramente tendrían hambre, al menos eso es lo que pensó. Los encontró en el suelo con su padre jugando, iban a necesitar un baño lo primero.
El resto de la tarde fue tranquila, tras bañarlos, y la cena por fin se quedaron dormidos.
"Te lo digo en serio se movieron solos de la cuna"
Childe aprovechó que estaban dormidos los gemelos para cortarse el pelo, y de paso el de Lumine, se lo había dejado crecer bastante, y necesitaba al menos un arreglo.
"Childe, solo tienen 6 meses ¿Cómo se van a salir solos de la cuna?
Seguramente estas cansado, y te lo has imaginado"
Era la respuesta más obvia, él mismo estaba empezando a pensar que se lo imaginó, pero sabía que algo pasaba, se lo decía su instinto.
"Vamos a dormir, que mañana tenemos que madrugar para embarcar" concluyó Lumine
Por fin, mañana irían a Snezhnaya, en principio a vivir en la tierra natal de Childe.
En unos días tendrían de nuevo una cena familiar, Paimon dijo que buscaría a Aether, y lo llevaría. Lumine esperaba que lo hiciera, lo buscó para darle la noticia, pero al día de hoy aún no lo había encontrado. Se sentía como cuando desapareció 500 años, esperaba que esta vez no tardará tanto en aparecer, más que nada para que pudiera conocer a sus sobrinos.
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Pasó una semana desde el desembarco en Snezhnaya. En cierto modo terminaron las mudanzas, porque casi todo seguía en la relajatera, Childe seguía creyendo en que los gemelos se teletransportaban, Lumine estaba empezando a pensar que su marido estaba perdiendo la cabeza por la edad.
Teucer miraba impaciente por la ventana del salón, ya estaban en casa Natasha, y Alexander con toda su familia, solo faltaba su hermano preferido. Esperaba que viniera con algún juguete raro como solía hacer.
"¿Cuándo llegan?" volvió a preguntar por quinta o sexta vez.
Su hermana Natasha le acercó unos dulces "Por mucho que mires no van a llegar antes Teucer deben estar al llegar"
Eso no tranquilizó a su hermano, que se pasó otros quince minutos mirando hasta avistar a su hermano. Salió corriendo a su encuentro.
"¡Hermanito!" grito emocionado
"Vaya Teuc, estas más alto"
Normalmente lo hubiera abrazado como tenía costumbre, pero estaba cargando con los niños en esos momentos, un carrito de bebés en Snezhnaya era incluso peor que en Liyue con las múltiples escaleras que había.
"Niños, saludad a vuestro tío favorito"
Los pequeños miraron a Teucer, unos segundos antes de que su atención fuera captada por el resto de la familia.
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Teucer se sentía traicionado, primero fue Lumine quién le quitó a su hermano, y ahora sus sobrinos.
Todo el mundo intentaba que sonrieran, les hicieran caso... Le parecía estresante.
Sora agarraba y lanzaba una pelota, ya le estaban aplaudiendo, y haciendo caritas, que a Jelena le ha gustado el Sr cíclope "Teucer, deja el muñeco a tu sobrina, tú ya tienes muchos juguetes"
Ajax no le regaló ningún nuevo juguete, Ajax se fue a dormir un poco antes de cenar, al igual que Lumine, porque estaban cansados, y ahí estaba enfurruñado en un sofá.
Los gemelos empezaron a bostezar, demasiados juegos eran agotadores. Los llevaron a una habitación a parte para que durmieran un poco, Teucer miró fijamente como se llevaban al señor cíclope, lo tenía que recuperar.
Al igual que pescar, el plan recuperar al Sr cíclope de las malvadas garras de sus sobrinos se necesitaba paciencia.
Se hizo el desinteresado jugando con otros juguetes. Media hora después llegó su oportunidad, todos estaban distraídos, los mayores cocinando, sus primos a lo suyo, Antón y Tonia con los amigos hasta la hora de cenar.
Con sigilo entro en la habitación, estaba a oscuras, solo había una tenue luz que iluminaba la habitación.
Llegó a su objetivo la cuna, ahí estaba el Sr cíclope. Jelena, y Sora lo andaban sujetando mientras dormían.
Sus estúpidos sobrinos lo habían dejado lleno de babas, necesitaba rescatarlo, y darle un buen baño. Con cuidado intentó arrancarlo de las garras de sus sobrinos, pero no lo soltaban, al final sin querer dió un pequeño tirón que hizo que despertaran. Por lo menos, Teucer consiguió su objetivo, y recuperó al Sr Cíclope.
Lo peor que puedes hacer es despertar a unos bebés de mala manera, solo hace que se pongan de mal humor. Ambos empezaron a gimotear cuando Teucer les robó el muñeco, eso no era bueno para su tío si quería salir de la habitación en silencio.
"Mira Jelena, mira Sora" empezó a hacer caras, y mover el muñeco esperando que los calmaran.
Eso solo funcionó unos preciados segundos, los gemelos no perdían de vista al juguete que estaba moviendo, lo estaban intentando alcanzar, pero con sus pequeños brazos no podían o ¿Sí?
Todo paso muy rápido, antes de que se diera cuenta Teucer ambos estaban agarrando al muñeco, unas pequeñas alas doradas a su espalda aparecieron durante unos segundos antes de desaparecer.
Perdió el equilibrio y cayó al suelo con los niños encima suyo, empezaron a llorar del susto.
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Los mayores no tardaron mucho en comprobar que le pasaba a los bebés, solo se calmaron cuando apareció su madre, seguramente estuvieran hambrientos.
Ajax se quedó con Teucer a solas para hablar con él.
"Si querías jugar con ellos me lo tenías que haber dicho"
"Si, si, ya lo sé. Sora y Jelena son más importantes" El chico estaba enfurruñado, su enfado fue lo que le impulsaba a hablar en estos momentos.
Esto iba para largo . Se sentó a su lado "Venga sabes que no es verdad"
"¡Si lo es!, primero fue Lumine, y ahora los niños. Ya no tienes tiempo para mi" cruzó los brazos, y aparto la mirada.
No podía reprocharle que pasaran poco tiempo juntos, casi siempre estaba viajando por su trabajo, y ahora con los bebés no sabía que era tener tiempo.
"Ahora estoy más cerca de casa, podemos vernos casi todos los días"
"¿En serio?" Dijo emocionado
"Cuando terminemos las mudanzas, pero mañana podemos ir a pescar. Nosotros dos solos"
Eso fue suficiente para que se le pasará el enfado. Teucer fue corriendo a abrazar a su hermano preferido.
"Teuc, quiero dejar claro que te sigo queriendo igual ¿Entendido?"
"¿Me quieres más a mí o a tus hijos?"
"Que tontería, os quiero a todos por igual.
Debes comprender que Sora y Jelena son pequeños, por eso hay que atenderlos"
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Tras unos minutos más hablando, Ajax y un Teucer más animado salieron del cuarto.
Lumine estaba sentada en el sofá al lado de la chimenea, esperando a ver un espectáculo divertido.
Anastasia tenía ilusión de darles una crema de solsettia para cenar a los niños, y Lumine no se lo iba a impedir.
Estaban ya sentados en sus sillas, de mejor humor tras estar un rato lactando, eran fáciles de complacer.
Las primeras cucharadas fáciles, ninguno de los dos se quejaba. Por norma general, Sora comía bastante bien, pero Jelena...
"No escupas Jelena"
La niña lógicamente no hacía caso, era un bebé de seis meses no podía entender nada.
La mitad de la crema estaba en su cara, decidió que quería comer por su cuenta, así que mientras su abuela se esforzaba por limpiarla aprovechó para sujetar la cuchara.
"Ah, ah..." Decía a su abuela mientras sujetaba la cuchara.
Estaba imitándola, intentando que abriera la boca y comiera. Era tierno y gracioso, pero era ella quién debía comer la crema. Anastasia agarró otra cuchara, y de nuevo la mitad del contenido por la cara.
Sora por su parte era un pozo sin fondo. Acabó prácticamente la crema.
"Muy bien Sora"
le felicitó su abuela, mientras por el rabillo del ojo divisó una cuchara. El niño abrió la boca felizmente comió la papilla, al parecer a su hermana Jelena le pareció buena idea dar de comer a Sora la comida que no quería.
"¡Pero bueno Jelena!"
Se oyeron risas por el fondo.
Alex, el padre de Ajax, que miraba la escena no pudo evitar pensar en su hijo de pequeño "Lumine, no te quiero asustar, pero tu hija va a ser peor que su padre"
"Eso mismo le llevo diciendo Ajax desde que nació"
"Menuda opinión tenéis de nosotros" Exclamó Ajax, que justo volvía de la cocina con los postres de los gemelos, gelatina.
Los ojos de ambos se iluminaron al ver el postre.
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Paimon y Aether estaban en la puerta, le costó lo suyo, pero la pequeña hadita consiguió localizarlo.
Estaba nervioso esperando a que alguien les abriera la puerta, Paimon le dijo que Lumine tenía que contarle algo importante, y estaba preocupado que le pasará algo serio. Para sus estándares se habían visto hace nada, y la insistencia de Paimon no podía significar nada bueno.
Como de costumbre alguien abrió la puerta, uno de los niños de los diversos niños de la familia le reconoció, y los dejaron pasar.
Paimon fue volando a por la comida, Lumine fue al recibidor a saludarlo.
"No me esperaba que Paimon te logrará encontrar"
"Ni yo mismo creo que lo logrará ¿Estas bien?" Algo le pasaba a su hermana, parecía cansada. Se le notaba ojeras en los ojos.
"Si, estoy bien te quería buscar para contarte algo, pero resultas complicado de localizar"
Inconscientemente ambos recordaron su separación de 500 años, ninguno de los dos hizo algún comentario al respecto.
"Bueno, ¿Qué era lo que querías?"
Lumine no sabía por dónde empezar, cómo contarle todo lo que había pasado en año y medio, era bastante complejo.
"Será mejor que lo veas por ti mismo"
Se dirigieron al salón donde estaban a punto de cenar, tenía hasta una silla preparada para ellos. Su marido se le acercó a saludarlo.
"Cuanto tiempo, deberías pasarte más a menudo" Estaba bastante contento, demasiado, eso no era buena señala para Aether.
"¡Malditos críos! Sois igual que vuestro padre" Gritó Paimon
El hada estaba enfadada, se había acercado a ver a los niños, y ocurrió el acto más cruel que jamás pensado. Los niños estaban extrañados ante la criatura voladora, tanto que Sora decidió ofrecerle un poco de su gelatina.
Paimon aceptó encantada "Se nota que eres como tu madre, generoso" una pena que también tuviera genes del heraldo, justo cuando estaba a punto de probar la gelatina, Sora se la metió en la boca. Eso alteró a Paimon porque la comida era sagrada.
"¿Podéis dejarme todos de culparme?"
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Aether seguía en shock, su hermana tenía hijos, gemelos como ellos, semi humanos.
No sabía cómo sentirse al mirarlos, veía a Lumine en ellos, pero a la vez a Ajax.
Estaban en el suelo mirando a Paimon fijamente. Ella estaba tan concentrada en la comida que no se percató.
"Tengo que preguntar ¿Son humanos o más bien como nosotros?" Tenía miedo que su hermana sufriera, había altas probabilidades que se hicieran viejos, murieran, y ella sufriría.
Su hermana estaba pensativa "Son normales, aunque Ajax tienen la teoría de que se teletransportan"
"Lo digo en serio" replicó él "A veces los dejó en un sitio, y aparecen en otro"
"¿Cómo van a hacer eso? Son bebés" contraatacó Lumine.
"Bueno vosotros tenéis alas, controlas elementos sin visiones, podéis viajar entre mundo, y tus/nuestros hijos ¿no pueden teletransportarse?"
Ahí tuvo que dar la razón a Ajax, teniendo en cuenta el historial de ambos, teletransportarse entraba dentro de la normalidad.
"¿No serán que gatean?" Contestó uno de la mesa.
"Siempre podemos probar"
Se levantó, y colocó a ambos en posición para gatear. Se movió unos pasos con sus peluches de monoceros favoritos.
"Jelena, Sora venid con papá"
Los gemelos lo intentaron, pero no pudieron, a los pocos minutos empezaron a gimotear, se encontraban incómodos.
Al final consiguieron lo que querían, los peluches, sin necesidad de gatear.
"Creo que la teoría de gatear queda descartada"
"Te equivocas hermanito, saben volar" comentó Teucer.
Ajax miró a los otros gemelos de la sala, Lumine y Aether. "¿Es eso posible?"
Era una cuestión complicada, desde que tenían recuerdos siempre habían sabido volar, era algo instintivo como respirar.
"Ni idea" comentó Aether "pero no saben gatear dudo que puedan volar"
"¡Que si pueden!, Paimon ayúdame"
A regañadientes dejó la mesa, los niños la seguían mirando fijamente.
"¿Qué quieres que haga Paimon?"
"Muévete, baila... No sé"
"Eh Paimon prefiere la comida"
"Si no lo haces no podrás comer más" amenazó Ajax riéndose, Lumine le dio un pequeño codazo, eso solo hizo que riera más.
"¡Eres cruel, maldito agg..."
Al parecer funcionó, en cuanto se dió la vuelta, y empezó a hacer los gestos de que estaba enfadada, fue lo suficiente para que los niños quisieran atraparla.
Lo más probable es que pensaran que fuera un juguete, para ser sinceros tenían juguetes más grandes que ellos.
Caras de sorpresa, susto porque desaparecieron las alas, y casi se caen.
"Lo veis" dijo Teucer mostrándose orgulloso.
Aether se quedó mirando la escena, una Lumine sonriente porque acababa de descubrir que sus hijos se parecían más a ella de lo que pensaba, desde el fondo de su corazón deseo que fuera así por su felicidad.
