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Olvidé algo

Chapter 10: Visita inesperada

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Mi hermana volvió a llorar ayer frente a nosotros, y aunque no es algo que normalmente me guste ver, se sintió extrañamente bien que ella lo hiciera. Katarina, no, Chitose realmente acaba de perder toda una vida y ella simplemente sonrió y pareció aceptarlo sin ningún esfuerzo desde el primer momento, lo cual no es nada normal o saludable. Si yo tuviera que pasar por lo mismo no creo que sería capaz de superarlo o por lo menos no sin el tiempo suficiente, y aún así seguiría lamentándolo.

-“Buenos días, lord Keith”. Saludó Anne dejándome pasar.

-“Buenos días, Anne. ¿Y cómo está Katarina?” Pedí y ella suspiró cansadamente.

-“Ella tuvo una pesadilla, vomitó y no pudo volver a quedarse dormida. Convencí a mi señora de tomar un baño para que pudiera relajarse”. Explicó y yo me limité a asentir, mientras me dirigía hacia el sofá para sentarme y esperar.

Miré descuidadamente a un par de sirvientas concentradas limpiando todo con habilidad, la habilidad que se puede esperar de las sirvientas que tienen que tratar con mi hermana y normalmente limpiar sus desastres antes que cualquier noble influyente entre a su habitación. Esto incluye cientos de veces que mi hermana termina embarrada después de trabajar en el campo y deben ayudarla a organizarse antes de reunirse con cualquiera y limpiar con la misma velocidad el lugar entero para borrar cualquier evidencia.

Anne desapareció, presumiblemente para custodiar el baño y asegurarse de que Katarina no se quedara dormida en el baño. Las sirvientas no tardaron en terminar con lo que hubieran estado haciendo y una tercera organizó bocadillos para el desayuno de mi hermana y me sirvió té para mí antes de salir.

Si, están evitando a mi hermana, parece que no tengo que preocuparme porque ella tenga algún desliz indebido frente a ellas y las traumatice, ya es bastante difícil para ellas tratar con sus excentricidades normales para agregar adicionales.

-“Buenos días, Keith-kun”. Dijo Katarina con una voz suave y cansada mientras se sentaba al lado mío.

Ella tenía puesta un pijama aguamarina de botones, con un pantalón largo que le llegaba hasta los tobillos, pantuflas y una manta en sus manos, su cabello estaba recogido en una cola de caballo alta. Mi hermana tenía los ojos un poco hinchados, estaba algo pálida y lucía extrañamente pequeña y vulnerable. Casi parecía como si se tratara de algún tipo de muñeca de porcelana que se rompería en cualquier momento si no tenía el cuidado suficiente, y ese pensamiento era extrañamente perturbador para mí.

-“Buenos días, hermana”. Dije con suavidad. “¿Estás bien?” Ella llevó su mano hacia su cuello, frotándolo distraídamente y parecía dudosa de hablar.

-“Estoy bien, yo solo tuve una pesadilla”. Respondió con cansancio, aunque sonrió con cariño al ver su desayuno. “Aunque es imposible quejarme cuando todos se esfuerzan tanto por hacerme feliz”. Ella parecía más animada y me sonrió mientras comía su desayuno.

-“Ya veo”.

-“¿Y Keith-kun, crees que podríamos pasar el día afuera hoy?” Pidió con timidez y yo sonreí.

-“Creo que se podría arreglar”. Ella sonrió ampliamente al oír mi respuesta y me abrazó con fuerza.

-“Muchas gracias, eres el mejor hermanito de todos”. Yo simplemente sonreí y la abracé con cariño acariciando su espalda.

Mi hermana volvió a ponerse su kimono para salir y la llevé por el lado en el que se encuentra su huerto, ya que ningún noble diferente a nosotros suele caminar por esa zona. Mi hermana miró el huerto con algo de decepción.

-“Oh, realmente esperaba que hubieran vegetales cuando mencionaste el huerto. Los vegetales frescos son los mejores después de todo”. Yo no pude evitar reír un poco por su comentario.

-“¿No dijiste que tú no sabías mucho de agricultura?” Pregunté y ella se rio.

-“Bueno, mis abuelos solían tener un campo e incluso cuando se mudaron cerca de nosotros, la abuela siguió cultivando en el jardín por costumbre. Y como te puedes imaginar yo era una gran fanática del huerto de la abuela”. Dijo con una sonrisa radiante.

-“Ya veo”.

-“Aunque mis hermanos mayores no eran tan fanáticos como yo. En realidad, ellos no comían muchos vegetales”. Ella me miró con intriga. “¿Y tú, Keith?”

-“Me enseñaste a comer todo tipo de vegetales sin quejarme, hermana”. Respondí con una sonrisa y ella me miró con orgullo.

-“Entonces parece que soy una gran hermana mayor”. Ella se detuvo y se quedó viendo hacia el árbol que ella adora escalar y yo suspiré.

-“Quieres escalar, ¿Cierto?” Ella simplemente me miró con torpeza.

-“¿Puedo?” Preguntó con una mirada brillante y yo la miré con cariño.

Por aquí es extraño que venga algún noble diferente a nosotros y todo el personal de la academia tiene prohibido divulgar información relacionada con las actividades de Katarina, y no es como si ella no lo hiciera normalmente cuando cree que no estoy mirando. Y mi hermana realmente parece necesitarlo.

-“Por supuesto, aunque solo los que están en esta zona”. Su rostro se iluminó y básicamente corrió hacia su árbol favorito para escalarlo a una velocidad inhumana, como siempre.

-“Oh, dios, cuanto extrañaba esto”. Dijo parándose en la rama con una gran sonrisa y yo me acerqué para estar cerca en caso de que tropezar por accidente.

-“Anne, ¿Podrías organizar para que almorcemos acá?” Pedí y Anne asintió con una sonrisa.

-“Por supuesto, no será ningún problema, ¿Preferiría arreglos para un picnic o traer una mesa para servir el almuerzo?” Pidió y yo lo medité por unos minutos.

Un picnic implicaría comida simple que puede ni siquiera necesitar cubiertos, como sándwiches y cosas sencillas de comer en general. Y mi hermana posiblemente se relaje si ve que todos podemos comer en las mismas condiciones que ella.

-“Un picnic estaría bien”. Respondí y ella se fue, dejándome solo con mi hermana.

Katarina trepó felizmente todos los árboles que pudo riendo como si estuviera pasando un gran momento.

-“Estoy escalando árboles en otro mundo”. Dijo con voz cantarina antes de verme con una mirada arrogante. “Keith, creo que tienes una hermana muy hábil, ¿No te parece? ¿Cuántos chicos pueden decir que sus hermanas han escalado árboles en dos mundos? Deberías estar orgulloso”.

Yo la miré con cariño, deleitándome con su mirada feliz y orgullosa.

Tal vez esto no sea algo muy de la nobleza o siquiera normal, y dudo que a mi madre le guste oír algo de esto, pero incluso con todas sus particularidades no cambiaría a mi hermana por nada del mundo.

-“Creo que lo estoy. Es imposible no estar orgulloso de tus habilidades, hermana”. Dije con suavidad.

No me importa si esto no es lo que hace una dama, no me importa la opinión de mi madre al respecto, no quiero que Katarina se sienta encerrada y miserable. Ella ya ha estado lidiando con demasiadas cosas en su vida como para arrojarle más cosas solo para evitar chismes y rumores que cualquiera de nosotros podría eliminar o desmeritar con un poco de poder político.

Y ni siquiera es como si los rumores le importaran a alguien más que a mis padres, porque Katarina no entiende que haya nada de malo en nada de lo que hace y nosotros solo nos preocupamos por Katarina. Si hemos tratado de mantenerla al margen no fue para obligarla a encajar, fue para protegerla de los demás nobles.

Hablé con mi hermana y la hice bajar cuando la oí bostezar en el árbol.

-“Creo que estoy algo cansada”. Murmuró luchando por mantener los ojos abiertos.

-“Deberías tomar una siesta y descansar un poco”. Ella se limitó a asentir y se acostó en el pasto, quedándose dormida tan pronto como su cabeza tocó el suelo, y yo sonreí un poco.

Eso también era algo normal de mi hermana.

La observé dormir en silencio, mirando disimuladamente a algunos sirvientes organizar mantas en el suelo para el picnic y un pequeño refrigerio para que comamos mientras esperamos. Los demás llegarían para la hora del almuerzo porque nosotros solo teníamos clases en la mañana el día de hoy, deben faltar una o dos horas para que lleguen.

O eso pensé...

-“Así que estaban aquí”. Dijo el príncipe Gerald llegando repentinamente aquí con los demás, entre los cuales se encontraba Nicol.

Nicol realmente se está esforzando viniendo aquí con tanta frecuencia.

Aunque tal vez deba sorprenderme por la mala influencia que son para que María hubiera decidido saltarse la última clase o por lo menos parte de la clase.

-“La última clase era la clase práctica de magia y la cancelaron”. Proporcionó alegremente Lady Mary mientras se sentaba al lado de Katarina.

-“¿Y cómo está Katarina?” Pidió el príncipe Gerald con preocupación.

-“Aparentemente no durmió muy bien y estaba algo desanimada, pero estaba tan feliz de salir y escalar árboles que seguramente terminó por olvidar cualquier cosa que la hubiera molestado”.

Hablamos un poco tan bajo como pudimos para no despertar a mi hermana por accidente. Fue entonces que Katarina se sentó abruptamente sosteniendo su cuello y respirando con dificultad, con una mirada genuinamente aterrorizada. Yo coloqué mi mano sobre su hombro y Lady Mary comenzó a acariciar su espada con una mano, mientras alejaba su mano del cuello, recostándose contra ella sin abrazarla.

Ella nos miró con algo de confusión. Incluso si parecía desorientada, ella era consciente de nosotros.

-“Chitose, ¿Estás bien?” Pedí con torpeza.

Ella trató de hablar, pero ningún sonido salió de su boca y pareció asustarse aún más de lo que ya estaba. Y su respiración aún inestable solo empeoró.

-“Está bien, no tienes que hablar”. Dije tomando su mano y apretándola con suavidad. “Estoy aquí”.

-“Yo también estoy contigo, Chitose”. Dijo Mary con suavidad y María tomó su mano apretando su mano y el príncipe Gerald se acomodó al lado mío, viendola con preocupación apretando su brazo.

-“Todo está bien, Chitose”.

Mi hermana asintió. Ella nos estaba escuchando. Sofía y María la ayudaron a calmar su respiración y Nicol usó un hechizo débil de magia de viento para evitar que todos sofocáramos a Katarina con nuestra cercanía. Y Alan, quien había traído su violín, comenzó a tocar una de las canciones del mundo de Katarina.

La reacción de Katarina fue más fuerte que la de ayer, pero gracias a un esfuerzo conjunto mi hermana no tardó en calmarse y relajarse. Ella cerró los ojos y respiro en silencio recostada contra Mary.

-“Gracias”. Dijo en un suave murmullo.

-“¿Estás bien ahora?” Pedí y ella asintió con vergüenza.

-“Si, solo fue una pequeña pesadilla. Lamento haberlos molestado”. Se disculpó y yo me quedé viéndola.

¿Eso es una pequeña pesadilla para ti?

Tú te preocupaste por las pesadillas bastante normales que solía tener cuando era niño y no te preocupas en absoluto por una tan pesadilla horrible que te da ese tipo de reacción.

-“Eso no parecía una pequeña pesadilla”. Señalé y ella encogió los hombros.

-“No fue tan mala como otras veces. En todo caso, ¿Cuándo llegaron?” Pidió cambiando de tema y nosotros cedimos. 

¿Las otras veces?

Nadie la obligaría a hablar si ella no quería. Aunque las chicas siguieron minando a a mi hermana abrazándola y acurrucándose con ella, mientras Alan tocaba sus canciones.

-"Lady Chitose, traje algunos dulces para usted". Dijo María con suavidad, mostrando nerviosamente la canasta que había traído.

-"¿Realmente? Muchas gracias, María". Dijo con entusiasmo.

-"Puedo alimentarla. Luce muy cansada y yo siempre he querido hacerlo". Dijo con timidez y todos las vimos en silencio.

¿Cuando se volvió María suicida?

¿Por qué, en el nombre de Dios, Mary no la está mirando como si quisiera asesinarla?

-"Eso estaría bien". Mi hermana contestó algo sonrojada.

-"Y luego podrías tomar una siesta en mi regazo. Me encantaría que lo hicieras". Agregó lady Mary con una sonrisa.

Mi hermana fue alimentada por María, mientras Sofía le hablaba de libros y tomó una siesta en el regazo de Mary. Mary le cepilló el cabello hasta que se quedó dormida.

¿Por qué tengo la impresión de que no es la primera vez que lo hacen?

Pero eso no importaba.

Nadie, ni siquiera el príncipe Gerald había encontrado el corazón para evitar que ellas mimaran a mi hermana de esa manera.

Está vez, en lugar de solo algunos minutos, ella durmió poco más de una hora y despertó de con una sonrisa en su rostro. Se sonrojó un poco por haber despertado en el regazo de Mary y lucía mucho mejor en general.

Finalmente almorzamos todos juntos. Pese a nuestra preocupación, de alguna manera pudimos seguirle el juego. Todos actuamos como si no tuviéramos en nuestra mente la imagen de mi hermana profundamente angustiada y asustada luchando por respirar. Todos nos esforzamos por disfrutar nuestro tiempo con ella. 

-“La pesadilla fue sobre mi muerte. Luché por respirar, realmente lo hice”. Dijo después de que almorzamos y nosotros la miramos con sorpresa por la forma tan descuidada y aleatoria en la que dejó caer esa información. “¿Qué? Están tan tensos que incluso yo lo noté”. Dijo con algo de nerviosismo. “Realmente lamento haberlos preocupado”.

-“No tienes la culpa”. Murmuré.

-“En todo caso, eso es todo. Lo importante es que estoy viva y los tengo a ustedes”. Dijo con su energía habitual.

Por lo menos sabe que nos tiene a nosotros.

-“Lord Keith, es urgente” Dijo uno de mis sirvientes luciendo bastante preocupado. “Los duques Claes han llegado a la academia”. Al escuchar eso instantáneamente palidecí y los demás no tardaron en hacer lo mismo.

Mis padres están en la academia de magia.

Mis padres seguramente escucharon de la situación de Katarina por alguien más o por un rumor porque yo decidí evitar escribirles una carta por temor a que decidieran que Katarina estaría mejor en la mansión.

Mis padres van a encontrar a mi hermana en este estado…

-“¿Qué sucede? ¿Esos duques son importantes o algo parecido?” Dijo Katarina con la boca llena y algo de crema en el mentón.

Este será un desastre.

-“La academia va a arder”. Murmuré sacando resignadamente mi pañuelo para limpiar la crema. Katarina estaba bastante despeinada y con migajas sobre el vestido, pero aparentemente Sofía, María y Mary recibieron el mensaje y comenzaron a arreglarla inmediatamente.

-“No podemos dejar que la duquesa se la lleve en ese estado”. Dijo el príncipe tan preocupado como yo y todos asentimos.

Nosotros le explicamos apuradamente a mi hermana todo lo que debía saber y hacer de camino hacia su dormitorio, donde nos esperaban nuestros padres. Pidiendo ayuda al maravilloso dios que permitió que mi hermana recordara su vida como Chitose por otro milagro incluso si no es tan maravilloso como ese.

La puerta de su habitación se abrió y nosotros nos forzamos por mantener la calma. Mi hermana estaba entre el príncipe Gerald y Lady Mary, quienes serían de gran ayuda para atenuar cualquier gran problema y yo me encargaría de asumir la culpa. Mis padres nos esperaban en la habitación, viendo a Katarina con suma preocupación.

-“Mi querida Katarina”.

-“Katarina, lamentamos no haber podido venir antes ¿Estás bien?”

Mi madre estaba tan preocupada que ni siquiera me miró para regañarme por no haberle escrito una carta sobre la situación de Katarina. Ellos simplemente nos dieron un saludo rápido y se acercaron a Katarina.

-“Si, estoy bien. Tuvimos un picnic en el jardín”. Contestó mirándolos con confusión y mi madre la miró con cautela.

-“No nos recuerdas, ¿Cierto?” Pidió con suavidad.

-“No. Solo sé que son gente importante, no han dejado de hablarme sobre cosas confusas que debo y no debo hacer frente a ustedes”. Contestó con una honestidad brutal, arruinando todos nuestros planes de engañar a mis padres.

Por un instante sentí la mirada asesina de mi madre, quien parecía estar luchando por contener su instinto asesino, aunque de algún modo tuvo éxito y logró que el príncipe Gerald y Lady Mary se apartaran de Chitose. Como era de esperarse, mi hermana no notó ese breve intercambio.

-“Ya veo, qué información más peculiar. Cualquiera pensaría que lo más importante sería mencionar que somos tus padres”. Dijo centrando su mirada asesina en nosotros.

-“Oh, ya veo”. Ella los miró con intriga. “Parecen bastante jóvenes y elegantes. Son más lo que esperaría de gente rica o actores occidentales que la imagen de personas viejas, canosas y gordas que tengo de la nobleza y políticos en general”.

Las miradas aturdidas de mis padres decían que estaban tan asombrados por el nivel de ridiculez de lo que había dicho Katarina que no sabían qué responder.

-“Hermana”. La llamé y vi la realización en su mirada. Solo esperaba que ella hubiera entendido que no debía seguir diciendo ese tipo de cosas.

-“Oh, cierto”. Ella acomodó sus manos una sobre la otra al frente al cuerpo e hizo una inclinación bastante visible. “Lamento mucho haberlos preocupado tanto. No era mi intención que ustedes dejaran sus trabajos solo para venir a verme. Realmente lo lamento”. Dijo con solemnidad y mis padres la miraron sin entender por qué ella estaba haciendo eso.

-“Está bien, Katarina, no te preocupes”.

-“No tuvimos que interrumpir nada”.

Mi hermana finalmente dejó su reverencia y les sonrió con alivio.

-“Me alegra escucharlo, duque, duquesa”. Dijo esforzándose por ser educada, tal y como le pedimos, el único problema fue la forma en la que se refirió a ellos. Mis padres parecían estar bastante perturbados por el hecho de que mi hermana los hubiera llamado por sus títulos.

Yo aproveché la sorpresa de ellos para presentar apropiadamente a mis padres por el bien de todos en la habitación y nos sentamos en la sala. Mis padres se sentaron en el sofá, robándonos la oportunidad de tener a dos de nosotros lo más cerca posible de Katarina, y fuera de eso mi madre decidió que mi hermana tenía que sentarse.

-“Katarina, no es necesario que te refieras a nosotros por nuestros títulos. Entiendo que quieras parece más educada, pero seguimos siendo tus padres y te conocemos”. Dijo mi madre y Katarina asintió luciendo un poco en conflicto con la idea.

-“Por supuesto”. Dijo con una sonrisa tensa e incómoda que no escapó de la mirada de nadie, ni siquiera de mis padres.

Repentinamente noté que aunque ellos son sus padres, ella tuvo otra familia. Ella tuvo otros padres antes que ellos. Ella era una chica de 17 años que fue arrastrada a un mundo diferente y luego le presentaron a un par de extraño diciendo que serían sus nuevos padres.

-“Puedes llamarnos de la forma en la que te sientas más cómoda, mi querida Katarina”. Dijo mi padre con una sonrisa tensa, mientras mi madre nos dirigía a nosotros una mirada llena de ira comprimida.

-“Gracias, Luigi, Milidiana”. Dijo con una sonrisa haciendo una reverencia corta, causando mayor tensión en mis padres, quienes parecían bastante heridos.

-“¿Y cómo has estado, Katarina?” Pidió mi madre y Chitose sonrió.

-“Muy bien. Todos son muy amables y siempre me están cuidando. Y hemos estado divirtiéndonos mucho…” Chitose pasó a contar una versión bastante censurada de lo que habíamos estado haciendo los últimos días con ella.

Mi padre sonrió con cariño al oírla y mi madre, aunque parecía extrañamente tranquila y resignada con su relato, pareció interesarse por una parte en particular.

-“¿Cantaste?” Pidió con intriga y todos asentimos. “Nunca te he escuchado cantar lo suficiente. Recuerdo que una vez cuando eras tenías unos 7 años traté de ponerte en clases de canto pero no te gustó e hiciste esa gran pataleta porque no te gustaba cantar. Traté de hacer que las tomaras clases cuando eras mayor, pero me dijiste que preferías seguir tocando el piano”.

Eso no lo sabía.

-“¿Sé cómo tocar el piano? Eso es genial”. Dijo con entusiasmo.

-“Has tomado clases para tocar el piano desde los 5 años, querida”. Dijo mi padre y mi madre ignoró completamente eso.

-“Tengo bastante curiosidad por tu canto. Solo he podido escucharte cantar algunas veces cuando cantabas en el bosque o esas veces que te encierras en el estudio para tocar el piano a media noche”. Comentó sin apartar la mirada de Chitose.

Pude ver el ver un atisbo de incomodidad y terror en la mirada de mi hermana.

-“Oh, vaya, quien hubiera imaginado que yo era tan tímida”. Ella respiró profundamente y miró hacia mi madre con suavidad. “¿Quieres escucharme cantar?” Mi madre sonrió ampliamente y mi padre miró a Chitose con intriga.

-“Eso sería maravilloso. Es algo que he deseado por algún tiempo”. Contestó con honestidad.

-“A OKaasan y Obaachan siempre les gustó que les cantara en sus cumpleaños”. Murmuró con suavidad para desconcierto de mis padres, quienes pudieron escucharla. “¿Qué tipo de canción quieren?” Pidió alegremente, para sorpresa de mi padre.

-“¿Recuerdas canciones pero no nos recuerdas a nosotros?” Preguntó mi padre con confusión en un murmullo, siendo ignorado por mi madre y por mi hermana.

-“Cualquier estaría bien para mí”. Contestó mi madre y la mirada de mi hermana brilló.

-“Ya sé cuál puedo cantar. Justamente ayer por la noche organicé la letra”. Dijo felizmente levantándose para ir a su escritorio y traer un cuaderno, lo miró brevemente, revisando rápidamente la letra.

Mi padre se relajó un poco probablemente al pensar que en lugar de recordar canciones, ella las había leído en un libro.

Es decir que está traducida, eso es un alivio.

“La canción es a cruel angel's thesis”. Dijo alegremente y luego se paró frente a todos, del otro lado de la habitación. La vi respirar profundamente con los ojos cerrados y luego abrió los ojos con una expresión tranquila y comenzó a cantar.

En esta interpretación de Chitose, ella permaneció en su lugar todo el tiempo, moviendo principalmente los brazos, pero lo más importante eran sus expresiones y mirada que se adaptaban a la perfección a la canción.

Mi madre sonreía ampliamente mientras escuchaba a Katarina cantar, luciendo genuinamente feliz por escucharla, y mi padre parecía extremadamente sorprendido por las habilidades de canto de Katarina. Ellos fueron los primeros en aplaudir y nosotros seguimos su ejemplo, haciendo sonrojar a mi hermana.

-“No era necesario que aplaudieran”. Ella hizo un puchero y regresó a su asiento.

Y finalmente llegó la prueba definitiva que definiría el destino de mi hermana, los dulces. Las sirvientas organizaron los dulces y los pocillos con té en la mesa e inmediatamente mi hermana se movió antes de que yo pudiera decir algo. Palidecí cuando ella comenzó a comer felizmente, miré de reojo a mi madre.

-"Ittadakimasu"

Mi madre vió a Katarina tomar un par de panes dulces en sus manos y comer un poco de cada uno para probar. La vio ensuciar descuidadamente su kimono con algo de crema y boronas que aumentaban con cada minuto. Sacando la cuchara de su té para comer de un un postre. Y lo peor de todo, Chitose cometió el gran descuido de sorber el té frente a ella.

Ella ni si quiera lo había hecho desde que llegó y le dijimos que era de mala educación. Pero acaba de tener bese gran error en el peor momento.

La sonrisa llena de dolor y agonía de mi madre se crispó. Podía ver en sus ojos el deseo de quemar a alguien a pesar de no ser usuaria de magia de fuego.

"¿Sucede algo? Preguntó mi hermana con la boca llena y yo deseé golpear mi cabeza contra la pared.

Mi madre la miró en silencio y respiró profundamente, convirtiendo cada gramo de ira en resignación. Y su mirada se encontró con la mía.

-“Ya lo estaba esperando desde que descubrí que perdió la memoria. No soy una ilusa, Keith. Katarina ya un caos con memoria, era lógico que ella empeoraría sin memoria”.

Yo simplemente la miré en silencio, sin saber qué decir o hacer.

Por supuesto que lo hizo. Es imposible pensar que los modales de mi hermana mejorarían después de perder la memoria.

“Solo tenemos suerte de que no haya causado un escándalo aún, es mejor llevarla a casa para evitar problemas”. Dijo con naturalidad, tal y como esperaba.

-“Ella debe estar a punto de recordar todo”. Traté de argumentar y esta vez fue mi padre el que habló.

-“Según la información que recibí del ministerio, se supone que los recuerdos regresen de forma gradual en el transcurso de unos días. Katarina ni siquiera nos recuerda a nosotros”. Dijo con seriedad, causando mi horror, aunque traté de mantener la calma.

-“Nos hemos estado encargando de cuidarla y mantenerla alejada de los problemas”. Dije y mi madre me miró con una mirada asesina.

-“Están faltando a clases por ella, lo sabemos y no estamos de acuerdo, Keith”.

-“Podríamos traer a algún miembro del ministerio para que revise a Katarina mañana”. Sugirió el príncipe Gerald y yo asentí, agradecido con él por su sugerencia.

-”Así es, seguramente ellos sabrán qué hacer, madre. No debes preocuparte”. Dije tratando de mantener la calma ante su mirada severa y disgustada.

-“¿Y si no hay una solución inmediata? ¿Planean seguir faltando a clases la próxima semana?” Pidió con severidad y aunque todos asentimos, eso simplemente la hizo enojar más. “Es por eso que no es buena idea mantener a Katarina aquí en ese estado”.

-“Hablan de mí, ¿Cierto?” Preguntó con la boca llena, prestando por primera vez atención a nosotros. “Tienen razón, es malo que falten a clases por mí, ¿Por qué no podemos simplemente ir a clases juntos? No es como si tuviera nada mejor que hacer. Me aburre quedarme en mi habitación todo el día”. Dijo descuidadamente.

-“¿Tú crees poder asistir a clases con nosotros?” Pedí con lentitud y ella asintió.

-“Si, no es como si fuera algo extraño”.

Entonces esa es una opción.

-“No, definitivamente no. No vas a ir a clases con esos modales y sin memoria”. Se negó mi madre y Katarina la miró.

-“La alternativa sería ir con ustedes a algún lugar extraño solamente con ustedes, ¿Cierto?”

-“No es un lugar extraño, es la mansión, tu hogar”. Corrigió mi padre con suavidad tratando de esconder su evidente dolor.

-“No quiero ir y no iré si no quiero. Tengo 17 años y puedo tomar decisiones por mi cuenta”.

-“Tienes 16 años, eres nuestra hija y no estás en condiciones de ir a clases”. Dijo mi madre con seriedad y Chitose pareció pensativa por unos segundos antes de sonreír de forma traviesa.

-“Por eso de los modales, ¿Cierto? ¿Y qué pasaría si hago algún tipo de escándalo en la entrada? Algo así como tomar unas tijeras y cortar mi vestido frente a todos, dejándolo a la mitad de mi muslo, subir ese hermoso árbol de la entrada de la academia y tal vez cantar canciones protesta. Y por supuesto, convertir la tela de mi vestido en una bandera de protesta con una rama del árbol”. Dijo con una sonrisa traviesa helándome la sangre.

¿Ella acaba de decir qué?

¿Qué clase de escándalo sería ese?

No puedo ver cómo nosotros podríamos callar un escándalo de esa magnitud.

-“¿Qué?” Fue todo lo que pudo articular mi pobre madre, quien lucía increíblemente pálida. Ella estaba al borde del colapso.

-“Solo digo podría estar bajo el excelente cuidado de mis amigos e ir a clases esforzándome por no hacer nada malo, o pisotear mi propia reputación causando el escándalo del siglo e ir con ustedes a esa mansión de la que me hablan”. Dijo con simplicidad y yo la miré atónito.

-“¿Me estás amenazando?” Dijo mi madre demasiado aturdida como para siquiera pensar en mostrar su enojo y mi hermana la miró con determinación.

-“No es amenaza, es una promesa. Si quieren sacarme de la academia, tendrán que sacarme a las malas y yo conozco más maneras de destruir mi reputación que las que ustedes conocen de proteger mi reputación”. Dijo con una sonrisa escalofriante que me recordó extrañamente a la sonrisa enojada de mi madre.

-“Katarina, querida, no puedes…” Mi padre fue interrumpido por Katarina quien se levantó abruptamente y comenzó a cantar.

Covered in black, we lack the social graces
Just like an animal, we crawl out of our cages
They can't tame us
So if you're one of us, get on the bus

If you're a freak like me
Wave your flag
If you're a freak like me
Get off your ass
It's our time now
To let it all hang out

So shout if you're a freak like me
You were born to burn
This is no disease, you don't need a cure
It's our time now to come out
If you're a freak like me
If you're a freak like me

Todos miramos a Katarina con asombro por su inquietante y escandalosa muestra musical y Katarina miró a mis pobres, aturdidos y pálidos padres, quien no podía hacer nada más que mirarla con temor. Y Katarina los miró con la misma mirada amenazadora de mi madre, retándolos a oponerse a ella.

-“¿Creen que les guste la canción a los demás estudiantes de la academia? Si quieren también tengo otras canciones en mente”. Mi madre, pese a su reacción inicial, logró recomponerse con toda su dignidad y aura intimidante habitual.

Padre miró con temor a mi mamá y ella se levantó para mirar a los ojos a Katarina. Estaban una frente a la otra, Katarina mirándola con su cruda determinación y mi madre viéndola como si tratara de examinarla, con esa mirada que puede atravesar almas.

-“Tienes miedo de nosotros. Estás lo suficientemente asustada como para estar decidida a hacer cualquier cosa para evitar ir con nosotros”. Mi hermana, aunque se tensó brevemente, no vaciló. “Te puedes quedar e ir a clases si realmente estás dispuesta a poner de tu parte”.

-“¿Realmente? Sí, definitivamente lo haré. Gracias”. Dijo haciendo una reverencia solemne confundiéndonos, aunque mi madre la ignoró a favor de centrar su atención en nosotros.

-“Puedo decir por su aspecto que la están cuidando bien, pero si la descuidan o permiten que ella cause un escándalo sin darse cuenta y ustedes enfrentarán las consecuencias”.

Naturalmente todos estuvimos de acuerdo con los términos de mi madre. Le prometimos que nosotros mismos traeríamos a algún miembro del ministerio de magia para que revisara a Katarina, y después de hablar un poco más con mi hermana, quien ya estaba un poco más calmada, se despidieron dándole un abrazo a mi hermana y yo los acompañé al carruaje.

-“Y Keith, no creas que escaparás del castigo que mereces por ocultarnos el estado de tu hermana”. Dijo con severidad y yo me limité a asentir.

-“Lo sé, madre”.

No sé cómo hace Katarina para soportar con tanta frecuencia esa mirada terrorífica de mamá.

Cuando regresé al dormitorio de Katarina, ella ya lucía mucho más relajada que antes y se había cambiado a su ropa escandalosa ahora habitual, hablando y cantando algunas partes de las canciones de protesta de su mundo. Todos la mirábamos con sospecha por la forma en que estaba haciendo caso omiso a lo que acababa de suceder.

Ella no lucía como si hubiera acabado de cometer el cuestionable y francamente suicida acto de amenazar a mi madre.

-“¿Realmente estás bien, Chitose?” Pedí con cautela y ella me miró sin entender.

-“Si, ¿Por qué no lo estaría?” Yo gemí al escuchar su pregunta.

-“Tal vez porque te acabas de enfrentar a nuestra madre”.

-“Oh eso, bueno estaba muy asustada por la idea de irme con ellos y actué sin pensarlo mucho. Fue bueno haber practicado mi cara de villana al espejo la otra noche”. Yo la miré con exasperación.

-“No eres una villana”. Dijimos todos al mismo tiempo con la misma molestia y exasperación por su comentario, ella nos miró con un rato y sonrió ampliamente.

-“Si, tienen razón, gracias por recordármelo. Soy solo una chica de otro mundo, no la villana de un juego otome”. Dijo alegremente, luciendo como si realmente lo entendiera, para nuestro gran alivio. “En todo caso, estoy bien porque estoy con ustedes y eso es todo lo que me importa”.

La cena no tardó en llegar y usamos una manta para cubrir las piernas semidesnudas de mi hermana, para que las sirvientas pudieran entrar con tranquilidad y servir la comida sin ningún escándalo, tal y como habían estado haciendo los últimos días. Ninguno se atrevió a perturbar la calma de la cena o del resto de nuestra estadía en el dormitorio de mi hermana, solo fue cuando salimos que compartimos nuestras miradas de preocupación por la nueva y preocupante situación de mi hermana.

Chitose ya debería recordar a mis padres o algo de su vida actual como Katarina, y aun así no lo recuerda.

Notes:

Este es mi primer fanfic de my next life as a villainess y también el primer fanfic que he publicado en esta plataforma.
*Cursiva para texto en Japonés
Estoy traduciendo la historia a inglés, aunque los capítulos en inglés tardarán un poco en publicarse. Aquí está el link de la traducción:

I forgot a life