Chapter Text
Está enamorado de Hanagaki-sensei.
¿Qué ha hecho Chifuyu ante su nuevo descubrimiento?
Con la variedad de opciones en su mano, desde superarlo porque no está bien desear a un hombre mayor hasta llorar porque es imposible que pueda tener algo con un hombre mayor, él ha elegido hacer lo siguiente: ir a por ello.
Bien, no fue lo primero que Chifuyu pensó, en realidad, lo primero que hizo fue bailar en su habitación con su mascota Peke J y cantar canciones de amor dedicadas en secreto a su profesor —y fantasear un poco a que está bailando con este, con la mano de Hanagaki en su cintura y todo rosa a su alrededor, sin olvidar mencionar que usaba la chaqueta del hombre para avivar sus fantasías—. Después de caer en la realidad, estuvo reflexionando al respecto ¿Cómo es posible que de todas las personas decida enamorarse de alguien que es, posiblemente, diez años mayor que él? ¡Eso es inaceptable! ¡Él sólo tiene dieciséis años! Esto era puramente un enamoramiento inmaduro de su parte, tenía que dejarlo ir y olvidarlo. Y, entonces, llorar un poco por estar enamorado de alguien que no podía alcanzar.
¿Hanagaki tendría una relación con él? Nunca pasaría, eso sólo ocurría en historias de ficción, como en los mangas que le gusta leer, pero no pasa en la realidad, porque eso era literalmente un crimen —y si llega a pasar algo así, son situaciones extremadamente cuestionables moral, ética y legalmente—.
Sólo es un niño a los ojos de su profesor, nada más, su alumno, y tal vez un poco su amigo, sin embargo que se consideren amigos no borra la línea entre los dos; Takemichi es un profesor suplente, un hombre adulto, y Chifuyu un estudiante de preparatoria de dieciséis años. Hanagaki no estaría con él, no le correspondería, algo como eso no pasaría jamás, sólo en sus mejores sueños y fantasías.
Chifuyu acabó releyendo el manga que estaba de moda en ese momento, el que había dejado botado porque la protagonista no fue correspondida. En algo necesitaba descargar sus penas, y leer manga lo ayudaba mucho para animarse —tal vez debió escoger algo de peleas, pero la trama iba con el ambiente según su cabeza—.
¿Habrá salido el otro volumen?, pensaba vagamente mientras relee cada escena hasta el final del volumen que Hakkai le prestó.
Y ahí estaba, la luz en la oscuridad para Chifuyu, la salvación o iluminación como dirían algunos, lo que olvidó cuando decidió abandonar el manga; la chica no se rinde cuando se confiesa, ella quiere alcanzar a quien ama, por eso se fija una meta y es enamorar a su profesor.
Por eso, Chifuyu elige la opción, que si bien le preguntan tampoco es la correcta pero él es un adolescente y los adolescentes no toman precisamente buenas decisiones —¿es una excusa? claro que lo era— de no rendirse con Takemichi. Si su profesor puede seguir adelante sin llorar en todas sus clases, él puede lograr enamorarlo ¿No?
Abrazando el abrigo de su profesor, Chifuyu respira profundo y sonríe ampliamente recostado en la cama.
Todo es posible si crees en ello y tienes un poco de coraje.
Cuando la campana suena y anuncia la hora del descanso, Chifuyu se levanta de su asiento enseguida con el almuerzo en su mano, Hakkai ni siquiera tiene tiempo de lanzarse encima y ofrecer que coman junto a los demás chicos, por poco se tropieza con algunas de las chicas que lo miran un poco sorprendidas por la velocidad en la que deja el salón de clases.
Su plan es el siguiente: conocer más de Hanagaki, el conocimiento es poder, y con ese poder podría hacer cualquier cosa, desde saber cual es su canción favorita hasta si alguna vez ha salido con una chica —o si está actualmente en una relación, lo cual duda pero todo es posible y no lo piensa descartar—.
Al llegar a la oficina, el cuerpo del rubio se detiene sin abrir la puerta al escuchar una risa proveniente del otro lado, retrocede alejándose de la entrada un poco y esta se abre mostrando a una chica bastante bonita.
La risa debía venir de ella, otra estudiante, parecía un grado mayor que él, de último año seguramente.
—Oh, disculpa- Gracias por la ayuda, Hanagaki-sensei, con permiso —la estudiante por poco tropieza con él al salir, distraída, y apenas se dirige a él, sale de la oficina de literatura y se va por el pasillo tranquilamente.
Oh, es esto, le está molestando. Es una molestia en el estómago.
—¿Matsuno-kun? Puedes entrar, no te quedes en la puerta ¿O es que necesitas algo? —Takemichi es indiferente a la situación de hace un momento, pero se encuentra inusualmente risueño para desconcierto del menor. El hombre de cabello rizado está sentado y observando desde su escritorio, tiene un libro en la mano, como si lo hubiera interrumpido en media lectura, es un detalle que no pasa por algo tampoco.
¿Si necesita algo? ¿Tal vez como la chica que acaba de salir de la oficina con un aire extraño a su alrededor?
No, basta, Chifuyu se abofeteó mentalmente, no puede pensar cosas así, tampoco tenía tiempo de estar celoso —¿Eso era? ¿Estaba celoso? Si, lo estaba—. Hanagaki es un profesor y los estudiantes iban a su oficina cada vez que querían ayuda o lo necesitaban para algo, o sólo porque querían, como él, no había nada en especial en que una linda estudiante de último año saliera con risillas del cuarto y su profesor estuviera sonriendo de una forma que le irritaba en las entrañas.
Maldición.
Tenía que decir algo, debía entrar a la oficina y actuar con naturalidad, como él normalmente se comporta —¿Cómo se comporta normalmente? Lo ha olvidado, ¿Es normal olvidar cómo comportarse con naturalidad y sin ser demasiado obvio?—.
No menciones a la chica, no menciones a la chica, siéntate en la silla y come tu almuerzo. Pregúntele cosas que le gustan. No menciones a la chica, no lo hagas, Matsuno Chifuyu.
—¿Qué hacía ella aquí?
Oh, Dios mío, Chifuyu.
Hanagaki levanta la mirada del libro y lo mira a los ojos, se ve extrañado, con una ceja arqueada y los labios arrugados. Es una fea mueca, de esas caras que suele hacer y hacen reír a Chifuyu. Pero no piensa reírse esta vez.
Bueno, a Chifuyu se le escapa una risilla entre dientes, y es como una victoria para Takemichi porque sonríe ampliamente con un aire de suficiencia.
—Necesitaba ayuda en algo, pero eso no es importante ¿Qué traes de almuerzo? No traje almuerzo, lo olvidé —se escucha un poco lamentable, golpeando la tapa del libro contra su sien.
Chifuyu vuelve a concentrarse en el libro que está leyendo su profesor, no puede leer el titulo de este, pero parece ser negro con algunos detalles rojos, arquea ambas cejas y deja la caja de almuerzo en el escritorio de su profesor—. Le daré de mi almuerzo, pero me lo debe ¡Quiero comer crepas! —el rubio atrae el bento hacia él, como si estuviera haciendo un negocio con el hombre mayor.
—¿Crepas? Estás siendo un poco infantil, Matsuno-kun, sólo es la mitad de tu almuerzo ¿No tienes piedad de tu profesor? No gano más que el sueldo mínimo y apenas me alcanza con los impuestos —el mayor hace un puchero con los labios, sus ojos tristes como los de un cachorro e inclinando la cabeza a un lado.
Esa no era la cara que debería hacer un hombre adulto, pensó Chifuyu, una sonrisa divertida se instaló en sus labios, sin embargo no cedió a los gestos patéticos de Hanagaki, en respuesta a la cara de este cubrió el almuerzo con ambos brazos simulando un escudo protector.
¿Por qué insiste en querer crepas? Sólo quiere alimentar una de sus fantasías de manga. Nada más.
Takemichi resopla, y sonríe—. Está bien, te llevaré a comer lo que quieras, pero no me dejes morir de hambre. Sé un buen estudiante y no te burles de mí.
—No pida cosas imposibles, ¿Ha visto la cara que hizo hace un momento? Es algo para burlarse.
La caja de almuerzo al fin es abierta y ambos comen de la misma, hasta que queda la última porción de huevo y Chifuyu la toma, piensa en comerla pero decide hacer un movimiento, con el rollo de huevo en los palillos alzó la mano y la extiendo a su profesor.
—Vamos, diga ''aaaaah'' —el rubio mantiene el rollo de huevo en el aire esperando por Takemichi que parpadea varias veces antes de reaccionar.
Con una leve inclinación, Takemichi atrapa el huevo relleno y lo come de un bocado, se ve satisfecho al comer lo último que quedaba y su rostro es suficiente para iluminar los ojos de Chifuyu.
Realmente acaba de darle de comer a Takemichi en la boca, con toda la intención de hacerlo —diferente a otras veces que su comida es robada, o es tomado desprevenido—. Algo en su interior quiere chillar, pero tiene que soportarlo, un desliz de su parte sería demasiado, no se vería genial en absoluto.
¿Esto le sumará puntos?
—Estaba preguntándome algo —habló el menor luego de guardar los palillos y de cerrar la caja de bento, observó al rizado que tenía su atención puesta en él—. El libro que está leyendo, si Hanagaki-sensei es profesor de literatura, significa que le gusta la literatura ¿No?
La cara de Takemichi se arruga un poco luego de esa pregunta, Chifuyu se preocupa de haber preguntado algo que no debería, enseguida busca salir de esta buscando otro tema para cambiar la pregunta pero el hombre hace un ruido y pone su mano en su barbilla en una pose pensativa.
¿Está pensando seriamente en responderle?
—No, realmente no me gusta, no soy fanático de la lectura en absoluto —respondió Hanagaki con una sonrisa de ligera vergüenza y la mano en su nuca.
—Pero, pensé- Como usted decidió estudiar eso, ¿Cómo es posible? ¡No le gusta leer pero aún así nos pone a leer todos esos libros! E incluso Rashōmon de Ryūnosuke Akutagawa, tuve que leerlo todo por usted —acusó molesto el menor. No esperaba esa respuesta de todas las posibles.
—Oh sí, pero es porque es un clásico como profesor de literatura, también me tocó hacerlo, incluso en la universidad —por un instante, el aura del hombre se volvió ligeramente nostálgica—. Incluso un profesor dijo ''¿Realmente soy un profesor de literatura si no les pidiera que leyeran Rashōmon de Ryūnosuke Akutagawa?''.
Los ojos de Chifuyu volvieron a brillar. Esto era- Justo lo que tanto quería, él quería saber sobre Hanagaki, y le estaba dando lo que quería, incluso si no es exactamente lo que esperaba.
Fingió refunfuñar por lo bajo, Chifuyu escondió la sonrisa de sus labios y desvió la mirada—. Y pensar en todas esas tareas, ¿Cómo es posible si no le gusta la literatura? ¿Y qué hay de todas esas citas que sabe? —dejó caer el rostro en la palma de su mano y contempló al azabache.
—Eso es un truco, sólo planeo las clases y qué diré, es algo que hacen todos los profesores. Realmente no necesitas adorar tu materia para enseñarla, aunque tal vez por eso no muchos profesores son buenos y apasionados al enseñar —con los brazos cruzados en el pecho, Takemichi inclinó la silla hacia atrás y suspiró un poco decepcionado, tal vez de sí mismo—. Aunque… Me gusta leer manga ¿Eso cuenta para ti?
—Por supuesto que no —contestó fríamente el rubio—. Ahora he perdido todo el respeto que le tenía a usted.
Takemichi simuló que eso le había afectado, llevando una mano a su corazón y soltando un quejido de dolor, había murmurado algo de todos modos, no me respetabas mucho, Matsuno-kun , pero fue ignorado. Chifuyu soltó una carcajada.
—También me gusta leerlo, ¡Realmente es extraño que a alguien no le guste el manga! ¡Siempre que leo uno me da muchos ánimos! —Chifuyu alzó la voz con una gran sonrisa mostrando sus dientes y sus puños se apretaron en el aire.
—¡Es la magia del manga, te motiva a ser mejor! —el azabache no se quedó atrás, emocionado al igual que el menor.
—¿Qué tipo de manga le gusta, Hanagaki-sensei? —Chifuyu lanza otra pregunta, sus piernas se mueven ansiosas.
Takemichi vuelve a hacer otra expresión pensativa —. Pues claro, me gustan los mangas para adultos, no hay de otro. Leo lo corresponde a mi edad.
—¿Mangas para adultos? Vaya, así que en realidad es un degenerado ¿Debería estar dando clases con esa cara, Hanagaki-sensei?
—¡No hablaba de ese tipo de mangas, Matsuno-kun! ¡No me malinterpretes! ¡No me refería a esos!
—Usted dijo mangas para adultos, ¿Qué podría pensar un estudiante como yo si dice eso a la ligera?
—Dios, necesito ayuda —Takemichi llevó una mano a su rostro, cansado, mientras Chifuyu volvía a reírse de él sin un poco de piedad.
—Justo ahora, estoy leyendo uno, es reciente, sobre pandilleros —volvió a hablar Chifuyu, llamando la atención de Hanagaki que lo observó interesado—. Es un poco extraño, sobre viajes en el tiempo y cosas así, pero los personajes me gustan, sobre todo el protagonista, es mi favorito. Oh, y uno que tiene el cabello largo azabache ¡Creo que ese es genial también!
Los ojos de Chifuyu se mantienen en la figura del hombre, sus colores se mezclan con la mirada azul de Takemichi, no aparta la mirada y juega con sus pestañas.
—Suena interesante, ¿Has dicho que te gusta el protagonista? ¿Alguna razón? —el azabache tampoco aparta sus ojos de los del menor, entrecierra la mirada y sonríe suavemente.
En algún momento, se han inclinado tanto sobre la mesa que están demasiado cerca, pero sólo rozan sus brazos.
—Es un llorón, y un debilucho, pero él no se rinde por nada, así que sí, me gusta. Me recuerda a usted —confiesa Chifuyu sin cambiar la expresión en su rostro.
Oh Dios.
Mierda. Mierda. Mierda.
¿Se acaba de confesar indirectamente? Tal vez lo hizo, no está seguro, las cosas se salieron de control, se han escapado de sus manos. Esto no era lo que tenía planeado, Chifuyu entra en un ligero pánico por dentro, sus orejas están ardiendo, pero por fuera trata de lucir sereno.
No luzcas poco genial, que no se note, tal vez no se dio cuenta. Takemitchy es un tonto después de todo.
Los ojos de Hanagaki están un poco más abiertos, con una expresión de sorpresa, y sus mejillas lucen ligeramente rosas—. Es-
—¿Cómo fue usted cuando era pandillero? Sólo pienso, me dio curiosidad por ese manga, ya que dijo que no era muy fuerte y le daban palizas, por eso pensé que eran iguales —Chifuyu interrumpió enseguida, buscando una salida rápida a esta situación en la que él mismo se había metido.
Ruega a Dios piedad por su alma.
Hay silencio en la oficina.
Takemichi respira profundo, de nuevo luce decepcionado, e incluso cree que está molesto ¿Por qué?
—Así que tenemos esta conversación otra vez, bueno, de pandillero era un poco… Definitivamente me daban grandes palizas, pero de eso se trataba ¿No? Casi no tengo muchos recuerdos de esa época, pero algunos son buenos.
El corazón de Chifuyu tiembla, no creyó que su idea improvisada funcionaría, pero lo logró. Ahora Hanagaki contaba un poco sobre sus días en la secundaria, cuando era pandillero y aún era divertido —pensó en preguntar por qué las cosas dejaron de ser divertidas, pero tal vez era un tema más privado y sólo se preocupo en escuchar las historias de su profesor—.
El almuerzo estaba por terminar, y Takemichi se emocionaba con ojos nostálgicos, pero a la vez melancólicos, mientras contaba las peleas y algunas cosas tontas que pasaron en su adolescencia.
Quería oírlo hablar por siempre, Chifuyu desearía saberlo todo, cada detalle, lo más mínimo, de la vida de Takemichi. En algún punto, había dejado de escuchar a Hanagaki por apreciar el movimiento de sus manos, que desearía lo abrazaran, o por ver las muecas que hacía, que le hacían sonreír estúpidamente, y también por sus ojos azules, tan profundos que brillaban con la luz del sol que entraba por la ventana.
La risa de Takemichi entraba por sus oídos y se quedaba en su pecho.
—Shinichirou solía burlarse de mí, pero quién soportaba más palizas era yo, ¡Mikey-kun lo mencionaba todo el tiempo!
¿Shinichirou? ¿Mikey-kun? ¿Por qué esos nombres sonaban en su cabeza?
Espera.
—Eh, ¿Shinichirou? ¿Quienes son esas personas? —Chifuyu interrumpe la anécdota de su profesor y su cuerpo se va hacia el frente, de esta forma está tan cerca de Takemichi que podía rozar su nariz con la de este.
—Ah, es- Creo que dije-
La campana sonó al fondo, anunciando que el descanso había finalizado y que los alumnos junto a los estudiantes debían entrar a clases.
La sensación de saber algo que quizás no debería saber estuvo molestando a Chifuyu el resto del día, no pudo siquiera concentrarse en las clases o en las cosas que le decía Hakkai.
Takemichi lo había tomado como un resbalón, en cuanto las clases volvieron a empezar le dijo que lo olvidara y que lo vería después.
Sería demasiada casualidad, y algo así sería imposible ¿No? Que estuvieran relacionados, de todas las personas que podían haber. Si bien la frase ''el mundo es un lugar pequeño'' tenia su verdad, no es que pudiera creerlo.
El sonido de un celular sonando devuelven a Chifuyu al mundo real, busca el celula en su bolsillo y Hakkai comenta algo a su lado mientras caminan hacia los casilleros de los zapatos luego de haber acabado la última clase.
—Por eso pensaba ¿Y qué pasa si hay otro viajero en el tiempo? ¡No puede ser que el protagonista sea el único que tiene ese poder, Chifuyu! ¡Debe haber alguien más!
—Debes dejar de leer teorías en twitter, Hakkai —ligeramente divertido por los comentarios de su amigo, Chifuyu revisa el celular en su mano y se sorprende de ver un mensaje de su profesor.
Normalmente es Chifuyu quien tiene la iniciativa al mandar mensajes, Hanagaki se tomaba el tiempo de responderle. ¿Es esto algún avance en su relación?
De: Hanagaki-sensei
¿Crepas?
Recibido 4:35 p.m.
Los ojos de Chifuyu se abrieron en grande, miró a Hakkai que seguía parloteando sobre el manga de pandilleros que estaban viendo y abriendo el casillero que le correspondía, volvió hacia el celular sonriendo risueño y entrecerró la mirada respondiendo con velocidad practicada.
¿En qué estaba pensando hace un momento? ¿Shini- quién? No importaba.
Para: Hanagaki-sensei
¡¡¡CREPAS!!! *:・゚✧('▽^人)
Enviado 4:37 p.m.
Cuando Hakkai volvió a su lado, Chifuyu ya había guardado el celular en su bolsillo y cogido sus zapatos para cambiarlos.
—Por eso me gusta este personaje, es tan maduro, y un gran hermano mayor ¿Cuál te gustaba a ti, Chifuyu?
—… Me gusta el protagonista, es lindo.
Las crepas son deliciosas, están llenas de crema y de fruta, además de la fina tortilla de harina dulce alrededor.
No es de sus postres favoritos, pero Chifuyu se siente realizado al comer una junto a su profesor justo ahora, debajo de las bonitas luces de un árbol y sentados sobre una banca junto al pequeño puesto de postres, el atardecer se asoma por la esquina e ilumina todo en bonitos tonos naranjas mezclados con púrpura.
Es mejor que en los mangas shoujo, porque esto es real, y no es algo que le sucede a una protagonista junto a su interés amoroso sino a él.
—¿Está buena? Pareces feliz —Takemichi a su lado tomó un sorbo de una lata de soda y sonríe enternecido al verlo.
—Está deliciosa, y muy dulce —Chifuyu responde con la nariz llena de merengue al comerla la crepa descuidadamente.
—Si, lo puedo ver, lo disfrutas —el azabache se ríe y se ocupa de limpiar la crema en la nariz del menor—. Bueno, un trato es un trato, soy un hombre de palabra, espero que esto suelde mi deuda.
Las mejillas de Chifuyu se enrojecen un poco, una de sus manos va a su nariz, tiene que tener más cuidado de cómo está comiendo, no se debe ver nada genial comiendo como un niño junto a Hanagaki.
—Tiene suerte de que no pedí intereses.
—No le sabes a los negocios, niño.
Takemichi se ríe cuando Chifuyu lo empuja a un lado con su hombro.
—Matsuno-kun, sobre lo del manga y su protagonista-
—¿Quiere un poco de crepa? No compro para usted, es un poco injusto, ¡Podemos compartir! —Chifuyu extendió la crepa hacia la boca de Takemichi rápidamente, sin disimular que buscaba callarlo y evitar que ese tema volviera a la luz.
La crema de la crepa embarro parte del rostro de Takemichi, fue inevitable, y una de las fresas se pegó en su mejilla, Chifuyu alejó el postre de la cara de este tan rápido como la aplastó en su rostro, al principio estaba apenado y quería pedir disculpas pero acabo riendo a carcajadas.
—¡Lo siento, Hanagaki-sensei! ¡Es que- ¡HAHAHAHAHA!
—No le veo la gracia, Matsuno-kun.
Chifuyu tomó algunas servilletas para limpiar su desastre en la cara de Takemichi, aún se reía de vez en cuando, se callaba cuando escuchaba gruñidos de parte del otro. De verdad lo sentía, pero fue tan gracioso.
Tuvo que limpiarse algunas lágrimas de los ojos por tanto reír, aunque a su profesor no le parecía gracioso en absoluto. Nunca lo haría olvidar que tuvo cara de crepa.
—¿Puedes tratar de darme de comer de una forma decente sin tirarme la comida en la cara? —el azabache tenía las cejas y los labios fruncidas.
El rubio se ríe entre dientes—. Lo intentaré, lo prometo. Sólo diga ''aaahh'', aquí viene el avioncito —se burló el menor volviendo a extender lo que quedaba de la crepa.
La mordida que le dio Takemichi a la crepa estaba allí, Chifuyu la miraba con atención, sus ojos se movieron hacia el mayor que estaba distraído observando hacia otro lado y luego fueron a parar de nuevo hacia el postre dulce en sus manos. Si tan sólo pudiera.
Justo donde su profesor había mordido, Chifuyu mordió en ese lado.
Un beso indirecto, tal como lo imaginó.
Por un instante se sintió bien, fue como un cosquilleo de triunfo, hasta que escuchó la risa de Takemichi y su estómago se volcó en nervios. Al girar la cabeza, los ojos del azabache estaban puestos sobre él, y sonreía divertido, con un ligero sonrojo en las mejillas.
Ah ¿Se dio cuenta?
—¿Qué es tan gracioso? —preguntó el menor arqueando una ceja, haciéndose el desentendido.
Luce genial, luce genial, luce genial. Disimula, disimula, disimula.
—Ah- EH, nada, no es nada, en serio, sólo fue como- Es algo tonto, no importa, ¿Es una bonita noche, no? Que lindo está el clima, si —ahora, es Takemichi quien luce nervioso, mirando hacia todos lados menos hacia donde está Chifuyu.
No esperaba esa reacción.
Chifuyu sonríe con malicia e inclina el cuerpo hacia un lado, buscando la mirada de su profesor—. Ni siquiera es de noche aún, ¿Qué es lo que le pasa?
—Eso fue como un beso indirecto ¿No crees?
—¿Qué?
El sonido de un timbre interrumpe el momento, ambos se miran a los ojos, grandes de par en par, con el rostro enrojecido hasta las orejas, Takemichi es quien se mueve primero para buscar al responsable del sonido, lo cual era su propio celular en su bolsillo, y atiende la llamada con un poco de torpeza.
Chifuyu termina de llevar el último bocado de crepa a la boca. Tal vez deba ignorarlo y hacer como si eso nunca hubiera pasado.
No, espera, eso era un avance- Eso es, ¡Está ardiendo!
—¿Akkun? Ah, lo siento, estoy de camino, de verdad- ¡No dejes que los demás se coman mi porción! ¡Hoy me quedé sin almuerzo por culpa de ustedes, malditos idiotas! —Takemichi grita al responder el celular.
Chifuyu observa a su profesor pelear por celular bastante entretenido, por lo que parece son sus compañeros de apartamento, ha escuchado hablar de ellos algunas veces, aunque sólo eran quejas.
''Yamagishi dejó la puerta abierta, Makoto de nuevo hizo algo asqueroso en la sala, Akkun dejó encendida la televisión''.
Al colgar, Takemichi suelta un gran suspiro.
—Lo siento por eso, creo que es hora de que te lleve a casa, debo irme también, o me quedaré sin cenar —Takemichi lleva una mano a su rostro para disculparse con Chifuyu.
Es un poco decepcionante que su salida después de la escuela acabe tan pronto, pero no lo desanima, Chifuyu puede dormir en paz gracias a este día.
—Por cierto- ¿Piensas devolverme mi chaqueta, Matsuno-kun?
Oh, mierda. Lo había olvidado ¿Lo olvido a propósito?
—No.
—¿Me dejaría manejar su motocicleta?
—¿Qué edad tienes?
—Tengo dieciséis años.
—Oh, eres un bebé. No puedes.
—Estúpido anciano, a quién le dice bebé.
—A quién le dices estúpido anciano, ten más respeto, mocoso.
—¿Qué dijo, abuelito? No se le entiende sin los dientes, debería ponerselos.
—¿Qué dijiste, bebé? Sólo entendí agugutata. Ve a tomar tu biberón.
Debería estar en clases, pero por alguna razón, él decidió pasar de las clases de matemáticas para caminar hacia la azotea.
Está bien porque a él no le gustan las matemáticas, no es bueno en ellas y el profesor le irrita con su voz tan aburrida. Si piensa irse a extras, al menos lo hará con ganas.
Hakkai le pasaría las notas después, si es que se concentra en las clases.
Los ojos de Chifuyu se detuvieron en la oficina de Hanagaki por un segundo, pero no interrumpió la hora libre de su profesor, si lo veía fuera de clases quizás lo regañaría, incluso si son amigos este tenía la obligación de reprenderlo si no asistía a clases —y seguro lo haría—.
¿Ha avanzado en sus planes de saber sobre Takemichi? Lo ha hecho, y se siente un poco orgulloso de su trabajo en estos días —él ha pasado demasiado tiempo con Hanagaki, lo cual es incluso mejor, sin embargo preguntas cosas simples como ¿Cuál es su color favorito? o ¿Qué piensa sobre las predicciones de Nostradumus? no es algo tan fácil sin lucir un poco vergonzoso—.
Y Chifuyu tiene una idea, podría tener una oportunidad, incluso si es pequeña.
—Matsuno-kun, ¿Qué haces fuera de clases? ¿No tenías matemáticas a esta hora?
Hablando del diablo, o más bien, pensando en el diablo.
Takemichi está en la baranda de la azotea, su cabeza girando en dirección a la puerta, es decir donde se encuentra ahora Chifuyu.
—Usted como sabe eso ¿Me está acosando? —el rubio simula no estar sorprendido de encontrarse con su profesor, burlándose un poco de este.
—Tú- Eres quien me dice sus horarios de clase, sólo lo recordé, soy un profesor y es normal recordar los horarios de los alumnos.
—Ya veo, ¿Qué hace aquí?
—Esa pregunta me corresponde a mí.
Chifuyu caminó hasta quedar junto al hombre de cabello rizado, la brisa golpeaba bastante bien y el sol estaba cubierto por las nubes en ese momento. ¿A esto lo llamaría un momento manga? Sólo faltaba que su profesor estuviera fumando, pero por lo visto Takemichi no era un hombre de vicios —para su sorpresa—.
—No tengo una excusa, no me gusta la clase de matemáticas.
—Si, a mí tampoco me gustaba. Tal vez por eso soy profesor de literatura y no de matemáticas.
—¿No debería regañarme y castigarme por no estar en clases?
—¿Te has saltado mi clase?
—No.
—Entonces no es mi problema.
Los dos se quedaron en silencio, no fue incomodo en absoluto, sino todo lo contrario. A Chifuyu no le gustaba mantenerse en silencio, pero con Takemichi estaba bien guardarlo por un momento.
Tal vez no es casualidad que se haya encontrado con su profesor, la persona que más le gusta, el destino podía ser un poco caprichoso, ¿Cree en el destino?
—Hanagaki-sensei, ¿has salido alguna vez con alguien?
—Esa es una pregunta bastante personal.
Takemichi soltó un largo suspiro.
—Tuve una novia en la secundaria. Ella era realmente bonita y una buena persona, creo que estuve enamorado de ella, pero eventualmente no funcionó —para gran sorpresa de Chifuyu, su profesor se dispuso a contestar a la pregunta sin dar muchas vueltas—. Creo que se casó con alguien conocido, no fui a la boda pero seguro ella es feliz ahora.
Se escuchó triste, Chifuyu arrugó la nariz.
—… ¿Es todo? Lo dices como si sólo hubieras tenido una relación en tu vida.
Takemichi se mantuvo en silencio culposo, Chifuyu no lo podía creer, estuvo por decir algo pero otro suspiro de su profesor lo detuvo.
—En realidad... Estuve en otras dos relaciones, pero estaba en la universidad en ese tiempo, fue un fracaso —resoplo desilusionado—, una me dejó porque estaba por acostarme con su mejor amiga y la otra era su mejor amiga que no sabía que tenía novia. Hahaha, no estoy orgulloso del tipo de persona que era —Takemichi se escucha decepcionado de sí mismo y bastante apenado, sonriendo amargamente—. Creo que no debería hablar de esto con un chico menor de edad —reflexionó seriamente arrepentido después.
—Es una desgracia de ser humano —dijo el rubio con sequedad, frialdad y asco.
—Gracias, Matsuno-kun —se rió sin humor el mayor, volvió a respirar profundo y con una sonrisa observa al menor a su lado—. ¿Qué hay de ti? ¿Alguna persona que te gusta? Eres joven, seguro debe haber una.
Eres tú, eres quien me gusta. Realmente me gustas.
—No, no pienso en nada de eso, pensaba en buscar un trabajo, en la tienda de mascotas que frecuento parece que buscan empleados. Podría tener dinero y comprar videojuegos o mangas —contestó Chifuyu mirando hacia el frente, el paisaje de la urbanización debajo de ellos, algunos estudiantes tenían clases de educación física en las canchas y los podía ver desde allí.
—Ah sí, eso suena un poco mejor que el amor, el dinero —el tono que usa Takemichi se le hace familiar, como hace unos días cuando por poco se confiesa, o cuando habla de los viejos tiempos, o justo hace un momento atrás que comentó su único noviazgo digno de recordar. Se oía triste y decepcionado.
Si lo piensa bien, Hanagaki solía verse triste con mucha frecuencia, y solo, como si hubiera una barrera a su alrededor, lleno de un aire de nostalgia. Chifuyu desea saber más, y desea poder arrullar toda la tristeza de su profesor, él lo sabe, puede ver que Takemichi no es la persona más feliz del mundo, probablemente cargue con una gran cantidad de arrepentimientos y tristezas de su pasado ¿Qué podría hacer con todo eso?
—Entonces, ¿Quiere decir que en este momento Hanagaki-sensei no está en una relación? ¿Y no le gusta nadie? —Chifuyu hace su última pregunta, bastante ansioso y nervioso, había querido preguntar esto desde la primera vez.
Todos sus movimientos lo han llevado a este segundo.
Takemichi se tarda en responder, a diferencias de las otras veces, vacila en responder. Chifuyu empieza a creer que no le va a contestar esta vez.
—Probablemente, pero, me metería en problemas si lo admitiera. No es alguien de quien debería estar enamorado —el azabache responde después de un prolongado silencio. Sus ojos en Chifuyu.
¿Qué?
