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Characters:
Additional Tags:
Language:
Español
Collections:
KageHina Month 2021
Stats:
Published:
2021-09-13
Completed:
2021-09-18
Words:
4,954
Chapters:
2/2
Comments:
4
Kudos:
18
Bookmarks:
2
Hits:
241

Ruta a Miyagi

Chapter 2: Piel canela

Summary:

"Son altas horas de la noche, y tras un viaje largo de carretera Kageyama le hace la invitación de quedarse a pasar la noche en su casa solos y Hinata se hace la idea de lo que podría pasar."

*One shot participante en el KageHina Month 2021 en Twitter (@Kagehina_2021)

Notes:

¡Holis crayolis! Llegó la segunda (y última) parte de este relato. Y con ello el último aporte de la semana fluff en el KageHina Month.
No tengo nada que agregar más que: ADVERTENCIA, PORNO GAY(?

Disfruten la lectura :)

(See the end of the chapter for more notes.)

Chapter Text

Piel canela

 

—¿Vas a seguir paseando por los alrededores de mi casa o vas a entrar, idiota?

 

La voz de Kageyama le sustrajo del caos mental que ocurría en su interior, armar líos y escenarios intensos mentales era una de las especialidades del integrante de los Black Jackals. Su hiperactividad no recae solo en el área física, todo él es energía, veinticuatro siete los trescientos sesenta y cinco días del año, claro, a menos que hablemos de bisiesto.

 

—¡Voy! —Responde con la garganta algo seca del nervio.

Una vez dentro del hogar de la familia de su compañero de viaje, un aire de nostalgia lo sumerge, todo es vivido y cálido tal cual recuerda era en el pasado, las sesiones de estudio cuando la temporada de exámenes se avecinaba, junto a las noches que pasaba en esa casa cuando la noche lo había alcanzado. Cómo justo ahora, solo que en ese momento no había un alma ahí, nadie más que el armador y él que acomodan los maletines hasta la recámara.

En el recorrido de la escalera las fotos de los Kageyama a través del tiempo le dan un aura de ternura, ver a su rival en distintas etapas de su vida es enternecedor.

 

—Kageyama-kun eras tan tierno. —menciona Shouyou apuntando esta vez la última fotografía del pasillo, una donde aparecen el abuelo del menor y Miwa sonriendo mientras sostienen entre los tres un balón— ¿Qué te pasó? 

—Los niños en general son tiernos. —responde Tobio sin querer mirarlo. 

 

Hinata lo nota, sabe que algo pasa y necesita indagar en eso porque si no lo hace, Kageyama jamás le contará. Tras abandonar las maletas a un lado, el pelirrojo se acerca para ayudarle a tender el futón donde dormirá probablemente esta noche. Hinata asimila que el cobertor que extienden ambos es más grande de lo usual.

 

—¿No es demasiado grande el futón? Digo soy mucho más grande que hace varios pero creo que con el individual basta.

 

Kageyama le dedica una vista absurda como dando a entender que porque es tan imbécil. Tras un Shouyou refunfuñando “¿Qué?” . el profesional de los Adlers responde a su aseveración:

 

—No cabría yo, Hinata idiota. 

—¡¿Eh!? ¿No vas a dormir en la cama? —Cuando observa el mueble de madera sin algo que lo cubra más que unas bolsas encimadas se calla, tanto pensamiento en su cabeza le ha tupido de la visión— Ah...

—¿De verdad no te diste cuenta que no tenía colchón? Si que eres ciego además de estúpido.

 

Una almohada aterriza en el rostro del chico de cabello negro quien responde al instante con otro cojín flotando sobre los rizos de Shouyou, el par se enfrasca en una batalla campal de almohadazos digna de película, con saltos dramáticos sobre la duela, el alboroto de las risas de Hinata que estalla por las cosquillas que le propina su contrincante buscando hacerlo ceder ante la presión de sus manos. Los toqueteos que antes buscaban lastimarle de la carcajada ahora se convierten en trazos sedosos, las yemas de los dedos de Kageyama pasean sobre su piel sacando chispas con cada repaso a sus poros que están expectantes de lo que trama el armador.

La respiración del mayor se corta por las sensaciones que le abruman, el nervio le gana haciendo que camine de espaldas a tropezones, choca su espalda contra el papel tapiz de las paredes pálidas, hay un espacio de aire disponible para decidir: ¿Parar y fingir que no existe esta tensión invisible pero tangible en sus movimientos? ¿O será mejor seguir hasta saber cómo terminará todo?

 

—¿Qué ocurre?

—Lo siento, Hinata. Ya no puedo con esto.

—No sé de qué habl-...

 

Ambos se están mirando a los ojos con decisión, en ellos hay una chispa que provoca que sus bocas choquen al menor acercamiento y todo lo demás se desvanezca. Si los sentidos de Hinata estaban flotando por ahí esperanzados, ahora hasta su alma abandonaba su cuerpo dejando espacio para la parte animal que lleva dentro, esa que responde al movimiento extrañamente suave de los labios de Kageyama.

El contacto se enciende con las torpes manos acariciando debajo de la camiseta de Shouyou, Tobio está ensimismado con sus acciones, no puede creer que está tocándolo como siempre quiso desde el día que supo que estaba hundido por él, que su lengua recorre cada espacio de su boca y que esta reacciona a cada toque del músculo húmedo. Sus pechos se juntan conforme avanza el beso, que si bien inició suave, ahora se desborda de misterios, unos que él desea con curiosidad conocer al lado del pelirrojo, quien pasa los brazos enredándose en su cuello. La unión de sus labios se separa en unos segundos que parecen días, están alborotados como adolescentes en medio del júbilo. 

 

—Recostémonos. —habla finalmente Hinata, recuperando el aliento— Quiero tocarte también. 

 

Con torpeza se colocan sobre el futón, a Kageyama no le da tiempo de reaccionar cuando Hinata le besa de nueva cuenta, esta vez el ritmo no es lento, es acelerado como su viaje al inicio de esta aventura en carretera. Ahora que están frente a frente, Shouyou puede darse el lujo de manosearlo bajo la playera aunque no es suficiente, con el deje de confianza levanta la prenda hasta apartarla del cuerpo tonificado de la estrella del equipo contrario.

Verlo tan maduro y cambiado le pone los pelos de punta, Kageyama ya no es el muchacho de Karasuno en aquellos tiempos, siempre ha sabido que le encanta su cara desde el inicio de su fijación amorosa con él, sin embargo con el paso de los años la realidad es que se ha puesto mejor y le ha deseado con más ganas cerca. Hinata abraza el torso desnudo depositando toques, mientras Tobio solo piensa en las tonalidades de la piel morena, que tiene marcas de bronceado en lugares que desea explorar, el número veinte de los Adlers juguetea con las mordidas ligeras en el abdomen marcado de Shouyou en lo que baja esos terribles pantaloncillos elásticos que no hacen más que estorbar, ante sus ojos la verga erecta de Hinata aparece entre el leve vello anaranjado que se riza como su pelo, con la sangre hasta el glande brillante que espera ser tocado.

Entre el momento erótico que tiene el par, el mayor recuerda que tiene algo que ayudará a que todo sea sencillo, y que siempre ha cargado con él por más vergonzoso que sea revelarlo. El bloqueador apunta a su maleta que se encuentra cerca y se la pasa para esculcar por dentro hasta sacar una pequeña botella azul celeste que entrega en las manos a Tobio. 

 

—¿Llevas lubricante contigo siempre?

—No es que lo use con alguien. —Los colores rojizos se manifiestan combinando con la calidez de su piel canela— Lo he hecho pensando en tí.

—¿Qué cosa? 

—¡Masturbarme! ¿Qué más? —a Shouyou le está colmando la paciencia y su pudor que de vez en cuando hace de las suyas— Y no solo tocando mi pene, he fantaseado tanto con que tú… Bueno, eso.

—¿”Eso”?

—¡Con que me penetres, maldita sea! ¡¿Por qué tengo que decirlo en voz alta?!

 

Kageyama no lo deja hablar más al besarlo otra vez, ya que escucharlo decir esas palabras le ha puesto increíblemente caliente, siente que es una tetera sobre fuego al rojo vivo, que estallará en cualquier momento. La posición de Hinata debajo es preciosa, más lo es cuando lo ve contraerse ante el gélido frío del lubricante que empapa su entrada. Tobio acaricia con sus largos dedos los bordes del ano de Shouyou, sus labios abandonan su boca y baja lamiendo el cuerpo desnudo de su colega. La textura de la lengua y la lenta introducción de los falanges en él lo carcomen, todo es tan diferente a como lo hace el bloqueador a solas en su alcoba, se siente tan correcto que Kageyama lo embista con sus dedos mientras lame su abdomen, el cual se arquea para sentir más de ese embriagante hormigueo que bombea su miembro. ¿Es miserable sentir que te vienes cuando aún falta más por conocer? Hinata sostiene la base de su pene para retenerlo cuando observa la expresión canalla del armador, los instintos lo activan, no se va a dejar vencer ni en una ocasión como esta. Es de buenos rivales retarse hasta en la cama.

Shouyou se incorpora, toma el mando con agresividad apartando los shorts junto a la ropa interior del de ojos azules, lo ha sentado con el tacto de sus ásperas manos y Kageyama está desconcertado pero no puede decir que no le agrade esto, más cuando el pelirrojo se sienta a horcajadas sobre su regazo. El lubricante abunda cuando lo vierte generoso sobre su miembro que está en éxtasis goteando el pre semen mezclado entre el gel, y siente que ve el cielo a la primera introducción de él en el culo de Hinata.
Las paredes de su interior le abrazan al mismo tiempo que se destensan cuando mueve sus caderas a su propio paso cómodo. ¿Así de bien se siente el sexo? No, no se trata nada más de ellos cogiendo tras años de tensión no resuelta. Es porque es Hinata quien no solo le hace sentir mariposas estúpidas en su estómago, sino que saca hasta lo insaciable que puede ser, excitándose justo como hace ahora, gritando su apellido sin pena alguna mientras rebota al mismo tiempo que él embiste levantando sus nalgas y tomándolas con fuerza, apretando la piel que gotea sudor grueso aunque delicioso a la vista que mira desde abajo, con los rizos alborotados dando baile y los ojos miel que le hipnotizan sin piedad alguna.

 

—Kageyama… —gime amplio, el sonido circula en su habitación, el pelirrojo tiene pinta de que no puede esperar más para venirse, aferrándose a sus hombros buscando más profundidad.

—Tobio. —la aspereza del sonido con que lo dice el armador es magistral, tan erótica— Dime Tobio, Shouyou. 

 

Hinata siente el rubor subir por sus mejillas, no sabe si es porque su enamoramiento desde preparatoria le ha llamado por su nombre de pila, o porque la sangre está por abandonar su cuerpo en forma de la eyaculación que amenaza con salir cuando Kageyama toca ese punto que lo vuelve loco, todo junto a esos besos que reparte sin reparo sobre su cuello sensible.

El gruñido del más alto le da indicios de que está en las mismas dificultades, le encanta lo grave de su voz, es todavía mejor que en su imaginación, le encanta verlo disfrutar con sus gemidos cada vez que se mueve encima suyo. La velocidad aumenta, los alaridos candentes siguen y la cadencia de sus cuerpos se completa al sentir el escalofrío sobre sus cervicales. Un espasmo que relaja sus mentes, la dopamina fluyendo entre el espacio de sus bocas que se reclaman sin pedirlo hasta quedarse sin aire. 

 

—Te amo, Tobio. —Su nombre le suena maravilloso en el dialecto de Hinata, todo es agradable y perfecto.

—Yo también, estúpido Shouyou.

—¿Tienes que insultarme hasta cuando me estoy confesando? 

 

Ambos se recuestan, pensando en lo que acaba de pasar. Un encuentro que no parece será de una sola noche, sentimientos recíprocos después de tanto tiempo y tanto amor escondido que ahora florece por doquier. Y aun con eso en mente se prioriza lo temprano que deberán despertar para limpiar antes de que los padres de Kageyama vuelvan. El par se mira con seriedad.

 

—¿Cinco de la mañana? —pregunta Hinata, a Tobio le agrada saber que no es el único pensando en ello.

 

El mismo tren de pensamiento los hace asentir el uno para el otro, y a los pocos minutos ha llegado la hora de dormir. El abrazo de los brazos de Kageyama rodeándolo y pegando su pecho a la espalda le hacen sentir en paz. Un beso en los hombros y una caricia en las manos es suficiente para decirse tanto sin hablar.

 

—Descansa, Tobio.

—Descansa, Shouyou.

Notes:

Y es todo, amixes. Espero les haya gustado este aporte y nos vemos la otra semana con la segunda tanda de one shots que tendrá como titular “Canon y divergencias”.

¡Hay los vidrios!

Notes:

Espera la continuación de esta historia en el One Shot #5 (este es el #2) del KageHina Month titulado: "Piel canela" que será publicado el 16 de Septiembre.

Pista: Si, será NSFW (osea contenido +18, adulto jeje)

PD: Las canciones mencionadas en el fic son "Favorite record" de Fall Out Boy y "Teenagers" de My Chemical Romance respectivamente :)