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Fuck You

Chapter 4

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

Había pensado que luego de la amenaza de para nada sutil de Jarvan, Quinn volvería a tomar distancia, pero fue todo lo contario.

Fui de los primeros en ir al aula al día siguiente, la primera clase del día era literatura y la cual compartía con Aphelios, quien estaba ya ahí cuando llegué. Intercambiamos un silencioso saludo mientras me sentaba en la mesa compartida y sacaba las cosas de mi mochila, cuando acabé vi como marcaba la página del libro que estaba leyendo y lo cerró.

Buenos días ¿No hubo moros en la costa cuando llegaste? —refiriéndose a Jarvan y sus amiguitos.

Buenos días. No, dudo que esos idiotas sean tan diligentes como para llegar tan temprano —al ser solo nosotros dos preferí responder también en lengua de señas, me parecía divertido ya que era cómo hablar en un código secreto.

Una risa suave se oyó desde su garganta.

De seguro apenas se han despertado y aún tienen las lagañas en las esquinas de los ojos —ahora fui yo el que reí, a simple vista Aphelios no parecía ser alguien que hiciese bromas—. ¡Ah, cierto! —una expresión acompañó sus “palabras”—, Terminé el manga que me prestaste el otro día, lo traje para devolvértelo.

Phel se dispuso a buscar el manga en su mochila cuando oí una suave risa familiar, por lo que volteé hacia la puerta del aula de dónde provino. Quinn entraba al salón junto a Luxanna, la hermana menor de Garen, con quien parecía estar charlando.

Los ojos dorados de Quinn se pasearon hacia el frente hasta que se conectaron con los míos, pocos segundos después me sonrió y caminó hacia mi dirección.

—Ah, Talon. Buenos días —saludó entusiasmada, igual que el día anterior.

—Buenos días —la rubia llegó a su lado—. Buenos días igual, Lux.

—Buenos días, Talon —ella se acercó un poco más a mí para darme un rápido abrazo que yo correspondí, Quinn se veía sorprendida.

—Sabía que sus hermanos salían, pero no que fuesen tan cercanos ustedes —Lux soltó una risilla.

—Nuestras familias se hicieron cercanas desde que un tiempo por ellos, así que nos vemos seguido —asentí a las palabras de Lux—. Además, nos difícil acercarse a Talon —con toda la confianza del mundo, Lux pellizcó suavemente mis mejillas.

No me molestaba que lo hiciera en realidad, su entusiasmo era contagiable y además ella era muy agradable. De hecho, era el miembro más agradable de los Crownguard que había conocido, pareciera que ser un grano en el culo era algo de familia.

Ahora era Quinn la que reía una vez Lux soltó mis mejillas.

—Lo sé… —murmuró Quinn.

Phel llamó mi atención aclarándose la garganta y vi que me extendía el manga, también tenía una ceja alzada.

—Ah, lo siento. Gracias —tomé el objeto en mis manos para dejarlo sobre la mesa—. Bueno, ya conocen a…

—Aphelios ¿cierto? —se adelantó Lux, dando un paso hacia el chico a mi lado y pude notar que se puso algo nervioso, aun así asintió a su pregunta—. Creo que nunca nos presentamos formalmente, las presentaciones a inicio del año escolar no cuentan —ella rio cantarina y para mis adentros yo también reía, el tímido e introvertido Aphelios tratando con la chica más extrovertida y atrevida (en el buen sentido) que había conocido—. ¿Cómo puedo decir “Buenos días” con señas?

Aphelios la miró por varios segundos antes de levantar sus manos para enseñarle, sus manos temblaban ligeramente lo cual en mi mente se interpretó como un tartamudeo. Lux copió sus acciones un par de veces, luego tomó una de sus manos para estrecharla y sacudirla.

Y ahora era yo el que reía al ver sus mejillas sonrojarse.

—Lux, lo estás asustando, pobre Aphelios —Quinn sostuvo el brazo de Lux y la hizo retroceder varios paso.

—No exageres, solo estaba siendo amable —la rubia rodó los ojos—. Además, no creo que le haya molestado ¿O sí? —ambas miraron a mi amigo.

Vi como estuvo a punto de responder con señas pero debió recordar que ellas de seguro no lo entenderían, así que sacó su celular para teclear rápidamente y luego le dio la vuelta en su dirección.

«Está bien, no me molesta».

Decía el texto escrito en la aplicación de notas.

—¿Ves? No hice nada malo —Quinn suspiró y Aphelios soltó una risa suave.

Vi que volvió a teclear y de nuevo volteó el teléfono hacia ellas.

«De hecho… Me recuerda a mi gemela, Alune».

Fue automático el jadeó que salió de mi boca al leer aquella frase, no esperaba que él…

Pero no fui el único que jadeó, el de Lux me hizo verla y luego mover mis ojos a Quinn cuando la rubia la vio.

No entendía el qué, pero de repente el ambiente de había vuelto… extraño.

—¿T-también tie…?

Pero la oración de Quinn quedó a medias debido a que sonó el timbre que indicaba el inicio de clases, al poco tiempo llegaron más de nuestros compañeros de clase. Aquello pareció ser lo suficiente para explotar la burbuja en la que los 4 nos encontrábamos, Lux y Quinn apenas hicieron unos gestos para ir a sentarse a un par de mesas frente a la nuestra.

Aphelios y yo solo nos dimos una mirada de extrañeza el uno al otro.

 

...

 

Una nota apareció en mi campo de visión junto a mi cuaderno.

«¿Dije al malo?».

De reojo miré a Aphelios, copiaba lo que el profesor escribió en la pizarra.

«No lo sé, la verdad estoy confundido también».

Iba a empujar la nota de vuelta pero decidí escribir algo más.

«No esperaba que pensaras en Alune… ¿Todo bien?».

Ahora miré al profesor, asegurándome de que no nos prestara atención mientras “conversábamos”. Esta vez Aphelios se tomó su tiempo para escribir, lo miré de reojo unas cuantas veces solo para encontrarlo escribiendo o borrando.

Finalmente la devolvió luego de un rato, tocando mi brazo primero con la parte trasera de su lápiz para llamar mi atención.

«Sí… Yo creo que es peor si no lo hiciera, sería como ignorar por completo su existencia».
«Pero no esperaba que Quinn también tuviera una gemela».

Ahora que recordaba, nunca había hablado sobre Caleb a los chicos.

«Tiene un gemelo, se llamaba Caleb. Aunque me parece extraño que no estudie aquí».

Viendo cómo ella había venido a saludarme hoy quizás no había problema si le preguntaba por él, después de todo yo también era amigo de Caleb cuando éramos niños.

Miré de reojo a Aphelios que escribía pero una mano de repente le quitó la nota, ahí nos dimos cuenta que el profesor estaba justo en frente de nuestra mesa y leía la nota como si fuera cualquier trozo de papel.

Luego nos miró.

—Al menos que alguno de ustedes vaya y complete lo que está en la pizarra, leeré lo que escribieron en el papel —se escucharon varias risitas de fondo.

El chico lunari y yo nos miramos, y Aphelios fue el que terminó levantándose para pasar al frente, el profesor le entregó la tiza cuando pasó a su lado.

 

...

 

Al igual que yo en el salón de clases, los demás solo se atinaron a reír de lo que sucedió con Aphelios y Lux, es que era imposible no hacerlo.

—Pobre pastel de luna, de seguro quería enterrar la cabeza en el suelo como un avestruz —Sett atrajo a Aphelio más hacia él y picó una de la mejillas de su novio, este no se quejó ni hizo algo para apartarlo.

—Al menos no preguntó “¿Amigo, por qué no hablas?”, se ve que es el tipo de chica que hace eso —Kayn le dio una mordida a su barra de cereales.

—Creo que es un detalle difícil de olvidar, Phel es el único chico mudo de toda la escuela —suspiré ante la forma de hablar insensible de Akali.

Al menos Aphelios no le afectaban ese tipo de comentarios de parte de ella o cualquiera de nosotros, todos teníamos cierto grado de irreverencia en nuestra forma de ser.

Aphelios se aclaró la garganta para que volteáramos a verlo, Sett ya había dejado en paz sus mejillas.

No sería la primera persona que me lo pregunta, sobre todo porque no uso los aparatos auditivos —alzó los hombros—. Aunque hay otra cosa que me llama más la atención —su vista se fijó en mí—. Dijiste que su gemelo no estudia aquí.

Di un trago a mi refresco ante de responder.

—Sí, y es raro porque ellos son bastante unidos —me mordí el interior de la boca. A pesar de lo que dijo Aphelios en clase, no podía evitar sentirme cohibido de tocar el tema—. Y tampoco lo vi cuando fui a su casa, pero supuse que simplemente no estaba en casa.

El lunari frunció su nariz, un gesto curioso y muy característico de cuándo piensa mucho.

Puede que algo le  haya pasado, su reacción fue muy extraña —razonó y en realidad no sonaba tan descabellado.

¿Pero qué tan grave tenía que ser para que hasta Lux haya reaccionado a ello?

No quería pensar lo peor, pero si algo le sucediera a alguna de mis hermanas —sí, incluso a la insoportable de Katarina— tendría una reacción similar.

Y siendo Caleb su gemelo podría ser incluso más fuerte, tenía el ejemplo cercano de Aphelios y Alune.

—Supongo… Que podría preguntar, pero no pronto —por lo mismo que habíamos dicho el día anterior sobre que no había suficiente confianza y también porque me ponía algo nervioso, no quería ser insensible.

—Esto se pone cada vez más interesante —ser carcajeó Akali y vi como Kayn la despeinaba, lo que trajo quejas de la chica.

—Me perturba que eso te divierta, puede ser grave.

—No seas nenita, Kayn —ella soltó la cola que ataba su cabello para peinarlo de nuevo, era raro cuando Akali se lo soltaba en la escuela—. ¿O me vas a decir que no te da curiosidad también?

—Sí lo hace… Pero yo sé disimular mejor que tú —le sacó la lengua de forma infantil y no pude evitar rodar los ojos.

Notes:

El término "lunari" en este capítulo hace referencia a la religión que practica Aphelios en este AU.

La expresión "Moros en la costa" se usa en español para referirse si hay alguna clase de peligro. Tiene origen en las costas del mediterráneo español, que durante la antigüedad sufrían ataques de los piratas berberiscos. Cuando se veían sus barcos llegar se gritaba "¡Hay moros en la costa!".

Notes:

Llevaba tiempo queriendo subir esto, es un viejo fanfic que jamás terminé porque me había quedado estancada, pero finalmente tuve motivación para reescribirlo y continuarlo.

Espero que les guste, porque en serio necesitamos más contenido de Talon y Quinn asdfghjlñ.

Mi twitter: @megd1999

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