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Summary:

Sin querer, Jang Keun Suk ha jugado con los sentimientos de una bruja., y ahora tiene los días contados. Tiene solo meses para encontrar su verdadero amor, o su corazón se detendrá.

Chapter 1: PRÓLOGO

Chapter Text

 

Las luces están tan altas que no puede ver al público, pero eso es normal, le pasa a todo el mundo cuando está sobre el escenario. El calor también lo es, tiene un montón de ropa encima, ha estado saltando de un lado a otro, y de nuevo, las luces tienen ese efecto, así que no debería ser nada preocupante ¿verdad? No, no lo es.

 

No lo es.  Lo repite en su mente una y otra vez mientras se sienta (por fin) para poder cantar Serenade con el coro de voces proveniente de sus eels, tiene que tomar grandes bocanadas de aire para poder hacer las notas, incluso deja que sean ellas la que canten ciertas partes de la canción.

 

Cuando va detrás del escenario para cambiarse de ropa, siente que casi no puede respirar.

 

-          Estás pálido ¿seguro que estás bien? – pregunta Jin Ah mientras le ayuda a vestirse, bueno, ella y otras cuatro chicas más, que están tirando de sus pantalones y de la camisa mientras otra le cambia las pulseras y otra le suelta el cabello.

 

-          Sí, sí – responde, no tiene tiempo de nada más. No si quiere salir al escenario dentro de las pautas.

 

Las fans gritan de nuevo cuando lo ven aparecer con unos vaqueros desgastados, una camisa blanca medio rota, una cazadora de cuero y el cabello castaño cayendo sobre sus ojos. El sonríe y coquetea un poco antes de cantar Nature Boy. Salta, juega con el público y los músicos, se despide dando las gracias con besos lanzados al aire. Lo normal.

 

Excepto que cuando baja del escenario siente que el corazón se le saldrá en cualquier momento, tiene que sostenerse a Gun Sama que está justo al lado y cerrar los ojos buscando algo de calma.

 

-          Respira – escucha que le dicen, pero no puede. Duele… duele demasiado. Quiere decirlo, quiere explicar lo que siente pero las palabras simplemente no salen y tan sólo unos segundos después, se desmaya.

 

 

Cuatro meses antes.

 

-          ¿Pero por qué? – pregunta Eun Hye en medio de las lágrimas. Keun Suk suspira tirando del cuello de su camisa, pensando que esto nunca es fácil.

 

-          Lo siento, no quiero hacerte daño, Eun Hye, pero esto no funciona, lo sabes.

 

-          Yo te quiero.

 

-          Eun Hye… no me quieres, crees que lo haces, pero no es así.

 

-          ¡No lo ves, no lo ves porque no te has enamorado nunca, porque eres un egoísta, demasiado pagado de ti mismo como para poder ver lo que hay en el corazón de los demás! – poco a poco la chica va alzando la voz y las miradas de todos en el restaurante se posan sobre ellos.

 

-          No hagas esto – le pide lo más discreto que puede.

 

-          ¿Qué no haga qué? – su llanto es cada vez peor. – ¿Qué fueron estos meses para ti?

 

-          Simplemente la estábamos pasando bien

 

-          ¡Para mi fue más que eso!

 

-          Lo siento.

 

-          No me vale

 

-          ¡Es lo que es, Eun Hye! – responde perdiendo la paciencia. A veces piensa debería hacer caso a Gun Sama y simplemente dejar de salir, porque las relaciones no son lo suyo, sean hombres o mujeres, siempre lo complican todo. No se enamora, nunca lo ha hecho, al menos no lo recuerda ¿Qué quieren? Los sentimientos no se pueden forzar, y él no tiene la culpa de eso.

 

-          La tienes – le acusa ella – Sabes lo que provocas, lo sabes.

 

-          Nos vamos.

 

-          No. – Su mirada se ha tornado oscura. Distante.

 

-          Eun Hye…

 

-          Tu corazón se romperá justo como rompes el de los demás, sólo que en nosotros serán heridas del alma, y en ti, heridas de vida.

 

-          ¿Qué estás diciendo? – la forma en la que la chica pronuncia las palabras le da escalofríos.

 

-          Sufrirás por cada ilusión rota hasta que tu corazón deje de latir. – Keun Suk frunce el ceño y se levanta dejándola sola en la mesa, le hace un gesto al camarero para que le pase la cuenta luego, no por nada es cliente VIP de ese lugar. La chica le sigue hasta el coche y tira de su brazo para que se detenga. Le pone una mano en el pecho y le mira directamente a los ojos – La vida se te irá de las manos si no encuentras el amor, Jang Keun Suk.- Él se libera sacudiendo la cabeza subiéndose al coche, dispuesto a dejarla atrás.

 

¿Tu corazón se romperá justo como rompes el de los demás? ¿Qué chorrada es esa? Él no ha roto el corazón de nadie… es decir, sí, quizás, pero es algo que pasa en todas las relaciones, que le pasa a todo el mundo, no es que el sea especialmente egoísta. Joder. Y está un poco harto de que lo acusen de eso todo el tiempo.

 

En fin, no puede dejarse mortificar de esa manera, es sólo una loca más, de la cual afortunadamente se ha librado, luego dicen que por qué no se toma ninguna relación en serio, ya podría venir alguien que valiera la pena.

 

Por más que quiere dejar atrás el recuerdo de las palabras de Eun Hye, no puede. Le despiertan por las noches, resuenan en su cabeza cuando menos se lo espera y de alguna manera le debe estar sugestionando porque, algunas veces incluso se siente mal.

 

-          ¿Por las palabras de una mujer histérica? – pregunta Min Ho sonriendo de medio lado.

 

-          Lo sé, debería centrarme y dejar de pensar tonterías.

 

-          Pues sí, más que todo si quieres tener todo listo para este siglo – murmura señalando los mil ordenadores que hay en la habitación. Keun Suk se deja caer en la cama hundiendo la cara en la almohada y asiente.

 

Vale, puede hacerlo. El video de presentación para el concierto de Japón será sencillo, sólo tiene que seleccionar las fotos y trabajar un poco en el montaje, pero la cubierta para el DVD de la gira de principios de año será otra cosa, a ver como logra explicar lo que tiene en mente porque parece que nadie le entiende. Dios, que paciencia.

 

La reunión para el cronograma de la gira de otoño será un poco más tarde, así que le da tiempo de releer la idea que tiene el director para el nuevo vídeo. Pone un punto final en la lista que tiene en la libreta y asiente.

 

-          ¿Olvidas la razón por la que estoy aquí? No vine sólo para ver tu bonita cara – pregunta Min Ho con los brazos cruzados y recostado de la ventana.  Keun Suk mira el techo buscando la respuesta en su cabeza. – La beneficencia… quedamos en que nos veríamos aquí… hace dos semanas… - Keun parpadea un par de veces hasta que llega a su memoria.

 

-          Mierda – se estruja los ojos y suspira. Se había comprometido a ir y lo había olvidado por completo ¿Por qué Gun Sama no se lo recordó? – Mierda. – coge el móvil y llama a su manager para preguntar y de paso tratar de reorganizar su agenda.

 

-          Hay muchas cosas que están por encima de eso, Keun Suk. – dice Gun Sama al otro lado del la línea – Creo que teniendo una agenda tan apretada como la que tenemos, podemos dejarla de lado.

 

-          Me comprometí a ir, es una buena causa. Min Ho ya está aquí.

 

-          Y nos aseguraremos de dar una buena donación, no te preocupes. ¿Min Ho? No me dijiste… siento que tuviera que ir hasta allí por nada. – Keun suspira mirando a Min Ho, si su amigo se ha tomado el tiempo en ir hasta allí a buscarlo, lo mínimo que puede hacer es cumplir y presentarse. No es una beneficencia muy importante, al contrario, es algo pequeño creado por algunas fans de Marry me, Mary, a favor de los damnificados por las lluvias de las últimas semanas, les enviaron invitaciones a Min Ho y a él al mismo tiempo y lo comentaron en medio de unas copas. Escribieron confirmando su presencia sin chequear su agenda ni nada, pero eso no lo hizo menos serio.

 

-          Voy a ir. – le dice –  aplaza la reunión de hoy para mañana.

 

-          Keun, no hay tiempo para estas cosas, sabes que soy el primero en impulsarte a ir a cosas así pero esta vez no.

 

-          Iré con Min Ho y los guardaespaldas, hablamos mañana – cuelga sin darle tiempo a seguir protestando. – ¿A qué hora es? – pregunta a su amigo. Min Ho contiene una risa y suspira mirando el reloj.

 

-          Me vine antes porque te conozco un poquito – se burla – creo que te da tiempo de terminar ese video que quieres hacer. Es dentro de dos horas.

 

-          ¡Bien! – sonríe y se concentra de nuevo en su proyecto.

 

El lugar no es muy lujoso, tampoco una pocilga, tiene el punto justo para que se sientan cómodos. Hay unas cuantas cámaras y la gente es agradable. Hacen subastas de objetos bastante interesantes, todo cosas hechas por las fans pero inspiradas en la serie, Min Ho y él pujan por unas cuantas cosas, comparten con las organizadoras, participan en algunas entrevistas y se toman fotos con todo el que se las pide. Es una buena noche, sobre todo porque justo antes de irse descubre la presencia de un chico que parece bastante interesante.

 

El chico se llama Jin Goo y a primera vista parece ser de esos que te hacen ver estrellas en medio del orgasmo. Cosa que Keun Suk definitivamente necesita para poder quitarse el mal sabor de boca que le dejó Eun Hye con su pataleta y sus malos deseos.

 

Le toma sólo una hora convencerlo para ir a su casa, específicamente a su cama, una noche para decidir que quiere verlo de nuevo y un mes para comprender que quizás no son tan compatibles como creyó al principio. Jin Goo es dulce. Tal vez demasiado. Es de esos chicos que están pendientes de cada detalle, que dan el mil por ciento y por supuesto esperan recibir en la misma medida y Keun Suk no está preparado para dar tanto. En realidad no sabe si alguna vez lo estará.

 

-          ¿Y terminar con él es lo mejor que se te ocurre? – pregunta Donghae negando con la cabeza.

 

-          ¿Debía quedarme en una relación que no me gusta?

 

-          Ese es el problema, que ninguna te gusta. – Keun tuerce el gesto llevándose la mano al pecho. Mierda, no sabe que fue eso que estuvo bebiendo ayer, pero definitivamente no piensa tomarlo más. – ¿Qué te pasa? – pregunta dándole una taza con café negro.

 

-          Resaca– dice encogiéndose de hombros.

 

-          ¿En el pecho? – se burla dándole un sorbo a su café. Se reiría un poco más pero le duele la cabeza. – El pobre chico quedó devastado, me da pena. Me caía bien.

 

-          Don, no voy a estar con alguien por pena. Sí, tiene un buen polvo, y era buen tío, pero me estaba asfixiando.

 

-          Estaban en una relación

 

-          Ya, como tú sabes tanto de eso. – dice con ironía. – Un día el jueguito que tienes con Eunhyuk te va a reventar en la cara, ya verás que divertido.

 

-          Somos amigos. Los dos estamos muy claros en eso, lo que hacemos es porque a las fans les gusta. Nada más – Keun rueda los ojos y asiente como quien le da la razón a los locos.

 

-          Joder – se lleva de nuevo la mano al pecho, está vez el dolor es un poco más fuerte.

 

-          ¿Tío, estás bien? ¿Quieres que llame al médico? – pregunta esta vez con verdadera preocupación.

 

-          No lo sé – responde tratando de regular su respiración. – ¿Debería? Igual sí – Donghae asiente marcando el numero del médico de cabecera de su amigo.

 

El hombre no tarda más de media hora en llegar, le hace un chequeo intensivo (tanto como puede ser con los equipos que lleva encima) y le recomienda descansar, porque todo parece ser causa del estrés.

 

Donghae acompaña al doctor hasta la salida y regresa a la habitación para sentarse a su lado con un suspiro.  Le da un par de palmadas en las piernas y sonríe amablemente.

 

-          Deja de llevarte al límite… y deja de romper corazones. No me extrañaría que eso fuera parte del estrés.

 

-          No me lo tomo tan apecho – se burla.

 

-          ¿Estarás bien si te dejo solo?

 

-          ¿Estás preocupado por mi? jo, que bonito eres – alza la mano para acariciarle la cara, pero Donghae se la aparta de un manotazo rodando los ojos.

 

-          Duerme, anda – va hasta la silla y se queda allí jugando con su móvil hasta que ve que su amigo por fin se ha quedado dormido. Espera media hora antes de ponerse de pie y salir de la habitación sin hacer ruido, antes de marcharse definitivamente llama a Gun Sama para ponerlo al tanto de todo. No es que sean unos paranoicos, ni que quieran mimar a Keun Suk demasiado, pero después del accidente que tuvo hace años, y las consecuencias, es imposible no preocuparse por él.

 

Fue hace tanto que a veces es fácil olvidarlo, pero es algo que está allí. Es una verdadera suerte que Keun haya olvidado todo lo ocurrido aquel año.

-          ¡Eres un gilipollas! – dice la mujer apretando la servilleta entre sus manos. Keun Suk suspira y echando se para atrás en la silla. En dos horas tiene que dar un concierto, y no tiene tiempo para eso. Su idea no era terminar con Hana de esa forma, pero ¿Por qué tenía que montarle esa escena de celos justo con Sun Hi? Le ha explicado mil veces que no son más que amigos, buenos amigos. Si esa es su reacción con tan sólo tres semanas que llevan saliendo, no quiere pensar que será después.

 

-          Es lo mejor, Hana – le dice tratando de mantener la calma.

 

-          ¿Lo mejor para quien? Yo te amo, pensé que sentías lo mismo.

 

-          ¿Por qué usas la palabra amor tan a la ligera?  No es amor – la chica ahoga un gimoteo limpiándose las lagrimas que no paran de salir.

 

-          Te odio… te odio tanto. – niega con la cabeza y sale corriendo del recinto dejándolo con un fuerte dolor de cabeza, pero tiene un concierto que dar, así que no puede detenerse ahora a pensar en ella.

 

Actualmente.

 

Keun Suk abre los ojos despacio, tratando de reconocer el lugar en el que está. No es muy difícil hacerlo, más que todo por el olor y las luces brillantes.

 

-          ¿Qué pasó? – murmura intentando sentarse pero unas manos lo obligan a tumbarse de nuevo.

 

-          Tranquilo. Estás en el hospital – reconoce la voz de Gun Sama pero no logra enfocar la mirada por completo.

 

-          ¿Por qué?

 

-          Relájate.

 

-          ¿¡Qué hago aquí!? – pregunta perdiendo la paciencia. Odia que no le den explicaciones cuando las pide.

 

-          Te desmayaste – responde finalmente – te dolía el pecho y no podías respirar, nos diste un susto de muerte, pensamos que era un ataque – Keun le mira con espanto y Gun Sama niega rápidamente – No lo fue… te han hecho exámenes y estás bien, suponen que fue un ataque de pánico.

 

-          ¿Ataque de…? – Dios, como le duele la garganta. El agua que le da Sama en ese momento sabe a gloría – ¿De pánico? Es ridículo.

 

-          Tal vez tienes que relajarte un poco – el sonido del móvil llama su atención, no le sorprende que sea de otro periódico. Alguien coló la información de que tuvieron que sacar a Keun en ambulancia y ahora todo el mundo anda como loco. Gun Sama sale de la habitación para poder hablar bien.

 

Keun se recuesta mirando al techo y llevándose una mano al pecho totalmente confundido. No estaba nervioso, puede que un poco alterado por la discusión con su nueva ex, pero no era para tanto.

 

“Tu corazón se romperá justo como rompes el de los demás”

 

Frunce el ceño intentando sentarse un poco en la cama. Es una estupidez, palabras vacías, sin más. No puede dejarse amedrentar por eso, no tiene sentido ni lógica. Sin embargo, sólo hace falta hacer un poco de memoria para recordar las dos veces que el corazón le ha dolido de esa manera. Ambas han pasado luego de romper con Eun Hye, y ambas al terminar una relación.

 

Es una locura. No puede ser.

 

Quiere convencerse de eso durante las siguientes dos horas que lo dejan en observación, y al día siguiente, y el fin de semana, pero el lunes por la mañana, después de un montón de noches sin poder dormir por completo, decide que por lo menos tiene que preguntar.

 

-          ¿Preguntar qué? – responde Min Ho en su afán por hacerle cambiar de opinión.

 

-          No sé… que me explique qué fueron esas palabras.

 

-          Keun… - bufa estrujándose los ojos. – Necesitas tomarte todo con más calma y darle menos importancia.

 

-          Es muy raro.

 

-          Es casualidad.

 

-          Vale, está bien… si no quieres ir conmigo, iré solo. – Min Ho tuerce el gesto un par de veces pero al final deja caer los brazos a los lados y coge su chaqueta para seguirlo a casa de la chica. Keun Suk sonríe triunfante, además de Min Ho, Donghae es la única persona con la que puede contar para esas cosas. Vale, está Gun Sama, pero la amistad de ellos es de otro estilo.  Y de verdad no le apetece en nada ir solo.

 

De todas formas, durante el viaje a casa de Eun Hye, Min Ho no deja de recordarle que aquello es mala idea.

 

El comienza a pensar que tiene razón cuando toca el timbre y siente sobre él la mirada asesina de la chica. Ella sonríe de medio lado y se aparta de la puerta para dejarlos pasar, no dice nada mientras camina a la cocina, como hacía cada vez que él iba a visitarla.

 

-          ¿Red Bull o cerveza? – pregunta con fingida amabilidad.

 

-          Nada, gracias – responde Min Ho con un suspiro.

 

-          Tu corazón se romperá justo como rompes el de los demás – dice Keun Suk directamente – ¿Qué significa? – Eun Hye sonríe de medio lado, causándole el mismo escalofrío de la otra vez.

 

-          Lo recordaste – dice con satisfacción

 

-          ¿Qué significa?

 

-          ¿Te has sentido mal ya?

 

-          ¿Qué significa, joder?

 

-          Lo que crees. Me rompiste el corazón, rompiste muchos otros… - cierra los ojos para tratar calmarse y respira de nuevo – Ahora sé que no es tu culpa, pero ya no puedo hacer nada, las palabras están dichas.

 

-          ¿De qué demonios estás hablando?

 

-          Tu pasado… todo es por tu pasado, está bien. Actué sin saber, pero esto te ayudará.

 

-          Eun Hye, te lo juro que estoy tratando de ser paciente y entenderte.

 

-          Lo que no recuerdas – dice como si fuera obvio. El casi imperceptible sonido que hace Min Ho llama su atención. Ella ladea la cabeza con curiosidad y lo mira unos instantes, tan profundamente que Min Ho tiene que desviar la mirada – lo entiendo. – dice ella como si hubiese podido leerle la mente.

 

-          ¡Eun Hye! –advierte apretando los dientes.

 

-          Esto te ayudará – repite ella – es sencillo, tu corazón se dañará cada vez que rompas el de otra persona. Cada vez que enamores a alguien y lo dejes tirado como me dejaste a mi.

 

-          Esto es absurdo – dice.

 

-          ¿No me crees? ¿Acaso no has tenido un ataque ya? por eso estás aquí ¿no?

 

-          Quítalo, lo que sea que me lanzaste… lo que sea, quítalo.

 

-          No puedo.

 

-          ¡Estás loca!

 

-          Tienes que saber lo que es el amor, Keun Suk. Pero si rompes más ilusiones de lo que tu corazón puede soportar, morirás.

 

-          No puedes hablar en serio – interviene Min Ho, la mirada de la chica le deja claro que sí.

 

-          Vale, no saldré con nadie más ¿es eso?

 

-          No, eso no está en las reglas.

 

-          ¿Reglas? Pero, pero ¿tú te estás escuchando?

 

-          No puedes dejar de intentar enamorarte o tu corazón se detendrá de inmediato. – Keun Suk la mira con espanto pero ella no deja de hablar. – Pero por más que lo intentes, sólo hay una persona de la que te vas a enamorar de verdad – agrega.

 

-          ¿Quién? ¿Tú?

 

-          No – responde secamente – alguien que ha estado cerca muchas veces y tú no lo has visto. La única persona que puede romper con todo esto y salvarte.

 

-          ¿Quién?

 

-          No te lo diré, tendrás que descubrirlo, sólo tienes que abrir los ojos… mirar bien a tu alrededor.

 

-          Esto es ridículo. – bufa dando un par de vueltas por la cocina – vale… bien, vamos a suponer que te creo, ¿sólo tengo que encontrar a esa persona y enamorarme?

 

-          Si, y esa persona de ti, claro. Tienen que tener una relación de verdad.

 

-          ¿Cómo sé qué es una relación de verdad? – ella se encoge de hombros. El achica los ojos y suspira.  – Vale, puedo hacerlo.

 

-          Tienes seis meses – le advierte.

 

-          ¿Qué? – pregunta sin aliento.

 

-          Desde el momento que lo encuentres, tienes 6 meses para tener una relación de verdad. De lo contrario tu corazón dejará de latir. También pasará si tardas en encontrarlo.

 

-          Estás loca – da dos pasos hacia ella con ganas de matarla y luego retrocede – ¡Estás muy mal! – da media vuelta para marcharse de esa maldita casa.

 

-          ¡No lo puede saber nadie salvo ustedes dos! – grita llamando la atención de ambos de nuevo. – Tú corazón se detendrá si otra persona se entera – Keun Suk la mira achicando los ojos con rabia y retoma su camino a la salida.

 

El viaje en coche es lo más parecido que hay a una tortura. Ninguno de los dos puede hablar, solo pueden pensar en la cantidad de estupideces que acaban de escuchar, porque eso son, estupideces, nada más. Keun Suk se desvía hacia la playa porque necesita despejarse, y si eso implica conducir durante horas, mejor. Se da cuenta de que no le ha preguntado a Min Ho si tiene algún compromiso, pero que el chico no proteste es una señal de que puede seguir.

 

Tarda dos horas en llegar a la playa, tres segundos en bajarse del coche y uno en dejar salir su frustración con un grito, agradeciendo que el lugar esté vacío por ser otoño.

 

Min Ho se baja con calma y se recuesta del capó viéndolo caminar de un lado a otro totalmente enfurruñado y nervioso.

 

-          Puede que no sea nada – se anima a decir. Keun Suk respira profundo asintiendo. – Podría estar jugando con nosotros.

 

-          Podría… sí – camina hasta la orilla y se queda un rato allí, solo, dejando que la tensión abandone sus hombros. Cuando regresa al coche está mucho más calmado, así que el viaje de regreso es más ligero, no paran de hablar de lo absurdo de cada palabra dicha por Eun Hye, lo incoherente que es que dos hombres adultos crean en esas cosas.

 

Tratan de hacer una vida normal durante la semana, pero por más que Keun quiera, no puede dejar de darle vueltas al asunto. Le da miedo mirar a nadie con interés, le da miedo no hacerlo, y no puede vivir así toda su vida, finalmente decide que lo mejor es encontrar a la persona que dice Eun Hye.

 

-          Eso es dar por sentado que le creemos – se queja Min Ho frunciendo el ceño mientras juega con los libros que están en la estantería de Keun Suk.

 

-          Creo que le creo – confiesa éste con frustración.

 

-          No sabemos si es hombre o mujer, o dónde está… Cuándo lo encuentres ¿Qué harás?

 

-          No lo sé, no lo sé, no sé nada. ¡Pero no puedo seguir así! – se queja moviendo los brazos de un lado a otro con desespero. – ¡Esto es demasiado frustrante y estoy a punto de volverme loco! – el gesto de su brazo es tan violento que da contra la pequeña biblioteca mandando unos cuantos libros y álbumes al suelo haciendo que las fotos se esparzan por todo el lugar – Genial – murmura agachándose para recogerlas y ponerlas en un montón. Min Ho suspira y hace lo mismo.

 

Cuando ya están todas sobre el escritorio, Keun Suk camina hasta el sofá para coger la guitarra y tratar de desahogarse tocando algo. Min Ho sacude la cabeza y coge las fotos para cotillear un rato, siempre es bueno recordar viejos tiempos.

 

Pasa de una foto a otra con calma, sonriendo con los gestos y las personas. Hay una en la que un extraño llama su atención, tiene un gesto cómico mientras posa para otra cámara justo detrás de donde Sukkie y Donghae están haciendo el tonto.

 

Deja la foto a un lado y sigue con las demás. Sólo tiene que pasar unas cuatro para darse cuenta de que el chico está otra vez. Min Ho frunce el ceño mirando con detenimiento, está muy lejos, haciendo cola para comprar un refresco mientras juega con al móvil, pero es él, está seguro. De todas formas toma la primera foto para comparar, y sí, mismo chico, diferente lugar. Qué casualidad.

 

Pero cuando pasa de nuevo en la siguiente foto, aquello ya no es tan normal. 

 

Min Ho coge todas las fotos del escritorio y las acomoda por separado en el suelo, coge otros dos álbumes al azar y saca las que están allí también.

 

-          Tú vas a recoger eso después – le advierte Keun Suk sin dejar de tocar, pero tampoco le presta demasiada atención. Min Ho lo ignora y comienza su búsqueda, tarda media hora pero al final las tiene todas, o al menos una cantidad importante. Porque sí, veinte fotos de casualidad, es algo importante.

 

En las veinte fotos está Keun Suk con alguien, caminando por la calle con Gun Sama, en algún local o parque, con él en el estudio, con Donghae en la universidad, incluso hay una en la que Keun lleva uniforme escolar. Cualquiera diría que es un acosador, pero nadie acosa a otra persona durante tantos años, además, el chico siempre parece estar a lo suyo, con sus amigos, con el móvil, con los cascos puestos, nunca parece notar la presencia de Sukkie o de la cámara. Es extraño.

 

-          Mira esto – dice extendiendo las fotos para que Keun Suk las vea. El chico lo mira curioso y las coge.

 

-          Molan – dice viéndolas por encima.

 

-          Míralas bien, mira a todas las personas.

 

-          Somos nosotros.

 

-          Nop, no sólo nosotros. – Keun frunce el ceño y suspira mirando con mayor atención y entonces lo encuentra.

 

-          Está bueno – admite dispuesto a dejar las fotos de lado una vez más.

 

-          No, joder, o sea, sí, supongo.  Pero mira bien – se acerca para mirarlas con él. Le muestra cada una de las veces que el chico ha aparecido en sus fotos a lo largo de los años.

 

-          ¿Qué es esto? – dice con espanto porque aquello no es ni medio normal. – No tiene sentido.

 

-          ¿Lo tiene algo de lo que ha pasado desde que terminaste con Eun Hye? – Keun abre y cierra la boca buscando una respuesta pero no sale nada, así que mira las fotos de nuevo. Es verdad, el chico aparece en cada una de ellas a veces más lejos, otras más cerca, pero allí está. ¿Cómo es que no lo notó antes?

 

“No te lo diré, tendrás que descubrirlo, sólo tienes que abrir los ojos… mirar bien a tu alrededor.”

 

¿Será posible?

 

-          ¿Es él? – pregunta sin aliento – Es decir… si todo fuera verdad… ¿será él?

 

-          Si es él la tenemos difícil, amigo mío, porque no es más que un desconocido en una… unas fotografías.

 

Keun Suk no puede dejar de mirar cada una pensando en las palabras de Eun Hye, y lo que acaba de decir Min Ho, ¿Cómo diablos se supone que va a encontrar a ese tío? Y si no lo hace ¿va a morir de verdad? Dios, está comenzando a dolerle la cabeza de nuevo.