Chapter Text
Harry entró en la tienda de Madam Malkin solo, mirando toda la ropa pasada de moda que colgaba de las paredes. Al final de la tienda a un chico de cara pálida y cabello rubio le estaban ajustando unas túnicas negras. Harry intentó no mirar fijamente, pero el chico era el primer mago de su edad que veía y eso despertó su curiosidad.
¿sería el chico capaz de adivinar que Harry no conocía nada del mundo mágico?
La llegada de Madam Malkin puso fin a su ensimismamiento, ésta le invitó a subirse a una plataforma junto al chico rubio. Ella le metió una túnica negra por la cabeza y se arrodilló para empezar a cogerle el dobladillo. Harry aprovechó la oportunidad para lanzar una pequeña sonrisa al chico.
"¿Tú también vas a ir a Hogwarts?" preguntó Harry tímidamente.
"Si, mis padres están fuera comprando algunos de mis otras cosas" respondió antes de tenderle la mano. "Me llamo Draco"
"Harry" respondió mientras le daba la mano a Draco algo nervioso. Haber pasado muchos años en la misma escuela que Dudley habían hecho a Harry muy cauteloso con las ofertas de amistad, nunca acababan bien.
"¿Sabes a cual de las casas entraras? O ¿a cual te gustaría entrar?" Le preguntó Draco
Harry le miró sin entender nada "¿casas?"
"¡Las casas de Hogwarts!" exclamó Draco, ante la mirada perdida de Harry continuó " Ya sabes ¿Slytherin, Ravenclaw, Gryffindor o Hufflepuff?”
Harry negó con la cabeza. "no tengo ni idea, yo descubrí que era un mago ayer, para ser sincero la mayor parte de mi vida he crecido con muggles"
Draco le miró de manera extraña "¿crecido con muggles? ¿no son tus padres mágicos?"
"Lo eran, ellos están muertos, y yo he crecido con mis familiares muggles desde entonces" explicó Harry incómodo.
"¿De verdad? ¿y cómo has llegado hasta aquí entonces?¿has venido solo?" preguntó Draco
"No, Hagrid me trajo, Él es el guardián de los terrenos de Hogwarts, me ha ayudado a entrar en mi bóveda de Gringotts y a comprar el material escolar"
"¿Hagrid?, he oído a mis padres hablar de él, pero ¿no deberían mandar a un profesor para ayudarte? He oído que es lo que hacen con los sang- ah nacidos muggles" Draco parecía incomodo diciendo esto para confusión de Harry
"No tengo ni idea . Pero el ha sido de gran ayuda hasta ahora y mira" Harry señaló hacia la ventana "¡me ha comprado helado!"
Draco se giró y vio a Harry saludando alegremente desde la calle " Eso tiene buena pinta, creo que haré que mi madre me compre uno"
"Ya está listo querido" le dijo Madam Malkin antes de que este pudiera responder a Draco. Harry le dio las gracias y se giró hasta Draco. "Bueno, imagino que nos veremos en Hogwarts entonces" dijo sonriéndole
"Supongo que si" dijo Draco devolviéndole la sonrisa. Con eso Harry fue a pagar y a unirse a Hagrid fuera.
El último mes con los Dursley fue el más feliz que podía recordar. Finalmente iba a escapar de ellos, aunque fuese solo durante el año escolar, y ellos estaban tan aterrorizados de él y de su varita que por fin le dejaron en paz. Sin tareas para hacer, Harry se dedicó a leer sus libros escolares; después de sentirse tan fuera de lugar en su conversación con Draco, Harry había tomado la determinación de que al menos entendería sobre que tratan las asignaturas del colegio antes de llegar allí.
Harry ya podía intuir cuales iban a ser sus asignaturas favoritas: Defensa contra las artes oscuras y pociones. Lo único que encontró interesante de historia de la magia fue que le permitió encontrar un nombre para Hedwig, su lechuza color nieve, y aunque disfrutó sus otros libros de texto, no le decían nada. Pero defensa... habiendo sido insultado y menospreciado toda su vida a Harry le gustaba a idea de poder enfrentarse a la cosas malignas que el había estado leyendo. Y en cuanto a pociones, Harry había estado cocinando para los Dursleys desde que tuvo altura suficiente para alcanzar la encimera, pero eso era siempre aburrido, comida aburrida, los Dursleys preferían la típica comida inglesa y espagueti boloñesa era lo más excitante que aceptaban. Harry estaba deseoso por hacer pociones que pueden curar un resfriado o hacer crecer el pelo de alguien. Después de años cocinando carne con 3 verduras las pociones mágicas sonaban geniales.
Todo esto pasaba por la cabeza de Harry mientras veía el coche de los Dursleys alejarse de la estación de King Cross. Ellos sólo les habían llevado hasta allí porque iban a un hospital a que le quitaran a Dudley su cola de cerdo. Riendo mientras recordaba la pequeña venganza de Hagrid cogió un carro para su baúl y la jaula de Hedwig y se dirigió al tren.
Harry miró hacía el billete de tren y se sintió confundido. ¿Andén 9 y ¾? No podía esta bien. Encogiéndose de hombros se dirigió al andén 9 imaginando que se debía haber confundido al leerlo. Pero cuando llegó al andén 9 aun seguía confuso, estaba junto al andén 10, como el esperaba pero no había ninguna señal que mencionase Hogwarts.
Harry hizo girar su carro hasta una barrera y comenzó a hurgar en sus bolsillos para obtener su carta de Hogwarts, calculando que podría haber instrucciones allí. La miró rápidamente pero no encontró nada, frustrado miro y hacia Hedwig y se quedó con la boca abierta.
Su carro estaba desapareciendo.
Aparentemente los carros de la estación de tren eran tan obedientes como los de supermercado , pensó, mientras veía como atravesaba la barrera entre ambos andenes. Tentativamente, presionó su mano contra los ladrillos, y jadeó al ver como se la tragaba, era como si la barrera no estuviese allí. Miró alrededor, hizo acopio de valor agarró el mango del carrito y empujó.
Jadeó de nuevo cuando apareció en lo que obviamente era el andén 9 y ¾ . Un tren de vapor de color granate estaba echando humo sobre la plataforma, que estaba llena de personas con túnicas, niños corriendo alrededor, y cajas con lechuzas. Sonriendo a Hedwig, dejó la plataforma y empezó a buscar un compartimento vacío. No muy lejos encontró uno con solo dos personas en él, dos pequeños niños de su misma edad que le miraban nerviosos. Debían ser de primer año también y parecían amistosos
“Hola, ¿os importa si me uno?” les preguntó, cuando ellos negaron con la cabeza Harry colocó la jaula y su baúl y se sentó. “Hola, soy Harry”
El niño rechoncho sonrió tímidamente “hola Harry, yo soy Neville y este es mi sapo Trevor” Neville sujetaba un feo sapo en sus manos, y el sapo no parecía muy feliz con eso. Hedwig la miraba fijamente con sus ojos color ámbar.
“Y yo soy Hermione” dijo una chica con el pelo encrespado “Neville creo que es mejor que pongas a ese sapo lejos, la lechuza de Harry la está mirando como si fuera la cena”
“Hedwig no puede salir de la jaula” le dijo Harry a Neville “Trevor está salvo” Neville sonrió nervioso, miró a Hedwig y encerró a Trevor en una pequeña jaula.
“Mejor ser prudentes” dijo Hermione con aires de suficiencia “ Harry, ¿entiendo que eres de primer año también?” cuando el asintió, ella continuó “también los somos Neville y yo ¿no es excitante? Yo estaba tan sorprendida cuando me dijeron que era una bruja, espero...”
En ese momento el compartimento se abrió bruscamente, y Draco entró corriendo cerrando la puerta tirando de las persianas del compartimento. Él se dio la vuela miró a Harry y sonrió.
“Siento mucho interrumpir así” se agachó y tomó el asiento que había junto a Harry “pero es que Crabbe y Goyle me están volviendo loco en este momento y no puedo soportar la idea de estar con ellos todo el viaje”
“Está bien, me alegra ver a alguien a quien conozco, ella es Hermione y el Neville, y él es Draco” Harry sonrió y los otros se saludaron mutuamente. El nunca había tenido que presentar a nadie antes, era como tener amigos. “¿Quienes son Crabbe y Goyle?”
Draco puso cara rara mientras respondió “sus padres son amigos de mi padre, los conozco desde hace años pero, honestamente, son dos de las personas mas tontas que conozco y he decidido que ahora que voy hacia Hogwarts voy a hacerme amigo de gente que pueda entender palabras con más de dos silabas” Se inclinó hacia atrás y sonrió a todos
Deseando romper el ligeramente incomodo silencio, Harry buscó en su cerebro algo que decir “¿Tú sabes a que casa entrarás?”
“Bueno, Slytherin espero, toda mi familia ha ido a Slytherin, pero imagino que Ravenclaw no estaría del todo mal, mientras no sea Hufflepuff creo que me montaría y cogería el tren de vuelta si cayera en Hufflepuff” Draco se estremeció ligeramente. Ante las miradas inexpresiva de los demás continuó “lo siento se que Harry no sabe nada sobre las casas ¿y vosotros dos?”
Neville tragó antes de responder “mi abuela quiere que sea Gryffindor como mis padres pero yo creo que iré a Hufflepuff”
Hermione empezó a hablar antes de que Draco pudiera responder “¿tú sabes como es el sorteo?” le preguntó
“ Si, mi madre me lo dijo. Tenemos que ponernos el sombrero seleccionador, que leerá nuestras mentes y verá que casa se ajusta mejor a nosotros. ¿Imagino que eres nacida muggle entonces?” la mirada de Draco no era lo que Harry llamaría amistosa.
“Oh si, justo antes de que llegaras estaba diciendo lo sorprendida que estaba cuando me dijeron que era una bruja, espero que el no haber crecido en el mundo mágico no me ponga en desventaja en Hogwarts.
Harry vio que Draco dudó antes de responder “no, académicamente todos empezamos básicamente con el mismo nivel”
“¡Estoy tan contenta de oír eso! Obviamente ya me he leído todos los libros que nos han mandado y yo he estado deseando probar algunos hechizos simples, de hecho...” ella se echó hacia delante cogió las gafas de Harry y las golpeó ligeramente con su varita y dijo “Occulus reparo!”
Harry y Neville la miraban asombrados e incluso a Draco se le veía algo impresionado, se inclinó para volver a colocar las gafas de Harry y se quedó quieta “¿qué es eso en tu frente?”
La mano de Harry se dirigió a su cicatriz “oh esto es...”
“¡Tú eres Harry Potter! Lo he leído todo sobre ti” exclamó Hermione. Neville le miró tragando saliva y Draco parecía herido.
“ ¿Por que no me dijiste quien eras cuando nos conocimos en el callejón Diagón? Preguntó enfadado
“¡Lo hice! Estrechamos las manos y todo eso” protestó Harry
"Si, pero nunca dijiste que eras Harry Potter” Draco resopló.
“Y este es el porqué” respondió Harry “los tres me estáis mirando fijamente como si fuera un fenómeno ¿creéis que yo quiero eso? Mira, Hermione, tu dijiste lo sorprendida que estabas cuando descubriste que eras una bruja ¿que te parecería aprender que no solo eres mágico si no que ademas eres famoso? No estoy acostumbrado a nada de esto. Ni siquiera puedo recordar porque soy famoso, ¿podéis todos dejad de mirarme así y volver a ser normales?
Los otros asintieron y se movieron incómodos en sus asientos. El grupo se estaba asentando en un silencio incómodo cuando los interrumpió la puerta abriéndose.
“¿Algo del carrito de la comida chicos?” preguntó una bruja regordeta.
Los siguientes minutos pasaron con los cuatro escogiendo lo que querían, sobrepasado por las opciones y feliz de tener dinero por primera vez Harry pidió una de cada, a la mirada incrédula de los demás respondió “nunca he tenido tantos dulces en casa y estos son todos geniales” Hermione estaba de acuerdo y asintió, pero Draco y Neville no parecían entusiasmados.
“No son tan geniales” dijo Draco rompiendo una rana de chocolate “Mirad ni siquiera tienen los nuevos cromos de las ranas de chocolate aun. Otro Dumbledore” Tiró el cromo entre su asiento y el de Harry, éste cogió el cromo y curioso leyó la descripción de detrás.
“Bueno al menos nuestro director parece bastante guay” dijo Harry “me pregunto como serán el resto de los profesores, ¿tú lo sabes?” preguntó girándose hacia Draco
EL resto del viaje fue placentero si mas incomodidad. Harry y Hermione agobiaron a Draco y Neville con preguntas sobre Hogwarts. Draco estaba en su elemento explicándoles las cosas y Neville hablaba ocasionalmente con su propia información. Para el momento en el que tuvieron que cambiarse y poner se sus nuevas túnicas Harry se sentía preparado para el nuevo colegio
Cuando el llegó a la estación de Hogsmeade Harry saludó a Hagrid mientras el guiaba a los de primer año hacia los botes que les llevaría a Hogwarts. Harry, Draco, Hermione y Neville compartieron un bote, pero no hablaron mucho porque veían como el castillo se hacia mas grande conforme se acercaban a él. Estuvieron juntos mientras subían las escaleras mientras Draco ignoraba firmemente las llamadas de dos chicos enormes que Harry asumió eran los desventurados Crabbe y Goyle.
En la entrada principal Hagrid los dejó bajo la estricta mirada de la Profesora Mcgonagall. Ésta les dio unas cuantas rápidas explicaciones sobre las casas de la escuela y la ceremonia de sorteo y los dejó solos por unos minutos.
Harry oyó algunas de las conversaciones que ocurrían alrededor de él y sonrió girándose a Draco “estoy contento de que te sentaras con nosotros en el tren, si no nos hubieras dicho lo que es la ceremonia de sorteo yo estaría de los nervios como esos chicos de ahí, ¿oíste al chico hablando sobre pelear con un trol?”susurró.
Draco rio con disimulo y respondió “la moraleja de la historia, Harry, es escucharme siempre, porque siempre tengo razón”
“Idiota”
“Imbécil”
La respuesta de Harry se vio ahogada por los gritos de varios estudiantes. Sorprendido Harry miró alrededor y vio a varios fantasmas flotando alrededor de la multitud “no me dijiste que había fantasmas aquí”
“¿Asustado Harry?”
“No, sólo... sorprendido”
“Bueno no te podía hacer venir aquí sabiéndolo todo ¿verdad?” preguntó Draco “si lo hiciera tu podrías aburrirte de mi y largarte”
Harry estaba intentando encontrar una manera no-patética de decirle a Draco que no creía que nunca pueda aburrirse de él cuando Mcgonagall volvió para guiarlos hasta el gran comedor. Harry no pudo evitar quedarse con la boca abierta mientra entraba en la enorme habitación. Había ya cientos de estudiantes sentados en cuatro largas mesas y todos ellos miraban a los de primer año mientras se dirigían hacían el final de la habitación. Toda la habitación estaba iluminada con velas flotando sobre las mesas y debajo de un techo que parecía simplemente el cielo de noche.
Hermione lo vio mirando "está encantado para verse igual que el cielo de fuera, lo leí en Hogwarts: su historia"
Los de primer año estaban todos juntos mientras Mcgonagall los guiaba al espacio enfrente de la habitación. Aquí las mesas de las casas acababan y cerca en una plataforma elevada estaba la mesa de los profesores. Enfrente de ésta Mcgonagall puso un taburete y un viejo sombrero. Con el comedor en silencio el sombrero seleccionador abrió su ala y cantó sobre las cuatro casas, cuando terminó Mcgonagall empezó a llamar a los de primer año alfabéticamente. Uno por uno fueron llamados andaron hasta el taburete, se sentaron y se colocaron el sombrero en la cabeza.
"Granger, Hermione" Harry le palmeó en su espalda y ella se puso recta y se dirigió al taburete. Para ese momento Harry había notado que algunas personas apenas llegaban a sentarse para ser sorteados mientras para otros tomaba un tiempo. Hermione estuvo en el taburete cerca de cinco minutos antes de que el sombrero gritara GRYFFINDOR. Ella mandó una breve sonrisa a Harry inició su camino hacia la mesa de su nueva casa. Aplaudiendo fuertemente Harry se giró hacia Draco y Neville, Draco le sonrió complacido pero Neville solo le miraba con los ojos muy abiertos. Cuando fue su turno de ser sorteado Neville se giro hacia Harry en una suplica silenciosa.
"Estarás bien" le dijo palmeando a Neville en la espalda. Él tropezó con el taburete le tomó casi tanto como a Hermione pero finalmente el sombrero lo puso en Gryffindor también y tomó su sitio junto a Hermione.
Cuando Draco fue llamado, se volvió a Harry “Nos vemos en el otro lado” le dijo antes de ir hacia al taburete. Él sombrero casi ni le había tocado cuando gritó “Slytherin” Draco sonrió con aire de suficiencia a Harry antes de pasearse hacia la mesa de Slytherin Harry notó que se había sentado junto a las niñas de primer curso para evitar a Crabbe y Goyle que también habían sido sorteados en Slytherin.
Solo con extraños ahora, Harry esperó con nerviosa anticipación por su nombre, cuando lo llamaron hizo rápidamente su camino hacia el sombrero en un mar de susurros de “Harry Potter”, para evitar mirar al mar de alumnos, algunos de los cuales estaban ahora de pie para ver mejor, Harry miró a la mesa de profesores. La última cosa que vio antes de que el sombrero cayera sobre sus ojos fue la cara totalmente seria de un profesor de pelo negro que lo miraba fijamente. Harry esperaba expectante, el sombrero empezó a hablar a su oído.
“Umm, difícil, muy difícil, mucha valentía, puedo verlo, no tienes una mala cabeza, hay talento, oh si dios y una buena sed de ganas de probarte a ti mismo, esto es interesante, ¿donde debería ponerte?”
"Slytherin o Gryffindor, Slytherin o Gryffindor, pensaba Harry
“Bien, ahí era donde estaba yendo yo con esto... tu lo harías bien en cualquiera de las casas, es verdad, umm valiente como tu eres creo que prosperarías en Slytherin” Harry estaba sorprendido cuando el sombrero se rio de su propia broma. “si, es algo muy raro, mejor que seas una serpiente en ese caso.. SLYTHERIN”
Harry parpadeó ante la luz cuando el sombrero fue sacado de su cabeza, y empezó a hacer su camino hacia la mesa de Slytherin intentando lo mejor posible ignorar a los estudiantes que giraban su cabeza hacia él, se deslizó en el banco junto a Draco que estaba sonriéndole.
"Sabía que vendrías aquí” dijo Draco
“¿Lo sabías? El sombrero no lo sabía , estaba dudando entre Slytherin y Gryffindor” respondió Harry
Draco sólo se rio “oh ¿un gran león valiente en Slytherin? este año va a ser divertido
Harry reía el comentario de Draco cuando un chico alto y negro se deslizó en el banco junto a Harry.
El sorteo había finalizado y después de terminar de reírse del absurdo discurso de Dumbledore los de primer año empezaron a presentarse entre ellos mismos. Además de Draco y Harry, estaban Blaise Zabini, el ultimo estudiante sorteado, Theodore Nott, un chico delgado que parecía preferir escuchar a hablar, Crabbe y Goyle que básicamente gruñeron que sus nombres eran Vince y Greg antes de empezar a comer la comida que había aparecido de repente en su mesa. Pansy Parkinson una chica con nariz de pug a la que parecía gustarle oírse a si misma, Tracey Davis una chica baja con gafas del este asiático, Daphne Greengrass una chica delgada y blanca que no paraba de arreglar y mirar su pelo castaño claro en el reflejo de su cáliz y Milicent Bulstrode que era la mas alta de todos exceptuando a Vince y Greg, Draco parecía conocer a Pansy, Blaise y Theodore pero seguía sin prestar atención a Vince y Greg. Harry decidió que le preguntaría luego sobre eso.
Harry miró alrededor del comedor con interés, sobrecogido por la cantidad de magia del lugar. La comida que tenía delante había aparecido de la nada y la había cogido con ansia, feliz de tener suficiente comida por una vez. Por un lado y otro los fantasmas flotaban por encima por abajo y a través de los estudiantes. Un demacrado fantasma con cadenas permaneció detrás de Harry mientras se presentaba como El Barón Sanguinario, el fantasma de la casa de Slytherin. Si Harry no hubiera estado determinado a hacerlo bien en la escuela lo habría estado después de que el Barón Sanguinario les avisara de que esperaba que ganaran las copa de las casas por séptimo año.
Mirando a los otros estudiantes, Harry saludó a Hermione cuando ella lo saludó desde la mesa de Gryffindor.
“¿Acabas de saludar a una Gryffindor?” preguntó Pansy
“¿si?” Harry no entendía su reacción, pero Draco simplemente puso los ojo en blanco hacia Pansy
“Los conocimos en el tren, Pansy, ellos... están bien”
“ Gryffindors” dijo Pansy mordazmente “los de su casa son nuestros enemigos mortales”
Draco rió sonoramente ante eso “Pansy, ¿realmente crees eso? ¿los Gryffindors? Vale, ellos saltan a hacer cosas que no se han molestado en entender primero, pero son inofensivos. Son como...perritos bulliciosos, cualquier Slytherin puede hacerles perseguir sus propias colas antes de enviarlos a destrozar sus propios juguetes”
Incluso Pansy se unió y se rió de eso, aunque Harry sintió un poco de culpabilidad por Hermione y Neville
"Draco Malfoy, defensor de los insensatos Gryffindors", dijo Blaise. “Supongo que después nos dirá que hay un punto para los Hufflepuffs”
"Por supuesto que hay un punto para los Hufflepuffs," Draco respondió. "Alguien tiene que ser el último en la Copa de la Casa".
"¿Qué hay de malo con Hufflepuffs?" Preguntó Harry mientras los demás reían de nuevo.
“¿No escuchaste la canción del sombrero?” preguntó Pansy, riendo. "los Gryffindors son valientes, los Ravenclaws son inteligentes, los Slytherins son ingeniosos, y los Hufflepuffs son trabajadores duros? Eso significa que tienen que compensar su falta de talento natural”
Harry se rió junto con los demás, pero dejó la conversación después de eso. No le gustaba burlarse de personas que nunca había conocido antes y, además, no sabía lo suficiente sobre los estereotipos de la casa para ofrecer una opinión propia. Miró a la mesa del personal, y se quedó mirando al profesor de pelo negro que había notado antes.
No solo seguía sin sonreír, sino que ademas miraba a Harry como si fuera un enigma inesperado. Vestido todo de negro, era una figura imponente, sobre todo cuando se comparaba con el profesor del turbante que tenía a su lado. Harry estaba tratando de averiguar quién era él de las descripciones de Draco cuando de repente, un dolor repentino atravesó su cicatriz.
“Ow!" Se dio una palmada en la frente mientras se volvía para un lado
"¿Qué pasa?" Preguntó Draco.
Harry miró a su alrededor, pero ninguno de sus compañeros lo había notado; estaban demasiado ocupados viendo a un Prefecto tratando de enseñar a Vince y Greg cómo sostener los cubiertos correctamente.
“Me dolió la cicatriz. Es raro, fue cuando ese profesor que lleva todo negro me miró" murmuró. "¿Sabes quien es el?"
"Por supuesto, ese es Snape. Ya sabes, Maestro de Pociones y …”
“Jefe de la casa de Slytherin” interrumpió Harry apesadumbrado. No sólo parecía que a Snape no le gustaba mucho Harry, si no que tenía una extraña y mala sensación sobre el dolor en su cicatriz . Seguramente no le auguraba nada bueno a Harry que este hombre fuera su Jefe de Casa.
Viendo lo que Harry estaba pensando, Draco le sonrió tranquilizadoramente. "Es sólo una coincidencia, Harry, no seas idiota. Honestamente, ¿por qué Snape te echaría un maleficio?
"Sí, probablemente tienes razón," dijo Harry, decidido a no preocuparse por eso. Después de todo, él nunca había sabido que su cicatriz era un remanente de una maldición. Tal vez este tipo de cosas era común en el mundo mágico.
El resto de la fiesta pasó rápidamente, y pronto los dos prefectos de Slytherin se presentaron a los de primer año. Gemma Farley era una pelirroja amistosa que jugaba como golpeadora para el equipo de Quidditch de Slytherin, y pidió que cualquier persona que se sintiera nostálgico o perdido que fuese a hablar con ella. Reed Hawthorn, por el contrario, era un muchacho de apariencia severa, que no sonrió ni cuando les dijo cortantemente que lo siguiera. Tan pronto como él le dio la espalda, Gemma le sacó la lengua, haciendo que Harry riera.
Harry empezó a caminar con los demás, cuando Gemma lo llevó a un lado en silencio, y dejó que los otros se adelantaran.
"Hola Harry. No quería decir nada delante de los demás, pero creciste en el mundo de los Muggles, ¿no? ", Le sonrió.
"Uh, sí", respondió.
Miró al resto de los Slytherin por un segundo, antes de volver su atención hacia él. "Bueno, sé que será un poco un shock para ti, entrar en el mundo mágico. La reputación de Slytherin ... Bueno, la mayor parte de la casa es de sangrepura, ¿sabes? Todo el resto de tu año lo es, en cualquier caso. Así que si alguien te molesta por crecer con muggles o tienes alguna pregunta en general, no dudes en venir a preguntarme. Soy mestiza, y sé lo diferente que este mundo puede ser para el mundo muggle. "
"Bien, seguro. Gracias."
"Reed no es exactamente la mejor persona para hablar del tema, ya que es un sangrepura y un poco tonto. El profesor Snape también sería buena opción para hablar.
"¿Profesor Snape?" Preguntó Harry.
"Sí, es nuestro Jefe de Casa. Parece aterrador - bueno, es aterrador, para ser honestos - pero generalmente tiene buenos consejos. él protege a sus Slytherins. Al menos, los que no crean explosiones en su aula! "Harry rió débilmente, pero en privado pensó que prefería ir a Gemma para pedir ayuda que Snape. Bajaron una corta escalera y se encontraron con los demás, que estaban agrupados alrededor de una pieza de pared en blanco.
-¿Habéis decidido finalmente uniros a nosotros? Bien. La contraseña esta semana es "Merlín". En cuanto Reed dijo la contraseña, una sección del muro de piedra se transformó en una puerta y se abrió. "Las contraseñas cambian cada quince días, y están en el tablón de anuncios de allí. No se la digas a nadie de otra casa, y no invitad a nadie de otra casa aquí, ¿entendido? Ahora, chicas, sigan a Gemma a su dormitorio. Muchachos, conmigo. ".
Reed los condujo a través de una habitación de techos altos. Las altas ventanas dejaban entrar una luz verdosa, que era reforzada por las lámparas verdes dispersas por la habitación. Una gran chimenea calentaba la habitación, y había sofás de cuero oscuro dispersos alrededor de mesas bajas. Había grupos de escritorios que estaban actualmente desocupados; la mayoría de los estudiantes de la sala seguían charlando emocionadamente con sus amigos. En las paredes había antiguos tapices, y había armarios oscuros que mostraban todo tipo de artefactos ornamentales.
Desde un pasillo oscuro, Reed abrió una puerta que tenía escrito Primer año y esperó a que todos entraran. Seis camas con dosel con colgaduras verdes y cubiertas de verde y plata estaban alineadas contra las paredes laterales, cada una con una hermosa mesita de noche de madera oscura y un armario. Lámparas de plata colgaban del techo. En la pared de enfrente de la puerta había dos ventanas altas y, al mirar más de cerca, Harry pudo ver que miraban hacia el lago. En cada pared lateral había dos pequeñas chimeneas encendidas con fuegos ardiendo.
"Todas vuestras cosas han sido entregadas aquí; para los que tenéis lechuza, estas han sido llevadas a la lechucería. El baño está al final del pasillo. Tendréis vuestros horarios mañana en el desayuno. No hay hora para acostarse, siempre y cuando os aseguréis de estar listo para desayunar, pero nadie puede salir de las mazmorras después del toque de queda. Confío en que cumpliréis las normas”
Tan pronto como Reed cerró la puerta detrás de él, hubo una loca lucha por reclamar una cama. Draco se dirigió directamente a una junto a las ventanas, y Harry tomó la que estaba enfrente, con Theo junto a Harry y Blaise junto a Draco. Cuando Vince y Greg entraron en una refriega sobre una de las camas restantes, Harry se dejó caer felizmente sobre ella suya. Lleno de la fiesta, se tomó un momento para pensar en los acontecimientos de uno de los mejores días de su vida, antes de que un rasguño de sonido llamara su atención. Mirando hacia él, vio a Draco emergiendo de debajo de su cama, agarrando un cuchillo corto.
"¿Qué estabas haciendo ahí abajo?" Harry se rió.
"Tallando mi nombre en la base, por supuesto", respondió Draco. "Es una tradición de Hogwarts, o al menos una de Slytherin. Cada estudiante agrega su nombre a la lista de la base. Tengo la misma que mi padre tenía cuando estaba aquí. Creo que también vi el nombre de mi abuelo, pero los viejos nombres son un poco más difíciles de distinguir.
“¿Puedes prestarme tu cuchillo? Eso suena genial ", Harry sonrió. Tener su nombre grabado en su cama, aunque no pudiera verlo, haría que se sintiera más como algo que era suyo.
Tomando el cuchillo de Draco, se deslizó bajo su cama. Después de ajustar los ojos a la luz, pudo ver que Draco tenía razón. Había cientos de nombres tallados en la madera, desde los más antiguos en la cabecera de la cama, hasta los más nuevos que terminaban a unas tres cuartas partes del camino. Preguntándose brevemente qué pasaría cuando la cama finalmente se llenara, se puso a trabajar rascándose su nombre al final de la lista. Se dio cuenta de que muchos de los otros niños habían dibujado pequeños dibujos junto a sus nombres; en su mayoría serpientes, lo vio con una sonrisa. Se debatía sobre si hacer o no hacer uno al lado del suyo, entonces le golpeó la inspiración y dibujó un rayo.
Cuando se arrastró de debajo, le tendió el cuchillo a Theo. El resto de los chicos tomaron sus turnos agregando sus propios nombres, Harry se puso su pijama y se metió en la cama. Puso su varita y sus gafas en la mesita de noche y cerró las cortinas de la cama.
"buenas Noche, Harry."
"buenas Noche, Draco."
