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La Cripta de Thresh

Summary:

Bienvenidos a este fanfic de Thresh, secuela de "Las Crónicas de Veigar" y de "Vi de Viktor" que contará las andanzas de Thresh entre el mundo de los fantasmas y Runaterra, en su trabajo de carcelero se encontrará a los Sangrientos. Esta serie fue originalmente subida a Wattpad.

Los derechos de los personajes pertenecen a "League of Legends" de Riot Games, mi meta es hacer un episodio cada día (365 episodios) hasta que pase un año

Notes:

Parte 1 de 4 de la "Saga del Inicio"

Chapter 1: El Carcelero

Chapter Text

Era una noche oscura, las calles pertenecían a la ciudad de Bilgewater, también conocida como Aguas Estancadas, donde no se oía nada. Salvo una especie de voz ahogada.

Un marinero corría por las calles, con su cara empapada de sudor y apretando los dientes. Corría todo lo que podía, pues le perseguía la Niebla Negra.

"Arf... arf..."

"¿Wallace?"

"No..."

"¿No quieres jugar conmigo?"

"¡Dejadme en paz!"

"Waaallaaace..."

El hombre tragó saliva, estaba a punto de salirsele el corazón de tanto correr, pero ya daba igual si le paraban o no, la Niebla le había alcanzado.

Sus ojos estaban completamente blancos, pues sabía cual era el destino que le esperaba, sabía que de la Niebla surgiría alguno de los jinetes de la muerte

"Wallace..." - susurraba alguien similar a una niña

"No... no... tu no..."

"Quiero jugar contigo..."

"........"

"¿Qué ocurre? Chico... ¿no te alegras de verme?"

"Cualquiera menos tu..."

La desesperación se adueñó de él al ver quien emergió de la niebla.

El nombre del espectro es Thresh, el carcelero, recolector de almas y verdugo del Rey Arruinado. Un ente cuya mera existencia es alimentarse de almas.

"Waaallaaacee"

"No por favor.... ¡no!" - grita a medida que intenta levantarse

"¿Qué ocurre? Te noto... nervioso..."

"¡No! ¡Vete!"

En el acto, al hombre se le cayeron unas monedas de oro manchadas de sangre.

"Oh... se te han caído..."

"Que-quedatelas... por favor... ¡quedatelas y déjame en paz!" 

"Mmm... déjame ver..."

Thresh se agachó y recogió una de las monedas, examinándolas de cerca.

"Arff... arff..."

"¿Por qué lo hiciste, Wallace?" 

"Y-yo.. n-no quería... fue un accidente..." - le respondió tembloroso

"¿Fue un accidente que le dispararas por la espalda y le robaras?" - le preguntó con su voz amenazante

"N-no tenía otra opción..."

"........"

El carcelero alzó su mano en dirección al bandido, luego esta empezó a brillar a medida que intentaba descifrar el enigma de su alma.

"¡Ajajajajajajaja!" - empezó a reírse frenéticamente - "JAJAJAJAJAJAJA"

"Jeje... je..." - rió también el hombre

"Jajajajaja..."

Mientras veía cómo su presunto verdugo se reía de forma maníaca, el bandido se dio la vuelta y empezó a correr, creyendo que se había salvado.

Nada más lejos de la realidad, pues las cadenas sonaron y la hoz de Thresh se clavó en su cráneo, desbaratando toda posibilidad de que sobreviviera.

"Argh...." - masculló antes de morir

"Tenías la opción de no matarlo..." 

"........."

"Y también... la opción de quedarte en casa..."

Conforme el fantasma avanzaba hacia el cuerpo, la Niebla Negra también lo hacía. Luego se agachó y acercó su linterna al muerto.

Una extraña aura verde rodeó al bandido, acumulando energía de su cuerpo hasta soltar una esfera espectral... su alma...

"Todo por unas monedas..." 

"Uaaahahhh..." 

"Me encanta cómo suenan cuando entran..."

El alma del hombre se retorcía dentro de la linterna, junto con todas aquellas que eran atrapadas por Thresh, condenadas para toda la eternidad.

"¿Sabes qué toca ahora? Wallace..."

"Uaaahhhh...."

"Es hora de buscar más almas..." - susurró antes de desaparecer en la niebla

Un pequeño niño fue el único testigo de lo sucedido aquella noche, y ya a su corta edad comprendió algo esencial de Runaterra que todos aprenden en algún momento.

Cuando las cadenas suenen, cierra las ventanas y apaga las luces... porque es cuando llega el carcelero...