Chapter Text
Tiene la edad suficiente incluso lo reflexiono demasiado bien durante un largo tiempo, no se engaña ni tampoco desea obtener una pequeña parte de lo que tiene Queenie con Jacob, ambos forman un matrimonio, son la familia Kowalski incluso tienen una familia de postal, sin olvidar la espléndida casa con la cerca blanca y un labrador dorado que ama jugar con sus dos sobrinos inclusive cuando sabe que Jacob puede permanecer tanto tiempo como gusté con su familia y lo tan dedicada que es Queenie con todos.
Aún cuando reflexionó lo malo del mundo, la poca falta de valores entre ambos mundos inclusive en la sociedad, la discriminación existente, la falta de tolerancia inclusive la maldad que ve a diario le detuvo ante lo que siente en verdad que le falta.
Sólo un evento cercano, le hizo ver que realmente lo podría lograr, traer vida y demostrar cuán maravillosa puede ser la vida, sabe lo que puede conseguir.
Entrelaza los dedos de su mano izquierda contra la suya, su toqué le parece tan poco cálido pero cariñoso, no sabe cuanto tiempo han comenzado a observarse, lo ve un poco más calmado de su pesadilla, conoce su pesadilla y no se atrevería a mencionarlo, se acerca un poco más a él juntando sus frentes.
" Quiero tener hijos contigo ".
Nunca han tomado el tema para discutirlo, ni tan siquiera se han atrevido a tantear el tema bajó ningún motivo, pero lo acaba de hacer, siente un terrible miedo y la poca probabilidad que suceda el tener un hijo entre ellos, pues él conoce los peligros del mundo y lo terrible que es ahora todo.
Pero cuando lo ve, reconoce lo bien que todo puede ir juntos, incluso le parece que siempre tiene aquella mirada que indica lo buena que es la vida para no dejarse vencer, siente un leve apretón de manos, teme que esta vez se esfume.
" ¿ Cansada de ser la tía Teenie ? ".
Su voz suena un poco ronca, jura que por decima vez no podrá soportar su voz, adora cada palabra suya inclusive su voz delata sus orígenes irlandeses en él pero se acostumbrado a todo.
Quiere hijos, pensar en lo maravilloso que pueden ser juntando ambas partes suyas, obtendrían algo de ellos, desea conocer el resultado, no esta agotada de ser la tía Teenie ni del reírse sobre el tío Percy, su falta de experiencia volando una cometa y el poco entusiasmo que demuestra al envolver regalos en navidad para que estos terminen siendo destrozados de una forma poco generosa.
" Necesitó ser mamá, experimentar la etapa de maternidad incluso tú lo necesitas eres quien esta cansado de ser el tío Percy ".
Incluso en los dibujos suele ser el gruñón, para sus sobrinos no es novedad las terribles bromas que suelen hacerle, ni lo poco cruel que él suele responderles, si bien nunca les haría algo terrible a pesar de todo sabe mantenerse al margen y soportar realmente lo aprecia.
Más de una vez sus sobrinos han cuestionado su matrimonio, inclusive cuando tienen nueve años de casados y ellos tan sólo ocho y siete años de edad poco puede esperar, los conoce tan bien aún cuando quiere tener un desorden en su casa a causa de un tercero.
" Tus sobrinos son terribles aún cuando tú hermana presume de la tranquilidad de ellos serían horribles teniendo un primo ".
No le miente, desconoce la herencia Kowalski y su sentido del humor incluso la creatividad de ser bromistas pero si conoce el buen gusto por la cocina y el preparar platillos selectivos.
Queenie jamás podría engañarse conoce perfectamente a Lincoln y Landon, más de una vez la ha visto entre regaños para sonreír finalmente complacida por su trabajo como madre, desearía experimentar cada etapa de la maternidad averiguar lo que siente propiamente no conformarse con ser una testigo más.
" Aún peor serían capaces de corromper la mente de un Graves con su mundo nomaj, lamento decir esto pero los dos se han visto privados de magia ".
Ninguno posee la habilidad de Queenie, todo lo contrario parecen tener más el don de la panadería, preparar pastelillos y agregar rellenos de mermelada, crear algo innovador para la panadería incluso la actitud empresarial se atrevería a confesar.
Sus sobrinos no piensan en asistir a Ilvermorny ni practicar magia, tomar la varita de Queenie sin su permiso algo que había hecho ella con su padre, prefieren harina, huevos y un recetario, desearía reconocerlo pero no se atreve.
" Son niños todavía no serían capaces de corromper a nadie en esta vida ".
Nota una pequeña sonrisa en su expresión, como toma su mano para llevarla a su pecho, sino fuera por mantener sus dedos entrelazados esta segura que sentiría el latir de su corazón así conocería la respuesta, su emoción por tener un hijo.
Realmente necesitaría escuchar una respuesta fiable de él para no sentir que esta pidiendo demasiado esta vez.
" ¿ Quieres hijos ? ".
Una pregunta poco persuasiva para él, pensaría que intentaría contarle con fundamentos del por que no deberían de tener hijos, la herencia entre ambas familias, algunos aseguran que hay locura en la familia Graves tanto en la suya son considerados como una familia mestiza.
Percival Graves realmente no es alguien que soporte hacer los cambios, ni comprender si la leche esta en la temperatura correcta inclusive no sabe como calmar el llanto de un bebé pero lo hace el padre ideal realmente lo ha visto esforzarse con sus sobrinos.
" Sí ".
No es una propuesta de matrimonio, es un compromiso de por vida, ambos estarán más que involucrados, recuerda la primera vez que sostuvo a Lincoln, tan pequeño y frágil, Queenie se lo había confesado no habría algo que no haría por él.
Se sintió tentada realmente pero al saber los peligros que corren cada día alejo toda posibilidad de tener un hijo como mínimo, recordar la temprana edad en que ambas quedaron huérfanas, el orfanatorio y las casas temporales son recuerdos que desea mantener lejos, no soportaría que alguien más pasará lo mismo pero ahí esta venciendo sus miedos.
" Hablame en francés y te daré mi respuesta, Goldstein ".
Le es inevitable no soltar sus manos entrelazadas para darle un pequeño golpe en su costado derecho, sería incapaz de quejarse aún si tuviera dolor alguno jamás se lo confesaría y si le parece valiente que obtenga un tal vez próximo a un no rotundo sin cambio alguno de opinión.
" ¿ Es un no ? ".
No requiere hablar en francés para convencerlo, sólo lo requiere cuando lo odia, verlo postrado en una camilla de St James le es suficiente para recurrir al francés, jamás lo comprendería siempre lo ve en su expresión confusa.
Recuerda las veces que él le rogó por invitarle un trago, siempre aprovechaba la mejor oportunidad de un descuido pequeño para desaparecer, fue un gusto verte era el inició de una pequeña conversación la cual terminaba con un dejame invitarte un trago, pero las últimas veces eran una cita, realmente persistió y ella aceptó es como terminó justamente aquí, sabiendo que esto es una venganza.
" No me convences del todo ".
Esta es la primera vez, aún quedan dos intentos más piensa ante los viejos dichos entre todos la tercera es siempre la vencida, se acerca un poco más para enredar sus piernas entre las suyas no esta molesta con él pero tampoco le demostrará que se dará tan pronto por vencida.
[ ... ]
Si alguna vez alguien se atrevió a dormir justamente en una reunión en presencia de Percival Graves puede saber cuán mal es su mala suerte, aún así la mayoría de aurores se han retirado, pero ella permanece justamente ahí observando como estudia minuciosamente un mapa buscando el mejor punto para terminar con el comercio ilegal.
Realmente es brillante y poco romántico cuando se lo propone, permanece en silencio teniendo en cuenta que esta apuntó de arriesgar su segunda oportunidad.
" ¿ Tiene algún secreto qué nos este ocultando, director Graves ? ".
Observa su mano izquierda sin alianza de matrimonio, ni ella tampoco, todo perfectamente oculto antes los demás siempre pensaron que alguien adivinaría que se encontraban casados, tanto tiempo simulando una soltería inexistente siendo ellos dos los solteros más conocidos del ministerio y nadie tiene alguna sospecha de su matrimonio.
" No tengo ningún secreto, auror Goldstein ".
Su mirada fría aún permanece estudiando aquel mapa, se acerca cuidadosamente a él teniendo en cuenta la distancia, esta vez no se encuentra usando su abrigo, ni su saco habitual, aún cuando esta mañana ha sido terriblemente fría él esta como si fuera primavera.
Tiene diversos secretos algunos más perversos que otros, es su confidente incluso su mejor amiga algo que madame Picquery no sospecha ni se atrevería a decir.
" Lo tienes y sino te importa lo diré ahora mismo ".
Por primera vez tiene su atención esta dispuesta a jugar limpiamente sin su varita en mano aún cuando lo conoce sabe que no recurriría a su magia sin varita, el mapa ya no es tan importante como antes, ahora tiene su mirada sobre ella.
Odiaría tener que hacer un drama el cual terminaría meramente en un escándalo pero él fue quien la orilló a esto, había intentando tener una conversación civilizada la cual terminó en un no cuando quiere escuchar el sí, sabe que él también quiere tener hijos, terribles o no sean sus sobrinos lo ve en su mirada inclusive cuando tienen bajo su cuidado a su ahijada Lucy, hija de madame Picquery, no la puede engañar ni su mirada.
" Tú fuiste quien me obligó a esto bien Percival Graves es mi... ".
Siente su hábil mano cubriendo su boca, es incapaz de mencionar la última palabra, su respiración contra su oído, le es suficiente para sentirse débil pero no por vencida, quiere conseguir el sí definitivo de él.
No esta dispuesta a huir como las primeras veces, ni sentirse nerviosa aún cuando sabe que le provoca lo mismo, no le agrada del todo sentir sus manos sudando terriblemente, jura que no sería ella pero muy poco puede hacer.
" ¿ Qué harías si tuviéramos un hijo ? ".
Poco práctico suele ser, demasiado extremo cuando requiere de la verdad, conoce el proceso del embarazo aún cuando sabe que cada embarazo es diferente esta dispuesta a vivirlo.
Su mano lentamente le libera, no otorga segundas oportunidades y muy pocas veces lo hace, tal vez la forma en que intenta conseguir su respuesta es un método muy poco drástico pero lo pensó durante toda la mañana en que lo vio disfrutando de una buena taza de café.
" Amarlo ".
A veces no quiere hacerlo, imaginar como sería si tuvieran un bebé, sin importar si fuera niño o niña, pero se niega a seguir imaginando la vida ideal pues teme que se ilusione demasiado para recibir una negativa de la forma más definitiva y respetaría su decisión, probablemente tendrían sus diferencias pero jura que no dejaría de amarlo después de todo.
" ¡ Mercy Lewis estoy casado con la más dulce bruja de todas ! ".
Lo odia por hacerla sonreír aún cuando él esta de lo más feliz por conseguir esto, quiere abrazarlo pero se reprende así misma pues si son descubiertos tendrían que dar demasiadas explicaciones incluso puede ver el principal encabezado sobre su relación en primera plana del The New York Ghost.
Pero no va quitar el dedo del renglón, esta decidida por tener hijos, aún cuando parecen estar en un momento dulce no se deja engañar por su esposo.
" Por esa misma razón quiero tener un bebé, imagina lo dulce que será ".
Intenta dar su mejor sonrisa, querer convencerlo aunque lo nota un poco sonrojado, están completamente solos mira hacia atrás rápidamente y esta segura nuevamente que están solos.
Lo abraza, percibiendo su fragancia masculina y la calidez de su cuerpo, lo extrañaba tanto aún cuando han pasado unas cuantas horas desde que estuvieron en casa.
" ¿ Qué me hiciste Tina Goldstein ? ".
No quiere soltarlo para saltar de felicidad, lo abraza increíblemente fuerte, tan sólo imaginar como será su bebé no puede evitar sentirse más que emocionada, tendrán un bebé.
" ¿ Es un sí ? ".
Responder una pregunta con otra pregunta no le parece lo más romántico de la situación, deja de abrazarlo por un instante y lo observa, su mirada realmente es de un hombre enamorado, le es suficiente verlo así y sentirse más que enamorada cada día.
Una pequeña sonrisa que intenta reprimir le es suficiente respuesta, posa sus manos alrededor de su cuello.
" Sí, señora Graves ".
Esta cerca de abrazarlo cuando una tos fuerte se hace presente, inclusive cuando siente como alguien se interpone entre ellos, baja la mirada por un momento para encontrarse con unos pequeños moños rosas, tienen tiempo con Lucy.
Aún cuando observa como abraza la pierna izquierda de Percival alguien siempre se divierte con los pasos grandes que suele hacer.
" Graves, Goldstein regresen a trabajar ".
No se atreve a contradecir a madame Picquery, inclusive cuando observa a Percival quien nuevamente esta serio, una llamada de atención para ambos pero si bien su felicidad aún permanece, rápidamente deposita un beso en su mejilla izquierda para retirarse a su trabajo.
