Chapter Text
Sonó el despertador haciendole dar un brinco de susto, se levantó y apago el despertador, mientras se regañaba mentalmente por haberse quedado dormida sobre su escritorio, bostezo estirando sus brazos y empezó a limpiar el desorden que había hecho mientras trataba de hacer los diseños de manera virtual, la noche anterior.
Al recoger una manta del sillón escucho como alguien tocaba el timbre desesperadamente.
Cruzó el corto pasillo y abrió la puerta, para encontrarse con un joven alto y tez canela.
— ¿Que quieres? — Preguntó molesta, ya sabía quién era.
— ¡Izumo-chan! — Grito alegre el muchacho de unos 20 años — ¡GANASTE! — Grito emocionado, mientras la sarandeaba.
— Ey — Decía una y otra vez tratando de parar a su enérgico amigo — ¡EY! — Grito fastidiada haciendo que su amigo tomará distancia, no quería más golpes. — Ahora si explícame, idiota — Dijo peinandose su cabello, que ya de por sí estaba alborotado por su siesta.
— Ganaste Izumo-chan — Volvió a decir más emocionado y entrando sin permiso.
— A ver — Se llevó una mano a su sien, frotandolo, no había dormido bien — ¿Que gané?
— Un viaje — Resopondio con estrellitas en los ojos. — ¿No es genial, Izumo-chan?, anterior te registré en una entrada para ganar un viaje y resulta que si ganaste — Dijo rápidamente, contento y elevando los brazos.
— ¿Por qué me registrarse y en donde me registraste? — Preguntó desconfiada.
— En el sorteo de la tienda de un tio.... pero eso no importa, la cosa es que ganaste — Busco algo en su chaqueta — Y este es tu premio, no se que lugar es.... dijeron que sería sorpresa — Se acercó y le dio el sobre — Así que abrelo, que tengo curiosidad.
Ella aún dudando empezó ha abrir el sobre donde sacaba un boleto de avión en primera clase y el vuelo se dirigía a....
— ¿Taiwán? — Se preguntó sorprendida.
— Wow — Expresó emocionado — Que suerte tienes Izumo-chan — Le arrebató el sobre y veía todo el contenido — En primera clase. — Leyó sorprendido — Con todo pagado, incluido la guía turística por dos días — Temblaba mientras leía, estaba muy sorprendido — Vaya que tienes suerte, que envidia, era que anote mi nombre en vez del tuyo — Se recriminó.
Izumo fruncio el ceño muy extrañada, en su vida se había ganado algo.
— Entonces ve tu — Dijo, si era verdad o no, no le importaba el viaje, tenia muchas cosas que hacer, aunque tener unas vacaciones no le hacía nada mal......
— ¿Estás loca? — Le recriminó — Este viaje lo ganaste tu — Dijo señalando el boleto — Y mereces unas vacaciones, aunque sean cortas. — Dijo mirando todo lo que estaba esparcido — Yo podría limpiar este cochinero.
— ¡Oye!
— ¡¡Vamos!!
Trataba de animarla, sabía que su amiga necesitaba tiempo y este viaje venía siendo como anillo al dedo. Mientras que ella soltaba un sonoro suspiro, sabía que su amigo Kolei no se daría por vencido hasta conseguir su objetivo, que mas daba... sólo era un viaje, que desde hace mucho se lo merecía....
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— Okumura-kun Felicidades — Dijo sonriente un muchacho bajito de lentes, una vez que lo alcanzó en el ascensor.
— Gracias Konekomaru — Respondió sonriente el peliazul, siempre seria su amigo, consejero.
— De nada, aunque debe ser un fastidio tener que soportar a la prensa. — Comentó preocupado, además de que lo estimaba mucho y no por trabajar juntos o porque sea una estrella de fútbol, sino porque era su amigo.
— Ni que lo digas — Dijo suspirando — Estoy cansado de sus estupideces.
— Tal vez deben dar una conferencia donde aclaren lo sucedido — Susurró pensativo.
— Ese es el problema — Suspiro — Shura-san se quedó en Hong Kong arreglando algunas cosas y llegará en un par de semanas.
— Ya veo.... — Expresó malhumorado — Por cierto ¿Ya sabes que Okumura-san es el nuevo presidente?
— ¿Yukio? — Preguntó confundido y sorprendido.
— Si — Respondió sonriente — Mephisto-san le cedió el puesto alegando que esta cansado.
— Wow — Jamás había imaginado que su hermano mayor cediera el puesto, la compañía "Verdadera Cruz" había estado al mando de su hermano, después de la muerte de su padre, ya había pasado más de 10 años, aún era muy joven ¿Porque lo había echo? — Amaimon debe estar enojado. — Expresó sonriente, ya quería verlo para burlarse.
— No — Respondió — De echo estaba de acuerdo en que fuera Okumura-san — observo como su amigo abría los ojos de manera exagerada — Mientra no fueras tu, claro — Sonrió aguantando una carcajada al ver como crecía una venita en la frente de su amigo.
— ¡Ese infeliz! — Expresó molesto y levantando el puño, definitivamente tenía que ir a casa, necesitaba una explicación.
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Izumo veía como su amigo estaba más entusiasmado por el viaje que ella, pues había echo una lista, exagerada por cierto, con todo lo necesario, teniendo así dos maletas.
— Es demasiado para dos días — Dijo mirando las maletas con una gota sobre su frente.
— No seas aguafiestas Izumo-chan — Reclamó ofendido por su gran trabajo.
— Como sea ¿A que hora debo estar ahí?
— A las — Miro la hora en su muñeca — 18:30, tenemos dos horas para llegar al aeropuerto.
— Genial — Dijo sin muchas ganas.
— Vámonos — Dijo ya en la puerta llevando las maletas.
Ella lo siguió de mala gana ¿Qué podía salir mal? Además de que tener unas mini-vacaciones no afectaba a nadie.
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— ¡HOLA YUKIO! — Saludo el peliazul, entrando sin permiso y muy contento.
— Lo siento señor — Se disculpó su secretaria, nerviosa por no haber parado al joven.
— No hay problema Noriko-san — Una vez que se fue observo a su hermano frunciendo el ceño — ¿Porque no tocaste la puerta, al menos?
— No tienes nada que esconder — Respondió con sonrisa traviesa — Shura-san no está aquí... Aún
Yukio solo desvió la mirada y tosio disimuladamente.
— Necesito que vayas a Taiwán — Informó y sin esperar respuesta sacó unos documentos — Aquí está tu pasaporte y todo lo necesario.
— Acabo de llegar de Hong Kong — Se quejó haciendo un puchero.
— El patrocinador quiere verte, al parecer su hijo es fan tuyo y eres invitado especial en su cumpleaños.
— Oooo — Se asombró — Shura-san se encargaba de eso — Pensó en voz alta.
— Si, pero como ahora está arreglando las transacciones de Hojo-san
— ¿Es normal que haga eso, mi representante? — Dijo con una gotita en la frente, se supone que los representantes están con sus respectivos jefes.
— Hojo-san pidió exclusivamente que fuera ella — Explica escogiendo los hombros.
— Como sea ¿Cuándo me iré?
— Hoy
— ¿HOY?
— Así es, el cumpleaños de su hijo será mañana.
— De acuerdo — Dijo suspirando, tomó todos los papeles— Cuando vuela quiero hablar contigo — Dijo seriamente.
— Está bien — Respondió sabiendo de que se trataba.
— Nos vemos luego — Se despidió sonriente, siendo correspondido, salió de la oficina — Adiós Noriko-san y lo siento — Se disculpó apenado, para luego ir al ascensor y presionar piso uno, después de todo estaba en el piso número 18.
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— Wow jamás eh viajado en avión — Susurró viendo a través de los vidrios la pista de avionaje.
— Pasajeros con destino a Taiwán, favor de presentarse en la respectiva puerta, saldremos en 20 min.
— Ya la escuchaste — Sonrió y la guió hasta la puerta donde una de las empleadas le daba la bienvenida. — Te extrañare Izumo-chan — Dijo con una sonrisa nostálgica — Defiendete y golpealos por si alguien te fastidia, come todo lo que quieras, extorsiona al guía con tu curiosidad, visita y compra todo — Avanzó los pasos que los distanciaba y la abrazo repentinamente, haciendo sonrojar a la chica — Cuidate mucho Izumo-chan.
— ¡EY, EY! — Expresó sorprendida, se alejó rápidamente como si quemara, no estaba acostumbrada a esas muestras de afectó — Volveré dentro de poco, tampoco es que me vaya por mucho tiempo — Dijo de manera rápida y nerviosa.
"Pero yo si" pensó triste, fingiendo una sonrisa, su amiga aún no tenía que saber cómo estaba todo en realidad.
— Cierto, cierto — Dijo cambiando de tema — Traeme algo — Sonrió y le dio un pequeño empujón para que avanzará, ella aún desconcertada avanzó y se despidió con una sonría, para luego entregar su pasaporte.
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— ¿Acaso te da miedo decirme que me extrañas? — Se escuchaba esa pregunta al otro lado del teléfono.
— No es necesario — Dijo ¿Cuántas veces tenia que pasar por eso?
— Oooo vamos Yukio, dime la verdad, no seas miedoso
— Está bien — Suspiro, esa era la única manera después de todo ¿No? Y sin previo aviso el color carmesí se subió a sus mejillas — Shura-san — tomó otra bocanada de aire — Te extraño.....
— ¡YUKIO OLVIDE ALGO! — Grito Rin, interrumpiendo de nuevo, haciendo que el pelinegro se pusiera blanco del susto, ya se imaginaba a su hermano gritándolo a los cuatro vientos, contándole a sus demás hermanos y se lo recordaria a una sobria Shura, porque si había dicho lo anterior era porque Shura estaba ebria en un club y no quería irse a su departamento a menos que escuchara esa frase. Incluso estando lejos le causaba problemas. — Y luego dices que no son pareja — Se burló para luego soltar una carcajada
— Lo... lo siento señor— se disculpó sonrojada, ella también había escuchado, Yukio dio la vuelta mecánicamente ¡Debía proponer defensa personal a sus empleados! Sobre todo para que no dejará entrar a su imprudente hermano gemelo o tal vez necesitaba seguridad en su puerta.
— Rin — Llamo sobriamente, pero el muchacho no tomó atención pues seguía riéndose a lo grande, pues no cada día se veía a su hermano tan "dulce" — ¡RIN! — Grito asustando más de cuenta a su secretaria y deteniendo a su hermano que empezaba a tragar grueso — ¡¿Qué no deberías estar en el aeropuerto?! — Reclamó señalandole con el dedo índice, ya después llamaría a Shura para saber cómo estaba, lo primero era matar a su hermano para que no hablará.
— Yukio — Llamo sintiendo una corriente eléctrica en su espina dorsal, conocida como miedo — Olvidé decirte que para mi vuelta quiero una casa alejada, lejos de la ciudad, estoy cansado de mi apartamento — Y rápidamente para luego salir y cerrar la puerta dejando a una chica conmocionada y llorando por dentro, no quería a su jefe enojado, podía ser amable y paciente, pero la verdad era que daba mucho miedo.
— Noriko-san — Llamo arreglandose los lentes y con un aura sobrio.
— ¡¿Si?! — Expresó poniéndose firme, como si fuese un militar.
— ¿Conoce una buena escuela sobre defensa personal?
— ¿Eh? — Ladeo la cabeza confundida.
— Irás — Dijo o más bien dicho ordenó.
— ¡¡¡¡¿EH?!!!!
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Tomó otra bocanada de aire mientras entregaba su pasaporte.
— Pase señor Okumura
— Gracias — Suspiro aliviado, volver a la empresa había sido toda una asaña y más cuando olvidó cubrir su cara para que no lo reconocieran, tuvo que dar dos vueltas para poder abordar el avión.
— Mmm — Pensaba en como fastidiar a su hermano cuando volviera — Tal vez Shura-san también debe estar presente.
— Permiso — Pidió una voz femenina, pero el chico estaba tan ensimismado en sus pensamientos que no hizo caso. Volvió a repetir y obtuvo el mismo resultado.
La chica lo observo un poco más y supo quien era, definitivamente hubiera sido mejor que Kolei viniera, ahora tendría que estar compartiendo asiento con el famoso delantero de la selección de Japón. No iba decir nada más, sabia que los famosos tenías aires de grandesa, pues bien, ella era demasiado orgullosa como para si quiera "respetarlo" por ser famoso. Paso sobre él tranquilamente sin importarle si lo empujaba o lo pisaba.
— Eh — salió de sus pensamientos y fruncio el ceño ¿Quién era esa chica pelimorada?
— Se sabe que los famosos se hacen muchas cirugías, pero algunos le hace más falta que se hagan revisar los oídos. — Mientras que el peliazul tenía una pequeña venita en la frente, pues no tenía que ser experto en nada para saber a que se refería a él.
— Tal vez es más necesario reformar la educación.
— Sobre todo en famosos — Contrataco está vez viéndolo a los ojos.
— Ey — Llamo en forma de advertencia, ya que no sabía que responder y sólo fruncio más el ceño.
Ella sonrió con autosuficiencia y se puso sus auriculares, no pensaba soportarlo
Mientras que el chico solo deseaba que el avión se apresurara.
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Mientras que un muchacho pelinegro se quedaba hasta que el avión de su amiga despegará.
— Perdome Izumo-chan — Susrro triste para luego suspirar y empezar a caminar directo a la salida.
Debía reunirse con todos las personas interesadas en comprar la casa que había puesto en venta. Aceptaría la oferta más conveniente.
— ¿Si? — Preguntó después de contestar su celular.
— Estoy interesado en la casa que esta en venta le pagaré el doble de lo que ofrece si me la da — Él paro en seco, había pedido miles de dolares y el doble.... sería mucho, aunque parecía muy interesado, debía jugar las cartas a su favor.
— ¿Que le parece si nos reunimos y hablamos al respecto? — Preguntó antes de recibir la afirmación y colgar.
Tenia mucho que hacer.
