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Tutor no sabía qué mas hacer para alejar a Fighter de él y que comprendiera que su relación había acabado. Saifah le había dicho que Fighter preguntaba por él a menudo, y él no sabía si sentirse aliviado porque FIghter todavía pensaba en él o apenado por lo mismo. Por una parte estaba muy enfadado por cómo fueron las cosas en su apartamento, pero por otra no podía quitarse de la cabeza la imagen de Fighter llorando arrodillado frente a su cama y luego pidiéndole que se quedara con el collar que le había regalado.
Tutor tan solo quería dejar de pensar en ello. Quería volver a ser como era antes de conocer a Fighter y abrirse a él, ya que su vida era, irónicamente, mucho fácil entonces. Ahora todo era dolor. Dolor de cabeza y dolor en el corazón. Pero tenía que ser así. No quería que Fighter perdiera a su familia, ya que él sabía perfectamente lo mal que se pasaba cuando eso sucedía, y no quería que Fighter pasara por lo mismo, y menos por su culpa. No se lo perdonaría nunca.
Por eso, cuando salió del ascensor de la facultad con intenciones de irse a casa a descansar, parecía que su cuerpo no daba para más. Se sentía completamente drenado de energía y con un dolor de cabeza descomunal, tanto era, que se mareó antes de poder dar otro paso más. Cerró los ojos esperando el golpe contra el suelo, pero nunca llegó.
Cuando abrió los ojos era Fighter quién le estaba sosteniendo, y durante un segundo pensó que estaba soñando, pero Fighter le miraba de forma aprensiva, como si no estuviera seguro de si sus acciones eran bienvenidas. Y eso es lo que le hizo volver a la realidad y salir de entre los brazos de Fighter.
Fighter le dijo que le estaba siguiendo, y por alguna razón, su corazón empezó a palpitar más rápidamente. Sinceramente, hoy no tenía fuerzas para enfrentarse a Fighter y a todo lo que estaba sucediendo entre ellos, a si que decidió que lo mejor era alejarse e irse a casa. Sin embargo, Fighter no le dejó marchar tan fácilmente, le rogó que le dejara cuidarlo y aunque Tutor no estaba convencido por lo que pudiera pasar, al final cedió. Ya no le quedaban fuerzas para seguir resistiéndose.
El trayecto en el coche de Fighter fue rápido para Tutor, ya que apenas se sentó en el asiendo del copiloto, se quedó dormido. Y lo siguiente que recuerda es ver a Fighter demasiado cerca. Por un segundo pensó en que estaba intentado besarle mientras estaba dormido, pero nada mas lejos de la verdad. Fighter lo único que estaba intentado era levantarlo un poco para poder limpiarle el sudor por culpa de la fiebre lo mejor posible.
Tutor apenas podía hablar, y mientras cerraba los ojos disfrutando de los cuidados de Fighter, se convencía a si mismo que esta sería la última vez que se acercara a Fighter. Se decía a si mismo que por el momento, estando enfermo, con fiebre y sin fuerzas, iba a intentar no pensar en lo jodidas que estaban las cosas entre ellos.
Sin embargo, en el momento en el que Fighter se acostó en su pecho, su corazón se aceleró aún más, recordando la primera vez que se despertó por la mañana con él en su pecho, y lo felices que habían sido juntos en la playa. Un recuerdo que atesoraría siempre. Como este.
Escuchar decir a Fighter que su corazón también estaba acelerado, le sacó una pequeña sonrisa, y eso hizo avergonzar a Fighter, que apartó la mirada, pero su cuerpo seguía muy cerca, para poder seguir limpiándole.
Cuando acabó, Fighter decidió que ya era hora de irse, pero Tutor no quería que este momento tan feliz se acabara tan pronto, a si que le pidió que se quedara un poco más. Sabía que estaba siendo algo egoísta, que quizá le estaba dando esperanzas a Fighter de volver a estar juntos, pero la verdad es que ahora mismo no tenía fuerzas para seguir negando sus sentimientos y lo mucho que echaba de menos estar así con Fighter. Esta sería la última vez, ya se lo había prometido a sí mismo.
Se quedó dormido abrazando a Fighter y olvidó todo lo que estaba sucediendo en su vida durante un momento. Se sentía en paz y seguro. Aunque eso no quitaba que de vez en cuando le volviera a la cabeza lo que había pasado hace un par de días en su apartamento, cuando Fighter entró por la fuerza, enfadado y borracho, exigiendo que volvieran al punto en el que estaban en la playa. Se removió un poco, soltando sus brazos de Fighter, recordando cómo habían peleado y como él había acabado en la cama, con Fighter besándole. Recuerda también que le besó de vuelta, pensando en darse un último capricho antes de acabar de romperle el corazón a Fighter. Sí, había pensando que aparecer con Noon en el mismo punto en el que había quedado con el mayor sería suficiente para hacer que Fighter se alejara de él definitivamente, pero su plan no había salido tan bien como pensaba.
Después de dar el último beso a Fighter, decidió dejarse hacer, esperando que Fighter se diera cuenta de que definitivamente, no estaban el el mismo punto que en el que estaban durante su viaje a la playa. Cuando Fighter bajó su cremallera, ya no podía dejar que eso continuara y por eso habló, lo que pareció por fin sacar a Fighter de su propia mente y darse cuenta de lo que realmente estaba pasando.
Después de eso, Tutor siguió soñando con el resto de acontecimientos. Con cómo Fighter empezó a llorar y no paró hasta salir por su puerta, en cómo le rogó que se quedara con el colgante y en todo lo que le confesó. Pero eso no era algo nuevo, soñaba cada noche con esa misma escena, y era por eso que no dormía ni descansaba como debería.
Despertó y lo primero que hizo fue buscar a Fighter, pero no lo encontró. Lo llamó pensando que quizá estaba en el baño o en la cocina, pero nadie contestó, y eso le hizo darse cuenta de que volvía a estar solo. Como siempre. Como antes de Fighter. Cogió el teléfono para revisar los mensajes, y los primeros que vio fueron los de la persona que esperaba tener a su lado. Fighter se disculpaba, pensaba que le había echo sentir incomodo, y eso le rompió aún más el corazón. Nada más lejos de la realidad, Figther era el único que le hacía sentir bien, que le había hecho feliz. Y él lo había arruinado todo. No pudo evitar echarse a llorar y pensar en que otra vez tendría que volver a aprender a vivir sin el amor de Fighter ni en lo querido y cuidado que se había sentido con él, algo que nunca antes había sentido con alguien fuera de su familia.
FIN
