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R A W
Estaba harto, por momentos bastante asqueado de la persona en la que se había convertido, apenas tenía 17 años ¿cómo podía haberse podrido tanto en tan poco tiempo?. Conocía la respuesta, tenía nombre y apellido: Samatoki Aohitsugi, su novio yakuza que le sacaba 6 años y a quien conoció en una de sus escapadas de clases para tontear por la ciudad.
All these days I’m crying,
Was I trying?
I’m not who I wanted to be.
Miraba su reflejo en el espejo de cuerpo completo que estaba colocado frente a la cama de su pareja; si bien no vivían juntos propiamente, podría decirse que Ichiro pasaba mucho más tiempo en ese departamento que con sus propios hermanos. El aroma a humo de cigarro ya le era tan habitual que no suponía una molestia a su olfato, se puso de pie y se dirigió al pequeño frigobar colocado cerca de la puerta de entrada a la habitación, lo abrió y tomó una lata de cerveza que comenzó a beber de inmediato, ¿le importaba acaso aún ser menor de edad y beber alcohol? No, tenía cosas más importantes que le cruzaban la mente sobre “la ilegalidad” de lo que hacía.
As the lights are flashing
They are laughing, that girl was supposed to be me.
La puerta de la habitación se abrió de golpe y él apareció en escena, su cigarrillo consumido a la mitad, exhalando ese humo, le dedicó una mirada rápida con una media sonrisa altanera, tomó la lata de cerveza de manos de Ichiro y dio un largo trago. -Arréglate un poco, esta noche vamos a salir- es todo lo que salió de sus labios antes de aplastar la lata con su diestra y lanzarla a alguna parte del piso alfombrado. Avanzó unos pasos mientras se despojaba de su playera blanca y se dirigía a tomar un baño; el pelinegro observaba todo por el rabillo del ojo, sabiendo que lo que ha dicho Samatoki es una orden, fue directo hacia el vestidor a buscar algo apropiado para otra de esas reuniones de yakuzas a las que solía llevarlo el albino, no era por su compañía, era meramente para presumirlo como si fuese un maldito trofeo, no tenía idea si siempre había sido así o cuando se distorsionó todo.
Lolita in town
All the boys around
Girls pushing me down
Not getting my crown
Se colocó una camisa formal en color rojo, los mismos pantalones negros y se acomodó un poco el cabello frente al espejo,a la par que observaba al albino salir del cuarto de baño con sólo una toalla ajustada a su cintura, pasó al vestidor sin siquiera ver al menor, habían dejado de ser la pareja romántica del inicio y ahora todo era más mecánico, Ichiro estaba cansado de eso, de no ser más que el premio de Samatoki, ese al que podía follarse todas las noches y usar como accesorio en sus reuniones de “negocios”, ese a quien mandaba a ejecutar ciertas tareas a su nombre para imponer respeto o cuando no podía ensuciarse las manos.
Skip class to make out
Stand out in the crowd
See them from a cloud I’m crazy? Find out!
Llegaron a la dichosa reunión, Samatoki con su ya característica chamarra de cuero negro, una camisa negra con estampado de calaveras doradas más desabotonada que cerrada, fue directo a sentarse a una mesa donde otros hombres de la yakuza se disponían a jugar póker, todos con al menos una prostituta al lado, detrás o en sus piernas, todos excepto el albino. Apenas tomar asiento sacó un cigarrillo y comenzó a fumar -Ichiro, ¿puedes ir a buscar un whiskey para mí?- desde luego el pelinegro sabía que era una orden por lo que se retiró a buscar el trago para Samatoki, dejándolo atender sus tan preciados negocios.
See guys over there? Get wasted to get
Ugly horse cause they, cant get girls like me
You ready for this?
Dont I give you chills? Then it's all about me, me, me!
En un principio se sintió en la cima de todo, cuando el albino lo llevó a las primeras reuniones, todos les veían sorprendidos, pero nadie se atrevería a meterse con Samatoki haciendo algún comentario sobre su noviecito, pero quiso más, ser más importante para el yakuza, no sólo su pareja sentimental, entonces comenzó a pedirle que le asignara algunos trabajos sencillos de su organización -Ichiro, estás loco, no pienso involucrarte en este mundo tan mierda- esa había sido su respuesta, pero debió estar realmente desesperado cuando recurrió a él para pedirle intimidar a un tipo, era sólo golpearlo y no iría solo; pero fue la punta del iceberg, comenzó a pedir tareas más pesadas, Ichiro nunca se negó, no se cuestionó si lo que hacía era incorrecto porque quien se lo pedía era el hombre al que decía amar.
For the first time
Aiming to the top, Scar!
I’m a pop star
Married to a rockstar
Facing my scars
Never felt so gangsta
I’m a gangsta
Honestly, a gangsta
Llevó el whiskey dejándolo en la mesa y posteriormente retirándose a uno de los sofás del lugar, luchando internamente consigo mismo, ¿se podía aún salir vivo de esto? Esperaba que sí porque no quería dejar solos a sus hermanos, pero Samatoki le había advertido que una vez que entrabas a la yakuza la única forma de salir era muerto, no solo quería dejar de hacer los encargos del albino también quería terminar su relación con él, ya no se sentía bien, ya no se sentía él, ya no quería estar en ese ambiente, rodeado de delincuentes y siendo acosado en los baños por cualquier estúpido lo suficientemente ebrio, siempre había podido defenderse solo, pero sabía que de seguir golpeando personas tan importantes de la yakuza, eventualmente alguno buscaría desquitarse, pero era más fácil pensarlo que hacerlo.
I’m invading
Breaking hearts tonight
Bitches fading
“Since you love to cry…”
Started playing
Cause it’s time, ya basta!
I’m a gangsta
Honestly, a gangsta
Esa reunión terminó cerca del amanecer, Ichiro quiso irse muchas horas antes pero su voluntad no era la que imperaba, no iba a desprestigiar a Samatoki de esa manera. Apenas llegar a la habitación Samatoki se sacó la ropa quedando solo en bóxers y yendo directo a dormir, el pelinegro se acostó y pasó un rato viendo el techo pensando en una excusa válida y creíble para dejar la yakuza en donde apenas comenzaba y desaparecer de la vida del albino sin dejar rastro por un tiempo.
Has my youth been stolen?
What’s my goal then?
I ain’t seeking pity from men
So I am no other
Got your brother
Same shirt, let’s see who wins then
Durmió poco más de un par de horas hasta que sintió a Samatoki incorporarse en la cama y abrió los ojos con pesadez -Ichi, hoy tienes un trabajo especial, puedes seguir descansando te mando la información más tarde, debo hacer algunas cosas- besó con cariño la frente del menor y se levantó de la cama para partir. El ruido de un mensaje recibido en su celular lo hizo despertar exaltado, era el encargo del día, deshacerse de un supuesto enemigo, sumar otro asesinato a su lista, pero había decidido que sería el último, esa noche dejaría a la yakuza y a Samatoki para poder rehacer su vida.
For the first time
Aiming to the top, Scar!
I’m a pop star
Married to a rockstar
Facing my scars
Never felt so gangsta
I’m a gangsta
Honestly, a gangsta
Conocía el procedimiento, acorralarlo, dejarlo sin salidas posibles, desarmarlo y finalmente matarlo, lo había repetido mecánicamente más veces de las que quisiera recordar. Su mente divagaba en múltiples pensamientos mientras conducía el auto que lo llevaría a las bodegas de la bahía de Yokohama, en donde se suponía que debía acabar con aquel hombre, estacionó el auto cuando el atardecer coloreaba todo de tonos anaranjados, tomó el arma de la guantera y verificó tener balas suficientes, no podía correr riesgos. Bajó del auto y se dirigió hasta una de las múltiples bodegas grises, sabía que dentro estaba la persona que buscaba con probablemente algunos sujetos más de los cuales también se tendría que deshacer; una última cosa pendiente antes de entrar allí, envió un mensaje a Samatoki: “Es la última vez que haré esto, no me busques, se acabó todo”.
I’m invading
Breaking hearts tonight
Bitches fading
“Since you love to cry…”
Started playing
Cause it’s time, ya basta!
I’m a gangsta
Honestly, a gangsta
Entró a la bodega con sigilo, había unos cinco hombres además del que buscaba, todos armados, rodeados de fajos de billetes producto de sus negocios ilícitos, debía tener la cabeza fría o cualquier movimiento que hiciese podía causarle la muerte, pero cómo calmarse si su mente solo pensaba en Samatoki saliendo como un loco a buscarle para pedir explicaciones, dio una gran bocanada de aire, sostuvo firmemente el arma y soltó tres tiros con tal precisión que dio a su blanco, tres menos y quedaban tres pero ahora estaban mucho más alerta, acercándose hacia su escondite a la par que disparaban, por pura suerte pudo esquivar las balas, pero una atinó a su tobillo, dolía como la mierda pero no podía detenerse en ese instante, su vida estaba de por medio, estaba cada vez más acorralado pero de pronto otra ráfaga de balas se dejó oír, vio a los tres hombres caer frente a él, suspiró aliviado -...Samatoki...- susurró, pero fue corregido al instante por una figura más delgada y pequeña que la del albino -No, soy Nurude Sasara.-
I’ve been touched by spirits
From pretty new winners
I was looking at the wrong side
Compared to these people
Battling sleep pills
What if we hang out for a while?
-¡¿Sasara?!...pero, ¿que mierd…?!- no pudo terminar correctamente su oración por el dolor que sentía sobre su tobillo y que ascendía rápidamente por su pierna, soltó un quejido mientras intentaba incorporarse para salir de ahí, el pelimenta lo tomó por el hombro para recargar su peso, ambos salieron del lugar en el auto de Sasara, Ichiro no paraba de quejarse por el dolor, era la primera vez que recibía un disparo directo, las palabras de Sasara no llegaban a procesarse en el cerebro del pelinegro, sin embargo él no paraba de hablar -...nunca dejé de observar todo a la distancia, imagino que Samatoki debió decirte que la única manera de salir de esto es muerto...pero descuida no creo que él se atreva a tanto.- Por un momento Ichiro se percató de que el camino que estaba tomando el mayor no era hacia Ikebukuro, sino a una zona de calles y callejones oscuros, que obviamente no pintaba bien.
-¿Qué hacemos aquí, Nurude?-
-¿Te crees tan bueno en tus pequeños intentos de yakuza, mocoso? ¿Tan bueno como para estar al lado de Samatoki? Ya lo veremos-
For the first time
Aiming to the top, Scar!
I’m a pop star
Married to a rockstar
Facing my scars
Never felt so gangsta
I’m a gangsta
Honestly, a gangsta
Las palabras de Sasara tomaron a Ichiro desprevenido, ¿de qué se trataba todo esto?, por seguridad, paranoia o quizá algún presentimiento el pelinegro apretó el arma que aún tenía dentro de su chaqueta, observó al contrario bajar del auto y adentrarse a uno de los callejones, por inercia hizo lo mismo, asegurándose de quitar el seguro del arma y estando listo para disparar, supuso que la adrenalina amortiguaba el dolor de su pierna, apenas y podía distinguir algo dentro del callejón, pero apuntaba firme ante cada pequeño paso que daba. Las luces de un auto iluminaron todo un momento, Sasara delante de Ichiro con esa sonrisa estúpida de siempre, el pelinegro apuntando sin dudar, la sombra de otra figura detrás de Ichiro, el sonido ya conocido de un arma siendo cargada y finalmente esa voz cimbró al pelinegro haciéndole bajar la guardia un instante.
-Ichiro, mierda te creí muerto- la adrenalina pasó, el dolor volvía al cuerpo del nombrado y sus manos sin la suficiente fuerza dejaron caer el arma a sus pies -Samatoki…-
I’m invading
Breaking hearts tonight
Bitches fading
“Since you love to cry…”
Started playing
Cause it’s time, ya basta!
I’m a gangsta
Honestly, a gangsta
-Recibí un mensaje diciendo que las cosas no habían salido bien, ahora veo quien lo envió- dedicó una mirada llena de furia al pelimenta, Ichiro cayó de rodillas frente a él debido al dolor y la pérdida de sangre sin que pudiese sostenerlo -Sasara, tienes un minuto para explicar qué mierda está pasando aquí antes de que te mate- amenazó apuntando directo al aludido, quien como lo más normal del mundo acortó la distancia quedando detrás de Ichiro, alejó el arma del menor de una patada y tomó un mechón de cabello con fuerza haciéndolo soltar un quejido a la par que le obligaba a levantar la cabeza hacia Samatoki.
-¿Explicaciones? No seas imbécil, no me intimidas, mejor explicame tu ¿de verdad pensabas que un niñato estúpido como éste sería capaz de hacer el trabajo de un verdadero gángster?- apuntó con su propia arma directo a la nuca del pelinegro quien seguía arrodillado tratando con su poca fuerza de liberarse -Tsk, suéltame imbécil, Samatoki vete, no quiero tu estúpida ayuda.- su intención realmente era no involucrarlo, ya se libraría solo de esto, o eso creía.
-No cabe duda que el estúpido es otro- se burló Sasara -Samatoki, sabes perfectamente cuál es la única forma de salir de la yakuza, ¿lo haces tú o lo hago yo?- soltó dispuesto a tirar del gatillo. -Sasara no juegues con eso, Ichiro no es un yakuza, baja esa arma o te mato- no dejó de apuntar a pesar de que su mirada se desviase hacia Ichiro, un niño de 17 años, herido de bala después de cometer un asesinato, definitivamente no era algo que quería para él, tenía que sacarlo de esto vivo…
Sus pensamientos fueron callados por el sonido de un disparo, regresó a la realidad de la peor de las formas, a sus pies yacía el cadáver de Ichiro Yamada, su ex-compañero Sasara con manchas de sangre y la pistola aún en su mano con esa maldita sonrisa hipócrita -Sabía que no te atreverías a hacerlo tu mismo Samatoki, ya todo es como antes.-
-No, nada volverá a ser como antes Sasara- fue lo último que salió de sus labios antes de sostener con fuerza su arma y disparar directo al pecho del pelimenta, acabando también con su vida; pasaron segundos que parecieron horas donde Samatoki contempló los cadáveres de dos de las personas más importantes en su vida, finalmente el albino guardó su arma, tomó un cigarrillo y lo encendió, dio media vuelta y se dirigió al mismo auto en el que había llegado para abandonar el lugar.
