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I only want two things in this world

Summary:

Si tenía que ser sincero, a él también le asustaba la posibilidad que Jakurai lastimara a su precioso Hifumi, pero luego de un tiempo, estaba más que convencido que no habría mejor persona para su amigo que el doctor.

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Work Text:

El día había llegado y Hifumi estaba dando vueltas por la habitación como loco, comiendo dedos de queso empanizados que les habían dejado como snacks los agradables muchachos que atendían el lugar.

— ¿Puedes dejar de estar rondando como desquiciado? — Doppo estaba con él, junto con Jyuto y Rosho quienes habían accedido a ser los acompañantes de Hifumi ese día.
— Déjalo Kannonzaka, el pobre hombre está nervioso — El policía tomó un pretzel del platón y lo llevó a su boca.
— Sí, pero me pone ansioso a mi —.
— ¿Por qué estás tan nervioso, Izanami-kun? Ambos gastaron esta cantidad de dinero como para que te dejase plantado —.
— Pero ¿qué tal que no me veo tan bien como creí? ¿Me veo bien? ¿El traje me queda bien? — Rosho soltó una risa — ¿Qué? ¿No me veo bien?
— ¿Ven a lo que me refiero? Él está muy seguro de que no lo van a dejar plantado, solamente está siendo dramático —.
— Doppochi, eres un tonto — Dicho esto se sentó cerca de la mesa de aperitivos para continuar con la misión de terminar esos dedos de queso.

El lugar que habían elegido para la boda era simplemente hermoso, un jardín, amplio y verde con un pequeño riachuelo corriendo a un lado de este. Para la recepción eligieron colocar unos cuantos sillones en la entrada donde los invitados podrían esperar a que se les asignara su mesa mientras tenían la oportunidad de tomar un delicioso strawberry & champagne -bebida elegida por uno de los novios-. Más al fondo, las dos largas mesas rectangulares que formaban un camino donde toda la atención terminaba en la pequeña mesa de los novios, todo esto acompañado de varias lucecillas de led colgando del techo junto con tela gris claro formando pequeños arcos invertidos que no bajaban tanto como para interrumpir la visión. La decoración había sido dirigida muy de cerca por Hifumi, quería que se viera perfecto y encantador, elegante pero agradable. Jakurai había dejado todo en manos de su novio, no quería intervenir mucho a pesar de que el rubio se la pasaba preguntando si le gustaba como se veía tal cosa o si lo movían a otro lado. Para el médico, contratar un wedding planner hubiera sido algo mucho más sencillo; pero si su precioso Hifumin quería decorar su fiesta, él era feliz que el otro lo fuera. Al final todo había quedado realmente bien, los invitados veían todo con asombro, como la cita había sido cuando comienza a ponerse el sol, el montón de velas y luces que se habían colocado lograban un ambiente acogedor.

A un extremo se encontraba la cabaña donde el rubio y sus acompañantes comían dedos de queso y pretzels, y justo al otro lado del jardín un granero, ahí estaba el otro festejado con su propia corte de acompañantes.

— ¿No está nervioso, Jakurai-san? — Ichiro estaba sentado en uno de los sillones mientras cambiaba los canales constantemente buscando algo que ver.
— Tú me estás poniendo de nervios a mí, mocoso ¡Presta! — Samatoki le arrebató el control de la mano, harto de no poder ver nada concreto, así que apagó la televisión — No digas tonterías ¿Por qué estaría nervioso? —.
— Quizá Hifumi-kun decida irse porque se dio cuenta que no le gusta tanto este viejo como para casarse — Tanto el albino como el moreno vieron mal a aquel que soltó aquellas palabras — Y se va a escapar para vivir su verdadero amor con su mejor amigo y compañero de vida, Doppochi —.
— ¡Ramuda! — Gritaron al unísono ambos menores — No digas eso. No le haga caso Jakurai-san —.
— Sí sensei, Ramuda no sabe de lo que habla, es un enano idiota —.
— Samatoki~ eres malo — Igual se echó a reír — No pasa nada, es broma, es broma ¿Verdad… Jakurai? Jakurai~ Jakurai-saaaaaan. Senseeeeei — Hace una mueca rara y aplaude frente al rostro del más alto — ¡Jinguji! — lo que provoca que el otro salte — ¿Estas bien?
— Uhm… Sí, solo… pensaba —.
— No le haga caso a Ramuda, sus bromas son muy pesadas — Ramuda negó rápidamente de manera infantil con los labios fruncidos — ¿Esta bien? —.
— Sí, lo siento — Dijo acomodándose en su asiento — Solamente pensaba en la posibilidad de que Hifumi no llegue a la ceremonia, que decida que no soy el tipo de persona con la que él desea pasar el resto de su vida ¿Qué pasaría si algo así sucede? No podría con un corazón roto…
— Y menos a tu edad — Samatoki dio un golpe al modista para que se callara. Jakurai suspiró y continuó.
— El dinero sería lo de menos, todos podríamos comer normalmente pero mi vida no sería la misma sin él en ella ¿Cómo hago para calmar esos nervios? Porque no puedo dejar de pensar en eso desde ayer en la noche —. Los otros tres se vieron por unos momentos y Ramuda se vio en la “penosa” necesidad de animar al novio.
— Primero, odio que seas rico. Segundo, te ves muy mal preocupándote así, no te queda. Y tercero, si hay una persona en este mundo con la capacidad de estar a tu lado por tanto tiempo es ese rubio bonito, porque no solo gastó una cantidad exorbitante de dinero contigo, sino que se tomó la molestia de preparar algo tan lindo solo por los dos, quiero decir, mira este lugar por favor, te juro que nadie gastaría tanto dinero y tiempo en algo así si no quisiera casarse contigo. Créeme —.

Jakurai sonrió ante las palabras de su amigo. Estaba contento de haber resuelto sus diferencias con Ramuda y poder tenerlo ahí en una fecha tan importante como era su boda, aun así, la incertidumbre lo asaltaba y no podía dejar de ver la pequeña ventana que estaba junto a él y que le permitía ver perfectamente la cabaña donde se supone, se encontraba Hifumi.

La hora había llegado, se les invitó a todos los presentes a ocupar un lugar en la zona donde el evento principal sería realizado. Jakurai tomo su puesto al final del corto pasillo de sillas y flores que llevaban al bonito espacio donde ellos se casarían, este decorado por un precioso arco de madera con peonias adornándolo. Jakurai llevó la mano a su pecho cuando la música comenzó, respiró hondo sin dejar de ver fijamente la puerta de madera por donde tendría que salir su futuro esposo. A su lado, Doppo levantó una ceja porque el rubio se estaba tardando y observó la angustia en el rostro de su otro compañero, le hizo una pequeña seña y le sonrió de una manera donde decía “Va a venir”, el mayor soltó el aire contenido poco a poco para intentar calmarse.

Dentro de la cabaña el rubio estaba perdiendo la cabeza porque no daba con su broche, ese que tenía el velo pequeño que adornaría su cabeza — No, ahh, no ahorita ¿Dónde estás? — Al final, decidió que saldría sin él, ya se había tardado demasiado en presentarse y la gente comenzaría a preguntarse por qué; tendría que dejar su vanidad para otra ocasión. Se colocó frente a la puerta y respiró hondo antes de abrirla, y al hacerlo los nervios comenzaron a apoderarse de él, había muchos ojos fijos en él, y mucha de la gente liberó un suspiro de alivio al verlo salir, entre ellos su prometido, solo pudo reír. Camino hasta al lado de su novio dándole la mano.

— Creí que me ibas a dejar plantado — Dijo Jakurai acomodando un mechón rebelde.
— Nooo, es que, no encontré mi velo, no sé dónde lo dejé y ahora el outfit está incompleto y no me veo tan bien como quería — Hizo un puchero y el otro soltó una risa — ¡No te rías! Esto es serio. Soy un novio sin velo — Jakurai sacó la pequeña tela de su bolsillo y se la colocó al rubio sin despeinarlo demasiado — ¿Tú lo tenías? —.
— Me pediste que me lo quedara para que no se te perdiera a ti, como no fuiste por él antes de la ceremonia, asumí que ya no te había agradado como se veía — Acomodó su cabello para que se viera bien y le mostró su celular apagado para que lo usara como espejo.
— Hifumi tonto ¿No puedes ser más problemático? — Doppo le hablaba desde su lugar — No le causes problemas a sensei —.
— Cállate, te odio — Dijo en tono de broma — Esto era un detalle clave para que la boda fuera un éxito — Los invitados se rieron con ese comentario y Hifumi se sonrojó un poco, por un momento había olvidado que estaban rodeados de gente. El juez que los casaría llamó la atención de ambos para que siguieran con la ceremonia, y ambos se disculparon por el inconveniente que habían causado.

La ceremonia duró alrededor de unos veinticinco minutos, donde el juez comentó la importancia de ese evento, que no solo era una fiesta, sino que significaba que ellos estaban dispuestos a compartir cada cosa, por más mínima que fuera, con el otro. Al final, el momento decisivo había llegado: ambos novios tendrían que decir sus votos. Ambos tomaron aliento y se voltearon a ver.

— Izanami Hifumi — recitó Jakurai mientras tomaba la sortija en su mano — por mucho tiempo creí que mi destino en esta vida era estar solo, pero luego tú y Doppo llegaron a mi vida, le pusieron emoción y color. Nunca me imaginé, ni siquiera se me cruzó por la mente, que terminaría casándome contigo, pero tú has sido la sorpresa más bonita que me ha dado la vida. Desde el primer momento que entraste a ella fue todo un caos —Hifumi se rio y asintió aceptando la culpa — pero nunca me había divertido tanto hasta ese momento. Así que agradezco cada una de las risas y buenos momentos que me has regalado — El rubio sonrió y limpió una pequeña lágrima de su rostro cuando Jakurai le colocaba el anillo — Te amo y te prometo que no importa cuánto tiempo pase, siempre lo haré — tenía tantas ganas de besarlo en ese momento. Pero se aguantaría, ahora era su turno.
— Doc. — comenzó haciendo alusión a como le llamaba recién lo conoció — Desde chico solo he tenido a Doppo a mi lado, y aunque hacer amigos nunca ha sido algo difícil para mí, luego de cieeerto incidente las cosas se complicaron un poco — ladeó la boca en una media sonrisa apenada — era difícil confiar de nuevo en la gente, así que me cerré, no quería darle a nadie la oportunidad de lastimarme de nueva cuenta… y luego llegaste tú. — Volteo a ver a su amigo y este asintió, dándole valor — Desde el momento que te vi por primera vez pensé que eras muy atractivo, también siempre pensé que eras una persona de lo más interesante y agradable. Contigo puedo platicar y pasar el tiempo haciendo cosas sencillas como pescar, cocinar, ver una película. Sin darme cuenta te habías convertido en mi otra persona especial, y aunque creí que eso me llenaría de terror resultó que no fue así — dio un pequeño beso en las manos largas de su novio y le sonrió — todo fluye tan natural a tu lado, así que no me da miedo entregarte mi corazón —. Con cuidado colocó el anillo y limpió las pequeñas lagrimillas que había en su rostro y el de su novio — Solo quiero dos cosas en el mundo, a ti, y a nosotros, así que prometo amarte hasta que la vida me lo permita —.

Rosho estaba al lado de Doppo disimulando sus lágrimas. Algunos de los invitados también lloraban, el pelirrojo solo sonrió solemne. Si tenía que ser sincero, a él también le asustaba la posibilidad que Jakurai lastimara a su precioso Hifumi, pero luego de un tiempo, estaba más que convencido que no habría mejor persona para su amigo que el doctor.

El juez los declaró esposos, y ambos cerraron la ceremonia con un beso lento y adorable.

Notes:

El plan era publicar desde los primeros días del mes pero la escuela y otros cosas. En fin, espero poder subir en esta última semana varios one shot en esta serie, y si diosito quiere, seguir subiendo más cositos después.

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