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Language:
Español
Stats:
Published:
2020-07-17
Updated:
2021-02-11
Words:
134,302
Chapters:
36/37
Comments:
37
Kudos:
378
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105
Hits:
16,326

Reescribiendo

Summary:

Cuando WeiWuxian murió sucedió algo raro y extraño, volvió al pasado, se encontró siendo perseguido por perros sin saber qué hacer, solo que esta vez decidió un rumbo diferente tomando la dirección contraria hacia un bosque. Así, se alejó de ese pueblo y se adentró a la oscuridad donde decidió que debía morir, ya que el futuro, sin su existencia, será mejor.

El fic es un 'back in time and fix it' con muchas incognitas más que respuestas. Este es un "que hubiera pasado si..." donde WeiWuxian es criado en la Secta QiShanWen no como un discipulo más, sino como el hijo menor de WenRuohan.

Actualización una vez por semana todos los miercoles.
Este fic está también publicado bajo mi autoría en Wattpad bajo el alias Shiko_chan2020

Chapter 1: Capítulo 1

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

La sensación era de pesadez, sus ojos ardían y la cabeza le dolía. Había corrido lo que más pudo cuando se encontró frente a esos perros, lo último que recordaba antes de despertar por el gruñido del animal era morir soltando la mano de LanZhan, ahora estaba ahí, en un cuerpo diminuto, era un niño de nuevo y no entendía nada, o es que acaso... ¿todo había sido un sueño?

Se puso de pie mientras arrastraba sus ropajes y comenzó a alejarse en la nieve, no recordaba mucho de esto, ¿qué había pasado?, ¿Dónde estaban sus padres?

Pero él era ya mayor, no era un niño y había tomado decisiones queriendo salvarlos a todos, todos merecían ser salvados, pero su Shijie murió por su culpa, él la mató.

Comenzó a llorar de manera dolorosa recordándola a ella, y a su hermano maldecirlo por lo que acababa de ocurrir, él era quien debía morir, debía acabar con todo eso, con esa vida destinada a la oscuridad. Sus pies descalzos dolían en la nieve mientras avanzaba lentamente, cerca había un bosque, debía ir ahí y huir de toda posibilidad de dañar la vida de sus personas amadas. Si él no existía todo sería mejor.

Es así como entró al bosque decidido a perderse en este. No debía ser encontrado por su tío JiangFengMian, no debía ser encontrado por nadie, solo debía entrar en el bosque y desaparecer, esperar un destino simple como lo era la muerte. Él debía haber muerto no regresado a vivir nuevamente sus malas decisiones. Debía salvarlos a todos.

El bosque era frío y oscuro, frondoso y denso, no podía ver nada pero escuchaba todo, había ráfagas de viento helado que traspasaban su ropa, sus pies dolían, su estómago dolía, ¿cuánto tiempo tenía sin comer? Sentía sus dedos entumecidos, un paso más y cayó deslizándose por la tierra, cerró los ojos y prefirió dormir mientras a lo lejos escuchaba pasos galopantes.

YiHiuYing era una mujer joven y hermosa, de un cultivo poderoso pero de cuerpo débil, era la hija menor del líder de su secta, una secta muy al norte que mantiene sus secretos bien guardados. Una secta que no le gusta vincularse ni relacionarse a ninguna otra en este vasto territorio, se protegen de esa manera, no solo por guardar sus secretos, sino por el perjuicio de usar métodos que, a juzgar del resto, eran disyuntivos y no compaginaban con el camino del cultivador, poco les faltaba acusar a su padre de presidir una secta que practicaba el cultivo demoníaco y todo por mantener contacto con quienes venían de afuera.

Se casó joven, muy joven, conoció a su esposo en un viaje que este hizo para descubrir los secretos y técnicas del cultivo. Ella quiere creer que se enamoraron, pero también está segura que se casaron porque él quería acceso a las enseñanzas y prácticas de su secta, su secta tiene de reglamento no negar el conocimiento a nadie que así lo requiera y demuestre tener sed de saber, sin importar cómo esa persona use dicho conocimiento, y parece que el encontró lo que quería con ella y su familia.

WenRuohan era un hombre duro y severo, con una enorme sed de poder, con una facilidad de transformarse y presentarse como alguien empático y con mucho carisma, ella había visto todas sus caras y sabía que estaba obsesionado con tener un hijo de cultivo perfecto y poderoso, ella había aceptado dárselo. Él quería poder y ella estaba segura de poder brindárselo.

Su primer hijo fue hermoso, un nacimiento rápido sin problemas pero no se sentía ese poder que buscaba su esposo en el infante, el niño era perfecto en todo, había nacido con un núcleo, sería un fuerte cultivador siguiendo un gran entrenamiento y desarrollando la perfección, aun viendo el orgullo en el rostro de su esposo sabía que esperaba mucho más de aquel pequeño. Ella eligió su nombre de nacimiento siendo este TianShun por el momento en que nació, el mismo honor le dio su esposo al significado de su nombre de cortesía al otorgarle Xu, un simple carácter, fuerte y de trazos rápidos.

No fue lo mismo con su segundo hijo, nacido 4 años después de su pequeño A-Shun, el pequeño ZhiFai tuvo un nacimiento complejo y doloroso, la dejó muy debilitada corporalmente, creyeron que iba a morir en cualquier momento, siendo alejada de este para poder recuperarse, su esposo podría ser orgulloso de sus hijos pero notaba que posiblemente este no sobreviviría mucho y si lo hacía no sería poderoso. El niño sobrevivió y vive, es saludable, no lo ha visto, pero sabe que cualquier peligro se ha alejado de él, la suerte es que sus hijos no tienen la maldición de su familia. Su esposo demoró pero le otorgó a la final un nombre de cortesía igual que a su hermano, Chao.

Decidió entrar en reclusión después de quedar embarazada por tercera vez, su cuerpo estaba muy débil y nada podía hacer contra ello, trataba de usar su núcleo para mantener a su hijo con vida, inclusive se alejó hacia una de las casas solitarias de la familia Wen para poder tener tranquilidad y así salvar su vida y la de su hijo, pero todo fue en vano. Su niño nació muerto y ella casi muere a causa de una desviación de qi por el estrés y el trauma de la experiencia. Y la enfermedad de su familia se hizo más presente aún, su núcleo había comenzado a devorar su vida y a debilitar su cuerpo aún más. Ese era el problema principal de la familia líder de la secta Yi, morían jóvenes porque su núcleo dorado llegaba a un punto máximo de poder donde la perfección comenzaba a devorar sus energías y cuerpo, y un día simplemente dormían para no despertar. Sus cuerpos sucumbían y fallecían, un extenso poder imposible de usar con cuerpos tan débiles. Su esposo quería ese poder en el cuerpo de un hombre fuerte, un cultivador perfecto, y no lo había logrado. El arma perfecta se le había escapado de las manos.

Se había prestado a ello porque si lo conseguía sería la cura para su familia y la desgracia que pesa sobre esta, pero había fallado. Ella había estado en reclusión en esa casa durante casi 3 años, no había podido soportar la muerte de su hijo, fueron sus últimos escritos dejados donde relata el fallecimiento de este pequeño, no había investigado más, solo quería dejarse morir. Chenchen era su única confidente y acompañante, su amiga de la infancia perteneciente a su misma secta que ha viajado con ella siempre y que ahora es su doncella de compañía en la secta Wen.

Ya le toca regresar, iba a enfrentar la ira de su esposo sobre su incapacidad de haber podido darle un hijo de poder cultivador perfecto y prefería morir en sus manos, imagina que para estos momentos sus otros dos hijos creerían que ella falleció hace mucho tiempo atrás.

Por orden de Chenchen en consideración a ella decidieron tomar un descanso del viaje de retorno, estaban deteniéndose mucho a razón de su cuerpo débil; ella no había permitido que nadie la viera nunca, ni siquiera los guardias de la comitiva enviada por su esposo la vieron ingresar al carruaje, se había permitido aquello con la excusa de su enfermedad. Nadie más que ella y Chenchen sabían de la muerte de su hijo y era mejor así, ella era la única que debía soportar la ira que se avecinaba y la muerte segura que le esperaba.

Simplemente observó por un costado del carruaje, su vista daba a la oscuridad del bosque, a pesar de estar cubierto de nieve había poca luz reflejada, este sitio le recordaba al bosque de su lugar natal, siempre frío y gélido, tuvo nostalgia.

—Chenchen— llamó.

—Sí, mi señora— respondió esta.

—Quiero caminar— pidió mientras se levantaba de su posición.

Chenchen no dijo nada, como buena doncella simplemente comenzó a disponer mejor sus vestimentas para salir a caminar como había pedido ella. Es así que en poco tiempo se encontraron las dos dando un simple paseo por la zona, YiHiuYing estaba extasiada con el paisaje, le traía buenos recuerdos de su niñez. El graznido de un cuervo se escuchó en la copa de uno de los árboles mientras ellas seguían su camino de manera tranquila, el animal estaba vigilante.

—Chenchen, esto me da nostalgia— dijo suavemente.

—Sí, mi señora.

Se habían alejado un poco aunque a la distancia aún se podía notar la fogata que habían levantado los guardias Wen que les acompañaban, ella suspiró y siguió su camino con su doncella, el cuervo de Chenchen siempre las acompañaba.

Y ahí es que lo vio, cerca de unas rocas había un bulto extraño cubierto de nieve, no podía identificarlo ni darle una mejor forma por lo que con curiosidad se acercó a este y no pudo evitar asustarse al ver una mano ahí, una pequeña mano de un niño de apenas 3 años que estaba cubierto de nieve en totalidad, sus dedos estaban fríos y azules, con desesperación se acercó rápido quitándole toda la nieve. Chenche se agachó con ella al ver lo que hacía.

—Es pequeño— lloró la señora— ¿Quién podría hacer algo así? ¿Quién?

No pudo evitar compararlo con su último hijo, ese niño tendría la misma edad si hubiese sobrevivido.

—Mi señora, aún respira— avisó su doncella— Aunque es pausada y con dificultad.

—Hay que llevarlo al campamento.

Con esa orden ella cargó al niño y regresó rápidamente, sus guardias estaban reunidos comiendo y conversando, riendo entre ellos, no las habían notado. Ella ingresó a su carruaje sin llamar la atención, quería ayudar a ese niño, sentía que debía hacerlo.

Cerraron las puertas del carruaje mientras el cuervo quedaba posado en el techo del mismo y comenzaron a poner talismanes para aumentar la temperatura del sitio, desvistió al pequeño mientras disponía de un pequeño cuenco con agua, agua que cargaban para consumo, pero por el momento era necesario usarlo con el niño. Chenchen se encargó de calentar el agua con más talismanes mientras ella comenzaba a pasar pequeños trapos calientes en el cuerpo del pequeño. Este tosió mientras comenzaba a quejarse fuertemente y a llorar. Ya estaba reaccionando y eso era bueno, botó esas ropas y sacó algunas prendas que tenía guardadas, eran prendas de ella con el emblema de la secta Wen, y envolvió al niño con ellas.

Este abrió sus ojos, tenía lindos ojos aunque estos reflejaban gran tristeza, él le sonrió y ella le respondió con una gran sonrisa.

—Soy mamá— dijo ella ante la sorpresa de su doncella.

—Ying— fue todo lo que dijo el pequeños antes de volver a caer en la inconciencia.

—Mi señora...

Su doncella trató de hacerla entrar en razón pero en su corazón de madre sentía que ese era el niño que perdió hace tiempo, ese niño necesitaba una madre y ella necesitaba un hijo, era mezquino, cubrir la falta de un hijo con otro, pero lo había decidido desde que se dedicaron esa sonrisa.

Sin justificarse levantó sus dedos y los puso en la frente del niño mientras lo revisaba con su energía espiritual, se sorprendió, ese niño tenía un núcleo perfecto y formado, un núcleo que debería tener un adulto una vez que haya cumplido su entrenamiento. Era perfecto.

—Chenchen.

—Dígame mi señora— le respondió.

—Necesito que me jures que no vas a decir nada— le exigió.

Chenchen miró al niño que respiraba de manera pesada y luego a su señora, y simplemente aceptó.

—Lo juro— dijo sacando parte de su espada y cortándose un dedo, su señora hizo lo mismo con la espada de ella compartiendo así el corte y la sangre, esta brilló de un color rojizo antes de desaparecer y cerrar sus heridas respectivas, era un juramento de su secta que les prohibía hablar sobre aquello que habían decidido callar.

—Deshazte de toda la vestimenta, que nadie te vea— ordenó ella mientras miraba al pequeño a quien le acarició el rostro mientras su respiración se volvía más fuerte.

Con un asentimiento de cabeza la doncella recogió todo y salió nuevamente del carruaje dejándolos solos.

El viaje fue largo a causa de su nueva carga, comenzaron a detenerse mucho más ya que el pequeño sufría de fuertes fiebres y malestares, tenía miedo, parecía que en cualquier momento fallecería en sus brazos, hubo noches en donde no pudo dormir a causa de la preocupación y eso también la debilitaba a ella por lo que preocupaba a su doncella. Chenchen también la ayudaba con el cuidado del pequeño, pero se estaba volviendo difícil, muy difícil.

—Mamá— comenzó a llorar mientras se aferraba al pecho de esta.

Estaba preocupada, no mejoraba y lloraba mucho, miró a su doncella y soltó una lágrima dando a entender que era un momento crítico.

Chenchen solo asintió mientras decidió salir por el techo de su carruaje y mirar en varias direcciones, estaban lejos de cualquier pueblo donde pudiesen conseguir un médico, así mismo faltaba demasiado para llegar al lugar más cercano donde había una rama de la familia Wen que se dedicaba a la medicina, tenía una idea aunque era muy arriesgada así que volvió a ingresar al carruaje.

—Mi señora— comenzó— ¿Recuerda a su cuñado?, él había aprendido una técnica médica que podía salvar personas, era de unos hombres, ellos habían llegado a comerciar desde muy lejos en el oeste.

—Sí, mi hermana se interesó mucho en eso—miró al pequeño que estaba pálido— Pero es arriesgado, puede morir como vivir— lo abrazó fuertemente contra su pecho.

—No queda de otra, si no sobrevive al menos no tendrá una muerte lenta si es que no llegamos a encontrar ayuda— extendió los brazos para que el niño le fuese entregado.

"Si solo tuviésemos la técnica musical de curación de la secta Lan" se atrevió a pensar mientras le extendía al pequeño.

Fue arriesgado y ella misma se ofreció a donarle la sangre, no dejaría que nadie más lo hiciera, no solo porque era su madre, sino porque si el niño moría ella podría morir con el dejándose desangrar como última opción, después de esto ya no tendría remordimientos, hizo todo lo que pudo por él.

Para el procedimiento hicieron otra parada, fueron las dos noches más largas que había soportado en muchísimo tiempo, noches de angustia, ella creía morir y desfallecer, y por momentos creía que el niño moría.

Al tercer día sintió el movimiento del carruaje mientras estaba recostada, a su lado sentada se encontraba Chenchen mientras le sonreía.

—Están bien.

Fue toda la confirmación que necesitaba para dejar fluir las lágrimas, lo había logrado, había salvado a su hijo.

—A-Ying— susurró mientras las lágrimas seguían cayendo.

Miró a su costado contrario y vio al niño dormido en una pose muy rara, llevaba el cabello totalmente desordenado, la ropa que usaba era la suya y le quedaba enorme por lo que no pudo evitar reír un poco ante ello.

—Hay que ponerle ropa de su tamaño.

—Nos detendremos en Yiling.

Fue así que una semana después pudieron llegar a su destino.

Aun no se atrevía a salir del carruaje, miraba al pequeño que estaba sentado a su lado vestido con ropas de la secta Wen, estaba entretenido jugando con un adorno de la espada de Chenchen quien sonreía mientras lo tentaba con este apenas dejando rozar sus pequeñas manos con dicho adorno antes de quitárselo. El reía emocionado ante el juego. Era hermoso.

—Ya es hora— dijo ella mientras se levantaba para salir del carruaje.

Las puertas de este se abrieron.

Estaba al pie de las escaleras que la llevarían al palacio, en las escaleras la esperaban un séquito de sirvientes, uno de estos abrió un enorme parasol con grabados de la secta para disponerlo sobre su cabeza.

—Su excelencia—saludó el asistente y consejero de su esposo, un hombre muy anciano encargado de todas las cuentas y el manejo del castillo—Espero haya tenido un buen viaje de regreso, nos alegramos haya vuelto con bien— hizo una reverencia sin dirigirle la mirada.

—¿Dónde está mi esposo?— preguntó.

—La espera en el salón principal.

Observó las escaleras que se extendían hacia arriba mientras escuchaba como su carruaje se alejaba después de que Chenchen y su pequeño bajaran del mismo.

»Este es el maestro más joven— confirmó el anciano.

Ella no respondió, solo le dirigió la mirada mientras a su espalda escuchaba a su pequeño hacer ciertos ruidos mientras era sostenido por su doncella.

—Dámelo y ve a alistar mis habitaciones, también ordena que preparen las habitaciones para él.

—Sí, mi señora.

Chenchen le entregó el niño en sus brazos mientras se dirigía a hacer lo ordenado, el niño miró a su madre y río mientras repetía la palabra mamá queriendo llamar la atención de esta. Ella lo observó y le devolvió la sonrisa que en el pequeño se hizo aún más grande al obtener una respuesta cariñosa.

Al ingresar al salón principal dejó a A-Ying en el piso tomándolo de la mano, iban a entrar caminando, con solemnidad, demostrando que son superiores y mejores que quienes se encuentran en ese lugar. Su mirada era seria mientras caminaba con el pequeño a su lado, este se sujetó fuertemente de sus ropas mientras miraba todo curioso sin dejar de sonreír a todos lados. Al final del salón estaba su esposo sentado en el trono principal en lo más alto, al verla caminar él se puso de pie y comenzó a descender los pocos escalones que los separaban.

—Esposo mío— lo saludó.

—Esposa— dijo este dirigiéndole la mirada a los ojos para luego mirar hacia abajo donde el pequeño estaba distraído riendo y mirando a su alrededor mientras agarraba fuertemente la tela de la falda de su madre.

—WenHaoYing— lo presentó con el nombre que había elegido ya que era un buen niño.

El pequeño al escuchar el nombre se fijó en ellos, ella le sonrió y este respondió la sonrisa.

—WenHaoYing— repitió WenRuohan mientras le sonreía.

A-Ying lo miró y se cohibió un poco levantando la falda de su madre para cubrirse como protección. El hombre se agachó para levantarlo entre sus brazos sosteniéndolo por debajo de las axilas, el pequeño se asustó un poco haciendo un puchero que resultó adorable al inflar sus cachetes por lo que el hombre rió.

Había sentido su cultivo, era perfecto, era fuerte, tenía el núcleo de un adulto entrenado, era poderoso, era lo que siempre había buscado. Perfecto.

—Wuxian— dijo en voz alta, ya que todos deberían envidiarlo— WenWuxian.

Sonrió orgulloso y el niño al ver eso sonrió también.

Notes:

Por fin ve la luz mi escrito y espero sea de su agrado. Me he dado cuenta que han aparecido muchos fics que tratan temas tipo "qué hubiera pasado si..." con muchas posibilidades, así que quise jugar con un extraño cambio de posibilidades con el viaje en el tiempo, más, el hecho de que Wifi haya crecido siendo criado en la secta Wen, no solo como cualquier Wen, sino como el hijo menor de WenRuohan. Este fic se ubica enteramente en el live action con muchas libertades que me he tomado a razón de que cambiar el pasado cambia muchas cosas, por lo que sí, veran mucho OoC en los personajes ya que muchas de las relaciones entre estos y de los escenarios que deben vivir van a cambiar de dinámica a raíz de que Wifi no está con los Jiang sino con los Wen, por lo que su lealtad es hacia otra secta y personas.

Aclaro que en el canon se desconoce en totalidad el nombre de la esposa de WenRuohan, solo se sabe que existió y murió, aquí le creé una historia compleja donde inclusive proviene de una secta que creo, se sobre entiende, el resto de sectas ven mal a dicha secta ya que mantiene relaciones con los extranjeros, dicha secta no es de peso ni necesaria en el fic, simplemente me creé toda una historia sobre ellos como para sentar una base de cómo es la Señora y su doncella, aparte de conocer un poco mas sobre WenRuohan, claro, todo superficial.

¿Esa secta aparecerá en el futuro? sería spoiler si lo dijera, más adelante verán, pero mantenganse en que no es de peso para la historia que se está desarrollando... por el momento.

¿Creen que Wifi recueda todo y decide comportarse cual niño pequeño? o, ¿en verdad perdió la memoria después de estar muy enfermo? Sólo el tiempo lo dirá, je je je.

Ahora, aclarando nombres y sus significados, algo que me explicaron es que en la antigua China sólo los hombres tenían nombre de cortesía, ahora si, el significado de estos:

YiHiuYing: Yi significa Uno y HiuYing significa sabia, inteligente, ilustrada.

Se sobre entiende que Yi es el nombre de la secta a la que pertenecía la esposa de WenRuohan. Aclaremos que también está el hecho de que puedes pertenecer a una secta por generaciones pero solo la familia principal tiene el apellido de la secta, es decir los pertenecientes al Clan, en este caso ya se especificó que ella es la hija del líder de la secta por lo que pertenece al clan principal de dicha secta.

Como nunca especificaron en la novela ni mucho menos en la serie el nombre de nacimiento de los Wen, me tomé la libertad de otorgarles estos, aunque solo será utilizados al principio de la historia y de vez en cuando por los familiares mas cercanos, es decir, entre hermanos.

A WenXu le di el nombre de nacimiento WenTianShun: TianShun significa cielo suave.

A WenChao le di el nombre de nacimiento Wen ZhiFai: ZhiFai significa principio de sabiduría.

Como saben WeiYing cambia de nombre, es renombrado como WenHaoYing de nacimiento: HaoYing significa buen niño manteniendo el primer nombre que sus verdaderos padres le otorgaron que es Ying que significa niño o infantil, creo que está de más decir que cuando el pequeño le respondió "Ying" a YiHiuYing se podía entender que no estaba diciendo su nombre, sino que se estaba refiriendo a él mismo como diciendo "soy un niño". El nombre de cortesía que le dan sigue siendo el mismo por su significado.

Por el momento esa es toda la aclaración que se necesita en esta historia, nos vemos la próxima semana.